Autor, Cossé, Literatura

La buena novela, Laurence Cossé

El inicio de La buena novela bien podría pasar por un thriller, una novela de suspense en la que, desde el primer momento se nos plantea un misterioso ataque a los miembros de un Comité. Así, la primera pregunta que se plantea el lector es “¿Quién ataca a los miembros del Comité?” y aún más, “¿Quién compone ese Comité? ¿Con qué fin fue creado?” Cossé empieza arrojando el anzuelo del despiste con el fin de atrapar a un lector presuroso de seguir leyendo, de conocer cuál es la verdad en todo el asunto.

 

Sin embargo, pronto nos damos cuenta que La buena novela no es una novela de intriga. Los personajes echan la vista atrás, con objeto de contarnos cómo se fraguó la idea de la librería, por qué se creó y cómo se hizo. Así nos enteramos que La buena novela es una librería peculiar, una librería que tan sólo vende buenas novelas.

Ivan y Francesca, los propietarios, cansados de leer novelas mediocres surgidas del marketing, deciden iniciar un negocio en el que se establecería una calidad en cada una de sus libros. De este modo deciden que tan sólo venderán libros que perduren en el tiempo, novelas sobresalientes, las que dejan al lector sin aliento, las que se encuentran lejos de las listas de ventas o de los premios literarios pero que merecen un lugar en las estanterías del local. Pero, en este mundo en el que se publican centenares de libros cada año, ¿cómo distinguir las verdaderas joyas de los libros publicados en masa? Esta ardua tarea queda en mano de un Comité de expertos que se desconocen entre sí y que deberán de elegir lo que, a su juicio son los libros más destacados.

Desde este momento el lector disfruta viendo pasar multitud de recomendaciones, autores y tendencias, además de continuar con una trama agridulce en la que, por supuesto La buena novela es acogida con alegría, pero en la que, también, con resentimiento, para todos aquéllos (editores, autores) que no ven sus libros vendidos en la librería. Se plantea en este momento una diatriba entre elitismo-generalidad, muy común en esto de los libros: ¿Quién se considera una autoridad para decidir qué libros están por encima de otros? ¿Qué insinúa la librería, que no todo el mundo puede traspasar sus fronteras? Esto y mucho más se plantea como inicio de un enfrentamiento que conducirá a los ataques que conocíamos en las primeras páginas.

En definitiva, La buena novela es una historia sobre el amor por los libros. Sobre aquéllos lectores que entienden la literatura como algo más que un entretenimiento cualquiera, para aquéllos que ven el acto de leer como parte de su vida, como un pilar fundamental en el que entender su realidad, del que refugiarse cuando están perdidos o al que acudir cuando tienen miedo. Una novela que se lee de una sentada, perfecta para aquéllos que saltan de referencia a referencia literaria, para los que buscan historias de libros.

Una novela interesante, entretenida, que me ha hecho pasar un buen rato, enmarcada además en una cuidadosa edición y traducción. Una delicia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La elegancia del erizo, Barbery. Aunque ésta no trata de literatura, sí que genera un debate similar: o gusta o no gusta, sin términos medios. Ambas podrían resultar pretenciosas.
Pros
  • El amor por la lectura que destila el libro. Las recomendaciones.
  • Genera debate: ¿es factible una librería así? ¿Quién puede decir qué tiene y qué no tiene calidad literaria?
Contras
  • La trama falla por determinados puntos: demasiadas casualidades, los personajes no acaban de convencer.
Otras opiniones

Namaste.

Autor, Literatura, Willans

¡Abajo el colejio!, Geoffrey Willans y Ronald Searle

Como ya os adelanté en el último In My Mailbox, este librito fue una de las últimas adquisiciones.

Animada por lo corto que era, me adentré para descubrir qué ofrece este peculiar manual de instrucciones.

Nigel Molesworth es un alumno del colegio San Custodio, un lugar maléfico en el que vive interno. Su intención a la hora de escribir este libro es, como bien indica desde el primer momento:

Ofrecer información pribilegiada sobre colejios, empollones, chibatos, canallas, direztores, criquet, guarros, habusones, padres, profesores, artistas del hengaño, malas llerbas en jeneral, bromitas de dormitorio y desastres diversos.

Si transcurrido este primer párrafo el lector no sale despavorido por las faltas de ortografía, es que puede seguir leyendo. Y es que, aunque todos sabemos que son intencionadas, uno no puede evitar que le salten a los ojos.

Además de párrafos descriptivos de la fauna escolar (como los distintos profesores o sus compañeros de colegio), se incluyen ilustraciones que muestran con pelos y señales los puntos a los que se refiere nuestro protagonista, lo cual no hace sino más llamativo y satírico cada uno de sus opiniones y consejos. Y es que, aunque a primeras podamos pensar que para un adulto queda muy lejos el período escolar, nos podemos sentir muy identificados con sus ideas:

La única estrategia contra un profesor de matematicas es poner cara muy conzentrada. Mira el libro hintensamente con la frente harrugada como si te pusiera furioso no saber la respuesta. Al mismo tienpo ráscate la cabeza con la punta del lápiz. Después de 5 minutos esta hestrategia deja de ser segura. Entonces sacudes de la mesa todos los pellegos y cosas que te hallan caido de la cabeza y levantas la mano.

¿Quién no ha evitado el contacto visual con un profesor cuando pregunta la respuesta en clase?

A través de un humor muy inglés y empleando esa sátira que les caracteriza, Nigel avanza en su análisis, soltando perlas con gran parte de verdad, como estas dos que os traigo aquí:

La historia enpezó mal y desde entonces ha ido a peor

Nadie a descubierto la forma para escaparse de la historia por que la historia está en todas partes. ¡Nos rodea! Ademas cuando ves a la banda de sinverguenzas y canallas de mi clase te preguntas si dentro de poco la historia no va a ser peor que nunca.

A pesar de tratarse de un clásico de la literatura ilustrada del siglo XX, no conocía este título. Lo cierto es que es perfecto para momentos en los que uno no tiene tiempo para leer algo más sesudo, o simplemente para pasar un buen rato y soltar carcajadas por doquier. El libro posee la inteligencia necesaria como para analizar el comportamiento de los adultos desde el punto de vista del niño sin perder ese toque simplista que es necesario para un libro como éste.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Pros
  • El satírico humor inglés.
  • Lo apropiado de las ilustraciones.
Contras
  • Da la impresión de que a la mitad del libro pierde un poco.

Felices lecturas.

Namaste.

Autor, Literatura

El país imaginado, Eduardo Berti

Eduardo Berti es un argentino valeroso. Ha de serlo necesariamente si decide trasladarnos a la China de principios de siglo XX. ¿Cómo arriesgarse a centrar la historia en China si lo puede hacer en Buenos Aires, mucho más cercana? Fácil: Eduardo Berti es un suicida. Y es que hay más, porque no sólo nos envía a Oriente, sino que además lo hace de la mano de una narradora. Una joven. Una niña.

 

Cómo no prejuzgar. Cómo no dudar. Cómo asumir que algo hará mal. Que es apostar muy alto, enviarnos lejos, desde un punto de vista femenino, para, además, presentarnos una novela delicada, sutil y elegante.

Portada de
Portada de “El país imaginado”, de Eduardo Berti

Y resulta que acierta. De lleno.

De la mano de Ling, nos adentramos a una historia de miedos, de incertidumbre respecto al futuro, centrada en un momento temporal culminante: la futura boda programada de la protagonista.

La novela comienza con una muerte, la de la querida abuela de Ling. Desde ese momento, la familia de la fallecida tratará de afrontar la pérdida aferrándose a las milenarias tradiciones chinas. Simultáneamente, se tantean candidatos para la boda de su hija, cuestión que plantea muchas dudas en varios miembros de la familia.

Aunque se podría pensar que la muerte de la abuela constituye un momento puntual de la trama de la novela, lo cierto es que este hecho influye en cada uno de los pasos de Ling, ya que el autor incluye las conversaciones que tiene la joven con su abuela mientras sueña, alternando realidad y sueño y consiguiendo aumentar el dinamismo a la hora de conocer qué le deparará el futuro a la joven muchacha.

A fin de cuentas El país imaginado es una novela de posibilidades, de hipótesis sobre un futuro que se desconoce pero del que se teme lo peor. Pero es que además en esta novela encontramos un sutil mundo a medio camino entre la vida y la muerte, un lugar donde todo es posible. Donde Ling puede recibir consejo de su querida abuela, donde puede vaticinar su porvenir. Entre esta atmósfera mágica aparece Xiaomei, verdadero centro de atención de Ling, amiga cercana y desconocida, objeto de atracción y de envidia, modelo a seguir y objeto inalcanzable. Apenas con media docena de personajes, Berti crea una atmósfera nebulosa, en la que se vaticina un infortunio. Y es que tememos por Ling, pero también por Xiamei, por su inestable felicidad y equilibrio.

Con estos ingredientes Berti crea una novela sencilla pero elegante y efectiva, sutil y abundante en silencios, que se centra en emociones y sensaciones, con la que podemos sentir la brisa del viento, o la soledad de la protagonista. Una narración conmovedora que nos hace evocar recuerdos pasados, en una época, la adolescente en el que todo era posible, en la que la vida se veía como un sinfín de opciones.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • La conexión vida-muerte.
  • La atmósfera mágica en la que los silencios dicen tanto como las palabras.
Contras
  • El regusto de tristeza que deja en el paladar.

 

Namaste.

Autor, Literatura

Gabrielle de Bergerac, Henry James

Vuelvo después de un parón no previsto. A pesar de tener varias reseñas en el tintero, por motivos de tiempo no he podido publicar hasta ahora mismo. Ruego disculpéis mi ausencia.

Preciosa portada la de "Gabrielle de Bergerac"
Preciosa portada la de “Gabrielle de Bergerac”

Como lectora que nunca ha leído una novela de Henry James, me acerco con desconfianza, con los prejuicios propios del que sabe que se “Gabrielle de Bergerac” se ambienta en la época previa a la Revolución Francesa.

Como lectora contemplo esa preciosa portada y trato de descifrar qué historia se aventura dentro de las páginas del libro de Impedimenta. Intento sacar alguna información de la mirada de la bella dama de la portada, pero sin éxito.

Como indecisa leo las tres primeras líneas y me sorprendo. La historia me engancha desde ese momento. Quedo atrapada por el inicio de una novela que comienza describiendo un retrato del que posteriormente conoceremos algo más. Y me convence, porque James expande su tela de araña a través de una trama bien hilada, por medio de unas potentes descripciones.

El argumento podría resultar típico: una joven de la nobleza rural a la que su hermano busca un pretendiente con el que casarse. Un hombre lo suficientemente rico bueno como para apuntalar una fortuna en decadencia.

Lo gratificante es que, detrás de esa fachada de historia trillada hasta la saciedad, en el que se incluye un mal de amores a tres bandas, el autor nos sorprende con la sutileza y elegancia con la que nos va desgranando una historia que se abre poco a poco, como si de una flor primaveral se tratara.

Y su técnica surte efecto, porque dice mucho con muy poco. Su estilo incluye diálogos teatrales y metáforas paisajísticas con un hilo común, un narrador niño que nos cuenta lo que puede vislumbrar de las conversaciones veladas de los adultos.

A fin de cuentas uno se para a pensar que los personajes son livianos, sutiles, es decir, desconocemos muchas cosas de ellos, pero la situación es vívida. La sensación que me queda es muy buena: engancha desde la primera línea. De hecho uno no se puede despegar de la novela hasta el final. El estilo del autor es interesante, inteligente, combina muchos rasgos que podríamos pensar antagónicos (lo tradicional del argumento con un uso menos romántico que en otros autores) con unos personajes que, a pesar de que no sean demasiados descritos (de hecho, nuestra Gabrielle no es más que un personaje secundario) quedan reflejados claramente en la imaginación del lector.

Me ha sorprendido gratamente. Una novela muy gratificante.

 FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Aunque podría parecer una historia muy manida, el modo de enfocarla y el estilo del autor la convierten en una novela más
Contras
  • Dándole vueltas no encuentro ninguno. Iba a poner que es demasiado corto, pero precisamente por eso no le sobra ni una página.

Espero que aprovechéis este día festivo para leer. Manta, libro y té… ¿alguien conoce algún plan mejor?

Namaste.

IMM

IMM (20)

En estos días ya otoñales (por fin) apetece más que nunca sentarse a leer un libro. Así que os traigo mis últimas adquisiciones (algunas de las cuales ya han sido reseñados) por si os queréis animar con alguno de ellos:

  • Gabrielle de Bergerac, Henry James. Por si no os llama la atención la preciosa portada de Impedimenta, os diré que atrapa desde la primera línea. En breve os cuento más.
  • Cristianos, Jean Rolin. La crónica periodística centrada en los cristianos de Palestina, que podréis leer en breve. En el nuevo catálogo de Libros del Asteroide publican también otros títulos suyos, como El rapto de Britney Spears y La cerca. La verdad es que tienen muy buena pinta, habrá que ir rascándose los bolsillos.
  • Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudziński. Una historia de la Segunda Guerra Mundial, en concreto centrada en los Gulag que tiene una pinta muy buena. De momento tendrá que esperar un poco, ya que actualmente mi lectura es Claus y Lucas de Agota Kristof y también se centra en esta época, así que intercalaré libros de otra época histórica antes de empezarlo.
  • Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón. Una novela de la que esperaba más, por los buenos comentarios que había leído de él. Mi opinión la tenéis aquí.

Mención aparte merecen las novedades literarias que acaparan las librerías. Muchísimos títulos nuevos, interesantes y muy deseables están deseando que los compremos. Y así seguimos con la lista infinita…

Namaste.

Autor, Literatura

El joven vendedor y el estilo de vida fluido, San Basilio

El joven vendedor y el estilo de vida fluido es la última novela de Fernando San Basilio. En su día acudí a la presentación, pero eso ya los lo conté en otra entrada.

San Basilio nos presenta a Israel, un vendedor que trabaja en una afamada marca de el centro comercial de La Vaguada (Madrid). Para ello utiliza una prosa fresca y ágil, con lo que consigue contar una historia desde el punto de vista del realismo y la cotidianidad.

La vida de Israel cambia cuando comienza a leer El estilo de vida fluido de Archibald Bloomfield y decide cambiar su comportamiento y actitud al adoptar ese estilo de vida fluido que recomienda el autor. A partir de este momento, acompañamos a Isra por un viaje de un solo día que le llevará de un lado a otro, pasando por diversas situaciones.

Lo genial es la ausencia de artificio, la realidad sin exageraciones o maquillajes, de crear situaciones comunes en las que el común de los mortales puede verse involucrado. Si en otras novelas se aprecia claramente que determinados hechos son exagerados, o los diálogos muy forzados, aquí tenemos un claro ejemplo de que, aunque no sea fácil, es posible escribir de un modo realista y a la vez, divertido. Porque durante toda la historia son frecuentes los puntos de humor (ya sean frases, chistes o un modo particularmente gracioso de contar algo).

Este punto no quita para que, de forma sutil se incluyan temas profundos, como el consumismo, la indecisión o la ingenuidad típica de la juventud o una forma muy real (casi palpable, como si nos lo contara un amigo cercano) del modo de tratar de llamar la atención de alguien. Son estos detalles, las pequeñas cosas, las que hacen que este libro se lea de un tirón: una prosa ágil, un período de tiempo de apenas un día (como si del Ulises se tratara) y mucho humor es una combinación perfecta a la hora de enganchar al lector.

Mención aparte merece la edición de Impedimenta: como siempre, muy cuidada, sin ninguna errata, y el prólogo de Mercedes Cebrián, que aúna características que considero indispensables para un buen prólogo: aporta una buena reflexión, es escueto, y no cuenta de más. Pocas veces uno se topa con un prólogo así.

En conclusión, El joven vendedor y el estilo de vida fluido es una novela divertida, peculiar y fresca, que invita a seguir leyendo hasta que se termina. Os invito a que la descubráis en cuanto podáis.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Las buenas intenciones. Max Aub.
Pros
  • La forma sencilla y compleja, a la vez, de retratar la realidad.
  • El humor combinado con el sarcasmo
Contras
  • Pierde empaque al acercarse al final.

 

Namaste.

Balance de 2011

Balance de 2011 (I): abandonos.

Como todos los finales de año, es el momento de repasar. De echar la vista atrás y pensar, cuáles han sido los mejores y los peores momentos. Así que, en lo que aquí respecta, toda revisar los libros leídos. A lo largo de esta semana podréis ver por aquí “lo más de lo más”. Lo que más me ha gustado, lo que menos, lo que más recomiendo.

Empezaremos por lo fácil.

 

Abandonos

En este apartado figuran los libros que no he conseguido terminar. Son estos:

  • Los horrores del escalpelo, Daniel Mares. Conseguí leer unas 150 páginas. La historia no pintaba mal, pero el modo de plantearlo era muy farragoso: saltos temporales, lentitud en las descripciones… eso junto con la pésima edición (aunque por fuera se apreciaba un gran cuidado, por dentro la cantidad de errores ortográficos impedía incluso la lectura). Hasta hoy pensaba que lo había reseñado en el blog, pero me acabo de dar cuenta que no. Os dejo la opinión de algunos de mis compañeros para que juzguéis por vosotros mismos. La reseña de Carol, aquí. La de Atram, pinchando aquí.

     

  • Sábado por la noche, domingo por la mañana. Allan Sillitoe. Comenté en su momentoque la entrada me parecía preciosa. Lo era.

    La preciosa portada de Impedimenta del libro de Sillitoe
    La preciosa portada de Impedimenta del libro de Sillitoe

 

El protagonista es un joven obrero que trabaja de sol a sol. Su aburrida vida la trata de endulzar los fines de semana, bebiendo alcohol sin parar en el pub de turno. En ocasiones me recordó a Germinal, por su realidad, por la forma de encarar las descripciones y lo marcado de sus personajes. El problema fue que la trama me pareció débil. No terminaba de arrancar, no pasaba nada, era un libro estanco. La casualidad quiso que Aramys anduviera leyendo el mismo libro. Le pregunté que qué le parecía. También lo dejó. Y creo que ambos a la mitad. Tengo la impresión de que fuerte de la trama venía después, pero me pudo la impaciencia y lo dejé.

 

  • La novela de Genji. Murasaki Shikibu. Ejem. Aquí está. La doy oficialmente por abandonada. Leí prácticamente la mitad de un tirón. Pero después comencé a relegarla al papel del libro secundario, y ya avancé muy poco. Cada vez que lo cogía leía menos y con menos ganas. Le he dado oportunidades, me he sentido mal conmigo misma por verla tanto tiempo en la mesilla. Pero con este párrafo me libero. Lo dejo. Auf, menos mal.

La novela de Genji es una pedazo de historia que nos traslada al Japón del siglo X. Decía Isi que era como teletransportarse y llevaba razón. No sólo por el lugar y la fecha en la que se escribió, sino por el modo que tiene Shikibu en contar la historia. Lo primero que me sorprendió fue lo fácil que se lee y lo digo porque comparado con otras novelas de esa época esta novela fluye bastante. Entonces, ¿por qué la has abandonado?, preguntaréis. Por una mezcla de motivos. Lo primero, hay una ingente cantidad de personajes. La edición de Austral tiene al inicio una relación de todos ellos que ayuda a situarse (pero si lees de más te spoilean y santaspascuas). El problema es que al tratar de compaginar esta novela con otras, se van olvidando quién es quién y eso complica continuar con la lectura. El segundo es la repetición de temas. Si tuviera que buscar un símil (aunque sea a lo bruto), diría que es como un culebrón. ¿Qué tiene un culebrón? Amores, cuernos, odios. Esas tres cosas. Pues La novela de Genji tiene tres ingredientes y se van repitiendo y repitiendo, en otras situaciones y/o circunstancias, pero los mismos temas. Tras un tiempo me di cuenta de que era una repetición de lo anterior. Los personajes iban envejeciendo pero el hilo es el mismo.

Como no quiero que penséis que no merece la pena, os dejo un par de fragmentos que me han gustado mucho:

 

Ignoro todavía tus sentimientos.

¿Cómo se puede sufrir por alguien

a quien no se conoce

ni se ha visto jamás?

O el siguiente:

 

-A merced de los vientos

nos hacemos a la mar sin saber adónde vamos.

Nuestro incierto destino

ponemos hoy en manos de las olas.

En definitiva, esta novela trata de la vida, de los cambios. Contada del modo en el que se hacían entonces las cosas: con el objeto de entretener, de leerlas frente a un público.

Como ya he comentado otras veces, cuando uno lo pasa mal con un libro es mejor dejarlo. Este lleva acosándome muchos meses en mi mesilla, mirándome de reojo. ¡Lleva tanto tiempo que le he puesto un mote a su protagonista!

 

Pensaba comentaros las antirecomendaciones. Pero me he alargado demasiado, así que eso quedará para la siguiente entrada.

 

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (13)

Aquí estoy de nuevo con las adquisiciones recientes. Por temas de horarios y demás las cosas se atascan, que se lo digan a la media docena de reseñas que hay pendientes en alguna carpeta. En fin, que me disperso, los que os voy a enseñar hoy son estos:

Libros de Roth, Modiano, Nothomb, Auster y Cartarescu
Libros de Roth, Modiano, Nothomb, Auster y Cartarescu
    • Los hechos, Philip Roth. Será el primer libro que lea del autor. Probablemente este no será el mejor con el que empezar, ya que se trata de una autobiografía, pero es el primero que tenía a mano. ¿Alguien lo ha leído? ¿Me podéis proponer otro de Roth?

    • El horizonte, de Patrick Modiano. Surgió de una idea por twitter a la que finalmente llegué tarde. (Consecuencias de estar de vacaciones). Tras leer En el café de la juventud perdida sabía que tenía que leer algo de este autor. La reseña, en breve.

    • Ordeno y mando, de Amélie Nothomb. Para desengrasar, vaya. Uno de esos libros que se leen en dos tardes: por el estilo de la autora y por lo corto que es. Mi opinión, dentro de no mucho.

    • El palacio de la luna, de Paul Auster. Con este autor tengo una fijación: leerle siempre que llega otoño. Auster es uno de mis fijos, aunque de momento ningún libro me haya gustado más que Leviatán. ¿Será este? Lo leeremos por twitter. ¡Estáis a tiempo de apuntaros!

    • Lulu, de Mircea Cartarescu. Ay, Mircea, Mircea. Que desde que leí El ruletista y cuando vi que Impedimenta acababa de sacar este libro SABÍA que lo tenía que tener… con que me guste la mitad ya estaré contenta. Tengo muchas ganas de hincarle el diente.

 

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?
Namaste.

Autor, Fitzgerald, Literatura

El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald

Tras haber leído La librería de la misma autora, los prejuicios me empujaron a creer que iba a encontrar algo ligeramente distinto. Pensaba encontrarme con un mundo sajón, quizá londinense. Y lo que uno se encuentra es Moscú en invierno, un ambiente tan radicalmente opuesto a mi idea original que me sorprendió.

Portada de "El inicio de la primavera", de Fitzgerald
Portada de “El inicio de la primavera”, de Fitzgerald

La trama de El inicio de la primavera se centra en una familia inglesa y de posibles que regenta una imprenta en la Rusia de principios del siglo XX. La novela comienza en el momento en el que la madre abandona a la familia.

Partiendo de este inicio, Fitzgerald crea un universo en el que es capaz de contar desde los grandes acontecimientos, como los devenires políticos y cambios sociales, hasta los pequeños detalles: el modo de trabajar en una imprenta, las miradas de unos personajes a otros…. etc.

Todo ello aderezado con unas descripciones que, aunque no abundan demasiado, son totalmente exactas, llamativas y preciosas.

¿Cómo puede contar tanto y no caer en la pesadez? ¿Cómo condensar tantos temas sin ser aburrida? ¿Cuál es su secreto? La sutileza. No nos cuenta cada detalle, cada palabra y cada gesto, sino que nos da un esbozo, un guiño y una frase. Lo relevante es que su estilo va calando poco a poco: no hay muchas descripciones, pero las que incluye son elocuentes; no hay demasiados personajes, pero los que existen son un modo de ejemplificar a todo un grupo de individuos, es decir, como un modo de actuar, como una silueta de una escena más grande.

La mezcla de todo lo anterior da lugar a una novela elegante, donde tiene cabida tanto el relato social de la época, como la crítica a determinados sectores de la población y donde al mismo tiempo juega un papel importante la intriga y las incógnitas que nos va planteando.

Lo que Fitzgerald propone es una novela compleja, que se puede mirar desde tantos ámbitos como ella propone. Es una novela de silencios y espacios, donde le toca al lector imaginarse determinados aspectos, donde no todo está dicho, lo cual, a mi entender, le aporta si cabe más valor.

Se trata, pues, de una novela muy interesante, compleja y tupida, con más fondo del que se ve a simple vista. Me ha gustado aún más que La librería, por lo simple que parece y la de vericuetos que tiene. Sin duda, la prosa de Fitzgerald se puede calificar como impecable.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • La librería, Penelope Fitzgerald. (en cuanto al estilo)
  • Germinal, Émile Zola (por la visión general de una vida)
Pros
  • Es muy completa, ya que encara diversas perspectivas de la vida.
  • El estilo de la autora es elegante y a la vez, crítico.
Contras
  • El inicio de la novela puede dar lugar a confusión. Hay que continuar leyendo para saber qué es realmente esta novela.

 

Namaste.

IMM

IMM (10)

Vuelvo con un IMM cargadito, por aquéllo de ir dejando las cosas pendientes… así que aquí están, todos de golpe:

Adquisiciones de Impedimenta
Adquisiciones de Impedimenta

 

    • Las batallas perdidas, Eudora Welty. Una autora a la que llevaba tiempo siguiéndole la pista, y a la que por fin podré leer. En mi mente estaba La hija del optimista, la obra por la que ganó el Pulitzer, pero después pensé que quizá sería mejor dejar la guinda para el final. Estoy deseando empezarlo.

 

 

    • El inicio de la primavera, Penelope Fitzgerald. La autora de La librería nos lleva a Moscú para contarnos una historia de cambios. No sé más, que quiero llevarme la sorpresa según vaya leyendo.

 

    • Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark. He leído buenas críticas de esta novela (desgraciadamente no sé dónde) y tenía ganas por probar. Y aquí está.

 

¡Libros, libros!
¡Libros, libros!

 

    • Punto omega, de Don Delillo. EL libro. Con mayúsculas. Porque después de que @gancedo hablara tan bien de él, me decidí a leerlo en un breve período. Así que lo busqué y lo encontré. No sé por qué esperaba un libro mucho más grueso.

 

    • La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón. Un autor del que mucha gente ha hablado en un corto período de tiempo y que tengo curiosidad por conocer. No sé si es la mejor opción para empezar a leerle, porque he visto reseñado alguna vez su otra novela La luz es más antigua que el amor. Por algún motivo desconocido, no quería leer ese. (Y ahora me doy cuenta de que Bartleby lo leyó y no le gustó demasiado)

 

    • El hombre del traje gris, Sloan Wilson. Es la novela que estoy leyendo actualmente. Y sí, seguro que a vosotros os ha venido a la cabeza la canción de Sabina. Poco hay que añadir sobre la trama si escucháis la canción.

 

 

    • Una habitación en Holanda, Pierre Bergouniox. Algo similar al anterior me pasó con éste. Holanda y Descartes en una misma frase. Me apetecía un libro diferente a las novelas al uso que suelo leer.

 

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

 

Esto es todo por el momento. Prometo volver con una reseña, que tengo varias pendientes.

 

Pasad un estupendo fin de semana.

Namaste.