Literatura

84, Charing Cross Road. Helene Hanff

Tras leer varias recomendaciones (entre ellas, las de Isi y Lady Boheme) sobre este libro, me decidí a leerlo.

 

 

Portada de 84, Charing Cross Road
Portada de 84, Charing Cross Road

Y lo que uno se puede encontrar aquí es una novela epistolar, donde la propia Hanff se pone en contacto con una librería londinense desde el otro lado del Atlántico allá por la década de los cincuenta.

 

Comienza así una relación entre clienta y librero centrada en la compra de los libros que Hanff quiere obtener.

 

Pero es que además de una relación comercial o profesional, se crea otro tipo de vínculo debido en gran medida al carácter generoso y abierto de Hanff, que no duda en enviar regalos a Londres en una época de escasez. Así surge una relación entre Hanff y toda la librería, que esperan con entusiasmo sus cartas y que preparan su encuentro para verse, de una vez por todas, las caras. Esta relación de generosidad y de bondad, es lo que más destaca en este libro, y es porque además se dilata en el tiempo durante varias décadas.

 

Al tratarse de una historia real tiene un componente grande de nostalgia, de melancolía, porque quizá en algunas novelas el autor pueda tomarse la licencia de poner la guinda al pastel. Esto, añadido a que la novela es una declaración de amor por los libros, en todas sus facetas: su compra, su lectura, la búsqueda de las mejores ediciones y el intercambio de opiniones. Os dejo un fragmento con el que creo que nos sentimos preocupados algunos:

 

¡Dios bendito!, ¡qué maravilla esas Vidas de Walton! Es increíble que un libro publicado en 1840 se conserve en tan perfecto estado más de un centenar de años después. Son tan hermosas esas páginas aterciopeladas, cortadas a mano, que compadezco al pobre William T. Gordon -que inscribió en ellas su nombre en 1841- por los mezquinos que tienen que haber sido sus descendientes para venderle a usted este libro por una miseria. ¡Señor…! ¡Lo que habría dado yo por pasear descalza por SU biblioteca antes de que la malbaratara!

 

En definitiva, una novela epistolar conmovedora y sorprendente.

 

Se lee en un suspiro, así que… ¡no tenéis excusa para no leerla!

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • Lo mágico de la historia pero la conciencia de que fue real.
  • El amor por los libros que se desprende en la novela.
Contras
  • Preferible leerlo en inglés. Creo que se pierde al traducirlo: aunque se sigue notando la diferencia entre lo educado de uno y lo familiar de otra, mejor leerlo en versión original.

 

 

Namaste.

 

Autor, Literatura, Zweig

Momentos estelares de la humanidad, Zweig

Mi primer libro de Zweig. Por fin, tras incluirlo en mi lista de 50 libros, le he hecho un hueco. Sí, ya era hora. 🙂

 

Momentos no estelares de la humanidad, por Forges
Momentos no estelares de la humanidad, por Forges

Este libro se compone de 14 momentos que Zweig considera claves en la historia de la Humanidad. Realmente no sé si se puede calificar como una novela, porque los hechos históricos son reales, así como los personajes y los detalles. Eso sí, lo que el autor incluye son los pensamientos, las sensaciones de los protagonistas, conjeturando lo que pensarían los protagonistas.

 

 

Desde Cicerón, hasta Goethe, pasando por Lenin, Núñez de Balboa o Napoleón. Diferentes épocas, distintos sucesos que nada tienen que ver entre sí, pero que componen un salto hacia adelante en su época, un líder que marca la diferencia, que supondrá un antes o un después. Algunas muy claras, como la toma de Bizancio, otras más sutiles, como la creación de la Marsellesa, pero todos hitos.

 

Os dejo un fragmento del episodio de la toma de Bizancio:

 

Según toda nuestra experiencia, los barcos sólo pueden ir por el agua, jamás una flota puede avanzar por encima de una montaña. Pero precisamente eso, en cualquier época, es la verdadera señal de una voluntad demoníaca, capaz de convertir en realidad lo imposible. En eso se reconoce siempre a un genio militar, en que durante la guerra se burla de las reglas militares y que, llegado el caso, aplica la improvisación creadora en lugar de los métodos comprobados.

 

 

De entre todas, destaco dos: la de Cicerón, que me ha trasladado a la Roma convulsa causada por el asesinato de Julio César, y la siempre emotiva historia de Scott, Oates, Evans, Wilson y Bowers en el Polo Sur.

 

Inevitablemente cuando pienso en la triste historia de estos ingleses en busca de la gloria, me acuerdo de la canción de Mecano:

 


 

Pero no creáis que las demás no están al nivel, porque no es así: Zweig tiene el poder de relatar la chispa creadora, y no sólo en el ámbito literario, sino también en el musical, como ejemplo el episodio de Händel.

 

Su prosa es vigorosa, fuerte, pero al mismo tiempo exacta y certera. El lector tiene la sensación de que Zweig usa esa palabra porque es la más cercana a lo que nos quiere trasmitir: esa y ninguna otra es más precisa, y eso es algo que he pensado durante toda la obra.

 

Pero es que además, el autor es un conocedor de hasta el más mínimo detalle de la historia y de la historia no oficial. Y lo que es más importante, tiene la facilidad de ponerse en el lugar del otro, en la piel de un Dostoievski a punto de ser fusilado, de un John Suter frustrado ante una situación que le sobrepasa. Y eso es lo más mágico, esa combinación entre cosas que parecen opuestas pero que obviamente no lo son. Porque siempre hemos visto la historia como algo objetivo y claro, pero no nos podemos en la piel del protagonista, al tomar una decisión u otra, quizá no tenemos en cuenta los factores propios: la cobardía o el arrojo, el miedo y el tesón. Estas cosas son las que distinguen a un héroe de un cobarde (y si no, que se lo digan a Grouchy en la batalla de Waterloo).

 

En resumen: un libro fantástico, una prosa memorable, un encanto de libro.

Leer a Zweig es todo un placer.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Vita brevis, Jostein Gaarder.
  • La historia y la buena literatura.
Pros
  • El estilo del autor: fuerte, certero, y al tiempo mágico, fantástico.
  • La combinación entre relato histórico y la psicología de cada protagonista.
Contras
  • La edición que tengo, que es de Círculo de Lectores.

 

Namaste.

 

 

Literatura

Ola de calor. Richard Castle.

Tras el éxito de la serie de televisión de la que os hablé hace poco, a alguien se le ocurrió la idea de aprovechar la tirada para poner por escrito las novelas que Castle comienza a escribir cuando entra a colaborar con la policía de Nueva York. (¿A quién? No sé, en la portada figura el nombre del personaje)

 

Me entró curiosidad por saber qué tal estaría esta novela. Así que acabé leyéndola.

 

Portada de "Ola de calor". Richard Castle.
Portada de "Ola de calor". Richard Castle.

El libro es, básicamente, como un capítulo de Castle pero con páginas. Esto es, el tipo de humor, las conversaciones, los personajes y las situaciones son muy similares. Y sin embargo no es un episodio de Castle. El problema es que no es lo mismo un telespectador que un lector. O por lo menos a mí me parece muy diferente. Y aquí se trata al lector como si fuera un espectador.

 

Me explico para que me entendáis. Los episodios de la serie Castle duran cuarenta minutos. Todos ellos comienzan con un cadáver y una investigación, donde se van interrogando sospechosos, persiguiendo pistas y haciendo teorías. En la serie el hilo conductor es dinámico: de repente un protagonista se da cuenta de algo y pasan a otro escenario.

 

Pero en el libro las cosas no van tan rápidas, no hay tanto engranaje y no es tan visual (y no porque un libro no pueda ser visual, sino porque este no lo es). Las cosas parecen forzadas, no hay intriga, van y vienen  los personajes y parece que es sin sentido. Y luego están los diálogos, que son tan malos, tan forzados, tan llenos de tópicos que me ha hecho replantearme si los de la serie son así, si no me he dado cuenta o si es que se notan  más cuando se ponen por escrito.

 

Mi conclusión es que no, en la serie no parecen tan malos porque uno está distraído mirando a los personajes, viendo sus caras y sus expresiones. Pero en una novela hay que darle algo más al lector, ofrecerle una historia interesante y que enganche, con unos díálogos con sentido y no frases sacadas de otras series/libros/películas.

 

Esta es, sin duda, la peor novela negra que he leído. Tiene pocas cosas y de ellas, todas malas. Puro marketing, vamos.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Podría gustarte si te gustó la serie. La opinión de Booki, aquí.
Pros
  • Entretiene. Se lee rápidamente.
Contras
  • Diálogos simples y manidos.
  • Ni engancha, ni hay ganas de continuar leyendo. Y además es previsible. Lo tiene todo, vamos.

 

 

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (6)

Y aquí os traigo los libros que me faltaba por enseñar:

Ejemplares variados
Ejemplares variados

Son los siguientes:

  • El gatopardo. Di Lampedusa. Tenía ganas de leerlo. Entré en una librería, vi la fantástica edición de Edhasa pero lo que me convenció fue un señor, que al mirar por encima de mi hombro me dijo que debería comprarlo. Ahora reposa junto al ejemplar de Poe. Qué gran edición.
  • Picnic en Hanging Rock. Joan Lindsay. De las novedades de Impedimenta. Bueno, menuda portada, preciosa. Y el libro, con unas ganas enormes de empezarlo, que hablan muy bien de él.
  • El ruletista. Mircea Cartarescu. Un cuento muy breve totalmente sorprendente. Me queda escribir la reseña.

Además:

Libros de Sierra, Houellebecq, Hanff y Abdolah
Libros de Sierra, Houellebecq, Hanff y Abdolah
  • 84 Charing Cross Road. Helene Hanff. Normalmente digo quién me lo ha recomendado, pero en este ejemplar debería decir «quién no», porque han sido muchos a los que les ha encantado. Y no me extraña…
  • El reflejo de las palabras, Kader Abdolah. Regalo de Pedro. Tras comentarme que me lo quería prestar y no encontrarlo… ¡me lo regaló! ¡Gracias! 🙂

Esto es todo por el momento.

Pasad un buen fin de semana.

Namaste.

Autor, Eco, Literatura

El cementerio de Praga, Umberto Eco.

Y aquí está la reseña de El cementerio de Praga. Creo que me ha quedado larguísima para mi costumbre, pero quería dejar claras unas cuantas cosas.

 

Desde el inicio sabemos que hay tres narradores: Simonini, un capitán garibaldino, el abate Dalla Piccola y el autodefinido Narrador. Este último se dedica a leer por encima del hombro el diario de Simonini, que de vez en cuando interrumpe Dalla Piccola.

 

Al inicio yo misma reconocía al Eco que me encandiló con El péndulo de Foucault así como la inclusión de un tema que también aparece en La misteriosa llama de la reina Loana. Por lo que lo comencé con esperanza, sonriendo por las similitudes, impaciente por saber qué iba a leer a continuación.

 

Y lo que viene después es una historia sobre conspiraciones, revueltas populares y engaños enmarcada en la Italia garibaldina y en la Francia de Napoléon III. Aquí el autor expone todo su conocimiento y su potencial, dando datos, incluyendo personajes reales y tramas históricas. Como ya dije en aquélla entrada sobre Eco, el autor sabe muchas cosas: si quiere contarte la forma de hacer la pólvora de la época, va y te la cuenta. Si quiere mencionar calles y callejuelas del París de entonces, lo hace.

 

Hay montones de fragmentos o frases que me han gustado, como por ejemplo ésta:

 

Me estaba diciendo que ese hombre seguía el camino equivocado: no puedes crear nunca un peligro con mil caras, el peligro tiene que tener sólo una; si no, la gente se distrae. Si quieres denunciar a los judíos, habla de los judíos, pero deja en paz a los irlandeses, a los príncipes napolitanos, a los generales piamonteses, a los patriotas polacos y a los nihilistas rusos. Demasiada carne en el asador.

 

Pero… a partir de aquí comienzan todas las pegas que le he encontrado a la novela: lo primero, la cantidad de personajes que aparecen y desaparecen, los numerosos saltos temporales que confunden al lector. Desde el principio traté hace una línea temporal sobre cada cosa que iba pasando, pero me fue totalmente imposible seguir con ello. Bien es cierto que al final el autor nos ofrece un cuadro relacionando cada episodio con la época en la que se habla y la trama en sí, pero apenas sirve para clarificar nada.

 

 

Portada de "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.
Portada de "El cementerio de Praga" de Umberto Eco.

Básicamente, el mayor fallo que le veo es que no hay una trama clara. No hay algo que te anime a seguir, a conocer qué pasará después. Parece que simplemente, van ocurriendo cosas, pero sin orden ni concierto, parece una enumeración de cosas, puestas una detrás de otra pero sin gracia alguna. Dan ganas de dejar el libro a la mitad, así os lo digo. He tenido dos sentimientos encontrados: de un lado la ilusión de que todo tendría relación, de que pasaría algo que cambiaría la percepción del libro (un final redondo, un argumento que simplicara la historia, ¡algo!), de otra, el sufrimiento. Me gusta Eco, he disfrutado mucho con sus novelas. Pero ha llegado el momento en el que por ejemplo, estaba viendo una serie y me decía a mí misma: «Debería leer un poco». (debería, y no me apetece) y lo peor es que yo misma miraba de reojo el libro y pensaba «Uf. Casi mejor me veo otro episodio.»

 

Sufrir por continuar un libro es una de las peores cosas que le pueden pasar al lector. Y eso me ha ocurrido a mí. Me daba igual qué pasara, me daba igual si un personaje era el mismo que doscientas páginas antes. Quería acabarlo a toda costa. Más por amor propio y por esa ilusión de que no, Eco no podía ser así, tendría que haber ideado algo para dejarnos a gusto con el final.

 

Así que os digo, que la novela es una cadena de despropósitos: de temas manidos como la masonería, los jesuitas y las conspiraciones (que además, parecen reutilizados de El péndulo de Foucault) y lo peor, sin duda, los saltos temporales, que impiden seguir la novela.

 

Es compleja, ardua, requiere toda la atención del lector, y aun así no es seguro que sepamos qué hace quién y dónde y cuándo.

 

He llegado a pensar que la culpa era mía, por ir espaciando la lectura al alternarlo con otra novela que tengo a medias, pero cuando intenté leerlo de corrido fue peor: no me daba tiempo a asimilar lo que me contaba Eco, no sabía qué había pasado entre medias y eso me generaba confusión.

 

Mi conclusión no es, como he leído por ahí, que Eco está sobrevalorado, sino que ha perdido la chispa. Ya me pareció cuando leí La misteriosa llama de la reina Loana, que podía haber escrito una novela mejor con ese punto de vista del que parte, pero es que El cementerio de Praga es directamente decepcionante.

 

Y no me gusta tener que hacer esta reseña, porque Eco es un gran escritor, pero no puedo otra cosa que decir mi verdadera opinión. En anobii he visto que la mayoría de las personas le dan grandes puntuaciones, lo cual me ha sorprendido. Pero por otro lado, también hay grandes críticas, como la de Javier.

 

Tres cuestiones:

 

1.- Leí en twitter que alguien comentaba que leer a Eco es de listos (algo así como “el snob se sorprenderá de que El cementerio de Praga esté entre los más vendidos). Mi pregunta es: ¿Eco es para listos? ¿Desde cuándo? ¿Por qué? Y otra cosa, ¿el hecho de que esté entre los más vendidos ya es indicativo de que la novela es buena? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

 

2.- ¿Alguien me sabe decir por qué en las novelas de Eco siempre aparecen ilustraciones? Vale que en algunas son necesarias, pero creo yo que pierden el sentido cuando mientras que Eco describe a un personaje en la página 240, la ilustración sale en la 245… ¿o me lo parece a mí?

 

3.- A los que habéis leído el libro. ¿Soy yo o es que el autor  se excusa en la nota aclaratoria del final? ¿Está afirmando que el libro es una completa confusión? Os dejo un fragmento:

 

El Narrador se da cuenta de que, en la trama bastante caótica de los diarios aquí reproducidos (con todos esos (…) flashbacks), el lector podría no lograr remontarse al desarrollo lineal de los hechos, desde el nacimiento de Simonino hasta el final de sus diarios. (…)

 

Al Narrador, si hemos de ser francos, a menudo le ha costado orientarse, pero considera que un lector como Dios manda podría pasar por alto estas sutilezas y disfrutar igualmente de la historia. En el caso, de todas maneras, de un lector excesivamente puntilloso, o no fulmíneo en su comprensión, aquí hay una tabla que aclara las relacione (…).

 

¿Y encima se atreve a llamarme puntillosa?

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • La misteriosa llama de la reina Loana. Umberto Eco.
Pros
  • Las primeras páginas, que guardan algo de la magia narrativa del autor.
  • La gran ambientación histórica.
Contras
  • La ingente cantidad de saltos temporales.
  • La ausencia de una trama clara a lo largo de toda la novela.
Recomendaciones
  • Si no habéis leído nada del italiano, empezad con otro. Corréis el riesgo de pensar que todas sus novelas son como esta, y nada más lejos de la realidad.

 

Namaste.

 

IMM, Literatura, Premios

IMM (5)

Debería tirarme de las orejas. ¿Por qué? Porque estas cosas se hacen en el momento, que si no luego hay tropecientos libros para enseñar y no es plan.

Así que como fui retrasando sistemáticamente el IMM resultado de los regalos navideños, ahora tengo muchos más libros por mostraros.

Lo primero: los regalos.

Ejemplares de Faulkner, Vila-Matas y Levrero
Ejemplares de Faulkner, Vila-Matas y Levrero
  • El ruido y la furia. William Faulkner. No he leído nada del autor, por lo que tenía muchas ganas de tener un libro suyo. Tiene muy buena pinta.

  • El viaje vertical. Enrique Vila-Matas. Me pasa lo mismo que con Faulkner, con la salvedad que tras las buenas críticas de R. no podía evitar ponerlo hace poco, eso sí, en mi Plan Infinito.

  • La trilogía involuntaria. Mario Levrero. Los tres libros en una edición con cajita incluída (y por lo que he visto, la caja es mejor que la que yo tengo de la misma editorial pero de otros títulos).

Gracias a JL y a Jesús. Ya tengo más a mano cumplir mi lista de 50 libros. 🙂

Y ahora, los autoregalos y el libro que me han enviado para este mes los amigos de Popular Libros:

Ejemplares de Rees, Pringle, Eco y Oz.
Ejemplares de Rees, Pringle, Eco y Oz.

  • A puerta cerrada. Laurence Rees. Lo recomendó Molinos en su blog y tenía ganas de leer sobre el tema así que lo compré.

  • El plan maestro. Heather Pringle. ¿Se nota que me intereso por la Segunda Guerra Mundial?

  • La caja negra. Amos Oz. Otro que recomendó Molinos con tan intensidad que no pude por menos que apuntarlo. Luego leí las primeras páginas y me acabó de convencer. Y además en edición Debolsillo, que me encanta.

  • El cementerio de Praga. Umberto Eco. La última novela del italiano que estoy a punto de terminar. Ya os contaré lo que me parece… en fin. No tengo muchas palabras (de momento).

Tengo más libros por enseñar… pero lo voy a dejar para otro día que me faltan algunas fotos… (encima de tarde, desorganizada, hay que ver…)

Así que aprovecho para agradecer a Icíar y a Atram por otorgarme el premio “Blog con estilo”. ¡Gracias chicas! 😀

Premio Blog con estilo

Pronto más reseñas.

Namaste.

Literatura, Novela gráfica

Píldoras azules. Frederik Peeters.

Vuelvo con una actualización rapidita.

 

 

Portada de "Píldoras azules", de Frederik Peeters.
Portada de "Píldoras azules", de Frederik Peeters.

En este caso le toca el turno a una novela gráfica que me prestó Pedro tras hablarle tan bien de Maus.

 

No conocía este cómic, pero por lo que he leído por ahí es bastante famoso, no sólo porque se ha llevado algunos premios sino porque a la inmensa mayoría que lo ha leído les ha gustado mucho.

 

El tema de la novela es algo muy común: chico conoce a chica, chico se enamora de chica, chico y chica comienzan a salir. Hasta aquí probablemente no difiere de muchas de las novelas que inundan el mercado. Pero la trama central es que la muchacha es seropositiva.

 

Comienza, desde aquí, una lucha contra los prejuicios y estigmas sobre el tema, que el protagonista afronta con incertidumbre pero que supera enseguida gracias a la información que le proporciona un médico muy particular y al amor que siente por ella.

 

Sorprende lo natural que resulta todo: las conversaciones entre los personajes, las situaciones que viven… si en otras novelas se nota que los diálogos son artificiosos, impostados, poco reales, aquí uno se da cuenta de que es todo lo contrario.

 

Os invito a leerlo. Píldoras azules es todo un descubrimiento.

 

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Las historias que se salen de lo común.
Pros
  • La naturalidad con la que aborda el tema.
  • Las conversaciones. El uso de las imágenes.
Contras
  • La edición de Astaberri, que no me acaba de convencer.

 

 

Namaste.

Autor, Fo, Literatura

El país de los cuentacuentos, Darío Fo.

En El país de los cuentacuentos, Darío Fo nos cuenta la historia de su infancia en una pequeña ciudad de Italia y en un momento en el que comienza a existir la agitación que después desencadenaría en la Segunda Guerra Mundial:  entre ellos, contrabandistas y anarquistas pero sobre todo personas que inventan cuentos e historias imaginadas, de ahí el título del libro.

 

La novela está fragmentada en pequeños capítulos de diferentes temas y con distintos protagonistas. Personalmente, este hecho hizo que fuera difícil seguir la historia, ya que al no tener un hilo continuo y bien definido no me daban demasiadas ganas de continuar. Más adelante la cosa mejora y va cogiendo tono: el niño Fo va creciendo y nos cuenta cosas más interesantes, como el fragmento que os dejo a continuación, donde se produce una lucha en un jardín con unos peculiares contrincantes:

 

“¿Quién ha hecho este desastre?”, casi me agrede la señora. “¿De quién es esta maza de hierro?” La levanta del suelo, sacándola de los dedos cerrados de Apolo. “¿No irás a decirme que es parte de la estatua? ¡Apolo con maza!

“No, señora, la maza es mía… y también el hacha que ha partido el centauro en dos es mía… pero yo no sé nada… y tampoco entiendo qué hace la ninfa con el arco en la mano… y con los brazos abiertos en el aire… pues antes los tenía bajados, estoy seguro… con una mano en el pecho… y estaba vuelta, así… Sin duda esta noche alguien las ha movido. Estas esculturas no van a moverse solas. ¿Quién ha metido el arco en la mano de la ninfa? Lo tenía el centauro que ahora está ahogado en el lago sin cabeza”.

“Los amos me miran incrédulos, me agobian a preguntas. “Perdonen que me atreva, pero para mí que aquí ha pasado una auténtica tragedia. Yo ya noté enseguida cómo se miraban, ella y él…. el medio caballo… ¡con unas ganas! Y sobre todo tenían que haber visto la cara tensa de Apolo… ¡realmente pálido, como la estatua de un celoso! Yo juraría que ha sido Apolo, que ha destrozado el centauro, y luego la ninfa, enloquecida de dolor, se ha vengado ensartándole flechas.”

El amo se ríe: “¿Una tragedia de amor y de celos entre monumentos?” “Pues claro, no pensarán que he hecho yo solo este desastre. Además, para arrastrar al estanque a ese pedazo de centauro haría falta un tractor… ¿El tronco del centaturo está en el tractor? Yo no sé nada… ¡Basta! ¡Me quieren volver loco! ¿Pero esto qué es, una broma? ¡Pues no me hace gracia!”

“Insultos, burlas, amenazas… Y al final aquí estoy, en el manicomio. Están todos locos.”

 

Pero en general, el libro me ha dejado un poco fría. No existe la chispa que yo esperaba encontrar en los recuerdos que nos narra Fo, hay poca conexión con el lector, tampoco se crea esa intimidad por contar el pasado… en definitiva, que no me ha convencido.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • La familia de Fo. Fantástica.
  • El divertido fragmento de las estatuas.
Contras
  • No consigue conectar con el lector.
  • Las historias están demasiado fragmentadas. Ausencia de hilo conductor.

 

 

Namaste.

Literatura

Mi lista negra

(Esta entrada también podría llamarse Autores que no veréis reseñados por estos lares o bien Autores mortadela)

 

La mortadela en toda su extensión
La mortadela en toda su extensión

A raíz de una entrada en el blog de Isi, comentamos sobre Mary Higgins Clarck. Allí dejé claro mi comentario sobre que no leería más de ella. Luego me puse a pensar que no es ella la que se encuentra en esa situación. Así que os presento mi lista negra de autores. Para mí, es requisito indispensable  haber leído uno de sus libros, así que no lo hago por oídas. De momento son los siguientes:

 

 

 

  • Mary Higgins Clarck. Historia previsible, facilona, con poca intriga… en fin, todo lo que no tiene que tener una novela policíaca. Que encima los de la editorial la compararan con Agatha Christie me cabreó aún más. Como le comentaba a Isi: me molesta que me digan que algo es jamón ibérico cuando es mortadela. No estoy en contra de la mortadela, pero no me la vendas como lo que no es porque no cuela. (¿No se dan cuenta de que encima tenemos memoria y de que cuando nos cabreamos ponemos a caldo al que se tercie?) (¿O eso sólo me pasa a mí? ¬¬)

 

  • Dan Brown. Tras leer El Código da Vinci por recomendación de una amiga (que no debía de conocerme demasiado), dije que uno y no más. La historia engancha, pero me parece  simplona y previsible, con errores históricos garrafales, como una película en la que sabremos lo que viene a continuación. En conclusión: si busco entretenimiento basado en novela histórica, hay montones de buenas opciones mejores que este señor.

 

  • Álvaro Pombo. Tiene el dudoso honor de ser el único de esta lista del que no pude acabar el libro. La fortuna de Matilde Turpin era lioso, no avanzaba y por eso lo acabé abandonando. No me quedan ganas de seguir leyendo a este hombre, por bien que lo pinten los de la editorial.

 

  • Paulo Coelho. ¡Mi preferido! Qué dominio de la técnica, qué uso de los calificativos…. indescriptible, tanto como el título: A orillas del río Piedra me senté y lloré. Pues muy bien, majete. ¿Cuál fue el problema de este libro? Pues que se preocupa demasiado por hablar del Amor (con mayúscula), de la Felicidad (ídem) que no presta atención en las cosas en minúscula. Es pretencioso. Trata de escribir frases para la posteridad que suenan a revista de autoayuda.

 

  • Susanna Tamaro. Donde el corazón te lleve. Cursi, cursi y cursi. O a mí no me lleva a ningún sitio o no tengo corazón (lo cual podemos debatir). Soy consciente de que mis gustos personales no se acercan ni por asomo a la novela romántica o de sentimientos o lo que sea. Entonces no lo sabía. Ahora sí, así que simplemente no me acerco a novelas del estilo (Barbara Wood, Danielle Steel, Nora Roberts) o cualquiera cuya portada sea rosa y con un macizo.

 

  • Carlos Ruiz-Zafón. No me linchéis, que me explico. El primer libro que leí fue La sombra del viento. Me entretuvo, me gustó, está bien para pasar el rato. Después leí Marina, una novela juvenil que no había por dónde cogerla, sin sentido, absurda. En fin. Al menos la pude acabar. ¿Por qué está en la lista negra? Pensaréis muchos. Pues por lo que dijo después. En el siguiente artículo decía perlas como la siguiente:

 

El 99% de la mejor narrativa que se hace hoy, de la literatura de calidad, de la gente profesional sin pretensiones ni pedantería ni pose, de la que de verdad sabe construir personajes e historias, o sea, de los que de verdad saben escribir, está en la televisión o en el cine, pero sobre todo en la primera. Gente con ambición, oficio y talento ya prácticamente no está trabajando en literatura. Ésta se ha convertido en un gueto de mediocridad, de aburrimiento, de pretensión y de pose.

 

A ver. ¿No hay literatura de calidad hoy en día? ¿Están todos en el cine? ¿Realmente cree eso? ¿Y dónde se supone que debe figurar él cuando le han rechazado como guionista y es ahora cuando se ha pasado a la novela? ¿O es que no está definiendo la literatura en general sino el género en el que él se mueve (carne de best-seller)?

Esta entrevista no me gustó nada de nada. No me importa que venda mucho: hace novelas entretenidas y amenas y punto. Yo eso no lo critico. Lo que no me gusta es que califique desde su baremo a escritores que hacen su obra como les parece. ¿Qué pasa, que como otra gente vende menos es peor? Eso es ser simplista. ¿Si hay pretensiones no se hace una buena literatura? ¿No hay talento en la literatura? Por-fa-vor.

 

Así que no. Cuando leí la entrevista le añadí a esta lista. No voy a leer nada de una persona que desprecia a otros miembros de su mismo grupo. ¿Acaso le escuece que nunca le darán un Premio Nobel? ¿Complejo de inferioridad? ¿Le importa más la crítica de lo que quiere reconocer?

 

Y vosotros, ¿tenéis una lista negra? ¿Qué autores figuran en ella?

 

Namaste.

 

 

Autor, Literatura, Wagenstein

Adiós, Shanghai. Angel Wagenstein.

En el Shanghai de finales de los años treinta, se refugiaban muchos judíos que habían huido del régimen nazi. Este es el contexto histórico y geográfico en el que nos sitúa Wagenstein.

 

 

Adiós Shanghai, Angel Wagenstein.
Adiós Shanghai, Angel Wagenstein.

Es aquí donde coinciden los europeos protagonistas de la novela: un violinista, una actriz, un rabino… cada uno tiene su propio pasado, su historia y su forma de sobrevivir en el complicado mundo que les tocó.

 

El autor consigue relacionarlos a todos, hilvanando una historia con otra mientras las va intercalando, lo cual da dinamismo a la novela y consigue que el lector quiera saber más. No es de extrañar que la prosa de Wagenstein sea interesante y dinámica, puesto que el autor ejerció durante un tiempo como guionista de cine, pero lo que sí que me ha sorprendido es la pluralidad de personajes, de procedencias y de vidas que despliega en esta novela, ya que quizá, tras leer El pentateuco de Isaac, di por hecho que su especialidad era centrarse en un sólo personaje. Di por hecho que el autor encararía la trama de una forma similar. Y aunque sí, es cierto que el autor trama el tema de los judíos en la Segunda Guerra Mundial, no tiene nada que ver con la otra novela que leí de él.

 

Su relato es desgarrador, duro, cruel, pero al mismo tiempo real, y el autor va informando al lector sobre muchos hechos que se pasaron por alto a la hora de contar la historia oficial de la Segunda Guerra Mundial o que simplemente el lector ignora.

 

Como ejemplo ilustrativo, el caso del buque Saint Louis, que partió con una tripulación compuesta por judíos que buscaban alejarse de la Europa nazi. En concreto, cuando llegó a Estados Unidos ocurrió lo siguiente:

 

Allí el presidente Roosevelt, a quien los fugitivos habían dirigido un radiograma desesperado, permaneció largo tiempo sordo a sus súplicas, maniatado por los “lobbies” del Senado. En su decisión, por cierto, desempeñó un papel nada despreciable el mensaje de varias organizaciones judías norteamericanas que llamaron la atención al presidente sobre la injusticia que se cometería si se autorizaba la aparición de competidores en actividades tradicionales de su comunidad, sobre todo después del profundo trauma que la economía norteamericana había sufrido durante la Gran Depresión, aún recordada por todos. Estas organizaciones advirtieron también sobre el peligro de la propagación del comunismo en los Estados Unidos a través de los judíos alemanes, muchos de los cuales eran de izquierdas. Mister Goldsmith, propietario de una pequeña fábrica de confección de Detroit, no tenía nada en contra de su congénere Herr Goldschmidt, fabricante de confección de Colonia, incluso estaría dispuesto a firmar una petición en defensa de los judíos alemanes. Pero él no quería verlos como competidores de su pequeño negocio de Norteamérica, por cuya prosperidad habían sudado la gota gorda tres generaciones de Goldsmith.

 

Hay mucha historia que no nos han contado, que no interesa saber o que se ha sepultado con el efectivo método de demonizar a una de las dos partes. Wagenstein lo sabe, y consigue contarnos la dura realidad mezcla con una ficción desgarradora, que deja al lector con la boca abierta.

 

Una vez más Libros del Asteroide nos trae una pequeña joya que no os podéis perder.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • Los personajes, la forma en la que se relacionan.
  • El estilo del autor.
Contras
  • La resignación, la tristeza que irradia la novela.

 

Namaste.