Autor, Literatura

Alimentar a los fantasmas, Tessa Hulls

Igual que menciono que apenas veo películas, o que tengo muchas de esas consideradas imprescindibles pendientes de ver, cuando hablo de novelas gráficas digo que he leído algunas pero que tengo considerables lagunas.

Más tarde, cuando la conversación avanza, me doy cuenta de que poco a poco he ido leyendo unas y otras, al menos las más relevantes, al menos las indispensables. Porque con la tontería, y año tras año, trato de estar al día con esas historias que en forma de viñetas han conseguido un podido por derecho propio en la literatura.

Alimentar a los fantasmas (Reservoir Dogs, 2026) ha sido la galardonada con el Pulitzer, como ya lo fuera esa otra maravillosa historia de Art Spielgelmann, Maus. Ambas tienen un par de componentes en común: son autobiográficas y analizan el pasado de sus progenitores.

Esta es la historia de tres mujeres que comienza cuando la abuela y la madre de Hulls huyen de la China maoísta, primero de Shanghái y después de Hong Kong para acabar emigrando a Estados Unidos.

Sun Yi, la abuela, se convierte en escritora superventas al narrar la historia de su exilio, pero ese éxito viene de la mano de una pesada losa: la de la enfermedad mental, al sufrir una crisis nerviosa que la hará dependiente de su hija.

La madre de Tessa, Rose, es la bisagra de ambas relaciones. El único contacto con Sun Yi, madre china que no habla inglés, y el enlace con las raíces de Tessa, en quien trata de trasladas sus obsesiones, exigencias y visión cultural, sin entender que su hija no comparte la cultura, los miedos ni los principios que mantiene ella.

Quizá si Alimentar a los fantasmas hubiera mantenido la importancia de la vida de abuela y madre me habría gustado más, pero Tessa Hulls incluye una parte muy grande en relación a su infancia y a la escritura de este libro, un ejercicio de autoficción de esos que están tan de moda, en el que se excede con páginas de más.

Pero como todo en la vida, bien está lo que está bien hecho, y en este caso creo que a pesar de tratarse de una buena historia adolece de fallos en relación a la información que quiere incluir: múltiples reiteraciones datos, mientras que en otras ocasiones se aporta una información nueva por la que se pasa por encima a pesar de tener relevancia, saltos temporales que desorientan al lector, y en general la sensación de que esa división de 9 partes más epílogo es artificial, o se ha trabajado de forma individual y pierde la unidad que se supone en este tipo de historias.

Mención aparte, porque quizá esto sea cosa mía, es esa visión típicamente estadounidense que, siento admitirlo, rechazo de plano. Me refiero a esa teatralización de los sentimientos, a esas exageraciones a las que estamos demasiados acostumbrados, esa visión estadounidense en la que todo parece un plató de televisión y donde las lágrimas han de ser derramadas para demostrar el dolor porque hay alguien mirando. Por desgracia no he marcado ninguna viñeta en la que os pueda demostrar este punto, es esa sensación de falsedad en la forma de contar las cosas, esos diálogos hueros que vemos en realitys y películas de segunda fila, no sé si entendéis por dónde voy.

Hay incluso paralelismos o comparativas entre una vida y otra, a la hora de mencionar la incomprensión, que personalmente, me generan vergüenza ajena. Esto es, comparar la represión y soledad de Sun Yi, que se tuvo que mantener al margen de su familia para que la maquinaria represora del Estado no les matara con la soledad de una hija de inmigrantes en los Estados Unidos de los 90 me genera un rechazo difícil de obviar. La autora no se despeina y es capaz de poner ambas situaciones con una página de diferencia, haciendo la cosa mucho más desagradable.

No sé si achacarlo a un caso de pura egolatría, o a la tendencia de hacer todas las historias como autobiográficas para captar la atención de un lector moderno al que la China le Mao le queda lejos pero que quizá pueda comprender mejor los problemas de ansiedad de la autora. Quizá haya sido una exigencia de la editorial, o una decisión de Hulls, no sé. Lo que sí veo es los problemas que genera y no es sino un desequilibrio apabullante entre las dos historias previas a la suya en favor de sí misma y su proceso de sanación y de escritura. Cuando, evidentemente, lo interesante son esas dos mujeres que solo se tienen una a la otra y que se enfrentan a un enemigo externo y además a otro enemigo interno.

Probablemente el problema radica de base: que Hulls jamás pudo mantener una conversación con su abuela, que toda la información que tuvo venía filtrada por su madre por lo que la información está necesariamente sesgada y limitada por la visión infantil que podía no comprender cada paso que daba Sun Yi. Incluso cuando visita a otros familiares chinos, dado que ella no habla chino, la traductora sigue siendo Rose.

No quiero que penséis que no me ha gustado absolutamente nada esta historia, porque me ha gustado en gran parte, pero tengo la sensación de que esto de las tres generaciones de mujeres chinas lo hemos visto mejor organizado en otro libro, que no es sino esa maravilla que es Cisnes salvajes de Jung Chang.

Namaste.

Autor, Campobello, Literatura

Mis lecturas de viaje: Pirandello y Campobello

Hoy os traigo dos libros muy diferentes entre sí que comparten entre ellas solo dos cosas: su exiguo tamaño y que me han acompañado en un viaje que hice a finales del mes pasado.

Buscaba dos lecturas con ediciones ligeras, por eso de no cargar con demasiado peso, y que llevaran tiempo en mi lista de pendientes. Tras mucho analizar, y tratando de evitar libros más sesudos escogí estos dos.

Seis personajes en busca de autor de Luigi Pirandello (Debolsillo, 2024) es una obra de teatro de metateatro. Esto es, lo autores se plantan en un ensayo de una compañía de teatro tratando de conseguir un autor que represente su historia. Une experimentación con originalidad para contarnos una historia familiar de poder y abuso. Rompe los límites para jugar con la ficción y la realidad, con esa línea que en ocasiones es tan fina y en otra parece un muro inabarcable.

Además es entretenida y divertida y se lee en una tarde. Perfecta para acercarnos a un género que se mantiene lamentablemente al margen de la mayoría de los lectores de ficción.

Cartucho de Nellie Campobello (Cátedra, 2019) ha resultado algo distinto. Lo compré en la Feria del Libro de 2025 porque lo tenía apuntado tras leer Atlas de Literatura Hispanoamericana de Clara Obligado, y tenía muchas ganas de leerlo, pero ha sido una lectura agridulce. Campobello narra parte de las cosas que vio desde su ventana en relación a la guerra entre villistas y carrancistas en el norte de México. Con relatos de apenas una página, nos acerca a la lucha, violencia y muerte de la encarnizada guerra civil. Una tras otra, amenazas, torturas, muertes. Sin un estilo particular ni una visión más que la periodística.

Definen a la autora como vanguardista y no seré yo quien les lleve la contraria, pero quizá esa vanguardia hoy en día ya forma parte del canon.

No le quito la influencia que ha tenido en otros escritores. De hecho, al leerlo no he podido evitar acordarme de la parte de 2666 en la que Bolaño narra los asesinatos de las mujeres.

A mí tampoco me ayuda una edición tan pormenorizada como la de Cátedra, que te saca de la historia para aportar información no relevante en ocasiones y otra demasiado detallista en otras.

En fin, dos lecturas muy diversas que han cumplido su cometido: tachar dos títulos de la lista de pendientes.

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Fuego y sangre, George R. R. Martin

De vez en cuando leo bestsellers y no podía faltar en este blog la reseña de Fuego y sangre, la precuela de Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin, una saga que he leído por completo a falta de la sexta entrega y que fue adaptada con mucho éxito a televisión. Por aquí tenéis las reseñas de todos ellos: Juego de tronos, Choque de reyes. Tormenta de espadas, Festín de cuervos y Danza de dragones.

En esta ocasión nos trasladamos al pasado para conocer la vida de los Targaryen desde el primer Aegon, el Conquistador y la fundación de Desembarco del Rey hasta la guerra entre las dos secciones de los Targaryen (también denominada Danza de Dragones, una coincidencia evitable con el quinto título de la otra saga, la verdad).

Por algún motivo y por mi propia responsabilidad al no leer sinopsis, pensaba que el libro iba a tratar hasta los últimos momentos de El Rey Loco y que así engarzaría directamente con la saga de la serie televisiva, pero no es así, ya que el libro termina bastantes años que el último de los Targaryen. La realidad es que esta precuela está dividida en dos partes, la segunda de la cual versará sobre los últimos de la sangre del dragón. Cuándo la veremos, pues imagino que nunca.

En fin, los errores y los aciertos de Martin son los que ya imaginamos: en un lado, mucha imaginación, lucha por el poder y buena creación de los personajes y sus pulsiones. Por otro, hilos desiguales, reiteraciones que se notan sobre todo en los cambios de capítulos, en otras ocasiones información que falta que aparece después, ambas circunstancias consecuencias de haber escrito el libro en momentos temporales diferentes; y por supuesto, como en el resto de sus novelas, páginas de más.

En relación a la edición, la cosa es aún más ardua. Lo primero: la falta de un mapa de todo Poniente es una falta difícil de obviar. Se incluye un árbol genealógico en el se podría haber incluido más información, como la correspondencia jinete-dragón. Y después está la traducción. No augura nada nuevo comprobar hasta 5 traductores en la misma historia, y se nota muchísimo cuando hay un cambio de uno a otro, por las expresiones y reiteraciones del vocabulario que tienen algunos. Bastante vergonzoso y difícil de justificar: una edición que no se ha revisado, que debió de pulir los errores y conseguir un texto más uniforme para un lector que de más tiene como haberse gastado 25 euros en una edición que, si tienes suerte, no se desmonta mientras la estás leyendo. Todo esto se debería dar por sentado pero ya sabemos que la realidad es otra, y lo cierto es que deja en mal lugar a una editorial grande que compró los derechos de una historia a lo gallina de los huevos de oro. Total, la fama precede a la historia y puedo maltratar las novelas de 20 formas posibles porque aún con esas, los lectores vendrán a mí. Tirón de orejas para Plaza y Janés.

Mentiría si no admitiera que en el primer tercio de la novela me ha entretenido y me ha alegrado empezarla. La combinación de mitología, variedad de historias y crueldad es algo reconfortante, o simplemente regresar a la familiaridad de un mundo del que creías que ya no podías volver siempre deja una sensación cálida en el corazón lector. Pero como siempre en Martin, sus novelas son desiguales: flaquean en algunas tramas, sobran hilos en otras y hay demasiada paja y reiteración.

En fin, y por no repetirme con lo que ya he comentado, soy lectora y siempre leo antes de ver la versión cinematográfica. En este sentido, me parece que he cerrado el círculo de la historia de Poniente, un mundo que va a quedar en el imaginario de lo fantástico para siempre.

Y eso ya es mucho decir.

FICHA:

Te gustará si te gustó Danza de dragones, George R. R. Martin.
Pros– El mundo propio que crea Martin,
Contras– La traducción debería tener una unidad de la que carece.
– Hay reiteraciones y sobran páginas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (117): libros nuevos y la Feria del Libro de Madrid

Un año más, el Retiro se viste de gala para atender a la literatura. Las casetas y los lectores aparecen a finales de mayo para inundar el parque de libros, comentarios y firmas y para, por supuesto, aumentar la lista de pendientes. En esta ocasión he aprovechado para conseguir la firma de dos de mis autores vivos favoritos: Mircea Cartarescu y Gustavo Faverón Patriau. Además, cómo no, para hacerme con un buen puñado de historias. Estos son los que se han venido conmigo:

  • Gente independiente, Laxnell (Trotalibros, 2026). Llevo mucho, mucho tiempo con esta novela en el punto de mira, y no me escondo, lo que me echaba para atrás eran las 800 páginas de una historia que desde fuera parece larguísima. Finalmente, tras valorarlo mucho, lo he acabado comprando, espero poderlo leer pronto porque he leído opiniones elogiosas y tengo muchas ganas de ponerme con él.
  • Abril o nunca, Juan Gómez Bárcena (Seix Barral, 2026). Los que lleváis tiempo conmigo ya sabéis que sigo a a este autor desde hace tiempo, por aquí habéis visto pasar Kanada, Los que duermen, Ni siquiera los muertos y Lo demás es aire, así que tenía ganas de hacerme con su última novela y aproveché para conseguir su firma también.
  • Por senderos que la maleza oculta, Knut Hamsun (Nórdica, 2026). De la biblioteca del Nobel noruego me faltaba este título que la editorial ha publicado recientemente. Es su última historia y creo que en el orden de lectura este libro no está entre los primeros. Sin embargo, me quedo más tranquila sabiendo que descansa junto a sus hermanas que ya sabéis cómo va esto de los libros y de repente algunos desaparecen. De nuevo, si no habéis leído al autor, os recomiendo no perderos Hambre, que además tiene nueva edición en Nórdica. Aquí os dejo la reseña.
  • Fonseca, Kane (Impedimenta, 2026). Una parte de la historia de la vida de Penelope Fitzgerald novelada que tiene muy buena pinta. Ojalá leerlo ya, porque siendo sincera aún me quedan otras novelas de la autora británica pendiente de leer. El ansia, imagino.
  • Galán, Alston Anderson (Trotalibros, 2026). Un conjunto de relatos ambientados en Estados Unidos que no pensaba comprar pero que Jan me ha recomendado. Ha acabado en mi bolsa. Cosas de la Feria.
  • Nosotros, Yevguieni Zamiatin (Salamandra, 2023). Dicen que es la primera de las distopías. Comentan que a George Orwell le influyó para escribir 1984. Llevaba tanto con ganas de comprarlo que no podía faltar en mi lista tras verlo por muchos sitios.
  • Canción dulce, Leslie Smiliani (Cabaret Voltaire, 2017). Llego tardísimo a este libro que todo el mundo a estas alturas ya he leído. Y yo no es que no haya leído éste, sino que tampoco me he estrenado con la autora. Voy a contrapie pero ya sabemos que los libros no caducan. Lo paso a la lista de libros próximos porque quiero colarlo ya.
  • Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro (Compactos de Anagrama, 2007). Tengo mala experiencia con los autores asiáticos, aunque sé que no debería generalizar para todo el continente, la verdad, y más con este que por lo que dice todo el mundo es más británico que japonés. Este dicen que es uno de esos libros que hay que leer. Como en otras ocasiones, la editorial decidió cambiar la portada para que apareciera un fotograma de la película, algo que me no me gusta nada, pero bueno, es la única edición que hay de esta historia.
  • Corazón salvaje, Larry Kingford (Dirty Works, 2025). Este es el primer título de una saga de ocho novelas, los típicos que reconozco que no son para mí o al menos no correspondo al nicho de lectores interesados en este tipo de literatura. Sin embargo, de vez en cuando y viendo buenas opiniones de lectores por redes, lo acabé anotando por eso que tenemos demasiado los lectores: curiosidad.
  • La hora de la estrella, Clarice Lispector. (Debolsillo, 2025) A los anteriores se suma este título que me regalaron por el Día del Libro, de un autora que tengo pendiente desde hace mucho del que parece el mejor libro para comenzar a leerla.

Me han quedado por comprar un par de libros de Bryce Echenique, que aún no lo tenían en la caseta de Anagrama, esos los dejo para la próxima vez.

Namaste.

Autor, Literatura, Pérez Galdós

Siguiendo con la Primera Serie de los Episodios Nacionales: tercer y cuarto títulos

Después de leer Trafalgar y La corte de Carlos IV, continuo con la primera saga de los Episodios Nacionales de Galdós leyendo El 19 de marzo y el 2 de mayo y Bailén.

Comentaba en esa entrada que mi intención era seguir leyendo la saga en meses impares de 2025. La realidad es que no conseguí hacerlo, así que he empezado este 2026 leyendo 2 más de la Serie con el objeto de seguir avanzando, aunque sea poco a poco, con esta magna tarea.

Como las dos anteriores, la tercera y cuarta son también diferentes entre sí, ya que mientras que El 19 de marzo y el 2 de mayo es una historia más lenta de los cambios de ubicación de Gabriel y la historia entre bambalinas, en Bailén acudimos al pueblo jienense para conocer de primera mano la primera batalla que pierden los franceses en España.

En este sentido, la primera tiene un ritmo más lento y la segunda uno más rápido, que se corresponde con los movimientos de las tropas y con los diálogos de los vecinos de Bailén que narran lo que ha acontecido.

Llega la parte más interesante para mí, la verdad, porque admito que todas las tramas de Gabriel en búsqueda de su enamorada me dan bastante igual, y esta desconexión me hace aburrirme o buscar el resto de los hilos de la historia que ocurre a espaldas de protagonista. Igualmente, el aspecto folletinesco de Galdós empuja a saltarse detalles en los que se detiene más de lo que le interesa a un autor de 2026.

En cualquier caso, la guerra está aquí. Supongo que las novelas más interesantes están por venir.

Namaste.

Drndic, Literatura

Trieste, Daša Drndić 

Si hubiera leído la sinopsis no habría leído este libro. O al menos no lo habría escogido para leer en este momento.

Trieste (Automática, 2024) fue un título que vi mucho por redes y que acabé comprando animada por las buenas opiniones de lectores confiables.

El libro comienza con una mujer, ya anciana, que le pide a su hijo que vaya a visitarla al acercarse al final.

Haya Tedeschi es el nombre de esta anciana. Y como repite una y otra vez la autora a lo largo de todo el libro

Detrás de cada nombre hay una historia.

Y vaya historia. La suya y la de muchos parecidos a ella. Porque Haya es la protagonista de este libro, o al menos de la mitad de él. Porque Trieste es mucho más, es un libro muy complejo que funciona como un rompecabezas en el que a veces no sabemos qué pintan determinadas piezas o cómo todo puede formar parte de la misma historia.

Comencemos por el principio: el título. No sé cómo un libro que se titula en alemán Sonneschein (rayo de sol) puede acabar convirtiéndose en el nombre de una ciudad que, al menos al principio, es ajena a todo lo que ocurre. Páginas y páginas pensando en que al menos si hubieran escogido Gorizia tendría un sentido con lo que estaba leyendo, pero ni eso. En fin, que entiendo que el significado de Sonneschein quedaría deslucido si le ponemos en castellano Rayo de luz o algo similar, porque no comprehende el concepto al completo, pero reducirlo al nombre de una ciudad, pues me parece simplista, la verdad.

El inicio del libro tiene la típica historia familiar con muchos personajes: un árbol genealógico de la familia paterna y materna de Haya y las historias de las procedencias, caracteres y situaciones de sus parientes. Sin embargo, de repente y sin venir a cuento, entremedias, la autora incluye otro tipo de cosas: frases en idiomas que desconocemos que no vienen traducidas, un poema o lo que parece un interrogatorio a un nazi sobre su conocimiento sobre los trenes a los campos de concentración.

La vida es más fuerte que la guerra. Para la mayoría, los obedientes y silenciosos, para aquellos que se quedan a aun lado, para los bystanders, la vida se convierte en un maleta llena que nunca se abre. La pequeña pieza de equipaje se guarda bajo la cama, ese equipaje no viaja a ningún sitio, sirve solo para que todo esté ordenadamente guardados -los días, las lágrimas, las muertes y las pequeñas alegrías que huelen a podredumbre. Los que se quedan a a un lado nunca expresan sus pensamientos, no dicen cuál es su equipo favorito, porque ellos simplemente están allí y miran lo que pasa como si no vieran nada, como si nada estuviera pasando. Ellos viven según las leyes de este u otro gobierno y eso a la larga resulta beneficioso, sobre todo después de un guerra. Hay muchos bystanders, de hecho son la mayoría.

Página 129

Más tarde la historia se fragmenta, se rompe en pedazos. En trocitos que nos hace pensar qué tiene que ver esto con la historia de Haya, que nos hace temer ver su nombre o sus apellidos en la lista de 9000 judíos asesinados o deportados en Italia entre 1944 y 1945 que se extiende en la mitad del libro. Y nos repetimos como un mantra

Detrás de cada nombre hay una historia.

Tras la lista, parece que esos pedazos se hacen aún más pequeños. Nos alejamos de la historia de Haya para leer, una tras otra, la biografía de nazis, las descripciones, además de fotografías de San Sabba, el único campo de concentración italiano, los pedazos de descripciones de los gestores del campo sobre cosas como la importancia de la música o las flores.

Pero al fin y al cabo, todo está relacionado. Todo forma parte de la misma historia en modo de conglomerado. Exactamente igual que en un cuadro impresionista, del que tenemos que alejarnos para comprender que esa pincelada forma parte de algo más, de una figura, de un movimiento, de algo mayor.

La vida traza sus propios caminos circulares. Vuelve a repetirse para no morir.

Página 151

Trieste no es un libro fácil, requiere concentración e interés. Tampoco es un libro de esos que se mencionan veraniegos, no sobrevive una piscina, no es baladí. Trieste es un libro que, de haber leído la sinopsis no habría leído ahora mismo, pero que admito me alegra no haber leído, por eso de ir un poco a ciegas sobre lo que me iba a encontrar.

Trieste es un libro que no es para todo el mundo, pero es un grandísimo libro. Anotadlo y buscarle un buen momento. No os arrepentiréis.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ninguno de nosotros volverá, Charlotte Delbo.
Pros– Collage complejo de tema concentracionario.
Contras– Requiere mucha concentración.

Namaste.

Literatura

Decimoséptimo aniversario

Si de algo se me puede acusar es de llevar la contraria y de ser constante en ello.

Cuando, hace 17 años le di a publicar una entrada por primera vez se vivía el auge de los blogs. Todo el mundo tenía uno, todo el mundo escribía, contaba, describía desde los suyos.

Después, la mayoría de los entonces blogueros abandonaron sus espacios para iniciar un canal en Youtube y se pasaron al formato vídeo. Más tarde hicieron lo mismo para pasarse a Instagram, para acabar en Tiktok.

Yo no supe. O no pude. O no quise. Me parecía y me sigue pareciendo que el mejor lugar para hablar de libros es precisamente con más palabras. Que mi cara y expresión no aporta demasiado a lo que puedo decir sobre una novela, que no es suficiente un número muy limitado de palabras para resumir todo lo que quiero contar.

No sé, es mi visión y seguramente ande equivocada, porque mientras que yo sigo escribiendo en mi pequeño espacio de Internet, muchos de los que comenzaron conmigo han conseguido perfiles muy numerosos, contratos con editoriales o profesionalizar la lectura.

Pero a la vez, ahora ha llegado el formato newsletter, que fíjaos lo que son las cosas, es bastante parecido al formato de blogs.

Sea como sea, hoy cumplo 17 años en este espacio. No sé qué me deparará el futuro, pero de momento, aquí sigo.

Y si queréis, podéis encontrarme en GoodreadsInstagram y X.

Namaste.

Autor, Literatura, Zerocalcare

Más allá de los escombros, Zerocalcare

Ya conocemos al Zerocalcare portavoz de su generación, pero con Más allá de los escombros (Reservoir Dogs, 2026) se postula como el dibujante de la generación millennial.

Lo hace de forma definitiva en esta historia porque aprovecha las experiencias de su grupo de amigos para describir los problemas y retos de su generación, marcada por unas altas expectativas laborales y por la crisis inmobiliaria de 2008.

Mientras él disfruta del éxito que le ha dado la publicación de sus historietas anteriores, Zero se aleja de la vida más rutinaria de sus amigos de toda la vida: la precariedad que sufren, que les obliga a trabajar en puestos poco cualificados comparados con el nivel de estudios que tienen, el alto precio de la vivienda que les aboga a compartir piso y a malvivir con alquileres altísimos en barrios alejados del centro de Roma, la crisis existencial al ver que han pasado los 30 y que no se pueden hacer planes a largo plazos como familia, la insatisfacción por verse paralizados en su situación… todo ello ayuda a fracturar un grupo en el que el dibujante es el único exitoso, para quien los días se suceden entre alegrías y reconocimientos.

Al contrario que La profecía del armadillo (Reservoir Dogs, 2022), Olvida mi nombre (Reservoir Dogs, 2019) y Un pulpo en la garganta (Reservoir Dogs, 2024), este libro es una compilación muchísimo más larga y más completa (seguramente en cantidad de páginas sea el doble) y en lugar de tener un sólo hilo, se estructura de un modo más completo ofreciendo una variedad de temas, funcionando como una historia coral. Así es capaz de acercarse de una forma clara y directa a los retos de la generación millenial. Esta que nos presenta la editorial es la edición íntegra de la historia, que se publicó entre 2017 y 2018 y que unidas da la imagen de una obra mucho más completa y compleja que las anteriores.

Sin duda Más allá de los escombros es la obra más completa de Zerocalcare, lo que parece la obra cumbre de un autor que ha conseguido plasmar a la percepción el sentir de toda una generación.

FICHA:

Te gustará si te gustó La profecía del armadillo, Zerocalcare.
Pros– Completísima descripción de su generación.
Contras– Hay que racionarse su obra para evitar la saturación.
– El final no queda tan bien como desearía.

Namaste.

Autor, Literatura, Singer

Los hermanos Ashkenazi, Israel Y. Singer

El problema de la lista infinita de pendientes es que cualquier libro que sea recomendado hoy, por decir una fecha, va a acabar siendo leído dentro de, siendo optimistas, 4 o 5 años, siempre que por algún motivo no se cuele entre los que se leen en el momento de la compra que son los menos.

Los hermanos Ashkenazi (Acantilado, 2017) cumple con creces lo anterior. Lo compré en 2019, cuando me recomendaron este título del hermano Singer no galardonado con el Nobel. Su extensión, en otra serie de cosas relegaron su lectura año tras año. Me propuse leerlo en 2023 pero no ha sido hasta 2026 que no me he puesto con él.

El título de la novela ya nos adelanta a los protagonistas de la historia: dos hermanos judíos. Uno listo, el otro fuerte, dos antagonistas, rivales, que toman caminos muy diferentes en la ciudad de Lodz de principios de siglo XX.

Los cambios en la sociedad polaca, la transformación de una ciudad cualquiera en la capital textil del país, la lucha entre empresarios por hacerse el control de la ciudad, además de los cambios políticos que van impactando en su mundo en el que la religión jasídica que profesan marcan su visión y tradiciones, mientras la mentalidad de los protagonistas va cambiando poco a poco.

Como buenos hermanos, no pueden ser más parecidos a Caín y Abel. Simja, el inteligente, orgulloso y ambicioso que busca convertirse en el rey de la ciudad a cualquier precio. Yánkev, por contra, es el hermano fuerte, simple pero noble, que busca hacer siempre lo correcto.

Ambos tienen sus formas de hacerse notar en un mundo en el que está todo por ganar. Ambos son víctimas de un férreo control familiar, que comienza desde niños y que les marcará en el futuro, para tratar de huir o de cambiar aquello que no les agrada.

Un tercer personaje que va cobrando más y más importancia según vamos leyendo es Lodz. Ciudad gris y sucia, supone el punto central de la industria textil polaca, despreciada por unos pero atrayente para los que quieren auparse con dinero ante una sociedad brutalmente capitalista en la que vale más quien más tiene.

Como todas las novelas largas, hay periodos más entretenidos y otros que decaen. Hilos que se pierden en pro de otros que parecen menos interesantes. Personalmente me ha dado rabia que no haya existido algún tipo de equilibrio entre los hermanos, porque a pesar de que se trata de una novela coral, es Simja el centro de atención de toda la acción. 700 páginas de hermanos en las que Yánkev parece un secundario en muchas ocasiones. Quizá es que no se trata de una novela de hermanos, algo que confunde al leer el título, sino de una historia de la ciudad de Lodz, esa que pasa de ser un pueblo a una potente ciudad, en un momento de muchos cambios: desde la Revolución industrial hasta la Gran Guerra.

En este sentido no es la novela redonda que esperaba. Es una buena historia, sí. Nos acerca a un mundo de costumbres y tradiciones que un cristiano al uso desconoce, y se situa en un momento histórico en el que no pudo haber más cambios en una zona fronteriza que añade complejidad a la situación. Sin embargo, se me ha hecho algo arduo en varios momentos, más bien por aburrimiento que por estar mal escrito, porque Singer es un buen narrador, sencillo en su forma de describir, que mide bien los diálogo y crea personajes complejos y potentes, pero que en concreto parece que se pierde de lo que quiere contar hacia la mitad de la historia.

En definitiva, un buen libro, pero lejos de la imagen que tenía de lo que me iba a encontrar.

Ahora me falta leer a su hermano.

FICHA:

Te gustará si te gustó La amiga estupenda, Elena Ferrante. (por la relación entre los personajes)
Los Netanyahus, Joshua Cohen. (en relación a la religión)
Pros– Radiografía perfectamente la sociedad de la época.
Contras– Desequilibrio entre los hermanos.
– En algunos momentos la trama decae y puede resultar aburrido.

Namaste.

Literatura

Feliz Día del Libro

Si miras tus estanterías con una sonrisa en la boca

Si sacas tiempo de donde no lo hay para seguir con la lectura que tienes a medias

Si marcas en el calendario la fecha de la publicación del próximo libro de tu autor favorito

Si contienes la respiración ante un pasaje que te llega hondo

Si recuerdas tu pasado por las historias que te acompañaron

Si ahogas una lágrima cuando te enteras del fallecimiento de un autor

Este es tu Día.

Escoge lecturas, compra, disfrútalo, recomienda, disfruta.

Sigue leyendo.

Cuando estés perdido, cuando más lo necesites, cuando no sepas qué hacer.

Siempre.

Sigue leyendo.

Namaste.