IMM, Literatura

IMM (60)

Os dejo por aquí las últimas incorporaciones a mis estantes correspondientes al mes de abril, mes en el que coinciden mi cumpleaños y el Día del Libro:

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  • El don de las piedras, Jim Crace. Leí Cosecha hace tiempo, y los amigos de Hoja de Lata me han enviado este ejemplar del último libro del inglés que han publicado. ¡Gracias chicos!
  • Emma, Jane Austen (edición de Austral Singular). Me gusta mucho esta edición, y estoy por un lado, haciéndome con la colección y por otro poniéndome al día con los clásicos. Son muuuuchas las cuentas pendientes, tantas que me estoy planteando hacerme un súper listado… este de Austen es uno de ellos.
  • El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez. La fantástica edición que estoy releyendo de Cien años de soledad (que ando leyendo a trompicones quiénsabeporqué) tiene un compañero, este otra novela del colombiano, que también he leído pero que quería incorporar a mis estantes. Uno de esos libros que no pasan de moda y que necesitamos tener en la estantería. Todo un acierto. Tanto este como Emma regalos de R. ¡Gracias!
  • Herido leve, Eloy Tizón. Una autobiografía intelectual, dice la editorial Páginas de Espuma en su página web. Un autor hablando de libros, digo yo. Temática que nunca se agota y que me atrae cada vez más. A Tizón no lo he leído, sólo sé que Jesús tiene un buen concepto de él. El título en sí lo conocía de pasada, fue el buen hacer de Niebla Espesa y de Esther de Moito Conto las que lo hicieron llegar a sus manos. Qué importante es tener a mano un buen librero. ¡Muchas gracias!

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  • La edad del desconsuelo, Jane Smiley. Un libro que me dio curiosidad desde que lo vi por redes sociales y que ya he leído. Ahora sólo me queda intentar explicar algo de su lectura. Envío de los amigos de Sexto Piso.
  • Mejor la ausencia, Edurne Portela. Había dejado pasar este título, y en general a la autora una y otra vez, hasta que vi un comentario elogioso de alguien de quien me fío y de repente me encontraba a Portela en todas partes. Después alguien mi dealer literario me comentó que había una historia que narraba la historia de Patria desde otro lado, pensé que podría ser este. No me equivocaba.
  • Lincoln en el Bardo, George Saunders. Un libro que vi muchísimo hace unos meses por redes sociales, pero que intenté quitarme de la cabeza para no saturar mis lecturas actuaVes de novedades. Se ha incorporado en modo de préstamo al igual que el de Portela, ¡gracias Pedro!
  • Los que duermen, Juan Gómez Bárcena. Tras alucinar con Kanada sabía que iba a estar atenta a lo que publicara este autor. Sigo en las mismas, todavía no tengo muy claro qué escribe este autor…  Envío de Sexto Piso.

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  • Voces humanas, Penelope Fitzgerald. El último libro de la autora que publica, como todos los demás, Impedimenta, es uno de esos títulos que sé que necesito en cuanto me entero de su publicación (¡gracias por el chivatazo, Atram!)
  • La hija de la española, Karina Sainz Borgo. Una historia que inicialmente no me atraía nada pero que con el paso de los días me ha ido entrando la curiosidad. Quizá el tema, quizá la culpa es de Martín, quién sabe. Estos dos últimos han sido mis compras en Día del Libro.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Por cuál creéis que debería empezar?

Namaste.

Autor, Literatura, Williams

Stoner, John Williams

Stoner es una de esas historias que son consideradas por los lectores como obras maestras o como libros mediocres, sin término medio. Las opiniones son tan dispares que al escoger esta lectura no sabes en cuáles de las dos opciones te vas a encuadrar. Quizá nunca habría acabado leyéndolo de no haber visto la polaridad manifiesta.

Stoner lleva como título el apellido de nuestro protagonista, William. Hijo de un matrimonio de campesinos acabará como profesor de literatura de inglés en la universidad.

StonerLa historia de Stoner es lo que critican muchos de los que la consideran como mediocre: una historia sencilla, sin mucha trama y sin grandes acciones. Esto es, la novela trata de la vida del protagonista sin caer en los elementos más frecuentes de la literatura: la trama no es tal, no le ocurren grandes dramas ni es el protagonista heroico que podríamos esperar, tampoco hay momentos de tensión y en el apartado del estilo, no encontramos grandes diálogos ni un sesudo análisis de cada uno de los personajes. Simple y llanamente nos encontramos la vida de Stoner: estudia, trabaja y se casa. Sigue trabajando, mantiene a su familia y tiene algún encontronazo en la universidad. Así, su  vida no tiene dramas ni grandes decepciones, solo las habituales del día a día: el paso del tiempo, la desesperanza, el aburrimiento y en muchos casos, la confrontación con una mujer absolutamente insoportable, la esperanza que encuentra en su hija, el choque con un compañero de trabajo.

Un personaje que a pesar de vivir la Primera Guerra Mundial no acude a la batalla, con un carácter evasivo y el ánimo perenne de los segundones, de los que se mantienen al margen de la acción, al margen de las grandes pasiones. Podríamos decir que Stoner es el antihéroe, el que se queda en la retaguardia, el que no dice lo que piensa para evitar un enfrentamiento, esa persona a la que nada le viene mal pero que internamente se lamenta sobre el derivar que ha tomado su vida.

Se empezó a preguntar si su vida merecía la pena, si alguna vez la había merecido. Era un duda, sospechaba, que le llegaba a todo el mundo tarde o temprano. Se preguntaba si a los demás les sobrevenía con la misma fuerza impersonal que le llegaba a él. La cuestión le sumía en la tristeza, pero era una tristeza general que -pensaba- tenía poco que ver con él o con su particular destino, ni siquiera estaba seguro de que la cuestión naciera de las causas más recientes y obvias que había trastornado su vida.

Página 158

La historia de Stoner es también lo que la describen como una obra maestra: una historia sencilla y aparentemente simple pero que a pesar de narrar la vida de un personaje común consigue mostrar la vida habitual de un personaje que podríamos ser tú o yo, más allá de las grandes historias y de las grandes tramas, Stoner es una persona del montón y Williams refleja su vida de una forma directa y sencilla, sin estridencias, simplemente la vida de Stoner.

¿Que qué me ha parecido a mí? Pues, sinceramente, no veo la obra maestra que muchos ven. Me parece una historia bastante plana, que se hace aburrida en determinados momentos, y donde por ocurrir muy pocas cosas se queda atascada en la primera tercera parte de la historia. Tengo que reconocer que posteriormente pude leer más y conecté algo más con la historia: la relación de Stoner con Grace, el problema de Stoner con Hollax, y la absolutamente insufrible Edith. Conseguí leer más de seguido lo que hizo que me aburriera menos, pero efectivamente, Stoner jamás da un golpe en la mesa, sino que se deja llevar por lo que los demás esperan de él, sin pensar en sus intereses o sus preferencias. Este aspecto en concreto me ha sacado bastante de mis casillas, siempre me da rabia encontrar con personajes que no deciden por sí mismos (por suerte no son muchos, los lectores o bien la literatura necesitan grandes gestas). Aunque por ello no significa que se trate de un personaje plano, solo que jamás tiene un punto de inflexión determinante, ni cambia de actitud con su vida o con las personas que le rodean.

En definitiva,

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Determinados destellos del estilo de Williams.
Contras
  • Historia plana, sin puntos de inflexión.
  • La cita que incluye la contraportada: «De lo único que estoy seguro es de que es una buena novela; con el tiempo incluso podría considerarse una gran novela», John Williams (¡nos ha jodido!)

Namaste.

Autor, Davies, Literatura

Mantícora, Robertson Davies

Mantícora, la segunda parte de la trilogía de Depford de Robertson Davies, comienza con un potente diálogo entre David Staunton y su psiquiatra. Sorprende un inicio tan directo, sin introducción ni descripciones previas, tan sólo Staunton, narrador y protagonista principal, contando por qué cree que su madrastra ha asesinado a su madre, el ricachón Boy Staunton.

MantícoraCon este punto de partida pronto conoceremos más de la situación de la familia y de los motivos que le han llevado al protagonista a viajar a Suiza para iniciar su terapia.

A partir de ahí la historia se funde en una doble vertiente: la del psicoanálisis y la psicología (incluyendo el análisis de la personalidad de los personajes) y la del recuerdo de su padre, aunque aprovecha para incluir el tema de la magia, como en la primera parte de la saga.

La trilogía de Deptford se inicia con El quinto en discordia, siendo Mantícora la segunda de los tres libros para acabar cerrándolo con El mundo de los prodigios.

Davies es uno de esos narradores clásicos que es capaz de contar la historia como un todo, que bebe de influencias como Wilkie Collins o Charles Dickens pero que a la vez disecciona y analiza la psicología, el carácter de los personajes, así como sus pensamientos y los recuerdos.

Mantícora me ha gustado más que la anterior novela, en parte por el tema en sí, alejada de la hagiografías a las que continuamente se mencionaba en El quinto en discordia, pero también por el estilo, que deja atrás la narración clásica para centrarse en las conversaciones, consiguiendo un efecto mucho más dinámico.

La virtud y el honor no desaparecerán del mundo, por mucho que los moralistas populares y los periodistas miedosos insistan en ello. (…) Y tampoco creo que el amor, en tanto exigente condición del honor, se haya perdido. Se trata de un patrón del espíritu. Y los seres humanos aspiran a hacer de ese patrón una realidad en su propia vida, al margen de los medios que empleen para ello.

Página 247

Tengo que admitir que no recordaba a los personajes, con la excepción del punto culminante de la bola de nieve, del resto solo tenía una leve neblina de cómo era el estilo del autor y de su análisis pormenorizado.  Sinceramente no sé si es bueno o malo. Por un lado, me habría gustado acordarme de los personajes, por otro, leer de seguido las trilogías nunca me ha parecido una buena idea, y para terminar, ambas historias se pueden leer de forma independiente sin problema.

Davies mide, organiza, corta y planifica para crear otra historia de literatura, de ejemplo de cómo se narran las cosas, sin grandes efectos, simplemente la historia narrada tal y como un genio lo haría: uno de esos narradores totales que radiografían el ambiente y señalan no solo lo visible sino también lo que queda detrás. Con abundantes saltos temporales y un claro hilo de retrospección, Davies configura una historia poliédrica donde nada es lo que parece y el análisis de la psique y de los recuerdos tiene vital importancia.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los diálogos de David con su psiquiatra.
  • Inicio muy potente. Historia muy medida.
Contras
  • Me habría gustado recordar más a los personajes que se mencionan.
  • No vendría mal un glosario de personajes al inicio.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (59)

Hoy traigo las nuevas adquisiciones que se han incorporado en los estantes son las siguientes:

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  • La muerte del padre, Karl Ove Knausgard. Nunca he leído al autor, pero veo comentarios elogios aquí y allá de forma frecuente. No sé si es la mejor opción para empezar a leerlo, la verdad, pero es la escogida. Veremos qué tal.
  • El adversario, Emmanuel Carrère. Junto con Una novela rusa este título se recomienda siempre, así que decidí hacerme con este título en la edición de Compactos de Anagrama.
  • Trilogía de la ocupación, Patrick Modiano. De este autor he leído En el café de la juventud perdida, Dora Bruder y El horizonte pero hace ya cinco años que no vuelvo a leerle, y creo que una buena opción es esta trilogía, probablemente el libro más famoso del Nobel de Literatura francés.
  • Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides. Como ya os comentaba en la reseña de La trama nupcial, me queda por leer esta novela, quizá la más famosa de sus historias, que tiene hasta versión cinematográfica. Lo admito: dudé entre La trama nupcial y Las vírgenes suicidas pero opté por la primera porque soy más de libros largos. No lo leeré pronto porque va en contra de mi costumbre, pero me da seguridad saber que la tengo en el estante a la espera.

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  • Sigo aquí, Maggie O´Farrell. El tercer libro que he leído de O´Farrell, relatos autobiográficos en esta ocasión. Tenéis la reseña aquí. Envío de Libros del Asteroide.
  • Fugitiva y reina, Violaine Hausmann. Una historia de la que he leído comentarios elogiosos y que no pude evitar comprar la última vez que acudí a una librería. La edición es de Hoja de Lata.
  • Fausto, Goethe. Uno de esos eternos pendientes, que me atraía por la edición de Austral Singular (a pesar de que mi ejemplar de Jane Eyre ha tenido que ser reparado por despegarse la tapa). La verdad es que es uno de esos libros que me dan bastante vértigo, pero por intentarlo que no quede.
  • El pasajero, Ulrich Alexander Boschwitz (Sexto piso). Me entró por ojo, o más bien, por la portada. Apenas he leído la biografía del autor pero no necesito más (¿cuántos libros has de leer para considerar que ya no estás cumpliendo el propósito de leer menos novedades?)
  • Claus y Lucas, Agota Kristof. Cuando leí en ebook este asombroso título me di cuenta de que quería tenerlo en papel. Después comprobé que se encontraba descatalogado y que no había ninguna reedición a la vista. Por fin, después de mucho tiempo de espera, Claus y Lucas tiene la reedición que se merece. La reseña que le dediqué en su día, aquí. La edición es de Libros del Asteroide.

¿Habéis leído alguno de ellos? ¿Por cuál debo empezar? ¿Alguna recomendación para enfrentarse a Fausto?

Namaste.

Autor, Eugenides, Literatura

La trama nupcial, Jeffrey Eugenides

Quería leer a Eugenides pero temía lo que me iba a encontrar. Mi percepción auguraba una flamante decepción, tras haber leído Middlesex, de la que poco más puedo añadir más que enlazaros la reseña y recomendárosla encarecidamente.

La-trama-nupcialAsí, aunque lo compré y lo mantenía a la vista para cuando lo necesitara, La trama nupcial se iba quedando en un segundo plano, hasta que a raíz de un viaje en la que no podía llevar los enormes libros que estoy leyendo, decidí empezar éste. Vale, no es muy corto pero al menos es una edición mucho más manejable.

En La trama nupcial tenemos tres personajes: Madeleine, la bella joven interesada por la literatura, Leonard, el galán con el que Madeleine empezará una relación, y Mitchell, el tercero en discordia.

Eugenides utiliza un narrador en tercera persona que no conoce todo de cada uno de ellos, sino que se mantiene al lado de cada personaje como testigo de lo que les va ocurriendo. Además, utiliza los cambios de capítulo para saltar de uno a otro, y los saltos temporales para mantener el interés del lector.

El personaje no deja de ser más que el motivo perfecto para ahondar en el tema que representan. Para Madeleine: el amor, los momentos de iniciación en la adolescencia y los novios que tuvo hasta llegar a la universidad. A partir de aquí, sus estudios y su interés por la novela victoriana. Sin embargo, llegados a un determinado momento, cuando el autor considera necesario, nos presenta a otro personaje, creado hilos entremezclados con objeto de ganar complejidad poco a poco. Así, en el momento en el que Madeleine conoce a Mitchell comenzaremos a ponernos en la piel de este peculiar chico, su relación con nuestra protagonista y sus pasos en la búsqueda espiritual. Al que conocemos más como presencia pero menos internamente (exactamente como todos los que le rodean, que tienen una imagen de él distorsionada de lo que es en realidad) es a Leonard, envidiado por Mitchell, amado por Madeleine, personaje muy bien creado y complejo, que gana en aristas según vamos leyendo.

A Madeleine no le había servido de gran cosa. (…) Como lectora no estaba interesada en la figura del lector (…), era absolutamente feliz con la idea del genio. Quería que un libro la llevara a lugares donde ella no podría llegar por sí misma. Pensaba que un escritor tenía que trabajar más para escribirlo que ella para leerlo. Cuando se trataba de letras y de literatura, Madeleine defendía una virtud que había caído en desgracia: la claridad.

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(INCISO QUE CONTIENE SPOILERS DE LA TRAMA: Por poner un ejemplo, al contarnos la ruptura entre Madeleine y Leonard, primero conocemos el punto de vista de ella, fragmentado y poco descriptivo, y nos quedamos exactamente como ella: sin comprender lo que realmente ha ocurrido. No es sino unos capítulos más tarde cuando, desde el punto de vista de Leonard conoceremos la otra parte de la historia, comprendiendo por fin qué ha sucedido).

Mi prejuicio se vio confrontado cuando empecé a leer la novela. Ayudó que tuviera bastante tiempo para leer y así puede avanzar rápido, conocer la vida de Maddie y encontrarme muchos brillos que encontré en la anterior novela que leí del autor. Pero después, empecé a pensar que a fin de cuentas estaba en lo cierto y que la novela se iba a empantanar cuando vi que hacia la mitad del libro los temas religiosos eran mayoría, y es que la búsqueda espiritual de respuestas por parte de Mitchell y parte de su viaje a la India se me hizo más pesada y aburrida. No sé si es porque este tipo de temas me aburren o bien que el autor se detiene demasiado en ellos.

Sonaba a algo que Santa Teresa -que lo escribió quinientos años atrás – había experimentado, algo tan real como el jardín que podía verse desde la ventana de su convento de Ávila. Uno puede distinguir la diferencia entre alguien que describe algo inventado y alguien que utiliza un lenguaje metafórico para describir una experiencia inefable, pero real.

(…)

Había libros que se abrían paso a través del ruido de la vida y te agarraban del cuello de la chaqueta y te hablaban sólo de las cosas que encerraban más verdad. Una confesión era un libro de ésos.

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Sin embargo, una vez que Mitchell regresa y cuando Eugenides vuelve a interesarse por Maddie y Leonard, la historia continua de forma potente, retrotrayéndose al pasado para acercarnos a los recuerdos de Leonard ahora que ya conocemos los de Madeleine.

Para cuando se perfilaba el final me temía que la historia acabara de una forma demasiado arquetípica, cayendo en los tópicos habituales de las historias de amor, en un buenismo justiciero en el que todo fuera de color de rosa. Por suerte, el reencuentro final de los tres personajes pone un broche perfecto a la historia, donde por fin se cerrará un círculo que comenzó en el campus universitario.

Eugenides es un escritor inteligente, que sabe medir lo que nos cuenta para conseguir golpes de efecto, que utiliza los saltos temporales en los momentos exactos para obtener tensión, misterio o resolución según prefiera crear una u otra en el lector. Lo hizo en Middlesex

Así que una vez superado mi prejuicio, sí, a por Las vírgenes suicidas.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • La narración repartida entre los tres personajes.
  • El personaje de Leonard. Fragmentos y fragmentos marcados. Moli, me he acordado de ti.
Contras
  • El viaje de Mitchell se me ha hecho aburrido.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (58)

Os traigo las últimas incorporaciones a mis estanterías, tanto de finales del año pasado como tras la llegada de los Reyes Magos. Comenzamos:

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  • Ancha es la puerta, Upton Sinclair: el cuarto episodio de la vida de Lanny Budd se sitúa en los años 30. Llegó a casa gracias a los amigos de Hoja de Lata y… ¡sí, la que figura en la contraportada soy yo! Me hace particular ilusión figurar en la contra de un libro como éste, de una saga que me ha dado tantos buenos ratos, y que sigue dándolos. En estos momentos lo estoy leyendo así que ya os contaré. Daniel, Laura, muy agradecida.
  • La canción de los vivos y de los muertos, Jesmyn Ward. Una de las historias que me llamaba la atención y que me enviaron desde Sexto Piso. Me ha gustado mucho, como ya os adelanté en el balance, en breve la reseña.

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  • Todo cuanto amé, Siri Hustvedt. Aprovechando la nueva edición de Seix Barral decidí comprar este ejemplar, un título que llevo anotado desde hace mucho, pero que acabé postergando en favor de El verano sin hombres y Los ojos vendados. Todo el mundo habla muy bien de él así que espero que me guste.
  • Fresh complaint, Jeffrey Eugenides. No podía pasar por Shakespeare and Co y no llevarme un libro, y en este caso fue un Eugenides, al que hace mucho que no leo y tengo ganas.
  • Fuego y sangre, George R. R. Martin. Papá Noel vino con este tochazo bajo el brazo, que no es el esperado (y nunca publicado) Vientos de invierno pero que promete aventuras y mucha sangre.
  • Léxico familiar, Natalia Ginzburg. En su día leí Las pequeñas virtudes y este libro es por unanimidad el que más recomiendan los lectores, así que me hice con él.

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  • Illska y la maldad, Eirikur Örn Norddahl. Recomendación de Atram, de quien me fío sin saber más, decidí hacerme un autorregalo cuando lo encontré en la librería y así acabó debajo del árbol. Aprovecho para recomendaros el espacio de Atram, interesante donde los haya y también para mandarle un beso a mi leonesa favorita.
  • Los hermanos Ashkenazi, Israel Yehoshua Singer (Acantilado). Otra recomendación de un amigo lector, en este caso de Yossi. Un título difícil de encontrar que vi de pasada y que decidí comprar.
  • Relatos de Kolimá (Volumen I), Varlam Shalámov. Este título llevaba años y años en la libreta, pero nunca me decidía a leerlo. En primer lugar porque en las bibliotecas que frecuento no lo tenían. En segundo, porque no es un título demasiado frecuente en las librerías. Fue la casualidad la que me hizo ver este pequeño título entre tanta novedad y pensé que ya era hora de empezar con el primer volumen. La edición es de Editorial Minúscula. Ojalá el precio fuera la mitad de minúsculo, la verdad.
  • Un libro de mártires americanos, Joyce Carol Oates. Confieso que nunca he leído a Oates, y quizá este no sea el mejor título, pero de siempre me han gustado las ediciones de Debolsillo, me parecen cómodas, manejas y resultonas, así que el libro se vino también. ¿Lo habéis leído? ¿Es mejor empezar con Oates por otro título?

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  • El diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion. ¿Se puede sentir nostalgia de un libro que no se ha leído? Me pasó como con Las benévolas de Jonathan Littell, lo vi muchas veces en la biblioteca pero jamás me animé a leerlo. Cuando me enteré de una nueva edición de Alba supe que me tenía que hacer con él.
  • Orgullo y prejuicio, Jane Austen. De Austen he leído Sentido y sensibilidad y La abadía de Northanger, pero su obra más famosa la tengo pendiente. La edición de Austral Singular es una muy buena opción. Además, este en caso venía en una caja con el otro libro que véis al lado. (No os voy a engañar a mi TOC y a mí no nos gusta la caja porque descabala el orden en estante con el resto de libros de esta edición).
  • Una habitación propia, Virgina Woolf. Reconozco que nunca he leído a Woolf y ya va siendo hora, este título es una buena opción, aunque creo que tengo Al faro en algún lado.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Os han regalado muchas lecturas? ¿Regaláis muchos libros? ¿Por cuál de todos ellos debería empezar?

Nos seguimos leyendo.

Namaste.

Bulgákov, Literatura

El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov

Cuando todo el mundo recomienda un libro, cuando todos los lectores son entusiastas con una lectura, suele ser por algo. Aún así una no puede sino dudar sobre lo que nos va a parecer a nosotros mismos, por eso El maestro y Margarita me daba mucha, mucha curiosidad, aunque tardara bastante tiempo en conseguir esta edición de Ediciones Nevsky.

el-maestro-y-margaritaPor suerte, con este libro me ha pasado, no solo que evitara leer la contraportada (¡como siempre!) sino que no había leído nada de su sinopsis ni su temática. Qué bien, porque desde el primer momento sólo podía repetirme a mí misma dos cosas:

  1.  Este libro es una pasada.
  2.  Cómo no lo habré leído antes.

A partir de aquí os dejo una no reseña en la que simplemente trataré de convenceros de que leáis un libro en el que mejor no saber nada. Los ingredientes que ha necesitado el autor han sido:

  1. Rusos, muchos rusos. Moscú como telón de fondo.
  2. Un visitante extranjero un poquito raro.
  3. Poncio Pilato.
  4. El maestro, que tendrá que ver con el punto 3.
  5. Margarita, que tendrá que ver con el punto 2.
  6. Tanto el 4 como el 5 sólo aparecen desde la mitad del libro, así que durante una gran parte de su lectura vemos a Poncio Pilato, a nuestro amigo extranjero y a una serie de rusos que van topándose con él. Y nos preguntamos quiénes carajo serán los dos personajes que le dan título al libro.

Y como al final no pretendo contaros mucho más, os dejaré algún fragmento:

– ¿Son ustedes escritores? – preguntó a su vez, la ciudadana.

– Evidentemente – respondió con dignidad Koróviev.

– ¿Sus credenciales? – repitió la ciudadana.

– Encanto… – empezó a decir Koróviev en tono zalamero.

– No soy ningún encanto -lo interrumpió la mujer.

– ¡Oh, qué pena! – dijo Koróviev decepcionado y prosiguió-: Bien si no quiere ser un encanto, lo cual sería sumamente agradable, pues no lo sea. ¿De modo que para tener la certeza de que Dostoievski es escritor habría que pedirle la credencial de socio? Pues tome cinco páginas cualesquiera de una novela suya y se convencerá sin necesidad de credenciales de que está tratando con un escritor. ¡Además, creo que Dostoievski no tuvo credencial ninguna! ¿Tú qué crees? – preguntó Koróviev a Behemot.

– Apuesto a que no la tenía -respondió este último colocando el hornillo sobre la mesa, al lado del registro, y se secó con la mano el sudor de su frente, sucia de hollín.

– Usted no es Dostoievski -dijo la ciudadana, desorientada por las palabras de Koróviev.

– Bueno, nunca se sabe, nunca se sabe -respondió éste.

– Dostoievski murió -dijo la ciudadana, pero no muy convencida.

– ¡Protesto! -exclamó con ardor Behemot-. ¡Dostoievski es inmortal!

Página 453

Aunque desde fuera sabemos que es un libro largo, no es pesado ni denso ni nada que se le parezca. Es original, distinto, sorprendente, muy interesante, dinámico y sarcástico.

Como ya os adelanté en las mejores lecturas de 2018, para mí El Maestro y Margarita ha sido de lo mejorcito que pude leer el año pasado, así que anotadlo y no lo dejéis pasar.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Original, diferente, sarcástico y crítico a la vez.
Contras
  • En algún momento los capítulos de Poncio Pilatos se me hacían mucho más largos que el resto de la historia.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Solenoide, Mircea Cărtărescu

Solenoide más que una lectura es todo un reto.

SolenoideEn primer lugar, por el tamaño: es un reto de 800 páginas, lo cual se convierte en un reto largo, al que necesitamos invertir varias semanas (en mi caso meses).

También por la ausencia de trama, o porque en la trama cabe todo. Se trata de la historia de un profesor de rumano, así en general: la historia incluye su pasado y sus recuerdos, su día a día en su escuela y sus pensamientos, las lecturas que le han marcado como persona y por supuesto, además de su importante anecdotario de situaciones extrañas, que incluye la visita de extraños seres por la noche, la levitación o la búsqueda de los solenoides por la ciudad de Bucarest.

Como muchos de los personajes de Cărtărescu, nuestro protagonista, del que no conocemos ni el nombre, es una persona compleja, que surfea entre la realidad y los sueños, que reflexiona y vuelve siempre atrás: en sus recuerdos, como en la perenne cajita con sus dientes de leche. Personajes que si no están atormentados al menos adolecen de principios depresivos, que están incómodos con la piel que habitan pero se muestran al mismo tiempo pasivos en el cambio de su situación.

Quizá solo leamos para regresar a la edad en la que aún éramos capaces de llorar con un libro en las manos; aquella época, entre la infancia y la adolescencia, que constituye el dulce prólogo de nuestra vida.

Página 205

Los que hayan leído a Cărtărescu sabrán perfectamente cómo es su estilo: en ocasiones gana velocidad, como cuando nos cuenta el paso por un hospital de tuberculosos del protagonista. En otros, se detiene en un detalle y lo estruja hasta que continúa, alargando los capítulos.

Es complicado clasificar este libro. También es muy difícil valorarlo. Quizá todo lo bueno que tiene corre de la mano de todo aquello que sugiere, aunque en ocasiones podemos caer en un estado de aburrimiento al ver que no avanzamos.

¿Por qué sé que existo si también sé que no existiré? ¿Por qué se me ha concedido acceder al espacio lógico y a la estructura matemática del mundo? ¿Solo para perderlos cuando se destruya mi cuerpo? ¿Por qué me despierto por las noches ante la idea de que soy mortal y me incorporo, bañado en sudor, y grito, y me agito, e intento sofocar este pensamiento intolerable de que voy a desaparecer por toda la eternidad, de que no existiré hasta el final de los tiempos? ¿Por qué acabará el mundo conmigo?

Página 399

Ya sabéis que el rumano es uno de mis autores fetiches, a los que siempre regreso, y que siempre me sugiere mucho en sus lecturas, pero precisamente por eso esta lectura se la recomendaría solo a los incondicionales, a los que ya conocen el estilo y se han obnubilado con Nostalgia o con Lulu. No a los que por primera vez se acercan, ya que el reto puede resultar arduo.

Lo que sí que recomendaría, como en todos los libros de este calibre, es simultanear su lectura con otras más cortas, más ligeras o como queráis llamarlo. Creo que si hubiera optado por leerlo concienzudamente no habría podido continuar el ritmo sin desanimarme.

Con esto no quiero que penséis que no lo recomiendo, simplemente analizo lo obvio: no es una lectura para todos ni para cualquier momento. Es una lectura para estar atentos, de las grandes lecturas que es difícil asir, que parece que siempre nos ganan ventaja a los lectores. Eso es precisamente lo bueno y lo malo, la sensación de caída en su lectura, y la magnificencia de crear una obra volátil, onírica, totalmente extraña, pero que es capaz de sugerir y proponer tantas cosas.

Para mí leer a Cărtărescu es siempre una experiencia. Pocos autores me sugieren tanto como él, pocos me marcan como lectora tanto como él. Recuerdo el preciso momento en el que terminé Lulu, igual que recuerdo el momento cuando leía Nostalgia. Lo recuerdo a fuego, como los libros que no pasan en balde. Y de Solenoide recordaré a la vez, leer páginas y páginas pensando en por qué me cuenta esto ahora, pero también terminar un capítulo con la boca abierta y mirar a la pared. O simplemente, pasar una página y encontrar un fragmento como este:

Sí, esto es solo que soy, esto he sido desde que estoy en este mundo: un hombre solo, esperando detrás de una ventana. He volcado aquí, en la caja de cartón de mi manuscrito, un montón de piezas de puzle. Incomprensibles en sí mismas, caen sobre las demás del derecho o del revés, se diseminan por el amplio espacio de juego. A partir de ellas, los largos dedos de la lógica del sueño podrían llegar, gracias a minuciosas maniobras de combinación, giro, posicionamiento, aumento y disminución, centralización y lateralización, acentuación y difuminado, a un cuadro siquiera parcialmente coherente, al menos coherente para mí aunque siguiera siendo absurdo para todos los demás, porque existen coherencias inteligibles e ininteligibles, al igual que existen el absurdo comprensible y el incomprensible. Puedes entender lo inteligible, eso es la serenidad. Puedes entender lo ininteligible, eso es el poder. Puedes no entender lo inteligible, eso es el terror. Puedes no entender lo ininiteligible, eso es la iluminación. Así como, en la oscuridad más profunda, no sabes si tienes los ojos abiertos o cerrados, a veces siento que, en el espanto y el estremecimiento de mi vida, ya no sé en qué parte de mi cráneo me encuentro.

Páginas 507-508

Los libros que son un reto hablan por sí solos, ¿no creéis?

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Los diversos temas que aparecen en la historia.

  • Pasar la página y encontrarse con un fragmento destacado es muy frecuente. Los post-it son imprescindibles.
  • Impecable edición de Impedimenta.

Contras

  • Hay momentos en los que uno duda de adónde quiere llegar el autor, que llegan a aburrir.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (57)

Para los lectores, septiembre es sinónimo de rentrée. Una palabra que para muchos  significa, no solo que se ha acabado el verano sino la promesa de nuevos e interesantes libros tras el parón veraniego. A mí la palabra rentrée me huele a otoño. A castaña y a olor de libro nuevo. Aquí os dejo los nuevos libros que han llegado a mis estantes los meses de septiembre y octubre:

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Voces de Chernóbil, Svetlana Alexiévich. Llevo pensando en leer a esta autora desde que le dieron el Premio Nobel en 2015. Este título me pareció una buena opción para empezar a leerla, a pesar de lo duro del tema. En breve os cuento más. Edita Lumen.

Stoner, John Williams. Llevaba apuntado mucho tiempo en mi lista. Intenté comprarlo en la Feria del Libro de Madrid, pero ninguna de las casetas donde consulté lo tenían. Finalmente en la Librería coruñesa Moito Conto me hice con un ejemplar. Edición de Baile del Sol.

La mujer singular y la ciudad, Vivian Gornick. Leer Apegos feroces y querer seguir leyendo a Gornick va de la mano, de ahí que estuviera muy interesada por leer este libro. Envío de los amigos de Sexto Piso. La reseña en breve.

A sangre y fuego, Manuel Chaves Nogales. Si hay un libro del que he oído hablar en multitud de ocasiones es este. Tengo en casa El maestro Juan Martínez que estaba allí sin leer desde hace mucho, aunque en su día ya dudé si comprar Juan Belmonte, matador de toros. Al final no he leído ni uno ni otro. Sin embargo tras leer muchos elogios me topé con él y decidí añadir este a mi lista de pendientes. Los tres títulos que menciono están en Libros del Asteroide.

Los destinos del buen soldado Svejk durante la guerra mundial, Jaroslav Hasek. Un libro que se ha comparado con el Quijote, de referencia, largo, interesante y difícil de encontrar. El libro no podía ser más que de Acantilado.

Rabos de lagartija, Juan Marsé. Nunca he leído a Marsé, a pesar de que las entrevistas que he leído de él me han parecido interesantes y conozco lectores apasionados de su obra. La verdad es que no sé si este es el mejor libro para empezar a leerle, esperemos que sí. La edición es de Lumen.

Gesammelte Werke, Franz Kafka. Regalazo de las obras reunidas de Kafka en alemán, que calculo que leeré cuando llegue el fin del mundo (¡más o menos cuando mi oxidado alemán esté a un nivel aceptable para su lectura!)

El ala izquierda, Cegador 1, Mircea Cartarescu. El nuevo y esperado libro del rumano inicia la trilogía Cegador. Uno de esos títulos que llevaba tiempo esperando, aunque tendrá que esperar, que tengo reciente la lectura de Solenoide. Edita Impedimenta.

Operación Masacre, Rodolfo Walsh. Hay un fusilado que vive, y Walsh lo conoce para contar su historia, una espeluznante historia real. La edición y el envío corre a cuenta de Libros del Asteroide.

– Con rabia, Lorenza Mazzetti. Un libro del que todo el mundo ha estado hablando, que compré más bien por casualidad. Veremos qué tal. Edita Periférica.

Como veis, diversos títulos, temáticas y estilos.

¿Habéis leído alguno? ¿Cuál creéis que debería leer primero?

Namaste.

Autor, Grandes, Literatura

Los pacientes del doctor García, Almudena Grandes

He leído mucho a Grandes. Mucho mucho mucho. Soy lectora fiel desde siempre, desde sus primeras novelas. Espero sus libros como un acontecimiento anual más, soy de las que lo compran en cuanto sale. He leído los tres anteriores de la saga, los tengo todos firmados, en los estantes.

Desde Las tres bodas de Manolita han pasado 3 años, tenía ganas de volver a la leer a la madrileña. ¡Y encima salen nazis! Todo prometía, y más tras asistir a una de las presentaciones con motivo de la publicación, donde la propia Grandes contó su proceso narrativo, la línea de investigación que siguió y cómo consigue armar este puzzle inmenso que es Los pacientes del doctor García.

Los-pacientes-del-doctor-GarcíaLos que me conozcáis ya sabéis que si lo anterior es una declaración de intenciones es porque lo que viene ahora no va a ser una crítica demasiado halagüeña. Tenéis razón.

Cuando la propia autora cuenta que sus Episodios de una guerra interminable homenajean a los Episodios naciones de Galdós, uno ya puede pensar en la soberbia. Parece como si eso es algo que deben decir los demás, no uno mismo. Parece como si se diera demasiada importancia.

Los pacientes del doctor García continua la serie que inició con Inés y la alegría, como cuarto episodio de una guerra que en este caso son dos: la Civil y la Segunda Guerra Mundial. La estructura es la misma que sus otras historias hermanas, alternándose un episodio histórico con uno de ficción. También encontramos los elementos propios de Grandes: la abundancia de personajes, los saltos temporales y las tramas que se acaban uniendo.

En este caso tenemos un trío de hombres protagónicos: un médico republicano, un diplomático y un soldado-boxeador. Mención merece la real y surreal Clara Stauffer, una mujer que creó una red de huida de los criminales nazis hacia Argentina desde un piso en Madrid y con la connivencia del gobierno franquista.

Básicamente la trama es la que ya hemos leído antes: personas que buscan sobrevivir ante situaciones límite, decisiones que les marcarán, encontronazos de los que surgirán amistades y amores.

Entonces, si todo lo anterior ya lo he leído en sus otros libros de la saga y encima hay nazis (¡nazis!), ¿qué es lo que falla?

1. El número de páginas. La sensación constante de que lo que se dice se puede decir con muchas menos palabras.

2. Un machacón exceso en el estilo, como con las repeticiones, en especial esta:

Adrián Gallardo Ortega (…) nunca había sido demasiado inteligente.

Página 285

Durante todo el libro cada vez que aparece este personaje se repite como un mantra la misma frase con pequeños cambios: no comprendía o no era demasiado listo o no sabía qué estaba ocurriendo. ¿Por qué en lugar de repetirlo no me muestras por qué no lo es y así saco yo mis propias conclusiones?

3. La excesividad. Como mantra: son excesivos la cantidad de personajes (personajes y familiares, amigos y vecinos, amoríos y referencias), los saltos temporales y hasta las descripciones y las frases:

Aunque la beca que le permitió acabar la carrera tan deprisa como había hecho el bachiller corrió a cargo del gobierno, la familia Azcárate, vinculada al colegio de Villablino desde que el tío Gumersindo inspiró a su amigo Paco Fernández Blanco y Sierra-Pambley el proyecto de su fundación, le amparó desde su primer día en la capital. Así, su vida cambió tan deprisa que su casa, Robles, la sacristía de la parroquia, se convirtieron en piezas sueltas de un recuerdo imposible, un pasado tan dudoso para el joven abogado que trabajaba en un bufete mientras hacía los cursos de la Escuela Diplomática, como si se lo hubiera inventado él mismo.

Página 104

4. Los arquetipos. ¿Apostamos? Médico republicano = noble, leal, recio.

Boxeador en la División azul = estúpido, necio, aprovechado.

En esta historia los personajes son tan fácilmente reconocibles que sabemos qué tipo de acción va a realizar cada uno. Si es un acto heroico o deleznable dependerá del bando en el que hayan luchado en la Guerra Civil. Muy original todo. Prácticamente una parodia.

Todo esto no solo ha conseguido que me aburra, sino que rechace el libro por excesivo en todas sus facetas. Da la sensación de que todo el trabajo de documentación ha de aparecer en este libro y lo que debería ser accesorio acaba convirtiéndose en principal, apabullantes las referencias, las circunstancias y cada uno de los detalles que incluye. Mientras que en otras de sus historias está trabajada la estructura y el hilo conductor, aquí encontramos un caos continuo, como si acabara juntando capítulos que estaban a medias por el simple hecho de que ya estaban escritos.

No sólo no he conectado con el texto ni con los personajes, sino que me la sensación de rechazo ha sido perenne, rechazo por el texto, por la estructura, por el enfoque, por la simplicidad en cosas que debían ser complejas (los personajes, por ejemplo) y la complejidad en cosas que debían ser simples (os animo a que contéis el número de frases del párrafo que he incluido más arriba).

En fin, para mí este libro no hay por donde cogerlo.

Os dejo la reseña de La librería de Javier, donde en los comentarios otros lectores se muestran tan estupefactos como yo.

FICHA:

Te gustará si te gustaron
Pros
  • Los guiños a las historias anteriores.
  • Conocer la historia, como la red Stauffer.
Contras
  • Excesividad: de tramas, de estilo, de personajes, de saltos temporales.

Namaste.