Autor, Literatura, Yoshimoto

Recuerdos de un callejón sin salida, Banana Yoshimoto

Hay ocasiones en las que no conoces un título pero después enseguida todo te habla de él. Fue lo que me pasó con Recuerdos de un callejón sin salida. Apareció un día en mi buzón, cortesía de la editorial Tusquets. Lo ojeé y lo coloqué en la lista de los libros pendientes.

 

Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.
Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.

Después, casualidades de la vida, Karo le dedicó una sugerente reseña. Fue a partir de entonces cuando me entraron unas ganas de leerlo. De entre varias propuestas, fuisteis vosotros los que decidisteis, con una encuesta, que el libro de Yoshimoto no debía esperar más.

 

Como ya se comenta en la contraportada, el libro de Yoshimoto es un compedio de cinco de sus relatos. En todos ellos nos encontramos con personajes que se encuentran en momentos complicados de su existencia.

 

Lo peculiar de Yoshimoto es la delicadeza con la que encara la melancolía que está presente en cada uno de los relatos. Es complejo escribir de la pérdida de un ser querido sin caer en tópicos, en victimismos o en sentimentalismos. Pues bien, Yoshimoto lo consigue y lo hace de un modo muy natural. No necesita grandes párrafos ni palabras farragosas para hablar de algo que todos tenemos dentro de nosotros, que es tan normal como la vida misma. Ahí radica su éxito: huye de las grandes pretensiones y se queda con lo pequeño, con los sentimientos que radican en lo más profundo de nuestro ser, en los pensamientos que en ocasiones no nos confesamos ni a nosotros mismos.

 

La prosa de la nipona es delicada, pero no por ello cae en la lágrima fácil. La combinación resulta perfecta, ni falta ni sobra nada: sus fuertes son las emociones, describir qué se siente el personaje por encima de qué hace. Hablarnos de sus miedos, de sus pretensiones y frustraciones, de cómo ve el futuro.

 

Me ha parecido una novela perfecta para épocas en las que no tengamos suficiente tiempo para dedicarle a la lectura: los relatos se leen rápidamente por lo que evitamos perder el hilo como acaba ocurriendo con las novelas largas. Es una prosa fresca, sugerente, como si, permitidme el símil, se tratara de una bocanada de aire fresco con tintes de alguna planta exótica.

 

Además me ha parecido que es un modo genial de acercarse a los autores japoneses más allá de Haruki Murakami. Algunos de los que me leéis me comentáis que no os gusta Murakami. Quizá por su estilo en sí, o quizá por su faceta surreal. Pues bien, Yoshimoto es la solución.

 

 

Bienvenida Banana.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La sutileza y delicadeza al encarar temas complejos.

  • El hecho de que sean relatos le da dinamismo. Se leen en un corto período de tiempo.

Contras

  • La melancolía, que traspasa las páginas del libro.

 

Namaste.

 

P.D. Próxima parada, ¿Kitchen? 🙂

Autor, Delillo, Literatura

Punto omega, Don Delillo

Hay reseñas que son muy fáciles de hacer, novelas que facilitan la tarea del que se sienta a escribir lo que le ha sugerido un libro.

 

Portada de "Punto omega", de Don Delillo
Portada de "Punto omega", de Don Delillo

 

Esta reseña va a ser de las complejas, de las que uno no sabe hasta cuando contar, cómo contarlo o qué tratar de trasmitir al lector.

 

La historia comienza en una sala en la que se proyecta la película Psicosis. La peculiaridad de la proyección es que se hace fotograma a fotograma, consiguiendo que se visione la película en un período de 24 horas. Allí se aposta un misterioso personaje que contempla cómo los demás miran las imágenes que se van sucediendo.

 

Este inicio tan inquietante supone el punto de partida de una novela que se sustenta con tan sólo tres personajes principales, que coincidirán con el motivo de rodar una especie de documental-reportaje sobre la Guerra de Iraq.

 

Pero, aparte de las necesarias especificaciones en cuanto al tiempo y a las características de los personajes, la novela de Don Delillo es un libro por y para los diálogos, donde además juega un importante papel el silencio, es decir, el qué se dice, el cómo se dice y lo que se omite.

 

En este sentido, ahonda en los pensamientos y sentimientos desde diversas facetas, reflexionando sobre distintos temas propios del ser humano, como el devenir de la vida o el tiempo.

 

Para ello el autor despliega un estilo narrativo condensado y preciso, intrigante y sugerente. Como muestra os dejo uno de los fragmentos:

 

La verdadera vida no es reducible a palabras habladas ni escritas, por nadie, nunca. La verdadera vida ocurre cuando estamos solos, pensando, sintiendo, perdidos en el recuerdo, soñadoramente conscientes de nosotros mismos, los momentos submicroscópicos.

 

Y como la vida, esta novela es compleja, con subfondos, admite diversas perspectivas y visiones.

 

A mi entender, esta novela es desasosegante, molesta, nos dice menos de lo que vemos a simple vista. Nos hace reflexionar, darle vueltas a un diálogo o a un párrafo. Y esto lo digo porque me he quedado con la impresión de que me he perdido muchas cosas, de que podría haber exprimido más la lectura, que hay algo escondido, como si de una chistera de un mago se tratara, de la que no he previsto que saliera un conejo blanco. Afortunadamente y a diferencia de la vida, podré volver a leerlo. Algo que considero necesario para una novela como ésta.

 

Se trata de un autor interesante, al que seguiré de cerca. Pero sin embargo, es una novela que no era lo que esperaba, que me ha resultado incómoda.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La cantidad de párrafos destacados que existen en la novela.
  • Lo distinta y peculiar que es.
Contras
  • La sensación de que me he perdido algo.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Menéndez Salmón

La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón

Hay libros a los que se les cala temprano. Esto es lo que le sucede a la novela de Menéndez Salmón, que con leer sólo las tres primeras páginas, el lector ya tiene la sensación de que lo que posee entre las manos es un tipo de novela diferente, que le gustará y le sorprenderá a partes iguales.

 

Portada de "La ofensa", de Menéndez Salmón¿A consecuencia de qué viene esta sensación? Lo primero a destacar es el uso que hace el autor de las palabras, la forma de encadenarlas y escogerlas, el uso de la narración que tiene. Más adelante comprobaremos que junto a esto hay otros rasgos que le dan a la novela una impronta propia: como son los saltos temporales y las reflexiones que se van planteando.

 

Estas características, junto con el ápice de intriga que irradia desde el primer capítulo y a lo que se añade la existencia de capítulos cortos, le dan un dinamismo a la novela en los momentos iniciales de la lectura.

 

Lo de menos, a mi entender, es el lugar y el momento en el que se encuadra la trama. Esto no es más que una excusa para contarnos lo que en realidad importa. Lo mismo da que el personaje, Kurt, sea un sastre que vive en la época de la Segunda Guerra Mundial o un esclavo víctima del colonialismo. En ambos casos nos encontramos en épocas dramáticas, que conllevan situaciones límite, donde la crueldad humana tiene una amplia cabida.

 

Os dejo un fragmento que me ha parecido muy sugerente:

  • Procura mantenerte siempre en la retaguardia – comenzó diciendo Joachim Crüwell -. El heroísmo fue algo inventado para los que carecen de futuro.

En virtud de lo cual, Kurt dedujo que su padre era un hombre prudente.

  • Procura pasar desapercibido ante tus superiores -continuó diciendo Joachim Crüwell-. Recuerda que únicamente eres un sastre, no un soldado.

En virtud de lo cual, Kurt constató que su padre no sólo era un hombre prudente, sino un alma previsora.

  • Creo que de todo esto no va a salir nada bueno -concluyó diciendo Joachim Crüwell mientras mordía en su pipa con furia y ahogaba la mirada en la jarra de cerveza.

En virtud de lo cual, Kurt comprendió que, además de persona prudente y previsora, su padre tenía miedo.

 

En definitiva, la novela de Menéndez Salmón trata sobre el dolor, la angustia y lo trágico. Y esto lo hace de la mano de un personaje cándido y joven que enseguida atrae la atención del lector.

 

La suma de todo lo comentado anteriormente da como resultado una novela en la que importa más el cómo se dice que lo que pasa; lo que piensa sobre lo que se dialoga; el estilo frente a la acción.

 

Para mí, el autor hace una amplia demostración de inteligencia. Maneja los silencios con la misma expresividad que las palabras. Es certero y concreto pero también abstracto y reflexivo. No abundan los diálogos pero los que incluye son claramente significativos. Atrapa al lector y como tal lo trata como a una marioneta: le enseña lo que quiere, le lleva y trae, y enseña lo que él quiere enseñar.

 

Y todo esto sucede en una novela de apenas 150 páginas.

 

En conclusión, un autor al que tener en cuenta y una novela que releeré sin duda alguna. Os la recomiendo.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El diario de Anna Frank.
Pros
  • El uso de las palabras. El estilo del autor.
  • Es corto y liviano.
Contras
  • Lo crudo y a la vez, real, que desgraciadamente es.

 
Esto es todo por el momento. Espero volver en breve, pero mientras tanto…. ¡felices lecturas casi otoñales para todos! 🙂

 
Namaste.

IMM, Literatura

IMM (11)

Os traigo hoy unos pocos libros que tengo desde hace un tiempo pero que se me pasó enseñaros por aquéllo de la falta de tiempo.

Son los siguientes:

¡Libros, libros!
¡Libros, libros!
  • Dios en persona, de Marc-Antoine Mathieu. Una novela gráfica que parte desde el planteamiento de que Dios venga a la Tierra. ¿Cómo reaccionarán unos y otros? ¿Qué ocurrirá con él? Ya os contaré lo que me ha parecido…
  • El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim. Al igual que el anterior, préstamo de Pedro. Guau. No digo más.
  • Vive como puedas, de Joaquín Berges. Pasó algo similar con el de Yoshimoto, que no lo conocía de nada pero de repente en unos pocos días lo vi en diferentes sitios. Qué casualidad, ¿no?

Pues bien, ahora os propongo una pequeña encuesta. ¿Qué libro os gustaría que empezara a leer en cuanto termine el que tengo entre manos? Podéis votar una de estas propuestas, dos de las que os he enseñado hoy y tres del IMM anterior.

  • Recuerdos de un callejón sin salida, de Banana Yoshimoto.
  • Vive como puedas, de Joaquín Berges.
  • Las batallas perdidas, de Eudora Welty.
  • El inicio de la primavera, de Penelope Fitzgerald.
  • La muerte del adversario, de Hans Keilson.

Namaste.

Autor, Literatura, Spark

Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark.

 ¡Hola a todos de nuevo! Tras un paréntesis en el que no he parado de leer pero en el que no he tenido tiempo suficiente como para ponerme a escribir reseñas, vuelvo con la esperanza de recuperar la frecuencia en los posts.

 

Portada de "Las señoritas de escasos medios"
Portada de "Las señoritas de escasos medios"

La novela que os traigo hoy está ambientada en el Londres de la Segunda Guerra Mundial y tiene como protagonistas a un grupo de jóvenes que viven en una residencia.

 

Si miramos con una lupa, fijándonos en todos los detalles, nos encontramos con varios personajes, con características propias y singularidades determinadas. Lo micro son los detalles: cómo ir a la moda en una época complicada, el modo de conocer a pretendientes para marido, su visión del futuro o del pasado…

 

Si, por el contrario, contemplamos el conjunto, se trata de una combinación mucho más compleja que aúna la situación bélica con el modo de aislarse de la tristeza y la soledad; las ganas de sobrevivir con los ánimos diezmados de la escasez, o la perspectiva del pasado y el incierto futuro, la influencia de un momento que supuso un antes y un después en la Historia.

 

Muriel Spark desarrolla una técnica sencilla, en la que de un lado, describe el presente en el club para señoritas y de otro salta temporalmente para mostrarnos algo de lo que ocurre más allá de aquélla época determinada. Con ello consigue dar dinamismo a la novela, mantener con la intriga al lector y conseguir una mayor uniformidad al ver, de un vistazo, quiénes son y cómo serán determinados personajes.

 

Pero Spark no se queda sólo en aparente simplicidad, ya que aunque no existan demasiadas descripciones y sea una novela prácticamente de diálogos, consigue dejar su marca con un rasgo de elegancia que la distingue de otras historias similares. No en vano puede llegar a recordar a Penelope Fitzgerald, autora de La librería, por la sutil mezcla de melancolía y realidad con ironía y sugerentes silencios.

 

Aunque se trate de uno de los referentes de la literatura inglesa de posguerra, a mi entender se trata de una novela de costumbres pura y dura en la que, a pesar de que albergue una doble visión del momento bélico, no se ahonda en la profundidad de los tramas ni de la situación. Es más bien una novela entretenida y elegante, pero sin grandes aspavientos. En cualquier caso, se trata de una lectura agradable y con estilo propio. Y teniendo en cuenta ciertos batacazos recientes, me doy por satisfecha.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Estilo elegante y delicado.
  • Combina con equilibrio el drama y la ironía.
Contras
  • Podría ahondar más en los personajes y en la trama.

 

Namaste.

Bazar

Divagando que es gerundio

Durante todo este tiempo de ausencia, me han pasado (literariamente hablando) varias cosas.

 

La más sonada fue una de la que la mayoría de vosotros tuvo, seguramente, noticia por alguno de los compañeros reteros que publicaron su entrada correspondiente. Y es que sí, aunque no me dio tiempo a contároslo, iniciamos con mucha ilusión la lectura del segundo libro del reto 10×10. Sin embargo, los resultados dejaron mucho que desear. Se trataba de una novela demasiado densa como para leer a un ritmo de 80 páginas diarias, así que muy a nuestro pesar, convenimos con dejarlo, seguirlo o posponerlo para más adelante, lo que cada uno decidiera.

 

Yo fui de las que dudé mucho. Por un lado, sabía que a ese ritmo iba a ser imposible acabarla. Por otro, pesaban las ganas de acabar un libro que nos envió muy amablemente la editorial Ajec y por mi propia cabezonería: abandonar un libro debe de ser la última de las opciones.

Estuve varios días dándole vueltas, viendo el libro en mi mesilla, pero ese debe que comenté antes se hizo humo cuando comprendí que en este momento no sería capaz de continuar con él. Lo cual implica que no descarto leer en el futuro (de hecho he llegado a pensar en proponer una lectura conjunta a un ritmo más pausado con quien se quiera animar).

 

El tema de abandonar libros es uno de esos recurrentes en los blogs literarios. Hay personas categóricas en ambos extremos: los que nunca abandonan un libro y los que si les cansan lo dejan.

 

Yo era de las que no lo abandonaban, hasta que me di cuenta de que eso no le hace mucho bien ni al libro ni al lector. Hay libros que pueden resultar complejos en una época y geniales en otra: en muchas ocasiones es el momento en el que se lean, igual que la cantidad de tiempo que se tenga. Un libro largo puede resultar mortal si sólo disponemos de media hora al día para leer, pero perfecto para épocas en las que se tiene más tiempo.

 

Pero luego están los gustos, y ahí depende de cada uno. Pero eso ya lo sabéis, que para eso existen los blogs.

 

Yo por de pronto, me marcho a leer, para traeros más opiniones variopintas de algún que otro libro.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Wilson

El hombre del traje gris, Sloan Wilson

Antes que nada, quería disculpar mi ausencia. Durante este tiempo, aunque he leído, no he tenido tiempo de sentarme al ordenador y escribir una reseña.

 

Pero en fin, aquí estoy de nuevo, deseando encontrar un rato para poder leer vuestros blogs y daros mi opinión que he terminado recientemente.

 

El libro que os traigo hoy es El hombre del traje gris, de Sloan Wilson, que ya os comenté en un IMM anterior.

 

El autor nos sitúa en los Estados Unidos de los cincuenta. Tras la Segunda Guerra Mundial comienza un período de crecimiento económico basado en el American way of life. Allí reside Tom Rath, un hombre común con lo mismo que sus vecinos: una casa, una familia, un trabajo y un traje gris.

 

Pero más allá de la historia visual, típica, que se cuenta a los familiares y amigos, hay una intrahistoria que pocos conocen. Es aquí donde empieza la verdadera trama.

 

"El hombre del traje gris", de Wilson Sloan
"El hombre del traje gris", de Wilson Sloan

 

Más allá de las distintas situaciones que nos cuentan los autores en sus novelas, y de lo interesante que pueda resultar una historia, hay una cosa que, desde mi punto de vista, le da muchos puntos a la novela. Y ésta es que le transmita algo al lector, que sienta en su propia carne los hechos que le van ocurriendo al protagonista. Para mí, una novela entretenida que me engancha durante un tiempo cuenta menos que otra que no enganchara tanto pero me transmitiera algún sentimiento, del tipo que sea.

 

Pues bien, si tengo que describir con una sola palabra lo que me ha sugerido este libro es angustia. No en el sentido kafkiano de opresión, soledad y ostracismo, sino en el matiz actual relacionado con el éxito, esto es, que todos necesitamos dinero, bienes, trabajo y familia para alcanzar el punto óptimo de felicidad que se valora hoy en día. Que cualquier tropezón que nos impida llegar a ello, de uno u otro modo siempre es un fracaso.

 

El éxito de esta novela quizá sea el personaje de Rath, con el que todos nos podemos identificar en un momento u otro. Todos buscamos la felicidad, todos tratamos de hacer las cosas lo mejor posible aunque no siempre salgan como esperamos.

 

He pasado las páginas agarrada al libro a la espera del devenir de los acontecimientos, con una empatía enorme hacia Rath, que dejaba, de vez en cuando, perlas como ésta:

 

Sólo los masoquistas pueden vivir sin retocar sus recuerdos.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La hoguera de las vanidades, Tom Wolfe.
Pros
  • La trama: sencilla en apariencia pero real y compleja en el fondo.
  • El personaje de Tom Rath.
Contras
  • La propia angustia y tristeza que se le pega al lector.

Namaste.

Autor, Carpentier, Literatura

El siglo de las luces, Alejo Carpentier

La historia de Victor Hugues, un francés que emprende el viaje a la colonia con el objetivo de informar de las novedades relacionadas con la Revolución Francesa, es la historia de un Siglo que se considera la puerta hacia la luz tras mucho tiempo de oscuridad.

 

"El siglo de las luces", Carpentier
"El siglo de las luces", Carpentier

 

El cambio, la consecución de derechos y en definitiva, la libertad, son la base de los sueños de prosperidad de los personajes, que ven el momento como la oportunidad de resolver todos sus problemas. Sin embargo, además de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, la Revolución de 1789 también trae la guillotina, la lucha por el poder, la crueldad o el asesinato brutalmente discriminado.

 

Todo esto y mucho más nos podemos encontrar en la principal obra de Alejo Carpentier, una visión desde el otro lado del Atlántico de los cambios que se efectuaron en Francia y que se expandieron hacia el Oeste.

 

Sin duda, si tuviera que definir esta novela con una sola palabra escogería la palabra superlativa. Porque es así el modo del magnífico despliegue que utiliza el cubano en toda la obra: no sólo en las descripciones, sino en general en la forma de contarnos lo que va pasando. Una forma quizá algo barroca, que prácticamente suprime los diálogos (y cuando existen éstos son siempre indirectos), que va y viene, muchas veces sin ser lineal, otras olvidándose de personajes para que aparezcan después, casi como un mar enfurecido donde vemos las mareas ir y venir, pero sin tener una línea aparente.

 

Y que esta novela sea superlativa implica, además, que en determinados momentos hay que tomársela con un poco de calma, que es necesario saborearla y que al terminarla, el lector tiene la conciencia de que antes o después, tendrá que releerla. Porque señoras y señores, ésta es una de esas novelas que hay que leer antes o después, una de las insustituibles. Indispensable.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Rojo y negro, Stendhal.
Pros
  • Lo superlativo de la calidad de la novela. Todo es a lo grande.
Contras
  • En ocasiones se hace pesado.
  • Evitad leedla en verano. Apuntadla para octubre.
Reto 50 libros
  • Número 35. Año de publicación: 1962.
  • Progreso: 3/50.

 
Namaste.

 

P.D. Tengo decenas de páginas marcadas en mi libro, y cualquiera de ellas podrían haber sido citadas aquí. Sin embargo, he preferido que os sorprendáis al toparos con alguno de esos fragmentos. Son fantásticos.

IMM

IMM (10)

Vuelvo con un IMM cargadito, por aquéllo de ir dejando las cosas pendientes… así que aquí están, todos de golpe:

Adquisiciones de Impedimenta
Adquisiciones de Impedimenta

 

    • Las batallas perdidas, Eudora Welty. Una autora a la que llevaba tiempo siguiéndole la pista, y a la que por fin podré leer. En mi mente estaba La hija del optimista, la obra por la que ganó el Pulitzer, pero después pensé que quizá sería mejor dejar la guinda para el final. Estoy deseando empezarlo.

 

 

    • El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald. La autora de La librería nos lleva a Moscú para contarnos una historia de cambios. No sé más, que quiero llevarme la sorpresa según vaya leyendo.

 

    • Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark. He leído buenas críticas de esta novela (desgraciadamente no sé dónde) y tenía ganas por probar. Y aquí está.

 

¡Libros, libros!
¡Libros, libros!

 

    • Punto omega, de Don Delillo. EL libro. Con mayúsculas. Porque después de que @gancedo hablara tan bien de él, me decidí a leerlo en un breve período. Así que lo busqué y lo encontré. No sé por qué esperaba un libro mucho más grueso.

 

    • La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón. Un autor del que mucha gente ha hablado en un corto período de tiempo y que tengo curiosidad por conocer. No sé si es la mejor opción para empezar a leerle, porque he visto reseñado alguna vez su otra novela La luz es más antigua que el amor. Por algún motivo desconocido, no quería leer ese. (Y ahora me doy cuenta de que Bartleby lo leyó y no le gustó demasiado)

 

    • El hombre del traje gris, Sloan Wilson. Es la novela que estoy leyendo actualmente. Y sí, seguro que a vosotros os ha venido a la cabeza la canción de Sabina. Poco hay que añadir sobre la trama si escucháis la canción.

 

 

    • Una habitación en Holanda, Pierre Bergouniox. Algo similar al anterior me pasó con éste. Holanda y Descartes en una misma frase. Me apetecía un libro diferente a las novelas al uso que suelo leer.

 

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

 

Esto es todo por el momento. Prometo volver con una reseña, que tengo varias pendientes.

 

Pasad un estupendo fin de semana.

Namaste.

Autor, Hornby, Literatura

En picado, Nick Hornby

Lo primero que captó mi atención al leer esta novela es su impactante inicio. Con tan sólo unos párrafos ya sabemos que no podremos despegarnos de su lado hasta que no obtengamos respuestas. Y es que En picado es una de esas novelas que te enganchan desde la primera página porque aúna dos elementos muy distintos pero claves para el desarrollo de la trama: el tema que trata: el suicidio, y la existencia de capítulos cortos narrados por los cuatro personajes principales.

 

Portada de "En picado", de Nick Hornby
Portada de "En picado", de Nick Hornby

La trama se desenvuelve de una forma dinámica y esto es debido, fundamentalmente, al modo en el que se cuenta la historia: capítulos muy cortos en primera persona del singular, donde se va desgajando los motivos que llevaron a los personajes al ático de un edificio. Poco a poco rellenamos los vacíos y los interrogantes que se plantearon al inicio, vamos conociendo el carácter, los problemas y la visión que tienen de ellos mismos, y nos preguntamos por otras cosas que se nos omiten o nos ocultan: hacemos hipótesis y teorizamos sobre qué pudo ocurrir.

 

Probablemente, uno de los aciertos de Hornby es contar con unos personajes tan dispares, como son una adolescente malhablada, un músico fracasado, una prejubilada aburrida y un famoso venido a menos. Pero lo cierto es que el autor mezcla lo trágico con lo cómico y lo soez con lo profundo. No en vano encara un tema tan complejo como el suicidio con una mezcla extraña y exótica, divertida pero seria.

 

Al final el autor consigue que lo que se refleja en el libro nos deje huella. Es decir, por mucho que bromee de un tema tan peliagudo como éste, al final la melancolía propia del asunto invade hasta la última página. Es, básicamente, lo contrario de las novelas sentimentaloides que pretenden que nos lleguen al corazón. Aquí parece que Hornby pretende que nos lo tomemos a risa, hasta que cerramos el libro, momento en el que nos damos cuenta que este señor tan gracioso acaba de darnos una lección del término “tragicómico”.

 

Un peculiar descubrimiento de un autor al que pienso seguir la pista.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El diario de un hombre decepcionado. W.N.P. Barbellion.
Pros
  • El dinamismo al tener varios personajes.
  • El impactante inicio.
Contras
  • Hacia la mitad la novela pierde empaque.

 

Namaste.