El nombre de este autor me perseguía una y otra vez. Probablemente fue la portada de su misterioso gato en Poeta chileno la que se me quedó en la retina, haciéndome recordar, una y otra vez que yo no lo había leído nunca.
En una conversación con el genial Juan Gómez Bárcena le pregunté por qué título debería empezar a leer al chileno, y él me recomendó La vida privada de los árboles. Como pudisteis comprobar le hice caso y acabé comprando la edición de Compactos de Anagrama en la que viene también incluido este título. Finalmente acabé leyendo el primero de ambos. Bonsái comienza como sigue:
Al final ella muerte y él se queda solo, aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella, de Emilia. Pongamos que ella se llama o se llamaba Emilia y que él se llama, se llamaba y se sigue llamando Julio. Julio y Emilia. Al final Emilia muere y Julio no muere. El resto es literatura.
Página 15
De frases y capítulos cortos, Bonsái deja claro por dónde va desde la primera línea. Y es que la historia de Emilia y Julio se bebe de silencios, de una cama y de la página 373 de un libro de Proust.
Una historia sin descripciones, esbozada simplemente.
Cuando Julio se enamoró de Emilia toda diversión y todo sufrimiento previos a la diversión y sufrimiento que le deparaba Emilia pasaron a ser simples remedos de la diversión y sufrimiento verdaderos.
Página 21
Bonsái tiene algo de hipnótico que me es difícil de describir. Quizá sea ese narrador que parece que juega al despiste o que conoce poco más que el lector de los detalles de la historia de amor. Será ese pragmatismo en las descripciones que nos sitúa cerca (porque estamos viviendo también su historia) pero a la vez, lejos (por esa sensación de que los personajes son sustituibles al no hacernos una idea concreta de cómo son).
En cualquier caso lo que propone Zambra es interesante y diferente. Dan ganas de seguir leyéndole, de indagar en ese mundo intimista y lleno de silencios del que nos hace partícipes. Ayuda además que muchas de sus historias sean cortas, leves, aparentemente simples. Sorprende que en tan pocas páginas pueda ser tan personal, o siguiendo el cliché, desarrollar una voz propia y diferente de lo que estamos acostumbrados.
Zambra me recuerda a Halfon en una cosa: el ambiente creado, que nos traslada a un planeta propio, donde los personajes se entremezclan con palabras no dichas y pensamientos que se escapan.
FICHA:
| Te gustará si te gustó | – El boxeador polaco, Eduardo Halfon. |
| Pros | – Corta, directa e intimista. – Ideal para un bloqueo lector o para cuando se tiene poco tiempo. |
| Contras | – No es fácil de describir y deja con ganas de indagar más en su obra. |
Namaste.







Mientras que otros lectores empiezan por los libros cortos, yo lo dejé para el final.
La trama ya la adelanta el propio autor en el título: acompañamos al protagonista en su viaje. Un viaje vertical que comienza en Barcelona y acaba en las islas Madeira.
Colar una lectura tan corta como esta es bien sencillo, y lo cierto es que tenía muchas ganas, pero tuve que esperar a encontrar el momento perfecto para tener tiempo de enfrascarme al 100% en su lectura.
Así, aunque lo compré y lo mantenía a la vista para cuando lo necesitara, La trama nupcial se iba quedando en un segundo plano, hasta que a raíz de un viaje en la que no podía llevar los enormes libros que estoy leyendo, decidí empezar éste. Vale, no es muy corto pero al menos es una edición mucho más manejable.