Autor, Literatura, Pynchon

Explorando ‘Contraluz’: un reto literario de Pynchon

Cada año me propongo leer uno de esos libros que parecen retos, un libro largo y complejo fáciles de posponer porque imponen respeto. Ya sabéis: el Ulises de Joyce o La montaña mágica de Mann por poner dos ejemplos. Cómo salga la cosa, si me gusta o no o si llego siquiera a terminarlo ya es otra cuestión.

De Pynchon leí en su día La subasta del lote 49, una inclasificable novela que me dejó con ganas de más y de ahí que finalmente escogiera esta novela en lugar de El arcoíris de la gravedad, que por lo que comentan es la culminación de su obra.

No pretendo venir a hacer una reseña porque de este libro se me hace prácticamente imposible, pero sí quería dejar unas pinceladas de lo que me ha parecido, porque ha sido mucha la gente interesada en mi opinión según veía mis avances en GoodReads.

Empezaré diciendo que comencé este libro a finales de enero y que lo acabo de terminar. Mi estrategia ha sido alternar libros (más de uno, podréis imaginar) en cada una de las cinco partes y leer un máximo de páginas diarias. No es una lectura para leer de golpe 100 páginas por inasumible.

Os recomiendo además tener a mano lápiz y papel porque la cantidad de personajes es absolutamente apabullante. Incluso llegas a la página 300 y siguen saliendo más y más, sin saber bien quién será secundario y quién no. Me ha ayudado mucho hacer esquemas con las relaciones entre ellos para después tener a mano, de forma clara y concisa quién es quién es este puzzle inmenso.

Mención destacada merece el cronotopo, pues aquí toda una importancia enorme en toda la obra. Olvidaos de novelas en las que está fijado, el libro de Mann es un buen ejemplo. Aquí comienza con la Exposición Universal de Chicago de 1893, pero salta para adelante y para atrás de forma casi incontrolable, ya que los saltos en el tiempo son otro elemento que definen la trama, como si de otro elemento más se tratase. Da igual en qué parte estés de la novela: la trama puede saltar de tiempo y lugar en cualquier momento.

  • ¿Hubo una guerra?, ¿dónde?
  • En Europa. En todas partes. Pero nadie parece saberlo… aquí – vaciló, con una mirada cansina -, todavía.
  • ¿Por qué no? ¿Acaso está tan lejos que «todavía» no ha llegado la noticia? – Dejó escapar un aliento y añadió – ¿O es que «todavía» no ha sucedido?

Página 719

Comenzamos Contraluz con Los Chicos del Azar, un grupo organizado que patrulla la tierra a bordo del Inconvenience, una nave espacial que nos sitúa en un punto futurista pero que a la vez es contradictorio con la información de que su primera misión sea la Exposición Universal de Chicago de 1893. Su misión no queda clara desde el primer momento y su papel es también ficticio, ya que más tarde sabremos que ellos son los protagonistas de una serie de cómics como lo pueden ser los Vengadores en nuestro siglo.

Como personajes destacables tenemos también a la familia Traverse, encabezados por Webb y seguido por sus cuatro hijos, dinamiteros anarquistas que buscan la venganza por la muerte de su padre. Esta trama es una de las principales en el libro, ya que los hijos han de viajar por muchos lugares siguiendo la pista de los asesinos.

El espato de Islandia o el Éter lumífero son otros de los elementos que se mezclan en la tramas anteriores. Sin embargo, a lo largo de la novela hay temas que parecían principales que dejan de aparecer para centrarse en otras líneas de la novela, como Scarsdale Vibe, magnate influyente o la Universidad de Gotinga y sus investigaciones.

Así, la trama salta de Chicago a Europa, para situarse en Alemania y después en Venecia. Las tramas, localizaciones y personajes son casi inabarcables.

Hay lugares que tememos, lugares que soñamos, lugares de los que nos convertimos en exiliados sin darnos cuenta hasta que, a veces, ya es demasiado tarde.

Página 952

Digo inabarcables porque hacia la página 700 uno pensaría que ya conoce quién es quién en este puzzle inmenso. Pues no, porque personajes secundarios como bien a un circo en el que Zombini el Misterioso toman relevancia y otras líneas que uno pensaría que se van a desarrollar más se quedan en agua de borrajas.

Mención aparte merece la maestría de Thomas Pynchon, que es capaz de incluir en un capítulo detalles muy técnicos, como si de un listado de instrucciones se tratara, pormenorizado y sorprendente por el grado de detalle que alcanza, pero también de jugar con el humor, no sólo a través de los acrónimos que se va sacando de la manga (buen ejemplo es el organismo CRETINO, (Centro de Recogimiento para los Estudiosos del Tetractis Inefable NeoOrden) o la CACA (Cobertura Anual para Chequeos y Análisis).

  • Pareces alterado – comentó Humfried esa noche -. Por lo general se te ve más americano, con la cabeza siempre vacía.

Página 768

Os recomiendo encarecidamente las entradas que le ha dedicado El pez volador al libro que incluyen infografías sobre el desarrollo de la acción y la importancia de estas en el peso de la obra.

En cuanto a mi opinión, es complicado afirmar o recomendar este libro. En primer lugar porque son 1300 páginas, todo un despliegue de historias que en ocasiones, sobre todo al principio, merecen mucho la pena, pero que va decayendo, ya sea por cansancio del lector o por falta de ritmo. Diría que si queréis leer a Pynchon empecéis por La subasta del lote 49 y sólo empecéis este si os apetece mucho mucho. Admito que en otra circunstancia habría abandonado su lectura hacia la mitad, pero mi situación personal me ha permitido tener más tiempo de lo habitual y poder encarar la lectura compleja de una historia que parecía que no se iba a terminar nunca. Ahora lo bueno: es obvio el despliegue de conocimiento que hace el autor y por qué es una de las figuras más interesantes de escritores vivos en la literatura. Pocos pueden llegar a ese nivel de descripción técnico y complejo para después variar a un tono cínico y de humor. Así que, ¿os animáis a embarcaros en esta aventura?

Namaste.

Autor, Grandes, Kosinski, Literatura

El pájaro pintado, Kosinski y La madre de Frankenstein, Grandes

Siempre digo que es tan importante saber qué libros leer como qué libros descartar. Por eso, y para que nadie piense que los lectores siempre acertamos, hoy os traigo dos títulos que no me han gustado nada, quizá simplemente quiera compartir la frustración del tiempo perdido entre estas páginas.

El pájaro pintado (Debolsillo, 2011) de Jon Kosinski fue un libro que vi recomendado y que en general lo ponen bastante bien. Muchos mencionan que tienen un aire a Claus y Lucas de Agota Kristof, una novela que me encantó, que he releído y que regalo en cuanto tengo ocasión.

Si bien es cierto que comparten similitudes, como que el protagonista sea un niño en la época de la Segunda Guerra Mundial, la comparativa termina ahí. Porque mientras que el de Kristof es una historia en la que ocurren sucesos a los protagonistas, habiendo un hilo conductor, en El pájaro pintado se presentan múltiples escenas de violencia extrema descritas de un modo descriptivo, sin más análisis ni relación con el resto de lo que sucede.

Entiendo que el propósito es comprender la dureza de la guerra, pero el problema que le veo es que debido a la reiteración descriptiva de las situaciones Kosinski acaba cayendo en el sadismo y en lo gore, sin aportar nada más. Y es que desde el primer capítulo el fin de hilo no es conocer qué le sucederá al protagonista en su camino sino un sinfín de torturas, violaciones, asesinatos, y en general la máxima de las crueldades capítulo tras capítulo, sin una unión en conjunto, como si el objetivo del autor fuera trasmitir esas escenas.

No me considero una lectora de estómago ligero, y además he leído bastante de literatura en periodo de guerras, pero en esta ocasión se me ha hecho hasta desagradable.

Respecto a La madre de Frankenstein (Tusquets, 2020) de Almudena Grandes, ya imaginaba lo que me iba a encontrar, porque tras la lectura de todos sus Episodios de una Guerra Interminable (Inés y la alegría, El lector de Julio Verne. Las tres bodas de Manolita y Los pacientes del doctor García,) y al saber cómo mi opinión se ha ido desinflando conforme iba terminando episodios, ya imaginaba por dónde irían los tiros.

No me equivocaba, puesto que desde el primer momento Grandes cae en los mismos fallos que en el cuarto de la saga: exceso de páginas, infinitas reiteraciones (detalles de un personaje, recuerdos o aspectos descriptivos que se mencionan una y otra vez a lo largo de todo el texto), abuso de saltos temporales, y cómo no, personajes arquetípicos en los que de un vistazo ya sabemos quién es bueno o malo, como en una telenovela si prestas atención dos minutos. Otra cosa que me ha escamado cada vez que aparecía ha sido el exceso de reiteraciones estilísticas como esta:

Así aprendí que los Cursillos de Cristiandad eran una especie de ejercicios espirituales patrióticos que se celebran oficialmente desde 1949. Que su objetivo era atraer a la religión a los hombres españoles, tradicionalmente alérgicos a la Iglesia. Que por eso Armenteros insistía tanto en la virilidad y en la milicia. Que para lograr su objetivo era fundamental contrarrestar la idea popular de que los machos no iban a misa ni, mucho menos, examinaban sus vicios ante un confesor. Que excluían a las mujeres por la misma razón, porque la tradición afirmaba que la devoción religiosa era una tarea tan femenina como limpiar la casa o hacer ganchillo, y consideraban que no hacía fala estimularlas. Que… (esto son 12 líneas en la novela y continua otras 20 más)

Página 191

Todo lo anterior consigue una novela de difícil digestión, pobre en cuanto al contenido y exagerada por el número de páginas y la exhibición estilística. Además, si lo que queréis conocer es la historia de Hildegart es mucho más interesante leer Los motivos de Autora de Erich Hackl.

Namaste.

Autor, Literatura, Moro, Sciascia

El caso Moro, Leonardo Sciascia

Tras leer Salir de la noche, de Mario Calabresi (Libros del Asteroide, 2023) acudí directa a comprar este título por las múltiples referencias al caso Moro, que marcó a la opinión pública italiana de la época.

No conocía nada del tema, sólo sabía dos cosas: cómo acababa el asunto y la importancia de Sciascia como escritor, aunque en mi caso tenía anotado Todo modo y no este.

El caso Moro (Tusquets, 2010) es la crónica del secuestro del político Aldo Moro a manos de las Brigadas Rojas. Moro aparecerá 55 días después muerto, habiendo dejado muchas dudas y dividiendo a la opinión pública.

La situación, ya compleja de por sí por tratarse de un secuestro, toma un nuevo nivel cuando salen a la luz las cartas que ha escrito Moro, publicándose en los principales periódicos italianos. Su texto, estudiado y analizado pasa a la opinión pública y aprovecha Moro para plantear la cuestión como un conflicto de teoría del Derecho: ¿ha de canjear el Estado a Moro por los presos que solicitan los secuestradores?

Además, cobra importancia la peculiar postura del partido de Moro, Democracia Cristiana: aunque Moro pide su liberación, ellos interpretan sus cartas como si estuviera loco, poco menos determinando que no han de ser tenidas en cuenta puesto que ese no es el verdadero Aldo Moro.

Añadido a lo anterior, la investigación de la policía. A pesar de que que el secuestro duró muchos días, no hubo ningún avance en la investigación, y todo fue un despropósito en el que la pista más fiable la dio el resultado de una ouija. (!)

Sciascia formó parte de la Comisión que investigó el caso, y de ahí su informe y este libro. El problema es la presuposición de que el lector está enterado de la mayor parte de los pormenores, algo que, sobre todo al principio, consigue confundir y despistar a un lector no italiano que no vivió en directo todo lo que nos cuenta el autor.

Habría ayudado un glosario o quizá una explicación de quién era quién en la sociedad política italiana de la época, para poder saber de qué estamos hablando y por qué intervienen cada uno de los factores.

Una vez pasada la confusión inicial, lo que se incluye en el texto es una reflexión política sobre el secuestro y las posturas que tomaron cada uno de los partidos a los que Moro se refirió (además de la mencionada Democracia Nacional, partido de Moro, los comunistas, sociales, el gobierno y hasta el Papa).

El análisis del caso que conmocionó Italia y que supuso un antes y un después en la sociedad de la época.

Un libro interesante si sois juristas u os interesa la política, también recomendable si buscáis conocer más de la historia italiana pero que puede resultar complicado o confuso si esos no son vuestros temas.

FICHA:

Te gustará si te gustó Operación Masacre, Rodolfo Walsh
Pros– Conocer más de la historia de Italia.
– El análisis de Sciascia.
Contras– Bastante confuso.

Namaste.

Literatura

Recopilación de otras lecturas otoñales

Antes de que termine el año quería dejaros por aquí unas mini opiniones de otros libros que no me ha dado tiempo a reseñar pero de los que no quería pasar para hacer un breve comentario.

  • Corre, Conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Nunca había leído a Updike y me animé al saber que le habían dado 2 premios Pulitzer. Escogí este título para mi viaje a Egipto, que es el primero de su famosa serie de Conejo, donde el protagonista es un tipo que huye de las convenciones, harto de su rutina y su día a día. ¿Recordáis la leyenda del padre de familia que sale a comprar tabaco y nunca regresa? Pues eso mismo. Una buena novela que sin embargo no me ha llegado, que me ha resultado aburrida y reiterativa.
  • Tokio Redux, David Peace (Hoja de Lata, 2021). La tercera parte de la trilogía de la ocupación con la que he empezado por recomendación de Marta. A pesar de que la ambientación es fabulosa, no he sentido conexión con la historia en ningún momento. Estuve tentada hasta de abandonarla. No es para nada un mal libro pero no ha sido para mí.
  • El plagio, Daniel Jiménez (Pepitas Editorial, 2022). La historia del padre de Jiménez, a quien le roban la idea del programa de televisión El juego de la oca y las implicaciones, mentales y económicas, que tuvo para su familia. Un testimonio duro y crudo de una historia nada conocida por el gran público.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermott (Big Sur, 2023). El Gorila es el propio McDermott, el Pájaro, su madre. Esta es la historia de la esquizofrenia que sufre y de cómo afecta a su madre. No será mala serie televisiva pero como libro deja bastante que desear.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi primer acercamiento al checo ha sido a través de sus cuentos, que se centran en el día a día de los trabajadores en el entorno de la URSS: los sinsentidos, la opresión y la aceptación de lo anterior.
  • La promesa, Silvina Ocampo (Lumen, 2023). La recién reeditada novela de la poeta argentina es la historia de la vida de una mujer que ha caído por la borda de un barco. En el agua rememora su pasado de la mano de personas que le van viniendo a la mente. Fragmentada y onírica, recuerda a Bombal si esta hubiera sido más realista.
  • Fuera de lugar, Jesús Artacho (Elvo Editorial, 2023). Regreso al amigo Jesús con su último libro publicado, que en esta ocasión es de relatos. Mantiene temáticas afines a El rayo que nos parta pero también juega con otro tipo de longitudes y temas.

Namaste.

Autor, Kundera, Literatura

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera

Releer es un arma de doble filo.

Quieres volver a leer un título que te gustó mucho pero, ¿te seguirá gustando tanto AHORA? ¿Y si aquéllo te entonces te parecía fantástico ahora te parece regular? ¿Lo encontrarás sobrevalorado?

Llevaba mucho mucho tiempo queriendo volver a este título de Kundera que leí hace taaaaanto (sólo sé que no tenía blog por entonces, así que antes de 2009). Mis dudas fueron aparcadas cuando me enteré de la muerte del checo y pensé que era una buena forma de hacerle un pequeño homenaje.

La insoportable levedad del ser es la historia de Tomás, un hombre mujeriego que no puede evitar ser infiel constantemente a su mujer con otras. También es la historia de Sabina, su amante, y la de Teresa, la mujer de Tomás.

Es su historia amorosa pero también la de las casualidades, la del cambio político y la emigración, la de la búsqueda del ser aún con la carga que conlleva.

La estructura entremezcla la vida de los tres con la temática anterior: comenzamos a saber la vida de Tomás, su vida y su trabajo, y de ahí Kundera nos lleva a reflexionar sobre el paso del tiempo, las expectativas y el matrimonio. Al mencionar a Teresa nos narra su infancia y cómo vive la casualidad… y así durante todo el libro.

No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación.

Página 16

O sea, la relación entre los protagonistas no es más que una excusa para discurrir por otros temas filosóficos y analíticos, como la búsqueda de la verdad, la relación entre alma y cuerpo y el paso del tiempo, las esperanzas y los miedos. También los cambios de Praga en los 60 o la situación política.

¡Quien busque el infinito que cierre los ojos!

Página 103

Me ha alegrado volver a leer este libro, a pesar de que no recordaba gran parte de las cosas me he encontrado a un muy buen libro lleno de reflexiones interesantes, con muuucho para anotar y reflexionar, plagado de fragmentos que destacan por sí solos.

No tenía la seguridad de estar actuando correctamente, pero tenía la seguridad de estar actuando tal como quería actuar.

Página 233

La insoportable levedad del ser es un libro en el que lo de menos es la historia de amor que nos cuenta. Perfecto para comentar en un club de lectura, para analizar y reflexionar.

Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.

Einmal ist keinmal.

Página 16

Buenísimo. Y por eso vale la pena releer.

Namaste.

Autor, Literatura, Solzhenitsyn

Un día en la vida de Iván Denísovich, Alexandr Solzhenitsyn

Tenía pendiente leer a Solzhenitsyn desde hace mucho y decidí que iba a ser con este libro corto, Un día en la vida de Iván Denísovich (Tusquets, 2008), en lugar de enfrentarme a Archipiélago Gulag.

Mis expectativas no eran demasiado halagüeñas, la verdad. En mi mente relaciono ambos libros con Vida y destino de Vasili Grossman, un libro que a muchos les parece imprescindible y que yo abandoné sin visos de volver a leerlo.

Este libro cuenta de lo que trata en el título: la vida de Iván Denísovich, prisionero en un campo de concentración soviético. La vida de un tipo que trata de seguir un día más, a pesar de levantarse enfermo.

A Shújov le parecía maravilloso pasarse cinco minutos enteros sentado sin hacer nada en una sala tan limpia, tan silenciosa, claramente iluminada.

Página 44

La historia se basa en las experiencias del propio autor en el campo, donde estuvo prisionero durante varios años. Como tal, es un relato crudo y duro sobre la situación de hambre, opresión y dolor que vivieron los que allí moraban.

Fuera ya del recinto soplaba un molesto vientecillo y el frío mordía cruelmente el rostro de Shújov.

Página 62

El autor resume en pocas páginas la situación práctica de su vida pero también los pensamientos que se le pasaban por la mente, qué pensar cuando ocurre lo inconcebible. Cómo gestionar la situación:

Cuántas veces había observado Shújov que los días en el campo transcurrían como una exhalación… En cambio, la condena permanecía inmóvil, nunca se acercaba a su fin.

Página 94

Creo que me repito al decir que hay libros necesarios y este lo es, porque la realidad y la crudeza sólo se puede aprender de la mano del testimonio que lo vivió.

Cuando vives a rastras contra el suelo no te da tiempo de pensar cómo has venido a parar aquí ni cómo vas a salir.

Página 97

Al haber leído ya unos cuantos títulos con este mismo tema sí que encuentro diferencias con otros, y en este caso, Solzhenitsyn no recurre a la sutileza o sensibilidad para conectar con el lector, parece que simplemente describa su situación a las crudas, lo que produce que exista menos conexión con el lector que con otras historias, como sí sucede con Si esto es un hombre de Primo Levi, que tiene mucha más literatura en sus líneas.

¡Un genio jamás acomoda su interpretación a los gustos de un tirano!

Página 115

Creo que por más que lea sobre la maldad y el sufrimiento no seré más que capaz de comprehender una mínima parte de lo que tuvieron que sufrir los prisioneros.

FICHA:

Te gustará si te gustó Si esto es un hombre, Primo Levi.
Pros – Corto, perfecto para conocer del tema.
Contras – Duro, crudo, depresivo.

Namaste.

IMM

IMM (95)

Me dije a mí misma que no compraría nada en julio y agosto, que podía esperar a las novedades de septiembre.

Mi animal mitológico favorito es el autocontrol.

  • El verano que lo derritió todo, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2023). Desde que supe de su publicación, esperé con ganas este título, que viene firmado de la misma autora que Betty, una novela que me encantó el pasado año.
  • Una carpa bajo el cielo, Liudmila Ulítskaya (Automática 2023). La autora rusa visitó España, y aunque finalmente no pude acudir al evento, un amigo de estos lares se acercó por mí y consiguió hacerse con su firma. ¡Mil gracias, Ignacio!
  • El caso Moro, Leonardo Sciascia (Tusquets, 2010). Salir de la noche de Calabresi me trajo a este título, que pensé que no era sencillo de encontrar pero que ha sido reeditado a principios de este año. Toda una sorpresa que se vino conmigo cuando visité la librería.
  • La plaza del diamante, Mercè Rododera (Edhasa, 2023). Muchos lectores catalanes recomiendan con alegría este título. Por ese motivo llevaba anotado en mi libreta demasiado tiempo. Sin embargo, fue casual que lo comprara, puesto que desconocía de la existencia de esta edición. Recién sacada del horno. Reseña.

  • Los hombres no son islas, Nuccio Ordine (Acantilado, 2022). Llevaba un tiempo con este libro en el punto de mira. Del italiano, recientemente fallecido, he leído La inutilidad de lo inútil y Clásicos para una vida (y sin embargo, ninguno de los dos los llegué a reseñar aquí). R., siempre atento, me lo regaló.
  • El otoño del patriarca, Gabriel García Márquez (Random House, 2022) Llevaba un tiempo pensando que era hora volver a leer al más famoso de los escritores colombianos. Quedan atrás la relectura de Cien años de soledad y también lejos Del amor y otros demonios o El coronel no tiene quien le escriba (de El amor en los tiempos del cólera sólo diré que incluso lo leí antes de que abriera el blog). Y puestos a volver por qué no hacerlo con otra de sus novelas insignias.
  • Corre, conejo, John Updike (Maxi Tusquets, 2015). Pocos escritores logran conseguir el premio Pulitzer. ¿Pero que lo hagan 2 veces? Sabemos que dos tenía William Faulkner y dos ha conseguido Colson Whitehead. Y sin embargo, Updike ha quedado en el olvido y parece que es uno de esos escritores que ya no se lee. Este viene de la mano de 1001 libros que hay que leer antes de morir, una de esas recopilaciones a las que se pueden sacar muchas pegas pero que me está poniendo en aviso de libros y autores fuera de mi zona de confort. Reseña.
  • El secuestro, Georges Perec (Compactos Anagrama, 2020). Vengo fascinada por el mundo un tipo francés y es algo que me preocupa, no os voy a engañar. El tipo se hacía llamar Perec y tengo muchas ganas de contaros qué me ha parecido La vida instrucciones de uso. Solamente decir que he corrido a por otra de sus historias. Reseña.

Contadme: ¿habéis comprado algo las últimas semanas?

¡Felices lecturas!

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (81)

Después de los nuevos libros de abril, llegamos a mayo y la Feria del Libro de Madrid.

Os muestro las compras de estas semanas, en primer lugar, mi visita a la librería antes de la feria:

  • Matadero 5, Kurt Vonnegut (Blackie Books, 2021). Leí en su día este libro pero tenía claro que debía volver a leerlo. Esta nueva edición me lo recordó y en un arrebato consumista, he decidido comprarlo, así que aquí lo tenemos.
  • Sobre la muerte de un perro, Jean Grenier (Periférica, 2022). Un tratado de corte intimista que escribió el francés tras la muerte de su perro. Aquí la reseña.
  • El extranjero, Albert Camus (Debolsillo, 2021). De Camus leí, en un tiempo preblog, La peste. Tenía pendiente volver a leerle y por lo que sé esta es una muy buena opción.

Y ahora, los libros que he comprado en la Feria del Libro de Madrid, este año tenemos dos grupos muy diferenciados. Primero, los nuevos:

  • El museo de la rendición incondicional, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2022). De esta misma autora tengo La edad de la piel esperando en el estante pero no sé por qué me da que voy a empezar con este.
  • La escuela de Eddie, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2022). La última novela que ha publicado la editorial de la autora de La librería, de quien también leí El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a publicar reseña por aquí). Volver a una autora que te gusta siempre resulta una tabla de salvación en caso de emergencia libresca.
  • El cielo de Lima, Juan Gómez Bárcena (Salto de Página, 2017): aproveché que vi en la Feria al autor para comprarlo y que me lo firmara, aún con alguna mirada nada amistosa de quienes estaban en la caseta (se ve que no les hizo mucha gracia que sacara más de dos libros del autor con anterioridad y que llevaba de casa).
    Al fin he podido conocer al autor, con el que he podido disfrutar y sufrir a partes iguales con Kanada, Ni siquiera los muertos y Los que duermen. Ya os adelanto que en seguida os cuento qué tal el último, Lo demás es aire.

Y aquí, las relecturas:

  • La trilogía de la memoria, Sergio Pitol, (Compactos Anagrama, 2019). Leí La trilogía de la memoria hace tiempo y me gustó tanto, tanto que le dediqué no una ni dos sino tres entradas, correspondientes a cada una de las partes. Mi ejemplar está bastante ajado y me tentaba llegar a tener esta edición conmemorativa.
    ¿Era necesario? No. ¿Estoy encantada? Pues sí.
  • Viajes con Heródoto, Ryszard Kapuściński (Compactos Anagrama). Leí Ébano hace tanto que no está publicado en el blog. Me obnubiló. Pero desde entonces no he vuelto a leer al polaco. De toda su obra dicen que esta es una muy buena opción. Espero leerlo pronto, que parece que ahora me ha dado por la no ficción.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera, (Tusquets, 2006): tengo muchas ganas de releer esta historia. La leí en un ejemplar de la biblioteca antes del mundo blog, así que a ojo estimo que la leería hace 15 años. De hecho, es uno de los primeros ejemplares de la editorial y casi, casi, les cuesta encontrarlo a las que atendían la caseta. Por suerte estaba, la otra única opción era buscarlo de segunda mano.

Y a vosotros, ¿os ha traído muchos libros la primavera? ¿Os habéis acercado a alguna de las múltiples ferias que pueblan las calles?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (80)

Como ya vaticinaba, abril iba a traer muchos más libros.

Empezamos por los libros que me han regalado por mi cumpleaños:

  • La última niebla / La amortajada, María Luisa Bombal (Seix Barral, 2021). Aunque muchos lo duden, hago caso a los lectores que tienen gustos similares a los míos. Esta reedición de una autora del realismo mágico no me la podía perder cuando la recomendó Fernando en su Instagram. Incluye dos nouvelles y unos cuantos relatos. He leído ya la primera así que la reseña ya sabéis que la tenéis aquí.
  • La acusación, Bandi (Libros del Asteroide, 2017). Hace ya muchos años tenía en el punto de mira este libro, pero como en tantas otras ocasiones, lo dejé pasar. Fue Jesús Artacho quien lo leyó recientemente y me lo recordó, después me lo regalaron. Es cortito, lo acabo de empezar. Reseña, aquí.
  • Ciudad ocupada, David Peace (Hoja de Lata, 2022): reconozco que he terminado de tener la trilogía de Tokio de Peace sin haber leído ni siquiera la primera parte. Espero solucionarlo ya mismo, a Tokio Redux le toca su turno en las próximas semanas.
  • La mirada del ángel, Thomas Wolfe (Trotalibros, 2022): el último título publicado en la editorial es este tocho de Thomas Wolfe (que yo siempre confundo con Tom Wolfe, fallo mío). La crítica lo pone por las nubes y cuya edición en castellano era complicada de encontrar.
  • Diarios (Tomo I), Rafael Chirbes, (Anagrama, 2021): regalo de mi hermana, recomendación de Ester de Moito Conto, los diarios de uno de los grandes autores españoles. De él leí en su día Crematorio.
  • La librera de París, Maher Kerri (Navona, 2022): una novela centrada en la vida de Sylvia Bleach, la novela ha sido un éxito y se ha traducido a muchos idiomas. Las opiniones que he escuchado de él son muy positivas. ¿La conocíais? Aquí la reseña.
  • La muerte del comendador, Haruki Murakami (Tusquets, 2019): alguien quiere convencerme de volver a leer a Murakami. Qué mejor que regalarme este libro del japonés para que no tenga excusa.

En cuanto a las compras con motivo del Día del Libro, son las siguientes:

  • No leer, Alejandro Zambra (Anagrama, 2018): un autorregalo de un autor al que en ficción sólo le he leído con Bonsái. En casa tengo La vida secreta de los árboles y también su novela más larga, Poeta chileno. He colado este ensayo para empezarlo, paradójicamente, el mismo día del libro. Son textos y comentarios literarios cortos con lo que viene bien ir alternándolo con otras lecturas.
  • La escuela de canto, Nell Leyshon, (Sexto Piso, 2022). Primero fue Del color de la leche, luego, El show de Gary y más tarde El bosque. Este es el último libro publicado por la editorial de la británica. Será el cuarto que leo de ella.
  • Rostros en el agua, Janet Frame (Trotalibros, 2022): el único libro de la editorial que me faltaba ya es mío. (Sí, estoy comprando todo lo que edita Jan).

Para terminar, una última incorporación recién salida de imprenta:

  • Lo demás es aire, Juan Gómez Bárcena (Seix Barral, 2022). Los que llevéis tiempo por aquí ya sabréis que sigo los pasos de este genial autor desde que leí Kanada. Luego llegaron Los que duermen y Ni siquiera los muertos y mi entusiasmo por lo que escribe va en aumento. Esta es su última novela, recién publicada.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas?

Que sigan las buenas lecturas y a preparar la lista de compra para la Feria del Libro.

Namaste.

Autor, Cunningham, Literatura

Las horas, Michael Cunningham

Este es uno de esos libros que no tenía pensado leer, de esos que se cuelan en las listas sorpresivamente. Casi todo el mundo vio la película en la que se basa (Las horas, 2002, dirigida por Stephen Daldry y protagonizada por Nicole Kidman, Meryl Streep y Julienne Moore), pero yo llegué tarde.

Tampoco leí el libro, sólo llegué a escuchar ecos de euforia por lo buena que era la película y su fantástica novela. Ha tenido que ser una reedición que me encontré por casualidad en la librería la que me ha llevado a leerlo.

La historia está dividida en tres partes, cada una de ellas situadas en un momento temporal distinto y con una protagonista diferente: la autora británica Virginia Woolf, que nos cuenta parte de su proceso creativo; en 1949, lo que se le pasa por la cabeza a Laura, madre de familia, que empieza a agobiarse con la rutina y por último saltando a los años 90, la vida de Clarissa, una mujer madura que tiene que prestar ayuda a un amigo suyo.

Si te aventuras demasiado en el amor, se dice, renuncias a la ciudadanía del país que te has construido. Acabas yendo simplemente de un puerto a otro.

Página 128

Las tres diferentes: épocas, lugares y vidas nada parecidas. Pero unidas entre sí por distintos aspectos, con destinos entrelazados por la tristeza, la soledad, tratando de encontrar su espacio, sin dejar que la voluntad de otros les arrolle.

Las tres con vidas paralelas, viviendo cosas que vivió la propia Virginia Woolf, o bien acudiendo a un libro de la británica en una tarde lluviosa, o compartiendo una emoción común. Las tres enfrentadas ante cosas con las que tienen que lidiar, reflejadas décadas después con la vida de Woolf.

La temática, como ya imaginaréis si habéis leído a la británica: la soledad, el paso del tiempo, su posición como mujer en la sociedad. Unas, por incomprendidas, otras, por sobrepasadas, se tienen que enfrentar a una realidad que no han escogido, ante acontecimientos inesperados y sentimientos de tristeza y soledad.

No busco compasión. No realmente. Solo que me siento tristísimo. Lo que quise hacer parecía sencillo. Quería crear algo vivo y lo bastante escandaloso que pudiera compararse con la mañana de la vida de alguien. La mañana más normal del mundo. Figúrate, intentar eso. Qué disparate.

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¿Los libros tienen un tiempo máximo de lectura? ¿Una caducidad?

Imagino que la respuesta es no. Sin embargo, la novela en sí me ha dejado un poco fría y lo achaco en parte a haber pasado el momento de la euforia con la película y el libro, y en segundo lugar, por haber leído muy poco a Virginia Woolf, o al menos no lo suficiente como para captar las referencias a su vida y su carácter que van apareciendo en la tercera parte de la novela.

De esta historia me quedo en cómo ha hilado las tres historias el autor, aunque bien es cierto que en determinadas situaciones las reacciones femeninas me han parecido algo falsas, como si fuera la forma de describir un sentimiento cayera más en la exageración o en la parodia que en la realidad

Entonces, qué pensáis: ¿algunos libros tienen fecha de caducidad?

FICHA:

Te gustará si te gustó Una habitación propia, Virginia Woolf.
Pros – Perfecta para los fans de Virginia Woolf.
Contras – No he sido capaz de captar muchas de las referencias.
– Mis expectativas eran demasiado altas para lo que me he encontrado.

Namaste.