Cutter y Bone es uno de esos libros que compré hace muchos años que se salen, al menos aparentemente, de la línea de libros que suelo leer.
El problema que tengo en ocasiones, al escoger libros que se pueden definir como serios o densos es que cuando quieres algo diferente, más distinto, un tono más liviano o una trama más rápida, es que no suelo tener qué leer. Suena a chiste pero es cierto, en muchas ocasiones paso ratos mirando los estantes en búsqueda de una novela más ligera y sólo encuentro historias introspectivas, testimonios de campos de concentración o sesudos tochos.
Por eso cuando algún lector amigo me recomienda determinadas historias presto atención porque de vez en cuando requiero de otro tipo de literatura.
Cutter y Bone son dos personajes, dos amigos-enemigos que tienen poco en común (uno, un gigoló que malvive timando mujeres, otro un veterano de la guerra de Vietnam con muchos traumas) pero que unen sus fuerzas al presenciar el segundo de ellos, lo que le parece un asesinato. Al conocer que el presunto asesino puede ser un millonario de la zona, la cuestión está clara: chantajearle con contar la información a la policía.
Lo que durante la mitad de la historia es un thriller de bajos fondos y mal olor, hacia la mitad vira por completo al centrarse en la vida personal de ambos. El pasado de Cutter, su tóxica relación con Mo, su novia, y madre de su hijo, el pasado en la guerra y el odio por la realidad, y a su vez, la huida de Bone desde una posición asentada, como padre de familia y trabajador a tiempo completo se convierten en lo principal para ahondar algo más en su relación e intrahistoria.
La historia es buena, el ritmo, frenético. He disfrutado mucho el rato de entretenimiento de la primera mitad. Sin embargo, lo que no me ha acabado de cuadrar es esa supuesta profundidad, quizá porque no la buscaba, quizá porque quería que se quedara en ese tono de thriller y me ha molestado que el autor quisiera continuar por otros derroteros. Me valía el entretenimiento, me valía lo anterior, la verdad.
ICHA:
| Te gustará si te gustó | – La chica que vive al final del camino, Laird Koenig. |
| Pros | – Personajes muy bien creados. Nos traslada genial a su ambiente. |
| Contras | – Habría preferido que se hubiera mantenido en el tono del thriller. |
Namaste.











