Autor, Literatura

Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews

Lo primero que me llamó la atención de este libro fue la ilustración de su portada: ¿qué hace esa mujer sentada frente a un piano dentro de una campana de cristal?

Lo segundo, el argumento: ¿qué haces cuando tu hermana te pide ayuda para abandonar este mundo?

Pequeñas desgracias sin importancia narra la historia de las hermanas Von Riesen: de la exitosa Elfrieda, pianista de éxito mundial, que sin embargo tiene un cristal en su pecho a punto de estallar; y también de Yolandi, la madre desastre que se está divorciando de nuevo.

La última vez que mi hermana intentó suicidarse lo hizo evaporándose lentamente en el vacío. Fue un intento furtivo de desaparecer matándose de hambre.

Página 42

La historia se balancea en ese frágil equilibrio: el de un cristal a punto de hacerse pedazos que ha de convivir con la audacia de mantener una rutina más o menos normal: limpiar, comer y mantener amistades mientras sabes que tu hermana, en otra parte del mundo, se está viniendo abajo.

No es sencillo describir esta historia, que se centra en las enfermedades mentales y que además se basa en la propia experiencia de la autora, cuya hermana se acabó suicidando.

Me explicó entonces que su soledad era algo visceral, un saco de piedras que llevaba de una habitación a otra, de una ciudad a la siguiente.

Página 49

Pequeñas desgracias sin importancia es una historia sorpresiva, cruel, inesperada: tal y como es la vida imprevisible de alguien que no quiere seguir viviendo, y de las personas de su entorno que tratan de ayudar a su familiar. Tiene puntos de sarcasmo, ese humor violento que responde a las situaciones límite, y tiene mucho de desgarrador.

Quizá esa sea la palabra; este es un libro de una verdad desgarradora.

¿Adónde va la violencia si no es directamente a nuestra sangre y nuestros huesos?

Página 260

Si tengo que ponerle una pega es que las dos partes en las que se divide el libro son desiguales, ya que cuesta arrancar y el tema lo trata más profundamente en la segunda mitad. Como curiosidad, los diálogos vienen siempre indicados sin sus guiones correspondientes.

Lo repentino, algo que se pierde para siempre en cuestión de un segundo. Mi hermana era un borrón oscuro que avanzaba hacia un rectángulo de luz.

Página 281

Y es que, ahora me doy cuenta que realmente os he contado poco sobre este libro. Quizá sea mejor que lo descubráis por vosotros mismos.

Gracias a Sexto Piso por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó Jane Smiley + Tove Ditlevsen + Lucia Berlin.
Pros – Descripción completa de los problemas mentales.
– Pocos personajes pero complejos y bien formados.
Contras – Duro, desgarrador.
– Dos mitades desiguales.

Namaste.

Autor, Literatura, Toole

La Biblia de neón, John Kennedy Toole

Desde que leí La conjura de los necios y más tarde con su relectura sabía que para que todo estuviera completo, tenía que acabar leyendo La Biblia de neón, la otra novela que escribió el autor cuando era un adolescente.

El problema es que encontrar este título no era nada sencillo, ya que su primera edición data de 1989, así que recurrí a Wallapop para buscarlo de segunda mano y me pude hacer con esta sexta edición de 1997.

La Biblia de neón tiene como protagonista a David, el hijo único de un matrimonio residente en lo más profundo de Estados Unidos, que conviven con Mae, hermana de su madre.

Estamos en los años 30 y el sur de Estados Unidos está impregnado pobreza, racismo y fanatismo religioso que se acentúa aún más en la pequeña comunidad en la que vive la familia de David.

Sus problemas económicos, más lo considerado como estrafalario en la vestimenta y comportamiento de la tía Mae coloca a la familia en la marginalidad, mirados con condescendencia como si fueran unos parias, algo que se agrava cuando el padre de David deja de pagar la contribución a la iglesia comunitaria.

David es el típico protagonista de una novela de formación: un adolescente que comienza a darse cuenta de la realidad que le rodea, y que acaba convirtiéndose en un joven adulto que quiere huir de un ambiente opresivo. Todo eso nos queda claro desde el primer capítulo, donde ya David ha conseguido tomar un tren:

Es la primera vez que viajo en tren y llevo ya dos o tres horas sentado. Es de noche y no veo el paisaje, pero cuando el tren partió, el sol empezaba a ponerse y pude ver las hojas rojizas y pardas y la hierba de color canela en la ladera de la colina.

Me voy sintiendo mejor a medida que el tren me aleja de casa.

Página 17

Estilísticamente estamos ante una historia sencilla, sin pretensiones, propia del escritor que recién ha comenzado con la escritura: narrador omnisciente y relato cronológico (a excepción del inicio que ya nos adelanta el final), donde destaca el joven Toole es en la creación de personajes, sobre todo el de Mae, que recuerda en algún punto a los secundarios de La conjura de los necios. Además de en las descripciones de las situaciones con la sociedad del momento: típico sureño, la crítica se ve clara aunque no se detiene en la reflexión ni implicaciones y donde recurre al humor para dar color al texto:

Habló por la radio y el periódico publicó su foto, pero no pude ver qué aspecto tenía, porque en aquellas fotos no distinguías a nadie a menos que fuese el presidente Roosevelt o alguien a quien conocieras muy bien. Resultaban tan oscuras que los ojos de la persona retratada eran grandes manchas negras y parecía como si el pelo se juntara con las cejas. Todo el mundo tenía el mismo aspecto, excepto Roosevelt, por la anchura de su cabeza, y Hitler, porque el pelo le caía obre la frente de una manera inconfundible.

Página 78

La Biblia de neón es una novela sencilla que los fans de Toole seguro tendréis ganas de leer. Para el resto, mejor comenzar con La conjura de los necios.

FICHA:

Te gustará si te gustó La conjura de los necios, John Kennedy Toole.
Pros – Indispensable para los fanáticos de Toole.
Contras – Se nota que se trata de una primera novela a la que le queda trabajo.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

La extraña desaparición de Esme Lennox, Maggie O´Farrell

Regreso a Maggie (porque O´Farrell en este blog ya es Maggie) tras haber leído Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí y Hamnet. Mi intención era continuar leyendo Instrucciones para una ola de calor pero finalmente esta novela se interpuso en mi camino y consideré que era perfecta para intercalarla entre alguna lectura más densa y que se me estaba atascado (digamos una de Faulkner).

La extraña desaparición de Esme Lennox (Salamandra 2009, en esta edición junio de 2022) es la historia de la mujer a la que da título, Esme, pero también de Iris, su sobrina-nieta, que ha de hacerse cargo de la anciana cuando recibe la noticia de que su residencia va a cerrar.

La novela se articula entre los capítulos de ambas, siempre con narrador omnisciente pero con momento temporal diferente: el de Iris, en presente y los del pasado de Esme y Kitty, hermana de esta y abuela de Iris.

Mientras que la vida de Iris gira en torno a la rutina de tener un trabajo, un novio y ocuparse de su tía-abuela que acaba de conocer, en el pasado conocemos parte de la historia familiar y el motivo por el que Esme es ingresada en una residencia y por lo que Iris jamás ha oído hablar de su familiar.

La extraña desaparición de Esme Lennox se centra, principalmente, en cómo las familias gestionan los secretos y los silencios, y el modo de encarar los problemas que les van surgiendo. Además, crea paralelismos entre la vida de estas mujeres: Esme y Kitty, criadas en la India colonial de principios del siglo XX que llegan a un país al que se han de adaptar con Iris como mujer independiente en una Gran Bretaña contemporánea, para acabar conectando a todas ellas.

El estilo es puro O´Farrell, donde incluye descripciones y muchos silencios, donde nos va incluyendo la evolución de la vida de la mujer en el siglo XX, y mientras que deja caer los temas, somos nosotros los que vamos uniendo las piezas de un puzzle que se nos presenta al principio con recuerdos desconectados, propios de la enfermedad actual de Kitty:

… montones y montones, mientras daba vueltas y vueltas intentando ponerse cómoda, y a mí me daba la risa, y en cuando me veía riéndome, lo hacía otra vez y otra. Siempre encontraba la manera de hacerte reír. Bueno, hasta que…

Página 121

En definitiva, La extraña desaparición de Esme Lennox es una lectura perfecta si no habéis leído a O´Farrell, pero también si queréis ahondar más en la obra de la escocesa. Cierto es que esta novela tiene muchos más puntos en común con sus primeras historias que con Hamnet, pero en cualquier caso, esta historia es una gran opción para una fría tarde de enero como estas.

FICHA:

Te gustará si te gustó La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell.
Pros – El estilo de la autora.
– Directa, precisa, no le sobra ni una coma.
Contras – Deja con ganas de más..

Namaste.

Autor, Literatura, Ulítskaya

Sóniechka, Liudmila Ulítskaya

Diría que anoté el apellido de la autora cuando la vi entre las posibles para el Nobel. Ni me sonaba, la verdad, lo único que recuerdo es que venía recomendado por Macarena, así que me fie de su criterio.

Sóniechka es una joven judía no muy agraciada amante de la lectura. La historia comienza así:

Desde pequeña, recién salida de la infancia, Sóniechka se sumergió en la lectura. Su hermano mayor, Yefrem, el bromista de la familia, no se cansaba de repetir la misma gracia, que sonaba ya pasada de moda en el momento de su invención: «¡De tanto leer, a Sóniechka se le ha puesto el culo en forma de silla y la nariz en forma de pera!»

Página 7

La alegría de nuestra protagonista gana enteros cuando comienza a trabajar en una biblioteca. Allí conocerá a Robert Víktorovich, un tipo que ha pasado por un campo de trabajo soviético con quien conecta en el primer encuentro. De ahí, al matrimonio y a la vida conyugal.

El cambio de vida supone para Sóniechka el olvido de los personajes de sus novelas, con quienes había compartido tantos momentos, para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. La amargura comenzará a añadirse a sus días poco a poco, hasta culminar en la decepción de verse relegada como la tercera en discordia.

El capricho prepotente del destino, que en su día había dictaminado que Sóniechka se convirtiera en la mujer de Robert Víktorovich, ahora intervenía en la vida de Tania.

Página 63

Sóniechka es poco más que un relato y poco menos que una nouvelle. No llega a las 150 páginas pero condensa gran parte de lo que podía esperar de la vida una mujer cualquiera de la Unión Soviética. Perfecta para el acercamiento a Ulítskaya, que como Sóniechka proviene de la URSS y también es judía, el estilo me ha recordado a Magda Szabó: directa, concisa, dura y cruda también, tiene ese encanto gris de las descripciones de las rutinas que tan bien les sale a los rusos. Sin reflexiones, eso sí, con el planteamiento escueto de las situaciones, la autora nos deja un regusto agrio, como el que por obligación, le ha de quedar a Sóniechka.

FICHA:

Te gustará si te gustó La balada de Iza, Magda Szabó.
Pros – Sencilla, cruda, directa.
Contras – Deja con ganas de más.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (87)

Os traigo por aquí los libros que me han dejado Sus Majestades los Reyes bajo el árbol:

  • Salvo mi corazón, todo está bien, Héctor Abad Faciolince (Alfaguara, 2022). Del autor he leído ya El olvido que seremos, una preciosa novela que deja con ganas de leer más al colombiano. Tengo por casa Lo que fue presente, los diarios del autor de 1985 a 2006, aún sin leer. Este con que sea la mitad de bonito que su título ya lo tiene todo medio hecho.
  • Hecatombe, William Gerhardie (Impedimenta, 2016) Llegué a Gerhardie por otro libro sobre libros que no recuerdo cuál es… anoté el autor y posteriormente lo he pedido a los Reyes. ¡Aquí lo tenemos!
  • Vivir abajo, Gustavo Faverón (Candaya, 2019). De Faverón he leído por Instagram comentarios muy elogiosos, y los lectores que lo han leído me han recomendado este título, que creo que leeré en breve, ya que la curiosidad me puede.
  • Un amor de Swann, Marcel Proust (Alianza, 2022). Dicen de este título de Proust que es la mejor manera de acertarse a En busca del tiempo perdido, saga que tengo pendiente y que (imagino) algún día tendré que volver a intentar leer. Quizá sea el momento de animarme a regresar al francés.
  • La muerte es mi oficio, Rober Merle (Sexto Piso, 2022). Uno de nazis, ¡hacía mucho! No necesito más la verdad. Creo que últimamente ya no leo tantos libros ambientados en la Segunda Guerra Mundial, así que no me viene mal regresar al tema.
  • El hospital de la transfiguración, Stanislaw Lem (Impedimenta). Del mismo autor leí en su día Máscara, un conjunto de relatos con el que no acabé de conectar tanto como esperaba. De este título hablan maravillas y por eso lleva anotado en mi libreta varios años. Al fin lo tengo en el estante.

Y vosotros, ¿habéis recibido muchos regalos librescos?

Namaste.

Literatura

Mi propósitos para 2023

Sé que muchos de vosotros no le veis sentido a hacerse un propósito literario anual. Algunos consideran que hay que leer lo que le apetece, y ya está.

Yo, como bien sabéis, soy de las que difieren, y me gusta siempre plantearme una lista de 10 títulos que leer en este año nuevo, integrada por libros que llevan mucho en mi lista o en el estante esperando su turno.

En esta ocasión, repite un título que no llegué a leer en 2022. Estos son los elegidos:

  1. La palabra del mudo, Juan Ramón Ribeyro.
  2. Middlemarch, George Eliot.
  3. Poeta chileno, Alejandro Zambra.
  4. Posesión, A.S. Byatt.
  5. Las tierras arrasadas, Emiliano Monge.
  6. El museo de la rendición incondicional, Dubravka Ugresic.
  7. Si esto es un hombre, Primo Levi.
  8. Los pazos de Ulloa, Emilia Pardo Bazán.
  9. Los hermanos Ashkenazi, Yehoshua Singer.
  10. Últimas tardes con Teresa, Juan Marsé.

Y vosotros, ¿os planteais algún propósito en este año recién empezado? ¿Habéis leído alguno de los títulos de la lista? ¿Por cuál creéis que debería empezar?

Mis mejores deseos para este 2023 y muchas buenas lecturas.

Namaste.

Balance de 2022, Literatura

Balance de 2022 (II): decepciones

Al igual que hay listas de lo mejor, aquí llega la antilista. Los libros que menos me han gustado.

Este año no he abandonado ningún libro, aunque bien es cierto que tengo alguno que se me está atascando.

Decepciones

  • Viaje a Rusia, Josep Pla. Esperaba mucho más de esta crónica del catalán que se queda en un mero panfleto de propaganda que ha envejecido muy mal.
  • La escuela de canto, Nell Leyshon. Me gusta la autora pero el ejercicio de repetir una y otra vez su novela insigne me aburre. No hay nada novedoso en esta historia.
  • Howards End, E.M. Foster. Me habían recomendado este título y lo anoté sin saber de qué trataba. Quizá si hubiera indagado algo más no lo habría leído. No sé por qué pero las novelas costumbristas me dicen poco: me gustan cómo están escritas pero no ahondan en profundidad en ninguno de los temas. Lo he intentando con muchos de los clásicos de la época pero nada, que no son para mí.
  • El estrecho de Bering, Emmanuel Càrrere. Quizá sea la primera vez que el mismo autor aparece a la vez en la lista de lo mejor y de lo peor que he leído. Alguno tenía que ser el primero y le ha tocado al francés.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido los títulos que no han cumplido vuestras expectativas?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (86)

No quiero cerrar 2022 sin mostraros los últimos libros que he comprado en Moito Conto este mes, más alguna incorporación editorial.

¡Empecemos!

  • Hard Land, Benedict Wells, (Catedral, 2022). Me sorprendí encontrarme con un nombre conocido pero que había olvidado. A Wells le publicaba una editorial que no paga a sus colaboradores y a pesar que El fin de la soledad me encantó le había perdido la pista. Ahora Catedral está publicando su obra. Estamos de enhorabuena porque es un autor muy interesante. Este lo leeré en breve, a ver qué tal.
  • Zama, Antonio di Benedetto (A.hache, 2022). Este título lleva, seguramente, décadas en mi punto de mira, pero nunca encontraba ninguna edición para leerlo. Fue una alegría toparme con él. Hablan maravillas de esta novela.
  • Meridiano de sangre, Comarc McCarthy (DeBolsillo, 2014). Admito que no he leído al autor. Tampoco he visto la famosa película de La carretera, pero pienso enmendarlo pronto. Este me han dicho que es una buena opción para empezar a leerle.

  • Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews (Sexto Piso, 2022). Una novela de la que todo el mundo está hablando genial y que ya he podido leer. El envío corre a cargo de la editorial. ¡Gracias!
  • La cosecha del dragón, Upton Sinclair (Hoja de Lata, 2022). La sexta entrega de la saga de Lanny Budd, de la que ya sabéis que soy fan, promete traernos muchas más aventuras. Qué bien que haya editoriales tan comprometidas por los buenos libros como los amigos de Gijón. Tengo muchas ganas de ponerme con él pero voy retrasada con la lectura de la saga…¡habrá que ponerle remedio!
  • La Biblia de neón, John Kennedy Toole (Anagrama, 1997). Llevo años buscando esta novela, la primera que escribió el autor de La conjura de los necios. Como no había forma de hacerme con ella nueva he acabado recurriendo a la segunda mano. Creo que no será una novela muy significativa pero tenía muchas ganas de hincarle el diente.

Y vosotros, ¿habéís comprado muchos libros en este último mes del año?

Namaste.

Balance de 2022, Literatura

Balance de 2022 (I): lo mejor

Este año me alegra decir que he leído más que los anteriores. Además me da la sensación de que también he leído mejor y que la mayoría de los títulos han sido buenos o muy buenos.

Como siempre, divido los mejores en dos listas: los que me han gustado muchísimo y los libros con los que os daré al turra, el top 5. que añado bajo la categoría de Joyas.

Tras una obligada selección, aquí las mejores lecturas de este 2022 que pronto nos deja:

Destacados

  • Los chicos, Toni Sala. Yo a este tipo no lo conocía de nada y me llevé una sorpresa enorme según iba avanzando en una historia que parece cruda pero que lo va siendo más según avanzas. Brutal.
  • Lo demás es aire, Juan Gómez Bárcena. Os he dado bastante la lata con Gómez Bárcena. Tranquilos que también se la doy a él. Lo demás es aire tiene poco que ver con Ni siquiera los muertos, pero utiliza una técnica similar para trasladarnos al pasado de Toñanes y también tiene como protagonista a un Juan que busca a otro Juan. Tierno, complejo estructuralmente y lleno de historias sencillas. Imposible que no os guste.
  • Trilogía de Copenhague, Tove Ditlevsen. En la reseña comparé esa trilogía con La amiga estupenda de Ferrante y también con Lucia Berlin. Lo cierto es que la historia es parecida a la de las dos amigas pero el tono, sobre todo según vamos avanzando en la historia, se vuelve más oscuro y complejo. Muy recomendable.
  • La desaparición, Julia Phillips. La desaparición de dos niñas es el punto de partida de una historia poliédrica donde otros personajes secundarios han de gestionar un evento que sacude e inquieta a la pequeña comunidad de la península de Kamchatka.
  • Trampa 22, Joseph Teller. Una desopilante novela antibelicista en la que Yossarian, su protagonista, tratará de no caer en la trampa 22 para poder regresar a casa. Lo va a tener complicado.
  • ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick. Tiene delito que no haya visto la película y que no supiera nada de esta novela, la verdad. No hagáis como yo y leedla.

Joyas

  • Limónov, Emmanuel Carrère. El año empezó fuerte y fue con el francés y este título de un ruso muy peculiar con el que me acabó obsesionando y volando la cabeza igual que ya lo hizo con El adversario. Limónov es genial. ¡Leedlo!
  • Betty, Tiffanny McDaniel. El nombre de esta niña india se queda en tu mente y no te abandona. Su lectura recuerda a Toni Morrison, con esa calidez y dureza sureña que tan buen resultados ha dado en la literatura.
  • Sinsonte, Walter Tevis. ¿Ciencia-ficción filosófica? Este es vuestro libro. Un mundo en el que la lectura ha desaparecido, donde los robots se han adueñando del mundo, donde todo lo humano es relegado a un segundo plano. No sólo la edición es preciosa, el contenido está a la altura.
  • Nada se opone a la noche, Delphine de Vigan. Durísimo testimonio sobre la madre de la autora, en un ejercicio de autoficción digno de una maestra. No exageran los que ponen por las nubes a este libro, de verdad.
  • Manuscrito encontrado en Zaragoza, Jan Potocki. Ya me prodigué bastante en la reseña y poco más puedo añadir. Una novela total de la España del siglo XVIII de esas que ya no quedan. Fantástica.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido las mejores lecturas de este 2022?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (85)

Os traigo las que quizá serán las penúltimas incorporaciones a mis estantes de este año, antes de la llegada de la Navidad.



  • Los chicos de Hidden Valley Road, Robert Kolker (Sexto Piso, 2022). Tras buenísimas opiniones que he leído por redes, finalmente yo también he caído. Le tengo unas ganas bárbaras, a ver si despejo las lecturas en curso y me pongo con él.
  • El tugurio, Émile Zola (Trotalibros, 2022). Un tochazo de la mano de Trotalibros, que para mí será mi segundo Zola tras Germinal, que leí hace más de una década. Recuerdo que me gustó mucho.
  • El estrecho de Bering, Emmanuel Carrère (Compactos de Anagrama, 2022). El último libro publicado del francés es un corto ensayo que ya he podido leer. La reseña aquí.


    Últimamente me ha dado por los ensayos, así que los siguientes se han venido conmigo:

  • Las tierras arrasadas, Emiliano Monge (Random House, 2015). Marta me lo recomendó hace tiempo, y por entonces muchas señales fueron las que me hicieron toparme con el autor y, en especial, con este título muchas veces. Finalmente lo encontré en una visita a Tipos Infames.
  • Autores, libros, aventuras, Kurt Wolff (Acantilado, 2010): libros sobre libros. Libros de editores que han publicado a Kafka o a Mann. No digo más.
  • Guerra y lenguaje, Adan Kovacsics (Acantilado, 2008) ¿Cómo cambia la lengua la guerra? ¿Qué usos del lenguaje cambian cuando deja de funcionar la normalidad de la paz? ¿Cómo se estira y cambia el lenguaje cuando queda lejos la paz? Me parecen preguntas muy interesantes que, creo, tratará de poner luz el autor.
  • Viaje al pasado, Stefan Zweig (Acantilado, 2009): el austríaco eterno. De nuevo. A pesar de que tengo muchos libros suyos pendientes este también se une, y fijaos que creo que será el próximo que lea suyo, que ahora estoy enfangada en libros largos y necesito algo breve.

  • Diarios de la Revolución de 1917, Marina Tsvietáieva (Acantilado, 2015). Tengo muchas ganas de acercarme a esta autora, ampliamente recomendada, para ello he comprado dos libros, sus diarios por un lado.
  • Mi madre y la música, Marina Tsvietáieva (Acantilado, 2012): y por otro este breve librito que creo que será el primero que lea suyo.
  • Gran Hotel Europa, Ilja Leonard Pfeijffer (Acantilado, 2021): me pusieron en la mira esta novela en Moito Conto, sobre la turisficación de los destinos vacacionales.

Y vosotros, ¿qué libros habéis comprado últimamente?

Namaste.