IMM, Literatura

IMM (32)

Ha pasado ya mucho tiempo desde el último IMM. Sin embargo, y debido a que he sido una buena chica y me abstengo de comprar libros, os traigo el siguiente lote de libros que acaban de llegar a mi estantería:

IMM 32

¿Qué me quieres, amor?, Manuel Rivas. Adquisición gratuita debido al expurgo de una de las bibliotecas que frecuento (sí, qué pasa, frecuento más de una). Junto con el libro de Lobo Antunes me llamaron la atención lo suficiente como para llevármelos a casa. Es cierto que uno de los relatos que se incluyen en esta obra, La lengua de las mariposas, ya lo conozco. Supongo que muchos de vosotros también habréis visto en más de una ocasión la película homónima.

Del color de la leche, Nell Leyshon. Préstamo y descubrimiento de las manos de Pedro. Un libro del que sabía poco, que me acerqué con desconfianza… y no digo más. En breve la reseña.

La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges. El último libro del escritor zaragozano. Gracias a Tusquets.

No entres tan deprisa…, António Lobo Antunes. Creo que fue en el Café Literario donde leí por primera vez el nombre de este autor. Lo vi en el montón del expurgo y se vino para casa.

Todo lo que hay, James Salter. Cómo son las cosas. Salter es uno de esos autores que he oído recomendar mil veces. Comentándolo con Pedro, fue él quien decidió comprar uno de sus títulos para probar. Después me lo prestó. Creo que voy a tener que pasarle mi lista de pendientes para ver si me va resolviendo la jugada.

Charles Dickens, Claire Tomalin. Ganado en el sorteo de Cargada de libros. La suerte me sonríe y pude hacerme con este título tan apetitoso de la que se considera la mejor biografía del británico. ¡Gracias Laura!

Esto es todo por el momento. Ojalá mantenga mi propósito de no adquirir más libros pero vistas las novedades de septiembre no puedo asegurar nada (un nuevo Marías, un nuevo Cărtărescu…).

Mientras tanto, disfrutad de vuestras lecturas, que ya huelen a otoño. ¿O son mis ganas?

Namaste.

Autor, Delisle, Literatura

Pyongyang, Guy Delisle

Tras leer Crónicas de Jerusalén, no pude evitar escoger otro de los cómics de Delisle en una de visitas a la biblioteca.

PyongyangOtro país, otra experiencia, Pyongyang mantiene los trazos sencillos y el limpio dibujo del resto de sus obras. Sin embargo, cambia tanto el país como el momento en el que lo visita.

Corea del Norte, el extraño país que vive sumido en una dictadura desde hace ya mucho tiempo, un lugar en el que hay que rendir pleitesía a un líder extraño y ajeno para cualquiera que no se haya criado en aquélla sociedad. Cómo no acercarse a curiosear la opinión del dibujante ante tamaño reto.

Quizá porque ya venía con la experiencia de Jerusalén, donde el autor puede reflejar tanto lo grande como lo pequeño, esperaba otra cosa. Aquí simplemente se queda en lo que le sucede a un ciudadano de a pie ante las distintas situaciones que se le plantean, esto es, una muestra anecdótica del día a día de un occidental en en el país. Esperaba que hubiera una reflexión, de cómo se llegó a dicha situación, algo de contexto histórico o visos de ponerse en el lugar de los norcoreanos. Sin embargo, nada de esto aparece. Lo único que he llegado a ver, muy a mi pesar, es una serie de tufillo generalista que no me gusta nada de nada. Una especie de prejuicio velado o de comentarios simplificadores que, en el mejor de los casos rozan el estereotipo y en el peor llegan al racismo más chabacano.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Es curioso saber cómo sería ir a uno de esos países que no pisaría jamás.

  • Se lee de corrido.

Contras

  • Extremadamente simplista.

Namaste.

Autor, Literatura, Van Rysselberghe

Hace cuarenta años, Maria van Rysselberghe

Hace-cuarenta-anos-marca-rojaErrata naturae es una de esas editoriales pequeñas que se caracteriza por no dejarnos indiferentes al traernos pequeños libros que narran grandes historias. Hace cuarenta años es uno de ellos. Una historia de amor imposible entre dos personas casadas, y el perfecto reflejo de una relación mostrada a través de un estilo puramente poético, donde se transmite cada unas de las miradas y de los sentimientos, de las dudas y las incertidumbres.

A pesar de que la información de los personajes es escasa, la autora consigue que empaticemos con los dos personajes protagonistas. Así, y con un fuerte olor al Mar del Norte en el que transcurre la historia, conocemos una relación que se adorna con multitud de frases de Flaubert, que destila una melancolía a priori impropia de una historia de amor pero que le aporta el complemento perfecto para cerrar una historia que resulta triste y bonita a la vez.

Tu imagen siempre llega como una ligera niebla.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La poética forma de describir la historia. Las citas de Flaubert.

Contras

  • Os recomiendo que no leáis la sinopsis. Creo que cuenta demasiado.

Namaste.

Autor, Echenoz, Literatura

14, Jean Echenoz

El 28 de julio de 1914, hace hoy 100 años, comenzaba la Gran Guerra. El conflicto bélico que marcaría un antes y un después en la historia del siglo XX. Un evento, al que, pasados las décadas eclipsaría la Segunda Guerra Mundial, el bárbaro epílogo de un enfrentamiento que había comenzado mucho antes.

14-marca-aguaPrecisamente con ese objetivo, el de conocer y leer algo más de la Primera Guerra Mundial, me apunté al reto de Eva, como acicate para leer el inmenso tocho que es La caída de los gigantes, de Ken Follett. Sin embargo, quiso el destino que Pedro me prestara 14, de Jean Echenoz, así que decidí leerlo de inmediato.

14 es un relato muy breve de la Primera Guerra Mundial. No esperéis grandes párrafos y descripciones, porque más bien es una historia de pinceladas, de detalles y de silencios, en el que Echenoz narra poco del conflicto y mucho de sus consecuencias. Los diálogos desaparecen, pero por ello la historia no pierde empaque, más bien al contrario. Es uno de esos libros en los que más que ver, uno huele, y más que escuchar uno siente.

Para ello el autor escoge a cuatros amigos franceses. Cuatro jóvenes que marchan al frente en un conflicto que esperan no dure más de un mes. El entusiasmo por lo desconocido, la ilusión por convertirse en héroe dan paso a otros sentimientos más mundanos. Al mismo tiempo el autor narra la ausencia y soledad del que se queda atrás, el silencio errático de una ciudad que intenta continuar temiéndose lo peor.

14 es un relato esquelético hecho adrede. ¿Para qué apabullar con detalles? ¿Para qué describir la inmundicia, el dolor y la muerte? ¿Qué sentido tiene acumular adjetivos para describir una guerra? Para Echenoz, no merece la pena. Sería repetirse, ahondar en lo que ya sabemos. Sin embargo, lo que sí puede hacer es contarnos las consecuencias en las personas, en las sociedades, hablar del vacío y de la inercia, comprimir todas esas sensaciones en una historia de menos de cien páginas pero que cala como una de 500. Echenoz es un francés inteligente, uno de esos que sabe que el lector conoce mucho, quizá demasiado. Porque ha visto documentales y películas, ha leído libros y novelas gráficas. Sabe de la brutalidad en una guerra. Así que mejor escoger otra estrategia: la de la psicología y las sensaciones. El miedo del superviviente al desconocer si el familiar va a volver, su realidad al no encontrar qué comer. La inercia del soldado que aguanta lo que le echen, esperando a volver a casa lo antes posible. La duda del futuro y la incertidumbre del presente.

Si Patrick Modiano escribiera libros de guerra, le podría haber salido perfectamente este. Pero para eso ya está Jean Echenoz.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El efectivo estilo del autor: con unas pocas frases nos mete en situación.

Contras

  • Puede resultar demasiado superficial en el sentido que no profundiza en las tramas de la historia.

Namaste.

Autor, Literatura, Vasconcelos

Vamos a calentar el sol, José Mauro de Vascondelos

Vamos a calentar el sol es el título de la novela de José Mauro de Vasconcelos, al que posiblemente recordaréis por otro de sus libros: Mi planta de naranja lima.

Vamos-a-calentar-el-SolDe nuevo nos encontramos con Zezé, el niño brasileño que quería ser poeta pero que a la vez llevaba el diablo en el cuerpo. La trama se centra en las situaciones que le ocurren cuando se muda a otra ciudad, alejado del ambiente en el que ha pasado su niñez. Y es que su familia ha decidido que, con objeto de obtener una mejor educación, viva con una familia que pueda costearlo, lejos de su ciudad natal y de su entorno conocido.

Además del cambio de ambiente, han pasado unos cuantos años, por lo que nuestro protagonista se encuentra a medio cambio entre la niñez y la edad adulta. Aunque desde el inicio del libro vemos acciones típicamente infantiles, como las aventuras que le ocurren en la escuela o los encontronazos con su familia de acogida, conforme vamos pasando las páginas apreciamos sutiles diferencias sobre la visión que tiene del mundo que le rodea.

Lo fundamental es que Zezé ya no es el mismo. Si Mi planta de naranja lima se centra en su niñez y en su presente, Vamos a calentar el sol incluye otros temas: el miedo, la soledad o el amor, pasando por la incertidumbre y la amistad.

Sin duda, uno de los temas a destacar es el paso de la vida imaginativa e ilusoria que rodea al personaje principal. A través de amigos imaginarios, Zezé proyecta sus miedos y carencias, sus dudas y sus temores. Al final de la evolución en el libro tendrá que abandonar su seguro mundo infantil para abrirse paso a un desconocido lugar en el que tendrá que desenvolversepor sí solo.

Otros dos temas a destacar son la amistad y el amor, que aparecen fundamentalmente al final de la novela, justo cuando nos encontramos el siguiente fragmento:

Guardamos silencio un instante y yo no sabía si el “noviazgo” de los otros sería diferente al nuestro, si hablarían de otras cosas. Sólo sé que yo me sentía el hombre más feliz del mundo junto a Dolores. Eso debía de ser la felicidad: charlar de tonterías agradables.

Más complejo y tierno desde otro punto de vista, aparecen otras sensaciones, como la nostalgia y el recuerdo de aquéllos momentos por los que todos hemos pasado:

Es el tiempo, o nosotros mismos, porque el tiempo no existe, somos nosotros los que pasamos y, como pasamos, ha llegado la hora de partir.

En definitiva, un libro muy entretenido, que nos traslada a épocas en las que todo era nuevo y excitante, momentos en los que un verano era una eternidad, en la que todo parecía para siempre. A la vez, se trata de una historia que invita a la reflexión de esas ideas que nos parecen absurdas, pero que, como aparece en la cita del final del libro de Jean-Jacques Rousseau:

La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.

Uno de esos libros que, cosas de las coincidencias, asociaré con la música. Exactamente con las notas del Para Elisa de Beethoven que sonaba mientras estaba leyendo las últimas líneas.

Namaste.

Sorteo

Sorteo quinto aniversario

banner-lateral-cuadrado¡Por fin! ¡Aquí está! Para celebrar el quinto aniversario de este espacio quiero compartir con todos vosotros la oportunidad de ganar unos libros con los que disfrutar este verano…

Así que coincidiendo que son 5 años los que llevo por estos lares, serán 5 los ganadores. De esta forma estará el premio más repartido, porque cada uno de ellos se llevarán 3 libros seleccionados de esta pila:

 5-aniversario-todos2

¿Cómo participar?

Simplemente tienes que dejar un comentario en esta entrada diciendo que participas. Por ello recibirás una papeleta de participación.

Pero, ¡atento! Puedes recibir más papeletas teniendo lo siguiente en cuenta:

  • ¿Estás suscrito al blog y las actualizaciones te llegan al mail? Entonces te mereces 10 puntos.
  • ¿Me sigues en twitter o facebook? Dos puntos por cada una que sigas.
  • Si te llevas el banner a tu blog, 10 puntos.
  • Si estás en el top de comentaristas, te llevas otros 10 puntos.

1. Icíar.
2. Isi.
3. Loque
4. Dolmar
5. Bartleby.

¿Qué hacer a continuación?

Suma tus puntos y mándame un mail con el resultado, así como los enlaces a los links correspondientes (o al menos vuestro nombre de usuario).

Plazo

Tenéis hasta el día 20 de julio para apuntaros. Posteriormente realizaré el sorteo a través de random.org. Los ganadores podrán decidir el lote que quieren recibir en casa. Publicaré los ganadores y según la prioridad irán eligiendo.

Premios

Podéis ganar uno de esos 5 lotes (pinchar para agrandar)

Lotes-tampon

Lote 1

  • Un estado de malestar, Joaquín Berges.
  • Vamos a calentar el sol, José Mauro de Vasconcelos.
  • 100 poemas frugálicos, Herbert Abimorad.

Lote 2

  • Vive como puedas, Joaquín Berges.
  • Familia, Ba Jin.
  • El púgil sin sombra, Óscar Sotillos

Lote 3

  • La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges.
  • Amanecer, nadie y tú, Alberto Trinidad.
  • La ciudad, Mario Levrero.

Lote 4

  • La línea invisible del horizonte, Joaquín Berges.
  • ¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, Hillel Hankin.
  • Cáncer de piel, Roberto Vivero.

Lote 5

  • Ingrávida, Silvia Bono.
  • El club de los estrellados, Joaquín Berges.
  • Lo poco que sé de Glafcos Zrasakis, Vasilis Vasilicós.

El sorteo es válido sólo en España.

Todo esto no habría sido posible sin las siguientes editoriales colaboradoras:

Editoriales

De nuevo gracias a todos. Gracias por acompañarme en este camino.

¡Y suerte!

Namaste.

 

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (XVI): Manuel Rivas

Manuel Rivas (La Coruña, 1957): escritor, poeta y ensayista, comenzó con el periodismo y trabajó en diferentes medios de comunicación. Aunque se inició como poeta, su faceta más conocida es la narrativa, en la que destaca ¿Qué me quieres, amor? (1996), un conjunto de relatos que ganó fama cuando uno de ellos se llevó al cine: La lengua de las mariposas. Escritor en lengua gallega, ganó reconocimiento con El lápiz del carpintero (1998). Incluso se ha atrevido incluso con la novela negra Todo es silencio (2010).

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

Verano, de Coetzee. Aunque tengo a medas Memorias de prisión, de Alezander Berkman. Además estoy con la Poesía de Ferreira Gullar, un poeta brasileño muy interesante.

Vamos por partes. Coetzee: uno de los grandes pendientes que todo el mundo recomienda pero al que jamás he leído. Está justo al lado de Pynchon.
De Berkman poco sé. Indagando en la web dicen que sus memorias tienen un toque a lo Conde de Montecristo. Ferreira Gullar ni me sonaba, para qué os voy a engañar.

2.- Un libro que nos recomiendas.

El llano en llamas, de Juan Rulfo.

Vaya, recomienda a Rulfo pero en su faceta menos conocida. Quizá esperaba más Pedro Páramo. Precisamente El llano en llamas lo leí hace mucho tiempo, pero aunque recuerdo que me gustó no soy capaz de describir más. Creo que se merece una relectura.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Ramón del Valle-Inclán.

Touché. Por supuesto tenía que recomendar a un gallego, uno de esos escritores míticos de la historia de la literatura española. Su Luces de bohemia me gustó mucho en su día. Si no la conocéis os la recomiendo.

Un placer charlar con este autor. Cercano e interesante, animado y simpático. De esos que te invitan a seguir conversando, que se explayan en las respuestas y no le importa pensar y dudar, como buen gallego, claro. Tiene que ser un placer compartir con este señor un café en una terraza cualquiera.

Y vosotros, ¿habéis leído Verano de Coetzee? ¿Os gustó El llano en llamas o sois más de Pedro Páramo? ¿Conocéis la obra de Valle-Inclán?

Pasad un fantástico fin de semana.

Literatura

Bienvenido julio o algunas de mis lecturas veraniegas

Llegada esta época siempre me planteo los libros que quiero leer en verano. No es que en la época estival lea algo demasiado diferente que en invierno, ni que disponga de mucho más tiempo para leer, pero parece que es una tradición siempre que se acababan los exámenes, determinar cuáles iban a ser las próximas lecturas. Así que siguiendo la tradición, os dejo por aquí cinco libros que quiero leer. Sólo cinco. Los que no quiero dejar de leer.

  • Las bellas extranjeras, Mircea Cărtărescu. Lleva en la estantería bastante tiempo y llega el momento de leerlo. Tengo que admitir que lo he dejado estar porque quería disfrutarlo al máximo. Ya sabéis que me encanta este autor, así que lo he dejado para un momento en el que pueda dedicarle todo mi tiempo. Ha llegado el momento y lo leeré en cuanto acabe con un par con los que estoy a medias.
  • Olvidado Rey Gudú, Ana María Matute. La reciente muerte de la autora me ha recordado la deuda pendiente que tengo con ella, dado que aunque este libro lleva muchísimo tiempo en mi lista de pendientes, siempre me echa para atrás el tamaño del librito (que pasa de las mil páginas). En el Café Literario hemos organizado una lectura conjunta y no podía evitar animarme por fin a leerlo. Empezamos a mediados de mes, así que si os animáis, estaremos encantados de compartir opiniones.
  •  El señor Presidente, Miguel Ángel Asturias. En 2014 se celebran 40 años de la muerte del autor, por ese motivo me propuse leerlo. Buen homenaje para uno de esos libros que se incluyen siempre en los más recomendados de la literatura hispanoamericana. Ya era hora de que me pusiera con el guatemalteco.
  • La señora Dalloway, Virginia Woolf. Desde que leí la novela gráfica de Virginia Woolf, sentía que ya me tocaba adentrarme en el universo de la británica, así que he decidido que sea este verano. Tengo una versión en inglés que he de leer pero ya.
  • Las uvas de la ira, John Steinbeck. En su día me gustó mucho De ratones y hombres, así que espero que esta novela, que describen como bastante ardua, la disfrute tanto como aquélla y me dé tiempo a leerla este verano. No sé por qué tengo muchos prejuicios con ella, creo que me va a costar bastante… pero bueno, veremos a ver.

Y vosotros, ¿sabéis ya qué vais a leer este verano? ¿Dejáis para esta época libros más ligeritos o por el contrario os animáis con libros más densos?

Namaste.

Autor, Literatura

¡Melisande! ¿Qué son los sueños?, Hillel Halkin

Este es uno de esos libros que te entran por los ojos. Por la portada, por la abundancia de reseñas y opiniones positivas, como la de Devoradora de Libros. Hasta que, a decir verdad me topé con la de Mientrasleo, a la que no le acabó de convencer. Y entonces me entró la duda, la curiosidad de conocer qué me parecería a mí. Porque es cierto que se trata de una historia de amor, y que no soy demasiado seguidora de la temática amorosa, pero sin embargo necesitaba saber qué se escondía detrás de estas páginas. Aquí os traigo la reseña.

Melisande-marca-agua2¡Melisande! ¿Qué son los sueños? Tiene por título el nombre de un poema de Heinrich Heine que comienza como sigue:

¡Melisande! ¿Qué son los sueños?
¿Qué es la muerte? Algo en vano.
La verdad solo pertenece al amor,
y, siempre bella, yo te amo.

El narrador de la historia es Hoo, uno de los tres personajes principales que va recordando el pasado de forma fragmentada y sin cronología, en ocasiones contándoselo por carta a Mellie y en otras rememorándolo para sus adentros. El tercero que cierra el triángulo es Ricky.

Hoo, Ricky y Mellie coinciden en el instituto. Desde ese momento comienza una relación que durará muchos años, tantos como tiene una vida. Porque a pesar de que la historia comienza en la juventud, este es un relato eminentemente de la madurez, del desarrollo en la relación que mantienen, en su bifurcación y evolución a lo largo del tiempo.

Abundante nostalgia y melancolía a la vez que ternura en una novela donde lo más importante son esos lazos invisibles que se crean y se mantienen a lo largo de los años. Aquéllas personas importantes en la adolescencia marcarán un punto de inflexión en nuestra vida: en nuestro destino y nuestra felicidad.

¿Cuáles fueron nuestros mejores momentos?
¿Cuándo mostramos nuestra mayor intensidad? ¿No fue acaso cuando nos perdimos tan completamente en el juego que nos olvidamos de que eso es lo que era? ¿Realmente necesitamos que una voz sabia nos recuerde que no vemos más que imágenes en la pantalla?

Alejada de otras historias en las que el amor se plantea como una idílica relación de la juventud, Halkin apela a la madurez y al paso del tiempo para crear una novela mucho más compleja y por tanto mucho más real que algunas de las que podemos encontrar en el mercado editorial. Además, el autor es capaz de cambiar de registro, aportando al narrador diferentes matices a la hora de contar su historia, a la hora de reflejar cada uno de sus sentimientos. Una evolución lógica y normal en cada personaje pero que se convierte en algo complicado si tenemos en cuenta que el libro cuenta con apenas 200 páginas.

Destacable es, también la visión del amor en conjunto, como una acumulación de otras emociones, de errores y de aciertos, de detalles de todo tipo que, sin recurrir a la sensiblería como exageración ni como al resentimiento como excusa crea una visión polivalente de un tema muy complejo pero que en ocasiones se ha tomado muy a la ligera.

Creo que amarte es la única razón por la que temo envejecer.

Sinceramente me ha parecido una delicia de libro, por la fuerte relación de los personajes, cada una de las etapas de su vida, el cambio en la visión, la propia filosofía y las referencias literarias que incluye en cada una de sus líneas y porque más allá de una historia de amor, es una de esas novelas que nos dan pena terminar, del tipo que te dejan poso. Una sensación, un encogimiento en el corazón, un toque en el alma, un suspiro al terminar un capítulo. Lo justo para darse cuenta de varias cosas: la primera, que es un libro que releería sin dudar. La segunda, que lo recomendaré siempre que pueda. Y ya que estamos, una más. Que las historias vívidas, profundas y reales no son tan fáciles de encontrar. Así que cuando te encuentras una de ella en las narices una no puede evitar sonreír.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El modo en el que refleja la relación amorosa. Complejo y profundo.

  • Estilo poético con múltiples referencias filosóficas y literarias.

Contras

  • Los saltos temporales pueden dificultar la lectura.
  • Hay que respirar hondo. Muchas veces.

Namaste.

Autor, Lem, Literatura

Máscara, Stanislaw Lem

Tengo que reconocer que yo era de las que pensaba que por definición un relato necesariamente ha de resultar más liviano, menos denso y más rápido en la lectura que una novela. Simplemente por una cuestión de longitud, ya que en pocas páginas no se puede llegar a un nivel de profundidad como en el de una novela larga.

Después llegó Lem y desbarató esa teoría.

Empecé Máscara con el convencimiento de que lo leería en un corto período de tiempo, de que leería cuando quisiera evitar otras lecturas más lentas. Enseguida me di cuenta de que me equivocaba completamente.

En primer lugar porque el comienzo es un poco lento hasta que nos familiarizamos con el estilo del autor. La rata en el laberinto, el relato con el que abre esta edición, resulta algo extraño. Sin embargo, cuando llegué al tercero El amigo, toqué un punto de inflexión. Pude conectar mejor con la trama y con la historia en sí, con esos personajes obsesionados con un aparato inquietante. Se hace más amable por los diálogos y los silencios entre los protagonistas.

Como bien se adelanta en la introducción, los relatos difieren mucho entre sí. Sin embargo, algo tienen en común: la ciencia-ficción. Una ciencia pura, que en muchos de ellos resulta ardua y compleja, pero absolutamente matemática. Sorprende encontrar a un autor que pueda hablar de temas tan complejos desde un punto de vista literario sin ese punto de vista didáctico que abunda en otros escritos.

Absolutamente inteligente y analítico, el autor polaco describe y detalla, analiza y califica. Lo hace de un modo apabullante y exacto, elige la palabra justa en el momento oportuno. Es una de esas lecturas que hay que ver en perspectiva, porque resulta como un cuadro del impresionismo. De cerca son pinceladas y esbozos, adjetivos y adverbios, pero conforme nos vamos alejando apreciamos la tupida red de un universo complejo, en el que cabe de todo, desde la explicación científica hasta la sátira o el humor que roza lo absurdo. Hay filosofía, hay seres de otro mundo, hay tantas cosas que uno tiene la sensación de que con esta obra es necesaria una relectura, una pausada, absorbiendo cada palabra, recreándose en cada frase. Porque Lem es un escritor inteligentísimo, de los que no dejan nada al azar, de los que trillan su obra hasta que queda lo más pura posible. Y eso se nota y puede resultar demasiado. Tan puro que corta, como cuando uno toma una bocanada de aire en una montaña. Tan puro que cuesta respirar.

No es una lectura fácil, pero sí que es de esas lecturas que calan. A fin de cuentas no hace más falta que abrir una página al azar y encontrarse con este diálogo correspondiente al relato El martillo:

  • ¿Cuál es tu recuerdo más remoto?
  • De la infancia, ¿verdad?
  • No, en serio. Di
  • No puedo decírtelo.
  • ¿Otra vez quieres hacerte el misterioso?
  • No. Antes de que me llenaran con un contenido lingüístico, antes de que me atiborraran con diccionarios, gramáticas, bibliotecas, yo ya era operativo. En cuanto al contenido, estaba vacío y resultaba completamente “inhumano”, pero me sometieron a diversas pruebas, lo que llamaron “el arranque eléctrico”. Estos son mis recuerdos más remotos, pero no hay palabras para describirlos.
  • ¿Sentías algo?
  • Sí.
  • ¿Podías oler? ¿Ver, quizás?
  • Por supuesto, pero no de forma conceptual. Era como si hiciera cosas por hacerlas, pero sin que ello perjudicase la riqueza y belleza de mis experiencias sensoriales. De vez en cuando, procuro regresar a aquellas sensaciones, aunque cada vez me resulta más difícil. Entonces me sentía grande. Ahora, en cambio, no. Me llenaba un único y pequeño afán, un impulso que se extendía desde mí y a mí regresaba por medio de infinitas variaciones, y podía hacer lo que quisiera con él. Me encantaría explicártelo, si fuera posible. ¿Has visto a las libélulas dar vueltas bajo el sol, por encima del agua?

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • Lolita, Vladimir Navokov. (No por el tema sino por el estilo del autor)

Pros

  • El uso de cada palabra.

  • Lo inmenso del universo que crea. La variedad de temas.

Contras

  • Denso, sobre todo al principio.

Namaste.