Autor, Lalumière, Literatura

El frente ruso, Jean-Claude Lalumière

El mundo de la burocracia es, como todos sabemos, algo desesperante (y que no se enfade nadie, porque estoy generalizando) donde abundan los personajes ineptos y torpes, donde hay que esperar eternamente para conseguir un papel con el que ir a una segunda ventanilla en la que conseguir otro papel para inscribirnos en una lista…. en fin, que si lo definiera un matemático probablemente diría que es un bucle. Uno de esos en los que “n” tiende a infinito.

 

"El frente ruso", Lalumière
"El frente ruso", Lalumière

El protagonista de esta novela, aún siendo consciente de que eso es cierto, pensaba que podría ayudar, que podría hacer que las cosas mejoraran al menos un poquito. Iluso.

 

Sin embargo, al inocente novato pronto se le irá el idealismo al darse cuenta el modo de actuar de sus superiores, de sus propios compañeros o del Ministerio en general. Se topa con la realidad misma: hay cosas que no cambian, que continúan siempre en los mismos errores. Hay personas inútiles, hay casos imposibles.

 

Lalumière crea un personaje principal cándido y bienintencionado que expone su día a día de un modo inevitablemente humorístico. Porque quién sabe si por su destino, por su forma de actuar o por cómo ve la vida los acontecimientos le ocurren como si de un imán se tratara. Por mucho que lo intente, no puede evitarlos.

 

Esa era una de las ventajas de mi compañero: jamás expresaba ningún tipo de rencor por la sencilla razón de que tenía tanta memoria como un tostador. No obstante, había desarrollado algunas estrategias para hacer menos evidente su tara.

(…)

Su problema de memoria se me antojó todavía más serio y me pregunté cómo un elemento tan poco fiable podía ser parte de la Administración, en la que tan difícil era entrar. Debía de haber un fallo en el proceso de selección.

 

En este caso, como en tantos otros que le ocurren a nuestro funcionario predilecto, o reímos o lloramos. Y convendréis conmigo en que, de lejos, es mejor lo primero. Pues nada, que de risa hay mucha en esta novela.

 

Para finalizar, ahora queda por preguntarse quién va a poder disfrutar de este libro en su casa. Pues efectivamente, el ganador de El frente ruso es el que posea la papeleta número:

 

Ganador Asteroide
Ganador Asteroide

 

¡Felicidades! ¡Que lo disfrutes!

 

A los demás, os conmino a pasar un buen rato pegado a las páginas de un libro que se lee en un suspiro, humorístico y entretenido. ¡Gracias Libros del Asteroide!

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las inevitables risas que acuden al lector.
  • El fantástico personaje que Lalumière se ha sacado de la manga.
Contras
  • Hacia el final del libro la historia varía un poco.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Vian

Vercoquin y el plancton, Boris Vian.

Tras unos días de silencio, vuelvo totalmente recuperada de los excesos navideños y decidida de volver a la normalidad.

 

Así que, ¿qué mejor manera que empezar el año con una reseña y más si se trata de un libro de Boris Vian?

 

 

Portada de la primera novela de Boris Vian
Portada de la primera novela de Boris Vian

Hay libros que son muy fáciles que reseñar. Hay otros que es difícil explicar cómo son. Este es del segundo grupo. Y eso es porque es un libro inclasificable, raro, extraño, diferente. Ya en el prólogo el lector se da cuenta de que el autor va a contarnos lo que quiera, siguiendo las normas que él considere necesarias.

 

El inicio de la novela comienza en una surprise party, una especie de bacanal donde existe un importante derroche de alcohol, drogas y sexo. Pero enseguida Vian se manifiesta como un trilero, un tramposo que cambia las reglas según le convenga. Esta es sin duda la parte más alocada, divertida y entretenida del libro.

 

El protagonista es el Mayor, un joven que se enamora de una muchacha a la que decide pedir en matrimonio. Para ello tendrá que visitar a su tío, un funcionario enclaustrado en su oficina. Así, Vian nos traslada al gris mundo de la burocracia y del papeleo. Y como tal nos da su punto de vista, que nada tiene que ver con el de Kafka: Vian se dedica a ridiculizar a cualquiera que forme parte de la maquinaria estatal, haciendo hincapié en su inutilidad. Como muestra un botón:

 

Emmanuel se había pasado tanto rato mirando las musarañas aquella mañana, que las había gastado con los ojos. Había restos de musarañas por todas partes, y sus cadáveres yacían bajo el escritorio de Adolphe Troude, ya de por sí atestado por cuatro toneladas de abonos diversos, guardados en saquitos de lona, pues este encomiable individuo se dedicaba a la agricultura en su huerto de Clamart.

 

En definitiva, Vian derrocha una prosa fresca y sorprendente, donde el límite de las reglas tradicionales sobre la trama no existen. Y por eso sorprende, porque no tiene nada que ver con las novelas al uso, no sabemos por dónde nos va a salir ni cómo va a acabar el asunto. Aunque hacia la mitad del libro se ralentiza la trama, el lector mantiene el interés por conocer el final, que es acorde con el resto de la novela: puro Boris Vian.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La importancia de llamarse Ernesto, Oscar Wilde.
Pros
  • El autor, que desde el prólogo sorprende al lector.
  • Lo extraño del libro en sí. Divertido, refrescante. Difícil de olvidar.
Contras
  • Allá por la mitad del libro la trama se ralentiza.

 

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (4)

¿Quién duda de que no hago los deberes?

Últimas adquisiciones
Libros de Vargas Llosa, Modiano, Fitzgerald y Vian
(Pinchad para ampliar)

Al igual que con el último libro de Marías, gracias a vuestros comentarios, seleccioné algunos libros de Vargas Llosa para leer. Después decidí comprarlos:

Los tres libros los he comprado en una edición especial de Alfaguara en conmemoración a su reciente Premio Nobel de Literatura. Me parece que tendrán que esperar un poco a ser leídos, sobre todo teniendo en cuenta la lista de pendientes, que no hace más que crecer.

Los demás, que podéis ver en la imagen, son:

  • En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano. Un libro que me recomendaron hace mucho (acabo de revisarlo, no sé quién fue, ¡que se manifieste!) y que tengo muchas ganas de leer. Tiene buena pinta. La reseña, aquí.
  • La librería. Penelope Fitzgerald. El libro que acabo de terminar hace poco y que me ha sorprendido gratamente.
  • Vercoquin y el plancton. Boris Vian. La primera novela de mi querido Vian. Dicen que tiene tintes autobiográficos…. ya os contaré. Seguro que no me defrauda.

Efectivamente, tener libros nuevos hace feliz.

Próximamente más reseñas.

Feliz fin de semana.

Namaste.