Autor, Literatura, Vila-Matas

El viaje vertical, Enrique Vila-Matas

No sin un punto de vergüenza reconozco que nunca había leído a Vila-Matas. Darme cuenta de que, aunque mi memoria me juegue una mala pasada y no lo recuerde del todo, tengo firmado el ejemplar desde 2014, me hace enrojecer todavía más.

Fue tras una conversación con Ana cuando decidí que eso se iba a acabar y que había llegado el día en el que leería El viaje vertical.

El-viaje-verticalLa trama ya la adelanta el propio autor en el título: acompañamos al protagonista en su viaje. Un viaje vertical que comienza en Barcelona y acaba en las islas Madeira.

Al contrario que otras muchas historias que tratan sobre viajes (me viene a la mente Canadá de Richard Ford), no se trata de un viaje de iniciación, en el que el protagonista ha de enfrentarse al inicio de su etapa como adulto. En este sentido, Vila-Matas utiliza el viaje como hilo conductor y también como origen del aprendizaje. Y como contrapunto añade el elemento discordante: el aprendizaje de un personaje jubilado. Mayol, antiguo empresario, político retirado y nacionalista catalán convencido, que tiene que asumir las consecuencias de la separación de su mujer en un momento en el que no sabe a lo que aferrarse.

Para ello huirá de su Barcelona natal e iniciará un viaje, mientras que paralelamente rememorará su vida, repasando los grandes hitos de su infancia, anterior a la Guerra Civil, y ahondando en sus miedos e incertidumbres.

Y qué raros son los recuerdos cuando son, además, inventados. La memoria verdadera de la torre veraniega de sus pobres padres la enlazó, a través de un enigmático túnel de su cerebro, con un recuerdo falso, tan improbable como inventado, pero que sintió necesitaba tener en aquel momento.

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Uno de los elementos que más me ha gustado ha sido el uso del narrador. Un narrador omnisciente que no se mantiene al margen y se va dejando ver según avanzamos:

Ya sólo le faltaba decir que Lisboa era airosa en su serpentear y era una inquietante ciudad en la que uno nunca sabía si acababa de llegar al fin del viaje o al punto de partida. Ya sólo le faltaba decir que Lisboa era una ciudad que a veces parecía surgir como una serpiente surge de su piel. Pero esto será mejor que lo diga yo de mí mismo, que a veces tengo la impresión de que surjo de lo que he escrito como una serpiente surge de su piel, aquí en esta isla de palmeras y eternidad donde todos lo días hundo en tinta mi pluma y donde el tiempo, en su teatro armado sobre la calma y el poco viento, también para mí pasa lento y pasa fácil, porque la vida aquí es fácil, y mi reloj muy lento y, además, para qué negarlo, yo sólo soy un principiante, el principiante más lento.

Página 153

Autor de culto, aclamado por crítica y con fieles seguidores, Vila-Matas demuestra su buen hacer tejiendo una historia aparentemente simple pero con muchas lecturas y referencias. Apenas unos pocos personajes son los necesarios para dar forma a El viaje vertical. Tampoco necesita más.

Lo importante de este libro de Vila-Matas, probablemente también de otros del autor me atrevería decir, es cómo cuenta lo que sucede. A fin de cuentas la trama no tiene mucho artificio, pero cómo va añadiendo diversos temas y el modo que tiene de utilizar el estilo es significativo. Son muchos los fragmentos destacables, decenas de reflexiones y píldoras que va dejando el autor aquí y allá.

En definitiva, me ha gustado mucho. No sé por qué he tardado tanto en leer a Vila-Matas. ¿Cuál creéis que debería ser el siguiente?

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Demostración de literatura: cómo hacer fácil lo difícil y crear una lección de novela.
  • Multitud de fragmentos destacables.
Contras
  • Suceden pocas cosas y eso provoca algunos momentos en los que parece que la trama no avanza.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (XXX): Enrique Vila-Matas

1444053209_785438_1444053468_noticia_normalEnrique Vila-Matas (Barcelona, 1948): es uno de los escritores destacados de la literatura española. Autor de novela y ensayo, comenzó su carrera literaria en 1973, por lo que su obra es prolífica y variada. Conocido por sus amistades literarias (Sergio Pitol, Roberto Bolaño, entre otros), ha recibido múltiples premios, como el Rómulo Gallegos en 2001 por El viaje vertical, o el Premio Nacional de la Crítica en 2002, por El mal de Montano. Bartleby y compañía (Anagrama, 2001), Dublinesca (Seix Barral, 2010) y Mac y su contratiempo (Seix Barral, 2017), son algunas de sus obras.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

El autor que más he frecuentado estos últimos días es Danilo Kis, para quien uno tarda mucho en convertirse realmente en escritor: sólo cuando comprende por fin que escribir significa decir las cosas de cierta manera cuando uno ya sabe que con la literatura y mediante ella no se puede conseguir nada.

Escritor serbio nacido en 1935 y fallecido en 1989, Kis comenzó a publicar en 1962, siendo sus dos primeras novelas La buhardilla y Salmo 44. Tradujo autores franceses, rusos y húngaros, y acabó viviendo en París. Su obra llegó a tener reconocimiento internacional, y en 1986 fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia.
En castellano podemos encontrar su obra en la editorial Acantilado, que ha publicado Una tumba para Boris Davidovich y la trilogía Circo familiar, entre otros. Os dejo el enlace para más información.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Rendición, de Ray Loriga. Ahí hay una verdadera voz, parece salida de El monumento, de Mark Strand. “Nunca sabrás / de quién es el monumento / o por qué vino a ti…”

Rendición es una de esas historias que últimamente veo mucho por las redes sociales, por artículos y comentarios. Hasta estos momentos había descartado su lectura tras haberme decepcionado Zaza, emperador de Ibiza. Ahora, tras esta recomendación me lo estoy replanteando…

3.- Un autor por el que sientas fijación.

No siento fijación por los libros de nadie. Pero últimamente sigo con notable atención lo que hace Rodrigo Fresán, que escribe novelas muy estimulantes.

Rodrigo Fresán: autor argentino, tanto de relatos (Vidas de santos, Random House 1993) como de novela (Esperanto, 1995, y su última publicada La parte soñada, Random House 1997). Uno de esos nombres que se posan en nuestra lista de autores futuribles pero que el escaso tiempo acaba relegando. Os dejo el enlace de Jesús con la reseña de La velocidad de las cosas (Debolsillo, 1998).

Y vosotros, ¿habéis leído Rendición de Ray Loriga? ¿Lo recomendáis? ¿Conocíais a Rodrigo Fresán? ¿Acabáis de apuntar (como acabo de hacer yo) en vuestra libreta el nombre de Danilo Kis? ¿Alguien me va a tirar piedras por tener El viaje vertical en el estante pendiente de ser leído?

Muchísimas gracias Enrique por regalarnos un poco de tu tiempo y permitirnos conocer tus recomendaciones.

Namaste.