Autor, Literatura, Némirovsky

Suite francesa, Irène Némirovsky

Tenía apuntado el nombre de la autora, Irène Némirovsky, desde hace tiempo inmemorial. Cuando me acerqué a comprar uno de sus libros dudé de si debía leer primero El baile o este que os traigo hoy. Os seré sincera: fue la extensión lo que me hizo decantarme por Suite francesa. Ante la duda, siempre escojo el libro más largo.

Suite francesaDecidí empezarlo un poco por casualidad, con esa sensación de que ya le tocaba y animada por las buenas críticas que había leído de muchos lectores, así como los comentarios que recibí por redes sociales cuando mostré que lo estaba leyendo. Me dio la impresión de que Némirovsky tiene una opinión unánime por parte de los lectores.

Como podréis imaginar, iba con las expectativas altas. Haber conocido a tantísima gente que lo recomendaba mucho me predispuso a pensar de que era una obra fantástica y mi sensación permanente es que es muy diferente de lo que imaginaba que era.

Suite francesa narra diferentes historias de la vida de los franceses durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial. Familias, personas, parejas que tienen que movilizarse por miedo a la represión del invasor, que un día deciden recoger sus bártulos y abandonar la ciudad para intentar acceder a España, Portugal o huir de Europa.

También es la historia de los que se quedan: de aquéllos que tienen que convivir con el enemigo y han de adaptarse a su nueva situación, muchos de los cuales acaban alejando oficiales del Ejército nazi en su propia casa. En resumen: los personajes de Suite francesa son los antihéroes, aquéllos que normalmente no aparecen en las historias de esta época.

Todos los que lo rodeaban, la gente, su familia, sus amigos, le inspiraban sentimientos de vergüenza y de furia.  Los había visto en las carreteras, a ellos y a otros por el estilo, se acordaba de los coches llenos de oficiales que huían con sus preciosas maletas amarillas y sus pintarrajeadas mujeres; de los funcionarios que abandonaban sus puestos; de los políticos que, presas del pánico, dejaban un rastro de carpetas y documentos secretos a su paso; de las chicas que, después de haber llorado como convenía el día del Armisticio, ahora se consolaban con los alemanes. “Y pensar que nadie lo sarbá que alrededor de todo esto se urdirá tal maraña de mentiras que aún acabarán convirtiéndolo en una página gloriosa de la historia de Francia. Removerán cielo y tierra para sacar a la luz actos de sacrificio, de heroísmo… ¡Con lo que yo he visto, Dios mío! Puertas cerradas a las que se llamaba en vano para pedir un vaso de agua, refugiados saqueando casas… Y en todas partes, en lo más alto y lo más bajo, el caos, la cobardía, la vanidad, la ignorancia… ¡Ah, qué grandes somos!

Página 193

A partir de un elenco variado de personajes Némirovsky va tejiendo historias, algunas independientes, otras entrelazadas, que tienen como telón de fondo la Francia ocupada. Y una de las claves de esta novela es precisamente esto: los personajes normales y corrientes que hacen lo necesario para sobrevivir, y precisamente por eso cometen actos necios, cobardes y egoístas. El olor de la supervivencia.

Por ello, muchos son acusados de colaboracionistas. Un capítulo esencial lo dedica la autora a las mujeres que hacían compañía a los soldados nazis, apostando por un bando que creían ganador.

El estilo de Némirovsky es brillante, poético pero crudo, siendo capaz de añadir descripciones y también reflexiones y párrafos como éste:

La certeza de mi libertad interior -respondió Maurice tras un instante de reflexión-, que es un bien precioso e inalterable, y de que conservarlo o perderlo sólo depende de mí. De que las pasiones llevadas hasta el extremo, como ahora, acaban por apagarse. De que lo que ha tenido un comienzo tendrá un final. En una palabra, de que las catástrofes pasan y hay que procurar no pasar antes que ellas, eso es todo. Así que lo primero es vivir: Primum vivere. Día a día. Vivir, esperar, confiar.

Página 221

Sin embargo, las expectativas han estado, en toda la lectura, por encima de lo que leía. Esperaba una obra maestra y me he encontrado una buena novela, pero a medio hacer. Creo que se nota bastante que la autora no tuvo tiempo a revisar y corregir la trama, no existen puntos álgidos ni puntos de inflexión y la historia acaba resultando bastante plana.

La verdad es que quiero puntualizar lo importante del epílogo, donde se incluyen cartas y fragmentos de diarios de Némirovsky, y así conocemos lo que le ocurre a ella: el miedo por ser judía, los intentos de zafarse de la maquinaria nacionalsocialista, pero también los borradores y planes que tenía de los personajes, su intención de continuar escribiendo por un lado u otro.

En definitiva, una buena lectura, pero sinceramente, esperaba otra cosa. ¿Decepcionada? Sí. ¿Arrepentida? No.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La creación de personajes antihéroes.
  • El epílogo es parte fundamental de la lectura.
Contras
  • Esperaba mucho más.

Namaste.

Autor, Literatura, Orejudo

Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo (relectura y película)

Con motivo del estreno de la película basada en la novela de Antonio Orejudo, decidí releer Ventajas de viajar en tren. En su día ya dejé claro que tenía que releerlo, porque me quedé con la sensación de haberme perdido muchas cosas.

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Así que, como se suele decir, la ocasión me la pintaron calva. Me acerqué a la estantería para buscar mi ejemplar y en una tarde lo leí.

El inicio es potente, no hay más que leer el primer párrafo:

Imaginemos a una mujer que al volver a casa sorprende a su marido inspeccionando con un palito su propia mierda.

Página 11

A partir de aquí lo que leemos leemos una historia, y después otra. Una historia que cuenta un personaje a otro. Historias dentro de historias, historias de guerra y de paz, enfermedad y amor, y sobre todo ello la soledad e incomprensión. además de la enfermedad mental.

Personajes que se cruzan, hilos desde los que parte la narración, todo bajo la óptica de un particular psiquiatra que narra parte de lo que le ocurre con sus enfermos.

Alguien que cuenta la historia que un alguien le ha narrado, situaciones al límite, de guerra y dolor, también personajes que se encuentran en el límite de la enfermedad, y como adelanta el título, un tren en el que se cruzan dos desconocidos.

Quizá una buena descripción la dé el propio autor cuando llega a este fragmento:

La personalidad no es otra cosa que lo que nos cuentan de alguien, lo que alguien nos cuenta de sí mismo, lo que nosotros nos contamos de alguien o lo que nosotros nos contamos de nosotros.

Página 99

¿Me sigue pareciendo una novela extraña, como la definí la primera vez que la leí? Pues sí, no hay más que leer el inicio. Aunque también añado otros calificativos: es talentosa, original, desagradable en ocasiones. El estilo, al menos a mí, me ha conseguido marear con los hilos que se cruzan aquí y allá.

Aún reconociendo todo lo anterior tampoco diría que me ha encantado o que la recomendaría a todo el mundo, es un poco demasiado extraña, demasiado rara. Apta para lectores que buscan salirse de lo cómodo y habitual.

Lo bueno de este tipo de lecturas es que tiene muchas interpretaciones y distintas visiones, llamando al debate y a comentar.

ventajas_de_viajar_en_tren-104710529-largeEn cuanto a la película, se trata de una producción muy fiel a la novela, que mantiene hasta la estructura que planteaba Orejudo. En este sentido son pocas las licencias que se toma, tan sólo omite algunas de las historias secundarias que aparecen al final del libro (otras aparecen mencionadas de corrido por un secundario que se las cuenta a otro personaje).

A mi parecer trasformar un texto como este en una película que se deje ver es bien sencillo. El guión ya lo tienes, sólo hay que buscar buenos actores para que los personajes sean creíbles. En este caso, Pilar Castro, Ernesto Alterio y Luis Tosar encabezan un reparto con intérpretes que transmiten a la perfección lo que leemos en la novela de Antonio Orejudo. No sé si soy yo pero también tengo la sensación de que en las películas españolas siempre salen los mismos, talentosos, no digo que no, pero siempre las mismas caras. y aquí ocurre exactamente lo mismo: Quim Gutiérrez, Belén Cuesta o Macarena García como secundarios.

Me sorprende muy mucho encontrar críticos que alaban la película describiéndola como valiente o arriesgada sin que mencionen el libro. A mi entender si la película es buena es porque el guión es lo suficientemente potente para que su versión cinematográfica lo sea (vale, sé que hay versiones espantosas como la de La historia interminable del pobre y martizado Michael Ende). En este caso el talento se debe a Orejudo y también a las interpretaciones de los actores.

En definitiva: si os gustó el libro os gustará la película.

Namaste.

 

Autor, Carrère, Literatura

El adversario, Emmanuel Carrère

El adversario entró en mi lista recomendado por Miguel Ángel Hernández. También Llucia Ramis lo mencionó cuando le pregunté. Posteriormente muchos otros se sumaban a la pasión por este libro de Carrère, siempre con comentarios elogiosos, y además se incluía como destacada dentro del género de no ficción. Estaba claro que después de Una novela rusa tenía que leer este libro.

El-adversarioColar una lectura tan corta como esta es bien sencillo, y lo cierto es que tenía muchas ganas, pero tuve que esperar a encontrar el momento perfecto para tener tiempo de enfrascarme al 100% en su lectura.

El adversario es una historia real que bien pareciera una película americana de las que pasan los sábados por la tarde en Antena 3: la historia comienza con el incendio de una casa cualquiera donde vivía una familia de cuatro miembros. En la tragedia el único que sobrevive es el padre, médico investigador en la OMS, recto padre de familia. La verdad comienza a hacer aguas cuando se tira del hilo y todo son callejones sin salida. En primer lugar al corroborar que los tres fallecidos estaban ya muertos cuando se originó el incendio. Pero además porque con un par de llamadas telefónicas se demuestra que  Jean-Claude Romand jamás había trabajado en la OMS y que ni siquiera era médico.

Entonces, ¿quién era ese tipo? ¿Por qué todo su círculo había sido engañado durante más de 18 años?

Carrère se topa con la noticia en la prensa y decide investigar, poniéndose en contacto con amigos de Romand y con el mismísimo asesino, tratando de conocer cuál era la motivación para actuar de este modo.

Lo que consigue es todo una suerte de thriller de no ficción donde el lector no puede parar de sorprenderse ante una historia tan surrealista que no puede ser verdad. Pero lo es, y detrás de las mentiras y sus estafas queda la muerte de dos niños y de tres adultos, la apropiación de dinero de familiares y una vida llena de falsedad.

Carrère articula toda su investigación con el avance en la narración de la historia dando saltos temporales: en el inicio conocemos el final de la historia y poco a poco vamos adentrándonos, al igual que lo hace el autor, en una historia extraña, surrealista e indescriptible.

Es inevitable pegarse a las páginas, continuar leyendo, intentar asimilar que esa situación ha existido y no es la invención de un escritor fantasioso. También cabe reflexionar: ¿me podría pasar algo así a mí? ¿Alguna de las personas de mi alrededor podría proyectar una vida que no existe? ¿Puede ser que alguien que yo conozca viva en un universo de mentiras en el que todo lo que dice es falso, donde ni siquiera llegó a terminar una carrera, que no trabaje donde dice y se mantenga así años y años? ¿Qué se le pasa por la cabeza en todo este tiempo? ¿Cómo se puede dormir bien por la noche una persona con una vida así?

Una lectura súper interesante que os recomiendo leer en cuanto tengáis ocasión.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Interesante, potente y absolutamente surrealista.
  • Que sea tan corto le da más potencia a la historia.

Contras

  • Se trata de una lectura que acapara y obnubila.

Namaste.

Didion, Literatura

El año del pensamiento mágico, Joan Didion

De El año del pensamiento mágico sólo conocía dos cosas: la primera, que el tema predominante es la muerte. La segunda, que todo el mundo lo recomendaba. Nunca había leído a Joan Didion. Me alegra por fin haberle puesto solución al fin.

El-año-del-pensamiento-mágicBusqué este libro pero nunca lo encontraba, hasta que me topé con esta nueva edición, publicada en mayo de 2019 e ilustrada por Paula Bonet en mi visita a la librería Jarcha. No os voy a engañar: el hecho de que esté ilustrado me da bastante igual, porque lo que quería era leer el libro. Sé que hay muchas personas a las que le encanta Paula Bonet y escogerían esta edición por encima de otras. A mí realmente me da más igual.

El hecho de no leer la sinopsis y tan solo apuntar un título te lleva a situaciones como esta: desconocía que se tratara de una historia de no ficción. En el año 2003, el marido de Joan Didion fallece. Una noche como tantas otras, en las que mientras están cenando como otro día cualquiera, el corazón de John se para. Un mazazo imprevisto, el estupor de una mujer que rememora los actos previos, que trata de recordar cuáles fueron las últimas situaciones con él, sus conversaciones y sus actos, con el halo perenne de no haberse podido despedir de él, de saber que la cotidianidad impidió una adiós como merecía.

La muerte toca y cambia, llega y no avisa, hay un momento en el que todo era normal pero después de dos segundos ya no lo es. Joan Didion reflexiona sobre ese punto, remitiendo a lecturas, textos y autores para analizar ese crítico momento.

Pero además, Didion reflexiona y rememora, y también nos cuenta cómo vivió la enfermedad de su hija Quintana, que mientras su padre yacía muerto en la cocina de su casa, se debatía entre la vida y la muerte a causa de una enfermedad que le había llevado de hospital en hospital los últimos meses.

La familia de Joan Didion se desquebraja y ella se queda sola, incrédula y dolida, intentando asimilar el dolor y la pérdida que está sufriendo.

Los supervivientes miran hacia atrás y ven presagios, mensajes que se perdieron.

Página 156

El año del pensamiento mágico es un golpe de realidad para el lector. Recorremos el mismo sendero que la autora, pensar qué pasaría si hoy es la última vez que vemos a una persona querida, qué sensación tendríamos si supiéramos que no hay un mañana para este amigo con el que acabamos de vernos, que todos esos planes quedarán en el aire. También es una historia de supervivencia, porque en todo ese dolor Didion tiene una hija que está intentado salir adelante. Una hija que necesita compañía, que está intentando sobrevivir.

El año del pensamiento mágico es un libro duro e incómodo pero también pone en valor muchas de las cosas que intentamos no decir o no pensar. Situaciones ante la muerte, reacciones, miedos:

Somos seres mortales imperfectos, conscientes de esa mortalidad incluso cuando la apartamos a empujones, decepcionados por nuestra misma complejidad, tan incorporada que cuando lloramos a nuestros seres queridos también nos estamos llorando a nosotros mismos, para bien o para mal. A quienes éramos. A quienes ya no somos. Y a quienes no seremos definitivamente un día.

Página 204

La verdad es que El año del pensamiento mágico es un libro muy recomendable, que analiza desde diferentes puntos de vista la muerte de una persona cercana. Un texto que nos deja con un nudo en el estómago desde la primera línea. Sin embargo,  también creo que va perdiendo fuerza en la parte final y que si hubiera incluido menos páginas le habría ayudado a cerrarlo mejor, aunque entiendo que un libro de este estilo es muy complicado dejarlo como libro redondo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La forma en la que Joan Didion narra su historia.
  • Cómo incluye referencias y textos y a la vez nos cuenta sus sentimientos.

Contras

  • Hacia la mitad pierde fuerza.

Namaste.

Autor, Literatura

Tierra de mujeres, María Sánchez

Tierra de mujeres de María Sánchez apareció en mis redes sociales y no se fue hasta pasado bastante tiempo. Aunque intento evadirme de este tipo de influencias (porque la lista de pendientes ya es bastante larga sin ellos y porque sé que este tipo de lectura no suele ser para mí), acabé comprando un ejemplar en la Feria del Libro.

Tierra-de-mujeresColé su lectura entre otras que en teoría iba a leer antes para conocer de primera mano este ensayo rural que nos ofrece María Sánchez.

Sánchez es una joven veterinaria que vive en la España rural, lo que muchos llamamos España vacía y lo que anteriormente se definía simplemente como pueblo. Trabaja con ganaderos y nos ofrece su visión de su vida y de la despoblación rural que obliga a muchos a emigrar y a otros a resistir. A lo largo de sus páginas rememora la vida de las mujeres que han trabajado en lo rural, además de reflexionar sobre el pasado y el porvenir de una tierra que en determinados momentos puede parece baldía.

Su visión incluye la relación de lo urbano con lo rural, el feminismo y la despoblación. En este sentido Tierra de mujeres es a la vez un ensayo y dos a la vez.

Querer, aferrarse.

Aferrarse una y otra vez a esa genealogía con voz y memoria de despensa llena de tarritos de semillas, de especias y aliños, de pesos y canastos que nunca tuvieron reparo a llenarse para compartir con los suyos.

Página 162

A primera vista pensé que su visión y la mía coincidirían en determinadas cosas: yo también soy una mujer joven que vive en una zona bastante despoblada, aunque no me dedique a lo rural y mi día a día sea muy diferente. Y lo cierto es que en algunas reflexiones coincidimos:

El medio rural y sus habitantes no necesitan que ninguna literatura los rescate. Necesitan que se los reconozca al fin, ocupar su espacio y recuperar su voz. Necesitan más que nunca que se afronten de verdad sus problemas y sus necesidades.

Página 96

Sin embargo, hay algunas otras cosas que me han hecho extrañarme. Durante toda la lectura he tenido la constante sensación de que la estructura o la edición no está del todo bien, que hay cosas que se repiten, otras que no se saben hasta la mitad del libro, otras interesantes de las que nos enteramos al final. Esto es, que parecen un conjunto de temáticas diferentes escritas en momentos temporales distintos que se han adicionado con posterioridad.

Además, con algunas otras cosas no puedo sino estar en desacuerdo:

Como tantas mujeres, yo no tengo habitación propia para escribir. (…) Escribo en la misma mesa en la que como.

Página 134

Me parece algo partidista utilizar la referencia a Virginia Woolf para ejemplificar un supuesto victimismo. Porque en el momento en el que estás viviendo sola, aunque tengas que escribir en la mesa en la que comes y donde trabajas ya tienes una habitación para ejercer tu libertad. Qué más habrían querido muchas.

No somos la España vacía.

Página 96

Creo que la referencia a La España vacía de Sergio de Molino es totalmente necesaria y obligatoria, teniendo en cuenta su importancia en la temática. Lo que no acabo de comprender es esa tendencia a utilizar el contenido de la palabra sin usar esa palabra, esto es, pareciera que queremos deslegitimizar al autor de la expresión sustituyéndola por otra que sin embargo significa lo mismo. En resumidas cuentas: para no usar La España vacía acabo acuñando La España vaciada para referirme a lo mismo. Lo justo sería, simplemente, admitir que el término de Del Molino es el más directo y el que más ha calado. Al César lo que es del César.

Así que en parte acabé dándome la razón a mí misma. Por un lado, me ratifico en la idea de que este tipo de lectura no es para mí, pero la verdad me ha parecido un libro interesante y creo que mi ejemplar va a pasar por distintas manos porque varias personas de mi alrededor podrán sentirse interesadas por su texto.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La nostalgia y ternura cuando evoca a sus familiares y el amor a la tierra que desprende.
Contras
  • La estructura de la historia no me ha convencido, da la sensación de que se han reutilizado fragmentos. Al texto le falta uniformidad.

Namaste.

Autor, Literatura, Worrall

La poeta y el asesino, Simon Worrall

Hay libros que atraen sin que tengamos un verdadero motivo. No conocía a nadie que lo hubiera leído, era demasiado nuevo para haberlo visto por las redes, y sin embargo, una fuerza irracional me empujaba a él. No conocía al autor, apenas me había acercado a la sinopsis, pero necesitaba hacerme con este título. Lo compré en la Feria del Libro. Decidí postergarlo hasta poder leerlo en casa, no me gusta que un libro de Impedimenta sufra demasiados daños, maniática que es una. Así que quedó descartado para llevarlo a la playa o la piscina, y en lugar de eso esperé a la bajadas de las temperaturas para empezarlo.

La-poeta-y-el-asesinoEl libro se centra en el descubrimiento de un nuevo poema de Emily Dickinson, que aparece bastante tiempo después de encontrarse los demás. La composición aparece en una subasta de Sotheby´s en 1997, y desde el primer momento acapara el interés de múltiples compradores. Sin embargo, el responsable de su compra se da cuenta de que algo va mal cuando unas semanas más tarde aparece el nombre de Mark Hofmann entre los antiguos propietarios del poema, colocándolo en el punto de mira ante una posible falsificación.

¿Es posible que ese poema fuera una invención de Hofmann? ¿Puede un falsificador cualquiera crear una obra que pase por ser de Emily Dickinson? Estas y otras preguntas será respondidas en las siguientes páginas, y a partir de aquí conoceremos las vidas de las dos personas que le dan título a la historia: la poeta, Emily Dickinson, y el asesino-falsificador, Mark Hofmann.

Ambas vidas se van cruzando a lo largo de toda la historia, por lo que de forma alterna iremos conociendo la vida de ambos, su formación e infancia, los inicios del proceso de escritura de Dickinson y también la niñez y vida en familia mormona de Hoffmann.

Ante este tipo de estructura no puedo sino dudar sobre ella, incluso lo pensé mientras leía El poeta y el asesino. Sin embargo, Worrall sabe perfectamente que ese desorden consigue crear intriga y mantener la tensión en determinados capítulos.

El autor acaba consiguiendo una historia basada en una línea de investigación que parece más un thriller que un aburrido expediente, y para ello acaba remontándose a la vida y obra de la autora estadounidense (lo cual, teniendo en cuenta mi absoluto desconocimiento de la autora me ha venido de lujo). Así conoceremos la vida de Dickinson y también todos los aspectos relacionados con su forma de escribir (la temática, el cambio de su letra, el papel que utilizaba… etc).

En el caso de Mark Hoffman, Worrall se extiende más, y acabaremos conociendo la doble cara de una persona que parece sin escrúpulos en algunos momentos y un pobre diablo en otros, que sólo busca huir de su círculo de opresión religiosa. El autor incide en la historia de la iglesia de los Santos de los Últimos Días, con objeto de conocer el origen de la religión que funda Joseph Smith en el siglo XVIII y los documentos que acabará falsificando Hoffmann.

Al verlos ahí de pie, vestidos con ridículos ropajes y dando apretones de mano a través del agujero de una cortina, Hofmann rezó para no alcanzar nunca el Reino de los Cielos. Bastante tenía con verse obligado a vivir junto a esos fanáticos e hipócritas en el desierto de Utah como para pasar encima la eternidad con ellos.

Página 120

Podría parecer que todo eso es relleno, pero la verdad es que me he ido hundiendo más y más en una historia en la que, a pesar de que sabemos cómo acaba, y aunque en determinados momentos son muchos los nombres de especialistas, profesores, intermediarios y expertos, nada sobra, todo interesa y mantiene pegado a las páginas.

Sinceramente, no esperaba enfrascarme tanto en la lectura. Una historia de no ficción interesante y entretenida, con la que he aprendido mucho (cada vez me gustan más las curiosidades relacionadas con la literatura), que me ha obligado a buscar mucha información mientras lo leía, y con la que he abandonado el resto de los libros que tengo a medias para poder avanzar más.

La poeta y el asesino ha sido todo un descubrimiento. Os lo recomiendo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Lectura perfecta para el otoño.
  • Para amantes de la literatura y las curiosidades relacionadas.

Contras

  • El inicio, al incluir el nombre de muchas personas, puede resultar algo confuso.
  • Algunas repeticiones de aspectos que se han mencionado con anterioridad. (Ejemplo: se menciona hasta cuatro veces que los mormones no pueden beber alcohol).

Namaste.

Autor, Greene, Literatura

El final del affaire, Graham Greene

La primera y única vez que leí a Greene fue, hace más de 15 años, con la novela El tercer hombre, en una época (breve, tengo que admitir) en la que estuve inmersa en las novelas negras, de espías y de detectives. Lo poco que sé de novela negra lo leí entonces.

EL-final-del-affaireAsí que al enterarme de la publicación de este libro y al ver la novela recomendada por las redes sociales, me sorprendió el título y también la temática, alejada de la que yo esperaba y con la que había asociado al autor.

Tanto la sinopsis como la opinión unánime de los lectores sobre lo especial que era la historia y también la película en la que se basa no hizo más que empujarme a querer leer la novela. Después. los amigos de Libros del Asteroide me enviaron un ejemplar.

Para nada me esperaba encontrarme con esta historia de amor que incluye además una parte donde aparece una espiritualidad desbordante. Una mezcla cuanto menos, curiosa, y un inicio que descoloca, por la cantidad de información que se aporta desde la primera línea. Y es que El final del affaire empieza así:

Una historia no tiene ni principio ni fin: uno elige arbitrariamente un momento de la experiencia desde el cual mirar hacia delante o hacia atrás. He dicho “uno elige” con el impreciso orgullo del escritor profesional al que, en las pocas ocasiones en que se le ha tomado en serio, se le ha elogiado por su pericia técnica, pero ¿elijo por voluntad propia la oscura noche de enero de 1946 (…)?

Página 13

Lo que hace grande a esta novela es el tempo: la medición de la trama, el trabajo que hay detrás que no hace sino demostrar la maestría de Greene, que aúna saltos temporales que descolocan, temáticas diferentes y personajes secundarios que compactan las historias. Incluir diferentes temáticas tan diferentes entre sí con un orden y un motivo no es tarea fácil. Conseguir que un marido engañado y su amante queden, y sea el segundo el que acabe contratando un detective para seguir a la mujer y que todo tenga sentido y sea creíble no es moco de pavo. Este es uno de los puntos más importantes de la novela: a raíz de ese encuentro el detective contratado aportará información al amante, mientras que iremos conociendo en profundidad la relación entre ellos, ese affaire que nos adelanta el título.

La infelicidad es mucho más fácil de narrar que la felicidad. Con la desdicha nos hacemos conscientes de la propia existencia, aunque sea a través de un egoísmo monstruoso: este dolor me pertenece a solo a mí, este nervio que se retuerce es mío y de nadie más. Pero la felicidad, por el contrario, nos aniquila: nos hace perder nuestra identidad.

Página 75

Greene se apoya en unos personajes secundarios maravillosamente creados, de entre los que destaca el detective Parkis y el enigmático Smythe, que aportan conversaciones sardónicas e interesantes como esta:

– Me escribió “Rece por mí”. ¿No le parece raro que me pidiera a mí que rezara por ella?
– ¿Y qué hizo usted?
– Ah – contestó., cuando me enteré (..), recé por ella.
– ¿Y se sabe usted alguna oración?
– No.
– Entonces no parece muy correcto rezar a un Dios en el que no se cree.

Página 228

El giro final en el que conocemos la versión de Sarah consigue que veamos la visión global de la historia, además de acabar comprendiendo desde dentro los actos de una mujer que hasta ese momento se nos presenta como críptica. Cierto que a partir del Libro Tercero la historia pierde su fuerza inicial y se ralentiza la trama para aportar un punto de reflexión, pero parece el contrapunto perfecto para cerrar la historia.

Deberíamos conservar discos de gramófono con las voces de las personas amadas, igual que conservamos sus fotografías.

Página 228

Para mí, El final del affaire es una de esas historias tan bien escritas, tan magníficamente hiladas, que te da pena terminar porque sabes que ese brillo, esa magia que desprende no es fácil de encontrar. Esta novela es un despliegue de lo buena que puede ser la literatura sin caer en los temas típicos ni los lugares comunes. Greene sorprende, por su técnica, sí, pero también por la sensibilidad de exponer temas tan dispares como el amor y la fe sin que nos extrañe su unión.
No puedo más que recomendar su lectura, haceos un favor y acercaos a una lectura donde, os lo aseguro, os van a faltar post-its.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La maestría en el tempo y la medición.
  • Los temas que parecieran antagónicos: espiritualidad y amor.

Contras

  • Los saltos temporales del inicio pueden conseguir que nos confundamos.

  • Hacia la mitad la historia se ralentiza.

Os dejo también la reseña de Ana.

Namaste.

 

Literatura, Saunders

Lincoln en el Bardo, George Saunders

Durante un tiempo esta portada no paraba de aparecer por redes sociales: Instagram se llenó de Lincolns, de Bardos, empujado quizá por el galardón que recibió en forma de Man Booker Prize del 2017. No había día ni momento en que me topara con él en un lugar y otro, corriendo como la pólvora de lector en lector.

Lincoln.jpgComo suele ocurrir con las modas, estuve tentada de comprarlo y de leerlo, pero algo me dijo que mejor lo dejaba pasar. Y como ocurre con las modas, el libro llegó un día que dejó de aparecer. Lo cruel y efímero de las modas (incluso de las literarias): puedes ver un título aparecer durante semanas y después, el silencio, la nada.

Una vez descartado, fue Pedro el que me lo prestó, quien lo trajo a mi memoria y el que lo incluyó, de golpe y porrazo, en mi lista de pendientes. Sus buenas críticas me animaban a ponerme con él, también la curiosidad por saber qué me parecía a mí.

Lincoln en el Bardo es la historia de Lincoln, el presidente de Estados Unidos, en el momento concreto cuando pierde a su hijo William, que muere con once años.

Quizá lo peculiar de la historia sea que si te cuentan quién es quién en el Bardo (o concretamente, qué es el Bardo) se convierta en una novela más, pero, por el contrario, si no te lo cuentan puedes perderte en la lectura, por sus capítulos deslavazados.

Como mi lectura viene condicionada por lo que sabía de ella antes de empezarla no puedo más que contar mi experiencia (a partir de aquí spoilers no mayores que los que aparecen en la contraportada).

La acción se divide en tres hilos. Por un lado, tenemos la historia principal: el presidente llora a su niño muerto, acudiendo al cementerio para estar con su cuerpo ya inane. Por otro, los habitantes del Bardo, esto es: los muertos, que acompañan al alma del pequeño William en la fase intermedia entre vida y muerte. El tercer hilo se centra en la acción de los vivos más allá de las puertas del cementerio siendo estos comentarios de personajes variopintos como biógrafos y conocidos del presidente que analizan las actitudes y decisiones de Lincoln, los que radiografían la sociedad estadounidense que acaba de meterse en una guerra civil de la que no saben qué esperar.

Las tres realidades conviven y se alternan en la lectura. Las tres tienen importancia para la historia, aunque el peso recae, como podréis imaginar, quienes le dan título al libro. Personajes muertos hace tiempo, que evocan la vida pasada, los momentos en los que dejaron atrás a sus seres queridos y también el paso de otros muertos por ese Bardo en el que se quedan atascados.

El chico abrió los ojos de golpe.
roger bevins iii

Esto es extraño, dijo.
No es extraño, dijo el señor Bevis. En realidad no.
Uno se acostumbra, dijo el reverendo.
Si éste es tu lugar, dijo el señor Bevins.
Pero no lo es, dijo el reverendo.

hans vollmann.

Página 145

Lincoln en el Bardo es una historia muy buen narrada, donde la aflicción y el dolor por la muerte de su ser querido se combina a la perfección con la vida de Estados Unidos de la época. Saunders mide y controla y crea una atmósfera perfecta. Para ello se vale de personajes secundarios carismáticos además de desplegar una triste ternura muy especial cuando evoca la pérdida del padre. El dolor es parte fundamental de la historia pero no cae en la exageración ni en la …

Sin embargo, en mi caso, no me ha conseguido trasmitir todo lo que no me ha parecido una novela tan redonda, sino que aunque aprecio la técnica de la que hace alarde (el uso de las biografías como si de un diccionario se tratase, los diálogos que sólo aparecen entre los muertos) la sensación que se me queda es aunque hay cosas que me han gustado mucho no he llegado a meterme de lleno en la historia, hasta sentirme desconectada con la historia. Me pasaba que solo me interesaban la vida en el Bardo y no el resto de las partes, que poco podían aportar a una novela más centrada en el Más Allá que en el Más Acá.

Así ocurre en determinadas ocasiones y conviene aceptarlo sin fisuras: esta historia no es para mí.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia muy bien ejecutada.
  • La ternura ante la muerte que es capaz de reflejar.
Contras
  • No he sido capaz de conectar con la historia.
  • La parte de los vivos me interesaba menos.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Sinclair

Ancha es la puerta, Upton Sinclair

El críptico título de la novela es el inicio de una frase bíblica:

Ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición.

Mateo 7, 13-14

En Los dientes del dragón dejamos a nuestro protagonista escapando de las garras de la Gestapo. Los felices años 20 son historia y en la Europa de entreguerras se palpa la incertidumbre. Y es que ahora vislumbramos esa puerta a la que hace referencia el título, anticipamos la perdición y empezamos a conocer las consecuencias del ascenso de Hitler al poder en el entorno de Lanny. El inicio de lo que hay más allá de esa puerta: sufrimiento, muerte y exilio de los Robin, así como la vida tras la huida de Alemania.

Ancha-es-la-puertaLanny Budd ya no es el playboy que conocimos en las anteriores partes de la saga, sino un tipo con un matrimonio estable, una hija de 5 años y una afán desmedido por dos cosas: el arte y la causa socialista. Como hemos visto anteriormente usará su primera afición para apoyar la segunda, consiguiendo financiar el socialismo alemán y aplacando sus sentimientos de culpabilidad al mismo tiempo.

De esta forma gracias a su trabajo como intermediario de arte volverá a meterse en las fauces del lobo, haciéndose amigo de Goering con objeto de vender sus cuadros, en primer lugar, y de obtener información, en segundo, hasta acabar cenando con el mismísimo Führer.

Como los anteriores episodios de la saga de Sinclair, el autor describe y radiografía la época, en este caso los años 30, pudiendo palpar el ambiente de inseguridad y miedo de lo que se avecina, aunque para muchos sea un momento histórico afable y prometedor y Hitler solo un tipo con bigote que le hace frente a la pérfida URSS.

– De acuerdo – dijo Lanny de forma irreflexiva (…). Ancha es la puerta y vasta la senda que conduce a la destrucción, y suele decirse además que una vez que se ha dado el primer paso para adentrarse en dicha senda, cada vez resulta más difícil dar el segundo y el tercero.

Página 144

Nuestro protagonista emprenderá también el viaje al sur que llevará a una soleada España justo antes de la inicio de la Guerra Civil. Visitará Barcelona, Sevilla y Madrid, y hasta aprovechará para pasar por la Alcarria de camino a Aragón. Su visión de un país pobre, atrasado y a las puertas de un enfrentamiento fraternal no le impedirá de disfrutar del arte de Goya (quien dice disfrutar dice aprovechar el mal momento del propietario de un cuadro para sacar la obra del país con objeto de venderlo a algún estadounidense ricachón interesado en una obra de arte europea que le pueda dar prestigio).

El cuarto episodio de la saga de Lanny Budd es más crudo y menos cándido que los anteriores episodios, coincidiendo con el avance de nuestro protagonista en su vida, pero además como consecuencia de todos los episodios que le ha tocado vivir. Probablemente la única situación de credulidad es la que el propio autor pone en boca del protagonista por la confianza ciega de la ideología socialista, con la URSS como país representativo de la lucha entre clases y de la mejora social. Coincide, o más bien se acentúa tras el alejamiento de su círculo cercano original (su familia y amigos) y el abandono progresivo de la vida de rico que llevaba para acabar viviendo de una forma mucho más modesta con interés, tan solo, en la política internacional.

Sin embargo, es curioso que el cada vez menos ingenuo Lanny sea capaz también de creer a pies juntillas las bondades del país soviético que apenas conoce por los periódicos. Obviamente el momento en el que se escribió esta saga el autor probablemente veía claro quién era la parte buena (lo que no sabía, si era menos mala, y en este caso siempre me acuerdo de Un mundo aparte de Herling-Grudzinski, en concreto de la cita del río Bug) y pone en la mente de un personaje escéptico una ideología que casi roza la religiosidad. Choca, entre otras cosas, porque en el anterior episodio al propio autor le hacían cuestionarse, como el pacto Ribbentrop-Mólotov, pero quizá el devenir el inicio de la guerra en España le hace decantarse.

Como los episodios anteriores, Ancha es la puerta es un libro largo, de 800 páginas, que pasa por distintas fases, por lo que en determinadas ocasiones abundan más las descripciones, en otros momentos la acción se vuelve más dinámica y más tarde son más frecuentes las conversaciones. Aconsejo, como ya lo he hecho en los tres tomos anteriores, alternar la saga de Sinclair con otras lecturas. Por suerte la estructura de todos los capítulos (que se dividen en libros, los cuales a su vez se dividen en capítulos que vienen marcados por números romanos de apenas dos páginas), ayudan tanto a avanzar poco, si solo leemos un capítulo al día o incluso solo uno de los subcapítulos, pero también cuando tenemos más tiempo y queremos leer más, hasta coger ritmo y leer un libro entero (aproximadamente unas 80 páginas). La estructura nos permite llevar una lectura más organizada y ordenada,  al ser bastante matemática y cuadriculada, por lo que cada una de las divisiones tiene la misma cantidad de páginas. Buscado o no ayuda mucho a continuar leyendo.

Los dos tenían lágrimas en los ojos. Era un momento trágico pero el mundo estaba plagado de este tipo de tragedias. El modo en que la gente las asuma y las afronta es lo que las convierte en personas diferentes, hasta el punto de impedirle vivir en la misma casa, o en la misma tierra.

Página 301

Mi año tiene cinco estaciones. Las cuatro que corresponden con los equinoccios y la estación de Lanny Budd. El momento del año que decido leer una de las nuevas entregas de la saga del playboy más interesante del siglo.

¿No os sucede? Hay libros que uno espera con expectación y su lectura se acaba convirtiendo en el evento literario del año, como uno espera unas fiestas patronales, o las vacaciones. Me encanta esa sensación de espera, de saber que algo bueno está esperando, de rememorar los buenos ratos que he pasado con los capítulos anteriores. Chicos de Hoja de Lata, porfavor porfavor, ¡seguid publicando la saga!

La pista final, quizá no sólo de este libro, sino de la de la saga entera, nos la da la última frase:

Habían escogido un mal momento para nacer.

Página 796

Y es cierto, duro momento en el que nacer, aciagos tiempos para ser feliz.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Cómo articula lo grande (la Historia) con la vida rutinaria de los personajes.
  • Lectura perfecta para el otoño.
  • ¿He mencionado que aparezco en la contraportada?

Contras

  • El libro es largo, hay que leerlo poco a poco y a su tiempo.

Namaste.

Literatura, Shalámov

Relatos de Kolimá, Varlam Shalámov

No sabría decir cuándo apareció esta serie en mi vida lectora. Quién fue quien me lo recomendó o si simplemente fue la curiosidad de ver la saga de Shalámov de cuándo en cuándo en las librerías. Digo librerías y no Internet porque hay libros, como éste, que aunque han pasado a la historia de la literatura no se leen demasiado, o al menos no se ven por las redes.

Por otro lado tenía mis dudas porque en su día no conseguí terminar Vida y destino (algo que actualmente ni siquiera me gusta admitir) y quién sabe si el de Grossman tenía algo que ver con esta saga.

Relatos de Kolimá es una historia tan clara y directa que te cuenta de qué trata sólo con leer el título: diferentes vidas, diferentes situaciones sólo con una cosa en común: la ubicación blanca y común de Kolimá.

Relatos-de-Kolima.jpgShalámov sabía de lo que hablaba: arrestado en 1937 por realizar actividades trotskistas contrarrevolucionarias, fue condenado a cinco años de trabajos forzados en Kolimá. Por suerte, acabó siendo liberado y desde 1954 hasta 1973 trabajó en su libro de relatos cortos sobre la vida en el campo de trabajo que verían la luz como Relatos de Kolimá. Una saga compuesta por seis libros en los que narra su vida en el campo. En español los encontramos todos en Minúscula.

Como decía más arriba, tener en mente el abandono de Vida y destino me predisponía a pensar que se me iba a hacer muy cuesta arriba. Nada más lejos de la realidad: la principal ventaja respecto a Vida y destino es que los capítulos son cortos y que no hace falta seguir el hilo de un personaje en concreto. Al tratarse de vivencias del campo no siempre son los mismos personajes las que los narran, lo cual ayuda a seguir leyendo, más si alternamos su lectura con otras más amables.

Si por algo se caracteriza Kolimá es por ser una lectura dura, tanto como las condiciones de vida de los presos: el frío, la falta de comida y el extenuante cansancio, en definitiva, la supervivencia pura y dura. Compartimos parte de ese sufrimiento y nos ponemos en la piel de la persona que pelea por las cosas que los demás damos por hecho: un jersey, un par de botas, unos calcetines. La relación de poder entre unos presos y otros, la vida del hampa, las presiones entre jefes y subordinados, el poder de colocarse al lado de la estufa o de tener unos buenos zapatos, la importancia una manta o de poder descansar en el hospital, la cruda cotidianidad de 50 grados bajo cero. Todo eso es Siberia. Todo eso es Kolimá. Y todo eso, aunque a día de hoy nos siga sorprendiendo, ocurrió realmente.

Me comí las gachas, el pan, me tomé tres taza de té con azúcar.

Página 239

Comentaba por redes sociales que con este libro me parecía que nunca lo estaba leyendo en la ubicación idónea: un plácido parque, una bonita playa, 30ºC… todo ello me hacía desubicarme, alzar la vista y comparar la realidad que estaba viviendo con lo que leía. Pênsar que nada se asemejaba a lo que estaba pasando.. Y vosotros, ¿cómo lo véis? ¿Creéis que hay determinadas lecturas que no pegan para unas estaciones o momentos concretos? Aunque claro, ¿cuándo sería entonces el momento y lugar perfecto para leer una historia tan dura? Nunca.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Capítulos cortos.
  • Estilo directo y sin alardes.
Contras
  • El precio del libro, para lo pequeño que es, se me antoja caro.
  • Historia dura, hay que coger aire de vez en cuando. El nudo en el estómago es inevitable.

Namaste.