IMM, Literatura

IMM (78)

No sé muy bien qué ha pasado pero estas semanas he comprado más de lo que estimaba, aquí vienen las nuevas incorporaciones:

  • Olvida mi nombre, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2019). Tras ver frenéticamente la serie de Netflix Cortar por la línea de puntos, me entró una curiosidad malsana por conocer a ese dibujante de nombre de producto dentífrico y que es toda una celebridad en Italia. Escogí este libro porque todos los demás eran imposibles de encontrar. Lo leí en pocos días, enseguida os hablo de él.
  • Signor Hoffman y Duelo, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2015 y 2017, respectivamente). Mi obsesión con Halfon es conocida, estos dos son los títulos que me faltaban de sus obras que tiene publicadas en Libros del Asteroide.
  • Piedra, papel, tijera, Maxim Ósipov (Libros del Asteroide, 2022). Una novedad recién salida de la imprenta. Rusos, ya sabéis, si hay rusos, lo compro.
  • Maestras del engaño, Tori Telfer (Impedimenta, 2021). Como no cayó por Navidad, quería tenerlo para acompañar a las otras Maestras de esta misma colección. Fantásticas para regalar.
  • Volver a conocernos, José Luis Moreno (Penguin Random House, 2022). Envío de la editorial, la primera novela de José Luis, que en Instagram conoceréis por @icarobooks.
  • De vidas ajenas, Emmanuel Carrère (Compactos Anagrama, 2011). Vaya, otra obsesión, parece que sólo tengo ese impulso. No sé, tras leer Limónov no me quedaba otra que acercarme a este que es uno de los más reconocidos que me queda por leer del autor.
  • La profecía del armadillo, Zerocalcare (Reservoir Dogs, reimpresión 2022). Pues sí, a los de la editorial les ha llegado el rumor de que no estaban disponible sus cómics y se han dedicado a reimprimirlos, así que ¡genial! Este es el que más se comenta del autor, ya os contaré.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas u os estáis tomando las cosas con tranquilidad?

Namaste.

Autor, Kristof, Literatura

Ayer, Agota Kristof

Decía por redes que vaya casualidad: el año pasado empecé el año leyendo Claus y Lucas. Uno de los últimos fue La analfabeta y este 2022 de nuevo en enero, leo a Kristof.

Ayer (Libros del Asteroide, 2021) es una novela corta muy parecida tanto en estilo como en temática con su gran novela, Claus y Lucas.

En este caso, el protagonista es el narrador de la historia, que como los famosos hermanos gemelos huye de su país para comenzar una nueva vida lejos de la violencia de su pueblo. En el país de acogida se buscará la vida, se reencontrará con personas de su pasado y tal y como demuestra en el inicio de la historia, con un primer capítulo sorprendente y alucinógeno, escribirá historias:

Te quiero (…), te quiero muchísimo, pero no tengo tiempo de pensar en ello, tengo que pensar en tantas cosas, ese viento, por ejemplo, tendría que salir ahora y pasear al viento. (…) Pasear al viento es algo que se debe hacer solo, porque hay un tigre y un piano cuya música mata a los pájaros y el miedo sólo se puede ahuyentar con el viento, ya se sabe, hace muchísimo tiempo que lo sé.

Página 13

El resto es el estilo al que nos tiene acostumbrados la húngara: directo y sin subterfugios, con pocas descripciones y diálogos prácticamente telegrafiados. La violencia y la incertidumbre es parte del día a día de los personajes y la pobreza y miseria vienen de la mano con la situación histórica que les toca vivir.

Esperaba algo. ¿El qué? No lo sabía. Pensaba que la vida no podía ser lo que era, prácticamente nada. La vida debía de ser alguna cosa y yo esperaba que llegase esa cosa, la buscaba. Ahora pienso que no hay nada que esperar, así que me quedo en mi habitación, sentado en una silla, y no hago nada. Pienso que hay una vida allá afuera, pero en esta vida no pasa nada. Para mí, nada.

Página 35

La soledad, la desesperanza y la incomprensión son parte fundamental en la trama de la historia. Como suele incluir Kristof, la confusión sobre la procedencia o el nombre de los personajes son también un tema que incluye en el nudo de la novela.

Ayer es una historia magnífica si queréis conocer a Kristof pero sin adentraros en una novela más larga. Tiene todos los elementos concentrados en una novela que no llega a las 100 páginas.

Siempre preferiré Claus y Lucas, pero sabiendo que la autora no fue demasiado prolífica, es un placer volver a leerla.

FICHA:

Te gustará si te gustó Claus y Lucas, Agota Kristof.
La analfabeta, Agota Kristof
Pros – Brutal, directa, dura.
– El estilo de Kristof concentrado en 100 páginas.
Contras – Cruda y descorazonadora.

Namaste.

Autor, Carrère, Carrère, Literatura

Limónov, Emmanuel Carrère

He empezado el año 2022 con la mejor historia que me podía echar a la cara: Carrère y un ruso con pinta de rockero de los 80, personaje de ficción que parece mentira que haya vivido en la misma época que los demás mortales.

La verdad que tenía expectativas muy altas en cuanto a esta lectura, ya que es uno de los títulos más significativos del francés, pero claro, tras Una novela rusa y El adversario pensaba que no iba a poder estar a la altura de la última, que seguramente no me obsesionaría tanto como aquélla. Qué bien que me estuviera equivocada.

Limónov, nacido en 1943 en Dzerzhinsk, a 300 kilómetros de Moscú, nació para ser hijo de su padre: un chequista cualquiera dentro de un organización del Gobierno con muchas ramas y departamentos. Limónov, teniendo en cuenta de dónde venía, tenía todas las papeletas para ser un Don Nadie.

Pobre Kadik. Pobre Eduard. No tiene veinte años y ya está acabado. Maleante fallido, poeta fracasado, abocado a una vida de mierda en el ojete del mundo (…). ¿Acaso no es mejor morir vivo que vivir muerto?

Página 61

Sin embargo, no fue así. Su tesón, su talento y su ambición le sacaron del agujero en el que nació, para acabar siendo de todo: poeta, vagabundo, maleante, sirviente en Nueva York, y hasta el cabeza de una organización fascista en pleno principios de siglo XXI.

Tengo la impresión de haber escrito ya esta escena. En una ficción hay que elegir: el héroe puede tocar fondo una vez, incluso es recomendable, pero la segunda es excesiva, la repetición acecha. En la realidad, pienso que ha tocado fondo varias veces, varias veces se ha visto caído en el suelo, verdaderamente desesperado, realmente privado de recursos y – admiro este rasgo suyo – siempre se ha rehecho, siempre ha salido adelante.

Página 161

Como en las historias anteriores, Càrrere se hace el amo de la autoficción, incluyendo capítulos de su propia biografía y el estudio relacionado con este libro alternando con los capítulos en los que narra la absolutamente apabullante historia de Limónov. Nos sitúa en el momento que le tocó vivir a nuestro particular héroe, y como buen conocedor de Rusia incluye aspectos del contexto político y cultural.

Según los historiadores más serios (Robert Conquest, Alec Nove, mi madre) los alemanes mataron a veinte millones de rusos durante los cuatro años de guerra, y el propio gobierno mató a otros veinte millones durante los veinticinco años de gobierno de Stalin. Estas dos cifran son aproximadas, hay que recortar un poco los grupos que abarcan, pero lo importante para la historia que relato es que la primera cifra acunó la infancia y la adolescencia de Eduard, y que se las apañó para sortear la segunda porque, a pesar de su gusto por la rebelión (…) sigue siendo el hijo de un chequista subalterno.

Página 81

Carrère consigue lo de siempre: que nos obsesionemos. Que pensemos en el libro, que queramos llegar a casa a seguir con él, que empecemos a leer 20 páginas y acabemos con 100, que entre encender Netflix y ponernos a leer, optemos siempre por la segunda opción. ¿Cómo? Con una capacidad enorme de trasladarnos sus propios sentimientos: la búsqueda de una historia increíble y el modo de narrarla, donde a pesar de que desde el primer momento sabemos cómo acaba nos dé igual y sólo nos centremos en cómo se llega a esa situación.

El mayor cumplido que puede hacer a alguien es decir que sabe dónde está.

Página 362

No sé si es casualidad o si es que en enero, animada por los propósitos del nuevo año me parece que acierto más. Pero vaya, saber que la primera novela de este 2022 va a acabar directamente en las mejores lecturas me encanta.

Anotadlo, lectores. Es genial.

FICHA:

Te gustará si te gustó El adversario, Emmanuel Carrère.
La poeta y el asesinoSimon Worrall.
Pros – La mezcla entre la historia y la autoficción de Carrère.
– Envolvente, obsesiva.
Contras – Acapara toda la atención.

Namaste.

Autor, Literatura, Mitford

Amor en clima frío, Nancy Mitford

Cómo son las cosas, este es el tercer libro que leo de Nancy Mitford tras Trifulca a la vista y A la caza del amor.

Escojo leerlo para cambiar de temática y tipo de lectura. Tras varios libros más densos, acercarme a la nobleza británica y pasarlo bien entre sus irónicas páginas es un revulsivo de y humor british.

Y eso es lo que ofrecer Mitford: una historia cuyos protagonistas forman parte de la alta sociedad británica y cuya mayor preocupación es escoger vestido para la fiesta en la que tratarán de conocer a su futuro marido.

Un silencio de tintes sacros se apoderó de la multitud cuando la realeza se dispuso a marcharse a sus residencias, la realeza con toda su grandiosidad, con su serenidad absoluta

Página 118

Con su particular flema británica, Mitford ofrece un retrato caricaturesco de la sociedad en la que le tocó vivir, pero en especial de su propia familia. Ya sabemos que determinados comentarios y detalles son recurrentes en sus novelas, precisamente porque forman parte de sus recuerdos de infancia o adolescencia. La ironía y la ridiculización del ambiente de los lords y de la alta sociedad es un retrato prístino de lo que le tocó vivir. Un mundo alejado de los problemas donde una tela de otro color distinto al de moda puede ser un drama con la magnitud suficiente como para llenar una página.

Si conocéis a Nancy Mitford ya sabéis lo que os vais a encontrar. Los que no, os animo a acercaros a las historias que nos propone. La única pega es que son todas del estilo, no hay grandes cambios ni sorpresas en sus novelas.

FICHA:

Te gustará si te gustó Trifulca a la vista, Nancy Mitford.
A la caza del amor, Nancy Mitford.
Pros – Irónica y satírica.
– Perfecta para releer.
Contras – Misma temática y estructura que el resto de sus novelas, sin sorpresas.

Namaste.

Autor, Bilbao, Literatura

Los extraños, Jon Bilbao

El planteamiento de la nouvelle Los extraños es tan sencillo como inquietante: un lejano familiar llega a la casa de un primo en la costa cantábrica justo después cuando se ven una luces en el cielo.

Los anfitriones son Jon y Katharina. El primero, alter ego del autor, la segunda, la novia de éste. Los recién llegados son dos personas peculiares: Markel, primo de Jon y Virginia, su asistente.

Lo que parece una reunión familiar inesperada se acaba convirtiendo en una serie de situaciones sorprendentes en las que incluso se acaba dudando si esos huéspedes son realmente familia de Jon, o si han conjurado a los elementos para hacerse con la casa y hasta se relacionan con la visita alienígena que sacude el pueblo.

Lo bueno de Jon Bilbao es que sabe llevar al lector donde quiere. Así que nosotros sentimos esa desconfianza y la duda de Jon. Aunque también queremos gritarles y advertirles de que no se puede aceptar a nadie a entrar en tu casa si no sabes quiénes son. Las dudas primero y los nervios después se van extendiendo como el aceite en el agua, haciendo al lector partícipe de esa variación de sentimientos.

Lo peor de Los extraños es que, quitado ese aspecto, queda en terreno de nadie. Es una historia entretenida, sí, pero vista con posterioridad se asemeja a otras historias que no dejan demasiada huella en la memoria.

Esperaba mucho más, teniendo en cuenta que hasta la he visto en listados de lo mejor de 2021.

FICHA:

Te gustará si te gustó Los asquerosos, Santiago Lorenzo.
Pros – Cómo sentimos lo mismo que los personajes.
– Entretenida.
Contras – Novela que acaba perdida entre otras novelas al cabo de poco tiempo.

Namaste.

Autor, Literatura, Tolstoi

Guerra y paz, Liev Tolstói

No voy a ser tan osada como para tratar de hacer una reseña de un libro de este calibre, tranquilos.

Mi pretensión es, tan solo, sacar unas pequeñas notas de la lectura de un libro de 1800 páginas que me ha acompañado durante dos años y con el que he pasado distintas fases. Quizá os anime a poneros a leer este clásico universal. O quizá no. Entiendo que un libro de esta magnitud no es para todos. Pero si tenéis curiosidad o si este título está en vuestra lista de pendientes, os paso mis notas:

1.- Leed una buena edición. La mía es la de Austral, con la nueva traducción de Lydia Kúper. Me consta que hay ediciones absolutamente espantosas con traducciones de hace 50 años. Evitadlas. Hablan muy bien de la nueva de Alba, que además tiene dos tomos y es bastante más grande que la que yo tengo. No la he podido ojear pero seguro que la letra es el doble de grande y resultará más cómoda su lectura.

2.- Paciencia. Hay algunos lectores que dicen que se les ha hecho corto, que sabían muy bien quién era quién. Pues mira, a mí no me ha pasado. Para los personajes, no sólo ayuda tener una lista al final (como la tiene mi edición y la mayor parte de las ediciones modernas), sino que he tirado de libreta para hacerme un árbol genealógico e ir añadiendo elementos diferenciadores de cada personajes, porque si no, simplemente estaba perdida. No son los mismo Nikolái y Andréi, claro que no. Pero hasta que se le coge el truco los Rostov son los Kuraguin que son los mismos que los Bolkonski. El único que se salva es Pierre que no tiene nada que ver con nadie. Bien por él.

3.- Conocer un poco de la historia en la que se sitúa la trama ayuda mucho para saber de qué estamos hablando. La acción se sitúa en el siglo XIX, en el contexto de las guerras napoleónicas. Aunque al principio Rusia y Francia son aliados, después las cosas cambian y se enfrentan en el campo de batalla. Luego llegará la batalla de Austerlitz, el avance y retroceso de los franceses…. total, que si no sabes por dónde van los tiros lo más fácil es que te encalles en una historia que parece, en muchas ocasiones, un libro de historia.

4.- Más paciencia. 1800 páginas dan para tanto que Tolstói nos haga un análisis muy completo del avance de las tropas napoleónicas en los que detalla el campo de batalla y la estrategia militar, extendiéndose 400 páginas. Pero es que además la cantidad de temas en los que se detiene son tantos y tan variados (políticos, sociales, económicos… etc) que a veces uno puede sentirse abrumado por la novela total que es Guerra y paz.

5.- Ojo con el libro II. De repente, a mí no me preguntéis por qué, aquí no pasa absolutamente nada. Será la calma chicha de la paz o querrá enseñarnos qué es el aburrimiento. (Nota: me hago cargo, he vivido una pandemia). En este punto lo abandoné unos cuantos meses. No hagáis como yo que luego es mucho más complicado volver a retomarlo.

6.- Comprad más post-it. La historia es enorme. El talento de Tolstói ya sabemos que también. Así que de repente se descuelga de un capítulo más lento con fragmentos como este:

Y como en el reloj, cuyo complicado movimiento de incontables ruedas y ejes no produce más que el deslizamiento imperceptible y regular de la aguja que indica el tiempo, el resultado de todos los complicados movimientos humanos de aquellos ciento sesenta mil rusos y franceses – con todas sus pasiones, deseos, arrepentimientos, humillaciones, sufrimientos, exaltaciones de orgullo, de miedo y entusiasmo – vino a ser tan sólo la pérdida de la batalla de Austerlitz, llamada la batalla de los tres Emperadores: es decir, un lento desplazamiento de la aguja de la historia universal sobre la esfera de la historia de la humanidad.

Página 373

O bien, después, apunta lo siguiente:

Mataron a Luis XVI porque ellos decían que había perdido el honor, que era un criminal – pensó de pronto-. Y desde su punto de vista tenían razón, lo mismo que la tenían quienes murieron por él como mártires y quienes después hicieron de él un santo. Más tarde, dieron muerte a Robespierre porque era un déspota. ¿Quién tiene entonces razón? ¿Quién es el culpable? Nadie. Vive mientras tengas vida, mañana morirás, lo mismo que yo, hace una hora, podría haber muerto. ¿Vale, pues, la pena atormentarse, cuando la vida no es más que un segundo en comparación con la eternidad?

Página 462

7.- Saltaos páginas (si queréis). Vengo a romper una lanza a favor de leer en diagonal o, directamente, de saltarse páginas. Con el tiempo me he dado cuenta de que Pennac tenía razón. Y sinceramente, quedan otras tropecientas páginas por leer, no os preocupéis si queréis saltaros una descripción de un bosque ruso.

8.- Disfrutad paladeando de una lectura eterna. Cada vez soy menos amiga de los retos o las lecturas conjuntas, porque, sobre todo para lecturas como esta, no les hace justicia. Se tiende a valorar algo más por la rapidez o cantidad que por la calidad. Guerra y paz te demuestra la visión global de un autor que se ganó el pódium indiscutible de la literatura rusa, y eso se aprecia en reflexiones, comentarios o descripciones que plagan toda la novela. Como este:

Entre las incontables subdivisiones que se pueden hacer de los fenómenos de la vida, cabe separarlas en todas aquellas en las que predomina el contenido y aquellas en las que prevalece la forma.

Página 1028

9.- Intentadlo, dejad repostar la lectura, retomadlo. Pero tratar de leerla. Creo que Guerra y paz no es para todos los lectores, pero para los lectores de la literatura universal, es uno de esos libros que se quedan en la retina por el tipo de novela total que es, por lo enorme de todo lo que nos cuenta Tolstói.

Basta con admitir que algo amenaza la tranquilidad pública y todo acto resulta justificado.

Página 1280

10.- Sonreíd. Esto esto es literatura de la buena.

La razón humana no puede comprender el conjunto de las causas que originan cada fenómeno, pero la necesidad de conocerlas es inherente a la naturaleza del hombre. Y la razón humana, sin ahondar en la infinitud y complejidad de las condiciones del fenómeno, cada una de las cuentas, por separado, puede concebirse como causa del mismo, se acoge a la primera semejanza, que suele ser la más intelegible y dice: ésta es la causa.

Página 1423

Espero que estos consejos os sean útiles y os animéis a leerlo.

Namaste.

Balance de 2021, Literatura

Balance de 2021 (II): decepciones

Este año no he abandonado ningún libro. Cierto es que me he atascado en la lectura de un par de títulos, pero continuaré el próximo año con ellos.

La verdad es que 2021 ha sido bastante equilibrado en cuanto a lecturas. Estos que os traigo aquí son libros que me han decepcionado bien porque no he conectado con ellos o porque directamente esperaba más. Ya sabéis, las expectativas pueden dañar mucho nuestra impresión de una lectura.

Decepciones

  • No mamá, no, Verity Bargate. El año empezó de la peor forma posible: con una decepción lectora. De un libro que todo el mundo pone por las nubes y con el que yo no supe conectar a pesar de su longitud. Es de esos que, a día de hoy, ya no recuerdo apenas de qué tratan. Una pena.
  • A través de mis pequeños ojos, Emilio Ortiz: siendo exigentes, no sé si se puede denominar decepciones algo que ya sabías que no te iba a gustar. Tenía todas la papeletas para que estuviera en esta lista y lo está.
  • Los ojos cerrados, Edurne Portela. Esperaba mucho más de Portela, entre otras cosas porque los dos libros que leí de ella sí me gustaron, pero este para mí ha sido un patinazo.
  • Los extraños, Jon Bilbao. Esperaba mucho más de este autor y de este título que todo el mundo está poniendo por las nubes. Soy consciente de que soy la excepción, lo he visto incluso entre la lista de lo más destacado de 2021. Ya os contaré por qué no me ha convencido.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestras decepciones lectoras? ¿Con el tiempo conseguís que esta lista se reduzca?

Namaste.

Balance de 2021, Literatura

Balance de 2021 (I): lo mejor.

Os dejo por aquí el listado con los mejores libros que he leído este año. Por desgracia me da la sensación de que he leído menos que en 2020. No sé si tendrá que ver que he tenido menos tiempo o que he acabado leyendo otros libros que tenía a medias desde hace tiempo…

Lo cierto es que la mayor parte de los libros que he leído me han gustado bastante. Al subir la media, lo que no ha habido como en años anteriores han sido libros que hayan despuntado con mucho por encima del resto. O sea, libros que me hayan entusiasmado no han sido tantos.

¡Empezamos!

Destacados

  • Claus y Lucas, Agota Kristof. Empecé el año con una relectura que no tenía claro cómo iba a salir. Ya se sabe: a veces con la relectura acabamos sacando defectos de un libro que la vez primera nos parecía perfecto. No ha sido así. Claus y Lucas es un libro lleno de brillo, de cómo crear una buena historia con golpes de estructura y recursos narrativos y también de cómo jugar con las entrañas del lector. Brutal.
  • Amarillo, Félix Romeo. ¿Y por qué tardo tanto en leer libros tan buenos como este? Por suerte me quedan otras tres novelas cortas de Romeo con las que enmendar mi error. No seáis como yo: leedlo.
  • El obsceno pájaro de la noche, José Donoso. Creo que el mejor adjetivo que la define es «apabullante». Es exagerada, barroca, excesiva. Para mí perdió un poco por las últimas 50 páginas, que se me hicieron muy cuesta arriba. Por eso quizá no es el libro redondo que podría haber sido.
  • Canción, Eduardo Halfon. Todo lo que cuenta ese señor me interesa. La sensación es similar a cuando ves un espectáculo de ilusionismo: esto no sé qué es ni cómo lo hace pero quiero más. Muy recomendable.
  • Hamnet, Maggie O´Farrell. Creo no errar al decir que este título está en todas las listas de lo mejor que se ha publicado en 2021. Ya era hora que O´Farrell recibiera la atención que se merece después de tantas buenas historias que tiene publicadas. Como decía en la reseña: si la habéis leído, os gustará y si nunca os habéis acercado a ella, también. Un estupendo regalo para cualquier lector. (Desde aquí un llamamiento a los amigos de Libros del Asteroide para que reediten Instrucciones para una ola de calor)

Joyas

  • El mundo de ayer, Stefan Zweig. Ha sido todo un placer para los sentidos leer al genial austríaco narrar cosas sobre su vida, la época en la que le tocó vivir y cómo analiza el cambio de etapa histórica que le tocó. Para paladear y leer muy poco a poco.
  • Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov. Cuanto más se lee, más complicado es sorprender al lector. Hasta que lees a Bulgákov: que no tienes ni idea de lo que está ocurriendo pero vives en las páginas de esas rocambolesca historia que te está contando. Sus novelas dan siempre ese punto adicional que se sale de lo tradicional a lo que otros no se atreven. Qué genial.
  • Padres e hijos, Ivan S. Turguénev. Llegó el final del año y esto se llenó de rusos. De los de la Literatura con mayúsculas. Al contrario que Corazón de perro, sino que su trama es costumbrista. Pero fijaos qué cosa: es un espectáculo literario de cómo se escribe y de cómo se alternan temas. Y además, como dice el refrán, lo bueno si breve…

Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestras mejores lecturas de 2021?

Namaste.

Autor, Literatura, Portela

Los ojos cerrados, Edurne Portela

Mejor la ausencia primero y Formas de estar lejos después fueron los dos primeros libros que leí de Edurne Portela. Como en otras ocasiones, sin haberlo previsto, me encontré con este título en la librería y decidí leerlo, animada también por las buenas críticas de la novela.

Los ojos cerrados nos cuenta la historia de un matrimonio que decide trasladarse al pueblo para vivir en la casa familiar, huyendo de una ciudad que consideran inhóspita.

Lo que parecía una forma de reconectar con la naturaleza o un modo de impedir la aceleración de sus vidas se acaba convirtiendo en la reconexión con el pasado familiar. Y es que Ariadna conocerá a Pedro, uno de los vecinos más mayores que vive en el pueblo desde siempre y que, aunque ella lo desconozca, tiene relación su familia.

Dios creó la niebla para protegernos de ellos, para poder caminar por estos montes y valles sin ser perseguidos, espantados, machacados, descuartizados, apaleados, acuchillados, por ellos. Cuando Dios sopla su aliento más espeso y pesado, ellos se quedan en sus casas y cierran puertas y ventanas y escuchan temerosos nuestros aullidos de alegría.

Página 101

Paralelamente iremos conociendo la historia del anciano, su infancia marcada por la Guerra Civil y la Posguerra. Estos capítulos se van intercalando con los del presente, por lo que avanzaremos a la par en ambos hilos, hasta llegar a una confluencia cercana en el final.

El problema de Los ojos cerrados es que es una historia de la Guerra Civil. O debería decir, otra. Quizá llegar la última en el imaginario lector de un tema del que se ha escrito tanto va en contra no sólo de la novedad del tema sino también de lo que podemos esperar de él.

Me refiero que la sobreexplotación del tema genera dos cosas: o todas las historias se parecen, o bien es complicado ofrecer al lector algo novedoso. En cualquier caso, mi sensación es que no me he encontrado nada distinto de por ejemplo, lo que nos ofrece El corazón helado de Almudena Grandes: dos personajes que se encuentran y tiene que confrontar lo que conocen de su familia frente a las novedades de lo que descubren muchos años después.

En el pueblo las lindes invisibles que marcaban la separación entre ser y no ser hay lugares que recuerdan, lugares en los que si te detienes a escuchar atentamente, hay voces que te cuentan cosas. Pero tienes que querer escuchar.

Página 195

La cuestión para mí, es que si hubiera sabido que trataba este tema no lo habría comprado y no lo habría leído. Puede ser que mi prejuicio me diga que no queda mucho por contar, pero el tema es que mientras otros periodos históricos me atraen, últimamente el de la Guerra Civil española me repele. Quizá porque tuve una época en la que leí bastante me cansé o quién sabe, pero parece que no he llegado a dar con la historia definitiva que me haga cambiar de idea.

Si a lo anterior sumamos ese rollo new age antiurbanita que está plagando el imaginario de defensores de lo rural que nunca han pisado un pueblo, la cosa me escama. Como vecina de un pueblo esos discursos de volver a las raíces me cansan bastante, y todo ese rollo de pararse para conectar con el entorno me da mucha pereza.

En mi caso, Los ojos cerrados ha sido un libro que no me ha dicho nada. Una pena, porque Portela es una buena escritora, pero en este caso no me ha convencido, y desde el primer momento no he podido conectar con los personajes ni la historia en sí.

FICHA:

Te gustará si te gustó Formas de estar lejos, Edurne Portela.
Los girasoles ciegos, Alberto Méndez.
Pros – El estilo de Portela.
Contras – Poco original.
– No he conectado con los personajes ni con la trama.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (75)

Un mes después me doy cuenta que he olvidado enseñaros los libros que compré en la Feria del Libro de Madrid, que este año se ha celebrado en el mes de septiembre. Además añado también los de la rentrée literaria y unos pocos que se vinieron conmigo la semana pasada.

Los de la Feria del Libro fuero los siguientes:

  • Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov (Galaxia Gutenberg, 2020). Tras la genial El maestro y Margarita sólo tenía claro que tenía que regresar él pronto. Mi sorpresa cuando este título, de reciente publicación, no se encontraba tan fácilmente como yo había pensado. Lo estoy leyendo así que espero traeros la reseña pronto.
  • Divina Comedia, Dante (Acantilado, 2018): como podréis imaginaros, este libro no necesita presentación. Para mí es uno de esos eternos pendientes que creo que va siendo hora de leer. He escogido esta edición porque hablan bien de ella. Un poco cara, eso sí.
  • El Danubio, Claudio Magris (Compactos Anagrama, 2019). Desde hace tiempo me interesa la geografía europea y andaba buscando un libro que mezclara historia y geografía. Pregunté por redes y este título se mencionó varias veces. Parece que es una mezcla entre novela y ensayo. En este caso, la edición es la conmemorativa por el 50 aniversario de la editorial.
  • Correr el tupido velo, Pilar Donoso (Alfaguara, 2021): la hija de José Donoso, el autor de El obsceno pájaro de la noche, que reseñé hace no mucho, es la encargada de escribir la biografía de su padre. Desde que leí Aquéllos años del boom, de Xavi Ayén, la figura de Donoso me llamó la atención por lo desconocido y por su carácter atormentado. Alfaguara rescata este libro que era imposible de encontrar hace unos meses.
  • Mendelssohn en el tejado, Jiri Weil (Impedimenta, 2016). Praga, 1942. Poco más tengo que decir. Eso y que viene recomendado por José Carlos Breto y por Jan Arimany (a los que podéis escuchar en su podcast El café de Mendel).
  • Los extraños, Jon Bilbao (Impedimenta, 2021). El último libro de Jon Bilbao que compré en mi última visita a Moito Conto. Sorprendentemente tengo en casa Estrómboli desde hace varios años pendiente de leer. Sin embargo, de este os hablaré en breve, que ya lo he leído.
  • La desaparición de Adèle Bedeau, Graeme Macrae Burnet (Impedimenta, 2021). El autor de Un plan sangriento regresa con este título. No tenía pensado comprarlo pero fijaos, aquí lo tenemos.

  • Poesía esencial, Mircea Cărtărescu (Impedimenta, 2021) . Poesía. ¿Yo, leyendo poesía? Lo reconozco: nunca me pongo. Pero claro, si el nombre del genial autor rumano aparece en el título la cosa ya cambia. En edición bilingüe.
  • Ayer, Agota Kristof (Libros del Asteroide, 2021). De la autora de Claus y Lucas, de quien también he leído La analfabeta, esta novelita corta recién salida de la imprenta. Uno de esos títulos que se cuelan entre historias más largas por lo corta que es.
  • Ámsterdam, Ian McEwan (Anagrama 1999). Hacía ya mucho mucho tiempo que leí Expiación y posteriormente acabé abandonando Sábado. No tenía pensado regresar al autor pero en una visita a la librería me topé con este y aproveché para llevarlo conmigo en un viaje que tenía programado. La reseña la publico enseguida.
  • Vera, Elizabeth von Arnim (Trotalibros Editorial, 2021). Dicen de ella que es la precursora de Rebeca de Daphne du Maurier. Qué sé yo. Sólo me fío de Marta Marne.
  • Soledad, Víctor Catalá (Trotalibros Editorial, 2021). Un libro mítico en Cataluña que ve la luz al castellano en una nueva edición. Lo ponen por las nubes, espero hacerle un hueco pronto.

Y vosotros, ¿qué libros habéis comprado últimamente? ¿Coincidimos en alguno?

¡Felices lecturas!

Namaste.