Autor, Literatura, Portela

Formas de estar lejos, Edurne Portela

Regreso a Portela tras haber leído Mejor la ausencia  (Galaxia Gutenberg, 2019)una novela muy potente que me hizo querer conocer más la obra de la autora. Así las cosas, acabé comprando Formas de estar lejos (Galaxia Gutenberg, 2019) no hace demasiado, y decidí leerla durante este confinamiento por tener más tiempo para dedicarle y por prever que iba a querer meterme de lleno en ella.

Formas-de-estar-lejosLa protagonista de la novela es Alicia, universitaria que llega a Estados Unidos por motivos profesionales y que se enamorará de Matty, un estadounidense con todo lo que cualquiera podría desear para llegar a exitoso.

Sabemos desde el primer momento que la cosa ha acabado en divorcio. El propio prólogo se titula Poco antes del final así que la autora deja claro desde el primer momento que esto es algo muy diferente a una historia de amor.

Aunque obviamente parte de su trama incluye los momentos románticos de los protagonistas: cuando se conocen y cada uno de los pasos que van dando en su relación, pero centrándose siempre en todos aquellos aspectos que van agrietándola: el modo en el que se desdibuja el carácter de ellos para adaptarse a la pareja y la forma sibilina en el que la violencia y la presión se incluyen como elementos ordinarios en su día a día.

Todo esto lo vamos viendo poco a poco a lo largo de los capítulos, los cuales van alternando narrador: tanto los dos protagonistas como uno omnisciente y las notas del diario de Alicia.

Formas de estar lejos es una historia con la que arrugar el morro de forma constante. Portela nos va dejando pistas, indicios, detalles que Alicia no ve o pasa por alto pero que van añadiéndose a otros tantos. Matty huele a gato encerrado desde que aparece. Pero hasta que Alicia sea capaz de verlo por sí misma iremos acompañándola en un camino pedregoso y tortuoso que la llevará al divorcio primero y a la libertad después.

Como ya demostrara en Mejor la ausencia, la autora es una escritora con recursos que le ayudan a desnudar los personajes y así podemos conocer sus miedos, inseguridades, donde la violencia está siempre presente, de una manera u otra.

Os dejo el fragmento que más me ha gustado, está en el final, así que evitad leerlo si no queréis información de más:

Pongo un océano de por medio pero no quiero empezar de cero, no quiero borrón y cuenta nueva, no quiero reconstruir mi vida sin entender cómo he llegado aquí.  Me llevo mis ruinas conmigo, las respetaré y las interpretaré, haré de ellas un lugar hospitalario y atenderé a los mensajes que me comuniquen sus fantasmas. Y tal vez, quizás, llegará el día en el que sobre ellas construya mi nueva ciudad.

Página 238

Formas de estar lejos es un buen libro, quizá me gustó más Mejor la ausencia, me parece una novela más redonda (o simplemente lo que influye sea el factor sorpresa). Lo que me alegra es pasar a la autora como buen asidero lector en caso de necesidad.

No dudéis en leerla y luego en venir a contármelo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Perfecta si estás pasando por una crisis lectora.
Contras
  • El estilo de Portela requiere todo nuestro tiempo y atención.

Namaste.

Autor, Hustvedt, Literatura

Todo cuanto amé, Siri Hustvedt

Regreso a Siri Hustvedt leyendo una de sus novelas más famosas y tras haber leído El verano sin hombres y Los ojos vendados.

Tenía muchas ganas de leerla, así que en cuanto lo compré, a principios de este año, y enseguida me puse con él.

La historia comienza así:

Ayer encontré las cartas de Violet a Bill. Su dueño las tenía escondidas entre las páginas de un libro y al abrirlo cayeron al suelo.

Página 11

Todo-cuanto-améEl inicio es toda una declaración de intenciones ya que con dos frases adelantar cómo va a funcionar durante las cuatrocientas páginas que quedan por leer.

Por un lado tenemos al narrador: un amigo de Bill que va incorporando nueva información a los recuerdos de los que dispone. Además, el uso de los saltos temporales, utilizados para situarse en pasado o presente según le interese a la autora.

El resto, las temáticas propias de Hustvedt: el amor, la amistad y la evolución de la relación de pareja. También las reflexiones personales sobre las expectativas, las dudas e incertidumbres.

Percibí en nuestro abrazo una tristeza imposible de disipar, una amargura que nos invadía a los dos, y creo que aquella noche nos compadecimos de nosotros mismos como si en lugar de ser ella y yo hubiéramos sido dos extraños que observaran a otra pareja tendida en la cama.

Página 224

La prosa de Hustvedt destaca por el equilibro fuerza y sutileza. Es una escritora directa, deja claro adónde se dirige y cómo lo quiere hacer, pero también es capaz de narrar pasajes con una elegancia y un sentimiento verdaderos, momentos brillantes que van destacando capítulo a capítulo:

Las historias que relatamos sobre nosotros mismos sólo pueden narrarse en pasado. El pasado se remonta hacia atrás desde donde ahora nos encontramos, y ya no somos actores de la historia, sino espectadores que se han decidido a hablar. En ocasiones, el rastro que dejamos se ve señalado por guijarros como los que Hansel dejaba a su paso. En otras, el rastro desaparece porque los pájaros han descendido al alba y han devorado todas las migajas, La historia vuela sobre las lagunas, rellenándolas con las hipotaxis de un y o un y entonces.

Página 484

Hustvedt va más allá de ser una escritora de lo íntimo, ya que aunque relata los pequeños  eventos de los personajes (sus crisis, sus dudas y sus alegrías), es capaz también de tener una visión más global y profunda en la que entran en juego el paso del tiempo y las reflexiones de los personajes, llegando a crear una doble trama micro-macro. Ambas realidades se contraponen, se combinan y avanzan a la par, y así, al final, conseguimos una visión completa de ellas.

La verdad es que esperaba más de esta historia. O quizá otra cosa, sobre todo tras leer opiniones tan elogiosas como la de Moli, Me ha gustado mucho, sí; y sigo queriendo leer más obras de la autora, pero hay algo que se me escapa y que no me ha acabado de convencer. No sé si parte de los motivos es que se estanca hacia la mitad de la historia y parece que no avanza la trama, o si no leí la novela demasiado de seguido y me perdí detalles que habrían sido importantes. No sé pero algo me ha faltado para ser redonda.

De momento, tacho el libro de mi libreta de pendientes y leeré Recuerdos del futuro (que sí tengo en casa), antes de hacerme con Elegía para un americano.

Si la habéis leído o conocéis más a la autora que yo, no dudéis en dejarme un comentario.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La brillantez al desplegar la trama.
  • Las nuevas ediciones de los libros de Husvedt que ha publicado Seix Barral. (Algo me dice que si hubiera tenido alguno de estos en Anagrama mi TOC estaría sufriendo).
Contras
  • En la mitad del libro me dio la sensación de que la trama decaía, llegando a aburrirme.
  • Confusión entre los nombres de los personajes.

Namaste.

Autor, Kafka, Literatura

En la colonia penitenciaria, Franz Kafka

Mientras leía la apabullante biografía de Kafka escrita por Reiner Stach (sigo con ella, espero terminarla este año) me iba enfangando más y más en la vida del checo; hasta que llegó un momento en el que decidí que también me apetecía leer alguna de sus obras. De Kafka he leído La metamorfosis, El proceso y El castillo. Estaba bastante claro que tenía que ser el relato de En la colonia penitenciaria, que compré este mismo año en la Feria del Libro.

Una colonia penitenciaria.jpgEn este breve relato nos encontramos los elementos típicamente kafkianos (la incomprensión y  soledad, la apabullante burocracia) en pequeña escala. Sin ir más lejos en esta edición que presenta Acantilado es más largo el epílogo que el propio relato.

Aquí conocemos el uso de una temible máquina utilizada para impartir justicia.

– ¿Conoce él su sentencia?
– No -dijo el oficial, y quiso continuar de inmediato con sus explicaciones, pero el viajero lo interrumpió:
– ¿Él no conoce su propia sentencia?
– No- repitió el oficial; se detuvo entonces un momento, como si esperara del viajero una argumentación más detallada de su pregunta, y añadió-: Sería inútil comunicársela. La experimentará en su propio cuerpo.

Página 16

En este caso, importan tan poco los personajes que Kafka ni siquiera se detiene a asignarles una inicial. El viajero, el oficial, el soldado y el condenado son las cuatro patas para articular una historia en la que realmente ellos no son protagonistas. Bien podrían ser caras de un dado. Son tan intercambiables que no reconoceríamos a uno ni a otro: las descripciones son mínimas, los caracteres que los identifican prácticamente no existen.

El eje central es la máquina, ese aparato singular del que ya nos avisan en la primera página y el lugar donde se instala: la colonia penitenciaria.

El resto, la duda de cada uno de los principios que conocemos, de forma más o menos soterrada: la crítica a un mundo que le quedaba poco para desmoronarse, los dobles juegos para que el mismo principio sirva aquí y para mí y no para los demás.  El autor escribe, en cierto modo, de su propio tiempo. De esa Europa abocada a una guerra mundial, del colonialismo y del uso y abuso de los principios jurídicos básicos.

Soy de tochos. No lo puedo evitar. Y entre una obra corta y una larga suelo quedarme con la segunda. Sin embargo, si queréis leer a Kafka En la colonia penitenciaria es una buena opción. O podéis hacer lo que yo: obsesionaros, leerlo todo y luego volverlo a leer en el original alemán.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor: opresión, incomprensión, lucha contra la burocracia. Todo en versión mini.
Contras
  • Deja con ganas de más.

Namaste.

 

IMM, Literatura

IMM (63)

Otoño significa nuevos libros. En mi caso, después de unos meses comprando poco o nada, he caído en un mes de novedades y ansia viva. Aquí os dejo los que se han incorporado a mis estantes en las últimas semanas:

IMM-63

  • Adiós a las armas, Ernest Hemingway (DeBolsillo, 2016). No sin vergüenza admito que jamás he leído al autor, y creo que ya va siendo hora de enmendarlo. Escogí este como podría haberlo hecho con otro… ¿lo habéis leído?
  • La hora violeta, Sergio del Molino (Random House, 2013). El autor de La España vacía y de La mirada de los peces firma esta historia de no ficción sobre la pérdida de su hijo. Desde que conocí que existía un libro sobre el tema me lo apunté, pero lo cierto es que me fue más complicado encontrar un ejemplar de lo que pensaba. Estuve a punto de leerlo en vacaciones pero decidí que mejor dejarlo para otoño, así que quiero leerlo en breve.
  • Un plan sangriento, Graeme Macrae Burnet (Impedimenta, 2019). Desde su publicación me llamaba la atención este título. No sé muy bien por qué lo relaciono con La poeta y el asesino de Simon Worrall, aunque no tengan nada que ver.
  • Correspondencia, Stefan – Friderike Zweig (Acantilado, 2018). Cada vez me interesa más el proceso creativo de los escritores, y con la edad acabo leyendo más biografías sobre escritores y ensayos sobre sus vidas. Si además añadimos a Zweig en la ecuación, imaginaos las ganas que tenía de tener este libro. A ver si puedo leerlo pronto…
  • Formas de estar lejos, Edurne Portela (Galaxia Gutenberg, 2019). La autora seguía en mi punto de mira tras la recomendación previa de muchos lectores, entre ellos Marta.  pero además la lectura de  Mejor la ausencia  acabó convenciéndome para buscar algún otro título, y este fue el escogido.
  • Mirarse de frente, Vivian Gornick (Sexto Piso, 2019). Habiendo leído Apegos feroces y La mujer singular y la ciudad parece inevitable acabar leyendo el último libro de la estadounidense, con el que ya me he puesto. Envío de Sexto Piso.
  • Mi madre era de Mariúpol, Natascha Wodin (Libros del Asteroide, 2019). Que me gustan los libros ambientados en la Segunda Guerra Mundial no es ninguna novedad. Que he leído muchos de ellos, tampoco. En este caso, no ficción sobre la vida de los trabajadores esclavos que utilizaron los nazis.
  • El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, Tatiana Tibuleac (Impedimenta, 2019). Llevo viendo este libro aquí y allá durante varios meses. Inicialmente mi intención era no leerlo porque pensé que no era para mí. Después llegaron los comentarios elogiosos y lo incluí en mi lista pero después volvió a salir de ella.  La verdad es que lo he comprado por curiosidad y aún no tengo claro de si será un libro para mí, pero aquí está.
  • Los avispones, Peter Handke (Nórdica Libros, 2010). Publicada en 1966, es la primera novela del austriaco reciente ganador del Nobel. En mi visita a la librería tuve en la mano Contra el sueño profundo, también en Nórdica, pero al final me por este.
  • Los errantes, Olga Tokarczuk (Anagrama, 2019). Viene calentita de la imprenta esta edición de Anagrama. Tenía pensado leer primero Sobre los huesos de los muertos pero tras el comentario de @karostra por twitter y a raíz de la conversación tenemos pensado hacer una lectura conjunta entre unos cuantos lectores que llevamos tantos años aquí que cuando empezamos no existían las redes sociales. Como ya os comenté, no conocía a la autora, así que es una oportunidad de oro para conocer nuevos estilos y nuevas voces.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros con el cambio de estación? ¿Tenéis echado el ojo a algún título? ¿Llegáis a hacer lista?

Namaste.

Bassas del Rey, Literatura

Soledad, Carlos Bassas del Rey

En la recámara tenía pendiente leer a Carlos Bassas. Mi idea original era leer Justo, pero la verdad es que la reciente publicación de Soledad (Editorial Alrevés, 2019) me hizo decantarme por este título.

Soledad.jpgComo casi siempre, no leí la sinopsis, sino que me metí de lleno en una historia de poco más de 200 páginas que me obligó a continuar leyendo aunque mi planteamiento inicial era tomármelo con mucha más calma. No pudo ser. Y quizá no pudo ser por el modo que tiene el autor de ir utilizando los recursos a lo largo de la historia, donde aguarda paciente e inofensivo hasta que nos lanza un gancho en el estómago.

Soledad es una historia dura. Sabemos desde el principio que hay una muchacha muerta, y que Soledad no sólo es una sensación sino el nombre de la madre que acaba de perder a su niña. Soledad es también lo que siente el detective que, jugando con los arquetipos del género, trata de esclarecer lo sucedido.

Tanto Romero como Soledad crearán un vínculo: el del dolor. El primero, tratará de determinar qué ocurrió y quién lo hizo. La segunda ahondará en su pasado intentando encontrar respuestas.

«¿Quién le ha hecho esto a la nena?»
Y luego piensas:
«¿Por qué?»
Antes de volver a dormirte, un último pensamiento te viene a la cabeza:
«¿Cómo es posible que el vacío ocupe tanto espacio?»

Página 80

Como decía más arriba, es difícil soltar este libro. Complicado alejarse del nudo en el estómago, de la violencia de las líneas y lo cruel de la situación. Pensaba que lo conseguiría, o que el autor sería algo más magnánimo para con el lector y le daría un respiro. Lo siento pero eso no pasa. Y precisamente por eso, con Soledad nos sumergimos hasta el cuello y sólo podemos acabar saliendo a respirar cuando el peligro ha pasado, cuando conocemos esa verdad de las últimas páginas. Hasta el fin de la novela la tensión nos pide continuar sin relajarnos hasta que descubramos la verdad, hasta que sepamos quién ha matado a la pequeña Abigail.

Uno cree eternas algunas cosas, pero lo único cierto es que solo existe una verdad en este mundo, y es que todos nacemos ya muertos.

Página 117

Por una vez tengo que darle razón a la sinopsis:

Soledad (…) es un un recordatorio de que, en ocasiones, la verdad no libera, sino que lo calcina todo a su alrededor.

Calcinar. Arrasar. Eso es Soledad. Esas dos palabras son un buen resumen de la novela sin que os cuente de más. Llevo unos días pensando en cómo se puede hacer eso, cómo se pueden juntar las palabras de tal manera que el pobre lector que se acerque acabe sintiendo el dolor físico en sus propias carnes. La verdad es que no lo sé.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La fuerza que irradia la historia.
  • Una historia que aparentemente sencilla que demuestra
Contras
  • La desazón en el estómago.
  • Es imposible leer otro libro si comienzas este.

Namaste.

Artacho, Autor, Literatura

Rasgar algo de vida, Jesús Artacho

Como comenté por Instagram (aunque pensándolo bien parafrasearse a uno mismo debe de ser uno de las cosas más espantosas que se puedan hacer): tengo un amigo que escribe y lo hace estupendamente. Así que desde que leí  El rayo que nos parta tenía ganas de leer algo más de él. Sí, tengo Aproximación a la herida en casa pero de momento no me he puesto con su poesía.

Rasgar-algo-de-vida

Sabía que Jesús estaba escribiendo un dietario porque él mismo me lo comentó cuando quedamos a tomar un café. No hay secretos porque el episodio queda reflejado en el libro, así que podéis comprobar el absurdo comentario que le hice por vosotros mismos.

Escribir un dietario hoy en día es algo poco común. Pensándolo bien sí que hay dietarios en redes sociales, crónicas de cómo ha ido la semana de una persona (me está viniendo a la mente el repaso semanal que hace Xacobe Pato en Instagram) pero hay muchos escritores que se animen a publicarlos. Me viene a la mente Andrés Trapiello, del que me consta que Artacho es ávido lector, pero poco más.

Pero claro, Jesús Artacho tampoco es que sea demasiado común.

En Rasgar algo de vida el autor incluye multitud de temas, todos relacionados con vida y  su día a día: desde conversaciones con familiares, reflexiones personales o lo que lee y ve en un determinado momento. Comenta lo que le ocurre o lo que no le ocurre, así como pensamientos y sensaciones. Acompaña al texto un punto de humor y sátira, sobre todo presente en el año 2014; una pizca de melancolía, más pronunciado en 2015 y por encima de todo una visión personalísima e interesante de lo que le ocurre.

Pararse a leer una nota a pie de página resulta, en ocasiones, tan productivo como agacharse en mitad de una caminata para recoger del suelo una moneda de dos céntimos.

Página 88

El devenir de los días depende de lo que le ocurre a lo largo de las semanas. Su dietario es un reflejo, sin artificios, de su rutina. Me alegra comprobar una vida normal, alejada de el postureo y del escaparatismo, donde como todo hijo de vecino tiene días en los que apenas pasa nada, y otros donde se acumulan eventos interesantes como la presentación de un libro o la asistencia a una feria para firmar sus ejemplares.

Esta variedad consigue que el lector suelte una carcajada que en un fragmento determinado pero que se quede releyendo un párrafo en otro momento. La variedad, en ese sentido, aporta dinamismo e interés, incluyendo un componente de incertidumbre al no saber qué nos vamos a encontrar más tarde.

Destacan muchos, muchos fragmentos ingeniosos e interesantes:

Las patatas a lo pobre, ahora, frecuentan banquetes de boda y cenas de empresa. Como se comenta de ciertos sindicalistas, todo apunta a que se han aburguesado.

Página 20

Con esta lectura me ha pasado algo curioso: lo leí en un fin de semana, totalmente entusiasmada, deseando leer más y que no se acabara la lectura, intentando estirar el texto, deseando que me confirmara que sigue escribiendo el dietario, que tenemos más lectura en camino.

Se puede estar o no de acuerdo con su forma de ver la vida pero no se puede negar que Artacho tiene talento, y que enfoca y analiza las situaciones con una certera brillantez. Su particular visión, unida con su inteligencia a la hora de describir lo que le ocurre acaba creando un texto complejo donde caben desde las situaciones hilarantes a la crítica literaria.

Aprovecho para recomendaros el blog de Jesús, El cuaderno rojo, si es que no lo conocéis ya. Y si os ha convencido mi reseña, podéis comprar Rasgar algo de vida por 10 euros poniéndoos en contacto con Jesús en la siguiente dirección: preferirianohacerlo86@gmail.com.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Brillante.
  • Ha conseguido que me sienta muy, muy entusiasmada con él.
Contras
  • He echado de menos alguna nota al pie de página, con referencias de lo mencionado.
  • No sirvo como personaje en un libro. Queda demostrado.

Namaste.

Literatura, Saunders

Lincoln en el Bardo, George Saunders

Durante un tiempo esta portada no paraba de aparecer por redes sociales: Instagram se llenó de Lincolns, de Bardos, empujado quizá por el galardón que recibió en forma de Man Booker Prize del 2017. No había día ni momento en que me topara con él en un lugar y otro, corriendo como la pólvora de lector en lector.

Lincoln.jpgComo suele ocurrir con las modas, estuve tentada de comprarlo y de leerlo, pero algo me dijo que mejor lo dejaba pasar. Y como ocurre con las modas, el libro llegó un día que dejó de aparecer. Lo cruel y efímero de las modas (incluso de las literarias): puedes ver un título aparecer durante semanas y después, el silencio, la nada.

Una vez descartado, fue Pedro el que me lo prestó, quien lo trajo a mi memoria y el que lo incluyó, de golpe y porrazo, en mi lista de pendientes. Sus buenas críticas me animaban a ponerme con él, también la curiosidad por saber qué me parecía a mí.

Lincoln en el Bardo es la historia de Lincoln, el presidente de Estados Unidos, en el momento concreto cuando pierde a su hijo William, que muere con once años.

Quizá lo peculiar de la historia sea que si te cuentan quién es quién en el Bardo (o concretamente, qué es el Bardo) se convierta en una novela más, pero, por el contrario, si no te lo cuentan puedes perderte en la lectura, por sus capítulos deslavazados.

Como mi lectura viene condicionada por lo que sabía de ella antes de empezarla no puedo más que contar mi experiencia (a partir de aquí spoilers no mayores que los que aparecen en la contraportada).

La acción se divide en tres hilos. Por un lado, tenemos la historia principal: el presidente llora a su niño muerto, acudiendo al cementerio para estar con su cuerpo ya inane. Por otro, los habitantes del Bardo, esto es: los muertos, que acompañan al alma del pequeño William en la fase intermedia entre vida y muerte. El tercer hilo se centra en la acción de los vivos más allá de las puertas del cementerio siendo estos comentarios de personajes variopintos como biógrafos y conocidos del presidente que analizan las actitudes y decisiones de Lincoln, los que radiografían la sociedad estadounidense que acaba de meterse en una guerra civil de la que no saben qué esperar.

Las tres realidades conviven y se alternan en la lectura. Las tres tienen importancia para la historia, aunque el peso recae, como podréis imaginar, quienes le dan título al libro. Personajes muertos hace tiempo, que evocan la vida pasada, los momentos en los que dejaron atrás a sus seres queridos y también el paso de otros muertos por ese Bardo en el que se quedan atascados.

El chico abrió los ojos de golpe.
roger bevins iii

Esto es extraño, dijo.
No es extraño, dijo el señor Bevis. En realidad no.
Uno se acostumbra, dijo el reverendo.
Si éste es tu lugar, dijo el señor Bevins.
Pero no lo es, dijo el reverendo.

hans vollmann.

Página 145

Lincoln en el Bardo es una historia muy buen narrada, donde la aflicción y el dolor por la muerte de su ser querido se combina a la perfección con la vida de Estados Unidos de la época. Saunders mide y controla y crea una atmósfera perfecta. Para ello se vale de personajes secundarios carismáticos además de desplegar una triste ternura muy especial cuando evoca la pérdida del padre. El dolor es parte fundamental de la historia pero no cae en la exageración ni en la …

Sin embargo, en mi caso, no me ha conseguido trasmitir todo lo que no me ha parecido una novela tan redonda, sino que aunque aprecio la técnica de la que hace alarde (el uso de las biografías como si de un diccionario se tratase, los diálogos que sólo aparecen entre los muertos) la sensación que se me queda es aunque hay cosas que me han gustado mucho no he llegado a meterme de lleno en la historia, hasta sentirme desconectada con la historia. Me pasaba que solo me interesaban la vida en el Bardo y no el resto de las partes, que poco podían aportar a una novela más centrada en el Más Allá que en el Más Acá.

Así ocurre en determinadas ocasiones y conviene aceptarlo sin fisuras: esta historia no es para mí.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Historia muy bien ejecutada.
  • La ternura ante la muerte que es capaz de reflejar.
Contras
  • No he sido capaz de conectar con la historia.
  • La parte de los vivos me interesaba menos.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Sainz Borgo

La hija de la española, Karina Sainz Borgo

Tenía en mente leer este libro desde que lo vi por las redes sociales y por distintas librerías, pero había algo que me echaba para atrás. Quizá fue la definición de la historia como el boom literario, o verlo entre la lista de los más vendidos. Durante un tiempo tuve la sensación de que este libro no era para mí. Admito que soy de las que leen bestsellers sin problema, pero en ocasiones el continuo reclamo me acaba consiguiendo el efecto contrario: la sobresaturación de un libro me suele repeler.

La-hija-de-la-espanolaSin embargo, mi amigo Martín por twitter, acabó por decantar la balanza, así que finalmente lo compré en el Día del Libro.

La hija de la española narra una historia situada en la Venezuela actual, donde el desabastecimiento es la norma y la desesperación y el mercado negro forma parte del día a día. Resulta extraño para un europeo medio pensar que uno puede acudir a un supermercado y encontrarse todas las baldas vacías, que no hay forma de comprar un medicamento o que ante la falta de papel higiénico hay que pagar tres veces su valor por adquirirlo en el mercado negro.

Lo más pasmoso e increíble es que todo esto es cierto y es el día a día de los venezolanos: las restricciones y la búsqueda de alimentos, el intento de encontrar tratamientos médicos por cualquier vía así como la huida de un país que ha entrado en la espiral más abyecta, la de la progresiva aniquilación de su población, mientras los gobernantes se enriquecen y culpan a los enemigos del pueblo de la debacle y la comunidad internacional mira hacia otro lado.

Así las cosas, Adelaida Falcón, se enfrenta la enfermedad de su madre poniendo todos sus recursos a disposición de un tratamiento que acaba diezmando sus ahorros.

Finalmente su madre muere y Adelaida se enfrenta a un futuro incierto en el que la clave la tiene el personaje que da título al libro. No voy a ahondar en qué ocurre pero a medida que iba leyendo me daba cuenta que era bastante previsible lo que iba a ocurrir a continuación, aunque también es cierto que al no tratarse de un thriller o una novela de misterio tampoco importa demasiado.

Pasa rápido la muerte cuando el mundo se empeña en girar.

Página 182

Sainz Borgo radiografía Venezuela y la muestra de forma desnuda, clara y meridiana, algo que aunque conozcamos a través de las noticias y los reportajes que aparecen periódicamente en la prensa no deja de sorprender al ver la magnitud de un desastre tal que incide en el día a día de los ciudadanos. Es impensable pensar en no poder acceder a comprar carne, bien por un precio excesivo o bien por desabastecimiento. El pillaje, la inseguridad y la violencia constante se palpa en cada página, y eso es lo verdaderamente interesante de esta historia, que pasamos de ver el problema a vivirlo, a compartir las miserias de una Adelaida que al terminar de enterrar a su madre sabe que alguien llegará a exhumarla para arrebatarle las gafas o cualquier otra propiedad con la que fuera enterrada, que asume que no va a poder conseguir azúcar y que, al encontrar una lata de atún o una botella de vino en el fondo de una alacena se sonríe y se sabe afortunada.

Concentrar las fuerzas del día a día no para afrontarse a las rutinas: el trabajo, los atascos, hacer la comida, sino al paso previo: andar con miedo por la calle, ver que te han robado el ordenador, volver a comer lo mismo que ayer y anteayer. Para una en este caso sí, española, todo lo anterior pertenece a un pasado remoto, que por suerte, no me ha tocado vivir, pero que está presente en el imaginario de mi familia y se asocia a las consecuencias de la guerra civil. Pero no, obviamente no concibo que exista Internet y que a la vez no pueda conseguir carne, que pueda meterme en Youtube pero haya continuos cortes de luz que me impidan hacer nada (¡cortes de luz en el siglo XXI!). Todo esto ha conseguido que me acerque a la magnitud de la historia, del problema, del sufrimiento de aquéllos que hacen lo posible para sobrevivir aunque tengan enfrente al mismísimo gobierno de la nación.

Si lo analizamos desde el punto de vista literario es una historia ligera, directa y sin adornos. Se detiene lo justo en las descripciones y no incluye demasiados personajes, quizá porque no los necesita, porque el ambiente juega el papel protagonista de la historia. Por contra, determinados pasajes están llenos de lugares comunes:

El mar redime y corrige, engulle cuerpos y los expulsa.

Página 37

He leído varios comentarios en los que catalogan este libro como oportunista, en el sentido de que se aprovecha de la situación, incluso que su publicación y posterior boom defiende un ideario político. La verdad no entiendo demasiado este argumento; históricamente la literatura ha servido para dar voz a distintas realidades y el autor no deja de vivir en una época y un lugar determinados. ¿Calificaríamos a Zola de oportunista por narrar sobre las condiciones de los mineros?  ¿Ha sido un boom por lo que cuenta o por ser una de las primeras historias que lo cuenta?

Prometieron. Que nunca nadie más robaría, que todo sería para el pueblo, que cada quien tendría la casa de sus sueños, que nada malo volvería a ocurrir. Prometieron hasta hartarse. Las plegarias no atendidas se descompusieron al calor del resentimiento que las alimentaba. Nada de cuanto ocurría era responsabilidad de los Hijos de la Revolución. Si las panaderías estaban vacías, el culpable era el pandero. Si la farmacia estaba desprovista, aunque fuera de la más elemental caja de anticonceptivos, el farmacéutico sería el responsable.

Página 64

Obviamente no es la novela del siglo y para mí tampoco es lo mejor que he leído este año, pero me ha parecido una historia entretenida e interesante que ha mantenido mi atención durante todo el texto, lo que no puedo decir de otros…

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La descripción de la realidad venezolana.
Contras
  • Las expectativas pueden jugar una mala pasada.
  • La trama es previsible.
  • Hay fragmentos en los que se leen lugares comunes que ya hemos visto en otros libros.

Namaste.

Autor, Literatura, Ward

La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward

Que siempre me plantee como propósito evitar de leer novedades es, precisamente, porque caigo en las redes entusiastas de lectores que recomiendan libros que acaban de publicarse. Este es uno de ellos, la curiosidad acabó decantando la balanza por el sí, lo quiero leer y los amigos de Sexto Piso me lo enviaron.

La canción de los vivos y los muertos nos cuenta la historia de una familia compuesta por dos pequeños, Jojo y Kayla, sus abuelos, figuras clave en su vida, y por último sus padres: Leonie, la espantosa y ausente madre, y su padre, al que recogerán a la salida de la prisión.

Como hilo conductor se establecen dos, por un lado el geográfico, marcado por el viaje de recogida del padre, y por otro el temporal, con el recuerdo del pasado del abuelo, que se le irá presentando a Jojo a través de un secundario muy curioso; pero también de Leonie, que rememorará su juventud y la vida en familia antes de ser madre. Ambos hilos se mantienen cruzados en cada capítulo por lo que mientras van avanzando a su destino determinados detalles les harán conocer o recordar situaciones que han vivido (o que no han vivido, en el caso del niño).

Que la acción se sitúa en el Misisipi lo sabemos desde el primer momento, sin embargo, es significativo el uso del tiempo en la historia, ya que por determinados aspectos racistas pareciera que los personajes habitan un tiempo bastante más lejano del que realmente se encuentran. Sorprende también comprobar cómo la violencia, el racismo y la exclusión están muy presentes en determinadas regiones estadounidenses.

La esperanza no tiene cabida en este lugar.

Página 130

Encontramos además otra serie de temáticas: la frustración y el dolor, la crueldad y la alegría de la infancia, la nostalgia y la rabia. Todas ellas incluidas de una forma más o menos directa, plagada de silencios y sobreentendidos, que la autora nos irá desgranando a la lo largo de su lectura.

Hay tanto cielo vacío donde antes de alzaba un árbol.

Página 242

Ganadora del National Book Award, la autora plantea una historia dura y directa, con personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, plagados de soledades y frustraciones, incomprensión y desánimo. Personajes muy definidos con una relación compleja entre sí, que se hablan menos de lo que debieran y que desde fuera uno querría sacudir, para que se den cuenta de que al menos siguen adelante.

Lectura potente que se lee de seguido y se engancha al estómago. Me ha sorprendido su lectura y en determinados momentos pensaba que estaba leyendo a una Toni Morrison algo menos poética. Y por eso, por crear un ambiente muy determinado, por generar tantas sensaciones, este libro ha acabado como uno de mis destacados del año pasado.

Así que, como en todo, de vez en cuando no viene mal añadir libros a nuestro Plan Infinito. Lo importante de verdad es cuáles añadimos.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Lectura dinámica, potente y corta. Un tres en uno.
Contras
  • El inicio puede resultar un poco desconcertante hasta que cogemos ritmo de lo que nos cuenta.

Namaste.

Autor, Literatura, luján

Subsuelo, Marcelo Luján

Si con Moravia ya supimos que Luján es un tipo sin escrúpulos, en Subsuelo se lleva la palma.

Quizá los incautos seamos nosotros ya que el propio autor escoge la siguiente cita como preludio a su texto:

Sólo los idiotas creen en la realidad del mundo,

lo real es inmundo y hay que soportarlo.

Jacques Lacan

En este caso los protagonistas de la historia son varios adolescentes, en concreto dos mellizos a los que les ocurre una situación que les condicionará de por vida y les hará mantener un secreto. La culpa, el dolor y el silencio acompañarán a ambos en un intento de seguir con su vida.

SubsueloLa historia, una novela de apenas 230 páginas, es potente y dura. Una novela que empiezas y no te suelta, en la que, eso sí, abundan los saltos temporales, los cambios de ubicación, frecuentemente entre párrafo y párrafo, por lo que hay que estar muy atento para entender quién es quién en esta historia y qué le va sucediendo a cada uno, algo que en ocasiones resulta complejo.

El estilo es directo, crudo, con diálogos escuetos y donde el poder de la narración va de la mano de las descripciones de los acontecimientos y de los sentimientos de los personajes. Al autor le bastan un puñado de ellos para articular una historia que consigue agarrarnos el estómago en un nudo que solo podremos soltar cuando la terminemos. Con escasas descripciones, Subsuelo es una historia creada para apabullar al lector que se acerque a ella.

El sentimiento de empatía que genera el texto consigue meter al lector de lleno en la trama y compartir con los personajes las dichas que les depara el destino. Pasarlo mal, como ellos hacen, sentir un movimiento en el estómago, respirar con dificultad o simplemente gritarle al libro que no, que ya basta.

Sin embargo, Luján es un tipo que no se detiene en sutilezas, sino que actúa como una apisonadora a la que importa poco lo que se lleva por delante. No tiene problema en causar dolor, dañar, lesionar, o hacer sufrir a cualquiera de los personajes que se cruzan en la trama. Lo hace en el presente pero también en el pasado, utilizando los recuerdos para continuar lesionando a los personajes. Le da también igual que el lector piense que ya ha tenido suficiente, que la crueldad para con un personaje ya ha superado el límite humano.

Al haber leído anteriormente Moravia, he ido más prevenida a la novela y podría hacerme una idea sobre lo que me iba a encontrar, pero aún así el Premio de Novela Negra Hammet 2016 ha supuesto un revulsivo de carácter y estilo, un choque frontal que espolea al lector y que consigue marcar a fuego al incauto que se acerque al texto.

Quizá como en la cita de Lacan, es idiota pensar que alguien ya ha tenido bastante y que la historia, o la vida le debe algún tipo de compensación.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La fuerza del texto, la potencia del estilo del autor.
  • No es nada previsible.

Contras

  • Abundancia de saltos temporales: a la vez que nos mantiene pegados al texto, también puede hacer que perdamos el hilo o que nos confundamos en los acontecimientos.

Gracias a Atram y a Jesús por la recomendación.

Namaste.