Autor, Bergounioux, Literatura

Una habitación en Holanda, Pierre Bergounioux

Lo primero que me llamó la atención de este librito fue el título: ¿Por qué en Holanda y no en otro sitio? Lo que me atrajo fue que en la sinopsis del libro se mencionara a Descartes.

 

Portada de "Una habitación en Holanda", Pierre Bergounioux
Portada de "Una habitación en Holanda", Pierre Bergounioux

Pero… ¿qué es Una habitación en Holanda? Es un librito de apenas 90 páginas que se encuentra a camino entre la biografía y el ensayo, entre la historia y la filosofía, entre la luz y la oscuridad.

 

El autor escoge la Roma imperial como el punto de partida de su digresión, y desde ahí encarará el devenir de la humanidad a través de los grandes acontecimientos y de los grandes filósofos que irán cambiando el mundo poco a poco. Diferentes épocas, distintos países y entornos… pero en todos ellos destacan mentes prodigiosas, espíritus libres que se adelantaron a la visión de su época para cambiar, en mayor o menor medida, el entorno que les rodeaba.

 

Sin embargo, su pregunta final tiene a Descartes como protagonista: ¿por qué el francés tuvo que emigrar a Holanda para escribir su obra maestra? ¿Acaso es que unos países propician el pensamiento en detrimento de otros? Es precisamente ésto lo que nos recuerda el título del libro, el fin que busca el autor.

 

No os voy a negar que este libro me ha dado en mi punto flaco: desde siempre me han gustado los ensayos, pero me echa para atrás la pedantería y la densidad de muchos autores; me interesa la historia pero no me conformo con un mero conjunto de datos, fechas y apellidos. Y este libro ha colmado todo ésto. Se trata de un libro de análisis, pero sin ser pesado, de historia, pero sin caer en lo simple, de filosofía, pero sin caer en el aburrimiento. Así que en conjunto, la obra de Bergounioux es una de esas con las que te reconcilias con el mundo. Una de esas en las que piensas que no todo en el mundo editorial es la lectura fácil, la moda o el fenómeno best-seller, que hay personas, más allá de los números y las estadísticas, que se preocupan por publicar un libro que nunca saldrá en la lista de los más vendidos.

 

Uno de esos libros con los que sonríes mientras lo lees, y que al terminar estás completamente seguro de que difundirás a cualquiera que te quiera escuchar que Bergounioux tiene un estilo equilibrado sin ser simple y analítico sin ser barroco. Pocos pueden decir lo mismo.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El análisis: ni es simple ni aburrido, no peca de pomposo pero tampoco de esquemático.
Contras
  • Que es corto. Pero precisamente por eso no se hace pesado.

 

Ahora sólo me falta que os haya picado la curiosidad para que os animéis a leerlo.

 

Namaste.

Literatura, Muy recomendable

El viaje del profesor Caritat

En mi carrera hay asignaturas que la generalidad de la clase considera poco útiles o incluso inservibles… en el caso del que hablaré hoy, se trataba de “Filosofía del derecho”, que tiene poco que ver con aquéllo de “empollarse la Ley”, porque no se estudia ningún artículo, y eso, para mucha gente de mi clase suponía poco menos que perder el tiempo.

 

 

A mí me gustaba… y además de ella saqué este libro, que ya es mucho más de lo que puedo decir de otros tostones. En aquél entonces leí un par de capítulos, y hace poco el título me vino a la cabeza y lo saqué de la biblioteca.

 

 

El viaje del profesor Caritat o Las desventuras de la razón es una fábula moral, que mezcla varias teorías filosóficas con determinadas formas de Estado.

 

 

Epi lector Nicholas Caritat es un filósofo e historiador especializado en el Siglo de las Luces, que vive en Militaria. Por razones relacionadas con el propio nombre del país, acaba en la prisión. Una minoría contraría al poder militar le consigue sacar de allí con una misión: viajar para encontrar el mejor de los mundos posibles.

 

 

De esta forma, Caritat llega a Utilitaria. El país de los seguidores de Jeremy Bentham es un país ordenado, pero también es el estado del cálculo puro… y como muestra, un botón:

 

 

Se dice que algunos consideran que la justicia ha de ser ciega. Eso es falso. La justicia debe ser sorda, sorda a las dudas que debilitarían su mismísima existencia.

 

 

Posteriormente, el profesor Caritat charla con el juez tras contemplar un caso en el que se condena a cinco personas. Éste es un fragmento del diálogo:

 

 

– ¿Está usted diciendo que si fueran inocentes estas cinco personas tendrían que ser sacrificadas por el bien público?- preguntó Nicholas.

– Su lenguaje es muy colorista, profesor- digo el juez-. Personalmente yo no utilizo palabras como sacrificio. De hecho, es un concepto apenas conocido en Utilitaria. Es una metáfora religiosa, heredada del pasado, poco apropiada para nuestras circunstancias. Prefiero las metáforas económicas o comerciales. Digamos que lo que hemos presenciado hoy es un trueque.

Nicholas insistió, dado que el problema seguía inquietándole:

– Pero suponga -le dijo al juez- que un periodista ve a un hombre en el tejado de una prisión declarando que es inocente. ¿Debería investigar o darse media vuelta?

– ¡Oh!, ¡darse media vuelta!- dijo el juez Tantamount-. Ignorarle. Recibo muchas cartas de gente que está en prisión y dice haber sido condenada injustamente. Me temo que van directas a la basura.


 

Posteriormente, Caritat viaja a Comunitaria, un país en el que la sociedad está organizada en etnias y religiones, donde la persona queda definida exclusivamente por la clase a la que pertenece.

 

 

Llama la atención las conversaciones que tiene Caritat con múltiples filósofos, como Voltaire, Locke y otros. Os dejo una que tiene con Condorcet.

 

    – ¿Quién puede asegurarme- le exigió Condorcet a Nicholas con tristeza- que no llegará un día en que la totalidad de nuestro propio país sufra tal destino? (refiriéndose a la decadencia– Nadie- contestó Nicholas-. Simplemente tenemos que hallar una forma de no considerar el pasado demasiado desalentador ni el futuro demasiado alentador. 


Y manteniendo que el pasado es una casa en la que habitar y hacer reformas, y no un montón de ruinas sobre las que reconstruir, Nicholas se hundió en un profundo sueño.

 

 

Más tarde, Caritat pasa por Proletaria, y después llega a Libertas.

 

 

En resumen, el libro es una mezcla de varias teorías, pero que consigue crear algo diferente al unirlas con sarcasmo, inteligencia… y lo que es más importante y le da tanto valor a la novela: humor.

 

 

Os la recomiendo encarecidamente. Es una novela que aporta algo más, que nos hace pensar, reflexionar y volver a pensar. Al fin y al cabo eso es lo que nos distingue de los animales, ¿no?

 

 

¿Y vosotros, por qué no me recomendáis un libro?

 

 

 

 

FICHA:


Te gustará si te gustó
  • El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder.
Pros
  • La mezcla entre sabiduría y humor que irradia la novela.
  • Amena y entretenida.
Contras
  • El desarrollo de los primeros países es más completo que el de los últimos.

 

 

Namaste.