IMM, Literatura

IMM (116)

Van pasando las semanas y no os he enseñado las compras de los últimos meses, que son las siguientes:

  • Hambre, Knut Hamsun (Nórdica, 2026). Este libro ya lo habéis visto por aquí, pero en otra edición que no acababa de llevarse bien con el resto de libros que tengo del noruego, así que sí, caí en la tentación de volver a comprarlo para que todos sean de la misma edición, y para la relectura, claro. Hamsun es genial, ya sea Pan, Victoria o este, tenéis que leerlo.
  • Este mundo ciego, Jesmyn Ward (Sexto Piso, 2026). De los autores que a uno les gustan ha de leerse todo lo que se puede. La autora me convenció con La canción de los vivos y los muertos y tenía ganas de hacerme con esta nueva novela que acaba de publicarse.
  • El americano tranquilo, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2026). Cuando no sabes qué leer, cuando encadenas varias lecturas que no te han convencido, lo mejor es recurrir a esos escritores de calidad que sabes que narren lo que narren lo van a hacer estupendamente. Eso le sucede al británico. Tengo en casa Brighton Rock sin leer pero este título, que es una de sus historias más cinematográficas, también tenía que venirse a casa. Por aquí tenéis El final del affaire y El revés de la trama, todos de Libros del Asteroide.
  • Desde hace dos mil años, Mihail Sebastian (Impedimenta, 2025). Este libro lo descarté cuando lo vi por redes, por eso de que no hay tanto tiempo suficiente como para leer todos los libros que nos llaman la atención. Pero más tarde leí una opinión lo suficientemente elogiosa para desear leerlo, así que he acabado comprándolo, aunque lo difícil es sacarle hueco para su lectura.
  • Revolución, Hugo Gonçalves (Libros del Asteroide, 2025). Tengo la sensación de que de los vecinos portugueses leemos siempre lo mismo, al genial de Fernando Pessoa y Sostiene Pereira de Tabucchi, pero nada más. Este es un libro para salir de esa dictadura y conocer algo más de su historia reciente, de la que admito sólo conozco sólo alguna pincelada.
  • El sueño del jaguar, Miguel Bonnefoy (Libros del Asteroide, 2025). Otro hueco que tengo, en este caso en relación a la literatura hispanoamericana, es la de Venezuela. De hecho sólo tengo un libro de Miguel Otero Silva, aún sin leer, Casas muertas, Oficina número 1. No es el mismo caso puesto que Bonnefoy es medio chileno y nació en Francia pero en esta ocasión la faja me ha seducido. Me gustan las historias que engloban varias generaciones.
  • El cabello de Venus, Mjaíl Shiskin (Impedimenta, 2026). Regalo por mi cumpleaños, viene avalado por Nuria de Moito Conto, y es un autor ruso, así que pinta bien.
  • Koljós, Emmanuele Carrère (Anagrama, 2026). Un autor asiduo por aquí, del que me quedan apenas un par de libros de leer de su obra. Ya os he hablado de Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering, El bigote y V13. Crónica judicial que leí a principios de este año, así que estaba claro que iba a acabar comprándolo. Lo están poniendo por las nubes pero ya sabemos que con este autor tooooodo son elogios.
  • Madame Vargas Llosa, Gustavo Faverón Patriau (Fulgencio Pimentel, 2026). Como leo pocos vivos es lógico que a los que sí que leo acabe comprando sus obras en cuanto salen. De este ya tenéis mi opinión aquí.
  • Alimentar a los fantasmas, Tessa Hulls (Reservoir Dogs, 2026). No es que sea demasiado lectora de novela gráfica, pero si a una de ellas le dan el Pulitzer, voy de cabeza. Ya me pasó con Maus, de Art Spiegelman, esa obra de arte con mayúsculas sobre ratones y campos de concentración. A este le sacaré hueco en cuanto pueda.

Mi intención es no comprar nada más hasta la Feria del Libro de Madrid, allá por el mes de junio, pero ya sabemos que la carne es débil y el jueves es el Día del Libro.

Contadme, ¿habéis comprado mucho últimamente?

Namaste.

Autor, Literatura, Nordenhof

El libro del diablo, Asta Olivia Nordenhof

La protagonista de esta historia hace su vida normal, como todos, viajando a Londres a visitar a un hombre que conoce en Dinamarca, hasta que de repente se imponen restricciones al movimiento por la pandemia del COVID. Lo que iba a ser un fin de semana casual se convierten en dos semanas con un desconocido antes de su regreso a casa.

La historia parece de terror, si no pensamos que eso es exactamente lo que ocurrió hace ya seis años, cuando el mundo tuvo que parar obligado tras tomar unas medidas exageradas por aquello de tratar de compensar lo que no se vio venir. Esta reclusión obliga a la protagonista a pensar, mucho, sobre todo en una relación previa que tuvo con un tipo llamado T. Un señor al que rodea misterio y a quien acompañó por dinero con el que se vio sometida a unas limitaciones diarias y hasta a temer por su vida.

La autora establece un paralelismo entre lo que se hace por voluntad y lo que se llega a hacer para conseguir dinero. Entre las opciones que tenemos cuando sabemos que las puertas están abiertas y uno puede salir a su antojo y cuando no es así. La espada de Damocles que vivió en el pasado, temiendo por su vida, y la que podría estar colgando sobre su cabeza sin ser consciente ahora mismo. El fatalismo de la incertidumbre. La duda permanente.

Cuando amas a alguien, ¿puedes dar media vuelta y reencontrar el punto en que aún no lo amabas, o el amor se prologa hacia atrás sin remedio y se apodera de todo lo anterior a él? Tal vez esperabas que el amor fuese una convulsión que te transportase de un lugar a otro, pero cuando, de pronto, amas a alguien, ¿acaso es como si lo hubieses amado siempre, como si no hubiese habido ninguna transición?

Página 80

Nordenhof plantea una parte central novela precedida y finalizada por capítulos que no sabía si calificar como poéticos (dado que no tienen rima) o de ideas que le vienen a la mente a la autora sobre diversos temas, como la violencia, el amor o la infancia.

Como en su libro anterior, la autora analiza sobre la soledad actual y la sensación de abandono y desinterés de la sociedad por uno, hasta los temas económicos, alienantes y crueles de una sociedad en el que el primero es el mejor postor y en la que los demás pensamos que tenemos voz y voto y solo somos personajes secundarios cuyos destinos están en muchos casos, escritos.

En este sentido, es una historia muy del siglo XXI: desesperanzadora y solitaria, con personajes que se ven abocados sin valores ni propósito, realista y certera en algunos aspectos y triste y sin solución en otros.

Una novela corta que se lee en un suspiro. El envío corre a cargo de Sexto Piso.

FICHA:

Te gustará si te gustó Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews.
Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof.
Pros– Las temáticas que genera.
Contras– La parte poética no me ha acabado de convencer.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (115)

Regresa esta sección con las primeras compras de este año. Son las siguientes:

  • Cesárea, Hanna Nordenhök (Seix Barral, 2026). Una novedad que me ha llamado la atención y que compré en cuanto la vi en la librería.
  • Más allá de los escombros, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2026). El italiano ha aparecido por aquí en varias ocasiones, y si no lo habéis leído también tenéis la versión en serie de La profecía del armadillo bajo el nombre Cortar por la línea de puntos en Netflix. Este es el último que podemos encontrar en español.
  • El libro del diablo, Asta Olivia Nordernhof (Sexto Piso, 2026). De la autora leí en el pasado Dinero en el bolsillo, el primero de una serie de 7 libros que tienen como telón de fondo la catástrofe del incendio del Scandinavian Star, el barco que fue incendiado a propósito para tratar de timar al seguro. El envío corre a cargo de los amigos de Sexto Piso.
  • Los muchachos de zinc, Svetlana Aleksiévich (Debolsillo, 2017). De la bielorrusa podéis encontrar por aquí Voces de Chernóbil y El fin del Homo Sovieticus, ambas maravillosas. Es una de esas autoras de las que pretendo leer toda su obra, así que además de La guerra tiene rostro de mujer tengo también este, recién llegado.
  • La luz difícil, Tomás González (Sexto Piso, 2023). En mi visita a mi librería habitual vi este título en una nueva editorial (lo cual me sorprendió mucho la verdad, dado que esta edición tampoco es tan antigua) y recordé que me lo habían recomendado hace tiempo. Como ahora necesito libros cortos me pareció perfecto para intercalar entre los tochos que tengo pensado leer las próximas semanas.
  • Narraciones completas, Alexandr Pushkin (Alba, 2003). En mi propósito de ir leyendo a todos los rusos posibles, este era uno de mis pendientes. La editorial Alba siempre es la mejor para hacerse con estos títulos de fondo de nuestra librería.

Contadme: ¿hábeis comprado muchos libros las últimas semanas?

Namaste.

Autor, Literatura, Phillips

Oso, Julia Phillips

Cuando un libro te sorprende tanto como La desaparición (Sexto Piso, 2019), es inevitable anotar a la autora para seguirle los pasos en el momento en el que publique otra historia. La preciosa portada de la editorial hizo el resto.

Oso (Sexto Piso, 2025) es la historia de dos hermanas que viven, como en La desaparición, en una isla alejada de una gran metrópolis. Estamos en la época posterior a la pandemia del Covid de 2020 por lo que la economía de la isla y en particular de las hermanas, se comienza a recuperar tímidamente.

Su rutina se ve afectada por la llegada de un oso que aparece por su casa de forma frecuente. Lo que en principio parece algo anecdótico se convierte en fuente de discusión entre las hermanas; una de ellas busca abandonar la isla y su hogar familiar y sin embargo, la otra está fascinada por la presencia del animal.

Lo anterior acaba removiendo cosas del pasado: promesas incumplidas y la enfermedad crónica de la madre a la que las dos cuidan. En este sentido los personajes de Phillips están muy bien construidos y reflejan a la perfección la vida de dos jóvenes y su relación en un entorno socioeconómico nada sencillo.

Sin embargo, y a pesar de que el ritmo de la historia es rápido me ha faltado una profundidad que no he sido capaz de encontrar en la historia. Una sensación de que la autora podría haber sacado más partido a la trama o que se podría haber enfocado de otro modo, haciendo que la historia tomara más empaque.

Por desgracia, me parece la típica novela que dentro de cuatro años no recordaré haber leído o bien se quedará en mi memoria en un terreno de la indiferencia, que si me preguntáis, creo que es lo peor que le puede pasar a un libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó La desaparición, Julia Phillips.
Pros– Entretenido.
– Refleja muy bien los personajes.
Contras– Le falta propósito a la historia.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (109)

Regreso con las últimas compras y regalos, ¿me acompañáis?

Los últimos regalos de mi cumpleaños son estos:

  • Las máscaras del héroe, Juan Manuel de Prada (Espasa, 2017). Los prejuicios son claves a la hora de escoger leer o no a un libro o un autor. Eso mismo me lleva pasando toda la vida con de Prada, que siempre me ha parecido más personaje que escritor. Sin embargo, escucharle en un podcast me hizo cambiar de idea, pregunté aquí y allá y me dijeron que era muy bueno. Esta parece ser su novela más afamada.
  • Un puente sobre el río Drina, Ivo Andric (RBA, 2024). Este título llevaba un tiempo pululando en mi vida pero no fue hasta la reseña de Gabriel, que podéis leer aquí, que me animé a anotarlo en mi cuaderno de futuras lecturas. Parece que tiene todos los elementos para que me guste.
  • Vidas minúsculas, Pierre Michon (Compactos de Anagrama, 2021). De un tiempo a esta parte no paro de ver por redes a este francés del que no conocía nada. El efecto me recuerda a lo que me pasó con Annie Ernaux, así que he decidido darle una oportunidad con esta novela que es la que más me han recomendado.

En la Feria del Libro de Madrid me traje los siguientes:

  • Cartucho, Nellie Campobello (Cátedra, 2019). Recomendado en el Atlas de Literatura Hispanoamericana de Clara Obligado, desconocía de su publicación hasta que el amigo Jesús Artacho me lo comentó.
  • Una cuestión personal, Kenzaburo Oé, (Compactos Anagrama, 1999). Del autor leí en su día los Cuadernos de Hiroshima, y llevaba tiempo pensando en que tenía que regresar a su obra. Dudé con el libro adecuado, porque también he leído buenas críticas de Arrancad las semillas, fusilad a los niños, pero finalmente ha sido este el escogido.
  • Punin y Baburin, Iván Turguénev (Nórdica, 2018). El autor ruso, que me gustó con su novela Padres e hijos, en una versión más corta. Un título que anoté porque me llamó la atención por redes sociales.
  • El anticuario, Gustavo Faverón Patriau (Candaya, 2015). Del autor que me obnubiló con Vivir abajo (Candaya, 2019) y que estoy ahora mismo leyendo Minimosca (Candaya, 2024) quería hacerme con esta novela corta, por lo que decidí esperar a la Feria para acercarme a la caseta de la editorial.
  • El plantador de tabaco, John Barth (Sexto Piso, 2013). Un tochazo de esos que casi ya no se publican del que hablan muy bien, pero que se lee poco. Aquí lo tengo para empezarlo cuando saque tiempo.

Contadme, ¿habéis leído alguno de ellos?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (108)

Marzo llegó con lluvias y con muchos libros.

Abril se animó sobre todo por mi cumpleaños y el Día del Libro.

Aquí mis nuevas adquisiciones:

  • El fiel Ruslán (Libros del Asteroide, 2013). A estas alturas a nadie se le ha escapado mi marcada tendencia a la lectura de libros sobre la URSS o sobre países de su órbita. La explicación no la tengo clara, pero que me atraen este tipo de libros cada vez más es evidente. De nuevo el Gulag. Lo novedoso es que parece que en este libro el protagonista es un perro.
  • El lugar sin límites, José Donoso (Alfaguara, 2024). Del autor de El obsceno pájaro de la noche, quería leer otras de sus obras pero para mi sorpresa no eran tan comunes en la librería como yo suponía. Por suerte lo encontré de casualidad en la Librería Celama de Madrid, un espacio que me pasé a conocer con muy buena selección libresca.
  • Terra nostra, Carlos Fuentes (Alfaguara, 2025). Cuando se menciona el consagrado Boom lationamericano usualmente se mencionan a García Márquez y Vargas Llosa, dejando de lado otros autores destacados como el mexicano Fuentes, de quien hace mucho leí la fantástica La muerte de Artemio Cruz. Sin embargo, como Donoso, parece que sus libros no son tan conocidos o vendidos, de ahí que me haya lanzado directa a por un título antes de que desaparezca en las librerías.
  • Distancia de rescate, Samanta Schweblin (Seix Barral, 2025). Hace ya muchos años una amiga argentina me recomendó este libro de su compatriota, pero no lo compré ni lo leí en su momento, así que he tomado esta reedición como un aviso para hacerme con él. Será mi primer libro de la autora.
  • La picadura de abeja, Paul Murray (Anagrama, 2025). Como tantos otros me llamó la atención por su portada (parece que la editorial al fin le está dando un cambio radical a las ilustraciones de sus portadas) pero traté de ignorarlo, por eso de los eternos pendientes y porque lo de haber sido finalista del Booker tampoco garantiza nada, ya sabemos. Sin embargo, la opinión de Mara, con quien coincido frecuentemente, que lo pone como una obra maestra, acabó por decantar la balanza.
  • Oso, Julia Phillips (Sexto Piso, 2025). De la estadounidense leí en su momento la espectacular La desaparición, una historia que me sorprendió mucho, así que era lógico que me animara a leer esta historia. No puedo dejar de destacar su preciosa portada. Gracias a la editorial por el envío.
  • Un héroe de nuestro tiempo, Mijaíl Lérmontov (Planeta,1990). Con motivo de mi cumpleaños hice una visita a la famosa Urueña, destino turístico recomendable y Villa del Libro, donde hay bastantes más librerías que lugareños. En su mayoría son librerías de viejo, así que opté por este título que recordaba tener anotado hacía tiempo, a pesar de que dudo la calidad de la traducción por ser una edición bastante antigua.
  • La broma infinita, David Foster Wallace (Debolsillo, 2014) . Al igual que el anterior, lo encontré en otra de las librerías de Urueña. Siempre he dudado si alguna vez acometeré la que supongo será una ardua tarea para leer al autor, pero claro, sin ver el libro en el estante jamás me lo plantearía.
  • Seis personajes en busca de autor y Enrico IV, Luigi Pirandello (Debolsillo, 2024). Hace ya muchísimos años que anoté la primera de estas dos obras de teatro en mi lista, pero quién sabe por qué el título se quedó sepultado frente a otros. En mi visita por el Día del Libro lo vi y decidí comprarlo.

¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Os gustó?

Enseguida más reseñas, que se me acumulan…

Namaste.

Autor, Gaddis, Literatura

Ágape se paga, William Gaddis

Resulta que (para sorpresa de nadie) tengo una especie de superstición y los inicios me parecen muy importantes. Racionalmente sé que lo primero no va a marcar cómo va a ser el resto, está claro, pero ya sabemos, lo primero es lo primero.

Así que para el primer libro de 2025 me pensé mucho cuál debía ser el libro escogido. Revisé entre mis estantes y rebusqué, porque no quería que fuera un libro cualquiera, una lectura más, con riesgo de no ser recordada en unos meses: quería potencia.

Gaddis está ahí para proporcionarla, porque con una novela de 150 páginas te da lo que necesitas: que jamás te resulte indiferente.

El protagonista y narrador es un hombre en su lecho de muerte. Sabe que va a fallecer y está ordenando sus documentos para que a sus herederas le resulte más fácil encontrar lo útil. Sin embargo, sus pensamientos divagan en otros temas, empezando por el efecto de la creación de la pianola en Estados Unidos, que sirve como punto de partida para reflexionar sobre la popularización del arte, con el riesgo asociado de su adaptación al gran público, alejado de las élites y su posterior devenir en mediocridad.

No puede tratarse del placer de personas al azar, viene a decir, tiene que ser la música que deleite a los mejor educados, o bien uno terminará por ver a sus poetas componiendo cualquier filfa para complacer el mal gusto de sus jueces y por último el público se instruye entre sí y es que en eso consiste la gloriosa democracia, ¿sí o sí?

Página 42

Para lo anterior utiliza Gaddis un estilo de corrido, en semejanza a las reflexiones de Leopold Bloom en el Ulises de Joyce, como un hilo continuado de pensamientos en el que no existen los puntos y aparte y donde, estoy segura, te va a faltar el aire.

Lo anterior implica que mezcle ideas, pensamientos y recuerdos, saltando de un tema a otro, exactamente igual que hacemos a diario cualquiera de nosotros mientras estamos haciendo otras tareas:

Aquí sentado, charlando con estos yoes extraíbles ventrílocuos canguros, pensando los pensamientos de otro, embotado insensibilizado hasta no existir y soy yo el otro, yo soy el otro, aquí sentado hablando con autómatas.

Página 50

He leído opiniones de lectores que comentan que al reflexionar sobre un tema tan complejo como el efecto de la pianola les supuso un esfuerzo por comprender el texto, que las reflexiones musicales se hacían densas si no conoces el tema. No me lo ha parecido, la verdad. La sensación que una tiene cuando lee a Gaddis es que ese momento de complejidad es buscado adrede por el autor, y conocer cómo era su proceso de escritura y cómo se preparaba las temáticas de las que después escribiría no hace más que demostrar que su propósito era siempre, como ese primer capítulo de El nombre de la rosa de Umberto Eco, espantar a lectores que ha llegado por casualidad a sus novelas y desconocen qué se van a encontrar.

Ahora sí, tras dos novelas más cortas del autor, ya estoy a las puertas de la entrada a la gran Los reconocimientos, esa novela de más de mil páginas que promete ser la obra maestra de este autor marginal del que es imposible huir si entras en su mundo.

FICHA:

Te gustará si te gustó Gótico carpintero, William Gaddis.
Pros– El orden y distribución del texto.
Contras– Lectura compleja, que requiere mucha concentración.

Namaste.

Autor, Literatura, Nordenhof

Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof

Dinero en el bolsillo (Sexto Piso, 2024) es la historia de Kurt y de Maggie, pero también del Scandinavian Star, el barco en el que perdieron la vida 150 personas debido a un incendio provocado.

Esta es la primera parte de una septología dedicada a este suceso que conmocionó toda Escandinavia, no sólo por el trágico incidente sino por las circunstancias que rodean al asunto, donde se llegó a probar que el incendio se provocó con objeto de cobrar el seguro, tras varias operaciones de venta del buque bastante sospechosas.

Los protagonistas, como he mencionado más arriba, son Kurt y Maggie, una pareja que se conoce en una noche de borrachera y que acaban juntos. De forma paralela e independiente, Nordenhof nos acerca a la vida previa de ambos para tratar de esclarecer cuál es la causa de los comportamientos y situaciones actuales.

Las peores fantasías son las que le muestran lo poco que habría hecho falta para que todo fuese distinto.

Página 36

Su vida es un cúmulo de decepciones y desilusiones, una vida marcada por la agresividad y precariedad, en el caso de Maggie y de rabia más o menos contenida para Kurt.

Llegada a la mitad de la historia, nos encontramos con el único capítulo en el que se menciona el Scandinavian Star, un acercamiento escueto para explicarnos qué empresas hay detrás del buque y para contarnos que Kurt decide invertir sus ahorros en una de ellas.

Este capítulo es tan independiente que parece como si la autora lo hubiera añadido con posterioridad, es decir, el resto de la historia tiene hilos conductores, frecuentes analepsis y cambios de personajes pero se mantiene dentro de una unidad: la historia de Kurt y Maggie. Sin embargo, este capítulo parece que esté «pegado», para tratar de justificar la unión completa con el resto de los seis libros de los que se compone la saga.

Tenía miedo, pero un miedo que se parecía a aquella sensación sorda y difusa de haber olvidado algo.

Página 108

Una unión que evidentemente, no podemos valorar hasta leer el resto de los libros que componen la saga, que, imagino serán personajes a los que el buque ha afectado de un modo u otro (familiares de los fallecidos, parte de la tripulación, bomberos… etc), o al menos eso es lo que me imagino yo.

Con la suficiente distancia todo parece sencillo, pero si te acercas, si tu corazón está implicado, resulta imposible reconocer lo que tienes delante.

Página 112

La novela funciona perfectamente como novela independiente, pero diría que ese capítulo que buscar unirlo con el resto de sus libros hermanos es el que genera que veamos este título como la parte de un todo al que no tenemos acceso, y que por tanto, queda cojo al no conocer qué nos va a contar la autora en el resto de novelas.

Así que, tengo la sensación de que es pronto para valorarlo, lo cual me da algo de pena porque quizá esta historia habría funcionado mejor si en lugar de dividirla en 7 partes se hubiera incluido algo más en esta historia, es decir, una novela más larga con más contenido en la que veamos la unidad que quiere mostrar Nordenhof. Además creo que para cuando lea la segunda parte no recordaré los detalles que nos ha contado en esta.

Me da rabia porque la historia se queda algo coja.

Gracias a Sexto Piso por el envío, deseando leer el resto de libros de la saga.

FICHA:

Te gustará si te gustó Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews.
Pros – El desarrollo de los personajes.
Contras– Forma parte de un todo y por eso es complicado de valorar.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (100)

Llegamos a un número redondo y me pregunto si alguien por aquí recuerda el por qué del nombre IMM, In My Mailbox hace demasiados años y que hoy en día se ha reconvertido en Book haul.

Pienso también si debería cambiarle el nombre por algo en castellano o si, a estas alturas, a alguien le importa.

En fin, libros nuevos. ¿Empezamos?

  • Tiempo de silencio, Luis Martín Santos (Seix Barral, 2024). Hace muchos, muchos años, diría que 20, que leí y compré una edición de esta novela de esas que por entonces daban con los periódicos. Llevo queriendo releerla mucho tiempo, pero sentía que necesitaba una edición acorde con mis recuerdos de este novelón que ha sido bastante olvidado. Seix Barral, coincidiendo con el centenario, ha hecho esto posible. Tengo muchas ganas de la relectura pero os mentiría si os dijera que no tengo un puntito de miedo ante la posible decepción. Este es uno de los libros de mi vida. Reseña aquí.
  • Las tribulaciones del estudiante Torless, Albert Musil (Seix Barral, 2002). El libro que quería leer, sinceramente, es El hombre sin atributos, el famoso tocho parodiado hasta en las Celebrities de Muchachada Nui, pero soy consciente de que sus más de mil páginas no son el libro adecuado para empezar con el autor. Dicen de esta novelita que está a la altura. Anotado en mi libreta, R. me lo regaló. Todo un acierto, ¡gracias! Reseña aquí.
  • El artista del hambre, Franz Kafka (Nórdica, 2024). El centenario de Kafka promete reediciones de absolutamente todo, ya lo habréis empezado a notar en los estantes de las librerías. Tenía este pendiente y los amigos de Nórdica me lo han enviado a casa. Es ilustrado y aquí tenéis la reseña.
  • Doctor No, Percival Everett (De Conatus, 2024). Ya habéis visto por aquí Los árboles. Esta compra es una de esas que sabes que no vas a leer el libro pronto pero aún así la edición, el autor y la historia te hace que te lo lleves. No he podido resistirme.
  • Dinero en el bolsillo, Asta Olivia Nordenhof (Sexto Piso, 2024). Partimos de la historia real de crucero que sale ardiendo, provocando uno de las catástrofes más duras de la historia de Suecia. Este es el primero de una saga dedicada al tema. Envío de Sexto Piso. Reseña.
  • El Ministerio del Dolor, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2024). No hago más que agrandar mi biblioteca con libros de la croata mientras que sólo he leído El Museo de la Rendición Incondicional. Imagínate, no avanzo.
  • Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero (II) (Alfaguara, 2023). Tras leer La Nieve del Almirante no me quería quedar con el resto de historias de Maqroll. No he leído ni la segunda pero por mi experiencia a veces las ediciones desaparecen y luego no hay modo de hacerte con una, de ahí que lo comprara en la menor ocasión.
  • Un sí menor y un no mayor, George Grosz (Capitán Swing, 2011). La historia de un pintor de entreguerras que me interesó desde que vi sus cuadros expresionistas. Después conocí de la existencia de este libro, de ahí a mi libreta y luego a mis estantes.
  • Granito Gris, Lewis Grassic Gibbon (Trotalibros, 2024). La tercera parte de la trilogía escocesa de Gibbon de la que aún no he leído nada. Lo que no podía dejar era la trilogía a medias y R. lo sabía, de ahí su regalo. De este año no pasa que lea la primera parte.
  • Ángulo de reposo, Wallace Stegner (Libros del Asteroide, 2009). De Stegner he leído En lugar seguro. Este es el título que más recomendado del autor. Uno de esos grandes autores que publicaba la editorial en sus inicios. Tengo muchas, muchas ganas de leerlo.

Muchas gracias a Nórdica y Sexto Piso por los envíos y a R. por sus regalos librescos constantes.

Y vosotros, decidme, ¿habéis comprado muchos libros?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (96)

Septiembre nos ha traído el otoño y la esperada rentrée.

Aquí los libros que he comprado a finales de agosto y en septiembre, algunos novedades, otros pendientes desde hace tiempo con los que me quería hacer.

  • Los reconocimientos, William Gaddis (Sexto Piso). Del autor de Gótico carpintero, que he leído recientemente, su obra magna. Un título casi imposible de encontrar (mi ejemplar viene vía Colombia ya que en España no hay forma de hacerse con él sin pagar un riñón en el intento) que además es un tocho de muy señor mío. 1300 páginas, ahí es nada.
  • El río sin descanso, Gabrielle Roy (Hoja de Lata, 2016, de esta edición, 2023). Este título me había pasado desapercibido cuando se publicó, y no fue sino cuando la editorial sacó la edición conmemorativa de sus 10 años que me llamó la atención en visita a la librería, así que revisé la sinopsis y me di cuenta de que no he leído ningún libro ambientado en los inuits, por lo que decidí comprarlo. Reseña aquí.
  • Cometierra, Dolores Reyes (Sigilio editorial, 2021?). De la misma autora compré Miseria pero por lo que he leído por ahí es más recomendable empezar por Cometierra. Como es un título cortito me da la sensación de que es perfecto para una tarde lluviosa. Reseña.
  • La frecuente oscuridad de nuestros días, Rebecca Donner (Libros del Asteroide, 2022).Una de las cosas que me echaba para atrás para comprar este libro era su tamaño, ya que es un tocho de 700 páginas. Sin embargo, la historia en sí (¿cómo? ¿una estadounidense que se convierte en espía?) acabó por animarme a comprarlo, aún a sabiendas que le va a tocar tiempo esperando leerlo…

  • Los comienzos, Antonio Moresco (Impedimenta, 2023). Un inicio de una trilogía de un autor italiano del que desconocía su existencia y que no pensaba comprar… hasta que leí que lo comparaban con Cartarescu y ahí todas mis dudas se disiparon. Ya veis, de Impedimenta me fío.
  • En memoria de la memoria, María Stepánova (Acantilado, 2022). Una historia sobre el recuerdo y la memoria ante la pérdida. He leído grandes elogios para este título y será mi primer libro de la autora.
  • Señor Kafka, Bohumil Hrabal (Nórdica, 2023). Mi fijación por leer títulos de autores de Europa del Este no para. Hrabal es uno de los más importantes autores checos y este título me atrajo indudablemente. El envío corre a cargo de Nórdica. Aquí la reseña.
  • Las tempestálidas, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2022). Era meterme a las redes y encontrar reseñas y reseñas de este título, una tras otra. ¡Y además el autor es búlgaro! Otro para la casa. Reseña aquí.
  • El Gorila y el Pájaro, Zack McDermont (Big Sur, 2023). La historia de un joven que tiene un trastorno bipolar y cómo llega y vive la enfermedad. El envío corre a cargo de la editorial. Reseña.

Y vosotros, ¿qué títulos habéis comprado estas semanas?

Namaste.