IMM, Literatura

IMM (90)

Un mes más os traigo los nuevos libros que han llegado a mis estantes:

  • Un fantasma en la garganta, Doireann Ní Ghríofa (Sexto Piso, 2023). Los libros también entran por los ojos y eso es lo que me ha pasado con este. Lo poético del título junto con lo hipnótico de la imagen de la cubierta bastó para desear leerlo. El envío corre a cargo de los amigos de Sexto Piso. Aquí la reseña.
  • Ellas hablan, Miriam Toews (Sexto Piso, 2020). De Toews leí hace no mucho Pequeñas desgracias sin importancia, una historia compleja sobre la vida, el suicidio, el dolor y las decisiones. Cuando vi que una película basada en este otro ha ganado un Óscar, sabía que lo tenía que leer. Envío de Sexto Piso.
  • Libro del desasosiego, Fernando Pessoa (Acantilado, 2013). Eterno pendiente, quiero leerlo desde hace mucho y al fin me he hecho con esta edición de Acantilado. Dicen de él que es indispensable.
  • El palacio azul de los ingenieros belgas, Fulgencio Arguelles (Acantilado 2003). Al contrario que los anteriores, de este no sabía nada de nada. Fue Fernando quien me lo recomendó, y como me fío de él lo anoté en mi libreta. Espero que me guste mucho más que el Gabinete de las Maravillas

  • Retrato de casada, Maggie O´Farrell (Libros del Asteroide, 2023). Probablemente O´Farrell sea un de las autoras que más han aparecido por aquí. De ella he leído (casi) todo lo que se ha publicado: Tiene que ser aquí (Libros del Asteroide, 2017), La primera mano que sostuvo la mía (Libros del Asteroide, 2018), Sigo aquí (Libros del Asteroide, 2019), Hamnet (Libros del Asteroide, 2021) y La extraña desaparición de Esme Lennox (Salamandra, 2009) así que tenía muchas ganas de hacerme con este título. Que sin, embargo, me ha entrado pereza cuando lo he visto plagando la red y cuando he leído algo de la sinopsis. Parece que no va muy lejana de la historia de Hamnet. Aquí la reseña.
  • Anoxia, Miguel Ángel Hernández (Anagrama, 2023). Del autor murciano he leído El dolor de los demás (Anagrama, 2018) e Intento de escapada (Anagrama, 2013). La verdad que no tenía pensado comprar este libro, pero la sinopsis me acabó convenciendo.
  • La guerra no tiene rostro de mujer, Svetlana Alexiévich (De Bolsillo, 2017). De la Nobel he leído Voces de Chernóbil, y estoy ahora mismo con El fin del Homo Sovieticus, avanzando de forma lenta. A la bielorrusa hay que leerla. Todo.
  • Basada en hechos reales, Delphine de Vigan (Anagrama, 2016, en esta edición 2023). La francesa es una de mis últimas filias, tras el gran éxito de Nada se opone a la noche he leído Las gratitudes y sigo con ganas de más. Por el momento he descartado el último título que ha sacado, Los reyes de la casa, y me he decantado por este. Como los anteriores, no es demasiado largo, es sencillo colarlo entre otras lecturas más densas.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros este mes?

¡Felices lecturas!

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (86)

No quiero cerrar 2022 sin mostraros los últimos libros que he comprado en Moito Conto este mes, más alguna incorporación editorial.

¡Empecemos!

  • Hard Land, Benedict Wells, (Catedral, 2022). Me sorprendí encontrarme con un nombre conocido pero que había olvidado. A Wells le publicaba una editorial que no paga a sus colaboradores y a pesar que El fin de la soledad me encantó le había perdido la pista. Ahora Catedral está publicando su obra. Estamos de enhorabuena porque es un autor muy interesante. Este lo leeré en breve, a ver qué tal.
  • Zama, Antonio di Benedetto (A.hache, 2022). Este título lleva, seguramente, décadas en mi punto de mira, pero nunca encontraba ninguna edición para leerlo. Fue una alegría toparme con él. Hablan maravillas de esta novela.
  • Meridiano de sangre, Comarc McCarthy (DeBolsillo, 2014). Admito que no he leído al autor. Tampoco he visto la famosa película de La carretera, pero pienso enmendarlo pronto. Este me han dicho que es una buena opción para empezar a leerle.

  • Pequeñas desgracias sin importancia, Miriam Toews (Sexto Piso, 2022). Una novela de la que todo el mundo está hablando genial y que ya he podido leer. El envío corre a cargo de la editorial. ¡Gracias!
  • La cosecha del dragón, Upton Sinclair (Hoja de Lata, 2022). La sexta entrega de la saga de Lanny Budd, de la que ya sabéis que soy fan, promete traernos muchas más aventuras. Qué bien que haya editoriales tan comprometidas por los buenos libros como los amigos de Gijón. Tengo muchas ganas de ponerme con él pero voy retrasada con la lectura de la saga…¡habrá que ponerle remedio!
  • La Biblia de neón, John Kennedy Toole (Anagrama, 1997). Llevo años buscando esta novela, la primera que escribió el autor de La conjura de los necios. Como no había forma de hacerme con ella nueva he acabado recurriendo a la segunda mano. Creo que no será una novela muy significativa pero tenía muchas ganas de hincarle el diente.

Y vosotros, ¿habéís comprado muchos libros en este último mes del año?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (81)

Después de los nuevos libros de abril, llegamos a mayo y la Feria del Libro de Madrid.

Os muestro las compras de estas semanas, en primer lugar, mi visita a la librería antes de la feria:

  • Matadero 5, Kurt Vonnegut (Blackie Books, 2021). Leí en su día este libro pero tenía claro que debía volver a leerlo. Esta nueva edición me lo recordó y en un arrebato consumista, he decidido comprarlo, así que aquí lo tenemos.
  • Sobre la muerte de un perro, Jean Grenier (Periférica, 2022). Un tratado de corte intimista que escribió el francés tras la muerte de su perro. Aquí la reseña.
  • El extranjero, Albert Camus (Debolsillo, 2021). De Camus leí, en un tiempo preblog, La peste. Tenía pendiente volver a leerle y por lo que sé esta es una muy buena opción.

Y ahora, los libros que he comprado en la Feria del Libro de Madrid, este año tenemos dos grupos muy diferenciados. Primero, los nuevos:

  • El museo de la rendición incondicional, Dubravka Ugresic (Impedimenta, 2022). De esta misma autora tengo La edad de la piel esperando en el estante pero no sé por qué me da que voy a empezar con este.
  • La escuela de Eddie, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2022). La última novela que ha publicado la editorial de la autora de La librería, de quien también leí El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a publicar reseña por aquí). Volver a una autora que te gusta siempre resulta una tabla de salvación en caso de emergencia libresca.
  • El cielo de Lima, Juan Gómez Bárcena (Salto de Página, 2017): aproveché que vi en la Feria al autor para comprarlo y que me lo firmara, aún con alguna mirada nada amistosa de quienes estaban en la caseta (se ve que no les hizo mucha gracia que sacara más de dos libros del autor con anterioridad y que llevaba de casa).
    Al fin he podido conocer al autor, con el que he podido disfrutar y sufrir a partes iguales con Kanada, Ni siquiera los muertos y Los que duermen. Ya os adelanto que en seguida os cuento qué tal el último, Lo demás es aire.

Y aquí, las relecturas:

  • La trilogía de la memoria, Sergio Pitol, (Compactos Anagrama, 2019). Leí La trilogía de la memoria hace tiempo y me gustó tanto, tanto que le dediqué no una ni dos sino tres entradas, correspondientes a cada una de las partes. Mi ejemplar está bastante ajado y me tentaba llegar a tener esta edición conmemorativa.
    ¿Era necesario? No. ¿Estoy encantada? Pues sí.
  • Viajes con Heródoto, Ryszard Kapuściński (Compactos Anagrama). Leí Ébano hace tanto que no está publicado en el blog. Me obnubiló. Pero desde entonces no he vuelto a leer al polaco. De toda su obra dicen que esta es una muy buena opción. Espero leerlo pronto, que parece que ahora me ha dado por la no ficción.
  • La insoportable levedad del ser, Milan Kundera, (Tusquets, 2006): tengo muchas ganas de releer esta historia. La leí en un ejemplar de la biblioteca antes del mundo blog, así que a ojo estimo que la leería hace 15 años. De hecho, es uno de los primeros ejemplares de la editorial y casi, casi, les cuesta encontrarlo a las que atendían la caseta. Por suerte estaba, la otra única opción era buscarlo de segunda mano.

Y a vosotros, ¿os ha traído muchos libros la primavera? ¿Os habéis acercado a alguna de las múltiples ferias que pueblan las calles?

Namaste.

Autor, Literatura, Mann

La muerte en Venecia, Thomas Mann

Lo admito: vuelvo a leer a Mann animada por las nuevas ediciones de DeBolsillo de sus obras principales. La verdad es que después de haber sufrido lo que no está escrito con la lectura de La montaña mágica, descarté por completo volver a leer alguna obra del autor, en especial Los Buddenbrook.

Pero claro, ¿por qué no regresar con una novela mucho más corta y de temática muy diferente a aquélla?

En este caso, es otro personaje masculino el protagonista de la historia: Gustav von Aschenbach decide buscar la inspiración viajando a Italia, con objeto de pasar unos días en Venecia y poder conseguir superar un bloqueo escritor.

La trama se centra en dos temas principales: el enamoramiento de Aschenbach de un muchacho llamado Tadzio con el que coincide por casualidad en el hotel, y con el que la adoración que siente por una belleza inaccesible irá en aumento.

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

Página 43

Pero además, mientras el protagonista se dedica a seguir con su mirada los juegos y las idas y venidas de Tadzio, lo que ocurre en el exterior se desmorona. La ciudad va convirtiéndose, poco a poco, en un lugar fantasma como consecuencia de la epidemia de cólera que asola el continente.

¿No había tomado una decisión precipitada y errónea, imputable a un estado enfermizo y que en ningún caso debía ser determinante? (…) Demasiado tarde. Tenía que seguir queriendo lo que quería el día anterior.

Página 61

Sorprende, y apabulla leer exactamente, palabra por palabra, a un escritor que en 1912 describió a la perfección lo que vivimos el año pasado: el silencio de las autoridades, el cambio de ánimo de la ciudad, los murmullos y las frases a medio decir, las reticencias, cada ciudadano temiéndose lo peor pero esperando lo contrario, haciendo lo que buenamente puede para huir de la enfermedad y esa sensación de miedo e incertidumbre en el ambiente ante una situación peligrosa de la que no se espera nada bueno.

Mann es universal. Y lo es porque la forma de acercarse a los temas es atemporal, no entiende de circunstancias concretas: la reflexión la hace desde la misma alma humana, desde el común de todos los seres de este planeta. Es capaz de extraer la esencia de los temas, de acercarse a algo que el común de los mortales da por hecho y conseguir analizarlo, medirlo, detallarlo.

Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre dos personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no intercambiar saludo ni palabra alguna.

Página 83

Una muy buena forma de acercarse al gigante alemán, con un libro corto, asequible y que rompe los prejuicios de miedo que se le tienen a los grandes clásicos.

Y vosotros, ¿lo habéis leído?

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W.N.P. Barbellion.
Lolita, Vladimir Nabokov.
Pros – La visión atemporal del autor de cada tema que menciona.
– Frases destacadas frecuentes que hacen disfrutar de la lectura.
Contras – Con los ojos de un lector del siglo XXI la fijación de Aschenbach con Tadzio es desagradable.

Namaste.

Autor, Eco, Literatura

El péndulo de Foucault, Umberto Eco

Si echo la vista atrás y pienso en alguno de los libros que supusieron un pilar en mi vida como lectora, sin duda este libro se encontraría en ese listado.

el-pendulo-de-foucaultRecuerdo que lo leí hace mucho años, que me quedé alucinada con lo que tenía entre manos y que llegado un punto levanté la vista y me quedé con la mandíbula a punto de desencajarse.

Tiempo después, llegué hasta a cabrearme con Eco cuando leí El cementerio de Praga, pero tras el fallecimiento del italiano y, sobre todo, tras este artículo de la Jot Down que firma Josep Lapidario, consiguió que se me empañaran los ojos y que decidiera que lo iba a releer. (Sí, también aparece en el programa de Convénzeme, pero al pobre no le dejan explicarse).

El momento llegó el año pasado, con la llegada del otoño y aprovechando una lectura conjunta.

Nuestros protagonistas son tres: Causabon, Belbo y Diotavelli. Estudiosos amantes de la historia, comienzan a tirar de un hilo conspiranoico que se les volverá en contra un tiempo después. Un hilo en el que aparecen los templarios, los rosacruces, los judíos y hasta Hitler.

¿Es posible que la realidad no sólo sobrepase a la ficción, sino que la preceda, o más bien se apresure, con adelanto, a reparar los daños que la ficción provocará?

Página 227

El péndulo de Foucault es un laberinto de teorías, referencias históricas y literarias y muchas, muchas curiosidades. Una oda satírica a los libros que se pondrían de moda después, los best-sellers pseudohistóricos, los misterios con protagonistas que buscan el Grial, el arca de Noé o la tumba de algún apóstol. Eco lo toma como punto de partida y lo malea, consiguiendo una magnífica pasta en la que, como buen semiótico, cabe todo. Un despliegue de efectos, flashbacks, conocimientos, historias y anécdotas por parte de un enorme escritor que nos muestra una parte de las cosas que le interesan y que conoce.

Me estaba preguntando quiénes somos nosotros. Nosotros, que pensamos que Hamlet es más real que el portero de nuestra casa. ¿Qué derecho tengo a juzgar a éstos, yo que voy buscando a Madame Bovary para armarle un escándalo?

Página 441

Y es que desde las citas que enmarcan cada capítulo, hasta los recuerdos evocadores de Belbo, pasando por los diálogos, caben multitud de temas, de reflexiones y de referencias históricas, literarias, cinéfilas, filosóficas. Lógicamente, tomándolo como partida, surgen comentarios y polémicas en muchísimas de las cosas que dicen y hacen esos personajes.

A partir de entonces, todo búho vivo me habría parecido muerto, entregado por Salon a aquella esclerótica eternidad. Observé el rostro de aquel embalsamador de faraones bestiales, sus cejas pobladas, sus mejillas grises, y traté de descubrir si era un ser vivo o una obra maestra de su propio arte.

Página 567

Obviamente, en un libro de 800 páginas hay momentos en los que se puede hacer un poco pesado o denso. El mismo autor admitía que las 150 primeras páginas eran una prueba para el lector. La verdad es que lo recordaba mucho más denso. Quizá ahora sabía lo que me esperaba. Mi recomendación es que os toméis vuestro tiempo al leerlo. Veréis cómo en determinados capítulos no queréis dejar de leer. Simplemente dadle un poco de margen.

Volver a leer un libro que nos ha marcado tanto tiempo después es toda una experiencia. Por un lado, la sorpresa de olvidar muchos detalles, de no recordar qué ocurre a continuación, qué fue primero y qué ocurrió después. Sin embargo, conforme avanzaba la familiaridad con personajes, diálogos y las citas que acompañan los capítulos se hacía patente.

Comentar, además, cada fragmento destacado, cada tema polémico que sale a colación, cada opinión que los personajes nos generan no hace más que dar más valor a la historia. Intuir qué es lo que viene y que la otra persona que lee el libro se entusiasme por él, recordar esa misma sensación que uno sintió en la primera lectura… eso lo consiguen los buenos libros.

Y si después de todo el recorrido, de pasar cada página, de acabar con los post-it y de llegar al final uno se pregunta: ¿Ya? Sólo queda añadir: Siempre nos quedará París. Y el Péndulo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El nombre de la rosa, Umberto Eco.
Pros
  • La cantidad de temas que surgen.
  • El estilo de Eco para componer una historia compleja.
Contras
  • El inicio se puede hacer un poco cuesta arriba.

Namaste.

Autor, Borges, Literatura

Ficciones, Jorge Luis Borges

Hablar de determinados libros resulta un asunto complicado. Éste es uno de esos.

Tenía pendiente volver a leer a Borges desde hace mucho tiempo, cuando leí un libro suyo que en su momento no supe apreciar. Tras esta experiencia me atenazaba una doble sensación: quería leerle pero tenía miedo por si no me gustaba. No en vano Borges es uno de los más aclamados autores en lengua castellana.

FiccionesAsí las cosas, Bartleby me regaló este ejemplar y decidí que ahora era el momento.

A partir de aquí comienza lo difícil.

El libro de cuentos se divide en dos partes: El jardín de senderos que se bifurcan y Artificios. La primera fue publicada primero como libro individual, y posteriormente se añadió la segunda parte para configurar un libro único.

Los cuentos que se incluyen en Ficciones difieren de longitud y temática, pero si algo tienen en común es su carga estilística, que nos mete en laberintos y misterios, donde cada frase y cada palabra pesa como una mole, donde hay que coger aire de vez en cuando.

Leyendo este libro me he sentido zarandeada, sin saber qué esperar, incómoda, cansada. Exhausta tras leer dos páginas, dos párrafos, dos frases.

Leyendo este libro he mirado al infinito tratando de procesar toda la información, he boqueado, he mirado a los lados quizá esperando una palmadita en la espalda de algún lector que supiera reconocer por lo que estaba pasando.

Leyendo este libro me he sentido apabullada, presionada. Al saber que estaba en mi mesilla esperando su turno, con atracción y miedo a la vez.

Ficciones es uno de esos libros que hay que releer. Que atrapan en un mundo que a día de hoy no soy capaz de comprender, pero que reconozco por su calidad, por su visión, por lo absolutamente fuera de serie del uso del lenguaje.

Con Ficciones me he sentido muy pequeña. Como aquélla lectora que no sabía interpretar las letras y aprovechaba para jugar con los libros troquelados en forma de coche desplazándolos por las mesas. Como la lectora que comprende cada palabra pero que no consigue alcanzar la magnitud de cada significado, sobrepasada por el estilo de Borges.

Eso es lo que he sentido leyendo a Borges. Para saber qué sentiríais vosotros tendréis que leerlo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de Borges y cómo va planteando las tramas.
  • Me encanta esta edición de DeBolsillo.

Contras

  • Apabulla, hay que leerlo con paciencia y despacio.

Namaste.

 

 

IMM, Literatura

IMM (7)

Vuelvo para mostraros las últimas adquisiciones literarias. Son las siguientes:

Novelas de Yglesias, Grossman y Saramago
Novelas de Yglesias, Grossman y Saramago

  • Un matrimonio feliz, Rafael Yglesias. Gracias a Libros del Asteroide por ponerse en contacto conmigo y enviarme un ejemplar de su última novela publicada. Tiene muy buena pinta y estoy deseando empezarlo.

  • Vida y destino, Vasili Grossman. Los amigos de Priceminister cumplieron su promesa y me han enviado este pedazo de ejemplar de 1000 páginas de la editorial Debolsillo (que me encanta, no sé si lo he comentado alguna vez). Tenía muchas ganas de leerlo y por eso decidí pedir este. De momento, tendrá que esperar…

  • El evangelio según Jesucristo. José Saramago. Me pasa algo con este portugués: aunque a veces me decepciona, quiero leer sus libros. Alguien (siento no saber quién fue, y eso que he estado buscando) publicó hace no mucho una entrada sobre este mismo libro, y me atrajo mucho, hasta tal punto que decidí pedirlo como libro del mes de marzo a Popular Libros. Aquí está y en breve lo empezaré.

Esto es todo por el momento. Pasad un fantástico fin de semana lleno de lecturas.

Yo haré lo propio, además de escribir (por fin) algunas de las reseñas pendientes.

Namaste.