IMM, Literatura

IMM (84)

Agosto se fue con algún libro nuevo, y la rentrée ha llegado como todos los años, pisando fuerte. Aquí las últimas incorporaciones, empezamos por los primeros libros que llegaron a mis estantes a finales de agosto y primeros de septiembre:

  • Podio, Andrés Lomeña (Alianza, 2022). Envío de la editorial, será mi primer libro del autor, lo veréis pronto por aquí. ¡Muchas gracias, chicos!
  • Moby Dick, Melville (Penguin, 2014) : en mi última visita a París regresé a la librería Shakespeare and Co y este es el título que escogí. Soy de las que intentaron leer este tocho en el pasado pero pudo conmigo, espero que esta vez la balanza caiga a mi favor.
  • As portrait of the your artist, James Joyce. Al igual que el anterior, de mi viaje a Nueva York me traje esta novela. Lo elegí tras visitar la exposición en torno a la conmemoración de 100 de la publicación de Ulises de Joyce en The Morgan Library, muy recomendable.
  • El oficio de vivir, Cesar Pavese (Seix Barral, 2022): mencionado muy mucho por Alejandro Zambra en su libro No leer, la verdad que él mismo critica determinados aspectos del libro del italiano, pero a mí esta reedición me ha empujado a comprarlo. Cada vez me gustan más los diarios, las notas sobre lecturas y ese tipo de libros, de ahí que no dude en hacerme con ellos, al no tener muchos en casa.
  • La tercera boda, Kostas Taktsís (Trotalibros, 2022). No me juzguéis: estoy comprando libros por encima de mi capacidad lectora, lo sé. Este es uno de ellos que, me temo, tendrá que esperar a que le toque su turno de ser leído.
  • El ala derecha, Cegador 3, Mircea Cartarescu (Impedimenta, 2022): llevo dando la matraca con este señor desde 2011. Que le van a dar el Nobel, ya veréis. Esta es la última parte de su trilogía Cegador, en la impecable edición a la que nos tiene acostumbrados la editorial.

    Y los que he comprado en mi última visita a la librería:
  • La particular memoria de Rosa Masur, Vladimir Vertlib (Impedimenta, 2022). No conozco al autor pero sólo con leer algo de la sinopsis allá hace un par de meses, anoté el título y sabía que en cuanto lo sacaran me haría con él.
  • Un hijo cualquiera, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2022). El último de los títulos del guatemalteco que ha publicado la editorial, que sabía que no me podía perder. Por aquí habéis visto con anterioridad varios del autor: El boxeador polaco, Monasterio, Canción y Duelo. Seguro que lo leo enseguida, como los anteriores es una lectura muy corta.
  • Trilogía rural, Federico García Lorca (Trotalibros, 2022). Admito que a García Lorca lo tengo bastante abandonado, seguramente desde alguna lectura obligatoria en el instituto. En esta edición ilustrada se incluyen las tres obras Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. Ha sido la ocasión perfecta para hacerme con tres libros que aunque os sorprenda, nunca he llegado a tener.
  • La extraña desaparición de Esme Lennox, Maggie O´Farrell (Salamandra). De O´Farrell he leído bastante, aunque me queda todavía Instrucciones para una ola de calor, por aquí habéis visto Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí y Hamnet. Este no tenía pensado comprarlo, pero me topé con él en la librería y me animó lo corto que es. Enseguida le hago un hueco.
  • Sóniechska, Liudmila Ulítskaya (Anagrama, 2022): recomendación de Macarena, la autora se postula con una futurible Nobel. Este será mi primer libro de ella. Una lectura breve.
  • La promesa, Damon Galgut (Libros del Asteroide, 2022): ambientada en Sudáfrica, es la historia de una familia que se reúne para un funeral. Se vino sin planificarlo, me temo que también le tocará esperar.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas últimas semanas?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (79)

Regreso con las nuevas incorporaciones a mis estantes, en este caso, unas cuantas novedades recién salidas de la imprenta:

  • Betty, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2022). Aunque (en teoría) estoy intentando comprar pocas novedades, hay libros que bien por la mano de la que vienen o por algún detalle que comentan otros lectores me acaban convencido de leer. Este es un buen caso, porque lo cierto es que no lo conocía, me entraron ganas de leerlo en cuanto lo compré y lo he devorado en unos pocos días. Aquí la reseña.
  • El universo de Dostoievski, Tamara Djermanovic (Acantilado, 2022). Un título con el que me topé por casualidad en la librería y que compré porque me pareció interesante la temática. La verdad que estos ejemplares de Acantilado son muy atrayentes.
  • Buena suerte, Nikolas Butler (Libros del Asteroide, 2022). Con Butler empiezo a tener una relación algo tormentosa, y de hecho me planteé no comprar este libro, pero he caído. Después de Canciones de amor a quemarropa llegó El corazón de los hombres y más tarde Algo en lo que creer. Mi entusiasmo con sus historias se ha ido enfriando, y aún así la verdad no sé por qué he decidido darle otra oportunidad. ¿Será esta la que incline la balanza?
  • Brighton Rock, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2022). El último libro de Graham Greene que ha recuperado la editorial, tras El final del affaire y El final de la trama. El primero me encantó, el segundo no lo he leído. Este no me lo podía perder.

  • Las almas muertas, Nikolái Gógol (Nórdica Libros, 2022). Habiendo comprado hace poco Historias de San Petersburgo no tiene sentido adquirir un nuevo título del ruso (que encima es aún más largo), la verdad. Aún así la edición me llamó la atención y aquí está. Vamos, que otro para el estante.
  • Los nombres prestados, Alexis Ravelo (Salamandra 2022): leí al canario hace ya unos cuantos años, en concreto La vida breve de Neck Blackbird. Desde entonces, nada, y eso eso Marta Marne es lectora entusiasta. He decidido cambiar el tercio de la temática que estoy leyendo y creo que caerá esta Semana Santa. Y cayó.
  • Sinsonte, Walter Tevis (Impedimenta, 2022). Desde que vi la portada supe que tenía que comprarlo. Os lo aseguro: gana en directo. Pero además la temática de ciencia ficción tiene muy buena pinta. Pienso colar su lectura enseguida. La reseña, aquí.
  • Posesión, Byatt (Anagrama, 1992): la búsqueda de este libro ha sido toda una odisea. Que estaba publicado en Anagrama hace tiempo ya lo sabía, que era imposible de encontrar, también. Suponía que aprovecharían la reeditarlo en la versión conmemorativa de su 50º aniversario. Me equivocaba, así que he acabado recurriendo a la segunda mano. Todos los que la han leído dicen que es espectacular, espero que merezca la pena.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas semanas? ¿Planeáis comprar alguno de estos títulos el día del Libro?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (53)

Os traigo las nuevas incorporaciones a mis estanterías que corresponden al final del año pasado, muchas de las cuales se encontraban a los pies del árbol:

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Las mujeres en el castillo, Jessica Shattuck: una historia que apareció de repente en mi buzón gracias a los amigos de Libros del Lince. ¡A ver qué tal está!

El fin de la soledad, Benedict Wells: una novela llena de premios que quise leer en cuanto la la vi por redes sociales. La acabo de empezar. Las ediciones con cantos de colores son de Malpaso.

Al caer la luz, Jay McInerney. Otra sorpresa en mi buzón, de un autor del que no he leído nada con anterioridad. Ya lo he terminado así que en breve dejaré por aquí la reseña. Edita Libros del Asteroide.

Taxi, Carlos Zanón (Salamandra): regalazo de Atram de Leer sin prisa. Os dejo su reseña por aquí. Tiene muy buena pinta, a ver si pudiera colar su lectura entre mis lista de pendientes.

Jane Eyre, Charlotte Brontë: uno de los libros que quiero leer en este 2018 en una edición minimalista que me gusta mucho. Un clásico que (lo admito) aún no he leído. Austral Singular haciendo que queramos comprarlos todos

Subsuelo, Marcelo Luján. Del autor leí Moravia, y tras comentar con él la historia tras la publicación de mi reseña, me lo ha enviado. ¡Gracias Marcelo! Tengo muchas ganas de leerlo después de ver tantas opiniones positivas. La edición es de Salto de Página.

La mirada de los peces, Sergio del Molino. Tenía pensado comprarlo, pero no me dio tiempo porque me lo regalaron por Navidad. El autor de La España vacía nos trae un nuevo libro, esta vez publicado por Random House.

Clásicos para la vida, Nuccio Ordine. No conocía este ensayo, pero del mismo autor ya leí La inutilidad de lo inútil y me pareció muy interesante. Libro cortito que me vendrá genial porque no paro de leer tocho tras tocho. Edita Acantilado.

Damas oscuras, varias autoras (Impedimenta). Sin duda alguna si ha habido un libro estrella estas navidades, ha sido este. Objeto de culto, portada preciosa, edición para enmarcar y un contenido que promete mucho. ¡Regalazo!

Muchísimas gracias a las editoriales que me han enviado ejemplares. Y no me olvido de las personas que me regalan libros, aún sabiendo que no es tarea fácil. Sois los mejores.

Nos espera un año lleno de apasionantes lecturas. ¡Al lío, que hay mucho por leer!

Namaste.

Atwood, Autor, Literatura

El cuento de la criada, Margaret Atwood

En ocasiones hay libros que pasan desapercibidos durante un tiempo hasta que algo les devuelve al punto de mira. Para El cuento de la criada fue el estreno de su versión televisiva por parte de HBO. La red se llenó de comentarios elogiosos de la serie y a raíz de esto, la novela que se publicó en 1985 comenzó a ganar protagonismo.

Durante la Feria del Libro de Madrid no dejaba de ver este título en todas las casetas, en muchos blogs, en páginas y en la lista de ventas. Sin embargo, no me acababa de decidir: ¿ver directamente la serie? ¿O mejor leer el libro? Aunque tradicionalmente soy de las que prefieren leer el libro para después ver su versión, lo cierto es que la lista de pendientes me hace relegar determinados títulos a sus versiones, antes que incluirlos en mi lista de futuribles.

El cuento de la criada se enmarca en lo que se enmarca en la categoría de las novelas distópicas: aquellas cuyo punto de partida es una sociedad indeseable, generalmente con un pasado común con el nuestro, como si por algún motivo (guerras, purgas, invasiones…) de repente la sociedad se trasformara.

Ya el primer párrafo de la novela nos sitúa en ello:

Dormíamos en lo que, en otros tiempos, había sido el gimnasio. El suelo, de madera barnizada, tenía pintadas líneas y círculos correspondientes a diferentes deportes. Los aros de baloncesto todavía existían, pero las redes habían desaparecido. La sala estaba rodeada por una galería destinada al público, y me pareció percibir, como en un vago espejismo residual, el olor acre del sudor mezclado con ese toque dulce de la goma de mascar y el perfume de las chicas que se encontraban entre el público, vestidas con faldas de fieltro -así las había visto yo en las fotos-, más tarde con minifaldas, luego con pantalones, finalmente con un solo pendiente y peinadas con crestas de rayas verdes. Allí se habían celebrado bailes; persistía la música, un palimpsesto de sonidos que nadie escuchaba, un estilo tras otros, un fondo de batería, un gemino melancólico, guirnaldas de flores hechas con papel de seda, demonios de cartón, una bola giratoria de espejos que salpicaba a los bailarines con copos de luz.

Página 23

Nuestra protagonista es Defred, un peón en un nuevo mundo, quien con sus ojos nos cuenta su nueva realidad: las rutinas y las personas que tiene a su alrededor: el Comandante y las Marthas, las Esposas y su posición en la casa.

El-cuento-de-la-criadaUno de los puntos fuertes de la historia es mantener la información parcialmente omitida. Al menos en mi caso, desde el primer momento quería conocer qué había pasado para llegar a esa situación, por qué motivo el mundo había cambiado radicalmente, teniendo en cuenta que los recuerdos de Defred se parecen mucho a la vida de finales del siglo XX. Así, lo que propone Atwood es un avance a ciegas donde nos aporta información de la situación actual y de sus rutinas para, después, obtener detalles de la vida pasada de la protagonista. Compartimos su vida para comprender un poco más qué tipo de papel le ha tocado vivir.

Como siempre, no me voy a detener en los detalles concretos de la historia, porque nunca me ha gustado contar de más, y porque en este caso en concreto cualquier información adicional juega en contra de la propia novela, que inteligentemente juega con el intercambio de información.

Lo que sí os puedo decir es que durante las primeras páginas, más o menos la mitad, lo que personalmente quería era leer más y más hasta llegar a comprender cada motivo de la situación y cada detalle. Es paradójico que exista una relación proporcional con el estilo descriptivo y lento de la autora y las ganas de leer. Sin embargo, durante la segunda mitad, a pesar de que la historia gana en dinamismo y hay más acción, aunque se desarrolle la trama me pareció menos interesante y avancé más lentamente, quién sabe por qué.

El estilo de Atwood es pausado y reposado, muy comedido. Se llena de florituras cuando toca, escasean los diálogos al principio y abundan a la mitad… En resumen: la sensación es que todo está pensado y medido, que hay un trabajo grande de escritura y revisión, donde nada es casual, donde la estructura, el avance de la trama y los personajes van apareciendo en el momento determinado, como una buena melodía: en su compás, ni antes ni después.

La novela plantea muchos temas, es una de esas historias con las que surgen debates y posiciones diversas, que anima a comentar y reflexionar. Para mí, refleja algo que se ha demostrado en la historia en múltiples ocasiones: que despojar a un ser humano de su capacidad de decisión, de su libertad y de sus derechos para enmarcarlo en una categoría, es el modo más fácil de controlar una sociedad, de imponer un modo de vivir, pensar y de actuar. Da igual lo que pienses o las preferencias que tengas porque eso entra dentro de una esfera de la que no puedes disponer: no solo es que no puedas hacer lo que quieras (por ejemplo, en esta novela, elegir marido o procrear) sino que ni siquiera debes pensar algo distinto de lo que te dicen los que están al mando. Tu modo de vida dependerá de qué seas: el resto, sobra.

La posición de la mujer en la sociedad juega también un papel clave en la historia, siendo considerada El cuento de la criada como una novela feminista. Soy poco de categorías, la verdad. Lo cierto es que El cuento de la criada es una novela interesante, una buena historia y sobre todo, para mí, el gran (¡por fin!) descubrimiento de mi eterna pendiente Atwood. Una de esas historias que párrafo a párrafo encierran muchas cosas: perfecta para un club de lectura, o simplemente para disfrutar de un libro inteligente, que ya es decir.

Para terminar, dos apuntes: mi agradecimiento a Salamandra por el envío, y el enlace a la reseña de Atram que os cuenta muchas más cosas del libro.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de Atwood, metódico y calculado.
  • El binomio pasado-presente y cómo se juega con la falta de información, que anima a leer más.

Contras

  • La marcada diferencia entre primera y segunda parte.
  • Acercarse a leerlo con demasiada información juega en contra de la propia historia.

Namaste.

Autor, Literatura, Salter

Todo lo que hay, James Salter

De un tiempo a esta parte he escuchado en múltiples ocasiones hablar de James Salter. De su calidad literaria como escritor que es y a la vez, de lo poco que se conoce. Así que lo apunté en la lista, le pregunté a Pedro sobre su opinión al respecto y como tampoco lo conocía compró este ejemplar que después me prestó.

todoloquehayEl libro se centra en la historia de Philip Bowman, un oficial que estuvo en las batallas navales de Okinawa, que pasó por Harvard y que con posterioridad consigue un trabajo en una editorial. Partiendo de esto, Salter narra la historia de la vida de Bowman, de lo que le va sucediendo a él y a las personas con las que se va topando, esto es, cada uno que forma parte del tejido de la vida de Bowman, presentes y pasados, personajes secundarios que se cruzan en su camino tiempo después: amistades, relaciones amorosas, situaciones en el trabajo… etc.

Narrado desde tercera persona y abundando en diversos aspectos cotidianos (como la temperatura, la decoración de las casas, detalles que uno se encuentra en el camino), Salter ofrece una estética muy cuidada, una narración organizada y bien estructurada para contar la vida de un tipo americano normal, que no destaca por ningún rasgo específico.

Sin embargo, por muchas cualidades racionales y de organización que presente el texto, lo que desde mi punto de vista le falta a este libro es alma. Ya conforme lo iba leyendo, llegados a la mitad de la novela, me daba cuenta de que cuenta la historia de una vida, de forma lineal, sin acontecimientos especialmente dramáticos o drásticos, como si se tratara de un diario en el que se carece de reflexión. La sensación con la que me he quedado es que es el típico libro que habré olvidado dentro de un año, porque no me ha trasmitido ninguna sensación, ni buena ni mala.

También me ha recordado a Davies, pero sin ese punto talentoso que tiene el canadiense para hablarnos de cualquier cosa, sin ese añadido de destino, de lo mágico…

En conclusión, la historia de una vida bien narrada pero con poca especie. Me ha llegado a aburrir por momentos, así que no os digo más.

Y vosotros, ¿habéis leído a Salter? ¿Me recomendáis otro libro? ¿Son todos así? Me quedo con la duda de conocer algo más sobre el resto de su obra, de saber qué le han visto otros lectores que yo no he encontrado en la novela.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Un autor inteligente que sabe organizar y estructurar la novela con un estilo depurado.
Contras
  • Realmente no hay acontecimientos que hagan variar el tono de la novela. No abunda la trama.
  • Puede resultar aburrido.

Namaste.

Autor, Literatura, Márai

La herencia de Eszter, Sandor Márai

De vez en cuando un libro se cruza en el camino de nuestro sendero literario, esto es, de los libros que tenemos pensado leer a continuación. Eso es precisamente lo que me ocurrió con esta novela que os traigo hoy. Fue mi madre la que la tomó prestada de la biblioteca, pero desde hace mucho tiempo quería leer algo de Márai, y decidí que ese sería el momento, animada por la escasa longitud de la novela.

La-herencia-de-EszterEszter es una solterona que viene en una casa junto con un pariente de más edad. De repente, el amor de su juventud, Lajos, regresa a su vida.

¿Y quién es ese tal Lajos? Pues un canalla, un impresentable que miente, roba y siempre se sale con la suya. Un embaucador que se beneficia del esfuerzo de los demás. Una sanguijuela sin escrúpulos. Un tipo que regresa veinte años después para terminar lo que empezó: conseguir lo único que le queda a Estzer. Su casa.

Llegados a este punto, podéis gruñir, podéis quejaros, podéis mascullar. En mi caso, apretar la mandíbula y susurrar No. No me digas que lo consigue… ¡No! ¡No puede ser! El final no os lo voy a contar, pero sí que os desvelaré que he odiado a Lajos desde el primer momento en el que se le menta, y que he querido sacudir a Eszter desde el principio.

El tiempo lo quema todo en nosotros, todas las mentiras. Lo que queda es la realidad.

Con un estilo muy depurado, Márai nos presenta personajes antagónicos unidos por un pasado común, pero además por un amor no consumado que les sigue uniendo décadas después. El autor consigue mezclar la elegancia con la realidad a través de los ojos de Estzer, la narradora y protagonista de la historia. Un personaje enamorado de Lajos durante todo este tiempo, a pesar de cada una de las maldades que ha recibido de él. Una mujer desencantada pero que le sigue la corriente, que se presta a seguir jugando a su juego.

Y eso es precisamente lo que no he podido aguantar. Sé que Márai nos plantea precisamente esa incongruencia, esa duda víctima-verdugo. Pero es que no puedo. No me pongo en la situación de Eszter, no puedo asumir que alguien se deje engañar por muchos sentimientos que tenga. No me gustan los personajes tan extremos porque me parecen irreales, entiendo que a uno le engañen, la primera vez, pero más de eso me parece mentira.

Sin embargo, lo que más me desagrada es esa sensación de apatía, de indiferencia, que surge de cada uno de los poros de la protagonista. Le da igual, asume su destino, deja todo en manos de una persona que busca su propio beneficio. Se deja llevar, olvidando que ella misma es responsable de su propia vida. La resignación es algo que no entiendo. Y como no lo entiendo me cabreo.

En la vida nada llega a tiempo […]. Sin embargo, un día nos damos cuenta de que todo ha ocurrido determinado por un orden perfecto […]

El amor, la resignación y el destino son tres de los temas que os podéis encontrar en esta novela. Todo con un estilo muy limpio, sencillo pero claro, elegante y racional y a la vez muy sentimental.

No lo he podido disfrutar por los protagonistas, no me convence el planteamiento. No puedo meterme en una historia que no me estoy creyendo, con personajes que parecen tan exagerados que no son reales… ¿no os ocurre a vosotros? Si no conecto con los personajes la historia jamás podrá encantarme. No pido que me encanten, que me caigan bien (no hay más que ver a Ignatus Reilly), pero han de resultar reales, humanos. ¡No absurdos y resignados!

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo del autor.
Contras
  • Lajos. Eszter. La inconsistencia de la resignación de ella.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (32)

Ha pasado ya mucho tiempo desde el último IMM. Sin embargo, y debido a que he sido una buena chica y me abstengo de comprar libros, os traigo el siguiente lote de libros que acaban de llegar a mi estantería:

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¿Qué me quieres, amor?, Manuel Rivas. Adquisición gratuita debido al expurgo de una de las bibliotecas que frecuento (sí, qué pasa, frecuento más de una). Junto con el libro de Lobo Antunes me llamaron la atención lo suficiente como para llevármelos a casa. Es cierto que uno de los relatos que se incluyen en esta obra, La lengua de las mariposas, ya lo conozco. Supongo que muchos de vosotros también habréis visto en más de una ocasión la película homónima.

Del color de la leche, Nell Leyshon. Préstamo y descubrimiento de las manos de Pedro. Un libro del que sabía poco, que me acerqué con desconfianza… y no digo más. En breve la reseña.

La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges. El último libro del escritor zaragozano. Gracias a Tusquets.

No entres tan deprisa…, António Lobo Antunes. Creo que fue en el Café Literario donde leí por primera vez el nombre de este autor. Lo vi en el montón del expurgo y se vino para casa.

Todo lo que hay, James Salter. Cómo son las cosas. Salter es uno de esos autores que he oído recomendar mil veces. Comentándolo con Pedro, fue él quien decidió comprar uno de sus títulos para probar. Después me lo prestó. Creo que voy a tener que pasarle mi lista de pendientes para ver si me va resolviendo la jugada.

Charles Dickens, Claire Tomalin. Ganado en el sorteo de Cargada de libros. La suerte me sonríe y pude hacerme con este título tan apetitoso de la que se considera la mejor biografía del británico. ¡Gracias Laura!

Esto es todo por el momento. Ojalá mantenga mi propósito de no adquirir más libros pero vistas las novedades de septiembre no puedo asegurar nada (un nuevo Marías, un nuevo Cărtărescu…).

Mientras tanto, disfrutad de vuestras lecturas, que ya huelen a otoño. ¿O son mis ganas?

Namaste.

Libros no memorables, Literatura

La nieta del señor Linh, Philippe Claudel

A pesar de que ya tengo suficientes libros comenzados como para rechazar la idea de empezar uno más, ayer cambié de idea cuando lo tomé prestado de la biblioteca, recordé que Isi lo había reseñado muy positivamente sobre él y leí sus primeras páginas. Me vi obligada a terminarlo.

El libro es una pequeña novela de poco más de cien páginas, que se lee de un tirón por tener capítulos muy cortos.

El señor Linh es un refugiado de guerra que huye de su país hacia otro del cual no conoce nada. Lo hace acompañado de un bebé. Poco más os puedo contar sin destriparos la novela, eso sí, os diré que desde mi punto de vista, lo mejor es el cariño del hombre hacia su nieta, y la amistad que traba con un señor que habla una lengua extraña para él.

Lo demás, me parece un libro cualquiera. Ni me despierta grandes sensaciones ni nada por el estilo, y no puedo entender cómo un libro en el que apenas se cuenta nada les guste tanto a la mayoría de la gente (como a Vero, que casualmente ha publicado su reseña sobre la novela hace muy poco).

Me doy cuenta de que quizá sea la primera en hacer una crítica negativa de este libro, pero como soy de natural de llevar la contraria, no me importa (ya me pasó con otros libros, como Seda, o El niño con el pijama de rayas). Para gustos los colores.

En breve más reseñas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Seda, de Alessandro Baricco.
  • El niño con el pijama de rayas, de John Boyle.
Pros
  • Es corto y rápido de leer.
  • Tierno
Contras
  • Demasiado simple.
  • El final es previsible.

Namaste.