Autor, Literatura, Zambra

No leer, Alejandro Zambra

Fue el año pasado cuando leí Bonsái, y aunque La vida secreta de los árboles y Poeta chileno también están en mis estantes, opté primero por leer este título, un libro de recopilación de columnas y artículos del autor que fueron publicados en periódicos y revistas literarias.

Encabeza cada texto un título que adelanta la temática del artículo. En ocasiones la referencia es directa: el nombre de un autor o una palabra que forma parte de un título conocido. En otras, partes de anécdotas o asociaciones de ideas que conectan lecturas entre sí.

Zambra escribe como lector, como aficionado, pero también analiza como escritor, como crítico. Estas visiones se van entremezclando según el artículo, lo cual enriquece la lectura del libro.

Aunque el título escogido podría parecer un antialegato sobre la lectura, el propósito de Zambra es precisamente el contrario, ya que al incluir una enorme variedad de títulos y autores no nos queda más remedio que tomar lápiz y papel y anotar.

En los primeros artículos podemos encontrar reflexiones sobre la literatura universal, comentarios analíticos sobre literatura comparada, entre autores y tendencias.

También escribe sobre el encuentro con la lectura y su impacto e importancia en la vida del lector, algo que lo hace desde el recuerdo, donde capta a la perfección la ilusión del lector, su recuerdo al rescatar esas sensaciones que nos han acompañado, los momentos especiales que hemos compartido con los libros, el nerviosismo del recién iniciado:

En el tiempo de las lecturas voraces, leíamos con prisa, confiando en la velocidad, como si quisiéramos recuperar un tiempo que no habíamos tenido.

Página 56

Zambra aquí abandona el perfil del escritor, del analista, de profesional; para hacernos partícipes de eso que sabe que compartimos: el amor a la literatura.

Andaba pésimamente vestido pero felizmente arropado con la mejor literatura.

Página 84

Más adelante el autor se mete de lleno en la literatura chilena, consiguiendo repasar históricamente las figuras más relevantes de su país: Nicanor Parra, Gabriela Mistral, José Donoso, Roberto Bolaño, por decir cuatro conocidos, pero también otros totalmente desconocidos para mí, como Diego Zúñiga o Jorge Barón Biza (cuya historia me persigue desde entonces).

Si buscáis ahondar en la literatura chilena, esta es una opción genial.

Este tipo de lecturas siempre, siempre, nos ponen deberes. Se mencionan autores nuevos, otros consagrados que aún tenemos por leer, títulos desconocidos y otros tan comunes que sigues pensando en cómo no lo has leído antes. Cito a Zambra que él lo explica mejor que yo:

El descubrimiento de un gran escritor de alguna manera modifica todo lo que sabíamos o creíamos saber, sus libros estaban, desde siempre, a la espera, y nos sentimos un poco tontos de llegar tan tarde a la cita.

Página 262

Además, el hecho de que todos los artículos sean cortos, de entre 3 y 5 páginas, ayuda a simultanear con otro tipo de lecturas con mayor hilo conductor.

Cada día más aficionada a este tipo de lecturas, ¿qué mejor que un buen lector nos cuente sobre sus lecturas?

Namaste.

Autor, Literatura, Smiley

La mejor voluntad, Jane Smiley

Regreso a Smiley después de leer tres novelas: La edad del desconsuelo, Un amor cualquiera y Heredarás la tierra.

Las expectativas son altas. Cuando conoces la forma de narrar de un autor que te gusta, que te sorprende y te lleva donde quiere, volver a su obra es siempre una invitación a sentirse cómodo, en casa.

La mejor voluntad (Sexto Piso, 2022) narra la vida de los Miller, una familia atípica que vive alejada de los pueblos de alrededor. Para que nos hagamos a la idea: en pleno siglo XX viven sin electricidad, sin teléfono, televisor ni coche.

Su apacible vida se tuerce cuando la profesora del colegio informa de una situación desagradable en la que está involucrado su hijo Thomas. A partir de este momento su rutina habitual se altera, los ánimos se trasforman y su previsible actividad diaria comienza a cambiar.

De nuevo, el lugar de la acción es un lugar alejado de la sociedad. De nuevo, los protagonistas son los miembros de una familia, en esta ocasión, una pequeña: dos padres y un hijo. De nuevo, parte del tema principal son las relaciones de la familia con la sociedad y también esos miedos o idiosincrasias propios de cada grupo de parentesco: los roles, las costumbres, la vida común a la que están habituados.

Son momentos insólitos y delicados, momentos en los que el carácter indagador, inquisitivo de su vida interior pide algo de mí que no comprendo y que no puedo dar.

Página 112

Como contraposición está la sociedad: aquella de la que se alejan pero con la que tienen que convivir necesariamente, de la que les gustaría huir pero con la que tienen que saber entenderse.

En la obra de Smiley encontramos siempre los dos elementos anteriores más alguna situación dentro de la familia: un divorcio, una muerte, una discusión, un secreto. Algo que les fragmenta y separa, una grieta por la que entrará la duda, la diferencia, que les hace desconfiar y que siembra la duda en su relación.

Sin embargo, en mi caso y al ser el cuarto libro que he leído de la autora en comparación con los anteriores me ha sabido a poco. La sensación que tengo es que le falta algo a la trama o que en otras de sus historias ha podido desarrollar más el tema, añadir más complicaciones o hacernos más partícipes de la historia, y que en esta ocasión no acaba de brillar como en otras de sus novelas.

Además, analizándolo creo que tengo una confrontación directa con las novelas que prometen que hay un secreto, un problema, una gran polémica para luego desarrollar una historia leve, cotidiana, menor.

La mejor voluntad es una novela perfecta si tenéis poco tiempo para leer, o si estáis pasando una crisis lectora en la que os vendría bien un libro corto fácil de encarar. Eso sí, no creo que sea la mejor novela con la que empezar a conocer a la autora.

Y vosotros, ¿habéis leído a Jane Smiley?

FICHA:

Te gustará si te gustó Un amor cualquiera, Jane Smiley.
Heredarás la tierra, Jane Smiley.
Pros – Cómo describe las familias.
Contras – Mis expectativas eran más altas.

Namaste.

Autor, Literatura, Tevis

Sinsonte, Walter Tevis

Decía por redes sociales (si no me seguís me podéis encontrar tanto en Twitter como en Instagram bajo el usuario @hierbaroja), que esta novela me ganó por la portada.

No es nada nuevo que Impedimenta cuida mucho cada detalle y que cada una de sus portadas son muy especiales, pero es que aún teniendo el listón muy alto, creo que con esta se han superado. Así que no sabía nada de Sinsonte (2022), sólo que lo compraría.

Lo que no imaginaba era lo que me iba a encontrar más allá de la primera página.

Sinsonte nos plantea una historia de ciencia-ficción o de distopía, según lo queramos ver. Estamos en la Tierra, en algún punto temporal lejano a cualquier referencia reconocible, donde los robots son los jefes y señores y la cantidad de humanos es cada vez más exigua. La sociedad está organizada según los niveles de categoría de los robots y el suministro de drogas diario es parte de la rutina de los pocos humanos que quedan aún con una vida que les es complicado sobrellevar.

En este escenario surgen varios protagonistas: el primero, Paul Bentley, un trabajador que se descubre aprendiendo a hacer algo que se pensaba olvidado siglos atrás: leer. El segundo, el robot de nivel 7 Spofforth, que decide encargarle que lea esos titulitos que aparecen en unas películas en blanco y negro…

A veces las películas son fascinantes (…). Todo es extraño, no solo la manera de moverse y actuar de los personajes. También está – ¿cómo puedo decirlo?- tu implicación con ellos, la impresión de que las grandes olas que son tus sentimientos podrían inundarlos.

Página 34

Y la tercera, quien desequilibra la balanza en favor de los humanos, es Mary Lou, figura fundamental para aportar luz con sus recuerdos y también a espolear a Paul con su curiosidad y sus preguntas para que siga leyendo.

Se titula «Diccionario». Y contiene un bosque de palabras.

Página 37

Sinsonte es la historia de los tres, donde cada uno de ellos tiene un propósito y una meta. Así, el viaje de Bentley pasa por las habituales fases del héroe: salir de su rutina diaria para enfrentarse a diversas pruebas que se le plantean en el camino, aprendiendo de las situaciones y terminando el viaje transformado.

Lo hace Tevis con una estructura cronológica que alterna capítulos de cada personaje. Aprovecha para mantener su distancia con cada uno de ellos recurriendo a un narrador diferente: mientras que Bentley es presentado mediante las páginas de su diario, el narrador del robot será siempre en tercera persona y Mary Lou lo hace en primera. Para los tres la referencia común es el pájaro que da título a la novela:

Solo el sinsonte canta en la linde del bosque.

Página 34

Tevis nos engancha por la trama pero también por la cantidad de temas que despliega, que nos hace reflexionar en todo aquello que nos hace humanos y seres racionales: ¿el devenir de los humanos quedará lastrado por una tecnología que no sabremos controlar? ¿Nos dejaremos llevar por aquello que nos haga sentir mejor y que nos acabe afectando como especie? ¿Olvidaremos todo lo creado por dejar de pensar? ¿Llegaremos a un momento en el que no queramos leer? Y además, el juego de conectar con el lector por medio de la literatura: compartir como el protagonista la ilusión y el momento mágico de la lectura, reconocerse en él cuando quiere leer todo lo que encuentra… sensaciones que todos hemos compartido en alguna ocasión.

Me siento libre y fuerte. Si no fuera lector no podría sentirme así. Al margen de lo que vaya a ser de mí, doy gracias a Dios por poder leer, por haber entrado en contacto con la mente de otras personas.

Página 305

Sinsonte es un libro que me ha traído de cabeza desde que lo empecé y que me ha generado algo que no suelo sentir últimamente: querer terminar aquello que estoy haciendo para seguir leyendo, acordarme de la lectura cuando estoy trabajando o sacar tiempo de donde fuera para continuar leyéndola. Pensar por dónde seguirá, qué sucederá, cómo terminará la historia… esa ilusión, esas infantiles por seguir leyendo y el entusiasmo de querer hablar a todo el mundo de esta historia.

He leído que algunos lectores comentan que hay una parte que sobra hacia la segunda mitad del libro; de hecho es la parte más lenta dentro de esta trepidante historia. La verdad que a mí me parece que es la excusa perfecta que tiene Tevis para introducir el tema de la religión dentro de la novela.

Mencionan en la contra a los grandes títulos del género. Si bien en un primer momento me pareció exagerado, creo que tanto la temática como la forma de tratarlo no hacen tan exagerada la comparación. Si pensamos en Un mundo feliz de Huxley o Fahrenheit 451, de Bradbury tiene muchas referencias y puntos en común, y al final se nota que Sinsonte bebe de los grandes del género que tiene como inevitables referentes para continuar la estela de la ciencia-ficción reflexiva.

A fin de cuentas, ¿qué es una buena distopía sino un libro filosófico en el que detenerse a preguntarse qué nos hace lo que somos?

Sin ánimo de extenderme más: Sinsonte es un libro que me ha gustado mucho, me ha llegado verdaderamente al punto de inflexión que tengo como lectora y me ha dejado reflexionando, pensando, elucubrando qué podía pasar y qué ocurrirá en unos cuantos siglos o milenios.

Os animo a compradlo y leerlo y ya me diréis si opináis lo mismo que yo o si no os parece para tanto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Fahrenheit 451, Ray Bradbury.
Pros – Invita a reflexionar.
– Trepidante.
– Plantea muchas preguntas y ninguna respuesta.
Contras – Algún capítulo de la segunda parte se hace más lento.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (80)

Como ya vaticinaba, abril iba a traer muchos más libros.

Empezamos por los libros que me han regalado por mi cumpleaños:

  • La última niebla / La amortajada, María Luisa Bombal (Seix Barral, 2021). Aunque muchos lo duden, hago caso a los lectores que tienen gustos similares a los míos. Esta reedición de una autora del realismo mágico no me la podía perder cuando la recomendó Fernando en su Instagram. Incluye dos nouvelles y unos cuantos relatos. He leído ya la primera así que la reseña ya sabéis que la tenéis aquí.
  • La acusación, Bandi (Libros del Asteroide, 2017). Hace ya muchos años tenía en el punto de mira este libro, pero como en tantas otras ocasiones, lo dejé pasar. Fue Jesús Artacho quien lo leyó recientemente y me lo recordó, después me lo regalaron. Es cortito, lo acabo de empezar. Reseña, aquí.
  • Ciudad ocupada, David Peace (Hoja de Lata, 2022): reconozco que he terminado de tener la trilogía de Tokio de Peace sin haber leído ni siquiera la primera parte. Espero solucionarlo ya mismo, a Tokio Redux le toca su turno en las próximas semanas.
  • La mirada del ángel, Thomas Wolfe (Trotalibros, 2022): el último título publicado en la editorial es este tocho de Thomas Wolfe (que yo siempre confundo con Tom Wolfe, fallo mío). La crítica lo pone por las nubes y cuya edición en castellano era complicada de encontrar.
  • Diarios (Tomo I), Rafael Chirbes, (Anagrama, 2021): regalo de mi hermana, recomendación de Ester de Moito Conto, los diarios de uno de los grandes autores españoles. De él leí en su día Crematorio.
  • La librera de París, Maher Kerri (Navona, 2022): una novela centrada en la vida de Sylvia Bleach, la novela ha sido un éxito y se ha traducido a muchos idiomas. Las opiniones que he escuchado de él son muy positivas. ¿La conocíais? Aquí la reseña.
  • La muerte del comendador, Haruki Murakami (Tusquets, 2019): alguien quiere convencerme de volver a leer a Murakami. Qué mejor que regalarme este libro del japonés para que no tenga excusa.

En cuanto a las compras con motivo del Día del Libro, son las siguientes:

  • No leer, Alejandro Zambra (Anagrama, 2018): un autorregalo de un autor al que en ficción sólo le he leído con Bonsái. En casa tengo La vida secreta de los árboles y también su novela más larga, Poeta chileno. He colado este ensayo para empezarlo, paradójicamente, el mismo día del libro. Son textos y comentarios literarios cortos con lo que viene bien ir alternándolo con otras lecturas.
  • La escuela de canto, Nell Leyshon, (Sexto Piso, 2022). Primero fue Del color de la leche, luego, El show de Gary y más tarde El bosque. Este es el último libro publicado por la editorial de la británica. Será el cuarto que leo de ella.
  • Rostros en el agua, Janet Frame (Trotalibros, 2022): el único libro de la editorial que me faltaba ya es mío. (Sí, estoy comprando todo lo que edita Jan).

Para terminar, una última incorporación recién salida de imprenta:

  • Lo demás es aire, Juan Gómez Bárcena (Seix Barral, 2022). Los que llevéis tiempo por aquí ya sabréis que sigo los pasos de este genial autor desde que leí Kanada. Luego llegaron Los que duermen y Ni siquiera los muertos y mi entusiasmo por lo que escribe va en aumento. Esta es su última novela, recién publicada.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas?

Que sigan las buenas lecturas y a preparar la lista de compra para la Feria del Libro.

Namaste.

Autor, Forster, Literatura

Howards End, E. M. Forster

Desde hace mucho tiempo tenía pendiente leer este título. De ahí que hace un par de años me hiciera con esta edición de Navona, y que lo añadiera entre la lista de libros que quería leer en este 2022.

Estoy empezando a dudar sobre mi decisión de no leer sinopsis de las historias. He sido siempre reacia a ellas debido a que destripan demasiado. Pero ahora mismo tengo la sensación de que haber leído determinadas sinopsis jamás me habría lanzado a leer algunos títulos, y creo que este es uno de ellos.

Howards End es el nombre de una casa campo inglesa. Hogar de los Wilcox, la mansión es el ejemplo de la relevancia de la familia y de su éxito económico y social.

Te cuento todo esto porque en cierta ocasión dijiste que unas veces la vida es vida y otras, solo un drama y que hay que saber distinguir cuándo es una cosa y cuándo es la otra.

Página 11

Las hermanas Schlegel son el contrapunto: interesadas en las artes, viven holgadamente gracias a una sustanciosa herencia, aunque mucho menos preocupadas por su posición en la sociedad y en escalar por medio de un buen matrimonio; las Schlegel son las jóvenes despreocupadas que buscan disfrutar del momento y ayudar a todo aquel que se cruce en su camino.

La historia comienza cuando Helen les hace una visita. Algo aparentemente divertido que acaba de forma abrupta con la salida de Helen tras un malentendido con uno de los hijos. Más adelante se seguirán encontrando aquí y allá, en los lugares comunes de las clases altas.

El reloj desgranaba su tictac, las brasas ardían pugnando contra la blanca radiación que inundaba la estancia a través de las ventanas. Inadvertido, el sol ocupó el firmamento y la sombra de las ramas del árbol, extraordinariamente sólida, cayó como surcos de púrpura sobre los campos helados. Era una espléndida mañana invernal. (…) Dentro, el reloj dio las diez con notas ricas y confiadas. Otros relojes lo confirmaron y la discusión tocó a su fin.

Página 134

Así, la otra de las Schlegel, Margaret, entablará también relación con la familia, y con ellos como punto de partida, Foster analiza varios de los aspectos claves de esta historia: la importancia de la clase social y los actos con o sin consecuencias, según quién sea el afectado.

Howards End es una novela costumbrista, donde lógicamente no nos esperamos ningún sobresalto: Foster describe la realidad de la época tal y como la quiso narrar y la trama son pequeños actos que afectan a los personajes pero que a la vez, pueden parecer nimios.

Las descripciones está equilibradas respecto a los diálogos y en este sentido es una novela muy dinámica, con capítulos cortos que animan a continuar la lectura.

La primera parte de la historia está plagada de reflexiones sobre la cultura y el arte, para después adentrarse en lo importante del dinero en el devenir de una familia.

¿De qué sirven las artes si son intercambiables? ¿De qué sirve el oído si dice lo mismo que los ojos?

Página 57

Sin embargo, más adelante la trama ahonda en la contraposición Schlegel – Wilcox, dejando siempre mal a los segundos y haciéndolos responsables de otras historias secundarias relevantes para ambas familias que influirán en el final de la historia.

¿Por qué digo entonces que de haber sabido de qué tratara no lo habría leído? Porque a estas alturas busco historias que me sacudan, que me sorprendan. Porque simple y llanamente, en la literatura busco algo más que Howards End no me puede ofrecer.

FICHA:

Te gustará si te gustó Jane Eyre, Charlotte Brontë.
Cumbres borrascosas, Emily Brontë.
Pros – Relato perfecto de la sociedad de la época.
– Capítulos cortos que invitan a seguir leyendo.
Contras – Historia costumbrista, sencilla y sin sobresaltos. Un culebrón de época que se puede resumir en dos líneas.
– Determinados aspectos de la edición, sorprende que hasta el apellido de las protagonistas esté mal escrito.

Namaste.

Autor, Bombal, Literatura

La última niebla, María Luisa Bombal

Llego a María Luisa Bombal, como ya os adelanté, por recomendación de Fernando (@tylerdurden78zg en Instagram).

En esta nueva edición (Seix Barral, 2021), se incluye toda la breve obra de Bombal: dos novelas, La última niebla y La amortajada y también otros textos como Trenzas, Lo secreto o La historia de María Griselda.

Bombal es considerada la madre del realismo mágico. No lo digo yo; no lo dicen los críticos, lo proclamaron directamente dos propios miembros del selecto club del boom: Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.

Cronológicamente previa a estos, Bombal se crio entre Chile y París a principios del siglo XX. De familia aristócrata, bilingüe, tiene influencia de cultura francesa y bávara y en su estilo se detecta una clara tendencia al lirismo.

No obstante, desde hace mucho, flota en mí una turbia inquietud. Cierta noche, mientras dormía, vislumbré algo, algo que era tal vez su causa. Una vez despierta, traté en vano de recordarlo. Noche a noche he tratado, también en vano, de encontrar el mismo sueño.

Página 23

La última niebla es la historia de una mujer que tiene un apasionado encuentro con un misterioso hombre. La ambientación es clave para situarnos en un mundo onírico, gris, en el que lo real y lo soñado están muy próximos.

Con la vaga esperanza de haberme equivocado de calle, de casa, continúo errando por una ciudad fantasma. Doy vueltas y más vueltas. Quisiera seguir buscando, pero ya ha anochecido y no distingo nada. Además, ¿para qué luchar? Era mi destino. La casa, y mi amor, y mi aventura, todo se ha desvanecido en la niebla; algo así como una garra ardiente me toma, de pronto, por la nuca; recuerdo que tengo fiebre.

Página 52

Bombal es femenina por los cuatro costados: se aprecia no solo en la mirada felina de la fotografía de la contraportada que parece dedicarnos, sino también en la narración, con una protagonista mujer que se enfrenta a la valoración y opresión de la sociedad por que se adecúe a lo que se es espera de ella, y cómo no, se acabe casando. El ambiente de hacer siempre lo que le dicen a una que ha de hacer. Tiene la chilena predilección por los ambientes opresivos que vaticinan debacles. La tragedia no se narra pero se intuye. Se intuye porque lo malo, sea lo que sea, acabará ocurriendo antes o después.

Alrededor de nosotros, la niebla presta a las cosas un carácter de inmovilidad definitiva.

Página 54

Ella misma admite que lo más importante para su escritura es el ritmo, y que si escoge una palabra precisa pero que no encaja con el ritmo, la descarta. Interesante pues la última parte de esta edición que incluye una breve nota autobiográfica donde nos acerca a su vida, del todo desconocida para mí, donde ahonda en detalles sobre los grandes literatos de ambos lados del charco con los que tuvo el placer de coincidir: Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Federico García Lorca por decir tres.

Me guardo La amortajada y el resto de los textos para seguir leyendo a esta autora triste, desolada, misteriosa y emotiva.

FICHA:

Te gustará si te gustó Los recuerdos del porvenir, Elena Garro.
Pros – La ambientación y el estilo lírico.
– La visión femenina mezclada con el ambiente irreal.
Contras – La brevedad. Deja con la sensación de querer más.

Namaste.

Arendt, Autor, Literatura

Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt

Os traigo hoy un ensayo muy conocido de la famosa filósofa Hannah Arendt: Eichmann en Jerusalén (Lumen).

Anoté su título en la Universidad, siendo uno de esos libros que se mencionan siempre en varias asignaturas de Derecho, sobre todo en relación a la ética y la filosofía.

Seguro que lo conocéis, pero por si acaso os resumo brevemente de qué estamos hablando: tras la Segunda Guerra Mundial muchos de los jefes del partido nazi huyen a Suramérica. Uno de ellos fue Adolf Eichmann, encargado de organizar la deportación de los judíos al este. En 1960 es capturado por el MOSSAD en Argentina y se le traslada a Israel para juzgarle.

Hannah Arendt asiste al juicio y deja por escrito no sólo lo que sucedió en las maratonianas jornadas del proceso sino que también reflexiona sobre el Holocausto, el modo carácter de Eichmann y sobre los pormenores éticos, judiciales y procesales en sí.

Desde el principio Arendt deja clara su postura al respecto. Mientras que la opinión pública y el Fiscal presentan a Eichmann como un monstruo que disfrutaba con la muerte de millones de judíos, Arendt plantea la expresión la banalidad del mal, esto es, que en situaciones totalitarias los individuos actúan según las reglas establecidas sin pararse a reflexionar las implicaciones de sus actos.

Siguiendo esta argumentación, Eichmann era culpable y responsable no por actos de extrema crueldad sino por no oponerse a seguir las directrices de sus superiores, dado que no podía alegar que desconocía lo que ocurría más allá de las deportaciones ni los propios principios del partido en el que militaba y que tanto Hitler como Himmler repetían sin cesar. El argumento de Eichmann era el único al que se podía acoger: que jamás había matado a nadie por su propia mano. Claro que no: su puesto, de alto rango, incluía organizar y gestionar la logística de traslado de los judíos al este. Para el resto de tareas ya existía la pormenorizada estructura nazi.

En este sentido, plantea a Eichmann como un hombrecillo gris, inocuo, que quería ganarse el beneplácito de sus superiores, amigo de muchos judíos (de hecho, trabajó mano a mano con los dirigentes judíos para realizar el listado de movilizaciones, cosa que ha resultado impactante y tenebroso para asimilar a la propia comunidad) y que simplemente trataba de ser lo más eficaz en su tarea para avanzar en el escalafón (no en vano llegó a convertirse en Obersturmbannführer).

Más allá de otros ensayos sobre el modo de articular la llamada Solución Final en la Alemania nazi, en este caso la autora se centra en el proceso administrativo y judicial con el que estaba familiarizado Eichmann y en los datos que se demuestran cómo avanzó en su carrera profesional y cómo fueron evolucionando las órdenes que se recibían según avanzaba la guerra.

Eichmann en Jerusalén es un libro para aquellos que estéis interesados en las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial y a quienes les interesen los recovecos de los ordenamientos jurídicos. Es muy interesante al reflexionar sobre el caso en sí, desde el secuestro, con la consecuente vulneración de la soberanía de Argentina, hasta el proceso judicial donde se muestran las incontables pruebas sobre los procedimientos nazis.

Como es lógico, está además plagado de detalles y análisis de los momentos previos al secuestro en Argentina y de cada una de las declaraciones de los testigos, lo cual en determinados momentos puede resultar demasiado pormenorizado.

¿Lo recomendaría a todo el mundo? Evidentemente no. ¿Es un libro interesante? Mucho.

Namaste.

Autor, Dostoievski, Literatura

Noches blancas, Fiódor Dostoievski

Si lleváis tiempo por aquí sabréis que suelo ordenar las lecturas por contrastes. Así que cuando termino una novela ambientada en la España del siglo XX, el siguiente libro ha de ser algo diametralmente opuesto. Y si es un tocho, mejor empezar una novela corta.

Así fue como llegué a Noches blancas (Nórdica, 2019), porque realmente mi propuesta del ruso para este año era leer Los demonios. Pero claro, ya sabemos que una novela más corta es mucho más sencilla de colar entre lecturas.

Noches blancas es una historia muy cortita que tiene lugar en San Petersburgo, en el momento de las noches blancas del mes de junio, cuando el sol no llega a ocultarse debido a la cercanía del solsticio de verano. Un joven solitario se encuentra de forma casual con una mujer que parece que está esperando a alguien. Entre ambos surgirá una amistad, y ella, durante los 3 días de estas noches blancas, le narrará su historia.

Ahora me gusta recordar y visitar en un periodo determinado los lugares donde una vez fui feliz a mi manera, me gusta levantar mi presente en consonancia con un pasado que ya no va a volver y suelo vagar como una sombra, sin necesidad y sin objetivo, apesadumbrado y triste, por las calles y los rincones de San Petersburgo.

Página 58

Escrita en 1848, en esta nouvelle Dostoievski huye de sus temas típicos (el juego y la relación paterno-filial) pero ya deja entrever las reflexiones nihilistas que desarrollará 20 años después en sus novelas más reconocidas.

En concreto, la soledad de ambos, la incertidumbre y el amor son los protagonistas de una historia de apenas 100 páginas, de corte intimista pero con toda la fuerza en la que se nos trasmite cada uno de sus sentimientos.

Y te preguntas: «¿Dónde están tus sueños?». Y meneas la cabeza y te dices: «¡Qué rápido pasan los años!» Y de nuevo te preguntas: «¿Y qué has hecho tú con tus años? ¿Dónde has enterrado tu mejor época? ¿Has o no vivido? «Mira – te dices-, mira, en el mundo empieza a hacer frío». Y pasarán más años y con ellos vendrá la lóbrega soledad, vendrá la temblorosa vejez con un bastón y, con ellos, la melancolía y el desaliento. Palidecerá tu mundo de fantasía, cesará, se marchitarán tus sueños y se caerán como las hojas amarillas de los árboles…

Página 59

Noches blancas es una historias que se lee en una tarde. Llena de calidad en sus reflexiones, no necesita más que un par de personajes para meternos de lleno en una historia en la que pesan más los diálogos que la acción en sí.

Me ha sorprendido mucho, quizá la novela más atípica del autor que he leído. Perfecta para leer una de estas tardes de lluvias que se avecinan, ¿no creéis?

FICHA:

Te gustará si te gustó El jugador, Fiódor Dostoievski.
Pros – Las reflexiones de los protagonistas.
– Perfecto para empezar a conocer al autor.
Contras – Pierde la profundidad típica de las novelas largas.

Namaste.

Autor, Literatura, McDaniel

Betty, Tiffany McDaniel

Betty es una niña nacida en los 70 en Ohio, hija de padre cheroqui y madre blanca.

Imaginaos la situación y el entorno: el racismo es parte de su día a día y cada una de sus palabras, de sus actos o de sus gustos son ninguneados y cuestionados por ser india, en primer lugar, y por ser mujer, en segundo.

Betty (Hoja de Lata, 2022), es la historia de la madre de la autora.

Siempre cuestionada, despreciada e insultada, Betty ha de convivir con comentarios y actos crueles de todos aquellos con los que se relaciona: vecinos, compañeros de colegio, profesores… pero también sus propios hermanos, que tratan de buscar la aceptación de los demás rechazando a una hermana demasiado parecida a su padre.

Betty es una niña especial, que sabe mirar el mundo de una forma diferente. Influenciada por su padre, él narra historias que se quedan con ella, que le reconcilian con una realidad demasiado dura. Landon tiene siempre una palabra poética, una historia lírica que contar, dándole la vuelta a todo aquello que les sucede.

Betty es especial, porque gracias a su padre puede reconocer plantas, asimilar señales de la tierra, apreciar la naturaleza. Eso que ha aprendido lo aplica también con las personas. Y de esta forma, Betty ve cosas que los demás ni siquiera son capaces de intuir. No se le escapan detalles, gestos, miradas, silencios. Situaciones que los demás pasan por alto pero que para ella son piedras angulares con las que entender su mundo.

Parecía desorientada y perdida (…). Pensé que la noche sería demasiado breve para que encontrase lo que quería. Pensé que la vida sería aún más breve. Lo que ella necesitaba era un infinito repentino. El tiempo en forma de múltiples rayos de luz en los que pudiese encontrar todo lo que buscaba.

Página 217

Betty es una niña avispada, con un carácter y personalidad propia, distinta de sus hermanas, de Fraya, de Flossie, de sus compañeros de clase.

A Betty le gusta el campo, el agua, las hierbas y las letras. Las letras le fascinan.

– Piensa en todas las cosas que podrías hacer con las orejas perforadas, Betty.

– ¿Podré volar?

– Pues no, pero…

– ¿Podré resucitar a Emily Dickinson de entre los muertos?

Ella me miró de arriba a abajo.

– No.

– ¿Entonces para qué voy a querer las orejas perforadas?

Página 313

Betty quiere proteger a su familia: a su madre, con su pasado tumultuoso, a sus hermanas, de los peligros de la vida, a sus hermanos, del miedo interno que les acompaña. Betty es la guardiana de la protección familiar.

Pero Betty sólo es una niña.

¿Y si no puedo espantar al lobo?

Las almas se preguntan esas cosas.

Página 368

Betty es una historia tan mágica como desgarradora. Es poética y fascinante pero también es cruel y muy dura. Tiene momentos mágicos, tesoros que relucen y brillan y te hacen tener esperanza en lo bueno de la vida; pero algunos de ellos se trasforman en situaciones crueles y desgarradoras, frustrantes, inexplicables, injustas.

El estilo que expone McDaniel es directo y lírico a la vez. Abundan los diálogos y las descripciones son someras y directas. Recuerda a Toni Morrison por muchos detalles, como escoger una protagonista niña que vive en un ambiente caracterizado por la pobreza y el racismo.

La autora se centra en la visión femenina, rompe estereotipos y presenta mujeres fuertes, duras, que tratan de sobrellevar la carga que les ha tocado, con más o menos éxito. El texto se plaga de ideas feministas, de mujeres que luchan día a día.

Betty es sorprendente. En primer lugar, darse cuenta de que McDaniel tenía tan sólo 18 años cuando la escribió es algo que apabulla.

Betty primero embriaga. Después perfora. Luego hipnotiza y nos tumba. Nos camela y después nos hunde. Betty te impide pensar en otra cosa, prestar atención a otra novela, puesto que el resto son inocuas comparadas con esta historia.

No perdáis el tiempo leyendo mi opinión sobre Betty. Leedla, regaladla, vividla y después me contáis qué os parece.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ojos azules, Toni Morrison.
La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward.
Pros – Poético, ilusionante, lleno de ternura y amor.
– Las historias de Landon.
Contras – Triste, doloroso, frustrante.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (79)

Regreso con las nuevas incorporaciones a mis estantes, en este caso, unas cuantas novedades recién salidas de la imprenta:

  • Betty, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2022). Aunque (en teoría) estoy intentando comprar pocas novedades, hay libros que bien por la mano de la que vienen o por algún detalle que comentan otros lectores me acaban convencido de leer. Este es un buen caso, porque lo cierto es que no lo conocía, me entraron ganas de leerlo en cuanto lo compré y lo he devorado en unos pocos días. Aquí la reseña.
  • El universo de Dostoievski, Tamara Djermanovic (Acantilado, 2022). Un título con el que me topé por casualidad en la librería y que compré porque me pareció interesante la temática. La verdad que estos ejemplares de Acantilado son muy atrayentes.
  • Buena suerte, Nikolas Butler (Libros del Asteroide, 2022). Con Butler empiezo a tener una relación algo tormentosa, y de hecho me planteé no comprar este libro, pero he caído. Después de Canciones de amor a quemarropa llegó El corazón de los hombres y más tarde Algo en lo que creer. Mi entusiasmo con sus historias se ha ido enfriando, y aún así la verdad no sé por qué he decidido darle otra oportunidad. ¿Será esta la que incline la balanza?
  • Brighton Rock, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2022). El último libro de Graham Greene que ha recuperado la editorial, tras El final del affaire y El final de la trama. El primero me encantó, el segundo no lo he leído. Este no me lo podía perder.

  • Las almas muertas, Nikolái Gógol (Nórdica Libros, 2022). Habiendo comprado hace poco Historias de San Petersburgo no tiene sentido adquirir un nuevo título del ruso (que encima es aún más largo), la verdad. Aún así la edición me llamó la atención y aquí está. Vamos, que otro para el estante. Reseña.
  • Los nombres prestados, Alexis Ravelo (Salamandra 2022): leí al canario hace ya unos cuantos años, en concreto La vida breve de Neck Blackbird. Desde entonces, nada, y eso eso Marta Marne es lectora entusiasta. He decidido cambiar el tercio de la temática que estoy leyendo y creo que caerá esta Semana Santa. Y cayó.
  • Sinsonte, Walter Tevis (Impedimenta, 2022). Desde que vi la portada supe que tenía que comprarlo. Os lo aseguro: gana en directo. Pero además la temática de ciencia ficción tiene muy buena pinta. Pienso colar su lectura enseguida. La reseña, aquí.
  • Posesión, Byatt (Anagrama, 1992): la búsqueda de este libro ha sido toda una odisea. Que estaba publicado en Anagrama hace tiempo ya lo sabía, que era imposible de encontrar, también. Suponía que aprovecharían la reeditarlo en la versión conmemorativa de su 50º aniversario. Me equivocaba, así que he acabado recurriendo a la segunda mano. Todos los que la han leído dicen que es espectacular, espero que merezca la pena.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas semanas? ¿Planeáis comprar alguno de estos títulos el día del Libro?

Namaste.