Autor, Literatura, Ward

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward

Que siempre me plantee como propósito evitar de leer novedades es, precisamente, porque caigo en las redes entusiastas de lectores que recomiendan libros que acaban de publicarse. Este es uno de ellos, la curiosidad acabó decantando la balanza por el sí, lo quiero leer y los amigos de Sexto Piso me lo enviaron.

La canción de los vivos y los muertos nos cuenta la historia de una familia compuesta por dos pequeños, Jojo y Kayla, sus abuelos, figuras clave en su vida, y por último sus padres: Leonie, la espantosa y ausente madre, y su padre, al que recogerán a la salida de la prisión.

Como hilo conductor se establecen dos, por un lado el geográfico, marcado por el viaje de recogida del padre, y por otro el temporal, con el recuerdo del pasado del abuelo, que se le irá presentando a Jojo a través de un secundario muy curioso; pero también de Leonie, que rememorará su juventud y la vida en familia antes de ser madre. Ambos hilos se mantienen cruzados en cada capítulo por lo que mientras van avanzando a su destino determinados detalles les harán conocer o recordar situaciones que han vivido (o que no han vivido, en el caso del niño).

Que la acción se sitúa en el Misisipi lo sabemos desde el primer momento, sin embargo, es significativo el uso del tiempo en la historia, ya que por determinados aspectos racistas pareciera que los personajes habitan un tiempo bastante más lejano del que realmente se encuentran. Sorprende también comprobar cómo la violencia, el racismo y la exclusión están muy presentes en determinadas regiones estadounidenses.

La esperanza no tiene cabida en este lugar.

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Encontramos además otra serie de temáticas: la frustración y el dolor, la crueldad y la alegría de la infancia, la nostalgia y la rabia. Todas ellas incluidas de una forma más o menos directa, plagada de silencios y sobreentendidos, que la autora nos irá desgranando a la lo largo de su lectura.

Hay tanto cielo vacío donde antes de alzaba un árbol.

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Ganadora del National Book Award, la autora plantea una historia dura y directa, con personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, plagados de soledades y frustraciones, incomprensión y desánimo. Personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, que se hablan menos de lo que debieran y que desde fuera uno querría sacudir, para que se den cuenta de que al menos siguen adelante.

Lectura potente que se lee de seguido y se engancha al estómago. Me ha sorprendido su lectura y en determinados momentos pensaba que estaba leyendo a una Toni Morrison algo menos poética. Y por eso, por crear un ambiente muy determinado, por generar tantas sensaciones, este libro ha acabado como uno de mis destacados del año pasado.

Así que, como en todo, de vez en cuando no viene mal añadir libros a nuestro Plan Infinito. Lo importante de verdad es cuáles añadimos.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Lectura dinámica, potente y corta. Un tres en uno.
Contras
  • El inicio puede resultar un poco desconcertante hasta que cogemos ritmo de lo que nos cuenta.

Namaste.

Autor, Brontë, Literatura

Jane Eyre, Charlotte Brontë

Leí hace muchísimos años, más de los que puedo recordar, Cumbres borrascosas. Ya entonces en mi lista de clásicos ineludibles figuraba este título que he acabado leyendo tras hacerme con una edición a su altura, los clásicos singulares de Austral.

jane-eyreDel recuerdo que tengo de leer a la otra hermana Brontë recuerdo la densidad del estilo, o la sensación de que no ocurrían demasiadas cosas en la trama.

Así las cosas, en los primeros capítulos me encuentro con la protagonista, huérfana, niña ignorada y maltratada, y en un par de capítulos me doy cuenta de lo antónimo con la sensación de Cumbres borrascosas: un avance rápido y dinámico que se detiene poco en descripciones y donde no abundan las reflexiones profundas.

Jane Eyre, huérfana, niña ignorada y maltratada, acaba en un asilo de niñas en el que la vida no es nada fácil. A partir de aquí conoceremos lo que le va ocurriendo con el paso de los años, desde la vida en la institución para huérfanas a su paso a la vida adulta.

Brontë se detiene especialmente en sus sensaciones y sentimientos. Se detiene tantas veces y con tanto detalle que llega un momento que a mí se me ha hecho aburrido o que directamente me parecía una parodia y que esa niña buena, fantástica, maravillosa debía de ser en realidad el demonio disfrazado, que de repente se iba a quitar la careta e iba a sacar una katana de su vestido (SPOILER: no, esto no pasa).

Por suerte cuando se hace adulta pierde parte del repetitivo mantra de abnegación y pasa a tener carácter y una personalidad más definida. Sin embargo, y aunque la historia no es previsible (o no lo es del todo, cabría decir), no he podido conectar con la protagonista, ni con su relación con el otro gran protagonista: Rochester. Sí que tengo que reconocer la evolución de Jane, cómo cambia su visión de la vida y cómo (por fin) pierde esa inocencia exacerbada que tenía desde pequeña para ganar independencia y carácter.

Creo que este es el típico clásico que he leído porque lo es, y que no habría leído de otra manera. Lo cual por un lado me alegra, dado que por fin conozco de primera mano Jane Eyre, pero por otro me deja un regusto agridulce, porque es el tipo de libro que en su mayor parte me ha aburrido, y en otra me ha parecido algo simplón. Lo que sí que tiene en común con Cumbres borrascosas es la sencillez en el análisis de los personajes, o la sensación que desde fuera da, como si se tratara de una visión superficial al afrontar los problemas y la visión de los personajes.

Sin embargo tanto estoicismo y tanta abnegación no son para mí o quizá resulta que estoy tan acostumbrada a leer análisis pormenorizados de autores rusos que cualquier otra cosa se me hace rara.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Cumbres borrascosas, Emily Brontë.
Pros
  • La evolución de la protagonista.
Contras
  • Las continuas referencias a la abnegación de la niña Jane.
  • No he podido conectar con la historia.
  • La tapa se me ha acabado despegando de las páginas a pesar de haber sido muy cuidadosa con él.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (58)

Os traigo las últimas incorporaciones a mis estanterías, tanto de finales del año pasado como tras la llegada de los Reyes Magos. Comenzamos:

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  • Ancha es la puerta, Upton Sinclair: el cuarto episodio de la vida de Lanny Budd se sitúa en los años 30. Llegó a casa gracias a los amigos de Hoja de Lata y… ¡sí, la que figura en la contraportada soy yo! Me hace particular ilusión figurar en la contra de un libro como éste, de una saga que me ha dado tantos buenos ratos, y que sigue dándolos. En estos momentos lo estoy leyendo así que ya os contaré. Daniel, Laura, muy agradecida.
  • La canción de los vivos y de los muertos, Jesmyn Ward. Una de las historias que me llamaba la atención y que me enviaron desde Sexto Piso. Me ha gustado mucho, como ya os adelanté en el balance, en breve la reseña.

 

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  • Todo cuanto amé, Siri Hustvedt. Aprovechando la nueva edición de Seix Barral decidí comprar este ejemplar, un título que llevo anotado desde hace mucho, pero que acabé postergando en favor de El verano sin hombres y Los ojos vendados. Todo el mundo habla muy bien de él así que espero que me guste.
  • Fresh complaint, Jeffrey Eugenides. No podía pasar por Shakespeare and Co y no llevarme un libro, y en este caso fue un Eugenides, al que hace mucho que no leo y tengo ganas.
  • Fuego y sangre, George R. R. Martin. Papá Noel vino con este tochazo bajo el brazo, que no es el esperado (y nunca publicado) Vientos de invierno pero que promete aventuras y mucha sangre.
  • Léxico familiar, Natalia Ginzburg. En su día leí Las pequeñas virtudes y este libro es por unanimidad el que más recomiendan los lectores, así que me hice con él.

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  • Illska y la maldad, Eirikur Örn Norddahl. Recomendación de Atram, de quien me fío sin saber más, decidí hacerme un autorregalo cuando lo encontré en la librería y así acabó debajo del árbol. Aprovecho para recomendaros el espacio de Atram, interesante donde los haya y también para mandarle un beso a mi leonesa favorita.
  • Los hermanos Ashkenazi, Israel Yehoshua Singer (Acantilado). Otra recomendación de un amigo lector, en este caso de Yossi. Un título díficil de encontrar que vi de pasada y que decidí comprar.
  • Relatos de Kolimá (Volumen I), Varlam Shalámov. Este título llevaba años y años en la libreta, pero nunca me decidía a leerlo. En primer lugar porque en las bibliotecas que frecuento no lo tenían. En segundo, porque no es un título demasiado frecuente en las librerías. Fue la casualidad la que me hizo ver este pequeño título entre tanta novedad y pensé que ya era hora de empezar con el primer volumen. La edición es de Editorial Minúscula. Ojalá el precio fuera la mitad de minúsculo, la verdad.
  • Un libro de mártires americanos, Joyce Carol Oates. Confieso que nunca he leído a Oates, y quizá este no sea el mejor título, pero de siempre me han gustado las ediciones de Debolsillo, me parecen cómodas, manejas y resultonas, así que el libro se vino también. ¿Lo habéis leído? ¿Es mejor empezar con Oates por otro título?

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  • El diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion. ¿Se puede sentir nostalgia de un libro que no se ha leído? Me pasó como con Las benévolas de Jonathan Littell, lo vi muchas veces en la biblioteca pero jamás me animé a leerlo. Cuando me enteré de una nueva edición de Alba supe que me tenía que hacer con él.
  • Orgullo y prejuicio, Jane Austen. De Austen he leído Sentido y sensibilidad y La abadía de Northanger, pero su obra más famosa la tengo pendiente. La edición de Austral Singular es una muy buena opción. Además, este en caso venía en una caja con el otro libro que véis al lado. (No os voy a engañar a mi TOC y a mí no nos gusta la caja porque descabala el orden en estante con el resto de libros de esta edición).
  • Una habitación propia, Virgina Woolf. Reconozco que nunca he leído a Woolf y ya va siendo hora, este título es una buena opción, aunque creo que tengo Al faro en algún lado.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Os han regalado muchas lecturas? ¿Regaláis muchos libros? ¿Por cuál de todos ellos debería empezar?

Nos seguimos leyendo.

Namaste.

 

 

Bulgákov, Literatura

El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov

Cuando todo el mundo recomienda un libro, cuando todos los lectores son entusiastas con una lectura, suele ser por algo. Aún así una no puede sino dudar sobre lo que nos va a parecer a nosotros mismos, por eso El maestro y Margarita me daba mucha, mucha curiosidad, aunque tardara bastante tiempo en conseguir esta edición de Ediciones Nevsky.

el-maestro-y-margaritaPor suerte, con este libro me ha pasado, no solo que evitara leer la contraportada (¡como siempre!) sino que no había leído nada de su sinopsis ni su temática. Qué bien, porque desde el primer momento sólo podía repetirme a mí misma dos cosas:

  1.  Este libro es una pasada.
  2.  Cómo no lo habré leído antes.

A partir de aquí os dejo una no reseña en la que simplemente trataré de convenceros de que leáis un libro en el que mejor no saber nada. Los ingredientes que ha necesitado el autor han sido:

  1. Rusos, muchos rusos. Moscú como telón de fondo.
  2. Un visitante extranjero un poquito raro.
  3. Poncio Pilato.
  4. El maestro, que tendrá que ver con el punto 3.
  5. Margarita, que tendrá que ver con el punto 2.
  6. Tanto el 4 como el 5 sólo aparecen desde la mitad del libro, así que durante una gran parte de su lectura vemos a Poncio Pilato, a nuestro amigo extranjero y a una serie de rusos que van topándose con él. Y nos preguntamos quiénes carajo serán los dos personajes que le dan título al libro.

Y como al final no pretendo contaros mucho más, os dejaré algún fragmento:

Aunque desde fuera podría parecer un libro largo, pero ni es pesado ni denso ni nada que se le parezca. Es original, distinto, sorprendente, muy interesante, dinámico y sarcástico.

– ¿Son ustedes escritores? – preguntó a su vez, la ciudadana.

– Evidentemente – respondió con dignidad Koróviev.

– ¿Sus credenciales? – repitió la ciudadana.

– Encanto… – empezó a decir Koróviev en tono zalamero.

– No soy ningún encanto -lo interrumpió la mujer.

– ¡Oh, qué pena! – dijo Koróviev decepcionado y prosiguió-: Bien si no quiere ser un encanto, lo cual sería sumamente agradable, pues no lo sea. ¿De modo que para tener la certeza de que Dostoievski es escritor habría que pedirle la credencial de socio? Pues tome cinco páginas cualesquiera de una novela suya y se convencerá sin necesidad de credenciales de que está tratando con un escritor. ¡Además, creo que Dostoievski no tuvo credencial ninguna! ¿Tú qué crees? – preguntó Koróviev a Behemot.

– Apuesto a que no la tenía -respondió este último colocando el hornillo sobre la mesa, al lado del registro, y se secó con la mano el sudor de su frente, sucia de hollín.

– Usted no es Dostoievski -dijo la ciudadana, desorientada por las palabras de Koróviev.

– Bueno, nunca se sabe, nunca se sabe -respondió éste.

– Dostoievskui murió -dijo la ciudadana, pero no muy convencida.

– ¡Protesto! -exclamó con ardor Behemot-. ¡Dostoievski es inmortal!

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Como ya os adelanté en las mejores lecturas de 2018, para mí El Maestro y Margarita ha sido de lo mejorcito que pude leer el año pasado, así que anotadlo y no lo dejéis pasar.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Original, diferente, sarcástico y crítico a la vez.
Contras
  • En algún momento los capítulos de Poncio Pilatos se me hacían mucho más largos que el resto de la historia.

Namaste.

 

Literatura

Mis propósitos lectores para 2019

Hace unas semanas estuve leyendo Clásicos para la vida de Nuccio Ordine, uno de esos libros que te sacan los colores. El autor pretende establecer los clásicos para una vida, esto es, los imprescindibles que todo lector debería intentar leer. Durante toda su lectura tuve la doble sensación de darme cuenta de he leído mucho menos clásicos de los que pensaba y que además ignoro otros tantos que el autor mencionaba y que yo ni siquiera había planteado leer.

El año pasado, en la entrada de propósitos de 2018 escribía:

Nuevo año, nuevos propósitos.

O no.

Así ambas cosas me llevan a la misma conclusión: que tenía que replantearme mis propósitos lectores para año nuevo. Si llevo muchos años proponiéndome objetivos que no cumplo, quizá debería revisarlos. Puede ser que tampoco este año los cumpla, pero jamás se consiguió algo distinto haciendo siempre lo mismo, ¿no creéis?

  1. Uno de mis problemas al incumplir es que me dejo llevar por las novedades, acabo siguiendo la moda de lo que veo que se lee en redes sociales y de repente, un libro que no me interesa pasa a ocupar un puesto más alto que otro que lleva en mis estantes mucho tiempo. Huir de las novedades y de las modas no es fácil, pero debería intentarlo, en pro de los eternos pendientes.
  2. Comprar ediciones nuevas de libros clásicos que quiero leer. Que una mala traducción no te hunda un clásico de la literatura, por favor.
  3. Leer más lento. O leer menos. O tomarme más tiempo con cada lectura. ¿No es un poco llamativo, cuando todos los lectores se proponen leer más? Todo tiene su explicación, porque quiero leer libros más largos, ensayos, libros en otros idiomas, que generalmente requieren más tiempo.
  4. Como siempre, me voy a proponer diez libros para leer este año, que en este 2019 serán libros con solera y que aún tengo por determinar.

Se aceptan recomendaciones, sugerencias y propuestas tanto para llegar a cumplir mi propósito (esta vez sí) como sobre los títulos que deben figurar en mi lista de 2019.

Gracias a todos por estar ahí.

Disfrutad de este año recién estrenado.

Namaste.