Archivo para 14 octubre 2019

14
Oct
19

El año del pensamiento mágico, Joan Didion

De El año del pensamiento mágico sólo conocía dos cosas: la primera, que el tema predominante es la muerte. La segunda, que todo el mundo lo recomendaba. Nunca había leído a Joan Didion. Me alegra por fin haberle puesto solución al fin.

El-año-del-pensamiento-mágicBusqué este libro pero nunca lo encontraba, hasta que me topé con esta nueva edición, publicada en mayo de 2019 e ilustrada por Paula Bonet en mi visita a la librería Jarcha. No os voy a engañar: el hecho de que esté ilustrado me da bastante igual, porque lo que quería era leer el libro. Sé que hay muchas personas a las que le encanta Paula Bonet y escogerían esta edición por encima de otras. A mí realmente me da más igual.

El hecho de no leer la sinopsis y tan solo apuntar un título te lleva a situaciones como esta: desconocía que se tratara de una historia de no ficción. En el año 2003, el marido de Joan Didion fallece. Una noche como tantas otras, en las que mientras están cenando como otro día cualquiera, el corazón de John se para. Un mazazo imprevisto, el estupor de una mujer que rememora los actos previos, que trata de recordar cuáles fueron las últimas situaciones con él, sus conversaciones y sus actos, con el halo perenne de no haberse podido despedir de él, de saber que la cotidianidad impidió una adiós como merecía.

La muerte toca y cambia, llega y no avisa, hay un momento en el que todo era normal pero después de dos segundos ya no lo es. Joan Didion reflexiona sobre ese punto, remitiendo a lecturas, textos y autores para analizar ese crítico momento.

Pero además, Didion reflexiona y rememora, y también nos cuenta cómo vivió la enfermedad de su hija Quintana, que mientras su padre yacía muerto en la cocina de su casa, se debatía entre la vida y la muerte a causa de una enfermedad que le había llevado de hospital en hospital los últimos meses.

La familia de Joan Didion se desquebraja y ella se queda sola, incrédula y dolida, intentando asimilar el dolor y la pérdida que está sufriendo.

Los supervivientes miran hacia atrás y ven presagios, mensajes que se perdieron.

Página 156

El año del pensamiento mágico es un golpe de realidad para el lector. Recorremos el mismo sendero que la autora, pensar qué pasaría si hoy es la última vez que vemos a una persona querida, qué sensación tendríamos si supiéramos que no hay un mañana para este amigo con el que acabamos de vernos, que todos esos planes quedarán en el aire. También es una historia de supervivencia, porque en todo ese dolor Didion tiene una hija que está intentado salir adelante. Una hija que necesita compañía, que está intentando sobrevivir.

El año del pensamiento mágico es un libro duro e incómodo pero también pone en valor muchas de las cosas que intentamos no decir o no pensar. Situaciones ante la muerte, reacciones, miedos:

Somos seres mortales imperfectos, conscientes de esa mortalidad incluso cuando la apartamos a empujones, decepcionados por nuestra misma complejidad, tan incorporada que cuando lloramos a nuestros seres queridos también nos estamos llorando a nosotros mismos, para bien o para mal. A quienes éramos. A quienes ya no somos. Y a quienes no seremos definitivamente un día.

Página 204

La verdad es que El año del pensamiento mágico es un libro muy recomendable, que analiza desde diferentes puntos de vista la muerte de una persona cercana. Un texto que nos deja con un nudo en el estómago desde la primera línea. Sin embargo,  también creo que va perdiendo fuerza en la parte final y que si hubiera incluido menos páginas le habría ayudado a cerrarlo mejor, aunque entiendo que un libro de este estilo es muy complicado dejarlo como libro redondo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La forma en la que Joan Didion narra su historia.
  • Cómo incluye referencias y textos y a la vez nos cuenta sus sentimientos.

Contras

  • Hacia la mitad pierde fuerza.

Namaste.

10
Oct
19

Premio Nobel de Literatura 2018 y 2019

Hoy es uno de esos días relacionados con la literatura que me gustan: se ha fallado el Nobel.

En este caso, además, hemos tenido dos premiados, correspondientes a 2018, cuando no se entregó el galardón, y a este 2019: Olga Tokarczuk y Peter Handke.

Veo a reconocer dos cosas: la primera, no he leído a ninguno de los dos. La segunda, tampoco los conocía.

Pero si para algo sirve este premio es para poner el foco en otros autores. Sé que hay muchas personas que ignoran el Nobel, que son escépticos con los premiados o que directamente no le otorgan importancia. La verdad, yo no. ¿Habría conocido a Svetlana Aleksiévich si no le hubieran dado el Nobel en 2015? Probablemente no, precisamente porque entre tantas obras, tantos libros y tantos autores es fácil que desconozcamos a uno que no tenga tanta repercusión vía marketing o ventas pero que tenga una calidad como la que leemos en Voces de Chernóbil, por poner un ejemplo.

Por eso, para mí hoy es un día alegre. No sólo porque los jueves ya huelen a fin de semana sino porque la ilusión de descubrir un nuevo autor, una nueva voz, diferente y novedosa es algo que me pone contenta.

Tendremos que esperar a que Anagrama publique Los errantes de Olga Tokarczuk pero mientras tanto podemos hincarle el diente a Sobre los huesos de los muertos (Siruela) o si nos decantamos por el austríaco Handke, por Los avispones o Contra el suelo profundo Peter Handke (Nórdica).

Mención especial a aquéllos que comparten su experiencia lectora: Yossi, Karo, gracias.

¿Ha quedado claro que me voy a la librería?

Namaste.

02
Oct
19

Tierra de mujeres, María Sánchez

Tierra de mujeres de María Sánchez apareció en mis redes sociales y no se fue hasta pasado bastante tiempo. Aunque intento evadirme de este tipo de influencias (porque la lista de pendientes ya es bastante larga sin ellos y porque sé que este tipo de lectura no suele ser para mí), acabé comprando un ejemplar en la Feria del Libro.

Tierra-de-mujeresColé su lectura entre otras que en teoría iba a leer antes para conocer de primera mano este ensayo rural que nos ofrece María Sánchez.

Sánchez es una joven veterinaria que vive en la España rural, lo que muchos llamamos España vacía y lo que anteriormente se definía simplemente como pueblo. Trabaja con ganaderos y nos ofrece su visión de su vida y de la despoblación rural que obliga a muchos a emigrar y a otros a resistir. A lo largo de sus páginas rememora la vida de las mujeres que han trabajado en lo rural, además de reflexionar sobre el pasado y el porvenir de una tierra que en determinados momentos puede parece baldía.

Su visión incluye la relación de lo urbano con lo rural, el feminismo y la despoblación. En este sentido Tierra de mujeres es a la vez un ensayo y dos a la vez.

Querer, aferrarse.

Aferrarse una y otra vez a esa genealogía con voz y memoria de despensa llena de tarritos de semillas, de especias y aliños, de pesos y canastos que nunca tuvieron reparo a llenarse para compartir con los suyos.

Página 162

A primera vista pensé que su visión y la mía coincidirían en determinadas cosas: yo también soy una mujer joven que vive en una zona bastante despoblada, aunque no me dedique a lo rural y mi día a día sea muy diferente. Y lo cierto es que en algunas reflexiones coincidimos:

El medio rural y sus habitantes no necesitan que ninguna literatura los rescate. Necesitan que se los reconozca al fin, ocupar su espacio y recuperar su voz. Necesitan más que nunca que se afronten de verdad sus problemas y sus necesidades.

Página 96

Sin embargo, hay algunas otras cosas que me han hecho extrañarme. Durante toda la lectura he tenido la constante sensación de que la estructura o la edición no está del todo bien, que hay cosas que se repiten, otras que no se saben hasta la mitad del libro, otras interesantes de las que nos enteramos al final. Esto es, que parecen un conjunto de temáticas diferentes escritas en momentos temporales distintos que se han adicionado con posterioridad.

Además, con algunas otras cosas no puedo sino estar en desacuerdo:

Como tantas mujeres, yo no tengo habitación propia para escribir. (…) Escribo en la misma mesa en la que como.

Página 134

Me parece algo partidista utilizar la referencia a Virginia Woolf para ejemplificar un supuesto victimismo. Porque en el momento en el que estás viviendo sola, aunque tengas que escribir en la mesa en la que comes y donde trabajas ya tienes una habitación para ejercer tu libertad. Qué más habrían querido muchas.

No somos la España vacía.

Página 96

Creo que la referencia a La España vacía de Sergio de Molino es totalmente necesaria y obligatoria, teniendo en cuenta su importancia en la temática. Lo que no acabo de comprender es esa tendencia a utilizar el contenido de la palabra sin usar esa palabra, esto es, pareciera que queremos deslegitimizar al autor de la expresión sustituyéndola por otra que sin embargo significa lo mismo. En resumidas cuentas: para no usar La España vacía acabo acuñando La España vaciada para referirme a lo mismo. Lo justo sería, simplemente, admitir que el término de Del Molino es el más directo y el que más ha calado. Al César lo que es del César.

Así que en parte acabé dándome la razón a mí misma. Por un lado, me ratifico en la idea de que este tipo de lectura no es para mí, pero la verdad me ha parecido un libro interesante y creo que mi ejemplar va a pasar por distintas manos porque varias personas de mi alrededor podrán sentirse interesadas por su texto.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La nostalgia y ternura cuando evoca a sus familiares y el amor a la tierra que desprende.
Contras
  • La estructura de la historia no me ha convencido, da la sensación de que se han reutilizado fragmentos. Al texto le falta uniformidad.

Namaste.




Estoy leyendo…

octubre 2019
L M X J V S D
« Sep    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 1.655 seguidores

Dirección de contacto

Si quieres ponerte en contacto conmigo, puedes escribirme:

Sígueme en Twitter

¡Sígueme en Twitter!

Categorías

Archivos