Autor, Carleton, Literatura

Cuatro hermanas, Jetta Carleton.

Gracias a los amigos de Popular Libros, recibí esta novela en casa, una de las que también había oído halagos por la blogosfera (en concreto, los de Isi, Teresa y Booki) y que apunté diligentemente en mi Plan Infinito con la esperanza de encontrarle un hueco en un futuro cercano.

Portada de la novela "Cuatro hermanas", de Jetta Carleton.

Cuatro hermanas nos cuenta la historia de una familia, los Soames, que viven en una granja estadounidense en la década de los cincuenta. Ya os podéis imaginar el percal.

Desde esta situación de partida se desarrolla una historia realista, con sus aspectos cotidianos de la vida: enamoramientos, ambiciones, celos, dudas… en fin, todas estas cosas que nos pasan a los humanos.

Inicialmente el libro me olió mal. Me pareció que iba a ser una de estas novelas donde existe una fuerte moralina por parte de algún personaje (cosa que odio, seguro que algún día me pondré a hablar de cosas que no soporto leer), pero un poco más adelante me di cuenta de que me había confundido al juzgarlo así. Esto fue cuando se cambia de narrador, ya que cada uno de los 6 personajes protagonistas cuentan su visión de lo que iba sucediendo en el pasado.

De este modo, tenemos la visión inicial de cómo es la familia en la actualidad y cada uno aporta su granito de arena para explicarnos cómo han llegado hasta donde están ahora.

Por este motivo, aspectos o circunstancias que al principio se ven claras, cristalinas, blancas, se transforman en hechos grises, no tan claros, movidos por otras motivaciones no tan moralmente aceptables.

A fin de cuentas esta novela es de humanos, y aunque quede muy bonito ser generoso, fantástico y maravilloso, todos acabamos actuando como no deberíamos alguna vez en la vida. No me refiero sólo a egoísmo, sino al reconocimiento, a la culpa, a todas esas cosas que van afectado a los actos que realizamos diariamente.

Y por eso la novela me ha gustado mucho, porque no soporto los personajes perfectos, y estos no lo son. (¿Acaso soy la única que piensa que son repelentes?) La autora consigue atrapar al lector, enseñarle desde distintos puntos de vista una misma realidad, una misma familia.

En cierto modo, la historia se va componiendo como una cebolla, con sus capas y sus detalles, hasta conformar un todo que da sentido a lo que leímos inicialmente. Precisamente por eso es una novela redonda.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los personajes: reales y con muchos matices y aristas.
  • El modo en el que nos cuenta la historia, nos envuelve y atrapa.
Contras
  • La traducción del título. ¿En serio que es Cuatro hermanas? ¿No es Tres hermanas y una que llegó después?
  • El título original es Moonflower vine, mucho más apropiado, creo yo.

Namaste.

Literatura

84, Charing Cross Road. Helene Hanff

Tras leer varias recomendaciones (entre ellas, las de Isi y Lady Boheme) sobre este libro, me decidí a leerlo.

 

 

Portada de 84, Charing Cross Road
Portada de 84, Charing Cross Road

Y lo que uno se puede encontrar aquí es una novela epistolar, donde la propia Hanff se pone en contacto con una librería londinense desde el otro lado del Atlántico allá por la década de los cincuenta.

 

Comienza así una relación entre clienta y librero centrada en la compra de los libros que Hanff quiere obtener.

 

Pero es que además de una relación comercial o profesional, se crea otro tipo de vínculo debido en gran medida al carácter generoso y abierto de Hanff, que no duda en enviar regalos a Londres en una época de escasez. Así surge una relación entre Hanff y toda la librería, que esperan con entusiasmo sus cartas y que preparan su encuentro para verse, de una vez por todas, las caras. Esta relación de generosidad y de bondad, es lo que más destaca en este libro, y es porque además se dilata en el tiempo durante varias décadas.

 

Al tratarse de una historia real tiene un componente grande de nostalgia, de melancolía, porque quizá en algunas novelas el autor pueda tomarse la licencia de poner la guinda al pastel. Esto, añadido a que la novela es una declaración de amor por los libros, en todas sus facetas: su compra, su lectura, la búsqueda de las mejores ediciones y el intercambio de opiniones. Os dejo un fragmento con el que creo que nos sentimos preocupados algunos:

 

¡Dios bendito!, ¡qué maravilla esas Vidas de Walton! Es increíble que un libro publicado en 1840 se conserve en tan perfecto estado más de un centenar de años después. Son tan hermosas esas páginas aterciopeladas, cortadas a mano, que compadezco al pobre William T. Gordon -que inscribió en ellas su nombre en 1841- por los mezquinos que tienen que haber sido sus descendientes para venderle a usted este libro por una miseria. ¡Señor…! ¡Lo que habría dado yo por pasear descalza por SU biblioteca antes de que la malbaratara!

 

En definitiva, una novela epistolar conmovedora y sorprendente.

 

Se lee en un suspiro, así que… ¡no tenéis excusa para no leerla!

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo mágico de la historia pero la conciencia de que fue real.
  • El amor por los libros que se desprende en la novela.
Contras
  • Preferible leerlo en inglés. Creo que se pierde al traducirlo: aunque se sigue notando la diferencia entre lo educado de uno y lo familiar de otra, mejor leerlo en versión original.

 

 

Namaste.

 

Autor, Literatura, Zweig

Momentos estelares de la humanidad, Zweig

Mi primer libro de Zweig. Por fin, tras incluirlo en mi lista de 50 libros, le he hecho un hueco. Sí, ya era hora. 🙂

 

Momentos no estelares de la humanidad, por Forges
Momentos no estelares de la humanidad, por Forges

Este libro se compone de 14 momentos que Zweig considera claves en la historia de la Humanidad. Realmente no sé si se puede calificar como una novela, porque los hechos históricos son reales, así como los personajes y los detalles. Eso sí, lo que el autor incluye son los pensamientos, las sensaciones de los protagonistas, conjeturando lo que pensarían los protagonistas.

 

 

Desde Cicerón, hasta Goethe, pasando por Lenin, Núñez de Balboa o Napoleón. Diferentes épocas, distintos sucesos que nada tienen que ver entre sí, pero que componen un salto hacia adelante en su época, un líder que marca la diferencia, que supondrá un antes o un después. Algunas muy claras, como la toma de Bizancio, otras más sutiles, como la creación de la Marsellesa, pero todos hitos.

 

Os dejo un fragmento del episodio de la toma de Bizancio:

 

Según toda nuestra experiencia, los barcos sólo pueden ir por el agua, jamás una flota puede avanzar por encima de una montaña. Pero precisamente eso, en cualquier época, es la verdadera señal de una voluntad demoníaca, capaz de convertir en realidad lo imposible. En eso se reconoce siempre a un genio militar, en que durante la guerra se burla de las reglas militares y que, llegado el caso, aplica la improvisación creadora en lugar de los métodos comprobados.

 

 

De entre todas, destaco dos: la de Cicerón, que me ha trasladado a la Roma convulsa causada por el asesinato de Julio César, y la siempre emotiva historia de Scott, Oates, Evans, Wilson y Bowers en el Polo Sur.

 

Inevitablemente cuando pienso en la triste historia de estos ingleses en busca de la gloria, me acuerdo de la canción de Mecano:

 


 

Pero no creáis que las demás no están al nivel, porque no es así: Zweig tiene el poder de relatar la chispa creadora, y no sólo en el ámbito literario, sino también en el musical, como ejemplo el episodio de Händel.

 

Su prosa es vigorosa, fuerte, pero al mismo tiempo exacta y certera. El lector tiene la sensación de que Zweig usa esa palabra porque es la más cercana a lo que nos quiere trasmitir: esa y ninguna otra es más precisa, y eso es algo que he pensado durante toda la obra.

 

Pero es que además, el autor es un conocedor de hasta el más mínimo detalle de la historia y de la historia no oficial. Y lo que es más importante, tiene la facilidad de ponerse en el lugar del otro, en la piel de un Dostoievski a punto de ser fusilado, de un John Suter frustrado ante una situación que le sobrepasa. Y eso es lo más mágico, esa combinación entre cosas que parecen opuestas pero que obviamente no lo son. Porque siempre hemos visto la historia como algo objetivo y claro, pero no nos podemos en la piel del protagonista, al tomar una decisión u otra, quizá no tenemos en cuenta los factores propios: la cobardía o el arrojo, el miedo y el tesón. Estas cosas son las que distinguen a un héroe de un cobarde (y si no, que se lo digan a Grouchy en la batalla de Waterloo).

 

En resumen: un libro fantástico, una prosa memorable, un encanto de libro.

Leer a Zweig es todo un placer.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Vita brevis, Jostein Gaarder.
  • La historia y la buena literatura.
Pros
  • El estilo del autor: fuerte, certero, y al tiempo mágico, fantástico.
  • La combinación entre relato histórico y la psicología de cada protagonista.
Contras
  • La edición que tengo, que es de Círculo de Lectores.

 

Namaste.

 

 

Literatura

Priceminister: ¿qué libro espero este año?

Seguro que muchos de vosotros conocéis la iniciativa de Priceminister. Consiste en publicar el libro que queremos leer este año, explicar el por qué y así entrar en el sorteo de un Ipad. ¡Sólo por participar regalan un libro! (si es que saben dar donde duele… ;))

 

He estado pensado qué libro quiero leer este año, y he llegado a la conclusión de que el más espero su publicación es la segunda parte de los Episodios de una Guerra Interminable, de Almudena Grandes. Se llamará El lector de Julio Verne, pero por mucho que he indagado no sé cuándo se publicará.

 

¿Por qué lo quiero leer? Porque leer a Almudena Grandes es como ver a un amigo al que ves de cuando en cuando, os conocéis, recordáis cosas pasadas, te pone al día, pero existe esa familiaridad de la confianza, del recuerdo pasado, de haber compartido momentos mejores y peores. Eso es lo que me he encontrado en cada libro que he leído de la madrileña: la empatía, el interés por unos personajes complejos como la vida misma, una historia que me trasmitía sensaciones, fueran los que fueran.

 

Y ahora pensaréis, aquí hay un pero. Pues sí. Como ya comenté Inés y la alegría no fue lo que  yo me esperaba, parecía una especie de experimento porque incluía demasiados saltos temporales, mucha visión política y algunas otras cosas que no me acaban de convencer.

 

Así que espero este nuevo libro para reconciliarme con esta vieja amiga que es Almudena Grandes, para que me demuestre que es la de siempre, con novedades, pero que mantiene esa esencia que hace que la lea cada vez que publica un libro. Que no ha cambiado, que no se ha transformado en algo totalmente diferente, sino que ha evolucionado, pero que es la de siempre.

 

Y vosotros, ¿qué libro esperáis leer este año?

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

El ruletista, Mircea Cartarescu

Tengo que reconocer que yo, ignorante de mí, no conocía a Cartarescu, uno de los referentes de la literatura rumana. (Diana, no me mates). Sin embargo captó mi atención cuando lo comparaban con autores como Kundera, Borges y Cortázar.

El ruletista, de Mircea CartarescuProcuré abstraerme de el resumen para que me pillara más por sorpresa. Y vaya si lo consiguió.

El ruletista es un cuento de apenas sesenta páginas que tiene como protagonista a hombre aficionado a la ruleta. Eso se presupone, pensaréis, sí. Pero no a cualquier clase de ruleta, sino a la ruleta rusa.

Tras mi desconcierto inicial, me aventuré en una historia en la que el narrador nos cuenta sobre su amigo de la juventud, cómo llega al juego y qué hace en él.

Pero el verdadero protagonista es el autor, que consigue que el lector sienta en sus propias carnes el nerviosismo, la conciencia de que uno se está jugando la vida. Y lo hace con una forma de describir que nos traslada al lugar y a la hora del juego, la tensión del momento y la expectación de los asistentes. Así, va embriagándonos en una historia donde da importancia a los detalles, hasta el punto de que parece que el lector es capaz de oler, de verse a sí mismo presenciando el espectáculo. ¡Un espectáculo cruel y absurdo!

Bueno, pues yo estuve allí. Yo viajé con Cartarescu a un lugar que nunca había imaginado, a un ambiente extraño y tenso. Así que tengo que quitarle la razón al narrador cuando se lamenta diciendo que:

Querrías sacudir el corazón de lector pero, ¿qué hace él? A las tres terminas tu libro y a las cuatro empiezas con otro, por muy bueno que sea el libro que tú hayas depositado en sus manos.

Es cierto que he terminado el libro. Pero no siempre se puede decir que mereció la pena el viaje, que el lector notó el revólver apuntando a su cabeza.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El cóctel con un poco de angustia kafkiana, la trama de Kundera y el universo de Auster.
Pros
  • La sensación de nerviosismo y de angustia que llega al lector.
  • El ambiente que atrapa y envuelve.
Contras
  • ¿Contras? ¡Ja!

Namaste.

P.D. ¡Por fin! ¡De una vez me libré de la cadena de despellejes!

Actualidad, Música

Maneras de destrozar una canción

Hay blogs cuyo objetivo es claramente la dominación mundial. (EDICIÓN: había olvidado poner el enlace).

El mío es mucho más de estar por casa, pero por supuesto incluye la satisfacción que me brindan los despellejes.

El de hoy no tiene relación con los libros, pero es algo que llevo pensando desde hace tiempo y como no os lo cuente reviento.

 

1.- Traducirla. Se pongan como se pongan, si la canción original es en inglés, se tiene que cantar en inglés. Lo de traducirla queda fatal, y si no, que se lo digan a la “Reina danzante” de Abba. A continuación la original y la traducida.

En este apartado hay excepciones. Muchos diréis que las versiones de Shakira al castellano están bien. Vale, lo acepto por dos motivos:

a) Generalmente suele componer las dos versiones al tiempo.

b) Como no se entiende lo que dice, da lo mismo.

 

2.- Traducirla al castellano usando un método aleatorio por el cual la letra original no tiene nada que ver con el resultado obtenido (traducción creativa). Como por ejemplo:

 

3.- Traducirla y además, cantarla al estilo lolailo. En este apartado se dan los dos anteriores puntos en muchas combinaciones posibles: cantarla con un inglés inventado, traducirla de forma aleatoria o hacerlo todo a la vez. Ejemplos, muchos… El primero, el Príncipe Gitano.

 

 

Uno de los más modernos (se le debería caer la cara de vergüenza) es Pitingo. Qué manera de destrozar una canción. Se pone a hacerlo aposta y no le sale. Y lo mismo le da por una canción de Nirvana en una traducción chapucera al castellano, que en una versión muy particular del clásico  Killing me soflty.

La original:

 

Y la de Pitingo:

 

Y a vosotros, ¿qué os parecen estas versiones? ¿Os cabrean tanto como a mi o soy yo la única?

 

Namaste.

 

 

Literatura

Ola de calor. Richard Castle.

Tras el éxito de la serie de televisión de la que os hablé hace poco, a alguien se le ocurrió la idea de aprovechar la tirada para poner por escrito las novelas que Castle comienza a escribir cuando entra a colaborar con la policía de Nueva York. (¿A quién? No sé, en la portada figura el nombre del personaje)

 

Me entró curiosidad por saber qué tal estaría esta novela. Así que acabé leyéndola.

 

Portada de "Ola de calor". Richard Castle.
Portada de "Ola de calor". Richard Castle.

El libro es, básicamente, como un capítulo de Castle pero con páginas. Esto es, el tipo de humor, las conversaciones, los personajes y las situaciones son muy similares. Y sin embargo no es un episodio de Castle. El problema es que no es lo mismo un telespectador que un lector. O por lo menos a mí me parece muy diferente. Y aquí se trata al lector como si fuera un espectador.

 

Me explico para que me entendáis. Los episodios de la serie Castle duran cuarenta minutos. Todos ellos comienzan con un cadáver y una investigación, donde se van interrogando sospechosos, persiguiendo pistas y haciendo teorías. En la serie el hilo conductor es dinámico: de repente un protagonista se da cuenta de algo y pasan a otro escenario.

 

Pero en el libro las cosas no van tan rápidas, no hay tanto engranaje y no es tan visual (y no porque un libro no pueda ser visual, sino porque este no lo es). Las cosas parecen forzadas, no hay intriga, van y vienen  los personajes y parece que es sin sentido. Y luego están los diálogos, que son tan malos, tan forzados, tan llenos de tópicos que me ha hecho replantearme si los de la serie son así, si no me he dado cuenta o si es que se notan  más cuando se ponen por escrito.

 

Mi conclusión es que no, en la serie no parecen tan malos porque uno está distraído mirando a los personajes, viendo sus caras y sus expresiones. Pero en una novela hay que darle algo más al lector, ofrecerle una historia interesante y que enganche, con unos díálogos con sentido y no frases sacadas de otras series/libros/películas.

 

Esta es, sin duda, la peor novela negra que he leído. Tiene pocas cosas y de ellas, todas malas. Puro marketing, vamos.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Podría gustarte si te gustó la serie. La opinión de Booki, aquí.
Pros
  • Entretiene. Se lee rápidamente.
Contras
  • Diálogos simples y manidos.
  • Ni engancha, ni hay ganas de continuar leyendo. Y además es previsible. Lo tiene todo, vamos.

 

 

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (6)

Y aquí os traigo los libros que me faltaba por enseñar:

Ejemplares variados
Ejemplares variados

Son los siguientes:

  • El gatopardo. Di Lampedusa. Tenía ganas de leerlo. Entré en una librería, vi la fantástica edición de Edhasa pero lo que me convenció fue un señor, que al mirar por encima de mi hombro me dijo que debería comprarlo. Ahora reposa junto al ejemplar de Poe. Qué gran edición.
  • Picnic en Hanging Rock. Joan Lindsay. De las novedades de Impedimenta. Bueno, menuda portada, preciosa. Y el libro, con unas ganas enormes de empezarlo, que hablan muy bien de él.
  • El ruletista. Mircea Cartarescu. Un cuento muy breve totalmente sorprendente. Me queda escribir la reseña.

Además:

Libros de Sierra, Houellebecq, Hanff y Abdolah
Libros de Sierra, Houellebecq, Hanff y Abdolah
  • 84 Charing Cross Road. Helene Hanff. Normalmente digo quién me lo ha recomendado, pero en este ejemplar debería decir “quién no”, porque han sido muchos a los que les ha encantado. Y no me extraña…
  • El reflejo de las palabras, Kader Abdolah. Regalo de Pedro. Tras comentarme que me lo quería prestar y no encontrarlo… ¡me lo regaló! ¡Gracias! 🙂

Esto es todo por el momento.

Pasad un buen fin de semana.

Namaste.

Autor, Eco, Literatura

El cementerio de Praga, Umberto Eco.

Y aquí está la reseña de El cementerio de Praga. Creo que me ha quedado larguísima para mi costumbre, pero quería dejar claras unas cuantas cosas.

 

Desde el inicio sabemos que hay tres narradores: Simonini, un capitán garibaldino, el abate Dalla Piccola y el autodefinido Narrador. Este último se dedica a leer por encima del hombro el diario de Simonini, que de vez en cuando interrumpe Dalla Piccola.

 

Al inicio yo misma reconocía al Eco que me encandiló con El péndulo de Foucault así como la inclusión de un tema que también aparece en La misteriosa llama de la reina Loana. Por lo que lo comencé con esperanza, sonriendo por las similitudes, impaciente por saber qué iba a leer a continuación.

 

Y lo que viene después es una historia sobre conspiraciones, revueltas populares y engaños enmarcada en la Italia garibaldina y en la Francia de Napoléon III. Aquí el autor expone todo su conocimiento y su potencial, dando datos, incluyendo personajes reales y tramas históricas. Como ya dije en aquélla entrada sobre Eco, el autor sabe muchas cosas: si quiere contarte la forma de hacer la pólvora de la época, va y te la cuenta. Si quiere mencionar calles y callejuelas del París de entonces, lo hace.

 

Hay montones de fragmentos o frases que me han gustado, como por ejemplo ésta:

 

Me estaba diciendo que ese hombre seguía el camino equivocado: no puedes crear nunca un peligro con mil caras, el peligro tiene que tener sólo una; si no, la gente se distrae. Si quieres denunciar a los judíos, habla de los judíos, pero deja en paz a los irlandeses, a los príncipes napolitanos, a los generales piamonteses, a los patriotas polacos y a los nihilistas rusos. Demasiada carne en el asador.

 

Pero… a partir de aquí comienzan todas las pegas que le he encontrado a la novela: lo primero, la cantidad de personajes que aparecen y desaparecen, los numerosos saltos temporales que confunden al lector. Desde el principio traté hace una línea temporal sobre cada cosa que iba pasando, pero me fue totalmente imposible seguir con ello. Bien es cierto que al final el autor nos ofrece un cuadro relacionando cada episodio con la época en la que se habla y la trama en sí, pero apenas sirve para clarificar nada.

 

 

Portada de "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.
Portada de "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.

Básicamente, el mayor fallo que le veo es que no hay una trama clara. No hay algo que te anime a seguir, a conocer qué pasará después. Parece que simplemente, van ocurriendo cosas, pero sin orden ni concierto, parece una enumeración de cosas, puestas una detrás de otra pero sin gracia alguna. Dan ganas de dejar el libro a la mitad, así os lo digo. He tenido dos sentimientos encontrados: de un lado la ilusión de que todo tendría relación, de que pasaría algo que cambiaría la percepción del libro (un final redondo, un argumento que simplicara la historia, ¡algo!), de otra, el sufrimiento. Me gusta Eco, he disfrutado mucho con sus novelas. Pero ha llegado el momento en el que por ejemplo, estaba viendo una serie y me decía a mí misma: “Debería leer un poco”. (debería, y no me apetece) y lo peor es que yo misma miraba de reojo el libro y pensaba “Uf. Casi mejor me veo otro episodio.”

 

Sufrir por continuar un libro es una de las peores cosas que le pueden pasar al lector. Y eso me ha ocurrido a mí. Me daba igual qué pasara, me daba igual si un personaje era el mismo que doscientas páginas antes. Quería acabarlo a toda costa. Más por amor propio y por esa ilusión de que no, Eco no podía ser así, tendría que haber ideado algo para dejarnos a gusto con el final.

 

Así que os digo, que la novela es una cadena de despropósitos: de temas manidos como la masonería, los jesuitas y las conspiraciones (que además, parecen reutilizados de El péndulo de Foucault) y lo peor, sin duda, los saltos temporales, que impiden seguir la novela.

 

Es compleja, ardua, requiere toda la atención del lector, y aun así no es seguro que sepamos qué hace quién y dónde y cuándo.

 

He llegado a pensar que la culpa era mía, por ir espaciando la lectura al alternarlo con otra novela que tengo a medias, pero cuando intenté leerlo de corrido fue peor: no me daba tiempo a asimilar lo que me contaba Eco, no sabía qué había pasado entre medias y eso me generaba confusión.

 

Mi conclusión no es, como he leído por ahí, que Eco está sobrevalorado, sino que ha perdido la chispa. Ya me pareció cuando leí La misteriosa llama de la reina Loana, que podía haber escrito una novela mejor con ese punto de vista del que parte, pero es que El cementerio de Praga es directamente decepcionante.

 

Y no me gusta tener que hacer esta reseña, porque Eco es un gran escritor, pero no puedo otra cosa que decir mi verdadera opinión. En anobii he visto que la mayoría de las personas le dan grandes puntuaciones, lo cual me ha sorprendido. Pero por otro lado, también hay grandes críticas, como la de Javier.

 

Tres cuestiones:

 

1.- Leí en twitter que alguien comentaba que leer a Eco es de listos (algo así como “el snob se sorprenderá de que El cementerio de Praga esté entre los más vendidos). Mi pregunta es: ¿Eco es para listos? ¿Desde cuándo? ¿Por qué? Y otra cosa, ¿el hecho de que esté entre los más vendidos ya es indicativo de que la novela es buena? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

 

2.- ¿Alguien me sabe decir por qué en las novelas de Eco siempre aparecen ilustraciones? Vale que en algunas son necesarias, pero creo yo que pierden el sentido cuando mientras que Eco describe a un personaje en la página 240, la ilustración sale en la 245… ¿o me lo parece a mí?

 

3.- A los que habéis leído el libro. ¿Soy yo o es que el autor  se excusa en la nota aclaratoria del final? ¿Está afirmando que el libro es una completa confusión? Os dejo un fragmento:

 

El Narrador se da cuenta de que, en la trama bastante caótica de los diarios aquí reproducidos (con todos esos (…) flashbacks), el lector podría no lograr remontarse al desarrollo lineal de los hechos, desde el nacimiento de Simonino hasta el final de sus diarios. (…)

 

Al Narrador, si hemos de ser francos, a menudo le ha costado orientarse, pero considera que un lector como Dios manda podría pasar por alto estas sutilezas y disfrutar igualmente de la historia. En el caso, de todas maneras, de un lector excesivamente puntilloso, o no fulmíneo en su comprensión, aquí hay una tabla que aclara las relacione (…).

 

¿Y encima se atreve a llamarme puntillosa?

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La misteriosa llama de la reina Loana. Umberto Eco.
Pros
  • Las primeras páginas, que guardan algo de la magia narrativa del autor.
  • La gran ambientación histórica.
Contras
  • La ingente cantidad de saltos temporales.
  • La ausencia de una trama clara a lo largo de toda la novela.
Recomendaciones
  • Si no habéis leído nada del italiano, empezad con otro. Corréis el riesgo de pensar que todas sus novelas son como esta, y nada más lejos de la realidad.

 

Namaste.