Autor, Literatura, Phillips

La desaparición, Julia Phillips

Sé que no soy la única en confesar que calculo y repienso mucho las lecturas que voy a llevar a los viajes, y sobre todo a los que implican un avión de por medio.

No es tan fácil como podría parecer conseguir escoger una historia entretenida e interesante, que no sea demasiado densa, para poder leer 100 páginas de golpe si es necesario, pero que a la vez ofrezca algo memorable, interesante, digno de ser leído. También escoger los suficientes libros como para tener lectura para la ida y la vuelta pero no pasarse cargando peso de más.

Ya me pasó con Nada se opone a la noche de Delphine de Vigan, que a pesar de lo duro de la historia resultó un ritmo estupendo para lo que andaba buscando.

En esta ocasión escogí La desaparición (Sexto Piso, 2019), un libro que me recomendó Marta, que compré en mi última visita a la librería Moito Conto.


La desaparición arranca con dos hermanas, Aliona y Sofia, de 11 y 8 años, que son interceptadas por un hombre en una zona aislada. Ellas acaban subiendo a su coche.

El resto de la trama pivota entorno al anterior suceso: el impacto, mayor o menor de habitantes, vecinos y otras personas de Kamchatka, el lugar donde se centra la acción pero que funciona como un personaje más y le da un tono y un ambiente muy particular.

Y es que, aunque podríamos pensar que la novela se centraría en la búsqueda, la autora lo lleva por otros derroteros; el de personajes secundarios que tienen más o menos relación con las niñas (su tía, sus vecinas, la mujer que se las cruzó cuando iban con el hombre), y también otras que conocen el caso y nada tiene que ver con ellas, a quienes les afecta en su día a día el nuevo ambiente de inseguridad.

Crees que estás a salvo, pensó. Te cierras en banda y mantienes tus reacciones a raya para que nadie pueda entrar. Obtienes un título universitario y un buen trabajo. Tienes tus ahorros en divisas extranjeras y pagas religiosamente tus facturas. Cuando tus compañeros de trabajo te preguntan por tu vida familiar, no respondes. Haces ejercicio. La ropa te queda bien. Las aristas de tu afecto, siempre afiladas, como un cuchillo, para que todo el que se te acerque sepa que tiene que tener cuidado contigo. Crees que has conseguido tener cierto nivel de protección, pero no es así, al final te das cuenta de que estás indefensa, expuesta a todo el mundo que has conocido.

Página 256

La desaparición es la historia de las niñas pero también las reacciones que generan en una sociedad tan pequeña y cerrada como la de la península de Kamchatka, con limitaciones de movilidad y suspicacias hacia el diferente.

Lo sorprendente de esta historia es que Phillips utiliza el caso para crear un ambiente de inseguridad e incertidumbre en el que nos puede mostrar la realidad de mujeres de la zona, de diversos orígenes y circunstancias, pero con mucho en común: la incertidumbre, la violencia que reciben, o como bien apunta Marta en su reseña, la constante infantilización en cada decisión que toman.

Te echo de menos -Tocó el acorde en sol mayor para Ruslán-. ¿Lo oyes? Estoy aquí. Estoy bien.

Página 112

La desaparición tiene todo aquello que necesita una historia para trascender: la sutileza al pincelar los temas que deja entrever, su descripción sin edulcorar ni exagerar y los silencios en los que el lector tiene parte activa en esta novela.

El equilibrio entre lo austero de la trama con un uso potente de la intriga, añadido a una genial ambientación, convierte a esta novela en una de esas que te absorben en su lectura, de las que quieres exprimir hasta conocer cada detalle y secreto de todo lo que sucede.

Incluso el final, momento complicado para muchas novelas, es resuelto eficientemente por Phillips.

Pensaba que me gustaría, pero sinceramente, no tanto. Creía que se iba a quedar en lo típico, lo confortable, lo de siempre. Pero por suerte no.

Gracias Marta por la recomendación. Ya ves que te hago caso.

FICHA:

Te gustará si te gustó El palacio de hielo, Tarjei Vesaas.
Pros – El ambiente de toda la historia.
– Las diversas historias que configuran la novela.
Contras – Deja mal cuerpo.

Namaste.

Autor, Literatura, Potocki

Manuscrito encontrado en Zaragoza, Jan Potocki

Hay libros que, por algún motivo, quedan en un limbo al publicarse y parecen casi desconocidos. Es lo que creo que le pasa a Manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki (Acantilado, 2009) una historia que los que han leído ponen por las nubes pero que en general ha pasado desapercibida para la mayoría.

Anoté el título movida por la curiosidad al saber que los lectores de esta historia eran incondicionales, y lo encontré sin buscarlo en una librería en un viaje a Burgos. Y es que el libro está descatalogado y es complicado de encontrar.

El Manuscrito narra la historia de Alfonso van Worden, un oficial de la guarda valona que es llamado desde la Corte para presentarse en Madrid. Comienza un viaje que le obligará atravesar Sierra Morena.


La maravilla de la historia empieza ahí: en ese compendio de anécdotas y situaciones que le van contando los personajes con los que se encuentra. Porque el Manuscrito es una novela de fractales, donde una historia está dentro de otra que luego narra un secundario dentro de la primera historia.

Y esas historias son variopintas, como los personajes con los que se encuentra: logias y ladrones, gitanos y alquimistas, cristianos viejos y judíos, la España de los bandoleros del siglo XVIII, llena de historias de magia, leyendas y secretos, de pasadizos, misterios y enigmas.

Dividido en decamerones, Alfonso van Worden va realizando jornadas en un viaje donde lo menos importante es llegar, y donde en cada campamento encontrará compañeros que le narrarán su vida.

Por ejemplo, una de las primeras que incluye el conde Potocki en su libro:

Se contaban cosas muy extrañas de los dos hermanos que habían sido ahorcados; aunque no se hablaba de ellos como de unos aparecidos, se afirmaba que sus cuerpos animados por no sé qué demonios se descolgaban por la noche y dejaban la horca para ir a amedrentar a los vivos. Esto era considerado cosa tan cierta que un teólogo de Salamanca había hecho una disertación en la que demostraba que los dos ahorcados eran una suerte de vampiros y que lo uno no era más increíble que lo otro, algo que hasta los más incrédulos le concedían sin esfuerzo. Asimismo corría un cierto rumor de que aquellos dos hombres eran inocentes y que, habiendo sido condenados injustamente se vengaban de ello con el permiso del cielo en la persona de los viajeros y de los vecinos de los contornos.

Página 25

El Manuscrito es una novela total, donde cabe todo: cada estamento de la época pero también diversas temáticas que implican a unos y a otros: conseguir poder, casarse bien, tener más dinero, el amor o la vejez.

En casi todos los hombres la actividad del ego no conoce descanso: encontraréis su ego en los consejos que os dan, en los favores que os hacen, en las relaciones que pretenden conseguir, en las amistades que entablan. Les apasiona cualquier interés suyo por más remoto que sea, son indiferentes a todo lo demás. Y cuando se cruza en su camino un hombre indiferente a su interés personal, son incapaces de comprenderlo, sospechan en él motivos ocultos, afectación, locura. Lo apartan de su lado, lo desprecian, lo relegan a un peñón de África.

Página 573

No sólo experiencias vividas, sino también intereses intelectuales, conocimientos y profesiones que se detallan y describen pormenorizadamente en la obra (desde teorías científicas al procedimiento de hacer tinta).

Y es que, como incluyen en la edición de Acantilado, el propio libro tiene su historia, que está muy relacionada con la obra del autor: el conde Potocki, noble, viajero, estudioso, inquieto, erudito. Porque cómo no serlo para abandonar su tranquila vida de salones nobles para embarcarse por viajes por toda Europa, de España a Turquía, de Marruecos a Egipto.

El subtítulo ya nos da una idea de que esta historia ha sido muchas; y que en esta edición se incluye la versión de 1810, que difiere en lo que incluye respecto a otras anteriores. Interesante por tanto la explicación incluida sobre las diferencias entre unas y otras.

Por mi parte, poco más os puedo decir: sólo recomendaros que la leáis, que disfrutéis de una novela total de la que ya no hay, que os intriguéis y sentáis atraídos a una época de la que, me temo, sólo figura la leyenda negra. Que la leáis de a poco, para no saturar, y que sí, desde las diez primeras páginas es imposible no volver del equipo de los incondicionales de este libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó Guerra y paz, Liev Tolstói.
Pros – La diversidad de historias aporta interés y variedad.
– Refleja perfectamente la realidad de la época.
Contras – Puede cansar si decides leerla de golpe.
– Las notas, que están al final, ralentizan la lectura.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (84)

Agosto se fue con algún libro nuevo, y la rentrée ha llegado como todos los años, pisando fuerte. Aquí las últimas incorporaciones, empezamos por los primeros libros que llegaron a mis estantes a finales de agosto y primeros de septiembre:

  • Podio, Andrés Lomeña (Alianza, 2022). Envío de la editorial, será mi primer libro del autor, lo veréis pronto por aquí. ¡Muchas gracias, chicos!
  • Moby Dick, Melville (Penguin, 2014) : en mi última visita a París regresé a la librería Shakespeare and Co y este es el título que escogí. Soy de las que intentaron leer este tocho en el pasado pero pudo conmigo, espero que esta vez la balanza caiga a mi favor.
  • As portrait of the your artist, James Joyce. Al igual que el anterior, de mi viaje a Nueva York me traje esta novela. Lo elegí tras visitar la exposición en torno a la conmemoración de 100 de la publicación de Ulises de Joyce en The Morgan Library, muy recomendable.
  • El oficio de vivir, Cesar Pavese (Seix Barral, 2022): mencionado muy mucho por Alejandro Zambra en su libro No leer, la verdad que él mismo critica determinados aspectos del libro del italiano, pero a mí esta reedición me ha empujado a comprarlo. Cada vez me gustan más los diarios, las notas sobre lecturas y ese tipo de libros, de ahí que no dude en hacerme con ellos, al no tener muchos en casa.
  • La tercera boda, Kostas Taktsís (Trotalibros, 2022). No me juzguéis: estoy comprando libros por encima de mi capacidad lectora, lo sé. Este es uno de ellos que, me temo, tendrá que esperar a que le toque su turno de ser leído.
  • El ala derecha, Cegador 3, Mircea Cartarescu (Impedimenta, 2022): llevo dando la matraca con este señor desde 2011. Que le van a dar el Nobel, ya veréis. Esta es la última parte de su trilogía Cegador, en la impecable edición a la que nos tiene acostumbrados la editorial.

    Y los que he comprado en mi última visita a la librería:
  • La particular memoria de Rosa Masur, Vladimir Vertlib (Impedimenta, 2022). No conozco al autor pero sólo con leer algo de la sinopsis allá hace un par de meses, anoté el título y sabía que en cuanto lo sacaran me haría con él.
  • Un hijo cualquiera, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2022). El último de los títulos del guatemalteco que ha publicado la editorial, que sabía que no me podía perder. Por aquí habéis visto con anterioridad varios del autor: El boxeador polaco, Monasterio, Canción y Duelo. Seguro que lo leo enseguida, como los anteriores es una lectura muy corta.
  • Trilogía rural, Federico García Lorca (Trotalibros, 2022). Admito que a García Lorca lo tengo bastante abandonado, seguramente desde alguna lectura obligatoria en el instituto. En esta edición ilustrada se incluyen las tres obras Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. Ha sido la ocasión perfecta para hacerme con tres libros que aunque os sorprenda, nunca he llegado a tener.
  • La extraña desaparición de Esme Lennox, Maggie O´Farrell (Salamandra). De O´Farrell he leído bastante, aunque me queda todavía Instrucciones para una ola de calor, por aquí habéis visto Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí y Hamnet. Este no tenía pensado comprarlo, pero me topé con él en la librería y me animó lo corto que es. Enseguida le hago un hueco.
  • Sóniechska, Liudmila Ulítskaya (Anagrama, 2022): recomendación de Macarena, la autora se postula con una futurible Nobel. Este será mi primer libro de ella. Una lectura breve.
  • La promesa, Damon Galgut (Libros del Asteroide, 2022): ambientada en Sudáfrica, es la historia de una familia que se reúne para un funeral. Se vino sin planificarlo, me temo que también le tocará esperar.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas últimas semanas?

Namaste.

Literatura, Maher

La librera de París, Kerri Maher

La librera de París, Kerri Maher (Navona, 2022) cuenta la historia de la famosísima Sylvia Beach, la americana que fundó Shakespeare and Co, librería parisina que no sólo vendía libros sino que también daba cobijo a los escritores americanos en la década de los 20.

Si, como a mí, os interesan los libros sobre libros y la intrahistoria de la publicación de las novelas, seguro la historia de Sylvia Beach (1887-1962) no os será desconocida. Estadounidense, amante de los buenos libros, llega a París con su familia a principios del siglo XX y decide quedarse. Allí, su conexión con la ciudad se unirá a su enamoramiento de Adrienne Monnie, librera y precursora de un lugar de referencia en la capital francesa: la Maison des Amis des Livres. Sylvia tomará el proyecto de Adrienne como modelo y referencia para fundar su proyecto: Shakespeare and Co.

Librería, biblioteca y punto de partida de los emigrantes de Estados Unidos, su establecimiento ayudaba a los escritores no sólo a tener un lugar con el que conocer y conectar compatriotas en el país, sino también como lugar útil para poner como dirección postal o incluso lugar para dormir cuando no tenían donde alojarse.

Además, Sylvia acabó publicando una de las obras magnas de la literatura: el Ulises de Joyce. La aventura editorial de la americana fue circunstancial, motivada por la prohibición de la publicación del irlandés en Estados Unidos, al ser haber considerada una novela obscena. Ella tomó las riendas para poder editar la historia en el viejo continente y poder acercar la novela al máximo posible de lectores, a pesar de que, como bien sabréis, le provocó múltiples frentes con los que tuvo que lidiar, desde legales hasta económicos y personales.

La librera de París es la versión amable y novelesca de la vida de Beach, su llegada a París y su enamoramiento de la ciudad y de Adrienne y también las relaciones que iban surgiendo entre los jóvenes que se acercaban al lugar y cómo el tiempo, y el éxito o fracaso de su obra, les iba llevando por diversos caminos.

Aunque la historia puede estar algo sobreexplotada si habéis leído otros ensayos o novelas sobre el asunto, el enfoque en esta ocasión se centra en la figura de Sylvia, su amor por la literatura y su férrea voluntad de seguir su camino, indistintamente de quién se interpusiera en su camino.

Una novela entretenida, de esas que te hacen sentir bien (feelgood que dicen ahora) y que puede acercar un tema más complejo a priori como son las circunstancias de publicación de una novela en los años 30.

FICHA:

Te gustará si te gustó La librería, Penelope Fitzgerald.
Pros – Entretenida, rebosa amor por la literatura.
– Las historias de los escritores recién llegados a París.
Contras – La novelización de la realidad siempre deja dudas sobre qué es ficción y qué no.

Namaste.