Autor, Literatura, Mcewan

Expiación, Ian McEwan

Soy de las que piensan que la mejor forma de acercarse a un libro es conociendo muy poco de él. Y eso es porque con libros de los que me hablaron muy bien me he llevado grandes decepciones. Pero con libros de los que apenas sé nada, me he llevado muchas sorpresas. Esta es una de ellas.

 

Expiación, de Ian McEwanVerano de 1935, casa de campo de los Tallis, cerca de Londres. McEwan nos presenta a una familia con tres hijos a los que iremos conociendo poco a poco. La llegada de unos primos y el regreso del hermano mayor se perfilan como punto de partida de una historia caracterizada por su visión de estar por casa: con los habituales entretenimientos y quehaceres de varias personas que están de vacaciones.

 

No voy a negar que el comienzo es lo más arduo, quizá no pasan demasiadas cosas, porque McEwan está pendiente de enseñarnos los paisajes, los detalles y las personalidades de cada uno de los presentes. Y lo hace de un modo elegante y a la vez vigoroso, exacto, con un gran uso de los adjetivos:

 

Al atardecer, nubes altas en el cielo del oeste formaron una fina capa amarilla que se fue adensando según avanzaba la hora y luego se espesó, hasta que un fulgor filtrado de color naranja se cernió sobre las frondas gigantescas de los árboles del parque; las hojas se tornaron de un tono pardo de almendra, y de un color negro aceitoso las ramas entrevistas entre el follaje, y las hierbas secas cobraron la tonalidad del cielo. Un pintor fauve consagrado a la búsqueda de colores imposibles podría haber imaginado un paisaje así, en especial cuando el cielo y la tierra adquirieron un esplendor rojizo, y los troncos hinchados de robles vetustos se volvieron tan negros que empezaron a parecer azules. Aunque el sol, al ponerse, se había atenuado, la temperatura parecía aumentar porque ya no soplaba la brisa que había proporcionado un débil alivio a lo largo del día, y el aire estaba ahora inmóvil y cargado.

 

Pero es que el truco reside en que McEwan actúa como un prestidigitador: nos hace mirar a un lado mientras nos oculta algo que pasará después.

 

Miramos una mano, la que creemos que nos esconde algo, la que no sabemos a dónde llegará, el porqué del título de la obra. Pero la que actúa es la otra, y es esa la que desarrolla la trama, la que consigue que los personajes tengan vida propia y se conviertan en reales, la que nos hace que nos pongamos en su lugar, la que le da fuerza a la historia. Conocemos los traumas, las inseguridades y los miedos de los personajes y nos vamos internando en una historia mágica, que huele a Jane Austen pero que sabe a algo diferente.

 

Llegados a este punto, McEwan cambia a un estilo más aséptico y nos traslada a la guerra, con la agonía de la incertidumbre, el pánico a la muerte y las ansias de supervivencia. Posteriormente nos cuenta la historia de los que se han quedado, el caos de un más que nunca, gris Londres que se mantiene a la espera de noticias sobre el frente.

 

Y finalmente, con la mano que no estábamos mirando, McEwan pone la guinda, une las historias para acabar dejando al lector con la boca abierta, releyendo las últimas páginas sin poder creerse que acabe de terminar este magnífico libro.

 

Así pues, un gran descubrimiento. Uno de los mejores libros que he leído este año y que no me cansaré de recomendar.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Sentido y sensibilidad, Jane Austen.
Pros
  • El estilo de McEwan: fuerza y elegancia unida en una novela.
  • La credibilidad de los personajes y de la historia en general.
Contras
  • La crueldad derivada de la ignorancia.
  • La manía del editor de cambiar la portada cuando hay una adaptación.
Versión cinematográfica
  • Pierde la gracia del libro, que es el estilo del autor. ¡Leed primero la novela!

  • El protagonista, muy acertado. Sólo con sus fijos ojos azules ya es creíble. La música buena. Knigthley un poco floja.

Namaste.

IMM

IMM prenavideño

A veces tengo la sensación de que nos leemos las mentes. Desde hace tiempo tenía pensado hacer un IMM, y de repente veo que prácticamente todos los blogs que sigo han hecho uno. No sé si será coincidencia, ansia pura o espíritu consumista, pero el resultado es el mismo: muchos libros y el Plan Infinito venga a crecer y crecer.

Los amigos de Libros y Literatura me han enviado los siguientes (de paso os recuerdo que tienen en funcionamiento un concurso muy muy jugoso en el que todavía estáis a tiempo de participar):

La enciclopedia de Lost, la novela de Genji  y "El cuaderno gris"
La enciclopedia de Lost, la novela de Genji y «El cuaderno gris»
  • La enciclopedia oficial de Perdidos. Como ya comenté en mi lista de deseos navideña, lo quería. «Pedid y se os concederá». Ya la he estado leyendo y no tengo más que buenas palabras. Eso sí, solo aptas para fans de la serie. 🙂
  • La novela de Genji. Musaraki Shikibu. En dos tomos de la editorial Austral. Aunque creo que no se aprecia bien, las portadas son muy bonitas. Tengo ganas de adentrarme en ellos.
  • El cuaderno gris, Josep Pla. Es el que estoy leyendo actualmente, y estoy un poco… abrumada con lo bueno que es.

Los siguientes libros los compré hace casi un mes. Al final he conseguido sacarlos de sus baldas y enseñároslos:

Adquisiciones: Vargas Llosa, Poe y Balzac
Adquisiciones: Vargas Llosa, Poe y Balzac
  • La casa verde, de Mario Vargas Llosa. De la edición de Alfaguara, que ya os comenté en otro IMM, tengo  una tendencia enorme a llevarme cualquier libro que sea de esa edición. No sé cuántos más habrá…

  • Cuentos completos de Edgar Allan Poe. Una edición de Edhasa, una traducción de Julio Cortázar, un autor que faltaba en mi biblioteca y encima aparece un gato en la portada. ¿¿Cómo NO iba a llevármelo?? (y luego busqué  y busqué más obras de esta edición y me quedé con las ganas).

  • Eugenia Grandet y Papá Goriot. Honoré de Balzac. Me pasó igual que con el de Poe. Buena edición, buen precio, autor en mi lista…

Libros prestados, cortesía de Pedro, más una última adquisición:

Préstamos: Murakami, Fo, Padura

  • Tokio blues, Haruki Murakami. Una de las novelas de las que mejor se habla. Espero que no me decepcione. 🙂
  • La neblina del ayer. Leonardo Padura. Una novela negra ambientada (¡sorpresa!) en La Habana de los noventa. Muy distinto a lo que estamos acostumbrados. En cuanto pueda os cuelgo la reseña. (Gracias, Aramys, por darme el empujón para empezarlo, ¡por fin encuentro utilidad a twitter!)

Pila de libros

Me planteo la misma pregunta que R.: ¿serán las últimas adquisiciones de este 2010? No lo sé, pero  lo que sí que tengo claro es que con un poco de suerte habrá que hacer otro para enseñar los (montones de) libros que nos regalen por Navidad, ¿verdad? 😉

 

EDICIÓN:

Gracias a Popular Libros acaba de llegarme uno de los que tenía muchas muchas ganas…

¡¡Me voy ahora mismo a empezarlo!!

Namaste.

Autor, Literatura, Nothomb

Ni de Eva ni de Adán, Amélie Nothomb.

Tenía muchas ganas de leer este libro en concreto de Nothom: de un lado porque me sirve como libro para el RETO y de otro porque he leído muy buenas críticas. Entre ellas las de: Jesús, Isi y Elwen.

Ni de Eva ni de Adán, Amélie Nothomb

Si en Estupor y temblores la autora belga nos contaba sus periplos en una enorme empresa nipona, en este caso nos narra la situación que vivió anteriormente: su romance con un muchacho japonés que conoce al darle clases de francés.

 

Los contrastes entre culturas, la diferente visión que se tiene del mundo en uno y otro caso son algunos de los temas que Nothom trata, pero desde un punto de vista sincero, jocoso y divertido.

 

 

Encontramos un ejemplo de la diferencia de culturas en el siguiente fragmento:

 

La señora esperó a que se restableciera el silencio para declarar con una sonrisa:

– ¿Por qué te esfuerzas tanto en parecer distinguida cuando con un rostro tan expresivo nunca serás una dama?

 

Es esta forma de narrar la que invita al lector a continuar leyendo, a internarse en un relato hilarante, y en muchos casos surrealista. Sin embargo, ese ápice de humor enmascara situaciones muy reales, en las que nos vemos envueltos con frecuencia.

 

¿Por qué no podía librarme de la convicción de estar siendo vigilada por una cámara? La impresión de ojo invisible me acompañaba. Le hice muecas al techo, y luego a las paredes: no ocurrió nada. El enemigo era astuto y fingía no inmutarse ante mi mala conducta. Cuidado.

 

 

Que la autora es un personaje singular ya lo sabíamos, habida cuenta de las situaciones estrafalarias que ella misma provoca. Esto, junto con la facilidad que tiene de hacer que lector de un lado, se ría de la situación, y de otro, la entienda, es lo que hace de esta pequeña novela autobiográfica un gran modo de pasar el tiempo y una forma perfecta de mantener un paréntesis entre novelas más largas y serias.

 

Con este libro, Nothomb me ha convencido. Quizá sea porque en el fondo me veo identificada con ella, quizá porque me lo paso muy bien leyendo sus historias…  Soy consciente de que a partir de ahora procuraré leer todos y cada uno de sus libros. Qué se le va a hacer… 🙂

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo de la autora: ameno, jocoso y divertido.
  • La fantástica edición de Compactos de Anagrama: ¡rojo!
Contras
  • Quizás el final. Aunque considero que no podría terminar de mejor forma.

 

 

Namaste.

Autor, Lapidus, Literatura

Dinero fácil, Jens Lapidus.

Como comenté hace ya algún tiempo, Niebla espesa me prestó esta novela.

(Habéis acertado: autor sueco, trilogía y novela negra).

 

Primera parte de la Trilogía de Estocolmo
Dinero fácil, de Jens Lapidus

El relato corre a cargo de tres personajes muy diferentes pero que coinciden en una cosa: los tres cometen delitos. Los tres son “malos”. Los tres personajes acaban coincidiendo por algún tema. Al fin y al cabo los tres son supervivientes de los bajos fondos de Estocolmo.

 

Si en otras novelas hay un personaje bueno (un detective, un policía o un periodista), aquí no los hay. De este modo, se rompe el binomio malos-buenos que suele existir en todas las novelas negras. Esa es la novedad de Dinero fácil y con lo que juega Lapidus: los protagonistas son del bando de los delincuentes. La única representación del lado de los buenos son los diversos documentos que nos va presentando el autor: una sentencia de un juzgado, una declaración de un testigo o un proyecto de infiltración.

 

Un inmigrante chileno, un serbio mafioso y un estudiante que trata de incluirse en la jet set serán los narradores de esta novela. El mafioso es un personaje más plano: quiere a su hija y tal, pero no deja de ser mafioso. El chileno a bote pronto cae bien: se ha visto arrastrado a la delincuencia por un ambiente complicado: pobreza y violencia.Pero el estudiante es harina de otro costal. Un niño bien, creado en un hogar normal y corriente de una pequeña ciudad de provincias que se muda a Estocolmo para estudiar en la Universidad. Allí se empieza a relacionar con personas que gastan en un fin de semana lo que él gastaba en un año. A partir de ahí comienza la transformación. Este es el personaje que más me interesaba.

 

Sin embargo, el autor consigue darles la realidad suficiente como para que no resulten una mera caricatura de los malos a los que estamos acostumbrados. Porque en el mundo real, las personas no son todo o nada. Siempre hay matices.

 

El estilo de Lapidus es cortante, seco, duro, todo aristas. Creo que es la primera vez que leo un libro tan largo en el que apenas existan oraciones subordinadas o coordinadas. En muchos casos es necesario: bien habla algún personaje que no conoce demasiado bien el idioma o bien se narra una situación donde hay nerviosismo en el ambiente, como la siguiente:

 

A la izquierda corría un riachuelo. Pintoresco. Un puente. Árboles de hoja caduca. Sendero de gravilla. Un quiosco rojo. Parecía cerrado para el otoño, aunque se habían olvidado fuera el muñeco de los helados GB. Más adelante había tres edificios más grandes; entre ellos una extensión de gravilla. Carteles en los edificios. Antigua escuela. Antigua parroquia. Antigua casa del comendador. Una pareja de mediana edad entró en la escuela. Estaba en el sitio equivocado. Ahí no había casas de veraneo. Era un puto museo.

 

Pero en otros momentos, se hace simplón, pobre, sin complejidad, como si estuviera escribiendo alguien con el objetivo de crear en un guión publicitario. Además esta forma de escribir aunque es dinámica, no consigue que el lector se enganche al asunto.

 

Además, la edición de la novela no ayuda, porque hay montones de erratas:

 

Al fin y al cabo era muy extravertida.

 

Recordó: con tres años Lovisa solía abalanzandose corriendo escaleras abajo.

 

La traducción, en ocasiones, no es la adecuada:

 

La ropa: una camiseta gris. Pantis negros. Mini sobre ellos. Zapatos de tacón alto.

 

¿Alguien dice “Mini” para designar “Minifalda”? De momento no he conocido a nadie. Cuando oigo “Mini”, pienso en el coche, aunque sea difícil llevarlo encima de unas medias.

 

En cualquier caso se trata de una novela sin pretensiones, apta para pasar un buen rato, engancharse un par de días y comenzar a leer algo más serio. Sin embargo, no engancha ni de lejos tanto como la trilogía de Larsson. La opinión de Moe, pinchando aquí.

 

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • La bien definida visión de las mafias.
  • La novedad: la ausencia de buenos.
Contras
  • Se echan de menos los nexos. La narración es más bien pobre.
  • La edición, llena de erratas. En la contraportada se dice más de lo que debería: si llevas la mitad del libro y todavía no han pasado cosas del supuesto resumen, es que obligatoriamente ese resumen no es tal.

 

Namaste.

 

Literatura

Mi lista de 50 libros

Hace ya tiempo vi la lista de Vero de la lista de los 50 libros para leer. He de reconocer que hice la mitad de mi lista pero quién sabe por qué, la dejé a medias.

Lista de 50 libros
50 libros para leer

La entrada de Lady Boheme sobre el tema me hizo replantearme la idea de completar mi lista. En su entrada Lady Boheme comentaba que más que 50 libros que leer antes de morir, es más bien 50 libros que leer antes de los 30, así que me pareció un buen objetivo. Sinceramente, no sé si me dará tiempo a leerlos antes de los 30 (sí, veo la barrera demasiado cercana, pero además sé que se colarán muchos libros), así que me he fijado también la barrera psicológica de los 33, que al fin y al cabo también es una edad llamativa.

Y como me gusta hacer listas, aquí está la mía.

  1. Don Quijote de la Mancha, Cervantes.
  2. La Regenta. Leopoldo Arias Clarín.
  3. La cartuja de Parma. Stendhal.
  4. Grandes esperanzas. Charles Dickens.
  5. El jugador. Dostoievski.
  6. Guerra y paz. Tolstoi.
  7. Algo de Alexander Pushkin (a determinar, se aceptan sugerencias).
  8. Eugenia Grandet. Honoré de Balzac.
  9. Fausto. Goethe.
  10. La Divina Comedia. Dante.
  11. La historia de Genji. Murasaki Shikibu.
  12. Los miserables. Victor Hugo.
  13. En busca del tiempo perdido. Marcel Proust.
  14. Ulises. James Joyce.
  15. Madame Bovary. Gustave Flaubert.
  16. Vida y destino. Vasili Grossman.
  17. La montaña mágica. Thomas Mann.
  18. Trópico de capricornio. Henry Miller.
  19. La señora Dalloway. Virginia Woolf.
  20. Tartufo. Molière.
  21. Doctor Zhivago. Boris Pasternak.
  22. Los tigres de Mompracem. Emilio Salgari.
  23. El rumor del oleaje. Yukio Mishima.
  24. Las partículas elementales. Michel Houllebecq.
  25. Los santos inocentes. Miguel Delibes.
  26. Niebla. Unamuno.
  27. La caja negra. Amos Oz.
  28. Historia de una escalera. Antonio Buero Vallejo.
  29. El cuaderno gris. Josep Pla.
  30. La tesis de Nancy. Ramón J. Sender.
  31. El arte de la fuga. Sergio Pitol.
  32. Tres tristes tigres. Cabrera Infante.
  33. Gabriela, clavo y canela. Jorge Amado.
  34. Crónica del rey pasmado. Torrente Ballester.
  35. El siglo de las luces. Alejo Carpentier.
  36. El señor presidente. Miguel Ángel Asturias.
  37. Canción de hielo y fuego, George R.R. Martin.
  38. La princesa prometida. William Goldman.
  39. Las uvas de la ira. John Steinbeck.
  40. El ruido y la furia. William Faulkner.
  41. Como agua para chocolate. Laura Esquivel.
  42. Olvidado rey gudú. Ana María Matute. (ABANDONADO).
  43. La ciudad. Mario Levrero.
  44. La piel del frío. Pilar Mañas.
  45. El plan maestro. Heather Pringle.
  46. El quinto en discordia. Robertson Davies.
  47. Nocilla. Agustín Fernández Mallo.
  48. Momentos estelares de la humanidad. Stefan Zweig.
  49. Las pequeñas virtudes. Natalia Ginzburg.
  50. Claus y Lukas. Agota Kristof.

Como podéis comprobar, hay de todo. Mi temor era básicamente uno: como vea muchos clásicos en la lista, voy a acabar pasando de ella. Así que al final he puesto un poco de cada cosa, y aunque hay clásicos largos, también hay libros de los que me habéis recomendado y que he ido apuntando en mi libreta.

Por otro lado, hay autores que no he incluido, como Vargas Llosa o Muñoz Molina (ya se irán colando, eso está claro).

En cualquier caso, siempre viene bien recordar que tenemos que leer algunos libros que se van quedando  atrás (recuerdo que compré Los miserables pensando que lo leería enseguida y 5 años después sigue en el mismo sitio).

Y vosotros, ¿os animáis a hacer vuestra propia lista?

Namaste.

Autor, Literatura, Nabokov

Lolita, Vladimir Nabokov.

Esta novela llevaba mucho tiempo en mi Plan Infinito, hasta que salió elegida para leer en foro de Cargada de Libros. Fue entonces decidí que era un buen momento para ponerse con ella.

Portada de la edición de AnagramaLa trama, como todos sabréis a estas alturas, es bien conocida: un adulto se enamora obsesiona de una niña de trece años.

 

El libro se divide en dos partes bien distintas: la primera, en la que conocemos al protagonista: Humbert Humbert, un profesor con una verborrea inaudita, a Lolita y a su madre. Esta primera parte es la que yo creo, la clave de la novela porque plantea muchas dudas.

 

De un lado, nos muestra los desagradables pensamientos de Humbert Humbert, su degradante visión de la vida y su doble moral. De otro, el lector va leyendo con curiosidad cómo Nabokov va enlazando los acontecimientos.

 

En esta parte el hecho de que los capítulos sean cortos van dando dinamismo a la historia, y a pesar de lo repugnante de las opiniones del protagonista, la curiosidad va ganando la batalla: ¿cómo consigue Humbert acercarse a Lolita?

 

Ignoro si el álbum de la alcahueta fue o no eslabón en la guirnalda de margaritas; lo cierto es que poco después, por mi propia seguridad, resolví casarme. Se me ocurrió que horarios regulares, alimentos caseros, todas las convenciones del matrimonio, la rutina profiláctica de las actividades de dormitorio y, acaso, el probable florecimiento de ciertos valores morales podían ayudarme, si no para purgarme de mis degradantes y peligrosos deseos, por lo menos para mantenerlo bajo mi dominio.

 

La segunda parte aporta un giro radical a la historia. Por motivos que no voy a desvelar, la situación cambia, la historia avanza más despacio, los capítulos se alargan y hay montones de descripciones paisajísticas que ralentizan la trama (ralentizar quizá sea decir demasiado, la palabra exacta sería pausar). Pasan pocas cosas pero las que pasan están adornadas de una cantidad ingente de adjetivos que aportan poco a la historia. En este punto me planteé dejarlo. Sin embargo, Nabokov lo hace suficientemente bien como para que el lector se vea obligado a continuar: no solo porque ya se ha leído más de la mitad del libro (Pensamiento: ¿cómo voy a dejarlo a estas alturas?), sino porque además el protagonista nos da pequeñas pinceladas de un futuro que vive y que queremos conocer. ¿Cómo acabará la historia?

 

Mientras tanto nuestro protagonista es capaz de dejarnos perlas como la siguiente:

 

Tengo ahora ante mí la desagradable tarea de registrar una caída definida en la moral de Lolita. Aunque su participación en los ardores a que condescendía nunca había aumentado mucho, el puro lucro aún no se había revelado. Pero yo era débil, no era sensato, y mi nínfula colegiala me esclavizaba. A medida que menguaba el elemento humano, la pasión, la ternura, la tortura no hacía sino aumentar; y ella sacaba partido de ello.

 

Y de repente, sin venir a cuento, después de cuatrocientas páginas y (a lo sumo) tres personajes principales, aparece un personaje que yo no supe quién era. ¿Y este quién es? ¿Pero qué? ¿Qué me he perdido? ¿¿Quéee??

 

Aquí fue donde empezó mi cabreo. Me quedaban cien páginas. A estas alturas estaba un poquito harta de Humbert, de Lolita y de Nabokov. Pero quería acabar. Necesitaba saber cómo iba a terminar. Y de repente aparece un nombre de un personaje que no sé quién es. No me lo podía creer. En una novela con muchos personajes que entran y salen, te lo esperas. Poniendo un ejemplo que todos conocemos: si Dumbledore no está en todo el libro pero aparece al final, vale, lo conoces. No hay problema. Pero y si, ¿en lugar de ser un personaje importante como Dumbledore es un personaje secundario o terciario del que realmente no supiste nunca nada pero ahora resulta ser fundamental para el final?

 

Sencillamente suena a tomadura de pelo, a no saber cómo terminar la historia y finalizarlo como pudo. En una palabra: cutre.

 

No lo pude entender y tampoco lo entiendo ahora. La historia pega un vuelco. Hay una escena intrigante, rápida y feroz y luego el libro se acaba.

 

Mención aparte merece el estilo de Nabokov: es un autor que sabe mucho y se nota: frases en francés, menciones a muy diversos temas… el problema es que es difícil seguirle, que parece que nos está demostrando lo ignorantes que somos. En ocasiones esos adjetivos hacen mención a películas, actrices o que sea. Particularmente me pierdo con esas menciones. No tengo los conocimientos suficientes como para saber que si dice marlenesca se refiere a Marlene Dietrich, como comentaba Juancarejo en el foro. Él probablemente esté en lo cierto. Pero cuando leo marlenesca sigo leyendo sin hacer la vinculación.

 

Así que sí: lo mejor de Lolita es el estilo de Nabokov.

 

Os dejo un ejemplo de una descripción:

 

Era un solterón fofo, de cara carnosa, cuyo cuerpo iba afinándose -en forma tropezoidal- hacia un par de hombros estrechos, no exactamente al mismo nivel, y de cabeza cónica como una pera que tenía a un lado pelos lacios y al otro unas pocas cerdas pegoteadas. Pero la parte inferior de su cuerpo era enorme, y deambulaba con un curioso ritmo elegantino mediante un par de piernas fenomenalmente rechonchas.

 

 

Aparte de esto en concreto, la multitud de descripciones paisajísticas y otras abundancias de adjetivos allá por la segunda parte sólo me hizo reafirmarme de que es un escritor barroco, que busca el ornamento puro y duro.

 

En conclusión: desde mi punto de vista Nabokov consiguió lo que quería: escandalizar con el tema que trataba, que la gente supiera que existía el libro. Para mí, este libro no es indispensable. Soy de las que piensan que está sobrevalorado. Que no es una obra maestra, que Nabokov utilizó lo sórdido de su tema y la complejidad de su narrativa para hacerse un hueco, para que muchos dijeran que es una obra maestra, que lo pusieran a la altura de los grandes de la literatura.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • No he encontrado ninguno libro parecido.
Pros
  • El estilo barroco del autor. Es único.
Contras
  • El tema: soez, vulgar, asqueroso y degradante.
  • El estilo barroco del autor.

 

 

Namaste.

 

Actualidad, Offtopic

We Wishlist a Merry Xmas

Ha llegado diciembre. Se acerca peligrosamente la Navidad. Y por esto, Fnac ha tenido una gran idea: ¡sortear 2011 euros para gastar en productos de fnac!

La mayoría seguro que habréis visto este mismo post en otros blogs. Pero para los despistados, os cuento: si tenéis un blog, tan solo tenéis que hacer una lista de deseos con productos de Fnac que os gusten, y ya entráis a participar en el concurso, que es de lo más suculento. (Es difícil, pero ¿y si toca?)

We wishlist a merry Xmas
We wishlist a merry Xmas

Así que mi lista es la siguiente:

Consolas:

  • XBOX 360 250 GB + Call of Duty Balck Ops + Red Dead Redemption (299,95€)

GPS:

Imagen y sonido:

Música:

Cine y series:

Libros:

Así que ya sabéis: si tenéis un blog, animaos. Si no, hay una opción para participar.

Namaste.

P.D. Peligro claro: encontrarme con que los Reyes me traen cuatro ejemplares de la última novela de Umberto Eco.

Autor, Literatura, Modiano

En el café de la juventud perdida, Patrick Modiano

 

En el café de la juventud perdida es una pequeña novela ambientada en el París de los años 60.

 

Portada del libro de Modiano (Ed. Anagrama)
En el café de la juventud perdida, Patrick Modiano

El lugar: un café en el que se reúnen un grupo de bohemios: estudiantes, escritores y artistas de distinto pelaje. De ellos destaca una mujer, que está presente pero de la que se sabe poco.

 

Modiano nos presenta una novela muy bien ambientada, donde la melancolía es la protagonista. En un entorno gris, se plantea el misterio de esa extraña mujer, que está pero que apenas se relaciona con las demás personas del café.

 

Para desarrollar la novela, el autor crea una historia a cuatro voces, donde cada uno nos cuenta qué sabe de la mujer. Ya en el final será ella la que nos desvelará algo sobre sí misma.

 

La sensación que me queda es agridulce. Por un lado me ha gustado: Modiano consigue engatusar al lector, llevarle por donde él quiere, que le interese la historia y que quiera saber más. Por otro, parece que al final no nos encamina del todo bien, como si no supiera rematar el relato, como si perdiera algo indispensable por el camino.

 

No sé si me habéis entendido, porque la verdad es que me resulta difícil explicar lo que me ha aportado esta novela.

 

Así que para ejemplificar mi reseña, os dejo un par de fragmentos:

 

– Uno intenta crearse vínculos, ya me entiende…

Sí, claro que lo entendía. En esa vida que, a veces, nos parece como una gran solar sin postes indicadores, en medio de todas las líneas de fuga y de los horizontes perdidos, nos gustaría dar con puntos de referencia, hacer algo así como un catastro para no tener ya esa impresión de navegar a la aventura. Y entonces creamos vínculos, intentamos que sean más estables los encuentros azarosos.

 

No hay mejor sistema para que se desvanezcan los fantasmas que mirarles a los ojos.

 

En cualquier caso, es tan diferente a otras, te embriaga tanto del París de la época, que merece la pena leerla y además aporta la curiosidad necesaria como para saber que en el futuro leeré algo más de este autor.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La casa gris, Josefina Aldecoa.
Pros
  • El estilo del autor, la forma que tiene de envolver al lector.
Contras
  • Llega un momento en el que la historia pierde fuerza.

 

Namaste.



Autor, Fitzgerald, Literatura

La librería, Penelope Fitzgerald

Florence Green decide abrir una librería en un pequeño pueblo de la costa inglesa. Para ello, adquiere un edificio en ruinas y comienza a comprar los libros que necesita para poder llevar a cabo su objetivo.

Lo que podría parecer un inicio de negocio como cualquier otro se convierte en una molestia para algunos de los habitantes del pueblo, que harán lo imposible para evitar que la librería salga adelante.

Penelope Fitzgerald desarrolla la novela con una prosa elegante y precisa, con la que consigue envolver al lector y trasladarle a otro tiempo en el que se tenía miedo al diferente y donde los cambios eran, desgraciadamente, mal vistos.

La novela es, además, un alegato a favor de la cultura, de la democratización de esta y de la lucha por el conocimiento, algo que podemos comprobar claramente en fragmentos como el siguiente:

Un buen libro es la preciosa savia del alma de un maestro, embalsada y atesorada intencionadamente para una vida más allá de la vida, y como tal, no hay duda de que debe ser un artículo de primera necesidad.

Además, hay que destacar lo acertado de las descripciones y la sutileza en la composición:

Lo que podía parecer una delicadeza por su parte, normalmente no era más que una forma de evitar líos; lo que parecía simpatía era en realidad el resultado de su instinto para esquivar cualquier problema antes de que éste se originara. Era difícil imaginar lo que supondría hacerse viejo para una persona así. Sus emociones, a base de no ejercitarlas, casi habían desaparecido. Había descubierto que la capacidad para adaptarse resultaba tan adecuada para salirse con la suya como la propia curiosidad.

A diferencia de otras novelas cortas, donde apenas existe profundidad, en La librería la autora consigue estructurar muy bien la trama y crea unos personajes reales y creíbles.

Leyendo algunas reseñas de otros bloggers, como Laura, de Cargada de Libros, le achaca que realmente el tema literario se trata poco en la novela. Es cierto que en ningún momento se hace una relación de los libros que adquiere Florence Green, pero desde mi punto de vista el tema ahonda más en el hecho de vender libros, es decir, en la peligrosidad de leer, saber o informarse de algo diferente al saber oral. Es más bien la cuestión casi medieval de que el que tiene, compra o vende libros es alguien distinto, que puede quizá engañar, quizá pervertir. En fin de cuentas, el miedo a lo desconocido.

De las pocas menciones de libros, destaca la siguiente:

– ¿Qué? ¿Al final va a encargar Lolita?

– Todavía no lo he decidido. He pedido un ejemplar de lectura. Estoy algo desconcertada por lo que han dicho sobre ella los periódicos americanos. Un crítico ha afirmado que su publicación era una mala noticia para el ramo y para los lectores, porque era aburrida, pretenciosa, de lenguaje florido y repulsiva. Pero por otro lado había un artículo de Graham Greene que decía que era una obra maestra.

(INCISO: hay que ver cómo son las casualidades. Justo cuando estaba leyendo Lolita, me encuentro con este fragmento. Próximamente la reseña.).

En definitiva, una novela interesante y amena, con un estilo delicado que sorprende por su estilo,su ironía y el componente de realidad que emana de ella. Totalmente recomendable.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Sentido y sensibilidad, Jane Austen.
  • La importancia de llamarse Ernesto. Oscar Wilde.
Pros
  • La sutileza y elegancia de la autora que combina con una fantástica ironía. El tema que envuelve la novela.
  • La magnífica edición de Impedimenta: buena traducción y ni un error ortográfico o tipográfico.
Contras
  • La semejanza con determinadas realidades actuales.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (4)

¿Quién duda de que no hago los deberes?

Últimas adquisiciones
Libros de Vargas Llosa, Modiano, Fitzgerald y Vian
(Pinchad para ampliar)

Al igual que con el último libro de Marías, gracias a vuestros comentarios, seleccioné algunos libros de Vargas Llosa para leer. Después decidí comprarlos:

Los tres libros los he comprado en una edición especial de Alfaguara en conmemoración a su reciente Premio Nobel de Literatura. Me parece que tendrán que esperar un poco a ser leídos, sobre todo teniendo en cuenta la lista de pendientes, que no hace más que crecer.

Los demás, que podéis ver en la imagen, son:

  • En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano. Un libro que me recomendaron hace mucho (acabo de revisarlo, no sé quién fue, ¡que se manifieste!) y que tengo muchas ganas de leer. Tiene buena pinta. La reseña, aquí.
  • La librería. Penelope Fitzgerald. El libro que acabo de terminar hace poco y que me ha sorprendido gratamente.
  • Vercoquin y el plancton. Boris Vian. La primera novela de mi querido Vian. Dicen que tiene tintes autobiográficos…. ya os contaré. Seguro que no me defrauda.

Efectivamente, tener libros nuevos hace feliz.

Próximamente más reseñas.

Feliz fin de semana.

Namaste.