Safranski

Leyendo a Safranski

¿Por qué leo a Safranski?

Porque de repente uno ve que Tusquets publica un libro sobre Goethe y Schiller. Porque uno espera encontrarse con una historia lineal sin gracia de la vida de los genios alemanes y de repente llega y se encuentra con esto:

Goethe rechaza la Revolución porque la politización ligada a ella implica a los hombres en relaciones y actividades que les sobrepasan notoriamente. Éstas favorecen una confusión general de los patrones y son una expresión de la misma. Lo cercano y lo lejano ya no se distinguen adecuadamente. El círculo vital donde cada uno se maneja y del que cada cual puede responsabilizarse se ve inundado con estímulos a cooperar y opinar, en suma, se produce un cambio de mentalidad para el que, mucho más tarde, una filosofía encontró la siguiente formulación: nadie es él mismo y cada uno es como los otros. Las consecuencias son la confusión en lo grande y el desamparo en lo pequeño.

Después, dejo el marcapáginas en su lugar y miro al vacío.

Más o menos dos minutos después me doy cuenta de que este señor escribe con una pulcritud que asusta.

Aproximadamente tres minutos después miro el nombre del traductor. Raúl Gabás, has hecho un buen trabajo.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Momentos estelares de la humanidad, Zweig

Mi primer libro de Zweig. Por fin, tras incluirlo en mi lista de 50 libros, le he hecho un hueco. Sí, ya era hora. 🙂

 

Momentos no estelares de la humanidad, por Forges
Momentos no estelares de la humanidad, por Forges

Este libro se compone de 14 momentos que Zweig considera claves en la historia de la Humanidad. Realmente no sé si se puede calificar como una novela, porque los hechos históricos son reales, así como los personajes y los detalles. Eso sí, lo que el autor incluye son los pensamientos, las sensaciones de los protagonistas, conjeturando lo que pensarían los protagonistas.

 

 

Desde Cicerón, hasta Goethe, pasando por Lenin, Núñez de Balboa o Napoleón. Diferentes épocas, distintos sucesos que nada tienen que ver entre sí, pero que componen un salto hacia adelante en su época, un líder que marca la diferencia, que supondrá un antes o un después. Algunas muy claras, como la toma de Bizancio, otras más sutiles, como la creación de la Marsellesa, pero todos hitos.

 

Os dejo un fragmento del episodio de la toma de Bizancio:

 

Según toda nuestra experiencia, los barcos sólo pueden ir por el agua, jamás una flota puede avanzar por encima de una montaña. Pero precisamente eso, en cualquier época, es la verdadera señal de una voluntad demoníaca, capaz de convertir en realidad lo imposible. En eso se reconoce siempre a un genio militar, en que durante la guerra se burla de las reglas militares y que, llegado el caso, aplica la improvisación creadora en lugar de los métodos comprobados.

 

 

De entre todas, destaco dos: la de Cicerón, que me ha trasladado a la Roma convulsa causada por el asesinato de Julio César, y la siempre emotiva historia de Scott, Oates, Evans, Wilson y Bowers en el Polo Sur.

 

Inevitablemente cuando pienso en la triste historia de estos ingleses en busca de la gloria, me acuerdo de la canción de Mecano:

 


 

Pero no creáis que las demás no están al nivel, porque no es así: Zweig tiene el poder de relatar la chispa creadora, y no sólo en el ámbito literario, sino también en el musical, como ejemplo el episodio de Händel.

 

Su prosa es vigorosa, fuerte, pero al mismo tiempo exacta y certera. El lector tiene la sensación de que Zweig usa esa palabra porque es la más cercana a lo que nos quiere trasmitir: esa y ninguna otra es más precisa, y eso es algo que he pensado durante toda la obra.

 

Pero es que además, el autor es un conocedor de hasta el más mínimo detalle de la historia y de la historia no oficial. Y lo que es más importante, tiene la facilidad de ponerse en el lugar del otro, en la piel de un Dostoievski a punto de ser fusilado, de un John Suter frustrado ante una situación que le sobrepasa. Y eso es lo más mágico, esa combinación entre cosas que parecen opuestas pero que obviamente no lo son. Porque siempre hemos visto la historia como algo objetivo y claro, pero no nos podemos en la piel del protagonista, al tomar una decisión u otra, quizá no tenemos en cuenta los factores propios: la cobardía o el arrojo, el miedo y el tesón. Estas cosas son las que distinguen a un héroe de un cobarde (y si no, que se lo digan a Grouchy en la batalla de Waterloo).

 

En resumen: un libro fantástico, una prosa memorable, un encanto de libro.

Leer a Zweig es todo un placer.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Vita brevis, Jostein Gaarder.
  • La historia y la buena literatura.
Pros
  • El estilo del autor: fuerte, certero, y al tiempo mágico, fantástico.
  • La combinación entre relato histórico y la psicología de cada protagonista.
Contras
  • La edición que tengo, que es de Círculo de Lectores.

 

Namaste.