IMM, Literatura

IMM (42)

Como suele ser habitual os traigo las penúltimas adquisiciones que se han incorporado a mis estanterías de forma más o menos permanente:

IMM 42

  • Departamento de especulaciones, Jenny Offill. Una historia que tenía muy buena pinta. Enviado por Libros del Asteroide. Os contaré más de ella en breve.
  • Breve historia de siete asesinatos, Marlon James. Uno de esos títulos que esperas a que se publiquen en España por las buenas críticas y por haber sido agraciado con el Man Booker Prize en 2015. Lo están poniendo por las nubes y lo empezaré en breve, aunque no sea tan breve como cabría imaginar. Gracias a Malpaso.
  • La invención del pasado, Miguel Anxo Murado. Préstamo de Niebla Espesa. Uno de esos títulos que no conoces de nada pero que tienen buena pinta y plantean cosas interesantes. Ya os contaré.
  • La conspiración de las lectoras, José Antonio Marina. También préstamo de Niebla Espesa, que me habló bien de él y desde hace tiempo quería leerlo. Me temo que tendrá que esperar.

  • Viaje a la aldea del crimen, Ramón J. Sender. Cuando leí en varios artículos algo de información sobre el episodio negro de Casas Viejas, me sentí impulsada a leer este libro. Conocía las líneas generales pero nunca había entrado en detalle. No veo mejor forma que hacerlo de la mano de Ramón J. Sender. Gracias a Libros del Asteroide.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Qué os parecieron?

Felices lecturas a todos. Disfrutad del fin de semana

Namaste.

Autor, Leyshon, Literatura

Del color de la leche, Nell Leyshon

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega.

Del-color-de-la-leche-selloQuiere contarnos su historia. Y por dónde empezar sino por el principio. El principio en el que se dedicaba a ordeñar vacas, dar de comer a los cerdos, limpiar mierda y cosechar. La casa que comparte con su familia y su abuelo, que huele a manzanas.

¿Qué podrá contarnos una simple granjera británica? Poco, creía yo. Pero como todo lo desconocido, como todo lo inexplorado, nos sorprende. No sólo por el modo de contar su historia, o por describirnos cómo es ella, Mary, aguda y perspicaz, mordaz e inteligente.

Cuando Pedro me prestó este libro y me lo recomendó encarecidamente, pasé la información al cajón del ya veremos. Pero no me hizo falta más que leer la primera página de la novela para darme cuenta de que Del color de la leche no era como las demás. No es una de esas novelas que olvides nada más terminar, es una historia enternecedora sobre la vida de Mary. Escrita de una forma distinta, que se cuela con su cotidiana tragedia. Una de esas novelas que se acaban bebiendo. Se empieza a sorbos pero cuando te das cuenta ya te has bebido la mitad. Y de ahí a terminarla no hay más que dos tragos. Porque desde la primera línea, nos sacude.

éste es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.

en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el cielo con sus gritos. veo los árboles y veo las hojas.

y cada hoja tiene venas que la recorren.

y la corteza de cada árbol tiene grietas.

no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche.

me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme. a. erre. y griega. así es como se escribe.

quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada, porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde se debe empezar.

y eso es por el principio.

Quería conocer su historia, quería saber cómo y por qué, Mary, la de la pierna mala, Mary, la que aprende rayas negras con las que formar palabras. La fuerza de una narradora, la primera y principal, es la que consigue dar ese empaque a la novela. El estilo campestre, burdo y sincero, pero también clarividente de una muchacha sencilla. Lo importante aquí es el personaje de Mary, su carácter, su tragedia y su realidad. Leyshon aplaca a los demás secundarios porque no los necesita, creando una historia lineal, clara y sin demasiadas descripciones ni diálogos.

Ella se llama Mary. Eme. a. erre. I griega. Y, al igual que ella misma, os invito a que conozcáis su historia, lo que sucedió realmente en un pueblo de la campiña británica de 1830.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Mary. Su forma de contarnos la historia.
  • Impoluta edición de Sexto Piso.
Contras
  • El final no es redondo. La sensación es que se detiene demasiado en lo trágico.

Namaste.

Autor, Hornby, Literatura

En picado, Nick Hornby

Lo primero que captó mi atención al leer esta novela es su impactante inicio. Con tan sólo unos párrafos ya sabemos que no podremos despegarnos de su lado hasta que no obtengamos respuestas. Y es que En picado es una de esas novelas que te enganchan desde la primera página porque aúna dos elementos muy distintos pero claves para el desarrollo de la trama: el tema que trata: el suicidio, y la existencia de capítulos cortos narrados por los cuatro personajes principales.

 

Portada de "En picado", de Nick Hornby
Portada de "En picado", de Nick Hornby

La trama se desenvuelve de una forma dinámica y esto es debido, fundamentalmente, al modo en el que se cuenta la historia: capítulos muy cortos en primera persona del singular, donde se va desgajando los motivos que llevaron a los personajes al ático de un edificio. Poco a poco rellenamos los vacíos y los interrogantes que se plantearon al inicio, vamos conociendo el carácter, los problemas y la visión que tienen de ellos mismos, y nos preguntamos por otras cosas que se nos omiten o nos ocultan: hacemos hipótesis y teorizamos sobre qué pudo ocurrir.

 

Probablemente, uno de los aciertos de Hornby es contar con unos personajes tan dispares, como son una adolescente malhablada, un músico fracasado, una prejubilada aburrida y un famoso venido a menos. Pero lo cierto es que el autor mezcla lo trágico con lo cómico y lo soez con lo profundo. No en vano encara un tema tan complejo como el suicidio con una mezcla extraña y exótica, divertida pero seria.

 

Al final el autor consigue que lo que se refleja en el libro nos deje huella. Es decir, por mucho que bromee de un tema tan peliagudo como éste, al final la melancolía propia del asunto invade hasta la última página. Es, básicamente, lo contrario de las novelas sentimentaloides que pretenden que nos lleguen al corazón. Aquí parece que Hornby pretende que nos lo tomemos a risa, hasta que cerramos el libro, momento en el que nos damos cuenta que este señor tan gracioso acaba de darnos una lección del término “tragicómico”.

 

Un peculiar descubrimiento de un autor al que pienso seguir la pista.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El diario de un hombre decepcionado. W.N.P. Barbellion.
Pros
  • El dinamismo al tener varios personajes.
  • El impactante inicio.
Contras
  • Hacia la mitad la novela pierde empaque.

 

Namaste.

Libros basura, Literatura

El fuego, Katherine Neville.

Hoy os traigo mi primer abandono de este año.

Conocí a la autora con El ocho, una novela que mezclaba la Revolución Francesa con el mundo actual creando una atmósfera de intriga y misterio. Un best-seller puro y duro con el que pasé momentos entretenidos.

Posteriormente leí El círculo mágico, un libro que no me apasionó pero que al menos me pareció ameno. El argumento era más flojo, había alguna cosa cogida con pinzas, pero bueno, pasaba la criba.

Y ahora me toca lo que me ha parecido El fuego.

La historia es la misma que la de El ocho: hay un ajedrez que da un gran poder a cualquiera que junte todas sus piezas.

Esta segunda parte sigue el sistema de la división temporal: de un lado tenemos una parte de la acción situada en el Marruecos de 1822, y de otro, la protagonista en la época actual.

A partir de aquí os voy a comentar las razones por las que no me ha gustado:

1. Las comparaciones propias de las películas de la tarde de los sábados de Antena 3. Como muestra, un botón:

Créeme, este tipo está tan cañón que el humo le sale por la nariz. Y por el humo se sabe dónde está el fuego.

O la siguiente:

Las ideas también me bullían bastante, pero en lugar de aclarar nada en mi caldero mental, el hervor únicamente parecía haberlas cuajado en una masa informe en el fondo de la olla.

2. Los personajes, simples, planos, prácticamente sin formar. Eso y que a alguno directamente no lo aguantaba.

3. La parte marroquí se hace muy densa, pesada y aburrida. Pasan pocas cosas y las que pasan se ven venir de lejos.

4. Los misterios, las adivinanzas y otros tipo de descubrimientos que van dando pistas son todos cogidos por pinzas, prácticamente irreales, increíbles. Absurdos. ¿Quién se cree que en un restaurante tenga que estar una persona 24 horas/día para que no se apague el fuego de la lumbre? ¿Conocéis a alguien que se dedique a eso? ¿Y que la comida salga mala si no se hace de ese modo?

5. Las recursos fáciles: mencionar que un personaje terciario perdió a un ser querido en el 11S no deja de ser una técnica muy simple para atraer la atención del lector. Fácil y mala. Desgraciadamente los yankees recurren demasiado a este tipo de técnicas.

Llegados a este punto, me reía por no llorar, iba saltando algunos párrafos, pero me tomaba la novela como lo que creía que era: algo que te da risa, poco serio. Albergaba la esperanza de que la emoción, la intriga o algo parecido empezara en algún momento del libro.

Sin embargo, esa sensación se desvaneció cuando leí las ideas políticas de un personaje vasco-afrancesado que sale en la novela. Me explico: cada cual que tenga las ideas que quiera. Si un libro serio plantea determinadas ideas, no hay problema. Pero hay por cosas por las que no paso. No paso porque un libro de estas características, en el que la autora ni siquiera ha sido capaz de desarrollar una historia con sentido, intriga y acción, planee como únicas y válidas determinadas ideas políticas. Desde mi punto de vista, la autora se mete en camisas de once varas con el único fin de hacerse la interesante y la culta, la conocedora de todas las realidades políticas de los países del mundo, como buena estadounidense que es.

Desde ese momento, mi concepción del libro varió. Lo leía enfadada. Y aunque no me gusta abandonar libros, decidí que no merecía la pena continuar con él. Ya había aguantado la mitad, así que mi tiempo vale más que ese librucho.

Así que esta vez lo digo con todas las letras: evitadlo como lo haríais con la peste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El laberinto de la rosa, Titania Hardie.
Pros
  • Con mi reseña no tendréis que pasar el mal trago de leerlo.
  • ¡Hola Saúl! (sé que sólo lees el cuadro)
Contras
  • Las descripciones, los personajes y la absurda trama.
  • La traducción se podría mejorar.

Namaste.