Autor, Literatura

Piscina Molitor, la vida swing de Boris Vian, Cailleaux/Bourhis

Desde que supe de la publicación de este cómic, sabía que lo tenía que leer. Ya conocía algo de la vida de Boris Vian, y sentía curiosidad en ver cómo habían plasmado esa complejidad en un cómic.

 

Boris Vian era una persona compleja. Uno de esos hombres renacentistas que vivieron en pleno siglo XX: no sólo escribía, sino que además traducía, era músico e ingeniero, inventor y poeta. Además, sufría de una importante enfermedad del corazón que le acompañó toda su vida.

 

El inicio del cómic coincide con el final: su muerte. Este hilo está presente durante todas las páginas del cómic, en las que podemos ver situaciones muy dispares: desde el cambio de estatus de su familia, al inicio del libro, hasta el juicio al que se somete al autor debido a lo pernicioso de sus escritos.

 

El resultado es un cómic colorista, bohemio, en el que no solamente han tomado forma los silencios, sino donde han sabido dar forma a algo tan personal como la penetrante mirada del francés. Pero, o al menos así me lo ha parecido, es un cómic triste, melancólico, de un intimismo impropio en un cúmulo de dibujos y viñetas. Nos hace posicionarnos en la piel del escritor, en su sufrimiento y dolor internos. Y aunque abundan las escenas con swing, de diversión, alborozo y jazz (no en vano Vian fue un trompetista que influyó en el estilo de jazz francés), no puede uno sino vislumbrar esa chispa de quimera que suponen esos momentos.

 No sé. Quizá sea impresión mía. O quizá sea el swing.

 FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La organización de la trama.

  • Las viñetas: el colorido y los silencios, las miradas y las palabras.

Contras

  • Se acaba demasiado pronto.

Gracias a Editorial Impedimenta.

Namaste.

Autor, Literatura, Vian

Vercoquin y el plancton, Boris Vian.

Tras unos días de silencio, vuelvo totalmente recuperada de los excesos navideños y decidida de volver a la normalidad.

 

Así que, ¿qué mejor manera que empezar el año con una reseña y más si se trata de un libro de Boris Vian?

 

 

Portada de la primera novela de Boris Vian
Portada de la primera novela de Boris Vian

Hay libros que son muy fáciles que reseñar. Hay otros que es difícil explicar cómo son. Este es del segundo grupo. Y eso es porque es un libro inclasificable, raro, extraño, diferente. Ya en el prólogo el lector se da cuenta de que el autor va a contarnos lo que quiera, siguiendo las normas que él considere necesarias.

 

El inicio de la novela comienza en una surprise party, una especie de bacanal donde existe un importante derroche de alcohol, drogas y sexo. Pero enseguida Vian se manifiesta como un trilero, un tramposo que cambia las reglas según le convenga. Esta es sin duda la parte más alocada, divertida y entretenida del libro.

 

El protagonista es el Mayor, un joven que se enamora de una muchacha a la que decide pedir en matrimonio. Para ello tendrá que visitar a su tío, un funcionario enclaustrado en su oficina. Así, Vian nos traslada al gris mundo de la burocracia y del papeleo. Y como tal nos da su punto de vista, que nada tiene que ver con el de Kafka: Vian se dedica a ridiculizar a cualquiera que forme parte de la maquinaria estatal, haciendo hincapié en su inutilidad. Como muestra un botón:

 

Emmanuel se había pasado tanto rato mirando las musarañas aquella mañana, que las había gastado con los ojos. Había restos de musarañas por todas partes, y sus cadáveres yacían bajo el escritorio de Adolphe Troude, ya de por sí atestado por cuatro toneladas de abonos diversos, guardados en saquitos de lona, pues este encomiable individuo se dedicaba a la agricultura en su huerto de Clamart.

 

En definitiva, Vian derrocha una prosa fresca y sorprendente, donde el límite de las reglas tradicionales sobre la trama no existen. Y por eso sorprende, porque no tiene nada que ver con las novelas al uso, no sabemos por dónde nos va a salir ni cómo va a acabar el asunto. Aunque hacia la mitad del libro se ralentiza la trama, el lector mantiene el interés por conocer el final, que es acorde con el resto de la novela: puro Boris Vian.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La importancia de llamarse Ernesto, Oscar Wilde.
Pros
  • El autor, que desde el prólogo sorprende al lector.
  • Lo extraño del libro en sí. Divertido, refrescante. Difícil de olvidar.
Contras
  • Allá por la mitad del libro la trama se ralentiza.

 

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (4)

¿Quién duda de que no hago los deberes?

Últimas adquisiciones
Libros de Vargas Llosa, Modiano, Fitzgerald y Vian
(Pinchad para ampliar)

Al igual que con el último libro de Marías, gracias a vuestros comentarios, seleccioné algunos libros de Vargas Llosa para leer. Después decidí comprarlos:

Los tres libros los he comprado en una edición especial de Alfaguara en conmemoración a su reciente Premio Nobel de Literatura. Me parece que tendrán que esperar un poco a ser leídos, sobre todo teniendo en cuenta la lista de pendientes, que no hace más que crecer.

Los demás, que podéis ver en la imagen, son:

  • En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano. Un libro que me recomendaron hace mucho (acabo de revisarlo, no sé quién fue, ¡que se manifieste!) y que tengo muchas ganas de leer. Tiene buena pinta. La reseña, aquí.
  • La librería. Penelope Fitzgerald. El libro que acabo de terminar hace poco y que me ha sorprendido gratamente.
  • Vercoquin y el plancton. Boris Vian. La primera novela de mi querido Vian. Dicen que tiene tintes autobiográficos…. ya os contaré. Seguro que no me defrauda.

Efectivamente, tener libros nuevos hace feliz.

Próximamente más reseñas.

Feliz fin de semana.

Namaste.

Literatura

Bienvenidos

¡Hola a todos! Esta es la primera entrada de mi primer blog, así que os pido paciencia tanto sobre el contenido como con el formato. Quizá algún día conseguiré enterarme de cómo funciona…

Antes de que me preguntéis, quisiera hacer una aclaración sobre el nombre del blog. Alguno ya se habrá imaginado que es el título de un libro; pues bien, acertó. En concreto, de un libro de Boris Vian, un autor francés que era lo que ahora podíamos definir como un figura… hacía de todo… desde cantar y escribir poesía hasta unas fiestas en las que el alcohol y el sexo eran el centro de atención.

¿Qué decir sobre el libro? Lo veo difícil de explicar, habría que leerlo para comprenderlo. Básicamente el protagonista construye una máquina con la que consigue borrar los recuerdos… la pregunta es: ¿vivir sin pasado implica no tener futuro? Ahí queda.

Además de esta referencia, la hierba roja también es la planta trepadora que aparece en “La guerra de los mundos” de H.G. Wells. No quiero fastidiar a nadie el final del libro (aunque determinada gente me llame “Miss Spoilers” procuro muy mucho no meter la pata), pero es uno de los aspectos claves de dicho libro.

Poco más. En el futuro (si los exámenes lo permiten) añadiré otras entradas…

Namaste.