Autor, Dostoievski, Literatura

Noches blancas, Fiódor Dostoievski

Si lleváis tiempo por aquí sabréis que suelo ordenar las lecturas por contrastes. Así que cuando termino una novela ambientada en la España del siglo XX, el siguiente libro ha de ser algo diametralmente opuesto. Y si es un tocho, mejor empezar una novela corta.

Así fue como llegué a Noches blancas (Nórdica, 2019), porque realmente mi propuesta del ruso para este año era leer Los demonios. Pero claro, ya sabemos que una novela más corta es mucho más sencilla de colar entre lecturas.

Noches blancas es una historia muy cortita que tiene lugar en San Petersburgo, en el momento de las noches blancas del mes de junio, cuando el sol no llega a ocultarse debido a la cercanía del solsticio de verano. Un joven solitario se encuentra de forma casual con una mujer que parece que está esperando a alguien. Entre ambos surgirá una amistad, y ella, durante los 3 días de estas noches blancas, le narrará su historia.

Ahora me gusta recordar y visitar en un periodo determinado los lugares donde una vez fui feliz a mi manera, me gusta levantar mi presente en consonancia con un pasado que ya no va a volver y suelo vagar como una sombra, sin necesidad y sin objetivo, apesadumbrado y triste, por las calles y los rincones de San Petersburgo.

Página 58

Escrita en 1848, en esta nouvelle Dostoievski huye de sus temas típicos (el juego y la relación paterno-filial) pero ya deja entrever las reflexiones nihilistas que desarrollará 20 años después en sus novelas más reconocidas.

En concreto, la soledad de ambos, la incertidumbre y el amor son los protagonistas de una historia de apenas 100 páginas, de corte intimista pero con toda la fuerza en la que se nos trasmite cada uno de sus sentimientos.

Y te preguntas: «¿Dónde están tus sueños?». Y meneas la cabeza y te dices: «¡Qué rápido pasan los años!» Y de nuevo te preguntas: «¿Y qué has hecho tú con tus años? ¿Dónde has enterrado tu mejor época? ¿Has o no vivido? «Mira – te dices-, mira, en el mundo empieza a hacer frío». Y pasarán más años y con ellos vendrá la lóbrega soledad, vendrá la temblorosa vejez con un bastón y, con ellos, la melancolía y el desaliento. Palidecerá tu mundo de fantasía, cesará, se marchitarán tus sueños y se caerán como las hojas amarillas de los árboles…

Página 59

Noches blancas es una historias que se lee en una tarde. Llena de calidad en sus reflexiones, no necesita más que un par de personajes para meternos de lleno en una historia en la que pesan más los diálogos que la acción en sí.

Me ha sorprendido mucho, quizá la novela más atípica del autor que he leído. Perfecta para leer una de estas tardes de lluvias que se avecinan, ¿no creéis?

FICHA:

Te gustará si te gustó El jugador, Fiódor Dostoievski.
Pros – Las reflexiones de los protagonistas.
– Perfecto para empezar a conocer al autor.
Contras – Pierde la profundidad típica de las novelas largas.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (79)

Regreso con las nuevas incorporaciones a mis estantes, en este caso, unas cuantas novedades recién salidas de la imprenta:

  • Betty, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2022). Aunque (en teoría) estoy intentando comprar pocas novedades, hay libros que bien por la mano de la que vienen o por algún detalle que comentan otros lectores me acaban convencido de leer. Este es un buen caso, porque lo cierto es que no lo conocía, me entraron ganas de leerlo en cuanto lo compré y lo he devorado en unos pocos días. Enseguida publico la reseña.
  • El universo de Dostoievski, Tamara Djermanovic (Acantilado, 2022). Un título con el que me topé por casualidad en la librería y que compré porque me pareció interesante la temática. La verdad que estos ejemplares de Acantilado son muy atrayentes.
  • Buena suerte, Nikolas Butler (Libros del Asteroide, 2022). Con Butler empiezo a tener una relación algo tormentosa, y de hecho me planteé no comprar este libro, pero he caído. Después de Canciones de amor a quemarropa llegó El corazón de los hombres y más tarde Algo en lo que creer. Mi entusiasmo con sus historias se ha ido enfriando, y aún así la verdad no sé por qué he decidido darle otra oportunidad. ¿Será esta la que incline la balanza?
  • Brighton Rock, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2022). El último libro de Graham Greene que ha recuperado la editorial, tras El final del affaire y El final de la trama. El primero me encantó, el segundo no lo he leído. Este no me lo podía perder.

  • Las almas muertas, Nikolái Gógol (Nórdica Libros, 2022). Habiendo comprado hace poco Historias de San Petersburgo no tiene sentido adquirir un nuevo título del ruso (que encima es aún más largo), la verdad. Aún así la edición me llamó la atención y aquí está. Vamos, que otro para el estante.
  • Los nombres prestados, Alexis Ravelo (Salamandra 2022): leí al canario hace ya unos cuantos años, en concreto La vida breve de Neck Blackbird. Desde entonces, nada, y eso eso Marta Marne es lectora entusiasta. He decidido cambiar el tercio de la temática que estoy leyendo y creo que caerá esta Semana Santa.
  • Sinsonte, Walter Tevis (Impedimenta, 2022). Desde que vi la portada supe que tenía que comprarlo. Os lo aseguro: gana en directo. Pero además la temática de ciencia ficción tiene muy buena pinta. Pienso colar su lectura enseguida.
  • Posesión, Byatt (Anagrama, 1992): la búsqueda de este libro ha sido toda una odisea. Que estaba publicado en Anagrama hace tiempo ya lo sabía, que era imposible de encontrar, también. Suponía que aprovecharían la reeditarlo en la versión conmemorativa de su 50º aniversario. Me equivocaba, así que he acabado recurriendo a la segunda mano. Todos los que la han leído dicen que es espectacular, espero que merezca la pena.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas semanas? ¿Planeáis comprar alguno de estos títulos el día del Libro?

Namaste.