El frente ruso, Jean Jacques Lalumière. Cortesía de Libros del Asteroide. Llevo la mitad, así que dentro de no mucho publicaré la reseña. Sólo adelanto que me estoy riendo mucho.
Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo. Un librito que llevaba mucho tiempo en mi Plan Infinito, recomendado por Bartleby y Oesido. Me lo regalaron por mi cumpleaños, pero se me fue olvidando enseñarlo, así que aquí está.
La identidad, Milan Kundera. Este lo he tomado prestado de la biblioteca. Desde que leí La insoportable levedad del ser no he repetido con el autor, así que me dije a mí misma que ya iba siendo hora. Estuve dudando con La inmortalidad pero al final escogí éste. ¿Alguien lo ha leído?
Canción de hielo y fuego I. Juego de tronos. George R.R. Martin. Fue llegar a la Feria del Libro de Madrid y tener claro que no me podía ir sin un ejemplar de este libro, del que todos habláis tan bien. Tuve en la mano la versión de lujo (que por otro lado ya conocía gracias a Elwen) pero me gusta más ésta, qué queréis que os diga.
Los horrores del escalpelo. Daniel Mares. El segundo libro del reto 10×10, en este caso cortesía de Ajec. La edición, una pasada: tapa dura, papel bueno, bien cuidada. El resto, lo contaremos, por twitter o por facebook. 🙂
Kafka. Robert Crumb y David Zane Mairowitz. Recomendación de Gww. También lo compré en la Feria del Libro. Lo tuve más fácil. Si te gusta Kafka y lo hojeas, imposible que te vayas sin él. No digo más.
Esto es todo por el momento. Los ganadores del sorteo estad atentos a vuestro e-mail, que os mandaré las preguntas para el segundo lote en breve.
Los demás, pasad un gran fin de semana lleno de lecturas.
La última novela de Bernhard Schlink tiene como personajes protagonistas a un grupo de cincuentones que se reúnen varias décadas después con motivo de la excarcelación de uno de ellos, de este modo pretenden dar la bienvenida al recién salido con un fin de semana en una casa de campo.
«El fin de semana», Schlink. Edición de Anagrama.
Como todas las reuniones entre personas que hace mucho tiempo que no se tratan, pronto comienza una sensación incómoda por la pérdida de la confianza pasada. A esto se le une la repulsión o el rechazo que sienten los antiguos amigos hacia el ex-presidiario. ¿Cómo aceptar a alguien cuyo crimen fue asesinar a varias personas? ¿Cómo incluir en la sociedad a un terrorista? ¿De qué hablar? ¿Qué comentar?
Schlink crea un amplio abanico de personajes que encararán los recuerdos comunes del pasado en el que eran jóvenes, las sensaciones de aquélla época que perviven varias décadas después: el rechazo, la amistad, el no sentirse a la altura, la envidia y la constatación de que el presente no es como se imaginaron cuando eran jóvenes.
En El fin de semana, el autor equilibra a la perfección las descripciones (tanto del paisaje como de los personajes en sí) con los diálogos y, sobre todo, con los silencios. Los pensamientos de cada uno, de cómo ven a los demás y de cómo se ven a sí mismos, de darse cuenta del paso del tiempo, de que no llegaron adónde querían o de que no les queda el tiempo suficiente para cumplir sus metas.
Margarete, con su ligereza, su serenidad y su alegría, le irritaba. Se trataba de la alegría de los simples y de la serenidad de los afortunados que se encuentran a gusto en el mundo sin tener que esforzarse… y a Henner no le gustaba ninguna de las dos cosas.
Es esto lo que más atrae de la novela: el estilo de un autor que sin grandes parrafadas crea un propio mundo donde predominan los silencios, donde se entretejen unas historias con otras, de un modo complejo sin ser aburrido, ordenado sin ser previsible y realista sin ser cruel.
En definitiva, un libro muy interesante de un autor rico en estilo, complejo e interesante, al que no pienso perder la pista.
Como os prometí, hoy es el día de proclamar a los cuatro ganadores del primer sorteo del blog. Lo primero, muchas gracias a todos por participar, habéis sido 49 personas. Comprobad el número de vuestras papeletas, pinchando aquí.
Y como sé que os morís de ganas por saber quién ha ganado, me complace proclamar ganadores a:
¿Qué tenéis que hacer si habéis sido uno de los afortunados? Lo primero, comentar en esta entrada, incluyendo los libros que queréis escoger del lote uno y respetando el orden de los ganadores. Os recuerdo que tenéis que elegir entre uno de los siguientes:
Libros del lote 1
Una vez que todos hayáis escogido del primer lote, sortearé El frente ruso, como ya adelanté, entre UNO de los comentaristas que hayan resultado ganadores, para lo cual tendréis que responder correctamente a un par de preguntas que os enviaré por correo electrónico. Usaré de nuevo random.org. Si no os toca este libro, no os preocupéis porque os lleváis un segundo ejemplar de entre los siguientes:
Novela del curioso impertinente. Miguel de Cervantes.
Rimas. Gustavo Adolfo Bécquer.
El alguacil endemoniado o el licenciado calabrés. Francisco de Quevedo.
El sistema para elegir un libro de entre estos tres será el mismo que para el lote uno.
Mi más sincero agradecimiento a las siguientes editoriales, sin las cuales no habría sido posible organizar el sorteo:
Si algo sabemos de twitter es que, además de surgir ideas muy interesantes (como el reto 10×10) hace incrementar nuestra lista de deseos. El libro que os traigo hoy no pensaba leerlo, pero fue al ver que @Gancedo lo estaba leyendo cuando atrajo mi atención.
"Los enamoramientos", Javier Marías
Los amigos de Popular Libros me lo enviaron y así y todo, aquí está la reseña.
Lo primero que me llamó la atención de esta novela es que su personaje protagonista fuera una mujer. Tanto Todas las almas como Mañana en la batalla piensa en mí tiene como eje a un hombre, así que quién sabe por qué había asociado a Marías como a un autor que prefiere los protagonistas masculinos y que, por ello, seguiría en esa línea.
Otra cosa que me sorprendió fue que durante las primeras páginas me riera tanto ante las situaciones que se dan o las conversaciones que tienen unos con los otros. Os dejo como ejemplo el siguiente fragmento:
“¿Tú crees que con este pantalón mil rayas y mocasines marrones con borla, ya sabes, a modo de adorno, van bien unos calcetines de rombos?”
Me guardaba de decirle que me horrorizaban los calcetines de rombos, los pantalones mil rayas y los mocasines marrones con borla, porque eso lo habría preocupado en exceso y la conversación se habría eternizado.
“¿De qué colores son los rombos?, le preguntaba.
“Marrones y naranja. Pero también los tengo rojos y azules, y verdes y beige, ¿qué te parece?”
“Mejor marrones y azules, tal como me has dicho que vas·, le contestaba.
“Esa mezcla no la tengo. ¿Crees que debería salir a comprármela?”
Me daba una miaja de pena, aunque me irritara mucho que se permitiera hacerme estas consultas como si yo fuera su previuda o su madre, y el sujeto fuera fatuo respecto a sus escritos, que la crítica alababa y a mí me parecían tontainas. Pero no quería enviarlo a buscar por la ciudad más calcetines ignominiosos que tampoco iban a arreglarle nada.
“No vale la pena, Cortezo. ¿Por qué no recortas los rombos azules de uno y los marrones de otros y los empalmas? Haz un patchwork, como se dice en español ahora. Una obra de arte del remiendo.
Tardaba en darse cuenta de que estaba bromeando.
“Pero yo no sé hacer eso, María, ni siquiera sé coserme un botón, y además tengo mi cita dentro de una hora y media.”
Seguro que muchos os preguntaréis, ¿y de qué trata? Pues esto es bien fácil de contestar (por una vez) porque ya en el primer párrafo leemos:
La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última vez que lo vio su mujer.
El punto de partida de la historia es una muerte, y de ahí el autor desarrolla, fundamentalmente, dos temas en los que se enfrascan los personajes, esto es, la ausencia tras la muerte y el amor.
Y aunque en su mayoría la novela nos la cuenta la protagonista en primera persona, el autor despliega su estilo de un modo que se podría asemejar a un río: fluyendo y poco a poco, y esto se refleja en que cuando nos queremos dar cuenta nos está contando su punto de vista otro personaje. Marías hace fácil lo que es complejo.
Sin embargo, hacia la mitad del libro el lector tiene la sensación de que este libro tiene similitud con la verborrea que te suelta uno de esos amigos/compañeros pesados cuando ya te han contado todo lo que tenían que contar: se ponen a dar vueltas y vueltas a los mismos asuntos, plantean hipótesis, posibilidades y teorías. Así que llegado a este punto el paciente oyente acaba haciendo lo que todos hacemos: pensar en otra cosa o en su defecto mirar a las musarañas.
Así que en conclusión es una novela que está bien, pero desde mi punto de vista es reiterativa. En cualquier caso me reafirma en situar a Marías como un autor fiable en el momento de escoger una lectura, además me ha parecido una lectura mucho más fresca que la de Todas las almas.
El modo de enlazar los temas y las reflexiones de estos.
La amplia caracterización de los personajes.
Contras
La verborrea que despliega la hace reiterativa.
P.D. Gracias a la Editorial Alfar he recibido 3 libros que se sumarán a los sorteados, así que cada uno de los cuatro ganadores recibirá ¡2 libros! El viernes, los resultados. ¿Impacientes? 😉
Conocí este libro por el blog de Eva. A partir de este momento fue una novela que me encontré en otros muchos sitios. Y de pronto me invadió la curiosidad por leer la novela que había pasado de ser autoeditada a que la editara Espasa y a situarse en la lista de los más vendidos.
Portada de "El bolígrafo de gel verde"
Después se me ocurrió escribir a Eloy para pedirle un ejemplar para sortear, y él muy amablemente me lo envió. Así que no he podido evitar leerlo.
La trama de esta novela se puede explicar en una línea que aparece en la contraportada: si de verdad quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está todo.
Efectivamente, esta historia trata de gente normal que hace cosas muy normales: de trabajos y de rutinas, de lo que ocurre a diario: ir a trabajar, recoger a los niños del colegio, hacer la compra… en definitiva: del tiempo programado.
Sin embargo, las cosas pueden cambiar de un día para otro con cosas muy nimias, como por ejemplo, un bolígrafo de gel verde. Parece imposible pero en ocasiones la realidad es un castillo de naipes que se puede venir abajo con un sólo soplido.
El hecho de que los capítulos sean muy cortos (apenas un par de páginas) y de que además el propio lector se pueda sentir identificado en determinados momentos hace que el libro sea de muy fácil lectura, hasta el punto de seguir querer leyendo un poco más y otro poco más.
Sin duda, el éxito de El bolígrafo de gel verde es usar unos personajes reales, una realidad palpable con una trama que aunque es sencilla sorprende. La mezcla de todos estos aspectos hace de este un libro muy interesante y entretenido pero que no sólo queda en eso, sino que nos hace reflexionar sobre nuestro día a día, sobre lo que queremos hacer con nuestro tiempo.
¿Dónde está el límite entre la tranquilidad y el aburrimiento?
Y es que tenía razón John Lennon cuando dijo que La vida es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo otras cosas.
En conclusión, una novela que me ha gustado mucho. Mucho más de lo que me esperaba, y que os animo a que leáis. ¿Acaso tenéis excusa teniendo en cuenta que la sorteo?
FICHA:
Te gustará si te gustó
Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
Lo real que son los personajes y la situación en sí.
La mezcla entre entretenimiento y reflexión.
Contras
El libro pierde velocidad justo antes de acabarse.
Tengo el honor de presentaros el primer concurso del blog con motivo de celebración del segundo aniversario.
¿Qué mejor manera para celebrar un cumpleblog que con un sorteo en el que se regalan libros?
¿Cuál es el premio?
El premio lo elegís vosotros, es decir, tendréis que escoger entre UNO de estos libros:
Libros del sorteo
El legado del valle, Jordi Badia y Luisjo Gómez. Una de las novedades de RBA. Más información, aquí.
Criadas y señoras, Kathryn Stockett. Editorial Maeva. Buenas críticas de una novela que se ha hecho muy famosa gracias al boca-oreja. ¿Quieres saber más? Aquí.
Siempre el mismo día, David Nicholls. Editorial Maeva. Al igual que Criadas y señoras, una de las novedades de bolsillo publicadas recientemente. Si quieres saber un poco más, pincha aquí.
El bolígrafo de gel verde, Eloy Moreno. Edición Espasa. El libro del que todo el mundo está hablando. Dedicado por el autor. (¡Gracias Eloy!). Un breve resumen y mucho más, aquí.
Obviamente, aquí importará el orden de los ganadores. Es decir, el primer número ganador podrá elegir entre los 4 libros que os propongo, mientras que los ganadores posteriores estarán condicionados por lo que opten los anteriores.
¿Cómo participar?
Es muy fácil. Tan sólo tenéis que enviar un correo electrónico a la siguiente dirección:
Indicando vuestro nick y URL. En el caso de que hayáis comentado en el blog, debéis escribirme desde la dirección en la que normalmente comentáis (para saber que realmente sois vosotros y no os suplanta nadie).
¿Cómo se determina el ganador?
Se os asignarán papeletas que se asignarán según el orden de recepción de los mails. El modo de contar vuestras participaciones es el siguiente:
+1 si me enviáis el mail pero no sois comentaristas.
+2 si habéis comentado en el blog al menos una vez ANTES de la publicación de esta entrada.
Llegado a la finalización del plazo, se determinará el ganador por medio de random.org.
¿Cuándo finaliza el plazo?
El plazo finaliza el 23 de mayo, fecha del segundo aniversario del blog. Los ganadores los diré posteriormente (tan pronto como mis obligaciones me dejen tiempo). En cualquier caso a los ganadores les escribiré un mail. La dirección postal a la que enviaré los libros deberá de ser dentro del territorio español.
Agradecimientos:
Espero que os guste el sorteo. Os animo a que permanezcáis atentos porque habrá sorpresas… que ya os contaré más adelante.
Tras un parón debido fundamentalmente a la Semana Santa (y a mi escasa capacidad de planificación, para qué nos vamos a engañar), os traigo una de las últimas novedades de la editorial Anagrama.
La última novela de Amélie Nothomb comienza de este modo:
Cuando paso por el control de seguridad de los aeropuertos, me pongo nervioso, como todo el mundo. Nunca me ha ocurrido que el dichoso bip no se dispare. Por eso siempre me toca el premio completo, unas manos masculinas sobándome de pies a cabeza. Un día no pude evitar decirles: “¿De verdad creen que quiero hacer estallar el avión?
Mala idea: me obligaron a desnudarme. Esta gente no tiene sentido del humor.
Hoy paso por el control de seguridad y me pongo nervioso. Sé que el dichoso bip va a dispararse y que las manos masculinas van a sobarme de pies a cabeza. Pero esta vez sí voy a hacer estallar el avión de las 13.30.
De esta forma tan peculiar comienza esta breve historia. Enseguida nos preguntamos: ¿pero por qué? ¿Qué motivos pueden llevar a una persona normal y corriente a estrellar un avión? ¿Acaso es un terrorista?
Viaje de invierno, Amélie Nothomb
Pronto Nothomb nos da los motivos por los que Zoilo, un filólogo cualquiera, decide de un día para otro realizar un atentado. Y ese motivo no es otro sino el amor que encuentra cuando, por casualidad, conoce a Astrolabio, una chica que convive con una novelista peculiar que se interpondrá entre la relación de ambos.
El problema surge cuando Zoilo se da cuenta que no puede deshacer ese triángulo que forman las dos compañeras de piso y él. Así, la autora crea una novela entretenida e irreverente, excéntrica como todas las que publica, con muchos guiños irónicos y de humor y alusiones a sí misma.
Pero es que además la novela es un claro ejemplo de lo políticamente incorrecto. Zoilo pone todo su ser en conseguir a la persona que ama, y ante la conciencia de que es inalcanzable, vierte todo su malestar y sus verdaderos pensamientos en la tercera persona. De este modo expone sin tapujos lo que cree y siente, independientemente de que su apreciación sea o no justa.
Lo que verdaderamente destaca en la obra de la belga son los personajes: aunque no se nos den demasiados datos, son personas reales, que piensan, dudan y yerran. Esto, junto con una prosa ágil, hacen de esta novela un libro fantástico para evadirse de la realidad, para pasar un buen rato y tomar aire antes de comenzar un libro más denso.
Seguramente a los seguidores de Nothomb os gusten más sus novelas autobiográficas, pero os recomiendo que le deis una oportunidad a esta.
Y es que al final una cosa queda clara: que la belga es adictiva. Leer sus novelas es como comer bombones: siempre quieres más.
Os traigo una nueva entrega de las nuevas adquisiciones y/o préstamos.
Las adquisiciones son las siguientes:
Nuevos libros: Carpentier, Schlink, Nothomb y Horby
El siglo de las luces, Alejo Carpentier. Un libro que llevo queriendo leer desde hace mucho, y que incluí en mi lista de los 50 libros que quiero leer (arriba a la derecha podéis verla completa). Además llevo necesitando un cambio de estilo, porque hace mucho que no leo a un escritor hispanoamericano. Carpentier será el elegido.
El fin de semana, Bernhard Schink. El autor de El lector y una de las últimas novedades de Anagrama. Tiene muy buena pinta y tengo ganas de empezarlo.
Viaje de invierno. Amélie Nothomb. La última novela de la belga, que en este caso es no autobiográfica. Ya lo he leído así que os traeré la reseña en breve.
En picado. Nick Hornby. Este libro lo conozco gracias a Cargada de Libros, que habló muy bien de él (no sé por qué no encuentro la entrada en concreto… ¬¬)
Ahora os muestro los libros prestados, cortesía de Pedro:
Libros prestados
¡Indignaos!, Stepahne Hessel. El libro del que todo el mundo habla. He leído muchas reseñas de personas a las que le ha gustado (Icíar, Antonio, Lammermour).
Manifiesto de economistas aterrados. Del estilo del anterior, seguro que resulta muy interesante para aquéllos a los que le interese la economía. Ya os contaré.
Asterios Polyp, David Mazzucchelli. Una novela gráfica que tiene muy buena pinta, y sólo por la edición ya merece la pena comprarlo… ahora sólo queda ver qué contiene.
Y vosotros, ¿qué? ¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Os gustó? ¿Tenéis nuevas adquisiciones?
Como ya os conté en la entrada de la presentación, salí con tantas ganas de leer este libro que al día siguiente empecé a leerlo.
Portada del libro "Wikileaks y Assange".
El inicio engancha mucho: nos cuenta la historia de Assange, pero también la de Bradley Manning, el soldado destinado en Bagdad que presuntamente filtró las informaciones de los cables.
El modo de contarnos lo ocurrido te atrapa, te deja con la curiosidad de seguir leyendo lo que ocurre después, como si de ficción se tratase.
Posteriormente, el ritmo se ralentiza, ya que Leigh nos cuenta hechos más técnicos (que seguro que apreciarán los amantes de la informática), además de las negociaciones entre The Guardian y Assange.
Cuando ya no albergaba esperanzas de que hubiera un capítulo destinado a los cables en sí, es decir, al contenido de las filtraciones, llegaron un par de ellos, y mis ganas de continuar leyendo se acrecentaron.
En definitiva, ¿qué es este libro? Os preguntaréis.
Pues este libro es lo que prometía: nos ofrece una visión bastante plausible de Assange, es decir, lo plantea como una persona inteligente, pero al mismo tiempo raro, con ansias de megalomanía. Un personaje que a la vez te atrae y te repugna, que es amado y odiado. No se cae en una visión de lo que cree Leigh de él, más bien deja al lector que ese juicio de valor lo genere por sí mismo.
El episodio que ha originado ríos de tinta relacionado con las mujeres suecas también está narrado de una forma objetiva. En el libro, no cabe lugar a malinterpretaciones sobre si Estados Unidos ha podido tener algo que ver con el tema. Simplemente lo relatan y dejan claro que si Assange es capaz de lo mejor, también lo es de lo peor.
Al mismo tiempo, ya que están, los de The Guardian se echan muchas flores. Lógico, por otra parte. Ahora, lo que no soy capaz de comprender es cómo el nombre de Luke Harding figura en la portada como coautor del libro, si apenas aparece mencionado en el libro.
Otra pega que tengo que hacerle es la traducción y la edición. Leer “Assanje” después de 300 páginas, canta mucho, así como el uso indebido de unas preposiciones u otras expresiones que chocan al lector.
En cualquier caso, es un buen modo de conocer más a fondo la historia de Wikileaks, y en este sentido, el libro cumple su función. Eso sí, en el caso de que busquéis más profundidad de la historia este libro se os quedará un poco escaso de contenido. Sin embargo, si buscáis enteraros de lo que ha pasado de una forma completa pero no muy detallada, este es vuestro libro.
Describir un libro como este no es fácil, porque no se trata de una novela al uso.
Edición de Compactos Anagrama del libro de Houellebecq
Los protagonistas de Las partículas elementales son dos hermanos, Michel y Bruno, diametralmente opuestos: el primero, un científico que vive en el ostracismo y tiene como fin la ciencia, y el segundo, un repelente depravado sexual que causa el rechazo del lector desde el principio.
Teniendo como punto de partida estos peculiares personajes, Houellebecq desarrolla una novela diferente, y lo hace con un estilo de escritura muy directo, ni se anda con rodeos ni se justifica con eufemismos. Desde el inicio, aborda temas de un modo muy explícito (tales como el sexo o la violencia).
Pero más adelante, el autor cambia de estrategia y nos ofrece una visión claramente científica y objetiva de las situaciones. Esto es, nos sitúa en los contextos históricos, éticos y políticos de un modo radicalmente aséptico, como muestra el siguiente fragmento:
El consumo libidinal de masas de origen norteamericano (las canciones de Elvis Presley, las películas de Marilyn Monroe) se extendía en Europa occidental. Con los frigoríficos y las lavadoras, acompañamiento material de la felicidad de la pareja, llegaban la radio y el tocadiscos, que iban a introducir el modelo de conducta propio del flirt adolescente.
Es esta combinación la que sorprende al lector, ya que son ingredientes que no suelen ir unidos en las novelas. Es fácil encontrar autores provocativos, y también lo contrario: autores que se centran en la objetividad para desplegar su estilo. Pero la cuestión aquí es que Houellebecq mezcla ambas cosas, y aunque podría parecer un experimento, tiene resultados sorprendentes.
Si además el francés decide añadirle una pizca de filosofía, ya tenemos la cuadratura del círculo:
En el fondo, se preguntaba Michel observando los movimientos del sol sobre las cortinas, ¿para qué servían los hombres? Puede que en épocas anteriores, cuando había muchos osos, la virilidad desempeñara un papel específico e insustituible; pero hacía siglos que los hombres, evidentemente, ya no servían para casi nada. A veces mataban el aburrimiento jugando partidos de tenis, cosa que era un mal menor; pero a veces les parecía útil hacer avanzar la historia, es decir, provocar revoluciones y guerras, esencialmente.
Houellebecq no es un autor políticamente correcto, y por eso no les gustará a muchos, que pensarán que es un depravado, un bruto que escribe obscenidades. Pero el autor va mucho más allá. Analiza una generación de jóvenes individualistas que han buscado la felicidad y el placer y se han topado de lleno con la incomprensión, la soledad y la desesperanza. En este sentido es una crítica filosófica al modo materialista de contemplar la realidad humana.
Todo un descubrimiento. Desde aquí sólo puedo dar las gracias a Bartleby por recomendármelo. Su reseña, aquí.