Literatura

El ángel del olvido, Maja Haderlap

Os comentaba en una entrada anterior que había pasado por un bloqueo lector.

Pues bien, hoy os traigo uno de los causantes del parón.

El ángel del olvido (Periférica, 2019), llegó a mi estante tras acudir a una librería. No conocía nada ni del libro ni de la autora y tampoco tenía ninguna referencia de ellos. Decidí colarlo entre mis lecturas animada al saber que se trata de una novela corta, que apenas llega a las 300 páginas.

La acción se sitúa en Austria, en la frontera con la antigua Yugoslavia. Nuestra protagonista es una pequeña que, desde sus ojos de niña narra la vida con su familia en una época en la que las heridas de la Segunda Guerra Mundial no han llegado a cicatrizar. La historia pintaba bien, parecía perfecta para empatizar con los personajes y acabar a lágrima viva.

El estilo, lleno de lirismo, ponía una nota de color que se contraponía con la evidente tristeza de las anécdotas y situaciones de los personajes.

He caído dentro del carcaj de la muerte, he oído su respiración, he palpado sus fauces.

Página 69

Sin embargo, nada de lo anterior conseguía que leyera 30 o 50 páginas de golpe. Imposible. Escogía este título, apenas leía 10 páginas y acaba postergando su lectura. Decidía empezar otro libro, y trataba de convencer de que cuando terminara este nuevo, esta vez sí, iba a seguir con El ángel del olvido hasta por fin terminarlo. Pero nunca ocurría. Pasaron los días y las semanas hasta que por fin acepté que el denominador común era este libro.

Así que, siguiendo mis propios consejos para superar un bloqueo lector, acepté que este libro no es para mí. Que esta lectura no conecta con mis gustos o que simplemente, no la he pillado en buen momento.

Aceptemos que no siempre se acierta, que no todas las lecturas del año son fantásticas y maravillosas y que muchas acaban relegadas a, precisamente, lo que adelanta el título: el olvido.

Que sean pocas, que sepamos escoger es también parte del éxito del año lector. Ser capaz de huir de modas, reconocer voces o temas que no nos interesan, saber qué es lo que nos conviene y nos gusta leer, huir de determinadas novedades. No es fácil. De todo se aprende. Y si no se acierta, como en este caso, pues a otra cosa. ¡Será por libros!

Namaste.

 

 

Literatura, Smiley

Un amor cualquiera, Jane Smiley

Fue en 2019 cuando descubrí a Jane Smiley con La edad del desconsuelo, que no sólo me gustó sino que lo incluí entre las mejores lecturas del pasado año. Así que cuando me enteré de que Sexto Piso volvía a publicar a la autora, este título pasó a mi lista de libros que leer. ¡Gracias por el envío, chicos!

Como habréis visto en el anterior post, ya he comprado otro título de ella (además por el que le dieron el Pulitzer, Heredarás la tierra), con lo que podréis imaginaros que Smiley se ha hecho por derecho propio, un hueco entre mis autores a los que seguir la pista.

Un amor cualquiera narra la historia de los Kinsella. Una familia con cinco niños aparentemente normal que cambiará de rumbo cuando el padre se lleva a los niños a otro país de un día para otro. La fractura de la familia como punto de partida de un camino que marcará una bifurcación entre lo que pudo haber sido y lo que fue.

Aún con un planteamiento aparentemente triste, los derroteros que toma la autora para contarnos la historia de la familia están bastante alejados del componente lacrimógeno. Smiley decide dar un salto temporal, que los niños sean adultos y que, con el manto de serenidad del tiempo puedan conversar y reflexionar sobre lo que supuso en su vidas.

Hay cosas que podemos hacer sin problema en nuestra familia – comer tranquilamente, prestar dinero, contar secretos – pero cuando nos juntamos, los ecos del pasado nos desbordan.

Página 15

Lo que consigue es generar un interés adicional más allá de la relación paterno-filial, con lo que podemos conocer los roles y la relación de los hermanos entre sí, sus caracteres y su vida adulta.

Un amor cualquiera es una de esas novelas que te sacan de un bloqueo lector. Que te animan a abandonar cualquier pantalla a la que estés pegado para meterte de lleno en sus páginas. Es una de esas historias donde la acción es parca, siendo importante las conversaciones, lo pequeño del día a día: una mirada, un café pendiente, el regreso de alguien querido. Sutilezas que parecen fáciles de conseguir pero que engañan.

¿Cuántas veces no hemos podido empatizar con un personaje después de mil páginas? Más de las que me gustaría admitir. ¿Y por qué con Smiley todo es tan sencillo? ¿Cómo conseguirlo en menos de 150? No tengo respuesta. Lo que sí sé es que esa aparente sencillez viene de la mano de una sensibilidad que me topado, con varias autoras: Nell Leyshon o Jesmyn Ward, por poner dos ejemplos. Historias sencillas, sin alharacas, que demuestran lo difícil que es narrar lo pequeño y lo bonito y elegante que lo hacen ellas.

Aprovecho para animaros a leerla, regalarla a vuestros seres queridos y de paso os dejo una cita que me ha gustado:

¿Es que no basta con vivir y morir? ¿Por qué hay que dejar constancia de todo?

Página 91

Eso. Por qué.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia intimista, elegante y aparentemente sencilla.
  • Te saca de un bloqueo lector y es perfecta para meterte de lleno hasta que la terminas. Exactamente como el rato que me brindó al tomar la fotografía.
Contras
  • Al ser tan corto quieres saber más de la familia. ¿Habéis visto This is Us? Pues eso.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (68): el regreso.

31 de agosto. Día Internacional del Blog. Buen momento para volver por aquí y dejaros unas palabras después de tanto, tanto tiempo.

La vuelta a la mal llamada Nueva Normalidad me dejó bastante descolocada. En junio me prodigué poco por aquí y en julio directamente desaparecí. Mis vacaciones coincidieron con un bloqueo lector que me llevó hasta agosto, donde la falta de tiempo me animó a mis pocas ganas de leer para avanzar poco o nada en mis lecturas.

Pero al final, poco a poco, los días se hacen paso y aunque he ido escogiendo lecturas más o menos sencillas que me ayudaran a seguir mi bajo ritmo lector, he podido acabar algún que otro libro que os iré enseñando.

Además, como era de esperar, tenía muchas ganas de pasarme por las librerías. En este caso os traigo el primer pedido que hice, 10 libros, la cifra que suelo comprar cuando me acerco a la Feria del Libro de Madrid. Son los siguientes:

  • El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad. La edición la firma la editorial Navona, que ha decidido sacar una línea con los libros ineludibles, los que siempre figuran en la lista de libros atemporales. Justo lo estoy leyendo ahora mismo. Es corto así que espero terminarlo en breve.
  • Nada más real que un cuerpo, Alexandria Marzano-Lesnevich. Recomendación de Diego por Instagram (otro lector enamorado de Libros del Asteroide). Un libro que tenía curiosidad por conocer. Como siempre, no leí la sinopsis antes de comprarlo. Os adelanto que hay un asesinato, el resto lo dejo para la reseña, que ya lo he terminado.
  • Hambruna roja, Applebaum (Debate). Suelo comprar ensayos históricos sobre temas que me interesan. El Holodomor ucraniano es uno de ellos, así que me decidí por este.
  • Mientras agonizo, William Faulkner. A pesar de que ¡Absalón, Absalón! en la estantería desde hace bastante, me tentó esta edición conmemorativa de Anagrama y al final se vino conmigo.
  • Heredarás la tierra, Jane Smiley (Tusquets). He leído un par de libros de esta autora (La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera) y ambos me gustaron. Con este título le dieron el Premio Pulitzer así que mis expectativas son muy altas.
  • Viaje a Rusia, Josep Pla (Destino). La pluma lúcida e inteligente de Pla la disfruté en El cuaderno gris, y me apetecía volver a él. Ha pasado demasiado tiempo, lo sé.
  • La piedra de toque, Edith Warton. Esta edición la firma Circulo de Tiza. Y sí, de verdad que este va a caer en breve.
  • Middlemarch, George Eliot (Alba Editorial). Uno de mis eternos pendientes que quiero leer cuanto antes. Libro largo, mítico, de esos que hay que leer y que admito, me avergüenza decir que yo aún no lo he leído.
  • La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro. Descubrí al autor por el ensayo de Aquellos años del boom, de Xavi Ayén. No lo he leído nunca y tras ver esta edición del 90 aniversario de Seix Barral me animé a escoger este título. No me digáis que la portada no es preciosa.
  • Howards End, E. M. Foster. Lo he visto mucho por redes sociales y todo el mundo habla de él. Tengo curiosidad por conocer su contenido, porque como siempre, no sé de qué trama. Sólo sé que me atrae mucho. Sí, también es bastante largo.

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo? ¿Habéis leído alguno de los que traigo?

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Eugenides, Literatura

Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides

Lo reconozco: soy una lectora atípica. Empiezo por el final. En el caso de Eugenides, leí primero Middlesex y después La trama nupcial, para acabar leyendo (al fin) su novela más conocida, la más corta y la única con versión cinematográfica.

Las-virgenes-suicidasMientras que otros lectores empiezan por los libros cortos, yo lo dejé para el final.

El problema de decantarme siempre por los libros largos es que en ocasiones no tengo demasiadas opciones cuando quiero alternar un libro corto entre otros tochazos. De ahí que colara esta lectura, uno de esos libros que esperan paciente su turno.

Sin embargo, Las vírgenes suicidas no funciona como libro de transición porque desde el inicio el autor te deja claro que no te va a soltar hasta que lo termines. El inicio es contundente al respecto:

La mañana en que a la última hija de los Lisbon le tocó el turno de suicidarse -esta vez fue Mary y con somníferos, como Therese-, los dos sanitarios llegaron a su casa sabiendo exactamente dónde estaba el cajón de los cuchillos y el horno de gas y dónde la viga del sótano en la que podía atarse una cuerda.

Página 9

Mi sorpresa inicial fue encontrarme con lo que adelanta el título. Quién sabe por qué pensé que se trataría de una alegoría del texto y no, pura y llanamente cinco chicas suicidas. Ya sabéis: no leo la sinopsis.

Sorprende además el uso del narrador del autor. Esta vez escoge como narrador a un vecino indeterminado de las chicas, que además se explica en representación del grupo de chavales que fueron viviendo la evolución de la casa de los Lisbon. Lo hace además, desde un momento posterior a los sucesos, cuando rememoran lo que pasó 20 años antes.

Con la misma anormal persistencia, los conocimientos que teníamos de Cecilia también crecieron después de su muerte.

Página 41

Una evolución que comienza con una aparente normalidad, a pesar de los extremismos morales de la madre, pero que va cerrándose poco a poco, agobiando a las chicas que intentan sobrevivir en la casa. Un ambiente opresivo para ellas que se enrarece por momentos, pero también atractivo para sus vecinos, que ven a las muchachas como misteriosas y herméticas.

Un año y medio después todo ha terminado. Las cinco hijas de los Lisbon han muerto y esos vecinos siguen sin haber conocido qué sucedía realmente en esa casa, qué se les pasaba por la cabeza a las chicas. Una incógnita que forma parte del misterio.

Era un olor tan denso que parecía líquido y, si te introducías en él, era como si te salpicase.

Página 155

Las vírgenes suicidas es una historia que arrolla. Es curioso comprobar cómo tiene tanta fuerza sin caer en describir violencia, acción o tan siquiera, algún tipo de discusión. El misterio y la incertidumbre pesa sobre la trama, a fin de cuentas nadie sabe demasiado sobre los motivos de un suicida. Imaginemos si además son jóvenes apartadas, que funcionan como un cuerpo autónomo y que sólo se relacionan entre sí y con su familia.

Poco tiene que ver con otras obras del autor, ni en temática ni en el tono de la historia. Pero la calidad, el modo en el que Eugenides organiza la trama, cómo va incluyendo el resto de los elementos, el uso conveniente de los saltos temporales… todo lo que hace lo hace bien. Es cierto que no me ha parecido una novela tan redonda como Middlesex (seguramente influye que sea muchísimo más corta), pero la verdad es que me ha gustado.

Si buscáis una novela que os sacuda de un bloqueo lector, algún libro que os dé un buen empujón, esta es una buena opción. Ahora me falta ver la película.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Inicio potente y arrollador.
  • El uso sorprende del narrador para contar, manteniendo el misterio, la historia de Therese, Mary, Bonnie, Lux y Cecilia.
Contras
  • Me ha costado bastante conocer quién es quién de las hermanas. No sé si ha sido torpeza mía o algo buscado por el autor. (¿Cuántas veces habré podido revisar la página 13? Lo menos doscientas).

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (67)

Acabó el confinamiento y abrieron las librerías. Y aunque aún nos queda bastante para volver a la normalidad (me niego a decir eso de nueva normalidad) regresar a la librería es algo que deseaba hacer.

Durante este tiempo he confeccionado mi particular lista de la compra librera. Tengo que admitir que, al igual que cuando vamos al supermercado con hambre acabamos alejados de la lista original, sólo he podido tachar un título. Aquí mis adquisiciones:

Imm-67

  • Personajes desesperados, Paula Fox (Sexto Piso, 2020). Le había echado un ojo cuando se publicó, pero fue You, la serie de Netflix, la que me hizo anotarlo por simple y llana curiosidad. Caerá en breve.
  • La muerte en Venecia, Thomas Mann (Debolsillo, 2020). Mis intentos de leer al alemán se frustraron cuando leí La montaña mágica. Como podréis imaginar, me sigue dando mucho respeto volver a leerle, así que, por supuesto, queda descartado Los Buddenbrook. La muerte en Venecia parece una buena opción, a ver si esta vez no se me hace bola.
  • Trampa 22, Joseph Heller (Random House, 2019). Esta novela lleva, sin exagerar, unos 15 años en mi Lista Infinita. En muchas ocasiones lo he buscado, pero bien sea por descatalogado, por haber quedado en el olvido o por mala suerte nunca lo encontré. Casi al salir camino de la caja vi la portada, me gustó mucho y pensé que ya era hora de acercrame a este libro del que todos hablan estupendamente.
  • Ninguno de nosotros volverá, Charlotte Delbo (Libros del Asteroide, 2020). El relato de una superviviente de Auschwitz. Tenía que comprarlo.
  • Las bodas de Cadmo y Harmonía, Roberto Calasso (Anagrama, edición 50 aniversario, 2020). Desconocía este libro, pero David lo recomendó en su cuenta de Instagram. Esta edición corresponde a la conmemorativa por los 50 años de la editorial Anagrama. Os aviso que son peligrosos, que han seleccionado lo más destacado y dan ganas de comprarlos todos. Mucho cuidado.

Y vosotros, ¿habéis ido ya a vuestra librería? ¿También tenéis lista de la compra?

Decidme, ¿por cuál creéis que debería empezar?

Namaste.

 

Autor, Hackl, Literatura

Los motivos de Aurora, Erich Hackl

Los motivos de Aurora (Hoja de Lata,  2020) se vino conmigo en mi última visita a la librería previa a todo este lío del confinamiento. Lo compré junto con La madre de Frankenstein de Almudena Grandes, que también aborda esta historia. Estuve dudando si leer primero uno  otro pero fue la extensión la que decantó por éste.

Los-motivos-de-AuroraMi intención original era leer un par de capítulos para evitar seguir leyendo historias más densas y sesudas. Sin embargo, me encontré con este inicio:

Un día, Aurora Rodríguez comprendió que tenía que matar a su hija.

Página 9

Y claro, no pude dejar de leer, hasta conseguir lo contrario de lo que esperaba: aparqué el resto de los libros hasta que terminé este.

La historia de Aurora Rodríguez es a la vez la historia de Hildegart, una joven precoz, pionera como intelectual y conferenciante que buscaba mejorar las condiciones de las mujeres en las dos primeras décadas del siglo XX. Referente de la época, comenzó a leer a los dos años y a los trece empezó la universidad. Su madre, volcada en su aprendizaje, alejada del padre y organizada estrictamente para invertir su tiempo en las temáticas a las que se debía dedicar. El ocio no cabía en la vida de Hildegart. A fin de cuentas ella sería lo que la madre no pudo ser.

No se entiende entonces, por qué la madre decide matar a la hija. Por qué después de tanto esfuerzo y sacrificio, dispara a Hildegart, qué se le pudo pasar por la cabeza a Aurora para cometer el crimen.

Y a esto es a lo que se dedica Hackl: a novelizar la historia de ambas, a narrar lo que pudo haber sido. A poner blanco sobre negro la relación de dependencia entre ambas y la sensación de pérdida de Aurora cuando su hija comienza a hacer vida de adulta.

El realismo en política nos atonta, dijo Hildegart, nos vuelve sumisos.

Página 97

El problema es que sabemos que es novelizar cuando leemos la nota del autor, que nos deja claro que aunque determinada información sí es histórica, el resto es pura invención.

Si acepto que se publique esta novela ahora, treinta y tres años después de la primera edición, precisamente en España, a pesar de sus elementos ficticios que consideraría como infracciones intolerables si aspirara a relatar la historia verídica de Aurora, es por creer que la mayor parte de las obras literarias y dramáticas publicadas o puestas en escena trataban el caso desde una óptica intimista y personalizada, haciendo hincapié en la terrible opresión que la madre (…) ejercía.

Página 148

Esta aclaración me hizo darme de bruces con una realidad: también esto es ficción. Releo la sinopsis y mi confusión se mantiene. Esperaba un texto periodístico del estilo de Operación Masacre de Rodolfo Walsh o Viaje a la aldea del crimen, de Ramón J. Sender.

En definitiva, mi sensación es agridulce. Me ha gustado descubrir la historia de Aurora y de Hildegart pero porque en todo momento pensaba que cada información era histórica, y no basada en hechos reales.

Me da rabia que sea así porque durante todo el texto de Hackl me vi a mí misma metida de lleno en la historia, con la sensación de haber sido teletransportada a la España de la época, empatizando con una Hildegart que es despreciada por ser joven y mujer, cuando lo que tenía destinado ser era el nombre propio que consiguiera liberar a las mujeres del control férreo de sus maridos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Cómo está narrada la relación madre-hija.
  • No lo puedes soltar hasta que se termina.
Contras
  • Empecé el libro pensando que no era ficción.
  • Entiendo la referencia clara pero no toda Castilla es La Mancha. Página 49.

Namaste.

Autor, Literatura, Portela

Formas de estar lejos, Edurne Portela

Regreso a Portela tras haber leído Mejor la ausencia  (Galaxia Gutenberg, 2019)una novela muy potente que me hizo querer conocer más la obra de la autora. Así las cosas, acabé comprando Formas de estar lejos (Galaxia Gutenberg, 2019) no hace demasiado, y decidí leerla durante este confinamiento por tener más tiempo para dedicarle y por prever que iba a querer meterme de lleno en ella.

Formas-de-estar-lejosLa protagonista de la novela es Alicia, universitaria que llega a Estados Unidos por motivos profesionales y que se enamorará de Matty, un estadounidense con todo lo que cualquiera podría desear para llegar a exitoso.

Sabemos desde el primer momento que la cosa ha acabado en divorcio. El propio prólogo se titula Poco antes del final así que la autora deja claro desde el primer momento que esto es algo muy diferente a una historia de amor.

Aunque obviamente parte de su trama incluye los momentos románticos de los protagonistas: cuando se conocen y cada uno de los pasos que van dando en su relación, pero centrándose siempre en todos aquellos aspectos que van agrietándola: el modo en el que se desdibuja el carácter de ellos para adaptarse a la pareja y la forma sibilina en el que la violencia y la presión se incluyen como elementos ordinarios en su día a día.

Todo esto lo vamos viendo poco a poco a lo largo de los capítulos, los cuales van alternando narrador: tanto los dos protagonistas como uno omnisciente y las notas del diario de Alicia.

Formas de estar lejos es una historia con la que arrugar el morro de forma constante. Portela nos va dejando pistas, indicios, detalles que Alicia no ve o pasa por alto pero que van añadiéndose a otros tantos. Matty huele a gato encerrado desde que aparece. Pero hasta que Alicia sea capaz de verlo por sí misma iremos acompañándola en un camino pedregoso y tortuoso que la llevará al divorcio primero y a la libertad después.

Como ya demostrara en Mejor la ausencia, la autora es una escritora con recursos que le ayudan a desnudar los personajes y así podemos conocer sus miedos, inseguridades, donde la violencia está siempre presente, de una manera u otra.

Os dejo el fragmento que más me ha gustado, está en el final, así que evitad leerlo si no queréis información de más:

Pongo un océano de por medio pero no quiero empezar de cero, no quiero borrón y cuenta nueva, no quiero reconstruir mi vida sin entender cómo he llegado aquí.  Me llevo mis ruinas conmigo, las respetaré y las interpretaré, haré de ellas un lugar hospitalario y atenderé a los mensajes que me comuniquen sus fantasmas. Y tal vez, quizás, llegará el día en el que sobre ellas construya mi nueva ciudad.

Página 238

Formas de estar lejos es un buen libro, quizá me gustó más Mejor la ausencia, me parece una novela más redonda (o simplemente lo que influye sea el factor sorpresa). Lo que me alegra es pasar a la autora como buen asidero lector en caso de necesidad.

No dudéis en leerla y luego en venir a contármelo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Perfecta si estás pasando por una crisis lectora.
Contras
  • El estilo de Portela requiere todo nuestro tiempo y atención.

Namaste.

Autor, Ayen, Literatura

Aquellos años del boom, Xavi Ayén

De un tiempo a esta parte, tengo la costumbre de añadir un ensayo a mis lecturas, de modo que leo a la vez una o dos novelas y también un ensayo. Mientras que en el pasado la temática eran siempre histórica, he ido alternando y ahora me centro también en otra área. Tranquilos que no me he ido muy lejos porque es la literatura. Leer sobre los detalles relacionados con escritores, biografías, correspondencia y todo aquello que les ocurría mientras escribían las grandes obras me parece muy interesante, además de centrar en un contexto histórico-social al propio autor y a su obra.

Aquellos-anos-del-boomPues bien, en los primeros momentos del confinamiento me costaba bastante concentrarme, sobre todo en prosas líricas como la que estaba leyendo: El ala izquierda de Mircea Cărtărescu me parecía una lectura demasiado compleja con la que mi mente se evadía de forma constante. Recordé que compré este libro hace una vida, y decidí que era buen momento (justo tras releer Cien años de soledad) de hincarle el diente.

Lo que no esperaba es que Aquellos años del boom (RBA, 2014) iba a ser una lectura para leer de corrido, siguiendo la manida expresión se lee como una novela. Llegó un momento en el que no podía parar de leer, quería seguir conociendo los detalles uno detrás de otro, a pesar de contar con más de 700 páginas.

Os podréis imaginar por la portada que esos dos escritores que miran al horizonte con punto de hastío son los principales pilares sobre los que centra este ensayo. Efectivamente. La publicación de Cien años de soledad como hito fundacional y La ciudad y los perros como cimiento de otras muchas que vendrían después, articulan el fondo del boom.

El resto, personajes clave que situaron a Barcelona como el epicentro de un boom latinoamericano con múltiples voces y mucho bueno por escribir. Así, conocemos la intrahistoria del trabajo de Carmen Balcells (la mítica Mamá Grande) y de Carlos Barral, editor de Seix Barral.

El resto de escritores no se quedan atrás: Carlos Fuentes, Álvaro Mutis, Julio Cortázar, José Donoso, Sergio Pitol… por decir algunos. Cada uno tiene su propio capítulo en el que podemos conocer un poco de su biografía, así como sus intereses y parte de su obra. Anécdotas, comentarios, la relación que tenían entre ellos… múltiple información que se va incluyendo para que conozcamos uno poco más profundamente a este conjunto de escritores. No todos forman parte del denominado boom (por llegar más tarde, por ser más jóvenes… etc), pero todos tienen mucho que decir.

En cualquier caso, autores de Hispanoamérica que por primera vez saltan las fronteras nacionales, cruzan un océano y se convierten en la revolución de la literatura de los años sesenta y setenta. Obras míticas de autores diversos, que coincidieron en un espacio tiempo y que, cada uno con su visión del mundo, configuraron un nuevo mapa literario.

Lo que puedo resumir felizmente en un par de líneas, lo que ahora sabemos todos (su éxito superventas, su reconocimiento a través de múltiples premios, el Nobel), entonces no dejaban de ser escritores que trataban de hacerse un hueco. La fama y el prestigio vendrían más tarde. Mientras tanto tenían bastante con lidiar con el tema económico. El objetivo: ser capaz de profesionalizarse y vivir solo de la literatura. El obstáculo: la censura, por supuesto:

De todos modos, la peor censura del mundo no era la española, sino la soviética. Un día me llegó la traducción al ruso de La muerte de Artemio Cruz. ¡Tenía solamente treinta páginas! Fui a pedirles explicaciones y me dijeron: Es que hemos eliminado todo lo relativo a política y sexo. ¡Qué maravilla!, -les respondí- ¿De dónde habrán sacado ustedes las treinta páginas que quedan? ¡Si todo el libro va de eso!

Página 608

Una de las principales pegas que le veo al ensayo es que no tiene un orden cronológico, sino que los capítulos se agrupan por temáticas. Esto genera reiteraciones o bien omisiones que quedan suplidas un poco más adelante. Por ejemplo: el segundo capítulo está dedicado a Gabriel García Márquez, el proceso de edición y detalles concretos sobre la publicación. El camino que ha tomado Gabo desde su Colombia natal no se detalla hasta varios capítulos más tarde, donde evidentemente, se vuelve a mencionar su obra magna.

Lo mismo sucede con otras personas que aparecen como clave en algunos momentos (Esther Tusquets, Beatriz de Moura), se presupone que ya sabemos quién son para, algo más tarde, describir a ambas.

Como podréis imaginar, después de leer este libro sales con otro montón de títulos pendientes de leer: bien sean autores nuevos (para mí, Rybeiro o Bryce Echenique), algunos conocidos (me dan ganas de releer La muerte de Artemio Cruz, que por cierto, la reseña que publiqué en su momento ha desaparecido), además de un puñado de ensayos que giran sobre este mismo tema.

En resumidas cuentas: me lo he pasado pipa. No sólo con la información objetiva de la historia (contratos, información sobre las editoriales, ferias… etc) sino también conocer un poco más la personalidad de este grupo de escritores. No se puede pedir más.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • La literatura hispanoamericana.
Pros
  • Incluye a la vez información objetiva y muchas anécdotas y detalles que nos hacen conocer a los escritores.
  • Anotar otros tantos títulos para leer.
Contras
  • El orden temático (y no cronológico) del ensayo.
  • Excesiva subjetividad en algunos temas. Le quitaría unas cuantas páginas, por ejemplo en el capítulo 3.

Namaste.

 

 

Chaves Nogales, Literatura

A sangre y fuego, Manuel Chaves Nogales

Cada vez que me topaba con el nombre de Chaves Nogales, por mi cabeza rondaba la misma idea: y yo sigo sin leerle. A pesar de que en 2012 (¡2012!) compré El maestro Juan Martínez que estaba allí  (Libros del Asteroide 2007) y que tenía desde hace un par de años un ejemplar de A sangre y fuego (Libros del Asteroide, 2011) en la estantería. Seguía sin leerle.

Pero nada, los meses van pasando, los años se acumulan, y llegó finales de 2019, momento en el que se conmemoraba el 75 aniversario de su muerte, y yo seguía sin leerle.

Para evitar postergar su lectura decidí incluirlo en mi lista de propósitos de 2020,  y aunque, no os lo voy a negar, he dudado si era buen momento para leerlo, al final he pensado que lo iba a hacer.

A-sangre-y-fuegoA sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España es un compendio de once relatos que tienen como punto en común el momento histórico en el que tienen lugar: la Guerra Civil española. Redactados entre 1936 y 1937,  fueron publicados en Chile con posterioridad, pero en España tuvimos que esperar bastante más tiempo para tener una edición como esta (de hecho, fue en 1993 cuando se editaron nueve de estos relatos, los otros son eran hasta ahora inéditos).

Chaves Nogales fue periodista y director del diario Ahora desde 1931. Nació en Sevilla y vivió en Madrid. En el momento en el que el Gobierno abandona la capital rumbo a Valencia, Chaves Nogales se exilia, viviendo primero en París para acabar en Londres, donde murió en 1944.

Sus textos son situaciones que conoció, diferentes momentos del conflicto bélico que nos llevan al frente pero también a la retaguardia. Con ellos aborda visiones complementarias del conflicto armado. Este fragmento que os dejo en concreto, guarda un gran parecido con uno de La cartuja de Parma de Stendhal:

La batalla tomó en aquel punto ese ritmo de vértigo que hace imposible al combatiente advertir nada de lo que ocurre a su alrededor. Las batallas no se ven. Se describen luego gracias a la imaginación y deduciéndolas de su resultado. Se lucha ciegamente, obedeciendo a un impulso biológico que lleva a los hombres a matar y a un delirio de la mente que les arrastra a morir. En plena batalla, no hay cobardes ni valientes. Vencen, una vez esquivado el azar, los que saben sacar mejor provecho de su energía vital, los que están mejor armados para la lucha, los que han hecho de la guerra un ejercicio cotidiano y un medio de vida.

Página 67

Sorprende el lirismo que incluye en las descripciones de los lugares, como por ejemplo este, que abre el relato Y a lo lejos, una lucecita:

La calle era una sima honda, larga y negra. Una hendedura en la corteza de un astro muerto. Por su fondo se arrastraba, como único indicio de vida, un gusanito de luz, un auto, que con los haces luminosos de sus faros barría los zócalos de las altas fachadas, moles difíciles perceptibles, en las que pintaba al relumbrón fantásticas suntuosidades arquitectónicas insospechables en aquella negra cortadura.

Página 77

Mientras que en los primeros relatos encontramos personajes que están en el frente, es hacia el final cuando el autor sitúa la acción entre la población civil. De ellos destaco Consejo obrero, que narra las presiones y miedo de los trabajadores de una fábrica tras tomar el mando el sindicato y el inédito El refugio, que consigue crear una vívida imagen del dolor de los ciudadanos en los bombardeos, el de Bilbao en este caso.

Pero si algo destaca Chaves Nogales, es de ser diana del odio de ambos bandos. Demócrata convencido, es incómodo para los fanáticos por su libertad de pensamiento y no someterse a la voluntad de los demás. Chaves Nogales es independiente y esa característica le lleva a la incomprensión y soledad, que deja patente en sus escritos:

Le condenaron, sin embargo. ¿Por qué? Por lo mismo que condenaban antes la burguesía: por miedo. Miedo a la libertad. El miedo odioso al hombre libre e independiente.

Página 278

Leer sobre la Guerra Civil podría parecer que es lo de siempre, que el tema está muy manido, repetido hasta la saciedad desde hace un par de décadas. Lo interesante de este conjunto de relatos es la visión de Chaves Nogales, contemporáneo del conflicto, crítico con ambas posturas, lo cual pareciera acercarnos un poquito más a la verdad.

Y murió batiéndose heroicamente por una causa que no era suya. Su causa, la de la libertad, no había en España quien la defendiese.

Página 284

A sangre y fuego está a la altura de lo que me comentaban los que lo habían leído. Y digo más: si tienes que leer un solo libro ambientado en la Guerra Civil, que sea este.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los relatos tienen diferentes localizaciones y protagonistas y es interesante ver varios puntos de vista.
  • Consigue crear imágenes que se quedan en la retina.
Contras
  • Variedad de relatos: algunos más potentes que otros. Diferente fuerza narrativa, Bigornia es el relato que me ha parecido más aburrido.
  • Puede ser una lectura demasiado dura para este periodo de confinamiento.

Namaste.

Autor, Literatura, Plath

La campana de cristal, Sylvia Plath

Cuando vi esta nueva edición de La campana de cristal (Random House, 2019), sabía que era el momento de comprarlo y de leerlo al fin.

La-campana-de-cristalMi prejuicio con esta lectura pasaba por imaginármelo como una lectura ardua, lenta y muy reflexiva, quizá porque sabía que en parte es una historia autobiografía y por conocer el fatídico final de Plath, que se suicidó con apenas 30 años.

Me bastaron un par de páginas para darme cuenta de lo equivocada que estaba:

Seguro que hay cosas que un baño caliente no cura, pero no conozco muchas.

Página 38

La protagonista de la historia es Esther, una brillante alumna que obtiene una beca para trabajar en una revista de Nueva York. Su estancia en la gran ciudad, junto con sus compañeras, le hará asistir a cócteles, eventos y fiestas pero también plantearse qué es lo que quiere en el futuro. Cuando muchas de ellas ven una buena oportunidad para encontrar marido, Esther trata de seguir su sueño de dedicarse a la escritura.

La campana de cristal se puede dividir de forma muy clara en dos partes: la primera mitad, centrada en su vida en Nueva York, (momento en el que la campana existe pero no se menciona), y la segunda parte, cuando la situación se descontrola y Esther sufre los efectos de la ansiedad y depresión que la llevan a un manicomio.

Pensaba que la creación más bella del mundo debía de ser la sombra, el millón de formas en movimiento y callejones sin salida de la sombra. Había sombra en los cajones de las cómodas y en los armarios y en las maletas, y sombra debajo de las casas y de los árboles y las piedras, y sombra en el fondo de los ojos y las sonrisas de la gente, y sombra, leguas y leguas y leguas de sombra en la cara nocturna de la tierra.

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Así, mientras que al principio vemos un mundo frívolo lleno de caviar, elegancia y fiestas (Plath es capaz incluso de incluir sarcasmo y humor negro), en la segunda parte, en contraposición, nos encontramos una realidad aséptica llena de incomprensión.

¿Qué nos hacía, en Belsize, tan diferentes de las chicas que jugaban al bridge y cotilleaban y estudiaban en la universidad a la que yo iba a regresar? También esas chicas, en cierto modo, vivían bajo campanas de cristal.

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Me ha sorprendido la ligereza del estilo, que es claro y directo, sin ningún tipo de alarde. Esperaba algo más duro, más profundo, o un estilo con algún tipo de riesgo, abundancia de reflexiones y pocos diálogos, saltos temporales o algún otro recurso. Pero no. La historia es bastante lineal, abundan los diálogos y está narrado en primera persona.

Quizá con eso baste. Porque lo que sí consigue es que nos pongamos los zapatos de la protagonista, que veamos con sus ojos la sociedad americana de los 50: el machismo imperante, la sensación de no controlar la vida propia, su soledad, que la mantiene alejada de todos, la sensación de ir a la deriva.

Eso es La campana de cristal.

“Continuaremos a partir de donde o dejamos, Esther” – me había dicho con su dulce sonrisa de mártir-. Haremos como si todo hubiese sido una pesadilla.
Una pesadilla.
Para quien está en la campana de cristal, vacía e inerte como un bebé muerto, el mundo es una pesadilla.

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FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La contraposición entre la primera y segunda parte.
  • Consigue trasladar las sensaciones de la protagonista.
Contras
  • Estilísticamente es una historia muy sencilla. Esperaba algo más, teniendo en cuenta que siempre se incluye como indispensable.
  • La traducción podría mejorarse. Hay algunos párrafos que chirrían.

Namaste.