Autor, Literatura, Mcewan

Ámsterdam, Ian McEwan

Hace ya mucho tiempo que leí mi último libro del autor. Y de vez en cuando, a la hora de escoger lecturas o leyendo reseñas de otros lectores por Internet, me acuerdo de los autores que me gustan, a los cuales leo menos de lo que me gustaría (pongamos por ejemplo a Patrick Modiano, a Penelope Fitzgerald o a Emmanuel Carrère por decir tres).

Así que la compra de este libro en mi última visita a la librería no fue planificada, pero sí el recordatorio que necesitaba para animarme a leer al inglés.

Ámsterdam arranca con la muerte de Molly, una mujer especial que fallece tras una dura enfermedad. En el momento del funeral coinciden dos de sus amigos íntimos para despedirse de ella: un periodista y un músico. Allí se encuentran con el viudo, un hombre al que desprecian y que no creen que nunca ha llegado a estar a la altura de la difunta. El último hombre de esta cuadratura es el Ministro de Asuntos Exteriores, también amigo de Molly.

Entre los cuatro se creará un vínculo al descubrirse unas fotografías comprometidas entre las pertenencias de la fallecida, que va a poner a prueba los principios y la ética de ellos.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Ámsterdam se centra en la temática de la amistad y su cambio a lo largo del tiempo. También la visión poliédrica que tenemos de los que nos rodean, cómo Molly tenía diversas relaciones con cada uno de ellos y cómo el resto se sorprende al conocer determinados aspectos de ella.

Además también ahonda en la enfermedad en su momento final y en cómo afrontarla, aunque lo que de verdad parece lo fundamental en esta novela es la inclusión de dos dilemas morales para ambos protagonistas, y cómo actúan cada uno de ellos cuando se pondera un tema ético por un lado y el interés personal por el otro. Para el periodista: publicar o no unas fotografías comprometidas en un momento de crisis de su periódico, para el músico, ayudar a una persona en apuros en un momento en el que preferiría no hacerlo. Ambas resoluciones suponen el momento álgido de la historia e influyen en el devenir de los protagonistas.

En lo que concernía al bienestar de cualquier otra forma viviente sobre la tierra, el proyecto humano no sólo era un fracaso sino un inmenso error desde su inicio mismo.

Página 76

Toda esta historia la resuelve McEwan con a su estilo: siendo directo pero perdiéndose en alguna descripción, especialmente cuando de arte de trata. Diálogos frecuentes, que dan dinamismo a la historia, y referencias al pasado que se van dando a conocer poco a poco.

Galardonado con el premio Booker, McEwan es uno de esos autores representativos de la buena calidad literaria de este siglo. Esta novela no destaca tanto como Expiación, pero si que es una muy buena opción para leer una buena historia cuando queráis aseguraros el tiro.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Expiación, Ian McEwan.
Pros – Los dilemas que plantea y cómo se enfrentan a ellos.
– La visión de la fallecida a través de los recuerdos de los demás personajes.
Contras – Le falta una tilde al título que soy incapaz de comprender.

Namaste.

Autor, Literatura, Portela

Los ojos cerrados, Edurne Portela

Mejor la ausencia primero y Formas de estar lejos después fueron los dos primeros libros que leí de Edurne Portela. Como en otras ocasiones, sin haberlo previsto, me encontré con este título en la librería y decidí leerlo, animada también por las buenas críticas de la novela.

Los ojos cerrados nos cuenta la historia de un matrimonio que decide trasladarse al pueblo para vivir en la casa familiar, huyendo de una ciudad que consideran inhóspita.

Lo que parecía una forma de reconectar con la naturaleza o un modo de impedir la aceleración de sus vidas se acaba convirtiendo en la reconexión con el pasado familiar. Y es que Ariadna conocerá a Pedro, uno de los vecinos más mayores que vive en el pueblo desde siempre y que, aunque ella lo desconozca, tiene relación su familia.

Dios creó la niebla para protegernos de ellos, para poder caminar por estos montes y valles sin ser perseguidos, espantados, machacados, descuartizados, apaleados, acuchillados, por ellos. Cuando Dios sopla su aliento más espeso y pesado, ellos se quedan en sus casas y cierran puertas y ventanas y escuchan temerosos nuestros aullidos de alegría.

Página 101

Paralelamente iremos conociendo la historia del anciano, su infancia marcada por la Guerra Civil y la Posguerra. Estos capítulos se van intercalando con los del presente, por lo que avanzaremos a la par en ambos hilos, hasta llegar a una confluencia cercana en el final.

El problema de Los ojos cerrados es que es una historia de la Guerra Civil. O debería decir, otra. Quizá llegar la última en el imaginario lector de un tema del que se ha escrito tanto va en contra no sólo de la novedad del tema sino también de lo que podemos esperar de él.

Me refiero que la sobreexplotación del tema genera dos cosas: o todas las historias se parecen, o bien es complicado ofrecer al lector algo novedoso. En cualquier caso, mi sensación es que no me he encontrado nada distinto de por ejemplo, lo que nos ofrece El corazón helado de Almudena Grandes: dos personajes que se encuentran y tiene que confrontar lo que conocen de su familia frente a las novedades de lo que descubren muchos años después.

En el pueblo las lindes invisibles que marcaban la separación entre ser y no ser hay lugares que recuerdan, lugares en los que si te detienes a escuchar atentamente, hay voces que te cuentan cosas. Pero tienes que querer escuchar.

Página 195

La cuestión para mí, es que si hubiera sabido que trataba este tema no lo habría comprado y no lo habría leído. Puede ser que mi prejuicio me diga que no queda mucho por contar, pero el tema es que mientras otros periodos históricos me atraen, últimamente el de la Guerra Civil española me repele. Quizá porque tuve una época en la que leí bastante me cansé o quién sabe, pero parece que no he llegado a dar con la historia definitiva que me haga cambiar de idea.

Si a lo anterior sumamos ese rollo new age antiurbanita que está plagando el imaginario de defensores de lo rural que nunca han pisado un pueblo, la cosa me escama. Como vecina de un pueblo esos discursos de volver a las raíces me cansan bastante, y todo ese rollo de pararse para conectar con el entorno me da mucha pereza.

En mi caso, Los ojos cerrados ha sido un libro que no me ha dicho nada. Una pena, porque Portela es una buena escritora, pero en este caso no me ha convencido, y desde el primer momento no he podido conectar con los personajes ni la historia en sí.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Formas de estar lejos, Edurne Portela.
– Los girasoles ciegos, Alberto Méndez.
Pros – El estilo de Portela.
Contras – Poco original.
– No he conectado con los personajes ni con la trama.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (75)

Un mes después me doy cuenta que he olvidado enseñaros los libros que compré en la Feria del Libro de Madrid, que este año se ha celebrado en el mes de septiembre. Además añado también los de la rentrée literaria y unos pocos que se vinieron conmigo la semana pasada.

Los de la Feria del Libro fuero los siguientes:

  • Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov (Galaxia Gutenberg, 2020). Tras la genial El maestro y Margarita sólo tenía claro que tenía que regresar él pronto. Mi sorpresa cuando este título, de reciente publicación, no se encontraba tan fácilmente como yo había pensado. Lo estoy leyendo así que espero traeros la reseña pronto.
  • Divina Comedia, Dante (Acantilado, 2018): como podréis imaginaros, este libro no necesita presentación. Para mí es uno de esos eternos pendientes que creo que va siendo hora de leer. He escogido esta edición porque hablan bien de ella. Un poco cara, eso sí.
  • El Danubio, Claudio Magris (Compactos Anagrama, 2019). Desde hace tiempo me interesa la geografía europea y andaba buscando un libro que mezclara historia y geografía. Pregunté por redes y este título se mencionó varias veces. Parece que es una mezcla entre novela y ensayo. En este caso, la edición es la conmemorativa por el 50 aniversario de la editorial.
  • Correr el tupido velo, Pilar Donoso (Alfaguara, 2021): la hija de José Donoso, el autor de El obsceno pájaro de la noche, que reseñé hace no mucho, es la encargada de escribir la biografía de su padre. Desde que leí Aquéllos años del boom, de Xavi Ayén, la figura de Donoso me llamó la atención por lo desconocido y por su carácter atormentado. Alfaguara rescata este libro que era imposible de encontrar hace unos meses.
  • Mendelssohn en el tejado, Jiri Weil (Impedimenta, 2016). Praga, 1942. Poco más tengo que decir. Eso y que viene recomendado por José Carlos Breto y por Jan Arimany (a los que podéis escuchar en su podcast El café de Mendel).
  • Los extraños, Jon Bilbao (Impedimenta, 2021). El último libro de Jon Bilbao que compré en mi última visita a Moito Conto. Sorprendentemente tengo en casa Estrómboli desde hace varios años pendiente de leer. Sin embargo, de este os hablaré en breve, que ya lo he leído.
  • La desaparición de Adèle Bedeau, Graeme Macrae Burnet (Impedimenta, 2021). El autor de Un plan sangriento regresa con este título. No tenía pensado comprarlo pero fijaos, aquí lo tenemos.

  • Poesía esencial, Mircea Cărtărescu (Impedimenta, 2021) . Poesía. ¿Yo, leyendo poesía? Lo reconozco: nunca me pongo. Pero claro, si el nombre del genial autor rumano aparece en el título la cosa ya cambia. En edición bilingüe.
  • Ayer, Agota Kristof (Libros del Asteroide, 2021). De la autora de Claus y Lucas, de quien también he leído La analfabeta, esta novelita corta recién salida de la imprenta. Uno de esos títulos que se cuelan entre historias más largas por lo corta que es.
  • Ámsterdam, Ian McEwan (Anagrama 1999). Hacía ya mucho mucho tiempo que leí Expiación y posteriormente acabé abandonando Sábado. No tenía pensado regresar al autor pero en una visita a la librería me topé con este y aproveché para llevarlo conmigo en un viaje que tenía programado. La reseña la publico enseguida.
  • Vera, Elizabeth von Arnim (Trotalibros Editorial, 2021). Dicen de ella que es la precursora de Rebeca de Daphne du Maurier. Qué sé yo. Sólo me fío de Marta Marne.
  • Soledad, Víctor Catalá (Trotalibros Editorial, 2021). Un libro mítico en Cataluña que ve la luz al castellano en una nueva edición. Lo ponen por las nubes, espero hacerle un hueco pronto.

Y vosotros, ¿qué libros habéis comprado últimamente? ¿Coincidimos en alguno?

¡Felices lecturas!

Namaste.

Autor, Literatura, Mann

La muerte en Venecia, Thomas Mann

Lo admito: vuelvo a leer a Mann animada por las nuevas ediciones de DeBolsillo de sus obras principales. La verdad es que después de haber sufrido lo que no está escrito con la lectura de La montaña mágica, descarté por completo volver a leer alguna obra del autor, en especial Los Buddenbrook.

Pero claro, ¿por qué no regresar con una novela mucho más corta y de temática muy diferente a aquélla?

En este caso, es otro personaje masculino el protagonista de la historia: Gustav von Aschenbach decide buscar la inspiración viajando a Italia, con objeto de pasar unos días en Venecia y poder conseguir superar un bloqueo escritor.

La trama se centra en dos temas principales: el enamoramiento de Aschenbach de un muchacho llamado Tadzio con el que coincide por casualidad en el hotel, y con el que la adoración que siente por una belleza inaccesible irá en aumento.

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

Página 43

Pero además, mientras el protagonista se dedica a seguir con su mirada los juegos y las idas y venidas de Tadzio, lo que ocurre en el exterior se desmorona. La ciudad va convirtiéndose, poco a poco, en un lugar fantasma como consecuencia de la epidemia de cólera que asola el continente.

¿No había tomado una decisión precipitada y errónea, imputable a un estado enfermizo y que en ningún caso debía ser determinante? (…) Demasiado tarde. Tenía que seguir queriendo lo que quería el día anterior.

Página 61

Sorprende, y apabulla leer exactamente, palabra por palabra, a un escritor que en 1912 describió a la perfección lo que vivimos el año pasado: el silencio de las autoridades, el cambio de ánimo de la ciudad, los murmullos y las frases a medio decir, las reticencias, cada ciudadano temiéndose lo peor pero esperando lo contrario, haciendo lo que buenamente puede para huir de la enfermedad y esa sensación de miedo e incertidumbre en el ambiente ante una situación peligrosa de la que no se espera nada bueno.

Mann es universal. Y lo es porque la forma de acercarse a los temas es atemporal, no entiende de circunstancias concretas: la reflexión la hace desde la misma alma humana, desde el común de todos los seres de este planeta. Es capaz de extraer la esencia de los temas, de acercarse a algo que el común de los mortales da por hecho y conseguir analizarlo, medirlo, detallarlo.

Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre dos personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y observan cada día, a todas horas, y no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y no intercambiar saludo ni palabra alguna.

Página 83

Una muy buena forma de acercarse al gigante alemán, con un libro corto, asequible y que rompe los prejuicios de miedo que se le tienen a los grandes clásicos.

Y vosotros, ¿lo habéis leído?

FICHA:

Te gustará si te gustó – Diario de un hombre decepcionado, W.N.P. Barbellion.
– Lolita, Vladimir Nabokov.
Pros – La visión atemporal del autor de cada tema que menciona.
– Frases destacadas frecuentes que hacen disfrutar de la lectura.
Contras – Con los ojos de un lector del siglo XXI la fijación de Aschenbach con Tadzio es desagradable.

Namaste.

Autor, Literatura, Zambra

Bonsái, Alejandro Zambra

El nombre de este autor me perseguía una y otra vez. Probablemente fue la portada de su misterioso gato en Poeta chileno la que se me quedó en la retina, haciéndome recordar, una y otra vez que yo no lo había leído nunca.

En una conversación con el genial Juan Gómez Bárcena le pregunté por qué título debería empezar a leer al chileno, y él me recomendó La vida privada de los árboles. Como pudisteis comprobar le hice caso y acabé comprando la edición de Compactos de Anagrama en la que viene también incluido este título. Finalmente acabé leyendo el primero de ambos. Bonsái comienza como sigue:

Al final ella muerte y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura.

Página 15

De frases y capítulos cortos, Bonsái deja claro por dónde va desde la primera línea. Y es que la historia de Emilia y Julio se bebe de silencios, de una cama y de la página 373 de un libro de Proust.

Una historia sin descripciones, esbozada simplemente.

Cuando Julio se enamoró de Emilia toda diversión y todo sufrimiento previos a la diversión y sufrimiento que le deparaba Emilia pasaron a ser simples remedos de la diversión y sufrimiento verdaderos.

Página 21

Bonsái tiene algo de hipnótico que me es difícil de describir. Quizá sea ese narrador que parece que juega al despiste o que conoce poco más que el lector de los detalles de la historia de amor. Será ese pragmatismo en las descripciones que nos sitúa cerca (porque estamos viviendo también su historia) pero a la vez, lejos (por esa sensación de que los personajes son sustituibles al no hacernos una idea concreta de cómo son).

En cualquier caso lo que propone Zambra es interesante y diferente. Dan ganas de seguir leyéndole, de indagar en ese mundo intimista y lleno de silencios del que nos hace partícipes. Ayuda además que muchas de sus historias sean cortas, leves, aparentemente simples. Sorprende que en tan pocas páginas pueda ser tan personal, o siguiendo el cliché, desarrollar una voz propia y diferente de lo que estamos acostumbrados.

Zambra me recuerda a Halfon en una cosa: el ambiente creado, que nos traslada a un planeta propio, donde los personajes se entremezclan con palabras no dichas y pensamientos que se escapan.

FICHA:

Te gustará si te gustó – El boxeador polaco, Eduardo Halfon.
Pros – Corta, directa e intimista.
– Ideal para un bloqueo lector o para cuando se tiene poco tiempo.
Contras – No es fácil de describir y deja con ganas de indagar más en su obra.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

Hamnet, Maggie O´Farrell

Hamnet (Libros del Asteroide, 2021) es el último libro publicado por Libros del Asteroide de Maggie O´Farrell. Si lleváis bastante tiempo por el blog sabréis que se trata de una de mis autoras fetiche, de las que leo todo lo que se saca.

Por aquí encontráis las reseñas de Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía y Sigo aquí. Así que podréis imaginar que la publicación de esta nueva novela y su posterior entusiasmo de los lectores que la leyeron me hicieron subir mis expectativas.

Hamnet narra la historia de la familia de Shakespeare, centrándose en especial en el momento en el que conoce a Agnes, la que será su esposa; y en los acontecimientos alrededor de la nueva unión. El título de la novela no es sino el nombre del hijo varón de la pareja, que perderá la vida debido a la peste.

Para que la peste llegue a Warwickshire, en Inglaterra, el verano de 1596, han de suceder dos acontecimientos en la vida de dos personas distintas, y estas dos personas han de encontrarse después.

Página 160

La verdadera protagonista de la historia es Agnes (aquí en lugar de seguir con la tradición O´Farrell escoge Agnes en lugar de Anne), una atípica mujer que vive apartada de la comunidad que se enamora de un prescriptor de latín muy especial. Ella es el origen de la familia, la que anima a su esposo a viajar a Londres y la que ha de cuidar a sus hijos ante la ausencia paterna. Posee un don especial que le hace ver el futuro de las personas. Algo que la

No entiende cómo ni por qué, pero lo sabe. Ella nunca recela de estos momentos de descubrimiento, de cómo de pronto le llega la información al cerebro. Los acepta como un regalo inesperado, con una sonrisa de agradecimiento y una agradable sensación de sorpresa.

Página 174

La estructura de la novela está dividida por saltos temporales: en un lado, el pasado, donde conocemos la vida del autor de Otelo (la forma de vivir de la familia, su relación con su padre). En el otro, la vida presente, cuando su familia va creciendo y los eventos que se desarrollan con posterioridad. En ningún momento se menciona el apellido del autor. Ni siquiera el nombre: siempre es el esposo, el hijo, el padre o, simplemente, el prescriptor de latín. Su brillo existe sólo en chispazos: él sólo es el hijo del guantero.

La autora se apoya en datos biográficos reales para construir una novela en la que el resto depende de su imaginación. Hamnet es la novela de los que no han pasado a la historia: de todos esos secundarios sin los que el genio no se habría puesto a escribir, de las personas que le acompañaron toda su vida. Un homenaje para todas aquellas personas que rodean a los que sí estudiamos en los libros de texto.

Somos testigos de cada una de las emociones por las que pasan los personajes: la frustración de la violencia, el amor, el miedo y la incertidumbre y por último, el dolor:

Lo que se nos da se nos puede quitar en cualquier momento. La crueldad y devastación nos aguardan a la vuelta de cualquier esquina, dentro de un arcón, detrás de una puerta:salta sobre una en cualquier momento como un ladrón o un bandido. La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer que se está a salvo.

Página 187

Hamnet recupera, para mí, la estela de grandes novelas de la autora, como Tiene que ser aquí. Creo además que O´Farrell es una buena autora de novelas más largas, donde puede desarrollar la infinidad de temas que va creando al inicio de la historia. A todos ellos les dedica tiempo, con todos ellos coloca a un personaje secundario llamando a aportar luz a un tema que surge.

Hamnet es, además, un ejercicio de delicadeza, de intimidad, de cercanía. La voz propia y reconocible de una autora capaz de trasmitir muchas emociones de un modo aparentemente sencillo y muy sutil. Ambas cosas acaban creando una conexión con la historia. Cuando piensas que no es para tanto, que la novela no te sorprende, te das cuenta de que O´Farrell te ha llevado a su terreno y estás sufriendo al igual que Agnes, al igual que Hamnet.

Si habéis leído a la autora os va a encantar. Si no, es una muy buena opción para empezar con ella.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Tiene que ser aquí.
– La primera mano que sostuvo la mía.
Pros – Directa y aparentemente sencilla.
– La sutileza y sencillez en toda la historia.
Contras – El inicio puede resultar un poco lento.

Namaste.

Autor, Bargate, Literatura

No mamá, no, Verity Bargate

No mamá, no fue un título que me recomendaron por alguna red social y que anoté fiándome y curiosa por lo que decían. Los Reyes me lo trajeron a casa y enseguida lo escogí como mi próxima lectura, animada también por ser un libro corto, de los que se leen en una tarde.

Lo leí, no me disgustó y lo dejé en el estante de reseñar.

Ahí se ha quedado semanas, una tras otra, un mes y otro.

Y me di cuenta de que cuando me ponía a escribir una reseña lo que me ocurría es que, en realidad, no tenía nada que decir de este libro. Porque, sorprendentemente, nada ha quedado en mi memoria de él, más que las citas que anoté en mi cuaderno:

Igual que muchas veces es un error volver a un lugar donde una ha sido feliz, a veces incluso hablar de esos tiempos puede ser un error: el negro presente parece todavía más negro por contraste. Entonces empezaba a pensar así; ahora estoy completamente segura.

Página 122

Lo ojeo, releo algún fragmento y nada se me enciende en el cerebro. A veces pienso si puede ser porque no esté lo suficientemente concentrada como para retener la información que leo, o bien que al leer mucho cada libro que leo se difumina… Pero luego recuerdo que no: que puedo recordar determinadas escenas que leí el año pasado o hace cinco o hace diez. Porque me marcaron, porque el autor captó mi atención, porque me dejaron huella.

Cuando leo un libro que no me gusta, ya sé que saldrá un despelleje, y también qué contaré; qué aspectos no me han cuadrado, por temática o estilo. Pero claro, leer un libro del que no sabes decir NADA tres meses después es mucho peor: la indiferencia suprema de no haber aguantado ni un año en mi memoria, darse cuenta de que si tres meses después no sé qué decir de esta historia, de aquí a cinco años imaginaos.

En mi memoria No mamá, no se emparenta con Tienes que mirar de Anna Starobinets pero de una forma mucho más fría, menos emocional, a medio gas.

No siempre se acierta, no pasa nada. Aún así me sigue dando la misma rabia que la primera vez.

Namaste.

IMM

IMM (71)

Os dejo las últimas adquisiciones de estas semanas. Como podéis comprobar he caído bastante:

  • La guardia, Niko Kavadias (Trotalibros Editorial, 2021). El primer libro de la editorial de Jan, que nos plantea una historia de marinos que tiene mucha relación con la Odisea de Homero.
  • Canción, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide). El guatemalteco me ganó con  El boxeador polaco y de él después he leído Monasterio  José …. organizó una presentación virtual con el autor a la que tuve el privilegio de asistir y me acabó ganando. Hay mentes de las que uno querría saber y leer eternamente y esta es una de ellas.
  • La llamada de Cthulhu, H. P. Lovecraft (Alma, 2017). No he leído a Lovecraft. Así que cuando lo dije alguien me regaló este ejemplar para que enmendara mi falta. Se admiten consejos de cómo se pronuncia Cthulhu.
  • Los pazos de Ulloa, Emilia Pablo Bazán (Alianza Editorial, 2020). Fue Jan quien lo puso por las nubes y consiguió que adelantara a Pardo Bazán en la lista de los libros pendientes. Qué mejor que hacerlo este año, conmemorativo de su centenario.
  • Hierba mora, Teresa Moure (Hoja de Lata, 2021). Preciosa portada, ensalzada por la crítica (Premio de la Crítica de las letras gallegas, entre otros), una historia de mujeres de épocas distintas con pinta de delicada y sutil.

  • Hamnet, Maggie O´Farrell (Libros del Asteroide, 2021). Hay varios autores a los que sigo cada vez que se publica algo de ellos y Maggie O´Farrell es una de las indiscutibles. Por aquí ya han pasado Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía y Sigo aquí. Estaba claro que iba a hacerme con este título en cuanto lo publicaran, estoy deseando leerlo.
  • Las cuatro novelas, Félix Romeo (Plot Ediciones, 2020). Hacía mucho, mucho tiempo que buscaba alguna de las novelas de Félix Romeo. En su día fue publicada por Anagrama, pero imposible de encontrar. Por suerte Plot Ediciones ha decidido reeditarlo. Incluye las cuatro novelas del zaragozano: Dibujos animados (1994), Discotheque (2001), Amarillo (2008) y Noche de enamorados (2012).
  • El palacio de hielo, Tarjei Vesaas (Trotalibros Editorial, 2021). Una de mis lecturas actuales de la que os hablaré muy pronto. La historia de dos niñas en un pequeño pueblo noruego.
  • Leviatán, Paul Auster (Anagrama, 2021). Leí este libro hace mucho tiempo, prestado de la biblioteca. Me gustó mucho en su día y tenía pensado releerlo, así que cuando vi esta edición quise hacerme con ella. Si os gusta Auster no os perdáis varias de las nuevas ediciones de sus títulos más representativos.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros en el inicio de este año? ¿Algún título que estéis esperando que se publique?

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2021

La tradicional entrada que no se suele cumplir. Lo sé.

Mi propósito este año: intentar alejarme de novedades y leer mucho de lo bueno que tengo en casa. Este año sí que me lo creo. Veremos si en diciembre puedo decir lo mismo.

Como es tradicional, os dejo el listado de 10 libros que tengo intención de leer durante este año. Sí, varios títulos los habéis visto ya en listado de años pasados.

  1. Ilíada, Homero.
  2. Middlemarch, George Eliot.
  3. Manuscrito encontrado en Zaragoza, Jan Potocki.
  4. Las horas, Michael Cunningham.
  5. El día del Watusi, Francisco Casavella.
  6. Una habitación propia, Virginia Woolf.
  7. Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt.
  8. El obsceno pájaro de la noche, José Donoso.
  9.  Uno de Stefan Zweig, por determinar: El legado de Europa o El mundo de ayer.
  10. Por determinar. ¿Podría ser la Divina Comedia de Dante?

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito lector? ¿Os habéis hecho alguna lista de libros que queréis leer sí o sí este año? ¿Me recomendáis algún libro para rellenar el décimo lugar?

Namaste.

Literatura

Mi año de descanso y relajación, Otessa Moshfeld

Como os adelanté en la entrada anterior, no conocía a esta autora, pero de repente las redes se llenaron de esta autora y las opiniones positivas, en concreto la de Sergio, me animó a leerlo. Así que, como tantas otras veces, caí.

Mi año de descanso y relajación comienza así:

Cada vez que me despertaba, de día o de noche, me arrastraba por el luminoso vestíbulo de mármol de mi edificio y subía por la calle y doblaba la esquina donde había un colmado que no cerraba nunca.

Página 11

Nuestra protagonista es una joven que decide encerrarse en su piso de Nueva York porque quiere dormir y descansar. Por su propia voluntad y ayudada por una herencia recién recibida decide pasar sus días viendo la televisión, durmiendo muchas horas y tomando fármacos que la mantienen en un estado alejado de la realidad.

He llegado a saber que el rechazo es el único antídoto para el autoengaño.

Página 141

La novela es entretenida, amena, de ese tipo de libros con los que lees dos páginas y acabas leyendo un tercio. Plantea situaciones que llaman a la reflexión: la soledad y la depresión por mencionar dos.

La cuestión para mí es que eso no me parece suficiente como para mantener mi atención o para recomendar una lectura. Espero que la historia me despierte algún tipo de sensación o sentimiento, ya sea por las reflexiones o por empatía con los personajes. No es el caso.

Lo único que Moshfegh propone como elemento diferenciador es un arma de doble filo, ya que lo mismo que es distintivo respecto a otras historias de jóvenes perdidos es eso que hemos vivido en nuestras propias carnes la pasada primavera. Con diferencias, por supuesto, dado que mientras que la protagonista de Mi año de descanso y relajación lo hace por voluntad propia y en lugar de en 2020 está en el año 2000, así que cambiemos Netflix por VHS y ya casi estaría.

Así, la propia trama habría sido menos interesante antes de 2020, pero también después de pasar 2020. En primer lugar porque antes nos habría parecido aburrida, sin nudo, repetitiva, sin nada que suceda. Después, sería comparable con cómo pasamos nosotros nuestra reclusión forzada, sin duda bastante más activo que la vida de nuestra protagonista, que lo único que busca es dormir.

En fin, que para mí este libro es un no, y que para demostrarlo no hay más que tratar de recordar si este título que hemos leído tan recientemente ya casi ha desaparecido de nuestra memoria. Imaginaos dentro de un año.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Entretenido. Se lee rápido.

Contras

  • Para mí sin trasfondo. Esperaba más.

Namaste.