Autor, Literatura, Mcewan

Ámsterdam, Ian McEwan

Hace ya mucho tiempo que leí mi último libro del autor. Y de vez en cuando, a la hora de escoger lecturas o leyendo reseñas de otros lectores por Internet, me acuerdo de los autores que me gustan, a los cuales leo menos de lo que me gustaría (pongamos por ejemplo a Patrick Modiano, a Penelope Fitzgerald o a Emmanuel Carrère por decir tres).

Así que la compra de este libro en mi última visita a la librería no fue planificada, pero sí el recordatorio que necesitaba para animarme a leer al inglés.

Ámsterdam arranca con la muerte de Molly, una mujer especial que fallece tras una dura enfermedad. En el momento del funeral coinciden dos de sus amigos íntimos para despedirse de ella: un periodista y un músico. Allí se encuentran con el viudo, un hombre al que desprecian y que no creen que nunca ha llegado a estar a la altura de la difunta. El último hombre de esta cuadratura es el Ministro de Asuntos Exteriores, también amigo de Molly.

Entre los cuatro se creará un vínculo al descubrirse unas fotografías comprometidas entre las pertenencias de la fallecida, que va a poner a prueba los principios y la ética de ellos.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Ámsterdam se centra en la temática de la amistad y su cambio a lo largo del tiempo. También la visión poliédrica que tenemos de los que nos rodean, cómo Molly tenía diversas relaciones con cada uno de ellos y cómo el resto se sorprende al conocer determinados aspectos de ella.

Además también ahonda en la enfermedad en su momento final y en cómo afrontarla, aunque lo que de verdad parece lo fundamental en esta novela es la inclusión de dos dilemas morales para ambos protagonistas, y cómo actúan cada uno de ellos cuando se pondera un tema ético por un lado y el interés personal por el otro. Para el periodista: publicar o no unas fotografías comprometidas en un momento de crisis de su periódico, para el músico, ayudar a una persona en apuros en un momento en el que preferiría no hacerlo. Ambas resoluciones suponen el momento álgido de la historia e influyen en el devenir de los protagonistas.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Toda esta historia la resuelve McEwan con a su estilo: siendo directo pero perdiéndose en alguna descripción, especialmente cuando de arte de trata. Diálogos frecuentes, que dan dinamismo a la historia, y referencias al pasado que se van dando a conocer poco a poco.

Galardonado con el premio Booker, McEwan es uno de esos autores representativos de la buena calidad literaria de este siglo. Esta novela no destaca tanto como Expiación, pero si que es una muy buena opción para leer una buena historia cuando queráis aseguraros el tiro.

FICHA:

Te gustará si te gustó Expiación, Ian McEwan.
Pros – Los dilemas que plantea y cómo se enfrentan a ellos.
– La visión de la fallecida a través de los recuerdos de los demás personajes.
Contras – Le falta una tilde al título que soy incapaz de comprender.

Namaste.

Autor, Literatura, Portela

Los ojos cerrados, Edurne Portela

Mejor la ausencia primero y Formas de estar lejos después fueron los dos primeros libros que leí de Edurne Portela. Como en otras ocasiones, sin haberlo previsto, me encontré con este título en la librería y decidí leerlo, animada también por las buenas críticas de la novela.

Los ojos cerrados nos cuenta la historia de un matrimonio que decide trasladarse al pueblo para vivir en la casa familiar, huyendo de una ciudad que consideran inhóspita.

Lo que parecía una forma de reconectar con la naturaleza o un modo de impedir la aceleración de sus vidas se acaba convirtiendo en la reconexión con el pasado familiar. Y es que Ariadna conocerá a Pedro, uno de los vecinos más mayores que vive en el pueblo desde siempre y que, aunque ella lo desconozca, tiene relación su familia.

Dios creó la niebla para protegernos de ellos, para poder caminar por estos montes y valles sin ser perseguidos, espantados, machacados, descuartizados, apaleados, acuchillados, por ellos. Cuando Dios sopla su aliento más espeso y pesado, ellos se quedan en sus casas y cierran puertas y ventanas y escuchan temerosos nuestros aullidos de alegría.

Página 101

Paralelamente iremos conociendo la historia del anciano, su infancia marcada por la Guerra Civil y la Posguerra. Estos capítulos se van intercalando con los del presente, por lo que avanzaremos a la par en ambos hilos, hasta llegar a una confluencia cercana en el final.

El problema de Los ojos cerrados es que es una historia de la Guerra Civil. O debería decir, otra. Quizá llegar la última en el imaginario lector de un tema del que se ha escrito tanto va en contra no sólo de la novedad del tema sino también de lo que podemos esperar de él.

Me refiero que la sobreexplotación del tema genera dos cosas: o todas las historias se parecen, o bien es complicado ofrecer al lector algo novedoso. En cualquier caso, mi sensación es que no me he encontrado nada distinto de por ejemplo, lo que nos ofrece El corazón helado de Almudena Grandes: dos personajes que se encuentran y tiene que confrontar lo que conocen de su familia frente a las novedades de lo que descubren muchos años después.

En el pueblo las lindes invisibles que marcaban la separación entre ser y no ser hay lugares que recuerdan, lugares en los que si te detienes a escuchar atentamente, hay voces que te cuentan cosas. Pero tienes que querer escuchar.

Página 195

La cuestión para mí, es que si hubiera sabido que trataba este tema no lo habría comprado y no lo habría leído. Puede ser que mi prejuicio me diga que no queda mucho por contar, pero el tema es que mientras otros periodos históricos me atraen, últimamente el de la Guerra Civil española me repele. Quizá porque tuve una época en la que leí bastante me cansé o quién sabe, pero parece que no he llegado a dar con la historia definitiva que me haga cambiar de idea.

Si a lo anterior sumamos ese rollo new age antiurbanita que está plagando el imaginario de defensores de lo rural que nunca han pisado un pueblo, la cosa me escama. Como vecina de un pueblo esos discursos de volver a las raíces me cansan bastante, y todo ese rollo de pararse para conectar con el entorno me da mucha pereza.

En mi caso, Los ojos cerrados ha sido un libro que no me ha dicho nada. Una pena, porque Portela es una buena escritora, pero en este caso no me ha convencido, y desde el primer momento no he podido conectar con los personajes ni la historia en sí.

FICHA:

Te gustará si te gustó Formas de estar lejos, Edurne Portela.
Los girasoles ciegos, Alberto Méndez.
Pros – El estilo de Portela.
Contras – Poco original.
– No he conectado con los personajes ni con la trama.

Namaste.

Autor, Bulgákov, Literatura

Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov

Regresar a Bulgákov, el genial escritor de El maestro y Margarita, es toda un alegría. Uno de esos acontecimientos que se marcan en el calendario y se esperan con ganas.

Decidí programar esta lectura, junta con otras rusas, para otoño, momento que me parece perfecto para este tipo de autores, cuando la caída de la hoja anima a agarrar una manta para seguir leyendo.

Corazón de perro cuenta la historia de un perro callejero, Shárik, que tras una operación experimental es convertido en un hombre de carne y hueso.

Al otro lado de la calle retumbó una puerta de una tienda brillantemente iluminada y salió de ella un ciudadano y no un camarada, e incluso a decir verdad, un señor. Se acerca, ya no hay duda, es un señor.

Página 10

Después de este milagroso suceso, nuestro colega acaba ingresando en el Partido e incluso consigue un puesto de responsabilidad en el escalafón. Sólo este hecho os podrá haceros a la idea de lo satírica e humorística que es la novela. Lo mismo de satírica tiene de crítica, claro:

¡Bueno, ya que existe la revolución social, no hay que tener calefacción!

Página 37

No es de extrañar que Bulgákov fuera prohibido en la Unión Soviética. En concreto, este que os traigo no pudo ser publicado hasta los años 80. Otras de sus obras fueron publicadas censuradas, evitando los fragmentos que el régimen consideraba molestos.

Sus temas son siempre incisivos, críticos con un sistema opresivo en el que sólo había hueco para el pensamiento y las ideas únicas, las del Partido. El resto, cualquier tipo de crítica o de idea creativa era censurable y castigada. Bulgákov se enfrentó a todo esto y tuvo que sufrir ostracismo, incertidumbre y las visitas del NKVD; ni siquiera pudo abandonar la URSS para continuar su vida en otro país.

No, ¿adónde? De aquí ya no te irás a la libertad, para qué engañarnos – meditaba el perro resoplando por la nariz – Ya me he acostumbrado. Soy un perro de señor, un ser intelectual, he conocido la buena vida. Y al fin y al cabo, ¿qué es la libertad? Humo, espejismo, ficción… Una alucinación de estos malditos demócratas.

Página 47

Si queréis empezar a leer al autor, Corazón de perro es una buena opción. Se lee en una tarde y conseguimos hacernos a la idea de su estilo y temática.

Leer a Bulgákov siempre me da un poco de tristeza, al poder palpar esa melancolía que trasmite en un momento y lugar gris en el que le tocó vivir. No se me ocurre mayor homenaje que leerlo y recomendarlo siempre.

FICHA:

Te gustará si te gustó El maestro y Margarita, Mijail Bulgákov.
Pros – Sardónica, satírica, cínica.
– Estilo analítico, incisivo y directo.
Contras – Se hace demasiado corta. Deja con ganas de más.

Namaste.

Autor, Houellebecq, Literatura

Ampliación en el campo de batalla, Michel Houellebecq

Hacía tanto tiempo que no leía a Houellebecq (diez años, parece ser) que pensé que ya era hora a regresar al francés, estando en boga de vez en cuando por unas cosas y otras. Mi única lectura suya fue Las partículas elementales, que me dejó con ganas de repetir.

Ampliación en el campo de batalla nos acerca a la vida de un ingeniero de 30 años, consultor de una empresa en los albores de la informática. Su nueva misión incluye trabajar mano con mano con el Ministerio de Agricultura para la implantación de un nuevo software. Así, tendrá que viajar por diversos departamentos franceses para reunirse con diferentes miembros de la organización; de esta forma, conoceremos un poco más de su rutina y de la vida que tiene y a la que aspira. Estamos ante un verdadero tipo exitoso: tiene un buen trabajo, es respetado en su día a día, es joven. Sin embargo, no es feliz. Su vida está vacía y no consigue tener relaciones satisfactorias con la gente.

Este planteamiento no deja de ser parte de una narración autobiográfica, dado que el propio autor estuvo durante un tiempo como consultor en una empresa, y de hecho llegó a trabajar con el Ministerio, como el protagonista de la novela:

Las páginas que siguen constituyen una novela; es decir, una sucesión de anécdotas de las que yo soy el héroe. Esta elección autobiográfica no lo es en realidad: sea como sea, no tengo otra salida. Si no escribo lo que he visto sufriría igual; y quizás un poco más. Un poco solamente, insisto en esto. La escritura no alivia apenas. Describe, delimita. Introduce una sombra de coherencia, una idea de realismo. Uno sigue chapoteando en una niebla sangrienta, pero hay algunos puntos de referencia. El caos se queda a unos poco metros. Pobre éxito, en realidad. ¡Qué contraste con el poder absoluto, milagroso de la lectura! Una vida entera leyendo habría calmado todos mis deseos; lo sabía ya a los siete años. La textura del mundo es dolorosa, inadecuada; no me parece modificable. De verdad creo que toda una vida leyendo me habría sentado mejor. No me ha sido concedida una vida semejante

Páginas 18-19

La verdad es que al tratar un tema como el funcionamiento informático, esa parte, donde nos explica el cambio que va a suponer la informática, queda totalmente desactualizada para un lector de 2021. Para que os hagáis a la idea: nos encontramos en los 90 y los ordenadores acaban de llegar revolucionando el modo de entender cada proceso, cada forma de hacer las cosas. Sin embargo, más allá de este aspecto en concreto, Houellebecq plantea y describe el sentimiento de soledad en un incipiente mundo tecnológico; esto es, pone negro sobre blanco uno de los problemas extendidos en el siglo XXI: la soledad en un mundo tecnológico en el que lo tenemos casi todo a golpe de click.

Lo hace además, en una novela que no llega a las 200 páginas, lo cual para mí tiene aún mayor mérito. Su estilo es directo, crudo. No se pierde en descripciones y los diálogos son utilitaristas en relación con lo que nos quiere narrar.

Sobre el título, él mismo aporta la explicación en la novela:

El liberalismo económico es la ampliación en el campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de sociedad.

Página 113

La prosa de Houellebecq es sarcástica, nihilista, cáustica. Nos sorprende muy a menudo con apreciaciones interesantes, con comentarios brutos, de esos que no podrían salir por televisión porque son igual de auténticos como políticamente incorrectos.

En un mundo en el que todos los escritores tienen la misma pluma, donde el estilo es intercambiable y los libros parecen ser todos iguales, acercarse a un escritor diferente, personal y auténtico es una experiencia cada vez más difícil de encontrar.

Houellebecq no es para todo el mundo, está claro. Pero leerlo es un disfrute, por la forma que tiene de analizar la realidad, por su humor socarrón. Lo que él hace es verdadera literatura, sabe cómo escoger las palabras, qué ignorar y cómo se debe llevar y traer al lector a su conveniencia para situarle dónde y cómo quiere. Sí, ya estoy buscando Plataforma.

Yo lo leí en verano, tumbada en la playa. Pero para un otoño recién llegado también es una buena opción.

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo?

FICHA:

Te gustará si te gustó Las partículas elementales, Michel Houellebecq.
Pros – La forma de analizar la sociedad.
– El humor caustico del autor.
Contras – Desactualizada en relación a los detalles informáticos.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (75)

Un mes después me doy cuenta que he olvidado enseñaros los libros que compré en la Feria del Libro de Madrid, que este año se ha celebrado en el mes de septiembre. Además añado también los de la rentrée literaria y unos pocos que se vinieron conmigo la semana pasada.

Los de la Feria del Libro fuero los siguientes:

  • Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov (Galaxia Gutenberg, 2020). Tras la genial El maestro y Margarita sólo tenía claro que tenía que regresar él pronto. Mi sorpresa cuando este título, de reciente publicación, no se encontraba tan fácilmente como yo había pensado. Lo estoy leyendo así que espero traeros la reseña pronto.
  • Divina Comedia, Dante (Acantilado, 2018): como podréis imaginaros, este libro no necesita presentación. Para mí es uno de esos eternos pendientes que creo que va siendo hora de leer. He escogido esta edición porque hablan bien de ella. Un poco cara, eso sí.
  • El Danubio, Claudio Magris (Compactos Anagrama, 2019). Desde hace tiempo me interesa la geografía europea y andaba buscando un libro que mezclara historia y geografía. Pregunté por redes y este título se mencionó varias veces. Parece que es una mezcla entre novela y ensayo. En este caso, la edición es la conmemorativa por el 50 aniversario de la editorial.
  • Correr el tupido velo, Pilar Donoso (Alfaguara, 2021): la hija de José Donoso, el autor de El obsceno pájaro de la noche, que reseñé hace no mucho, es la encargada de escribir la biografía de su padre. Desde que leí Aquéllos años del boom, de Xavi Ayén, la figura de Donoso me llamó la atención por lo desconocido y por su carácter atormentado. Alfaguara rescata este libro que era imposible de encontrar hace unos meses.
  • Mendelssohn en el tejado, Jiri Weil (Impedimenta, 2016). Praga, 1942. Poco más tengo que decir. Eso y que viene recomendado por José Carlos Breto y por Jan Arimany (a los que podéis escuchar en su podcast El café de Mendel).
  • Los extraños, Jon Bilbao (Impedimenta, 2021). El último libro de Jon Bilbao que compré en mi última visita a Moito Conto. Sorprendentemente tengo en casa Estrómboli desde hace varios años pendiente de leer. Sin embargo, de este os hablaré en breve, que ya lo he leído.
  • La desaparición de Adèle Bedeau, Graeme Macrae Burnet (Impedimenta, 2021). El autor de Un plan sangriento regresa con este título. No tenía pensado comprarlo pero fijaos, aquí lo tenemos.

  • Poesía esencial, Mircea Cărtărescu (Impedimenta, 2021) . Poesía. ¿Yo, leyendo poesía? Lo reconozco: nunca me pongo. Pero claro, si el nombre del genial autor rumano aparece en el título la cosa ya cambia. En edición bilingüe.
  • Ayer, Agota Kristof (Libros del Asteroide, 2021). De la autora de Claus y Lucas, de quien también he leído La analfabeta, esta novelita corta recién salida de la imprenta. Uno de esos títulos que se cuelan entre historias más largas por lo corta que es.
  • Ámsterdam, Ian McEwan (Anagrama 1999). Hacía ya mucho mucho tiempo que leí Expiación y posteriormente acabé abandonando Sábado. No tenía pensado regresar al autor pero en una visita a la librería me topé con este y aproveché para llevarlo conmigo en un viaje que tenía programado. La reseña la publico enseguida.
  • Vera, Elizabeth von Arnim (Trotalibros Editorial, 2021). Dicen de ella que es la precursora de Rebeca de Daphne du Maurier. Qué sé yo. Sólo me fío de Marta Marne.
  • Soledad, Víctor Catalá (Trotalibros Editorial, 2021). Un libro mítico en Cataluña que ve la luz al castellano en una nueva edición. Lo ponen por las nubes, espero hacerle un hueco pronto.

Y vosotros, ¿qué libros habéis comprado últimamente? ¿Coincidimos en alguno?

¡Felices lecturas!

Namaste.

Autor, Literatura, Smiley

Heredarás la tierra, Jane Smiley

Tras leer La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera , mi propósito a la hora de volver a leer a Smiley era leer este título: la novela por la que le dieron el Premio Pulitzer.

Decidí reservar su lectura para agosto, momento en el que por fin llegaron las deseadas vacaciones, pensando en que, aunque esta novela es algo más larga que las dos anteriores, seguramente podría leerla bastante rápido.

Como en las otras novelas mencionadas, Heredarás la tierra tiene como protagonistas a una familia: los Cook. Una familia tradicional de Illinois dedicada a la agricultura. El inicio de la trama comienza cuando el padre de la familia decide retirarse y que sean sus hijas las que continuen por sí solas con el cultivo de los mil acres que tienen en esos momentos. A partir de ahí la situación que parece estable y aparentemente controlada se acaba desmoronando, entre otras cosas por los silencios y las medias verdades que se callan sus protagonistas desde hace demasiado tiempo.

La temática se mantiene en lo habitual para la autora: la relación entre los miembros de una familia. En este caso cobra mucha importancia la tradición y la cultura del interior de Estados Unidos. Así, las descripciones del cultivo y la información relativa a la agricultura extensiva son frecuentes.

Entrando en los personajes, las tres hijas están marcadas por la ausencia de la madre, siendo muy diferentes entre sí. En esta ocasión es la hija mayor la narradora de la historia; después tenemos a Rose, verdadero portento de personaje; y Catherine, la pequeña y más díscola de las tres. Mientras que las dos mayores se quedan en la finca familiar, la pequeña decide tomar otro camino, que choca con el interés familiar.

Añadido a lo anterior: amoríos, problemas económicos, familiares (lo cual incluye envidias, egoísmos, comparaciones y muchos, muchos silencios que tapan secretos).

Lo que nunca se ha expresado termina siendo demasiado nebuloso para recordarlo.

Página 290

Como nos tiene habituados Smiley, sorprende que una historia aparentemente sencilla tenga tantas ramificaciones y consiga llegar a diversos temas. En este sentido, el inicio nada tiene que ver con el final: mientras que al principio conectamos vía escenas de naturaleza y conocemos a los personajes duros y trabajadores, más tarde vemos que aquélla escena bucólica poco tiene que ver con lo que hay debajo si conseguimos rascar un poco.

No voy a comentar qué es lo que sucede, sólo mencionar que es lo suficientemente grave como para dividir a los Cook y formar dos bandos bien diferenciados que se enfrentarán por el control de la granja.

El hecho de que Heredarás la tierra sea una novela bastante más larga que La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera genera dos cosas: por un lado, es una historia más profunda, donde Smiley se puede detener a ir dando información de diversos momentos temporales a lo largo de la páginas, consiguiendo personajes más complejos. Por otro, le hace perder frescura, algo que tampoco ayuda el hecho de que se detenga en detalles menos interesantes relacionados con la administración de una explotación ganadera y agrícola.

Sin embargo, también consigue dar golpes de volante, cambios sorpresivos de las decisiones de los personajes que no parecen corresponder con la tendencia inicial de cada uno de ellos.

El perdón es un reflejo para cuando no se soporta lo que se sabe.

Página 337

En conclusión, Heredarás la tierra es una novela bastante diferente a las otras dos que he leído de la autora, de la que me esperaba otra cosa, pero que gana a partir de la mitad, y que, como todas las de Smiley, nos conecta con unos personajes muy bien creados, consiguiendo quedarse en nuestro imaginario lector.

FICHA:

Te gustará si te gustó La edad del desconsuelo, Jane Smiley.
Un amor cualquiera, Jane Smiley.
Pros – La aparente simpleza de la historia que acaba siendo mucho más profunda de lo que parece.
– El personaje de Rose.
Contras – La edición: traducción antigua y fallos tipográficos.
– Recomiendo no leer la sinopsis.

Namaste.

Literatura

A través de mis pequeños ojos, Emilio Ortiz

La portada de este libro me iba persiguiendo aquí y allá y aparecía en los lugares más recónditos. Probablemente no: quizá era solo mi curiosidad que se fijaba en el ese peludo con aspecto noble y que llamaba a mi cerebro para que se fijara en ese libro.

Como me ocurre en muchas ocasiones, comenzó una batalla dialéctica entre mí misma: en un lado del ring, con 1,5 kilos, el cerebro analítico que argüía que ese libro no era para mí, que seguro que no me iba a gustar, que mejor escogía otro libro, a lo que seguía un listado de, aproximadamente, cien libros que tengo pendiente como alternativa. En el otro, la curiosidad, de la mano de mi cerebro reptiliano, abogaba por razones del tipo: pero qué mono es ese perro, seguro que te encanta, hazlo por Pelusa, ay qué ojitos, ¿pero de verdad no has visto lo mono que es ese perro?

En esta ocasión, y sin haberlo esperado, ambas partes tenían razón.

Empecemos por el principio.

A través de mis pequeños ojos es la historia de Cross, un perro entrenado para ayudar en su día a día un ciego, Mario. Comenzamos conociendo parte del entrenamiento de Cross en Estados Unidos, su días de cachorro y el momento del encuentro entre ambos, cuando Mario recibe las instrucciones de cómo llevarle. Ambos regresan a España para comenzar una vida juntos, en la que Mario terminará la Universidad, saldrá al mercado laboral y tendrá la vida habitual de una persona: empezar un proyecto, tener una novia, independizarse y formar una familia.

Todo lo vemos desde la perspectiva del perro, con lo que su visión y sus expresiones están limitadas por cosas que no conoce y motivos ajenos. Cross está habituado a la rutina de Mario, espera, paciente, que acabe la jornada laboral para ir a dar un paseo aunque no sepa qué hace su dueño durante toda esa jornada y para qué utiliza esa pantalla tan grande.

A mí particularmente no me gustaba ni me gusta estar sentado, prefiero estar corriendo o andando, o mejor aún, tumbado. Sentarse me ha parecido siempre una postura intermedia totalmente absurda connotada siempre de espera.

Página 60

Que Cross, el perro, sea el narrador genera dos cosas: ternura, porque quién no ha pensado lo que piensa nuestro perro de nosotros y de las cosas que hacemos; pero también simpleza, situaciones repetidas que para el lector resultan incómodas y demasiado básicas. (Y aún así encontramos errores formales como que use el verbo connotar, lo cual no es congruente). El problema es que ese recurso repetido durante todos los capítulos del libro se hace pesado, aburrido,muy básico.

Así que no puedo más que dar la razón mi cerebro analítico: es un estilo plano, sin trabajo ni riesgo, solamente el tipo de escritura que esperamos de alguien que no es escritor. No destacan ni los personajes ni la trama ni nada de nada, es una historia simple y llana; perfecta para un día en la playa pero que no reluce estilísticamente.

La excepción, donde sí encontramos alguna reflexión más elaborada e interesante, es al final, cuando se encara el final de la novela y de repente vemos píldoras emotivas que llegan al corazón directo de un amante de los animales:

En ocasiones, imagino que estás a mi lado, pero no lo hago adrede. Es decir: que no me hace falta que me esfuerce para sentir en mis dedos tu pelo suave, el sonido de tus suspiros, la humedad de tu hocico. Es como si estuvieras presente. Noto hasta tu olor.

Página 233

Leía en la red varios lectores que coincidían en opinión y comentaban que no les había gustado el final. Cuando uno empieza una historia de este estilo ya sabe cómo va a acabar el libro. Lo lógico, la finalización normal no es lo que ocurre aquí. Para muchos ha dejado una sensación agridulce cuando podría haber acabado de una forma más natural y sencilla. Otros comentan que es cruel. Para mí el autor ha buscado una solución intermedia entre lo esperado, siendo lo más cercano a ello pero que no satisface ni a unos ni a otros.

CONTIENE SPOILERS: Como lo de arriba no se entiende bien, os explico a lo que me refiero: imaginaba que el libro acabaría con la muerte de Cross, con el periodo de duelo del dueño. Lo que no pensé es que el autor había decidido, en lugar de su muerte, su retiro del trabajo como guía, lo que para mí es un tipo intermedio que no convence a nadie: sigue siendo cruel para el perro pero además el dueño no parece que lo vaya a echar demasiado de menos porque ya tiene sustituto.

En definitiva, un libro que ofrece lo que me temía: ideal para una tarde de piscina con 40ºC con la que no calentarse mucho las neuronas.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Literatura tipo bestseller.
Pros – La ternura que trasmite.
Contras – Estilo muy simplista.

Namaste.

Autor, Literatura, Mann

La muerte en Venecia, Thomas Mann

Lo admito: vuelvo a leer a Mann animada por las nuevas ediciones de DeBolsillo de sus obras principales. La verdad es que después de haber sufrido lo que no está escrito con la lectura de La montaña mágica, descarté por completo volver a leer alguna obra del autor, en especial Los Buddenbrook.

Pero claro, ¿por qué no regresar con una novela mucho más corta y de temática muy diferente a aquélla?

En este caso, es otro personaje masculino el protagonista de la historia: Gustav von Aschenbach decide buscar la inspiración viajando a Italia, con objeto de pasar unos días en Venecia y poder conseguir superar un bloqueo escritor.

La trama se centra en dos temas principales: el enamoramiento de Aschenbach de un muchacho llamado Tadzio con el que coincide por casualidad en el hotel, y con el que la adoración que siente por una belleza inaccesible irá en aumento.

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

Página 43

Pero además, mientras el protagonista se dedica a seguir con su mirada los juegos y las idas y venidas de Tadzio, lo que ocurre en el exterior se desmorona. La ciudad va convirtiéndose, poco a poco, en un lugar fantasma como consecuencia de la epidemia de cólera que asola el continente.

¿No había tomado una decisión precipitada y errónea, imputable a un estado enfermizo y que en ningún caso debía ser determinante? (…) Demasiado tarde. Tenía que seguir queriendo lo que quería el día anterior.

Página 61

Sorprende, y apabulla leer exactamente, palabra por palabra, a un escritor que en 1912 describió a la perfección lo que vivimos el año pasado: el silencio de las autoridades, el cambio de ánimo de la ciudad, los murmullos y las frases a medio decir, las reticencias, cada ciudadano temiéndose lo peor pero esperando lo contrario, haciendo lo que buenamente puede para huir de la enfermedad y esa sensación de miedo e incertidumbre en el ambiente ante una situación peligrosa de la que no se espera nada bueno.

Mann es universal. Y lo es porque la forma de acercarse a los temas es atemporal, no entiende de circunstancias concretas: la reflexión la hace desde la misma alma humana, desde el común de todos los seres de este planeta. Es capaz de extraer la esencia de los temas, de acercarse a algo que el común de los mortales da por hecho y conseguir analizarlo, medirlo, detallarlo.

Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre dos personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no intercambiar saludo ni palabra alguna.

Página 83

Una muy buena forma de acercarse al gigante alemán, con un libro corto, asequible y que rompe los prejuicios de miedo que se le tienen a los grandes clásicos.

Y vosotros, ¿lo habéis leído?

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W.N.P. Barbellion.
Lolita, Vladimir Nabokov.
Pros – La visión atemporal del autor de cada tema que menciona.
– Frases destacadas frecuentes que hacen disfrutar de la lectura.
Contras – Con los ojos de un lector del siglo XXI la fijación de Aschenbach con Tadzio es desagradable.

Namaste.

Autor, Literatura, Zambra

Bonsái, Alejandro Zambra

El nombre de este autor me perseguía una y otra vez. Probablemente fue la portada de su misterioso gato en Poeta chileno la que se me quedó en la retina, haciéndome recordar, una y otra vez que yo no lo había leído nunca.

En una conversación con el genial Juan Gómez Bárcena le pregunté por qué título debería empezar a leer al chileno, y él me recomendó La vida privada de los árboles. Como pudisteis comprobar le hice caso y acabé comprando la edición de Compactos de Anagrama en la que viene también incluido este título. Finalmente acabé leyendo el primero de ambos. Bonsái comienza como sigue:

Al final ella muerte y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura.

Página 15

De frases y capítulos cortos, Bonsái deja claro por dónde va desde la primera línea. Y es que la historia de Emilia y Julio se bebe de silencios, de una cama y de la página 373 de un libro de Proust.

Una historia sin descripciones, esbozada simplemente.

Cuando Julio se enamoró de Emilia toda diversión y todo sufrimiento previos a la diversión y sufrimiento que le deparaba Emilia pasaron a ser simples remedos de la diversión y sufrimiento verdaderos.

Página 21

Bonsái tiene algo de hipnótico que me es difícil de describir. Quizá sea ese narrador que parece que juega al despiste o que conoce poco más que el lector de los detalles de la historia de amor. Será ese pragmatismo en las descripciones que nos sitúa cerca (porque estamos viviendo también su historia) pero a la vez, lejos (por esa sensación de que los personajes son sustituibles al no hacernos una idea concreta de cómo son).

En cualquier caso lo que propone Zambra es interesante y diferente. Dan ganas de seguir leyéndole, de indagar en ese mundo intimista y lleno de silencios del que nos hace partícipes. Ayuda además que muchas de sus historias sean cortas, leves, aparentemente simples. Sorprende que en tan pocas páginas pueda ser tan personal, o siguiendo el cliché, desarrollar una voz propia y diferente de lo que estamos acostumbrados.

Zambra me recuerda a Halfon en una cosa: el ambiente creado, que nos traslada a un planeta propio, donde los personajes se entremezclan con palabras no dichas y pensamientos que se escapan.

FICHA:

Te gustará si te gustó El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – Corta, directa e intimista.
– Ideal para un bloqueo lector o para cuando se tiene poco tiempo.
Contras – No es fácil de describir y deja con ganas de indagar más en su obra.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Hamnet, Maggie O´Farrell

Hamnet (Libros del Asteroide, 2021) es el último libro publicado por Libros del Asteroide de Maggie O´Farrell. Si lleváis bastante tiempo por el blog sabréis que se trata de una de mis autoras fetiche, de las que leo todo lo que se saca.

Por aquí encontráis las reseñas de Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía y Sigo aquí. Así que podréis imaginar que la publicación de esta nueva novela y su posterior entusiasmo de los lectores que la leyeron me hicieron subir mis expectativas.

Hamnet narra la historia de la familia de Shakespeare, centrándose en especial en el momento en el que conoce a Agnes, la que será su esposa; y en los acontecimientos alrededor de la nueva unión. El título de la novela no es sino el nombre del hijo varón de la pareja, que perderá la vida debido a la peste.

Para que la peste llegue a Warwickshire, en Inglaterra, el verano de 1596, han de suceder dos acontecimientos en la vida de dos personas distintas, y estas dos personas han de encontrarse después.

Página 160

La verdadera protagonista de la historia es Agnes (aquí en lugar de seguir con la tradición O´Farrell escoge Agnes en lugar de Anne), una atípica mujer que vive apartada de la comunidad que se enamora de un prescriptor de latín muy especial. Ella es el origen de la familia, la que anima a su esposo a viajar a Londres y la que ha de cuidar a sus hijos ante la ausencia paterna. Posee un don especial que le hace ver el futuro de las personas. Algo que la

No entiende cómo ni por qué, pero lo sabe. Ella nunca recela de estos momentos de descubrimiento, de cómo de pronto le llega la información al cerebro. Los acepta como un regalo inesperado, con una sonrisa de agradecimiento y una agradable sensación de sorpresa.

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La estructura de la novela está dividida por saltos temporales: en un lado, el pasado, donde conocemos la vida del autor de Otelo (la forma de vivir de la familia, su relación con su padre). En el otro, la vida presente, cuando su familia va creciendo y los eventos que se desarrollan con posterioridad. En ningún momento se menciona el apellido del autor. Ni siquiera el nombre: siempre es el esposo, el hijo, el padre o, simplemente, el prescriptor de latín. Su brillo existe sólo en chispazos: él sólo es el hijo del guantero.

La autora se apoya en datos biográficos reales para construir una novela en la que el resto depende de su imaginación. Hamnet es la novela de los que no han pasado a la historia: de todos esos secundarios sin los que el genio no se habría puesto a escribir, de las personas que le acompañaron toda su vida. Un homenaje para todas aquellas personas que rodean a los que sí estudiamos en los libros de texto.

Somos testigos de cada una de las emociones por las que pasan los personajes: la frustración de la violencia, el amor, el miedo y la incertidumbre y por último, el dolor:

Lo que se nos da se nos puede quitar en cualquier momento. La crueldad y devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta:salta sobre una en cualquier momento como un ladrón o un bandido. La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer que se está a salvo.

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Hamnet recupera, para mí, la estela de grandes novelas de la autora, como Tiene que ser aquí. Creo además que O´Farrell es una buena autora de novelas más largas, donde puede desarrollar la infinidad de temas que va creando al inicio de la historia. A todos ellos les dedica tiempo, con todos ellos coloca a un personaje secundario llamando a aportar luz a un tema que surge.

Hamnet es, además, un ejercicio de delicadeza, de intimidad, de cercanía. La voz propia y reconocible de una autora capaz de trasmitir muchas emociones de un modo aparentemente sencillo y muy sutil. Ambas cosas acaban creando una conexión con la historia. Cuando piensas que no es para tanto, que la novela no te sorprende, te das cuenta de que O´Farrell te ha llevado a su terreno y estás sufriendo al igual que Agnes, al igual que Hamnet.

Si habéis leído a la autora os va a encantar. Si no, es una muy buena opción para empezar con ella.

FICHA:

Te gustará si te gustó Tiene que ser aquí.
– La primera mano que sostuvo la mía.
Pros – Directa y aparentemente sencilla.
– La sutileza y sencillez en toda la historia.
Contras – El inicio puede resultar un poco lento.

Namaste.