IMM, Literatura

IMM (68): el regreso.

31 de agosto. Día Internacional del Blog. Buen momento para volver por aquí y dejaros unas palabras después de tanto, tanto tiempo.

La vuelta a la mal llamada Nueva Normalidad me dejó bastante descolocada. En junio me prodigué poco por aquí y en julio directamente desaparecí. Mis vacaciones coincidieron con un bloqueo lector que me llevó hasta agosto, donde la falta de tiempo me animó a mis pocas ganas de leer para avanzar poco o nada en mis lecturas.

Pero al final, poco a poco, los días se hacen paso y aunque he ido escogiendo lecturas más o menos sencillas que me ayudaran a seguir mi bajo ritmo lector, he podido acabar algún que otro libro que os iré enseñando.

Además, como era de esperar, tenía muchas ganas de pasarme por las librerías. En este caso os traigo el primer pedido que hice, 10 libros, la cifra que suelo comprar cuando me acerco a la Feria del Libro de Madrid. Son los siguientes:

  • El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad. La edición la firma la editorial Navona, que ha decidido sacar una línea con los libros ineludibles, los que siempre figuran en la lista de libros atemporales. Justo lo estoy leyendo ahora mismo. Es corto así que espero terminarlo en breve.
  • Nada más real que un cuerpo, Alexandria Marzano-Lesnevich. Recomendación de Diego por Instagram (otro lector enamorado de Libros del Asteroide). Un libro que tenía curiosidad por conocer. Como siempre, no leí la sinopsis antes de comprarlo. Os adelanto que hay un asesinato, el resto lo dejo para la reseña, que ya lo he terminado.
  • Hambruna roja, Applebaum (Debate). Suelo comprar ensayos históricos sobre temas que me interesan. El Holodomor ucraniano es uno de ellos, así que me decidí por este.
  • Mientras agonizo, William Faulkner. A pesar de que ¡Absalón, Absalón! en la estantería desde hace bastante, me tentó esta edición conmemorativa de Anagrama y al final se vino conmigo.
  • Heredarás la tierra, Jane Smiley (Tusquets). He leído un par de libros de esta autora (La edad del desconsuelo y Un amor cualquiera) y ambos me gustaron. Con este título le dieron el Premio Pulitzer así que mis expectativas son muy altas.
  • Viaje a Rusia, Josep Pla (Destino). La pluma lúcida e inteligente de Pla la disfruté en El cuaderno gris, y me apetecía volver a él. Ha pasado demasiado tiempo, lo sé.
  • La piedra de toque, Edith Warton. Esta edición la firma Circulo de Tiza. Y sí, de verdad que este va a caer en breve.
  • Middlemarch, George Eliot (Alba Editorial). Uno de mis eternos pendientes que quiero leer cuanto antes. Libro largo, mítico, de esos que hay que leer y que admito, me avergüenza decir que yo aún no lo he leído.
  • La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro. Descubrí al autor por el ensayo de Aquellos años del boom, de Xavi Ayén. No lo he leído nunca y tras ver esta edición del 90 aniversario de Seix Barral me animé a escoger este título. No me digáis que la portada no es preciosa.
  • Howards End, E. M. Foster. Lo he visto mucho por redes sociales y todo el mundo habla de él. Tengo curiosidad por conocer su contenido, porque como siempre, no sé de qué trama. Sólo sé que me atrae mucho. Sí, también es bastante largo.

Y vosotros, ¿qué estáis leyendo? ¿Habéis leído alguno de los que traigo?

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Eugenides, Literatura

Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides

Lo reconozco: soy una lectora atípica. Empiezo por el final. En el caso de Eugenides, leí primero Middlesex y después La trama nupcial, para acabar leyendo (al fin) su novela más conocida, la más corta y la única con versión cinematográfica.

Las-virgenes-suicidasMientras que otros lectores empiezan por los libros cortos, yo lo dejé para el final.

El problema de decantarme siempre por los libros largos es que en ocasiones no tengo demasiadas opciones cuando quiero alternar un libro corto entre otros tochazos. De ahí que colara esta lectura, uno de esos libros que esperan paciente su turno.

Sin embargo, Las vírgenes suicidas no funciona como libro de transición porque desde el inicio el autor te deja claro que no te va a soltar hasta que lo termines. El inicio es contundente al respecto:

La mañana en que a la última hija de los Lisbon le tocó el turno de suicidarse -esta vez fue Mary y con somníferos, como Therese-, los dos sanitarios llegaron a su casa sabiendo exactamente dónde estaba el cajón de los cuchillos y el horno de gas y dónde la viga del sótano en la que podía atarse una cuerda.

Página 9

Mi sorpresa inicial fue encontrarme con lo que adelanta el título. Quién sabe por qué pensé que se trataría de una alegoría del texto y no, pura y llanamente cinco chicas suicidas. Ya sabéis: no leo la sinopsis.

Sorprende además el uso del narrador del autor. Esta vez escoge como narrador a un vecino indeterminado de las chicas, que además se explica en representación del grupo de chavales que fueron viviendo la evolución de la casa de los Lisbon. Lo hace además, desde un momento posterior a los sucesos, cuando rememoran lo que pasó 20 años antes.

Con la misma anormal persistencia, los conocimientos que teníamos de Cecilia también crecieron después de su muerte.

Página 41

Una evolución que comienza con una aparente normalidad, a pesar de los extremismos morales de la madre, pero que va cerrándose poco a poco, agobiando a las chicas que intentan sobrevivir en la casa. Un ambiente opresivo para ellas que se enrarece por momentos, pero también atractivo para sus vecinos, que ven a las muchachas como misteriosas y herméticas.

Un año y medio después todo ha terminado. Las cinco hijas de los Lisbon han muerto y esos vecinos siguen sin haber conocido qué sucedía realmente en esa casa, qué se les pasaba por la cabeza a las chicas. Una incógnita que forma parte del misterio.

Era un olor tan denso que parecía líquido y, si te introducías en él, era como si te salpicase.

Página 155

Las vírgenes suicidas es una historia que arrolla. Es curioso comprobar cómo tiene tanta fuerza sin caer en describir violencia, acción o tan siquiera, algún tipo de discusión. El misterio y la incertidumbre pesa sobre la trama, a fin de cuentas nadie sabe demasiado sobre los motivos de un suicida. Imaginemos si además son jóvenes apartadas, que funcionan como un cuerpo autónomo y que sólo se relacionan entre sí y con su familia.

Poco tiene que ver con otras obras del autor, ni en temática ni en el tono de la historia. Pero la calidad, el modo en el que Eugenides organiza la trama, cómo va incluyendo el resto de los elementos, el uso conveniente de los saltos temporales… todo lo que hace lo hace bien. Es cierto que no me ha parecido una novela tan redonda como Middlesex (seguramente influye que sea muchísimo más corta), pero la verdad es que me ha gustado.

Si buscáis una novela que os sacuda de un bloqueo lector, algún libro que os dé un buen empujón, esta es una buena opción. Ahora me falta ver la película.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Inicio potente y arrollador.
  • El uso sorprende del narrador para contar, manteniendo el misterio, la historia de Therese, Mary, Bonnie, Lux y Cecilia.
Contras
  • Me ha costado bastante conocer quién es quién de las hermanas. No sé si ha sido torpeza mía o algo buscado por el autor. (¿Cuántas veces habré podido revisar la página 13? Lo menos doscientas).

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (67)

Acabó el confinamiento y abrieron las librerías. Y aunque aún nos queda bastante para volver a la normalidad (me niego a decir eso de nueva normalidad) regresar a la librería es algo que deseaba hacer.

Durante este tiempo he confeccionado mi particular lista de la compra librera. Tengo que admitir que, al igual que cuando vamos al supermercado con hambre acabamos alejados de la lista original, sólo he podido tachar un título. Aquí mis adquisiciones:

Imm-67

  • Personajes desesperados, Paula Fox (Sexto Piso, 2020). Le había echado un ojo cuando se publicó, pero fue You, la serie de Netflix, la que me hizo anotarlo por simple y llana curiosidad. Caerá en breve.
  • La muerte en Venecia, Thomas Mann (Debolsillo, 2020). Mis intentos de leer al alemán se frustraron cuando leí La montaña mágica. Como podréis imaginar, me sigue dando mucho respeto volver a leerle, así que, por supuesto, queda descartado Los Buddenbrook. La muerte en Venecia parece una buena opción, a ver si esta vez no se me hace bola.
  • Trampa 22, Joseph Heller (Random House, 2019). Esta novela lleva, sin exagerar, unos 15 años en mi Lista Infinita. En muchas ocasiones lo he buscado, pero bien sea por descatalogado, por haber quedado en el olvido o por mala suerte nunca lo encontré. Casi al salir camino de la caja vi la portada, me gustó mucho y pensé que ya era hora de acercrame a este libro del que todos hablan estupendamente.
  • Ninguno de nosotros volverá, Charlotte Delbo (Libros del Asteroide, 2020). El relato de una superviviente de Auschwitz. Tenía que comprarlo.
  • Las bodas de Cadmo y Harmonía, Roberto Calasso (Anagrama, edición 50 aniversario, 2020). Desconocía este libro, pero David lo recomendó en su cuenta de Instagram. Esta edición corresponde a la conmemorativa por los 50 años de la editorial Anagrama. Os aviso que son peligrosos, que han seleccionado lo más destacado y dan ganas de comprarlos todos. Mucho cuidado.

Y vosotros, ¿habéis ido ya a vuestra librería? ¿También tenéis lista de la compra?

Decidme, ¿por cuál creéis que debería empezar?

Namaste.

 

Autor, Hustvedt, Literatura

Todo cuanto amé, Siri Hustvedt

Regreso a Siri Hustvedt leyendo una de sus novelas más famosas y tras haber leído El verano sin hombres y Los ojos vendados.

Tenía muchas ganas de leerla, así que en cuanto lo compré, a principios de este año, y enseguida me puse con él.

La historia comienza así:

Ayer encontré las cartas de Violet a Bill. Su dueño las tenía escondidas entre las páginas de un libro y al abrirlo cayeron al suelo.

Página 11

Todo-cuanto-améEl inicio es toda una declaración de intenciones ya que con dos frases adelantar cómo va a funcionar durante las cuatrocientas páginas que quedan por leer.

Por un lado tenemos al narrador: un amigo de Bill que va incorporando nueva información a los recuerdos de los que dispone. Además, el uso de los saltos temporales, utilizados para situarse en pasado o presente según le interese a la autora.

El resto, las temáticas propias de Hustvedt: el amor, la amistad y la evolución de la relación de pareja. También las reflexiones personales sobre las expectativas, las dudas e incertidumbres.

Percibí en nuestro abrazo una tristeza imposible de disipar, una amargura que nos invadía a los dos, y creo que aquella noche nos compadecimos de nosotros mismos como si en lugar de ser ella y yo hubiéramos sido dos extraños que observaran a otra pareja tendida en la cama.

Página 224

La prosa de Hustvedt destaca por el equilibro fuerza y sutileza. Es una escritora directa, deja claro adónde se dirige y cómo lo quiere hacer, pero también es capaz de narrar pasajes con una elegancia y un sentimiento verdaderos, momentos brillantes que van destacando capítulo a capítulo:

Las historias que relatamos sobre nosotros mismos sólo pueden narrarse en pasado. El pasado se remonta hacia atrás desde donde ahora nos encontramos, y ya no somos actores de la historia, sino espectadores que se han decidido a hablar. En ocasiones, el rastro que dejamos se ve señalado por guijarros como los que Hansel dejaba a su paso. En otras, el rastro desaparece porque los pájaros han descendido al alba y han devorado todas las migajas, La historia vuela sobre las lagunas, rellenándolas con las hipotaxis de un y o un y entonces.

Página 484

Hustvedt va más allá de ser una escritora de lo íntimo, ya que aunque relata los pequeños  eventos de los personajes (sus crisis, sus dudas y sus alegrías), es capaz también de tener una visión más global y profunda en la que entran en juego el paso del tiempo y las reflexiones de los personajes, llegando a crear una doble trama micro-macro. Ambas realidades se contraponen, se combinan y avanzan a la par, y así, al final, conseguimos una visión completa de ellas.

La verdad es que esperaba más de esta historia. O quizá otra cosa, sobre todo tras leer opiniones tan elogiosas como la de Moli, Me ha gustado mucho, sí; y sigo queriendo leer más obras de la autora, pero hay algo que se me escapa y que no me ha acabado de convencer. No sé si parte de los motivos es que se estanca hacia la mitad de la historia y parece que no avanza la trama, o si no leí la novela demasiado de seguido y me perdí detalles que habrían sido importantes. No sé pero algo me ha faltado para ser redonda.

De momento, tacho el libro de mi libreta de pendientes y leeré Recuerdos del futuro (que sí tengo en casa), antes de hacerme con Elegía para un americano.

Si la habéis leído o conocéis más a la autora que yo, no dudéis en dejarme un comentario.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La brillantez al desplegar la trama.
  • Las nuevas ediciones de los libros de Husvedt que ha publicado Seix Barral. (Algo me dice que si hubiera tenido alguno de estos en Anagrama mi TOC estaría sufriendo).
Contras
  • En la mitad del libro me dio la sensación de que la trama decaía, llegando a aburrirme.
  • Confusión entre los nombres de los personajes.

Namaste.

Literatura

Propósitos para 2020

Os dejo los propósitos lectores de este 2020. Sé que nunca los acabo cumpliendo, pero qué queréis que os diga, me encanta hacer este tipo de listas. Además me ayuda a organizar y planificar algunas de mis lecturas y siempre viene bien echar un vistazo a lo que tenemos esperando en los estantes.

Durante este 2020 quiero leer…

  • A Benito Pérez Galdós. Mi relación con el canario se truncó nada más empezar: me pusieron como lectura obligatoria en el instituto Misericordia y sin merecérselo le hice la cruz y jamás lo he vuelto a leer. Este año se celebra el centenario de su fallecimiento, así que ya va siendo hora de saldar cuentas. Mi idea era empezar con alguno de los Episodios Nacionales (tengo en casa La corte de Carlos IV) pero esta edición de Fortunata y Jacinta me está poniendo ojitos. ¿Qué opináis? ¿Qué libro suyo me recomendaríais? (Isi, como experta en Galdós, ¡ayuda!)

Además, he escogido alguno de los títulos que tengo como pendientes (los podéis encontrar en la pestaña Mi (nueva) lista de 30 libros, sigue en construcción, así que me podéis recomendar alguno más que se sume a la lista):

  1. ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner.
  2. Diario de un hombre decepcionado, W. N.P. Barbellion.
  3. Orgullo y prejuicio, Jane Austen.
  4. La mujer de blanco, Wilkie Collins.
  5. El mundo de ayer, Stefan Zweig.
  6. El día del Watusi, Francisco Casavella.
  7. A sangre y fuego, Chaves Nogales.
  8. La campana de cristal, Sylvia Plath.
  9. El manuscrito encontrado de Zaragoza, Jan Potocki.
  10. Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt.

Mantengo mi intención de leer en inglés, creo que podría leer mucho más de lo que lo hago actualmente, la verdad.

Sin embargo, sobre lo de no comprar libros, bah, ¡a quién quiero engañar si luego no lo cumplo!

Namaste.

P.D. Os dejo la ganadora del sorteo en los comentarios del sorteo II.

Autor, Gómez Bárcena, Literatura

Los que duermen, Juan Gómez Bárcena

Pretender escribir una reseña sobre un libro de Juan Gómez Bárcena es una tarea cercana a la misión imposible. Como anteriormente ya me ocurrió con Kanada sabía que cuando me pusiera a reseñar Los que duermen (Sexto Piso, 2019) me iba a ocurrir lo mismo. Añade complejidad el hecho de que este títuloLos-que-duermen esté compuesto por 15 relatos de diferente extensión, temática y estilo.

Aún con diferencias ente los relatos, encontrar un punto en común es relativamente sencillo, ya que en muchos de ellos el tiempo aparece como elemento importante en la trama. Otros tantos añaden el componente fantástico o de ciencia ficción en su temática.

Además, la influencia en tono y narración de determinados elementos literarios es palpable. Por ejemplo, es clara la influencia de los clásicos en la narración de las epopeyas, como por ejemplo en el relato de la Fábula del tiempo que comienza así:

Cada vez que un forastero habla del paso inexorable de los años o lamenta la imposibilidad de trocar nuestro destino, el bardo toma la lira y canta la historia de la joven reina Bandica, que por amor a un muerto concibió la locura de viajar en el tiempo.

Página 21

En otros casos Gómez Bárcena parte de un evento histórico real para crear y desarrollar una historia, como en el Hitler regala una ciudad a los judíos. Aunque el autor también deja volar su imaginación partiendo del presente, por ejemplo en Como si, uno de los últimos relatos de este libro, del que os dejo un fragmento:

En el principio era el año 2012. Los hombres vivían esperanzados por el pasado sin recordar nada de su futuro: era como si el mundo empezara con ellos.

En el principio eran la ciencia, el fútbol, los vuelos espaciales y los ordenadores. En el principio era la fe en la técnica y en los libros de autoayuda.

Página 121

Quizá lo más importante es que sea cual sea el hilo conductor, el autor aporta una voz distinta de lo que podemos leer hoy en día: es atípico y talentoso, original y muy inteligente. No me pasa muy a menudo y quizá aún menos con un escritores actuales, que entre párrafo y párrafo me sorprenda a mí misma con la boca abierta, o que relea un párrafo una y otra vez. Eso sí me ocurre con él, me ocurrió con Kanada y me ha pasado con Los que duermen.

Ojalá pudiera expresar mejor todo lo que me ha sugerido este libro, de verdad que lo he intentado pero es bien complicado. Así que lo admito: no sé lo que he leído. O sí, he leído al pirado de Gómez Bárcena. No sé qué escribe. De verdad que no tengo ni la más remota idea. Pero me ha atrapado. Leeré lo que publique, buscaré lo que vaya escribiendo, sean novelas o relatos, viejo o nuevo, le seguiré los pasos. Entre otras cosas porque no entiendo nada, no sé qué se le pasa por la cabeza para sacarse de la manga ESTO, sea lo que sea ESTO. No entiendo nada pero como la polilla que se acerca a la llama no estoy pensando en entender, sino en acercarme más, en la irracionalidad de acercarse a la llama. 

De nuevo, gracias, muchísimas gracias a los amigos de Sexto Piso que me lo recomendaron y además me han enviado el ejemplar. Por favor, decidme que para 2020 hay más literatura del cántabro.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Kanada, Juan Gómez Bárcena.
Pros
  • Las diferentes temáticas y el uso del tiempo.
  • Original y sorprendente.
Contras
  • Hay tantas referencias literarias que me apena no haber pillado todas.

Namaste.

Bassas del Rey, Literatura

Soledad, Carlos Bassas del Rey

En la recámara tenía pendiente leer a Carlos Bassas. Mi idea original era leer Justo, pero la verdad es que la reciente publicación de Soledad (Editorial Alrevés, 2019) me hizo decantarme por este título.

Soledad.jpgComo casi siempre, no leí la sinopsis, sino que me metí de lleno en una historia de poco más de 200 páginas que me obligó a continuar leyendo aunque mi planteamiento inicial era tomármelo con mucha más calma. No pudo ser. Y quizá no pudo ser por el modo que tiene el autor de ir utilizando los recursos a lo largo de la historia, donde aguarda paciente e inofensivo hasta que nos lanza un gancho en el estómago.

Soledad es una historia dura. Sabemos desde el principio que hay una muchacha muerta, y que Soledad no sólo es una sensación sino el nombre de la madre que acaba de perder a su niña. Soledad es también lo que siente el detective que, jugando con los arquetipos del género, trata de esclarecer lo sucedido.

Tanto Romero como Soledad crearán un vínculo: el del dolor. El primero, tratará de determinar qué ocurrió y quién lo hizo. La segunda ahondará en su pasado intentando encontrar respuestas.

«¿Quién le ha hecho esto a la nena?»
Y luego piensas:
«¿Por qué?»
Antes de volver a dormirte, un último pensamiento te viene a la cabeza:
«¿Cómo es posible que el vacío ocupe tanto espacio?»

Página 80

Como decía más arriba, es difícil soltar este libro. Complicado alejarse del nudo en el estómago, de la violencia de las líneas y lo cruel de la situación. Pensaba que lo conseguiría, o que el autor sería algo más magnánimo para con el lector y le daría un respiro. Lo siento pero eso no pasa. Y precisamente por eso, con Soledad nos sumergimos hasta el cuello y sólo podemos acabar saliendo a respirar cuando el peligro ha pasado, cuando conocemos esa verdad de las últimas páginas. Hasta el fin de la novela la tensión nos pide continuar sin relajarnos hasta que descubramos la verdad, hasta que sepamos quién ha matado a la pequeña Abigail.

Uno cree eternas algunas cosas, pero lo único cierto es que solo existe una verdad en este mundo, y es que todos nacemos ya muertos.

Página 117

Por una vez tengo que darle razón a la sinopsis:

Soledad (…) es un un recordatorio de que, en ocasiones, la verdad no libera, sino que lo calcina todo a su alrededor.

Calcinar. Arrasar. Eso es Soledad. Esas dos palabras son un buen resumen de la novela sin que os cuente de más. Llevo unos días pensando en cómo se puede hacer eso, cómo se pueden juntar las palabras de tal manera que el pobre lector que se acerque acabe sintiendo el dolor físico en sus propias carnes. La verdad es que no lo sé.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La fuerza que irradia la historia.
  • Una historia que aparentemente sencilla que demuestra
Contras
  • La desazón en el estómago.
  • Es imposible leer otro libro si comienzas este.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (62)

Como ya me temía en el anterior botín literario, volví a la Feria del Libro de Madrid y compré más libros (para que os hagáis a la idea en junio he gastado cuatro veces más en literatura que en comida). Total, lo que me falta ahora mismo es tiempo para leerlos todos:

IMM-62

  • Amor en clima frío, Nancy Mitford. De Nancy leí en su día Trifulca a la vista, y también A la caza del amor, y de su hermana Jessica Nobles y rebeldes. Me apetece volver a leer las peculiares historias de Nancy y reencontrarme con el sardónico humor británico. Son historias fantásticas para desengrasar y cambiar de tercio ante lecturas más duras.
  • ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Philip K. Dick. De nuevo una edición de Austral de un clásico del siglo XX. No he leído El hombre en el castillo, de hecho quiero ver la serie de televisión pero todavía no me he puesto con ella.
  • Recuerdos del futuro, de Siri Hustvedt. El último libro de Hustvedt me llamaba desde el estante con ganas desde hacía semanas, pero no me decidía a comprarlo teniendo en cuenta que tengo Todo cuanto amé en el estante. Pero así es la vida del ansioso comprador de libros, y se vino a casa.
  • Tierra de mujeres, María Sánchez (Seix Barral, 2019). Tuve dudas de si comprarlo, por un lado me atrae leer sobre alguien que, como yo, vive en el mundo rural, pero por otro tengo mis dudas de si me va a gustar esta historia o sólo va a ser otro éxito del marketing editorial. Hasta que no lo lea no sabré en cuál de las dos opciones estoy.
  • Telefónica, Ilsa Barea-Kulcsar (Hoja de Lata). Una historia de la Guerra Civil que tiene muy buena pinta. La verdad es que no lo conocía y han sido las redes sociales y ver que muchos lectores se estaban haciendo con él los que me han animando del todo a escoger este libro. Gracias a Laura, a la que al fin pude poner cara.
  • Tea Rooms, Luisa Carnés, Hoja de Lata. Hace tiempo que varios lectores comenzaron a recomendar a Carnés, una de ellas, Marta, de la que me fío. No sabía si escoger este o Trece cuentos pero al final opté por Tea Rooms.
  • Rasgar algo de vida, Jesús Artacho. Tras leer El rayo que nos parta esperaba que Jesús se animara a publicar algo más, y aunque en casa tengo su libro de poesía Aproximación a la herida sin leer, en esta ocasión se ha animado a autopublicar un diario que he devorado en dos días y del que os contaré algo más adelante.
  • El final del affaire, Graham Greene, Libros del Asteroide. Vuelvo a Greene después de 15 años (de él sólo he leído El tercer hombre), con muchas ganas. Envío de los amigos de Libros del Asteroide.

¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Por cuál debería empezar?

¿Por qué después de tener estos he seguido comprando estas semanas? Algunas preguntas no tienen respuesta…

Namaste.

Autor, Literatura, Winkler

Cárdeno adorno, Katharina Winkler

La verdad es que yo no conocía esta novela, pero como tengo poca oportunidad de conversar con libreros de verdad, cuando en Jarcha me la recomendaron no dudé ni un instante de que me la llevaría a casa, a pesar de que ni tenía referencias ni el título me parecía demasiado atrayente.

Cardeno-adornoAdmito también que en las primeras páginas de la lectura, por un momento, por un instante, pensé que esta historia no era para mí. Esa sensación se disipó en cuanto llegué a este fragmento:

Ha sido mi risa la que ha hecho salir a la araña de su agujero, atrayéndola al centro de la red donde estoy atrapada y que ahora es mi vida.
Sé que ha sido mi risa. He reído demasiadas veces. Ha sido un error, lo sé, porque soy una esposa.
¡No rías! La araña, que ahora es mi madre, lo ha dicho muchas veces. No debo reír, no debo abrir los labios porque evocan los labios de mi vulva, que son propiedad de Yunus, como lo son los de mi boca. No debo andar por el pueblo regalando fantasías sobre mis labios, sean los de mi boca, sean los de mi vulva, o sobre la más mínima parte del cuerpo.

Página 87

Si tuviera que resumir esta historia en una frase sería esta: Cárdeno adorno es un absoluta brutalidad. No es una historia densa o complicada pero es muy dura, y como tal se hace bola, es necesario respirar y parar, escoger otra historia más amable, salir a la calle a comprobar que el mundo por suerte es mucho más luminoso de lo que es esta historia.

La trama de la novela es la violencia pura y dura. La que hay en el hogar y se palpa desde que eres niño, la que sigues soportando por parte del marido cuando ya tienes los 13 años para casarte. Cárdeno adorno es la historia de la asunción de la violencia como parte del día a día, además de la total falta de libertad e independencia. La visión de ser una mujer dependiente, sin voz, opinión ni voluntad.

Para compensar este fuerte tema la autora utiliza muy inteligentemente dos recursos: por un lado la narradora y protagonista, Filiz, nos acerca a las situaciones. Por otro, el estilo prácticamente esquelético: capítulos muy cortos (en ocasiones dos o cuatro páginas), sin apenas descripciones y con diálogos de forma indirecta aportar la visión desde dentro de la historia.

Tampoco necesita más porque el texto habla por sí solo. La fuerza de la temática y lo crudo de las vivencias de Filiz son suficientes cuando uno se encuentra un fragmento como este:

Fría y áspera. Como yo.

He caído del árbol sagrado que nunca ha existido.
He rogado a un ángel que nunca ha venido.
He rezado a un dios que nunca ha sido.

Página 250

Cárdeno adorno ha sido para mí una brutal sorpresa, una lectura que a la par repelía por lo duro de la temática pero que me atraía para acabar conociendo la historia al completo.

Desde aquí mi pequeño homenaje a Julián Rodríguez Marcos, director de la editorial Periférica recientemente fallecido.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La sencilla estructura de la historia.
  • Novela dura que atrae y repele a la vez.
Contras
  • El inicio puede parecer que ya hemos leído esto mismo antes.

Namaste.

Autor, Literatura, Smiley

La edad del desconsuelo, Jane Smiley

Quise leer este libro desde que llegué por casualidad a toparme con este fragmento en las redes sociales:

Tengo treinta y cinco años y creo que he alcanzado la edad del desconsuelo. Otros llegan antes. Casi nadie llega mucho después. No creo que sea por los años en sí, ni por la desintegración del cuerpo. La mayoría de nuestros cuerpos están mejor cuidados y más atractivos que nunca. Es por lo que sabemos, ahora que – a nuestro pesar- hemos dejado de pensar en ello. No es sólo que sepamos que el amor se acaba, que nos roban a los hijos, que nuestros padres mueren sintiendo que sus vidas no han valido la pena. No es sólo eso, a estas alturas tenemos muchos amigos y conocidos que han muerto; todos en cualquier caso, tendremos que enfrentarnos a ello, antes o después. Es más bien que las barreras entre nuestras propias circunstancias y las del resto del mundo se han derrumbado a pesar de todo, a pesar de toda la educación recibida. (…) Tengo entendido que después se llega a la edad de la esperanza o, al menos, de la resignación. Pero sospecho que para eso tiene que pasar bastante tiempo.

Páginas 44-45

La-edad-del-desconsueloTratar de describir La edad del desconsuelo es una tarea complicada. Sabemos de lo que trata, sí, todo eso lo podemos leer en la sinopsis, conocemos la parte objetiva: que el peso de la trama lo llevan los adultos de una familia de cinco, dentistas, que tienen una vida feliz y estable. Sin embargo un día en un trayecto habitual en coche se escucha la siguiente frase:

– Nunca más volveré a ser feliz

Página 25

Pronunciada por Dana, la esposa, consigue que Dave se replantee su matrimonio, si acaso va a perderlo, y comienza a acosarle el convencimiento de que su relación está llegando al final.

Y a partir de este momento vamos descubriendo lo que hay debajo, la subjetividad de las emociones que consigue trasladar al lector, la sensación perenne de que poco importa lo que pase realmente (¿se ha enamorado Dana de otro?) sino esa sensación que sobrevuela de vacío y vértigo que precede a la edad del desconsuelo.

Smiley despliega y reflexiona para que pensemos qué nos hace ser quién somos, para reflexionar de los actos, sensaciones y situaciones que han conseguido que fuéramos la persona que hoy somos y no otra.

Para ello la autora construye dos personajes potentes, bien formados e imprevisibles pero absolutamente creíbles y cercanos, y lo que más me ha sorprendido, la historia tiene una cadencia, un ritmo que pareciera desacompasado pero que consigue el efecto de inestabilidad que sienten ellos, y además potencia un ritmo diferente al que estamos acostumbrados en este tipo de novelas.

La edad del desconsuelo evita prestar atención a la evolución del matrimonio, o al drama de la situación, para centrarse en la oquedad que se forma tras el inicio del huracán, deteniéndose, analizándola y señalándola. Es un libro corto, que deja al lector mirando la pared fijamente, releyendo determinadas frases, y pensando cómo se pudo crear la grieta entre los dos personajes principales. Por si fuera poco consigue condensarlo todo en poco más de cien páginas.

Son pocas las historias que uno termine y tenga ganas de volver a empezar, si eso define a un buen libro, entonces este claramente lo es.

Gracias a los amigos de Sexto Piso por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La cadencia que al principio parece extraña y a contrapié pero después resulta un recurso perfecto.
  • Sensación etérea pero a la vez cercana en toda su lectura.
Contras
  • La tipografía de la efe provoca que cuando va seguida de i la vocal no lleve punto y eso es algo que me estúpidamente me disturba.

Namaste.