IMM, Literatura

IMM (116)

Van pasando las semanas y no os he enseñado las compras de los últimos meses, que son las siguientes:

  • Hambre, Knut Hamsun (Nórdica, 2026). Este libro ya lo habéis visto por aquí, pero en otra edición que no acababa de llevarse bien con el resto de libros que tengo del noruego, así que sí, caí en la tentación de volver a comprarlo para que todos sean de la misma edición, y para la relectura, claro. Hamsun es genial, ya sea Pan, Victoria o este, tenéis que leerlo.
  • Este mundo ciego, Jesmyn Ward (Sexto Piso, 2026). De los autores que a uno les gustan ha de leerse todo lo que se puede. La autora me convenció con La canción de los vivos y los muertos y tenía ganas de hacerme con esta nueva novela que acaba de publicarse.
  • El americano tranquilo, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2026). Cuando no sabes qué leer, cuando encadenas varias lecturas que no te han convencido, lo mejor es recurrir a esos escritores de calidad que sabes que narren lo que narren lo van a hacer estupendamente. Eso le sucede al británico. Tengo en casa Brighton Rock sin leer pero este título, que es una de sus historias más cinematográficas, también tenía que venirse a casa. Por aquí tenéis El final del affaire y El revés de la trama, todos de Libros del Asteroide.
  • Desde hace dos mil años, Mihail Sebastian (Impedimenta, 2025). Este libro lo descarté cuando lo vi por redes, por eso de que no hay tanto tiempo suficiente como para leer todos los libros que nos llaman la atención. Pero más tarde leí una opinión lo suficientemente elogiosa para desear leerlo, así que he acabado comprándolo, aunque lo difícil es sacarle hueco para su lectura.
  • Revolución, Hugo Gonçalves (Libros del Asteroide, 2025). Tengo la sensación de que de los vecinos portugueses leemos siempre lo mismo, al genial de Fernando Pessoa y Sostiene Pereira de Tabucchi, pero nada más. Este es un libro para salir de esa dictadura y conocer algo más de su historia reciente, de la que admito sólo conozco sólo alguna pincelada.
  • El sueño del jaguar, Miguel Bonnefoy (Libros del Asteroide, 2025). Otro hueco que tengo, en este caso en relación a la literatura hispanoamericana, es la de Venezuela. De hecho sólo tengo un libro de Miguel Otero Silva, aún sin leer, Casas muertas, Oficina número 1. No es el mismo caso puesto que Bonnefoy es medio chileno y nació en Francia pero en esta ocasión la faja me ha seducido. Me gustan las historias que engloban varias generaciones.
  • El cabello de Venus, Mjaíl Shiskin (Impedimenta, 2026). Regalo por mi cumpleaños, viene avalado por Nuria de Moito Conto, y es un autor ruso, así que pinta bien.
  • Koljós, Emmanuele Carrère (Anagrama, 2026). Un autor asiduo por aquí, del que me quedan apenas un par de libros de leer de su obra. Ya os he hablado de Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering, El bigote y V13. Crónica judicial que leí a principios de este año, así que estaba claro que iba a acabar comprándolo. Lo están poniendo por las nubes pero ya sabemos que con este autor tooooodo son elogios.
  • Madame Vargas Llosa, Gustavo Faverón Patriau (Fulgencio Pimentel, 2026). Como leo pocos vivos es lógico que a los que sí que leo acabe comprando sus obras en cuanto salen. De este ya tenéis mi opinión aquí.
  • Alimentar a los fantasmas, Tessa Hulls (Reservoir Dogs, 2026). No es que sea demasiado lectora de novela gráfica, pero si a una de ellas le dan el Pulitzer, voy de cabeza. Ya me pasó con Maus, de Art Spiegelman, esa obra de arte con mayúsculas sobre ratones y campos de concentración. A este le sacaré hueco en cuanto pueda.

Mi intención es no comprar nada más hasta la Feria del Libro de Madrid, allá por el mes de junio, pero ya sabemos que la carne es débil y el jueves es el Día del Libro.

Contadme, ¿habéis comprado mucho últimamente?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (115)

Regresa esta sección con las primeras compras de este año. Son las siguientes:

  • Cesárea, Hanna Nordenhök (Seix Barral, 2026). Una novedad que me ha llamado la atención y que compré en cuanto la vi en la librería.
  • Más allá de los escombros, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2026). El italiano ha aparecido por aquí en varias ocasiones, y si no lo habéis leído también tenéis la versión en serie de La profecía del armadillo bajo el nombre Cortar por la línea de puntos en Netflix. Este es el último que podemos encontrar en español.
  • El libro del diablo, Asta Olivia Nordernhof (Sexto Piso, 2026). De la autora leí en el pasado Dinero en el bolsillo, el primero de una serie de 7 libros que tienen como telón de fondo la catástrofe del incendio del Scandinavian Star, el barco que fue incendiado a propósito para tratar de timar al seguro. El envío corre a cargo de los amigos de Sexto Piso.
  • Los muchachos de zinc, Svetlana Aleksiévich (Debolsillo, 2017). De la bielorrusa podéis encontrar por aquí Voces de Chernóbil y El fin del Homo Sovieticus, ambas maravillosas. Es una de esas autoras de las que pretendo leer toda su obra, así que además de La guerra tiene rostro de mujer tengo también este, recién llegado.
  • La luz difícil, Tomás González (Sexto Piso, 2023). En mi visita a mi librería habitual vi este título en una nueva editorial (lo cual me sorprendió mucho la verdad, dado que esta edición tampoco es tan antigua) y recordé que me lo habían recomendado hace tiempo. Como ahora necesito libros cortos me pareció perfecto para intercalar entre los tochos que tengo pensado leer las próximas semanas.
  • Narraciones completas, Alexandr Pushkin (Alba, 2003). En mi propósito de ir leyendo a todos los rusos posibles, este era uno de mis pendientes. La editorial Alba siempre es la mejor para hacerse con estos títulos de fondo de nuestra librería.

Contadme: ¿hábeis comprado muchos libros las últimas semanas?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (102)

Seguimos con los nuevos libros llegados por mi cumpleaños además de compras y regalos por el Día del Libro. Lo sé, muchos libros en las últimas semanas que se añaden a los ya tengo en casa pendientes de leer.

  • Bomarzo, Manuel Mujica Lainez (Seix Barral, 2024). Otra reedición de la editorial de un libro que pululaba por mi lista de pendientes a pesar de no estar anotado por sí. La portada es preciosa.
  • El niño de oro, Penelope Fitzgerald (Impedimenta, 2024). La británica lleva conmigo desde que Impedimenta empezó a publicarla: la famosísima La librería, El inicio de la primavera, Inocencia, La flor azul y La puerta de los ángeles (que no llegué a reseñar quién sabe por qué) y aún así tengo otros en casa sin leer como son A la deriva, La escuela de Freddie y La puerta de los ángeles. Pues no es suficiente y voy y compro el último. Y hasta lo he colado entre mis lecturas. Quién me entiende.
  • V13, Crónica judicial, Emmanuel Carrère (Anagrama). La crónica judicial tras los atentados de Charlie Hebdo de la mano de Carrère. Probablemente no sea una historia trepidante pero creo que cualquier persona interesada por el Derecho querrá leerla. Del mismo autor habéis visto pasar por aquí Una novela rusa, El adversario, Limónov, De vidas ajenas, El estrecho de Bering y El bigote. Una variedad de temáticas y libros de un autor que recomiendo siempre que puedo.
  • Un pulpo en la garganta, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2024). El dibujante con nombre de característica de pasta dental vuelve a la carga con una historia que, seguro, nos lleva de nuevo a Rebibbia junto con Secco, como ya hizo en La profecía del armadillo y Olvida mi nombre. En Netflix tenéis la versión en serie del primero bajo el nombre Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona. También lo he leído. Lo del método FIFO nunca me quedó claro. Reseña.
  • Física de la tristeza, Gueorgui Gospodínov (Fulgencio Pimentel, 2018). Del autor que he quedado encandilada con Las tempestálidas estaba claro que tenía que hacerme con otros de sus títulos. He preferido que sea en forma de novela, a pesar de que podéis encontrar una edición con sus cuentos que se ha publicado recientemente Impedimenta.
  • Las grandes familias, Maurice Druon (Libros del Asteroide, 2009). Si por algo se caracterizaba la editorial en sus inicios era por la publicación de trilogías totales de gran calidad. Como ejemplos tenemos las de Robertson Davies, Wallace Stegner o Miklós Bánffy. Esta de Las grandes familias del francés Maurice Druon ganó el premio Goncourt y era una que me faltaba. Acaba de ser reimpresa, de ahí que la podáis encontrar en vuestra librería habitual.

Muchas gracias R. por los regalos por el Día del Libro y a Eva por los de mi cumpleaños.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros últimamente?

¡Hasta el próximo IMM! (Con suerte con alijo de la Feria del Libro de Madrid)

Namaste.

Autor, Literatura, Zerocalcare

Olvida mi nombre, Zerocalcare

Como os adelanté en el IMM (78), este cómic lo compré tras ver, un poco más obsesivamente de lo habitual, Cortar por la línea de puntos, la serie de Netflix basada en las historias de Zerocalcare, autor italiano al que ni siquiera había oído mencionar.

Como en la serie de televisión, el propio dibujante es el protagonista del cómic. Así, en Olvida mi nombre (Reservoir Dogs, 2019) narra la historia de la abuela de Zero. El fallecimiento de ésta pondrá negro sobre blanco determinados aspectos de la vida de su familia que el dibujante desconoce.

Como es habitual, en su recorrido a los orígenes familiares contará con la ayuda de su inseparable y peculiar amigo Secco, que podría pasar por un alter ego friki al margen de casi todo (excepto de los helados), pero que posee una sabiduría que es capaz de demostrar cuando menos se espera.

Zerocalcare en sus historias incluye siempre una parte biográfica, añadiendo un componente generacional y de crítica con la sociedad y el momento histórico que le tocó vivir, que como a mí, es la generación millennial. Golpeados por la crisis inmobiliaria de 2008, en sus viñetas se cuelan siempre trabajos mal remunerados, expectativas defraudadas y jóvenes sobrecualificados que se buscan la vida como pueden. Le acompaña siempre un armadillo, representación de su conciencia:

Asimismo, la música, el cine o la televisión y en general cualquier referencia cultural (desde un Mundial de fútbol hasta el último disco de un grupo de rock) son utilizados no sólo para situarnos temporalmente sino con la importancia que merecen: lo queramos o no, somos hijos de nuestro tiempo, y lo queramos o no, por mucho que tengamos un examen importante o una situación política difícil también vivimos en la emoción o el sentimiento general de la sociedad en la que pertenecemos.

El estilo de Zerocalcare en cuanto a sus viñetas es siempre en blanco y negro, con contadas excepciones. De trazo sencillo y con figuras que en ocasiones parecen esbozos trazados de forma rápida, el italiano consigue mantener la atención de lector saltando de un tema a otro, alternando momentos temporales y narrando lo grande (los problemas familiares y el dolor que guardan) con lo pequeño (reformar una casa, o el día a día con sus amigos). Esta combinación es un estrategia inteligente dado que nunca sabemos por dónde va a seguir, la curiosidad por conocer lo que verdaderamente hay debajo de lo que nos cuenta o ahondar un poco más en los problemas que le rondan la cabeza.

Al fin vuelvo a leer cómics, algo que tenía bastante olvidado desde hace tiempo. El próximo será La estrategia del armadillo, del mismo autor, que era imposible de localizar pero que al fin se ha reimpreso. Si os apetece un cómic interesante para una tarde lluviosa como la de hoy, este es muy recomendable. Y si no sabéis qué ver en Netflix, echadle un ojo a la serie y me contáis.

FICHA:

Te gustará si te gustó Asterios Polyp, David Mazzicchelli.
Pros – Cómo enlaza temas grandes con otros pequeños.
– La radiografía de la generación millennial.
Contras – Dan ganas de leerlo seguido, no deja margen para otra lectura.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (78)

No sé muy bien qué ha pasado pero estas semanas he comprado más de lo que estimaba, aquí vienen las nuevas incorporaciones:

  • Olvida mi nombre, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2019). Tras ver frenéticamente la serie de Netflix Cortar por la línea de puntos, me entró una curiosidad malsana por conocer a ese dibujante de nombre de producto dentífrico y que es toda una celebridad en Italia. Escogí este libro porque todos los demás eran imposibles de encontrar. Lo leí en pocos días, enseguida os hablo de él.
  • Signor Hoffman y Duelo, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2015 y 2017, respectivamente). Mi obsesión con Halfon es conocida, estos dos son los títulos que me faltaban de sus obras que tiene publicadas en Libros del Asteroide.
  • Piedra, papel, tijera, Maxim Ósipov (Libros del Asteroide, 2022). Una novedad recién salida de la imprenta. Rusos, ya sabéis, si hay rusos, lo compro.
  • Maestras del engaño, Tori Telfer (Impedimenta, 2021). Como no cayó por Navidad, quería tenerlo para acompañar a las otras Maestras de esta misma colección. Fantásticas para regalar.
  • Volver a conocernos, José Luis Moreno (Penguin Random House, 2022). Envío de la editorial, la primera novela de José Luis, que en Instagram conoceréis por @icarobooks.
  • De vidas ajenas, Emmanuel Carrère (Compactos Anagrama, 2011). Vaya, otra obsesión, parece que sólo tengo ese impulso. No sé, tras leer Limónov no me quedaba otra que acercarme a este que es uno de los más reconocidos que me queda por leer del autor.
  • La profecía del armadillo, Zerocalcare (Reservoir Dogs, reimpresión 2022). Pues sí, a los de la editorial les ha llegado el rumor de que no estaban disponible sus cómics y se han dedicado a reimprimirlos, así que ¡genial! Este es el que más se comenta del autor, ya os contaré.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas u os estáis tomando las cosas con tranquilidad?

Namaste.