Boschwitz, Literatura

El pasajero, Ulrich Alexander Boschwitz

Me acerqué a El pasajero (Sexto Piso, 2019) igual que lo hago a todos los libros ambientados en la Segunda Guerra Mundial: anotándolo.

El-pasajeroLa frase anterior incluye un error temporal, porque en esta novela no aparece ningún conflicto bélico. Eso sí,  es 1938 y se cierne sobre los judíos la amenaza nacionalsocialista. Violencia, extorsión e incautación de bienes además del terror de los guetos y los campos de concentración.

El protagonista es Otto Silbermann, un judío rico que se ve amenazado desde varios frentes. Tras quedarse paralizado por momentos, decide malvender su empresa y con ese dinero abandonar Alemania para tratar de acceder a alguno de los países vecinos.

Como podréis suponer por el título, su sino es viajar y su huida se centra en concatenar  un tren tras otro (Berlín – Hamburgo – Berlín – Dresde – Dortmund), acompañado de la falsa esperanza de estar más seguro en movimiento y amparado por su físico que se asemeja más al ideal ario que al propio de su raza.

-¿Por qué los judíos toleran todas esas cosas? (…) ¿Por qué no oponen resistencia? ¿Por qué sólo huyen?

– Si fuéramos románticos (…) difícilmente habríamos sobrevivido los últimos dos milenios.

-¿Es tan importante sobrevivir?

– ¡Es importante! Sobrevivir significa superar, vencer. No tiene mérito alguno arrojarse a la primera grieta con la que uno se tropieza en un glaciar, pero sin duda es muy meritorio vencer la altura de una montaña. Vivir requiere valor. Para suicidarse sólo hace falta desesperación.

Página 172

Son muchas las similitudes del personaje con el propio autor: él también era judío, de madre protestante y rasgos arios. Su padre luchó en la Primera Guerra Mundial y cayó en combate. Su familia fue despojada de todo lo que tenía. Boschwitz, como Silbermann, huyó de Alemania y sus pasos le llevaron, entre otros países, a Inglaterra. Tuvo un final triste: fue declarado extranjero enemigo y deportado a Australia. En 1942, cuando se le permitió que regresara a Inglaterra, el barco en el que viajaba fue torpedeado y murió a los 27 años.

Como podréis imaginar, conocer la sociedad y la situación de la Alemania nazi le hace conseguir una novela muy realista, directa y precisa y sin florituras estilísticas.

Lo que hace diferente a esta historia de otras del mismo periodo es, precisamente, que la acción se encuadre en el momento temporal de incertidumbre. Mientras que la mayoría de las novelas se centran bien sea en el conflicto bélico o bien en su finalización (batallas, campo de concentración, liberación, consecuencias personales…), aquí el autor escoge el momento anterior de incertidumbre en el que aún había margen para supervivencia. El momento justo en el que todavía tenía posibilidad de decidir si abandonar Alemania. La duda: ¿exageran todos aquellos que dicen que esto se va a poner muy feo? ¿No podré yo, con mis medios, tener un camino distinto al de mis conocidos? A fin de cuentas yo no soy mi vecino: soy más listo, más rápido y tengo más medios.

El protagonista es, por tanto, actor de su propio destino. Y esa diferencia consigue que, por un lado, tengamos una empatía con el protagonista (y unas ganas enormes de decirle que corra y salga de allí), pero también deja en su tejado la responsabilidad en la toma de decisiones, que va aparejada de la cuestión permanente de si está haciendo lo correcto en el momento idóneo y del consecuente sentimiento de culpa.

Boschwitz consigue lo que se propone: crea desazón e incomodidad, refleja el debate interno de una persona que sólo busca sobrevivir, pero que ve cómo su vida se va cayendo a pedazos.

Os dejo un fragmento que anoté en su día pero que en las circunstancias actuales tiene más vigencia aún:

Pero no, estuve año tras año sentado cómodamente en el despacho sin tener ni idea, creyendo que nada cambiaría (…)

Página 62

Y todo cambia, vaya si cambia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  •  Con rabia, Lorena Mazzetti.
Pros
  • Cómo condensa el sentimiento de incertidumbre en el personaje: su lucha interna sobre qué acción tomar.
Contras
  • La desazón que provoca, la eterna sensación de tener el estómago encogido mientras dura su lectura.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (66)

Os traigo las nuevas incorporaciones de antes del confinamiento:

 

IMM-66

  • El obsceno pájaro de la noche, José Donoso (Alfaguara, 2018). Este libro lleva apuntado aproximadamente una década, pero no encontraba ninguna edición de él. Se lo vi a Gabriel y enseguida me anoté esta edición, que firma Alfaguara. Tanto la portada como el color que han escogido me parecen preciosos. Tengo muchas ganas de leerlo.
  • La muerte de Ivan Ilich, Lev Tolstói (Nórdica, 2019). Intenté hacerme con él en la Oda a Tolstói pero no lo tenían. Posteriormente me lo regalaron. Es una edición ilustrada con tapa dura que tiene muy buena pinta. No lo he leído, pero por lo que dicen los entendidos es una buena opción para empezar a leer al genio ruso.
  • Tolstói o Dostoievski, George Steiner  (Siruela, 2002). Cada año que pasa me gusta más acercarme a libros relacionados con literatura, sean biografías, correspondencia o ensayos de autores como éste. Como podréis imaginar sólo con ver los dos nombres de la portada sabía que tenía que ser mío. De nuevo me regalan lo mejor de cada casa.
  • El cuerpo, (Cegador (I)), Mircea Cartarescu (Impedimenta, 2020). La segunda parte de la trilogía Cegador tenía que venir a mis estantes lo antes posible. Una portada preciosa, edición cuidada, marca de la casa, que va directo al estante con sus compañeros hasta que lea la primera parte.
  • Ni siquiera los muertos, Juan Gómez Bárcena (Sexto Piso, 2020). Del autor he leído tanto Kanada como Los que duermen y ambos me encantaron y me dejaron con ganas de más. Las circunstancias han hecho que no se haya podido celebrar la presentación. Esperemos que cuando todo vuelva a la normalidad pueda llegar a escuchar al autor hablando de este título. El envío corre a cargo de Sexto Piso.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Tenéis lista de compra para cuando esto pase y os podáis acercar a una librería? Decidme que sí.

Sigamos leyendo.

Namaste.

Autor, Literatura, Porter

Lanny, Max Porter

Mucho se habla de los míticos inicios de novelas con los que arrancan algunos de los clásicos, como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez:

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

Pero poco de aquéllos inicios que te horripilan, te inquietan o te perturban, parafraseando a una famosa adivina:

Papá Berromuerto despierta de la siesta que ha hecho de pie, ancho como una hectárea, y se rasca los posos soñolientos de bitumen, que brillan colmados por pegotes de basura líquida.

Página 9

Escogí Lanny de Max Porter cuando lo vi por redes sociales, avalado por haber sido finalista del Premio Man Booker Prize pero también de forma más o menos impulsiva, porque realmente no sabía nada de esta historia. En una de esas visitas a la librería en la que escoges un libro totalmente convencido pero te acabas llevando alguno más que no pensabas comprar.

LannyMi parte racional me decía que este libro no era para mí, que no había referencia fiable para comprarlo, que las novedades suelen acabar casi siempre en el listado de las lecturas que menos me gustan (no hay más que ver los balances lectores de cada año), que seguro que podía escoger otra novela de las que había disponibles en la librería, que incluso podía salir obviando este libro porque ya llevaba otros 3 así que no pasaba nada si se quedaba allí. Mi parte irracional estaba agitando maracas en un momento de colocón motivado por el olor a libro nuevo.

Lo compré.

Lo coloqué junto a sus nuevos compañeros en una balda, hasta que uno de estos días en los que no me podía concentrar en una lectura sesuda me acerqué para empezarlo.

Leí la primera frase, el primer párrafo y la primera pàgina, puse los ojos en blanco y dije:

Puaj. Qué leches es esto.

Esto, Lanny, el libro en cuestión, tiene como protagonista a un niño que vive en un pueblo de la campiña inglesa. Lanny es un niño muy especial, un niño sensible y mágico, un niño inteligente pero apartado de los chavales de su edad. Con una creatividad y una inteligencia fuera de lo común. Lanny es único.

El mejor amigo de Lanny es un pintor un poco raro, mirado como extraño en el pueblo, pero es sensible y tierno con el niño, le enseña a dibujar y pintar, le acompaña en días en los que los padres de Lanny están ocupados. Pete es un buen hombre, un artista incomprendido, un magnífico vecino.

Vale. No me digáis que esta historia no la habéis escuchado nunca: la chica que no es popular pero es inteligente, el vecino extraño que da miedo pero simplemente es huraño, el niño que no encaja en el colegio, la cheerleader y el quarterback.

Pues aquí lo mismo pero en el campo inglés y sin pompones.

Lanny es un crío absolutamente fantástico, sus padres unos padres normales: una madre abnegada que quiere mucho a su hijo y lo comprende, un padre que pasa de él porque no es lo que se esperaba.

La supuesta originalidad estilística de la historia es la inclusión de capítulos de Papá Berromuerto, un personaje tradicional del pueblo que se llevaba a los niños que se portaban mal. Vamos, el hombre del saco 1.0. En estos capítulos aparecen frases y fragmentos de conversaciones, agolpadas unas sobre otras, sin orden ni concierto ni orden temporal. Os dejo una fotografía de uno de ellos para que lo comprobéis por vosotros mismos:

Fragmento

 

El otro tipo de capítulos son narraciones en primera persona, separadas por un sigo + en el que cada uno cuenta lo que hace y piensa. Como son cuatro personajes los principales es fácil saber quién dice qué.

Unos y otros capítulos se intercalan, es un libro que se lee de corrido porque tiene mucho espacio y poca letra.

En resumen, hace exactamente lo mismo que Lincoln en el Bardo de Saunders pero sin la complejidad de los personajes y de las historias de aquel, con una sola línea argumental y con personajes tan burdos que parecen caricaturas de una película televisiva de bajo presupuesto.

La trama es previsible desde la primera línea. Sabemos que a Lanny le va a pasar algo desde que se mete por el bosque la primera vez. Sé ve claramente que Berromuerto tendrá un papel importante en aquéllo que le pase. Tampoco hay que ser muy listo porque hay cuatro personajes principales y Porter se encarga de dejarlo bien claro desde el principio.

Así que cuando lo terminas y lees en la contraportada este comentario:

Excepcional por su sobriedad y extravagancia.

The Guardian

Vuelves a decir:

Puaj.  Qué leches he leído y por qué no lo he tirado por la ventana.

Y hasta aquí el primer despelleje de 2020. Ya os adelanto que no va a ser el último.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es corto. Se lee rápido.
Contras
  • Personajes arquetípicos, trama argumental muy floja.
  • Que el texto no esté justificado.
Otras opiniones
  • Gabriel, a quien sí le ha gustado la historia y que le ha encontrado una ternura que yo no he sido capaz de ver.

Namaste.

Didion, Literatura

El año del pensamiento mágico, Joan Didion

De El año del pensamiento mágico sólo conocía dos cosas: la primera, que el tema predominante es la muerte. La segunda, que todo el mundo lo recomendaba. Nunca había leído a Joan Didion. Me alegra por fin haberle puesto solución al fin.

El-año-del-pensamiento-mágicBusqué este libro pero nunca lo encontraba, hasta que me topé con esta nueva edición, publicada en mayo de 2019 e ilustrada por Paula Bonet en mi visita a la librería Jarcha. No os voy a engañar: el hecho de que esté ilustrado me da bastante igual, porque lo que quería era leer el libro. Sé que hay muchas personas a las que le encanta Paula Bonet y escogerían esta edición por encima de otras. A mí realmente me da más igual.

El hecho de no leer la sinopsis y tan solo apuntar un título te lleva a situaciones como esta: desconocía que se tratara de una historia de no ficción. En el año 2003, el marido de Joan Didion fallece. Una noche como tantas otras, en las que mientras están cenando como otro día cualquiera, el corazón de John se para. Un mazazo imprevisto, el estupor de una mujer que rememora los actos previos, que trata de recordar cuáles fueron las últimas situaciones con él, sus conversaciones y sus actos, con el halo perenne de no haberse podido despedir de él, de saber que la cotidianidad impidió una adiós como merecía.

La muerte toca y cambia, llega y no avisa, hay un momento en el que todo era normal pero después de dos segundos ya no lo es. Joan Didion reflexiona sobre ese punto, remitiendo a lecturas, textos y autores para analizar ese crítico momento.

Pero además, Didion reflexiona y rememora, y también nos cuenta cómo vivió la enfermedad de su hija Quintana, que mientras su padre yacía muerto en la cocina de su casa, se debatía entre la vida y la muerte a causa de una enfermedad que le había llevado de hospital en hospital los últimos meses.

La familia de Joan Didion se desquebraja y ella se queda sola, incrédula y dolida, intentando asimilar el dolor y la pérdida que está sufriendo.

Los supervivientes miran hacia atrás y ven presagios, mensajes que se perdieron.

Página 156

El año del pensamiento mágico es un golpe de realidad para el lector. Recorremos el mismo sendero que la autora, pensar qué pasaría si hoy es la última vez que vemos a una persona querida, qué sensación tendríamos si supiéramos que no hay un mañana para este amigo con el que acabamos de vernos, que todos esos planes quedarán en el aire. También es una historia de supervivencia, porque en todo ese dolor Didion tiene una hija que está intentado salir adelante. Una hija que necesita compañía, que está intentando sobrevivir.

El año del pensamiento mágico es un libro duro e incómodo pero también pone en valor muchas de las cosas que intentamos no decir o no pensar. Situaciones ante la muerte, reacciones, miedos:

Somos seres mortales imperfectos, conscientes de esa mortalidad incluso cuando la apartamos a empujones, decepcionados por nuestra misma complejidad, tan incorporada que cuando lloramos a nuestros seres queridos también nos estamos llorando a nosotros mismos, para bien o para mal. A quienes éramos. A quienes ya no somos. Y a quienes no seremos definitivamente un día.

Página 204

La verdad es que El año del pensamiento mágico es un libro muy recomendable, que analiza desde diferentes puntos de vista la muerte de una persona cercana. Un texto que nos deja con un nudo en el estómago desde la primera línea. Sin embargo,  también creo que va perdiendo fuerza en la parte final y que si hubiera incluido menos páginas le habría ayudado a cerrarlo mejor, aunque entiendo que un libro de este estilo es muy complicado dejarlo como libro redondo.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La forma en la que Joan Didion narra su historia.
  • Cómo incluye referencias y textos y a la vez nos cuenta sus sentimientos.

Contras

  • Hacia la mitad pierde fuerza.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (59)

Hoy traigo las nuevas adquisiciones que se han incorporado en los estantes son las siguientes:

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  • La muerte del padre, Karl Ove Knausgard. Nunca he leído al autor, pero veo comentarios elogios aquí y allá de forma frecuente. No sé si es la mejor opción para empezar a leerlo, la verdad, pero es la escogida. Veremos qué tal.
  • El adversario, Emmanuel Carrère. Junto con Una novela rusa este título se recomienda siempre, así que decidí hacerme con este título en la edición de Compactos de Anagrama.
  • Trilogía de la ocupación, Patrick Modiano. De este autor he leído En el café de la juventud perdida, Dora Bruder y El horizonte pero hace ya cinco años que no vuelvo a leerle, y creo que una buena opción es esta trilogía, probablemente el libro más famoso del Nobel de Literatura francés.
  • Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides. Como ya os comentaba en la reseña de La trama nupcial, me queda por leer esta novela, quizá la más famosa de sus historias, que tiene hasta versión cinematográfica. Lo admito: dudé entre La trama nupcial y Las vírgenes suicidas pero opté por la primera porque soy más de libros largos. No lo leeré pronto porque va en contra de mi costumbre, pero me da seguridad saber que la tengo en el estante a la espera.

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  • Sigo aquí, Maggie O´Farrell. El tercer libro que he leído de O´Farrell, relatos autobiográficos en esta ocasión. Tenéis la reseña aquí. Envío de Libros del Asteroide.
  • Fugitiva y reina, Violaine Hausmann. Una historia de la que he leído comentarios elogiosos y que no pude evitar comprar la última vez que acudí a una librería. La edición es de Hoja de Lata.
  • Fausto, Goethe. Uno de esos eternos pendientes, que me atraía por la edición de Austral Singular (a pesar de que mi ejemplar de Jane Eyre ha tenido que ser reparado por despegarse la tapa). La verdad es que es uno de esos libros que me dan bastante vértigo, pero por intentarlo que no quede.
  • El pasajero, Ulrich Alexander  Boschwitz (Sexto piso). Me entró por ojo, o más bien, por la portada. Apenas he leído la biografía del autor pero no necesito más (¿cuántos libros has de leer para considerar que ya no estás cumpliendo el propósito de leer menos novedades?)
  • Claus y Lucas, Agota Kristof. Cuando leí en ebook este asombroso título me di cuenta de que quería tenerlo en papel. Después comprobé que se encontraba descatalogado y que no había ninguna reedición a la vista. Por fin, después de mucho tiempo de espera, Claus y Lucas tiene la reedición que se merece. La reseña que le dediqué en su día, aquí. La edición es de Libros del Asteroide.

¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Por cuál debo empezar? ¿Alguna recomendación para enfrentarse a Fausto?

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (55)

A falta de ponerme a escribir reseñas, que se me acumulan y se mezclan con mi desidia motivada por el calor estival, os dejo las incorporaciones en mis estantes correspondientes a los meses de mayo-junio, coincidiendo, entre otras cosas, por la Feria del Libro de Madrid:

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El olvido que seremos, Héctor Abad Faciolince. Habéis sido muchos los que me habéis recomendado este libro. De hecho es el que más entusiasmo ha despertado cuando lo publiqué en otras redes sociales. Me parece que lo leeré en breve. Aunque el autor asistió a la Feria, no me lo pude llevar firmado.

Lección de alemán, Siegfried Lem. No pensaba comprar este libro, pero en la caseta de Impedimenta solo hay tentaciones. ¿Me podría haber llevado otro título? Pues sí. Pero este de Lem me llevaba llamando desde que se publicó.

 – Una oración para Boris Davidovich, Danilo Kis. Cuando me acerqué a la caseta de Acantilado, dudé si adquirir este o Salmo 88, al final me decidí, quién sabe por qué, por La oración. ¿Lo habéis leído?

¡Absalón, Absalón! William Faulkner. Tenía una cuenta pendiente con Faulkner, y cuando vi esta edición de Navona Ineludibles pensé que era un buen momento para hacerme con un libro que promete mucho, como otros de Faulkner, con una edición muy cuidada.

Tres maestros (Balzac, Dickens, Dostoievski), Stefan Zweig. ¿Tengo que añadir algo más que Zweig escribiendo sobre Dostoievski?

Eichmann en Jerusalén, Hannah Arendt. Llevaba detrás de este título mucho tiempo. Cuando salí de la exposición de Austchwitz lo tuve en la mano, pero un ejemplar demasiado tocado me acabó decidiendo. De esta vez no pasaba.

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A la deriva, Penelope Fitzgerald: la última novela que publica Impedimenta de mi adorada Penelope Fitzgerald no podía faltar en mi estantería, y en cuanto se publicó la estuve buscando. Fue imposible encontrarlo el Día del Libro, pero en otra visita a la librería acabó en mi bolsa.

Classic Horror Tales: no conocía esta recopilación, pero el tacto de la cubierta, lo bonita de la edición me hizo llevármelo.

Frankenstein, Mary Shelley: quería tener una mejor edición que la que tengo (esas espantosas que regalaban con periódicos de tirada nacional), así que ne visita a la librería Iconica vi esa versión que no me puede gustar más. ¡Para disfrutar la relectura!

El dolor de los demás, Miguel Ángel Hernández. Asistí a la presentación de la historia de Hernández, me embriagó lo que contó aún más que la propia sinopsis que ya conocía, y me bebí el libro en un fin de semana. La reseña, en breve.

La desaparición de Josef Mengele, Olivier Guez. ¿Un libro sobre nazis? Shut up and take my money!!

Roberto Bolaño, estrella distante. Javier Fernández y Fanny Marín. Un cómic de una historia de Bolaño… indispensable para cualquier fan del chileno. Envío de Penguin Random House.

Namaste.

Literatura, McInerney

Al caer la luz, Jay McInerney

Al caer la luz es la historia de un matrimonio en la década de los ochenta en la ciudad de Nueva York. Él, editor. Ella, trabajadora en Bolsa. La vida les sonríe y todo es felicidad. Tienen amor, dinero y amigos, familia y cualquier otra cosa que creen poder necesitar.

De repente, las cosas cambian. Una oportunidad, una chispa, una idea. Quizá la ambición, motivada por el aburrimiento, por la rutina. Quizá el momento que les toca vivir: los volubles años ochenta.

Russell, nuestro editor, decide apostar por sí mismo y huir del camino que llevaba. Corrine, su esposa sabe oler algunos de los animales de la jungla neoyorquina.

– Con el debido respeto -dijo Russell-, los libros no son aparatos de aire acondicionado ni carburadores.

– No desde tu punto de vista.

La mirada de buitre de Melman quedó oculta por una gran nube de humo del puro, y cuando el humo se dispersó, sonreía encantado.

Página 238

Al-caer-la-luzAl caer la luz es una novela curiosa, que describe de manera certera la vida en la Nueva York de los años ochenta. Las oportunidades, la presión y su nueva visión de la vida. A la vez, detalla la relación de un matrimonio aparentemente estable, que comienza a fracturarse de una forma sutil.

Sin embargo también es un libro que puede hacerse pesado y monótono, ya que hacia la mitad del libro la trama se ralentiza, resultando denso y repetitivo. De hecho me planteé primero posponerlo y después abandonarlo. Menos mal que no lo hice.

Continué. Páginas y páginas, capítulos y capítulos, esperando que pasara algo que imaginamos que va a ocurrir. Mientras tanto, tenemos que leer anécdotas, situaciones, circunstancias que van ocupando el espacio que desearíamos que ocupara otra cosa. Y es que no acaba de suceder lo que sabemos que va a suceder. Igual que cuando vemos una tormenta en el horizonte. Vemos las nubes, olemos la humedad, pero por más que abramos el paraguas, no llueve.

Todo esto, habréis imaginado, es buscado. Así es. McInerney mide muy bien los tiempos, consiguiendo que el desarrollo de la trama se detenga para que contraste con el punto álgido de la historia.

Corrie siguió escuchando a la espera del regreso de Russell. Seguro que no sería capaz de aguantar la obra entera, sabiendo lo insensible y cruel que había sido, sabiendo que ella estaba ahí sola, como había temido estar siempre desde la primera vez que su madre, en un incomprensible ataque de rabia, se había internado en la noche.

Página 334

Pero, efectivamente, llegó la lluvia. El olor a humedad, a tierra mojada. La sutileza de darse cuenta que lo anterior, más allá de la lectura previsible que nos enseñaba, había una realidad por debajo que iba a salir al final del libro. Y echando la vista atrás parece uno darse cuenta que todo lo anterior, la sensación de aburrimiento, frustración, monotonía y demás no deja de ser las fases por las que pasa ese matrimonio, cada uno de los años que pasan juntos y las etapas que se van sucediendo.

Así, uno levanta la vista del libro se da cuenta que el autor ha creado un libro curioso, que parecía básico pero que adentra en las sensaciones complejas de un matrimonio, en manejar una relación tras los momentos iniciales cuando todo es nuevo.

No sé muy bien qué es este libro, quizá una novela a dos tiempos, o una historia que sólo apreciarán los lectores pacientes. Quizá no es más que el reflejo de la vida humana, que espera grandes aventuras y después se topa con la rutinaria realidad. Como sea, se trata de una historia que es capaz de mostrarnos una época concreta y a la vez ahonda en las sensaciones de los protagonistas.

FICHA:

Te gustará si te gusta
Pros
  • Cómo nos envuelve en la época que narra.
  • La forma de resolver el final de la historia.
Contras
  • Hacia la mitad el libro se hace monótono.

Namaste.

Auster, Autor, Literatura

4 3 2 1, Paul Auster

4

4 Partes de un libro. 4 vidas. 4 Archies Ferguson viviendo vidas similares. 4 situaciones distintas. 4 jóvenes que ven la vida de distinta forma, que toman diferentes caminos. 4 caminos en los que la literatura forma parte fundamental de la vida del protagonista. Seguimos leyendo, comparamos, para saber cómo le va en esta vida, qué hará en la otra, si en todas pasará por las mismas etapas, si en todas cometerá los mismos fallos. Inevitable pues plantearse lo mismo en la vida propia: ¿qué habría cambiado si no hubiéramos tomado la misma decisión? ¿Cómo habría sido mi vida, y como consecuencia, cómo se habría modelado mi carácter si me hubieran ocurrido otras cosas? ¿Seguiría interesándome lo mismo en ese universo? ¿Pensaría de la misma forma? ¿Tendría los mismos amigos? O simplemente, ¿sonreiría igual?

Te estoy diciendo que nunca sabes si has elegido bien o mal. Para saberlo, tendrías que conocer todos los hechos de antemano, y la única forma de conocer todos los hechos de antemano es estar en dos sitios a la vez, cosa que es imposible.

¿Y?

Y por eso es que la gente cree en Dios.

Página 271

3

3 veces 300 páginas. 3 meses para leerlo. 3 veces que corrí el riesgo de morir aplastada al caer encima de mi cara. 3 veces que me atasqué. Me atasqué porque sobre todo al principio tenía una extraña sensación de Día de la Marmota, como si avanzara para a continuación, retroceder. Se trata de una historia fragmentada, en la que vamos avanzando al unísono. Leemos paralelamente las vidas de Archie: sus infancias, sus adolescencias, y podemos ir comparando qué ocurre en cada una de ellas, y quizá vaticinando lo que pensamos que le ocurrirá después. 3 veces continué. Las últimas 300 páginas leídas a contrarreloj. Un libro que podría haber sido 3 para el propio autor, que acostumbraba a presentarnos historias mucho más breves.

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2

2 opiniones enfrentadas. Los que lo califican como prescindible y otros que lo definen como una novela de novelas. ¿Hay 2 Auster? ¿El Auster del pasado, que hay que leer, y el del presente, que hay que evitar? ¿Está el Auster que va a lo esencial y publica libros de 300 páginas y el que se enrrolla y aburre y saca uno de 900? Evidentemente un libro tan largo tiene muchas posibilidades de encallar, de aburrir, y en ocasiones uno se siente cansado de esta propuesta faraónica. En mi caso, ha sido una novela que me ha ganado poco a poco.

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Uno: darme cuenta de que hacía mucho que no leía a Auster. Un muchacho: Archie Ferguson. Un punto de partida común: su nacimiento. El resto es un camino que se va bifurcando. Un adolescente. Un entorno cambiante que influye en lo que le va ocurriendo. Un fondo histórico común: el de Estados Unidos de los 50-60. Un estilo: corrido, sin diálogos y con pocos puntos y aparte. Sin ser farragoso puede detenerse en el entorno político, económico o social para después centrarse en la acción de nuestro protagonista.

Un libro que parte de una premisa, que se pregunta el protagonista al final del libro:

¿Y si hubiera ido a Columbia en lugar de Princeton? Y en tal caso, ¿en qué habría sido su vida diferente de la que ahora llevaba?

Página 927

Las posibilidades, muchas: crear perspectivas y caminos, como en aquéllos libros de Elige tu propia aventura. Aquí no hay que ir saltando de página a página, sino que Auster es más o menos generoso con Ferguson y le plantea ante determinadas situaciones, pequeños cambios, quizá, que originan diferencias muy significativas en la vida de un humano cualquiera.

También es una novela tramposa, en la que el autor nos engaña en determinadas ocasiones, quizá justificadas para no contarnos todo de golpe, para que nos sorprendamos más. No sé, pero no deja de ser una trampa.

Recomiendo leerla poco a poco, alternarla. Pero también recomiendo no dejarla demasiado de lado, leer del tirón una etapa de su vida, y sobre todo, hacerse un esquema con los progresos, para saber, cuando terminamos la parte 1, en dónde nos quedamos con él en la parte 2 para comprender o visualizar qué va a ocurrir.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Paul Auster, aunque en esta ocasión sea en versión extendida.
Pros
  • Conocer las cuatro historias del protagonista. Comparar, querer leer más para saber qué ocurre en una en concreto. Apostar por lo que le ocurrirá. Reflexionar.
  • Seix Barral ha decidido prescindir de su papel áspero y feo por uno suave (¡bien!)
Contras
  • El inicio se hace un poco cuesta arriba.
  • Un libro largo que en ocasiones se encalla puede hacernos abandonar.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (49)

Abril llega cargado de libros, entre mi cumpleaños, el Día del Libro y una breve (pero fructífera) incursión en una librería de segunda mano, estas son (ahora sí) las nuevas incorporaciones a mis estanterías:

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  • Kafka, Reiner Stach: la que se supone biografía definitiva del oscuro escritor checo. Dos tomos de tapa dura con mil páginas de papel biblia que además de servir como libro de cabecera es capaz de sujetar a todos los demás del estante y de que se me caiga la baba cuando lo miro de reojo. Edita Acantilado.
  • Rulfo, una vida gráfica, Óscar Pantoja y Felipe Camargo: descubrir la biografía de un autor a través de las páginas de un cómic es un modo distinto, interesante y curioso de conocer un poco más el carácter del que está detrás de los libros. Gracias a la editorial Rey Naranjo por el envío.
  • Una temporada en el purgatorio, Dominick Dunne. Buenas opiniones en GoodReads y un puntito interesante en su trama. No necesito más. Libros del Asteroide suele ser acierto seguro. (¡Y un magnífico regalo!)
  • El día del Watusi, Casavella. Curiosidad por la novela, porque tenga hasta un día en el calendario donde los más entusiastas se reúnen como ya se hace con otras historias más conocidas. Este título me ha ido acompañando a lo largo de los meses, aparecía y se comentaba, me lo encontraba aquí y allá. Y ahora espera en mi estante a que me embarque en esa historia de 900 páginas. Esta edición es la última que ha sacado Anagrama en 2016. Como bien dice J.Leetham, De la cárcel se sale, de Anagrama no. Quizá si quisiéramos salir ayudaría la cosa…
  • Patria, Aramburu: la novela de la que todo el mundo habla, que ha recibido numerosos premios y que no para de colarse entre la lista de los más vendidos. El tipo de libro que uno ya no sabe si leer o no; pero el ofrecimiento de Pedro para prestármelo fue definitivo. Veremos si yo también caigo en la red de esta novela.

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  • Gabriela, clavo y canela, Jorge Amado: este título figura en la primera página de mi libretita del Plan Infinito. Así que si os digo que lleva ahí más de diez años, no os miento. La casualidad quiso que me lo encontrara en mi visita a ReRead.
  • HhhH, Laurent Binet: quizá la versión de chascarillo fuera ¡anda, un libro sobre nazis! Y para casa. En realidad, es un título del que hablan muy bien y con el que me pica la curiosidad. Esta edición es de Círculo de Lectores.
  • Los cipreses creen en Dios, José María Gironella: uno de esos libros que destacan en Literatura, pero que me da la sensación que está un poco relegado. ¿Por qué? ¿Tendrá que ver con que sea un tochazo?
  • La isla de Arturo, Elsa Morante: hace poco oí mencionar este libro y así, por casualidad, lo encontré en el estante. La edición, de RBA, no me entusiasma pero por el precio que me costó tampoco me voy a poner exigente.
  • El canto del cuco, Robert Galbraith: tengo El gusano de seda, en una versión en inglés en casa, y al encontrarme éste decidí escogerlo para así empezar por el principio. La edición de bolsillo es de Booket.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros que menciono? ¿Qué me podéis contar sobre ellos?

Desde aquí gracias a los que me regaláis libros, a los que me los prestáis, a los que me recomendáis un nuevo título. Pocas cosas hay tan fascinantes como poner sobre la pista de una buena lectura a quien disfruta leyendo historias.

Namaste.

Fowler, Literatura

Fuera de quicio, Karen Joy Fowler

Hoy os traigo uno de esos libros difíciles de reseñar. Complicado contar algo de la historia sin adelantar información de la trama.

Fuera-de-quicioEste libro entró en mi Plan Infinito tras un comentario de @Silviabroome, librera y bibliófila que nos descubre grandes títulos a través de su cuenta de Twitter. Recuerdo que ella dio dos datos: que era un muy buen libro y que lo mejor era no saber nada de él. Le hice caso.

Posteriormente, Malpaso me envió amablemente este ejemplar a casa. Y ellos, en la contraportada, ya avisan:

Para adentrarse en esta novela, tal y como su autora hubiera deseado, lo ideal sería evitar leer cuanto se desgrana en esta contraportada.

Vaya. Jamás me había encontrado con un aviso similar. ¡Si lo normal es que la editorial cuente, detalle tras detalle, la trama! (quién no se ha encontrado datos que ocurren al final del libro).

En fin. Me tocaba leerlo. Lo hice. Y ahora es el turno de contaros algo a vosotros.

Fuera de quicio es una novela de 300 páginas que empieza como sigue:

La mitad de mi historia se sitúa en el invierno de 1996. Por entonces, ya hacía mucho que habíamos quedado reducidos a la familia que la vieja filmación familiar presagiaba: mi madre, mi padre (…) y yo. En 1996 habían pasado diez años desde la última vez que vi a mi hermano y diecisiete desde la desaparición de mi hermana.

Página 13

Precisamente este párrafo inicial nos da alguna de las claves de lo que nos vamos a encontrar después: cuando nuestra narradora llega a la vida adulta se plantea cómo fue su infancia. Rememora la época en la que en lugar de 3 miembros de la familia, eran 5, sobre la grieta y posterior factura de una ausencia y una desaparición.

Además, Fowler añade otras temáticas, consiguiendo un libro difícil de clasificar en el que es capaz de dejarnos fragmentos como éste:

Obviamente, esa historia que le conté a Harlow (…) no forma parte de la mitad de esta historia. Se la conté a Harlow cuando he dicho que se la conté, así que el acto de contarla forma parte de la mitad de la historia, pero una cosa es el relato y otra el hecho relatado, lo cual no quiere decir que la historia no sea cierta, sólo significa que ya no sé francamente si la recuerdo de verdad o únicamente recuerdo cómo contarla.

El lenguaje tiene este efecto en nuestros recuerdos: simplifica, solidifica, codifica, momifica. Una historia contada muchas veces es como una fotografía de un álbum familiar: al final, reemplaza al momento que supuestamente debía fijar.

Y yo he llegado aquí a un punto, ahora que ha aparecido mi hermano, en el que no sé cómo seguir adelante sin volver primero atrás:, sin volver al final de aquella historia, cuando regresé de la casa de los abuelos a mi hogar.

Y ése resulta ser, además, el momento exacto en el que termina la parte que sé cómo contar y empieza la parte que nunca he contado.

Página 55

Quizá hasta un determinado punto de la historia, sabemos lo que recuerda nuestra narradora. Quizá después sepamos lo que esconde, la realidad de las cosas que no entendía, las situaciones que no comprendía o la información que se le ocultaba.

Lo que está claro, es que cuando se nos aporta determinada información, vemos la realidad con otros ojos y los recuerdos toman un matiz diferente.

A partir de ahí la autora utiliza los sentimientos para ahondar en el tema: la comprensión, la compasión, la rabia. Fowler nos hace reflexionar, buscar información, dudar de cómo habríamos reaccionado nosotros si nos hubiéramos encontrado en una situación similar.

Fuera de quicio resulta una historia sorprendente, de las que se quedan en el estómago e incomodan, de las que nos hace mirar al infinito y pensar, enjugarnos las lágrimas, cerrarlo y conmovernos, pensar en nuestra parte más humana, en aquéllo que nos distingue de los animales. Aunque a veces cueste encontrar eso que se supone que tenemos.

En conclusión, esta novela ha supuesto para mí uno de esos gratos descubrimientos, uno de los títulos que destacan en las lecturas de este año, y una de las novelas que recomendaré sin descanso.

Y desde aquí, mi agradecimiento a @Silviabroome, por descubrirme Fuera de quicio, y a Malpaso, por traernos libros tan sugerentes como éste, además de por enviármelo a casa.

A vosotros, sin dudar: sacad lápiz y papel y apuntadlo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los temas que incluye en el libro y cómo va incluyéndolos.
  • Sorprendente y conmovedor.
Contras
  • El nudo en el estómago que nos deja.

Namaste.