IMM, Literatura

IMM (82)

Visita a la librería = libros nuevos.

Además me he aficionado últimamente a mirar libros de segunda mano por Wallapop. No hagáis como yo. ¡Huid! ¡Es una trampa!

¡Empezamos!

De mi visita a Moito Conto, los siguientes:

  • Atlas de literatura latinoamericana, Clara Obligado (Nórdica libros, 2022): tenía este título en el punto de mira pero la verdad que no sabía si comprarlo. Me he fiado, espero empezar a leerlo dentro de poco, imagino que no de seguido.
  • La desaparición, Julia Phillips (Sexto Piso, 2021): recomendación de Marta, que lo llegó a incluir en mejores lecturas del año pasado, me picó la curiosidad y me pareció una lectura perfecta para el verano. ¡A ver si le hago hueco en las próximas semanas!
  • La lucha contra el demonio (Hölderlin – Kleist – Nietzsche), Stefan Zweig (Acantilado, 1999, décima reimpresión marzo 2022). Zweig. Nietzsche. No digo más.
  • Los Netanyahus, Joshua Cohen, (De Conatus, 2022). A Cohen le dieron el Pulitzer por esta novela, lo cual ya dice mucho. Por el tema no sé si será una historia para mí, las novelas de formación a veces se me quedan cojas.

De varios comprados de segunda mano y alguna novedad:

  • Teoría de la literatura, Vítor Manuel de Aguilar (Gredos, 1996). A finales de mayo estuve haciendo un pequeño curso de crítica literaria de la mano de José Carlos Rodrigo Breto (Literatura_instantanea en Instagram), y del listado de libros sobre teoría me quedé con unos cuantos. Este es considerado un texto de referencia. Iré leyendo varios de la lista poco a poco.
  • Aniquilación, Michel Houellebecq (Anagrama, 2022). La esperadísima última novela del francés que habréis visto por todas partes. La verdad es que creo que leeré Plataforma antes pero quería tenerla en mi estante. Por si las moscas, que el papel está cada vez más caro.
  • La Madona de los coches cama, Maurice Dekran (Impedimenta, 2018). Lo tenía en mi lista y lo he acabado comprando en Wallapop, aunque no soy demasiado fan de los libros de segunda mano, esta vez he caído.
  • Casas muertas, Oficina número 1, Manuel Otero Silva (Trotalibros, 2022). Un clásico de la literatura venezolana que viene avalado por el editor andorrano más loco del mundo. Me fío.

Y vosotros, contadme, ¿habéis comprado muchos libros últimamente?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (81)

Después de los nuevos libros de abril, llegamos a mayo y la Feria del Libro de Madrid.

Os muestro las compras de estas semanas, en primer lugar, mi visita a la librería antes de la feria:

  • Matadero 5, Kurt Vonnegut (Blackie Books, 2021). Leí en su día este libro pero tenía claro que debía volver a leerlo. Esta nueva edición me lo recordó y en un arrebato consumista, he decidido comprarlo, así que aquí lo tenemos.
  • Sobre la muerte de un perro, Jean Grenier (Periférica, 2022). Un tratado de corte intimista que escribió el francés tras la muerte de su perro. Aquí la reseña.
  • El extranjero, Albert Camus (Debolsillo, 2021). De Camus leí, en un tiempo preblog, La peste. Tenía pendiente volver a leerle y por lo que sé esta es una muy buena opción.

Y ahora, los libros que he comprado en la Feria del Libro de Madrid, este año tenemos dos grupos muy diferenciados. Primero, los nuevos:

  • El museo de la rendición incondicional, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2022). De esta misma autora tengo La edad de la piel esperando en el estante pero no sé por qué me da que voy a empezar con este.
  • La escuela de Eddie, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2022). La última novela que ha publicado la editorial de la autora de La librería, de quien también leí El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a publicar reseña por aquí). Volver a una autora que te gusta siempre resulta una tabla de salvación en caso de emergencia libresca.
  • El cielo de Lima, Juan Gómez Bárcena (Salto de Página, 2017): aproveché que vi en la Feria al autor para comprarlo y que me lo firmara, aún con alguna mirada nada amistosa de quienes estaban en la caseta (se ve que no les hizo mucha gracia que sacara más de dos libros del autor con anterioridad y que llevaba de casa).
    Al fin he podido conocer al autor, con el que he podido disfrutar y sufrir a partes iguales con Kanada, Ni siquiera los muertos y Los que duermen. Ya os adelanto que en seguida os cuento qué tal el último, Lo demás es aire.

Y aquí, las relecturas:

  • La trilogía de la memoria, Sergio Pitol, (Compactos Anagrama, 2019). Leí La trilogía de la memoria hace tiempo y me gustó tanto, tanto que le dediqué no una ni dos sino tres entradas, correspondientes a cada una de las partes. Mi ejemplar está bastante ajado y me tentaba llegar a tener esta edición conmemorativa.
    ¿Era necesario? No. ¿Estoy encantada? Pues sí.
  • Viajes con Heródoto, Ryszard Kapuściński (Compactos Anagrama). Leí Ébano hace tanto que no está publicado en el blog. Me obnubiló. Pero desde entonces no he vuelto a leer al polaco. De toda su obra dicen que esta es una muy buena opción. Espero leerlo pronto, que parece que ahora me ha dado por la no ficción.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera, (Tusquets, 2006): tengo muchas ganas de releer esta historia. La leí en un ejemplar de la biblioteca antes del mundo blog, así que a ojo estimo que la leería hace 15 años. De hecho, es uno de los primeros ejemplares de la editorial y casi, casi, les cuesta encontrarlo a las que atendían la caseta. Por suerte estaba, la otra única opción era buscarlo de segunda mano.

Y a vosotros, ¿os ha traído muchos libros la primavera? ¿Os habéis acercado a alguna de las múltiples ferias que pueblan las calles?

Namaste.

Autor, Literatura, Tevis

Sinsonte, Walter Tevis

Decía por redes sociales (si no me seguís me podéis encontrar tanto en Twitter como en Instagram bajo el usuario @hierbaroja), que esta novela me ganó por la portada.

No es nada nuevo que Impedimenta cuida mucho cada detalle y que cada una de sus portadas son muy especiales, pero es que aún teniendo el listón muy alto, creo que con esta se han superado. Así que no sabía nada de Sinsonte (2022), sólo que lo compraría.

Lo que no imaginaba era lo que me iba a encontrar más allá de la primera página.

Sinsonte nos plantea una historia de ciencia-ficción o de distopía, según lo queramos ver. Estamos en la Tierra, en algún punto temporal lejano a cualquier referencia reconocible, donde los robots son los jefes y señores y la cantidad de humanos es cada vez más exigua. La sociedad está organizada según los niveles de categoría de los robots y el suministro de drogas diario es parte de la rutina de los pocos humanos que quedan aún con una vida que les es complicado sobrellevar.

En este escenario surgen varios protagonistas: el primero, Paul Bentley, un trabajador que se descubre aprendiendo a hacer algo que se pensaba olvidado siglos atrás: leer. El segundo, el robot de nivel 7 Spofforth, que decide encargarle que lea esos titulitos que aparecen en unas películas en blanco y negro…

A veces las películas son fascinantes (…). Todo es extraño, no solo la manera de moverse y actuar de los personajes. También está – ¿cómo puedo decirlo?- tu implicación con ellos, la impresión de que las grandes olas que son tus sentimientos podrían inundarlos.

Página 34

Y la tercera, quien desequilibra la balanza en favor de los humanos, es Mary Lou, figura fundamental para aportar luz con sus recuerdos y también a espolear a Paul con su curiosidad y sus preguntas para que siga leyendo.

Se titula «Diccionario». Y contiene un bosque de palabras.

Página 37

Sinsonte es la historia de los tres, donde cada uno de ellos tiene un propósito y una meta. Así, el viaje de Bentley pasa por las habituales fases del héroe: salir de su rutina diaria para enfrentarse a diversas pruebas que se le plantean en el camino, aprendiendo de las situaciones y terminando el viaje transformado.

Lo hace Tevis con una estructura cronológica que alterna capítulos de cada personaje. Aprovecha para mantener su distancia con cada uno de ellos recurriendo a un narrador diferente: mientras que Bentley es presentado mediante las páginas de su diario, el narrador del robot será siempre en tercera persona y Mary Lou lo hace en primera. Para los tres la referencia común es el pájaro que da título a la novela:

Solo el sinsonte canta en la linde del bosque.

Página 34

Tevis nos engancha por la trama pero también por la cantidad de temas que despliega, que nos hace reflexionar en todo aquello que nos hace humanos y seres racionales: ¿el devenir de los humanos quedará lastrado por una tecnología que no sabremos controlar? ¿Nos dejaremos llevar por aquello que nos haga sentir mejor y que nos acabe afectando como especie? ¿Olvidaremos todo lo creado por dejar de pensar? ¿Llegaremos a un momento en el que no queramos leer? Y además, el juego de conectar con el lector por medio de la literatura: compartir como el protagonista la ilusión y el momento mágico de la lectura, reconocerse en él cuando quiere leer todo lo que encuentra… sensaciones que todos hemos compartido en alguna ocasión.

Me siento libre y fuerte. Si no fuera lector no podría sentirme así. Al margen de lo que vaya a ser de mí, doy gracias a Dios por poder leer, por haber entrado en contacto con la mente de otras personas.

Página 305

Sinsonte es un libro que me ha traído de cabeza desde que lo empecé y que me ha generado algo que no suelo sentir últimamente: querer terminar aquello que estoy haciendo para seguir leyendo, acordarme de la lectura cuando estoy trabajando o sacar tiempo de donde fuera para continuar leyéndola. Pensar por dónde seguirá, qué sucederá, cómo terminará la historia… esa ilusión, esas infantiles por seguir leyendo y el entusiasmo de querer hablar a todo el mundo de esta historia.

He leído que algunos lectores comentan que hay una parte que sobra hacia la segunda mitad del libro; de hecho es la parte más lenta dentro de esta trepidante historia. La verdad que a mí me parece que es la excusa perfecta que tiene Tevis para introducir el tema de la religión dentro de la novela.

Mencionan en la contra a los grandes títulos del género. Si bien en un primer momento me pareció exagerado, creo que tanto la temática como la forma de tratarlo no hacen tan exagerada la comparación. Si pensamos en Un mundo feliz de Huxley o Fahrenheit 451, de Bradbury tiene muchas referencias y puntos en común, y al final se nota que Sinsonte bebe de los grandes del género que tiene como inevitables referentes para continuar la estela de la ciencia-ficción reflexiva.

A fin de cuentas, ¿qué es una buena distopía sino un libro filosófico en el que detenerse a preguntarse qué nos hace lo que somos?

Sin ánimo de extenderme más: Sinsonte es un libro que me ha gustado mucho, me ha llegado verdaderamente al punto de inflexión que tengo como lectora y me ha dejado reflexionando, pensando, elucubrando qué podía pasar y qué ocurrirá en unos cuantos siglos o milenios.

Os animo a compradlo y leerlo y ya me diréis si opináis lo mismo que yo o si no os parece para tanto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Fahrenheit 451, Ray Bradbury.
Pros – Invita a reflexionar.
– Trepidante.
– Plantea muchas preguntas y ninguna respuesta.
Contras – Algún capítulo de la segunda parte se hace más lento.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (79)

Regreso con las nuevas incorporaciones a mis estantes, en este caso, unas cuantas novedades recién salidas de la imprenta:

  • Betty, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2022). Aunque (en teoría) estoy intentando comprar pocas novedades, hay libros que bien por la mano de la que vienen o por algún detalle que comentan otros lectores me acaban convencido de leer. Este es un buen caso, porque lo cierto es que no lo conocía, me entraron ganas de leerlo en cuanto lo compré y lo he devorado en unos pocos días. Aquí la reseña.
  • El universo de Dostoievski, Tamara Djermanovic (Acantilado, 2022). Un título con el que me topé por casualidad en la librería y que compré porque me pareció interesante la temática. La verdad que estos ejemplares de Acantilado son muy atrayentes.
  • Buena suerte, Nikolas Butler (Libros del Asteroide, 2022). Con Butler empiezo a tener una relación algo tormentosa, y de hecho me planteé no comprar este libro, pero he caído. Después de Canciones de amor a quemarropa llegó El corazón de los hombres y más tarde Algo en lo que creer. Mi entusiasmo con sus historias se ha ido enfriando, y aún así la verdad no sé por qué he decidido darle otra oportunidad. ¿Será esta la que incline la balanza?
  • Brighton Rock, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2022). El último libro de Graham Greene que ha recuperado la editorial, tras El final del affaire y El final de la trama. El primero me encantó, el segundo no lo he leído. Este no me lo podía perder.

  • Las almas muertas, Nikolái Gógol (Nórdica Libros, 2022). Habiendo comprado hace poco Historias de San Petersburgo no tiene sentido adquirir un nuevo título del ruso (que encima es aún más largo), la verdad. Aún así la edición me llamó la atención y aquí está. Vamos, que otro para el estante.
  • Los nombres prestados, Alexis Ravelo (Salamandra 2022): leí al canario hace ya unos cuantos años, en concreto La vida breve de Neck Blackbird. Desde entonces, nada, y eso eso Marta Marne es lectora entusiasta. He decidido cambiar el tercio de la temática que estoy leyendo y creo que caerá esta Semana Santa. Y cayó.
  • Sinsonte, Walter Tevis (Impedimenta, 2022). Desde que vi la portada supe que tenía que comprarlo. Os lo aseguro: gana en directo. Pero además la temática de ciencia ficción tiene muy buena pinta. Pienso colar su lectura enseguida. La reseña, aquí.
  • Posesión, Byatt (Anagrama, 1992): la búsqueda de este libro ha sido toda una odisea. Que estaba publicado en Anagrama hace tiempo ya lo sabía, que era imposible de encontrar, también. Suponía que aprovecharían la reeditarlo en la versión conmemorativa de su 50º aniversario. Me equivocaba, así que he acabado recurriendo a la segunda mano. Todos los que la han leído dicen que es espectacular, espero que merezca la pena.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas semanas? ¿Planeáis comprar alguno de estos títulos el día del Libro?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (78)

No sé muy bien qué ha pasado pero estas semanas he comprado más de lo que estimaba, aquí vienen las nuevas incorporaciones:

  • Olvida mi nombre, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2019). Tras ver frenéticamente la serie de Netflix Cortar por la línea de puntos, me entró una curiosidad malsana por conocer a ese dibujante de nombre de producto dentífrico y que es toda una celebridad en Italia. Escogí este libro porque todos los demás eran imposibles de encontrar. Lo leí en pocos días, enseguida os hablo de él.
  • Signor Hoffman y Duelo, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2015 y 2017, respectivamente). Mi obsesión con Halfon es conocida, estos dos son los títulos que me faltaban de sus obras que tiene publicadas en Libros del Asteroide.
  • Piedra, papel, tijera, Maxim Ósipov (Libros del Asteroide, 2022). Una novedad recién salida de la imprenta. Rusos, ya sabéis, si hay rusos, lo compro.
  • Maestras del engaño, Tori Telfer (Impedimenta, 2021). Como no cayó por Navidad, quería tenerlo para acompañar a las otras Maestras de esta misma colección. Fantásticas para regalar.
  • Volver a conocernos, José Luis Moreno (Penguin Random House, 2022). Envío de la editorial, la primera novela de José Luis, que en Instagram conoceréis por @icarobooks.
  • De vidas ajenas, Emmanuel Carrère (Compactos Anagrama, 2011). Vaya, otra obsesión, parece que sólo tengo ese impulso. No sé, tras leer Limónov no me quedaba otra que acercarme a este que es uno de los más reconocidos que me queda por leer del autor.
  • La profecía del armadillo, Zerocalcare (Reservoir Dogs, reimpresión 2022). Pues sí, a los de la editorial les ha llegado el rumor de que no estaban disponible sus cómics y se han dedicado a reimprimirlos, así que ¡genial! Este es el que más se comenta del autor, ya os contaré.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas u os estáis tomando las cosas con tranquilidad?

Namaste.

Autor, Dick, Literatura

El fantasma y la señora Muir, R. A. Dick

Llegué a este libro a finales del año pasado, pensando en cerrar el año con una lectura sencilla de la que, la verdad, no esperaba mucho.

Si sois cinéfilos quizá conozcáis esta historia por la película de 1947 dirigida por Joseph L. Mankiewicz, y os hagáis una idea del tono de esta historia.

Para los demás, que parten con la misma información que tenía yo, conocemos poco más que lo que aparece en el título, y la sensación de que esta novela no es sino una historia romántica.

Efectivamente, la señora Muir, recientemente viuda, se muda a un pueblo aislado y en concreto a una casa que parece que va con huésped: el fantasma de Daniel Gregg, capitán de barco y antiguo dueño de la casa. Es este quien decide que la señora Muir junto con sus dos hijos se pueden quedar viviendo en Gull Cottage y entre ambos surgirá una relación muy particular.

Debo de ser muy egoísta, pensó, porque no quiero enderezar nada ni tampoco a nadie; lo único que deseo es que me dejen en paz para lidiar como pueda con este problema que llaman vida.

Pagina 63

Partiendo de algo tan poco sorpresivo como esto («poco» quizá entre comillas porque el capitán no deja de ser un fantasma), el abanico de cosas que podían ocurrir no es demasiado amplio: osea, o acaban mal o se enamorar o algo del estilo.

La suerte de El fantasma y la señora Muir, de la mano de un inteligente R. A. Dick es que evita caer tanto en la pomposidad como en la cursilería para narrar una historia sencilla, bonita a veces y triste en otras ocasiones, de dos personajes que se acaban encontrando en la soledad de una mansión:

Sentirse solo no tenía nada que ver con la soledad, sino con el espíritu, y que por esa misma razón esa sensación se veía agravada a menudo estando en compañía.

Página 197

Sin grandes efectos ni alharacas, sin exceso de giros en forma de saltos temporales, Dick consigue que entre los dos protagonistas se cree un lazo, una unión que traslada las páginas, simplemente con la ternura, el cuidado y el cariño que se tienen.

No digo que llevase una vida sabia, ni mucho menos, pero sí que fue plena y rebosante de madurez. Con mucha frecuencia, uno alcanza la madurez por medio del naufragio y los desastres, y es en el ojo de la tormenta donde algunos hombres descubren a Dios.

Página 159

Una sorpresa mayúscula, con una ambientación de lujo, una lectura ideal si no sabéis qué leer o si os apetece acercaros a una historia corta sin olvidarse de la calidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos
Pros – Bonita, aparentemente sencilla, cándida.
– La ambientación, que nos traslada allí.
Contras – Lo desconocida que parece que es. Gracias, P.

Namaste.

Autor, Bilbao, Literatura

Los extraños, Jon Bilbao

El planteamiento de la nouvelle Los extraños es tan sencillo como inquietante: un lejano familiar llega a la casa de un primo en la costa cantábrica justo después cuando se ven una luces en el cielo.

Los anfitriones son Jon y Katharina. El primero, alter ego del autor, la segunda, la novia de éste. Los recién llegados son dos personas peculiares: Markel, primo de Jon y Virginia, su asistente.

Lo que parece una reunión familiar inesperada se acaba convirtiendo en una serie de situaciones sorprendentes en las que incluso se acaba dudando si esos huéspedes son realmente familia de Jon, o si han conjurado a los elementos para hacerse con la casa y hasta se relacionan con la visita alienígena que sacude el pueblo.

Lo bueno de Jon Bilbao es que sabe llevar al lector donde quiere. Así que nosotros sentimos esa desconfianza y la duda de Jon. Aunque también queremos gritarles y advertirles de que no se puede aceptar a nadie a entrar en tu casa si no sabes quiénes son. Las dudas primero y los nervios después se van extendiendo como el aceite en el agua, haciendo al lector partícipe de esa variación de sentimientos.

Lo peor de Los extraños es que, quitado ese aspecto, queda en terreno de nadie. Es una historia entretenida, sí, pero vista con posterioridad se asemeja a otras historias que no dejan demasiada huella en la memoria.

Esperaba mucho más, teniendo en cuenta que hasta la he visto en listados de lo mejor de 2021.

FICHA:

Te gustará si te gustó Los asquerosos, Santiago Lorenzo.
Pros – Cómo sentimos lo mismo que los personajes.
– Entretenida.
Contras – Novela que acaba perdida entre otras novelas al cabo de poco tiempo.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

El ala izquierda (Cegador I), Mircea Cărtărescu

No sabía qué contar de este libro en la reseña. Según iba leyendo pensaba en lo difícil que me iba a resultar encontrar palabras para todo lo que sugiere esta lectura. Sin embargo, el autor acudió a mi ayuda cuando me dio la clave en la recta final del libro, concretamente en la página 310:

En ese sueño que he intentado describir a lo largo de tantas páginas y que tuve por primera vez a los doce años, inmediata o casi inmediatamente después de abandonar el hospital de Colentina.

Efectivamente. El ala izquierda es un viaje onírico, irreal, donde las reglas del mundo ordinario no tienen cabida. Nuestro protagonista es Mircea, niño débil que es internado en un sanatorio con objeto de tratar su enfermedad. A partir de ahí, una acumulación de situaciones diversas, extrañas, que aparecen y desaparecen sin saber bien cuándo o cómo. La sensación de estar siempre en movimiento sin llegar a ninguna parte.

El espacio es el paraíso, el tiempo es el infierno. Y qué extraño resulta que, al igual que en el símbolo de la bipolaridad, en el centro de la sombra se encuentre la luz y que en la luz esté la semilla de la sombra (…). La memoria, el tiempo del reino sin tiempo. El amor, el espacio del territorio sin espacio. Las semillas opuestas y, sin embargo, tan semejantes de nuestra existencia, unidas por encima de la gran simetría y anulándola en un único sentimiento inmenso: la nostalgia.

Página 75

Las fronteras se difuminan y la habitual trama clásica de las novelas no existe. Aquí no hay introducción, nudo y desenlace. Los nudos aparecen y desaparecen, evolucionan en otras tramas y terminan o no. Me ha pasado, al igual que aquél secundario de la película Origen, que en multitud de ocasiones me he preguntado, ¿cómo he llegado hasta aquí? ¿Qué han hecho los personajes, o qué ha desarrollado el autor para partir de algo que no tiene nada que ver con lo que estoy leyendo ahora mismo? No sé. No lo recuerdo. Al igual que en un sueño, tan sólo sé lo que tengo delante de mis narices. El resto es hipótesis.

Se dio cuenta de repente de que abandonaba el Relato, de que había llegado a las zonas laterales en las que todo se sume en la sombra, a un mundo en construcción, con el espacio y el tiempo apenas brotados. Siguió avanzando, sin embargo, hasta que de él no quedó sino el avanzar. El mundo era ahora sucio y deforme como la plastilina en la que se han mezclado todos los colores, todos los muñequitos, todas las manzanitas. Poco después, todos los rasgos desaparecieron en la matriz final: la noche. Que se disipó también en lo no-pensado, lo no-escrito, lo no-existente. En la página blanca sobre la que me inclino y que no volveré a profanar con la simiente obscena de mi bolígrafo.

Página 252

El mundo de Cegador es el poder de evocar recuerdos personales, pretéritos y sin importancia, pero que cobran vida como mero reflejo den la experiencia personal del protagonista. Baste un ejemplo: la página 314 nos devuelve a un momento del siglo pasado en el que volver a casa tras una tormenta y referirse a un baño cobran la mayor de las importancias. Pero a la vez es un ejercicio de literatura malabarista, que juega con situaciones variopintas e irreales: sectas, pasadizos y ángeles (por mencionar tres) bajo la mirada impertérrita de una Bucarest siempre al borde de la ruina y de la demolición.

Me temo que esta reseña no refleja ni una mínima parte de esta, citando a la sinopsis, caleidoscópica historia. Fijaos si yo misma tenía dudas de cómo haceros partícipes de esta novela que he postergado escribirla hasta ahora, a pesar de que lo leí en lo más duro del confinamiento.

También esta experiencia extraña ha tenido mucho de esta historia, o más bien, ambos se han unido en un momento en el que lo real tenía mucho de literario y lo literario pasó a formar una parte básica de la rutina. Para mí El ala izquierda forma parte de la experiencia de este extraño 2020.

Tal vez en el corazón del corazón de este libro no haya sino un grito amarillo, cegador, apocalíptico.

Página 309

Y tal vez ese grito apocalíptico sea un chillido que se entiende mucho más en un 2020 de locos. En cualquier caso, y como siempre os digo, leed a Cărtărescu. Acercaos a conocer su literatura. No os arrepentiréis.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Multitud de fragmentos interesantes, alegóricos, poéticos.
  • Impecable edición de Impedimenta.

Contras

  • Como en los sueños, genera confusión, desorientación y desasosiego.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Worrall

La poeta y el asesino, Simon Worrall

Hay libros que atraen sin que tengamos un verdadero motivo. No conocía a nadie que lo hubiera leído, era demasiado nuevo para haberlo visto por las redes, y sin embargo, una fuerza irracional me empujaba a él. No conocía al autor, apenas me había acercado a la sinopsis, pero necesitaba hacerme con este título. Lo compré en la Feria del Libro. Decidí postergarlo hasta poder leerlo en casa, no me gusta que un libro de Impedimenta sufra demasiados daños, maniática que es una. Así que quedó descartado para llevarlo a la playa o la piscina, y en lugar de eso esperé a la bajadas de las temperaturas para empezarlo.

La-poeta-y-el-asesinoEl libro se centra en el descubrimiento de un nuevo poema de Emily Dickinson, que aparece bastante tiempo después de encontrarse los demás. La composición aparece en una subasta de Sotheby´s en 1997, y desde el primer momento acapara el interés de múltiples compradores. Sin embargo, el responsable de su compra se da cuenta de que algo va mal cuando unas semanas más tarde aparece el nombre de Mark Hofmann entre los antiguos propietarios del poema, colocándolo en el punto de mira ante una posible falsificación.

¿Es posible que ese poema fuera una invención de Hofmann? ¿Puede un falsificador cualquiera crear una obra que pase por ser de Emily Dickinson? Estas y otras preguntas será respondidas en las siguientes páginas, y a partir de aquí conoceremos las vidas de las dos personas que le dan título a la historia: la poeta, Emily Dickinson, y el asesino-falsificador, Mark Hofmann.

Ambas vidas se van cruzando a lo largo de toda la historia, por lo que de forma alterna iremos conociendo la vida de ambos, su formación e infancia, los inicios del proceso de escritura de Dickinson y también la niñez y vida en familia mormona de Hoffmann.

Ante este tipo de estructura no puedo sino dudar sobre ella, incluso lo pensé mientras leía El poeta y el asesino. Sin embargo, Worrall sabe perfectamente que ese desorden consigue crear intriga y mantener la tensión en determinados capítulos.

El autor acaba consiguiendo una historia basada en una línea de investigación que parece más un thriller que un aburrido expediente, y para ello acaba remontándose a la vida y obra de la autora estadounidense (lo cual, teniendo en cuenta mi absoluto desconocimiento de la autora me ha venido de lujo). Así conoceremos la vida de Dickinson y también todos los aspectos relacionados con su forma de escribir (la temática, el cambio de su letra, el papel que utilizaba… etc).

En el caso de Mark Hoffman, Worrall se extiende más, y acabaremos conociendo la doble cara de una persona que parece sin escrúpulos en algunos momentos y un pobre diablo en otros, que sólo busca huir de su círculo de opresión religiosa. El autor incide en la historia de la iglesia de los Santos de los Últimos Días, con objeto de conocer el origen de la religión que funda Joseph Smith en el siglo XVIII y los documentos que acabará falsificando Hoffmann.

Al verlos ahí de pie, vestidos con ridículos ropajes y dando apretones de mano a través del agujero de una cortina, Hofmann rezó para no alcanzar nunca el Reino de los Cielos. Bastante tenía con verse obligado a vivir junto a esos fanáticos e hipócritas en el desierto de Utah como para pasar encima la eternidad con ellos.

Página 120

Podría parecer que todo eso es relleno, pero la verdad es que me he ido hundiendo más y más en una historia en la que, a pesar de que sabemos cómo acaba, y aunque en determinados momentos son muchos los nombres de especialistas, profesores, intermediarios y expertos, nada sobra, todo interesa y mantiene pegado a las páginas.

Sinceramente, no esperaba enfrascarme tanto en la lectura. Una historia de no ficción interesante y entretenida, con la que he aprendido mucho (cada vez me gustan más las curiosidades relacionadas con la literatura), que me ha obligado a buscar mucha información mientras lo leía, y con la que he abandonado el resto de los libros que tengo a medias para poder avanzar más.

La poeta y el asesino ha sido todo un descubrimiento. Os lo recomiendo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Lectura perfecta para el otoño.
  • Para amantes de la literatura y las curiosidades relacionadas.

Contras

  • El inicio, al incluir el nombre de muchas personas, puede resultar algo confuso.
  • Algunas repeticiones de aspectos que se han mencionado con anterioridad. (Ejemplo: se menciona hasta cuatro veces que los mormones no pueden beber alcohol).

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (53)

Os traigo las nuevas incorporaciones a mis estanterías que corresponden al final del año pasado, muchas de las cuales se encontraban a los pies del árbol:

Imm-enero18

Las mujeres en el castillo, Jessica Shattuck: una historia que apareció de repente en mi buzón gracias a los amigos de Libros del Lince. ¡A ver qué tal está!

El fin de la soledad, Benedict Wells: una novela llena de premios que quise leer en cuanto la la vi por redes sociales. La acabo de empezar. Las ediciones con cantos de colores son de Malpaso.

Al caer la luz, Jay McInerney. Otra sorpresa en mi buzón, de un autor del que no he leído nada con anterioridad. Ya lo he terminado así que en breve dejaré por aquí la reseña. Edita Libros del Asteroide.

Taxi, Carlos Zanón (Salamandra): regalazo de Atram de Leer sin prisa. Os dejo su reseña por aquí. Tiene muy buena pinta, a ver si pudiera colar su lectura entre mis lista de pendientes.

Jane Eyre, Charlotte Brontë: uno de los libros que quiero leer en este 2018 en una edición minimalista que me gusta mucho. Un clásico que (lo admito) aún no he leído. Austral Singular haciendo que queramos comprarlos todos

Subsuelo, Marcelo Luján. Del autor leí Moravia, y tras comentar con él la historia tras la publicación de mi reseña, me lo ha enviado. ¡Gracias Marcelo! Tengo muchas ganas de leerlo después de ver tantas opiniones positivas. La edición es de Salto de Página.

La mirada de los peces, Sergio del Molino. Tenía pensado comprarlo, pero no me dio tiempo porque me lo regalaron por Navidad. El autor de La España vacía nos trae un nuevo libro, esta vez publicado por Random House.

Clásicos para la vida, Nuccio Ordine. No conocía este ensayo, pero del mismo autor ya leí La inutilidad de lo inútil y me pareció muy interesante. Libro cortito que me vendrá genial porque no paro de leer tocho tras tocho. Edita Acantilado.

Damas oscuras, varias autoras (Impedimenta). Sin duda alguna si ha habido un libro estrella estas navidades, ha sido este. Objeto de culto, portada preciosa, edición para enmarcar y un contenido que promete mucho. ¡Regalazo!

Muchísimas gracias a las editoriales que me han enviado ejemplares. Y no me olvido de las personas que me regalan libros, aún sabiendo que no es tarea fácil. Sois los mejores.

Nos espera un año lleno de apasionantes lecturas. ¡Al lío, que hay mucho por leer!

Namaste.