Autor, Literatura, Spark

Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark.

 ¡Hola a todos de nuevo! Tras un paréntesis en el que no he parado de leer pero en el que no he tenido tiempo suficiente como para ponerme a escribir reseñas, vuelvo con la esperanza de recuperar la frecuencia en los posts.

 

Portada de "Las señoritas de escasos medios"
Portada de "Las señoritas de escasos medios"

La novela que os traigo hoy está ambientada en el Londres de la Segunda Guerra Mundial y tiene como protagonistas a un grupo de jóvenes que viven en una residencia.

 

Si miramos con una lupa, fijándonos en todos los detalles, nos encontramos con varios personajes, con características propias y singularidades determinadas. Lo micro son los detalles: cómo ir a la moda en una época complicada, el modo de conocer a pretendientes para marido, su visión del futuro o del pasado…

 

Si, por el contrario, contemplamos el conjunto, se trata de una combinación mucho más compleja que aúna la situación bélica con el modo de aislarse de la tristeza y la soledad; las ganas de sobrevivir con los ánimos diezmados de la escasez, o la perspectiva del pasado y el incierto futuro, la influencia de un momento que supuso un antes y un después en la Historia.

 

Muriel Spark desarrolla una técnica sencilla, en la que de un lado, describe el presente en el club para señoritas y de otro salta temporalmente para mostrarnos algo de lo que ocurre más allá de aquélla época determinada. Con ello consigue dar dinamismo a la novela, mantener con la intriga al lector y conseguir una mayor uniformidad al ver, de un vistazo, quiénes son y cómo serán determinados personajes.

 

Pero Spark no se queda sólo en aparente simplicidad, ya que aunque no existan demasiadas descripciones y sea una novela prácticamente de diálogos, consigue dejar su marca con un rasgo de elegancia que la distingue de otras historias similares. No en vano puede llegar a recordar a Penelope Fitzgerald, autora de La librería, por la sutil mezcla de melancolía y realidad con ironía y sugerentes silencios.

 

Aunque se trate de uno de los referentes de la literatura inglesa de posguerra, a mi entender se trata de una novela de costumbres pura y dura en la que, a pesar de que albergue una doble visión del momento bélico, no se ahonda en la profundidad de los tramas ni de la situación. Es más bien una novela entretenida y elegante, pero sin grandes aspavientos. En cualquier caso, se trata de una lectura agradable y con estilo propio. Y teniendo en cuenta ciertos batacazos recientes, me doy por satisfecha.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Estilo elegante y delicado.
  • Combina con equilibrio el drama y la ironía.
Contras
  • Podría ahondar más en los personajes y en la trama.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Sierra

El ángel perdido, Javier Sierra

Conocí este libro, como ya os conté, al inicio de año, concretamente en enero, cuando acudí a la presentación que organizó el Grupo Planeta.

 

Tras ver la disparidad de opinión entre las reseñas de los blogueros que acudieron a la presentación (mientras que a Goizeder no le gustó, Lady Boheme le otorgaba 4 estrellas en anobii…) me invadió la curiosidad que suele traer el saber que tienes ese mismo libro colocado en la estantería.

 

"El ángel perdido", de Javier Sierra.
"El ángel perdido", de Javier Sierra.

Sin embargo, esa curiosidad se fue diluyendo a lo largo de los meses en pro de otros libros que me atraían más. Fue a raíz de una conversación con Lady, respecto a las lecturas que teníamos pendientes para leer este verano, cuando resurgió la idea original empezar esta novela. Me apetecía cambiar de tercio con una novela de intriga, rápida y movida como ésta. Y en verano, mejor que mejor.

 

Por fin el día comenzó, y me sumergí en el último libro de Javier Sierra.

 

La trama se inicia con el secuestro del marido de la protagonista. A partir de ahí, ella tendrá que conseguir llegar hasta él tratando de sortear los múltiples impedimentos que le pondrán. ¿Y quién pensáis que la persigue? Seguro que la mayoría habéis dado en el clavo. Un compendio de los tópicos de todas las novelas/películas estadounidenses: un grupo salido de quién-sabe-dónde, extraño y misterioso, un par de Agencias estadounidenses con oscuros propósitos…

 

Si me conocéis un poco (y si leéis este blog asiduamente será así) ya supondréis que a partir de ahora comienza el despelleje. No os equivocáis.

 

La novela se articula como muchas de su estilo: intercalando las acciones de varios personajes, lo cual hace que el inicio está equilibrado, en el sentido de que no se hace muy pesado, se van descubriendo los motivos de uno y de otros y se va avanzando rápidamente.

 

El problema lo veo, esencialmente, hacia la mitad del libro, ya que la novela pierde fuelle y aquéllo parece un ir y venir de sitios con gente cuyo propósito aunque se conoce no parece importar demasiado. Dejo a un lado lo creíble o no de la historia, es decir, la intrahistoria de John Dee, el arca de Noé y demás. Al fin y al cabo una novela no es buena o mala por lo creíble que sea. Para eso es ficción.

El asunto es que hay muchas cosas muy trilladas: como el ataque de histeria de la protagonista o las salidas de determinados personajes; pero quizá lo más manido sean los diálogos, que parecen impostados, cortados o pegados de cualquier otra película con acción: la típica conversación con la protagonista porque no se cree algo,

 

En definitiva, para mí a partir de la mitad de la novela perdió interés. No es que me pareciera pesada la historia de lo que van descubriendo, las teorías, no. El punto débil son los personajes. Podemos coger al malo de Indiana Jones y meterlo aquí y cuadraría. Podemos cambiar al protagonista de El código Da Vinci y daría lo mismo. Y esto es porque los personajes son arquetípicos: el malo-malísimo, la pobre protagonista que no sabe de qué va la vaina, el mandamás que hace lo que todos los jefazos hacen… en fin.

 

Os aseguro que poco hacía falta para que me gustara la novela, porque Sierra la vendió muy bien, se documentó, parece un tío majo… esas cosas que se suman a los prejuicios que tenemos los lectores. Sin embargo, no es que no me haya convencido, es que he estado a punto de dejarla porque el cometido principal de una novela de este tipo no lo suple: si no engancha, mal plan.

 

A mi entender, son dos los principales problemas de los que puede adolecer una novela como ésta: la ausencia de intriga y que se vean venir las cosas. Y para mí, esta novela peca de las dos cosas.

En conclusión, si buscáis entretenimiento puro y duro, mejor que escojáis otro libro.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El código Da Vinci, Dan Brown.
Pros
  • Lo mucho que Sierra se ha documentado a la hora de escribir la novela.
  • La edición. Sólo un pero: mancha. Los dedos se quedan negros.
Contras
  • Los diálogos. Muy flojos.
  • No engancha. Además se ven venir las cosas.

 

Namaste.

Autor, Bergounioux, Literatura

Una habitación en Holanda, Pierre Bergounioux

Lo primero que me llamó la atención de este librito fue el título: ¿Por qué en Holanda y no en otro sitio? Lo que me atrajo fue que en la sinopsis del libro se mencionara a Descartes.

 

Portada de "Una habitación en Holanda", Pierre Bergounioux
Portada de "Una habitación en Holanda", Pierre Bergounioux

Pero… ¿qué es Una habitación en Holanda? Es un librito de apenas 90 páginas que se encuentra a camino entre la biografía y el ensayo, entre la historia y la filosofía, entre la luz y la oscuridad.

 

El autor escoge la Roma imperial como el punto de partida de su digresión, y desde ahí encarará el devenir de la humanidad a través de los grandes acontecimientos y de los grandes filósofos que irán cambiando el mundo poco a poco. Diferentes épocas, distintos países y entornos… pero en todos ellos destacan mentes prodigiosas, espíritus libres que se adelantaron a la visión de su época para cambiar, en mayor o menor medida, el entorno que les rodeaba.

 

Sin embargo, su pregunta final tiene a Descartes como protagonista: ¿por qué el francés tuvo que emigrar a Holanda para escribir su obra maestra? ¿Acaso es que unos países propician el pensamiento en detrimento de otros? Es precisamente ésto lo que nos recuerda el título del libro, el fin que busca el autor.

 

No os voy a negar que este libro me ha dado en mi punto flaco: desde siempre me han gustado los ensayos, pero me echa para atrás la pedantería y la densidad de muchos autores; me interesa la historia pero no me conformo con un mero conjunto de datos, fechas y apellidos. Y este libro ha colmado todo ésto. Se trata de un libro de análisis, pero sin ser pesado, de historia, pero sin caer en lo simple, de filosofía, pero sin caer en el aburrimiento. Así que en conjunto, la obra de Bergounioux es una de esas con las que te reconcilias con el mundo. Una de esas en las que piensas que no todo en el mundo editorial es la lectura fácil, la moda o el fenómeno best-seller, que hay personas, más allá de los números y las estadísticas, que se preocupan por publicar un libro que nunca saldrá en la lista de los más vendidos.

 

Uno de esos libros con los que sonríes mientras lo lees, y que al terminar estás completamente seguro de que difundirás a cualquiera que te quiera escuchar que Bergounioux tiene un estilo equilibrado sin ser simple y analítico sin ser barroco. Pocos pueden decir lo mismo.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El análisis: ni es simple ni aburrido, no peca de pomposo pero tampoco de esquemático.
Contras
  • Que es corto. Pero precisamente por eso no se hace pesado.

 

Ahora sólo me falta que os haya picado la curiosidad para que os animéis a leerlo.

 

Namaste.

Bazar

Divagando que es gerundio

Durante todo este tiempo de ausencia, me han pasado (literariamente hablando) varias cosas.

 

La más sonada fue una de la que la mayoría de vosotros tuvo, seguramente, noticia por alguno de los compañeros reteros que publicaron su entrada correspondiente. Y es que sí, aunque no me dio tiempo a contároslo, iniciamos con mucha ilusión la lectura del segundo libro del reto 10×10. Sin embargo, los resultados dejaron mucho que desear. Se trataba de una novela demasiado densa como para leer a un ritmo de 80 páginas diarias, así que muy a nuestro pesar, convenimos con dejarlo, seguirlo o posponerlo para más adelante, lo que cada uno decidiera.

 

Yo fui de las que dudé mucho. Por un lado, sabía que a ese ritmo iba a ser imposible acabarla. Por otro, pesaban las ganas de acabar un libro que nos envió muy amablemente la editorial Ajec y por mi propia cabezonería: abandonar un libro debe de ser la última de las opciones.

Estuve varios días dándole vueltas, viendo el libro en mi mesilla, pero ese debe que comenté antes se hizo humo cuando comprendí que en este momento no sería capaz de continuar con él. Lo cual implica que no descarto leer en el futuro (de hecho he llegado a pensar en proponer una lectura conjunta a un ritmo más pausado con quien se quiera animar).

 

El tema de abandonar libros es uno de esos recurrentes en los blogs literarios. Hay personas categóricas en ambos extremos: los que nunca abandonan un libro y los que si les cansan lo dejan.

 

Yo era de las que no lo abandonaban, hasta que me di cuenta de que eso no le hace mucho bien ni al libro ni al lector. Hay libros que pueden resultar complejos en una época y geniales en otra: en muchas ocasiones es el momento en el que se lean, igual que la cantidad de tiempo que se tenga. Un libro largo puede resultar mortal si sólo disponemos de media hora al día para leer, pero perfecto para épocas en las que se tiene más tiempo.

 

Pero luego están los gustos, y ahí depende de cada uno. Pero eso ya lo sabéis, que para eso existen los blogs.

 

Yo por de pronto, me marcho a leer, para traeros más opiniones variopintas de algún que otro libro.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Wilson

El hombre del traje gris, Sloan Wilson

Antes que nada, quería disculpar mi ausencia. Durante este tiempo, aunque he leído, no he tenido tiempo de sentarme al ordenador y escribir una reseña.

 

Pero en fin, aquí estoy de nuevo, deseando encontrar un rato para poder leer vuestros blogs y daros mi opinión que he terminado recientemente.

 

El libro que os traigo hoy es El hombre del traje gris, de Sloan Wilson, que ya os comenté en un IMM anterior.

 

El autor nos sitúa en los Estados Unidos de los cincuenta. Tras la Segunda Guerra Mundial comienza un período de crecimiento económico basado en el American way of life. Allí reside Tom Rath, un hombre común con lo mismo que sus vecinos: una casa, una familia, un trabajo y un traje gris.

 

Pero más allá de la historia visual, típica, que se cuenta a los familiares y amigos, hay una intrahistoria que pocos conocen. Es aquí donde empieza la verdadera trama.

 

"El hombre del traje gris", de Wilson Sloan
"El hombre del traje gris", de Wilson Sloan

 

Más allá de las distintas situaciones que nos cuentan los autores en sus novelas, y de lo interesante que pueda resultar una historia, hay una cosa que, desde mi punto de vista, le da muchos puntos a la novela. Y ésta es que le transmita algo al lector, que sienta en su propia carne los hechos que le van ocurriendo al protagonista. Para mí, una novela entretenida que me engancha durante un tiempo cuenta menos que otra que no enganchara tanto pero me transmitiera algún sentimiento, del tipo que sea.

 

Pues bien, si tengo que describir con una sola palabra lo que me ha sugerido este libro es angustia. No en el sentido kafkiano de opresión, soledad y ostracismo, sino en el matiz actual relacionado con el éxito, esto es, que todos necesitamos dinero, bienes, trabajo y familia para alcanzar el punto óptimo de felicidad que se valora hoy en día. Que cualquier tropezón que nos impida llegar a ello, de uno u otro modo siempre es un fracaso.

 

El éxito de esta novela quizá sea el personaje de Rath, con el que todos nos podemos identificar en un momento u otro. Todos buscamos la felicidad, todos tratamos de hacer las cosas lo mejor posible aunque no siempre salgan como esperamos.

 

He pasado las páginas agarrada al libro a la espera del devenir de los acontecimientos, con una empatía enorme hacia Rath, que dejaba, de vez en cuando, perlas como ésta:

 

Sólo los masoquistas pueden vivir sin retocar sus recuerdos.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La hoguera de las vanidades, Tom Wolfe.
Pros
  • La trama: sencilla en apariencia pero real y compleja en el fondo.
  • El personaje de Tom Rath.
Contras
  • La propia angustia y tristeza que se le pega al lector.

Namaste.

Autor, Carpentier, Literatura

El siglo de las luces, Alejo Carpentier

La historia de Victor Hugues, un francés que emprende el viaje a la colonia con el objetivo de informar de las novedades relacionadas con la Revolución Francesa, es la historia de un Siglo que se considera la puerta hacia la luz tras mucho tiempo de oscuridad.

 

"El siglo de las luces", Carpentier
"El siglo de las luces", Carpentier

 

El cambio, la consecución de derechos y en definitiva, la libertad, son la base de los sueños de prosperidad de los personajes, que ven el momento como la oportunidad de resolver todos sus problemas. Sin embargo, además de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, la Revolución de 1789 también trae la guillotina, la lucha por el poder, la crueldad o el asesinato brutalmente discriminado.

 

Todo esto y mucho más nos podemos encontrar en la principal obra de Alejo Carpentier, una visión desde el otro lado del Atlántico de los cambios que se efectuaron en Francia y que se expandieron hacia el Oeste.

 

Sin duda, si tuviera que definir esta novela con una sola palabra escogería la palabra superlativa. Porque es así el modo del magnífico despliegue que utiliza el cubano en toda la obra: no sólo en las descripciones, sino en general en la forma de contarnos lo que va pasando. Una forma quizá algo barroca, que prácticamente suprime los diálogos (y cuando existen éstos son siempre indirectos), que va y viene, muchas veces sin ser lineal, otras olvidándose de personajes para que aparezcan después, casi como un mar enfurecido donde vemos las mareas ir y venir, pero sin tener una línea aparente.

 

Y que esta novela sea superlativa implica, además, que en determinados momentos hay que tomársela con un poco de calma, que es necesario saborearla y que al terminarla, el lector tiene la conciencia de que antes o después, tendrá que releerla. Porque señoras y señores, ésta es una de esas novelas que hay que leer antes o después, una de las insustituibles. Indispensable.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Rojo y negro, Stendhal.
Pros
  • Lo superlativo de la calidad de la novela. Todo es a lo grande.
Contras
  • En ocasiones se hace pesado.
  • Evitad leedla en verano. Apuntadla para octubre.
Reto 50 libros
  • Número 35. Año de publicación: 1962.
  • Progreso: 3/50.

 
Namaste.

 

P.D. Tengo decenas de páginas marcadas en mi libro, y cualquiera de ellas podrían haber sido citadas aquí. Sin embargo, he preferido que os sorprendáis al toparos con alguno de esos fragmentos. Son fantásticos.

IMM

IMM (10)

Vuelvo con un IMM cargadito, por aquéllo de ir dejando las cosas pendientes… así que aquí están, todos de golpe:

Adquisiciones de Impedimenta
Adquisiciones de Impedimenta

 

    • Las batallas perdidas, Eudora Welty. Una autora a la que llevaba tiempo siguiéndole la pista, y a la que por fin podré leer. En mi mente estaba La hija del optimista, la obra por la que ganó el Pulitzer, pero después pensé que quizá sería mejor dejar la guinda para el final. Estoy deseando empezarlo.

 

 

    • El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald. La autora de La librería nos lleva a Moscú para contarnos una historia de cambios. No sé más, que quiero llevarme la sorpresa según vaya leyendo.

 

    • Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark. He leído buenas críticas de esta novela (desgraciadamente no sé dónde) y tenía ganas por probar. Y aquí está.

 

¡Libros, libros!
¡Libros, libros!

 

    • Punto omega, de Don Delillo. EL libro. Con mayúsculas. Porque después de que @gancedo hablara tan bien de él, me decidí a leerlo en un breve período. Así que lo busqué y lo encontré. No sé por qué esperaba un libro mucho más grueso.

 

    • La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón. Un autor del que mucha gente ha hablado en un corto período de tiempo y que tengo curiosidad por conocer. No sé si es la mejor opción para empezar a leerle, porque he visto reseñado alguna vez su otra novela La luz es más antigua que el amor. Por algún motivo desconocido, no quería leer ese. (Y ahora me doy cuenta de que Bartleby lo leyó y no le gustó demasiado)

 

    • El hombre del traje gris, Sloan Wilson. Es la novela que estoy leyendo actualmente. Y sí, seguro que a vosotros os ha venido a la cabeza la canción de Sabina. Poco hay que añadir sobre la trama si escucháis la canción.

 

 

    • Una habitación en Holanda, Pierre Bergouniox. Algo similar al anterior me pasó con éste. Holanda y Descartes en una misma frase. Me apetecía un libro diferente a las novelas al uso que suelo leer.

 

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

 

Esto es todo por el momento. Prometo volver con una reseña, que tengo varias pendientes.

 

Pasad un estupendo fin de semana.

Namaste.

Literatura

Manifiesto de economistas aterrados

Tras la profunda decepción que supuso para mí la lectura del aclamado ¡Indignaos!, me dirigí hacia este manifiesto con clara reticencia, suponiendo que me encontraría con algo muy similar: apenas 60 páginas de diatribas circulares que poco aportan al lector.Afortunadamente, aunque este Manifiesto de economistas aterrados tiene algo que común con el librillo de Hessel, ganan las diferencias.

Manifiesto de economistas aterradosLa fundamental es el tema, ya que se centra en economía, en concreto en las falsas creencias que se dan por ciertas pero que no tienen base real. Esto se hace sin darle muchas explicaciones a conceptos básicos, con lo cual podría resultar complejo para alguien que no esté muy al día en teoría económica.

Pero es que además, tras cada capítulo, aparecen unas recomendaciones con medidas sencillas con las que comenzar a cambiar la situación. Aunque algunas propuestas son discutibles, no se puede negar que han tratado de aunar la teoría con la práctica.

En definitiva, un librillo corto que se lee en un suspiro y que resulta interesante.

Me despido con esta entrada rápida porque este calor me está afectando al cerebro.

Namaste.

Autor, Hornby, Literatura

En picado, Nick Hornby

Lo primero que captó mi atención al leer esta novela es su impactante inicio. Con tan sólo unos párrafos ya sabemos que no podremos despegarnos de su lado hasta que no obtengamos respuestas. Y es que En picado es una de esas novelas que te enganchan desde la primera página porque aúna dos elementos muy distintos pero claves para el desarrollo de la trama: el tema que trata: el suicidio, y la existencia de capítulos cortos narrados por los cuatro personajes principales.

 

Portada de "En picado", de Nick Hornby
Portada de "En picado", de Nick Hornby

La trama se desenvuelve de una forma dinámica y esto es debido, fundamentalmente, al modo en el que se cuenta la historia: capítulos muy cortos en primera persona del singular, donde se va desgajando los motivos que llevaron a los personajes al ático de un edificio. Poco a poco rellenamos los vacíos y los interrogantes que se plantearon al inicio, vamos conociendo el carácter, los problemas y la visión que tienen de ellos mismos, y nos preguntamos por otras cosas que se nos omiten o nos ocultan: hacemos hipótesis y teorizamos sobre qué pudo ocurrir.

 

Probablemente, uno de los aciertos de Hornby es contar con unos personajes tan dispares, como son una adolescente malhablada, un músico fracasado, una prejubilada aburrida y un famoso venido a menos. Pero lo cierto es que el autor mezcla lo trágico con lo cómico y lo soez con lo profundo. No en vano encara un tema tan complejo como el suicidio con una mezcla extraña y exótica, divertida pero seria.

 

Al final el autor consigue que lo que se refleja en el libro nos deje huella. Es decir, por mucho que bromee de un tema tan peliagudo como éste, al final la melancolía propia del asunto invade hasta la última página. Es, básicamente, lo contrario de las novelas sentimentaloides que pretenden que nos lleguen al corazón. Aquí parece que Hornby pretende que nos lo tomemos a risa, hasta que cerramos el libro, momento en el que nos damos cuenta que este señor tan gracioso acaba de darnos una lección del término “tragicómico”.

 

Un peculiar descubrimiento de un autor al que pienso seguir la pista.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El diario de un hombre decepcionado. W.N.P. Barbellion.
Pros
  • El dinamismo al tener varios personajes.
  • El impactante inicio.
Contras
  • Hacia la mitad la novela pierde empaque.

 

Namaste.

Autor, Lalumière, Literatura

El frente ruso, Jean-Claude Lalumière

El mundo de la burocracia es, como todos sabemos, algo desesperante (y que no se enfade nadie, porque estoy generalizando) donde abundan los personajes ineptos y torpes, donde hay que esperar eternamente para conseguir un papel con el que ir a una segunda ventanilla en la que conseguir otro papel para inscribirnos en una lista…. en fin, que si lo definiera un matemático probablemente diría que es un bucle. Uno de esos en los que “n” tiende a infinito.

 

"El frente ruso", Lalumière
"El frente ruso", Lalumière

El protagonista de esta novela, aún siendo consciente de que eso es cierto, pensaba que podría ayudar, que podría hacer que las cosas mejoraran al menos un poquito. Iluso.

 

Sin embargo, al inocente novato pronto se le irá el idealismo al darse cuenta el modo de actuar de sus superiores, de sus propios compañeros o del Ministerio en general. Se topa con la realidad misma: hay cosas que no cambian, que continúan siempre en los mismos errores. Hay personas inútiles, hay casos imposibles.

 

Lalumière crea un personaje principal cándido y bienintencionado que expone su día a día de un modo inevitablemente humorístico. Porque quién sabe si por su destino, por su forma de actuar o por cómo ve la vida los acontecimientos le ocurren como si de un imán se tratara. Por mucho que lo intente, no puede evitarlos.

 

Esa era una de las ventajas de mi compañero: jamás expresaba ningún tipo de rencor por la sencilla razón de que tenía tanta memoria como un tostador. No obstante, había desarrollado algunas estrategias para hacer menos evidente su tara.

(…)

Su problema de memoria se me antojó todavía más serio y me pregunté cómo un elemento tan poco fiable podía ser parte de la Administración, en la que tan difícil era entrar. Debía de haber un fallo en el proceso de selección.

 

En este caso, como en tantos otros que le ocurren a nuestro funcionario predilecto, o reímos o lloramos. Y convendréis conmigo en que, de lejos, es mejor lo primero. Pues nada, que de risa hay mucha en esta novela.

 

Para finalizar, ahora queda por preguntarse quién va a poder disfrutar de este libro en su casa. Pues efectivamente, el ganador de El frente ruso es el que posea la papeleta número:

 

Ganador Asteroide
Ganador Asteroide

 

¡Felicidades! ¡Que lo disfrutes!

 

A los demás, os conmino a pasar un buen rato pegado a las páginas de un libro que se lee en un suspiro, humorístico y entretenido. ¡Gracias Libros del Asteroide!

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las inevitables risas que acuden al lector.
  • El fantástico personaje que Lalumière se ha sacado de la manga.
Contras
  • Hacia el final del libro la historia varía un poco.

 

Namaste.