Autor, Literatura, Zweig

El mundo de ayer, Stefan Zweig

Volver a leer a Stefan Zweig es un poco como regresar a casa después de las vacaciones: siempre hay una sensación de placidez al pensar que vamos a entrar en nuestro hogar, que nos esperan nuestras cosas, el olor de lo habitual, nuestros pacientes peludos y el ambiente relajado de conocer cada pedazo de nuestro espacio.

El mundo de ayer es, sin duda, uno de los títulos más destacados cuando se menciona la bibliografía de no ficción del austríaco. La verdad, no es para menos.

Tal y como menciona el subtítulo: Memorias de un europeo, recoge parte de los diarios y reflexiones sobre la vida que nos dejó Zweig. Lo cual incluye desde conversaciones con amigos e información sobre las tendencias artísticas de la época hasta situaciones más puntuales o temas que le interesan (el encuentro con Rodin o con Joyce; reflexiones sobre su coleccionismo o su forma de escribir) además de los viajes que fue haciendo por el continente y por supuesto la situación política que le tocó vivir.

A esto hace referencia el título de la obra: al momento en el que todo se viene abajo y el mundo anterior a la Primera Guerra Mundial se desvanece. El cambio radical de una generación que vivió como natural un mundo de emperadores e imperios, en donde las novedades tecnológicas venían de la mano de los Lumière y del ferrocarril. El avance, la concordia, el mundo intelectual de centroeuropa. Todo eso salta por pedazos al asesinar al archiduque Francisco Fernando y al comenzar un momento bélico que cambiará para siempre los cimientos de la vieja Europa.

Lo que un hombre, durante su infancia, ha tomado de la atmósfera de la época y ha incorporado a su sangre, perdura en él y ya no se puede eliminar.

Página 31

Zweig, en el centro del huracán, pasa de disfrutar unas plácidas vacaciones en Ostende a regresar a Austria para regresar al hogar. La incertidumbre se palpa en el ambiente y los amigos dejan de serlo. Negar razones de la guerra o buscar un entendimiento es ser un traidor.

Rara vez una misma generación ha tenido ambas cosas; cuando la moral concede liberta al hombre, entonces es el Estado quien lo coacciona; si el Estado le da la libertad, es la moral la que intenta moldearlo.

Página 125

El autor consigue dos cosas: trasmitir ese mundo que no hemos conocido, que casi podemos palpar con nuestros dedos: la incertidumbre, la esperanza pero también esa inocencia de no se les puede pasar por la cabeza (ni lo más mínimo) qué les depara el siglo XX.

Además, aporta luz a mucho de lo desconocido, como es el ambiente intelectual y de influencia entre los escritores de la época y lo hace desde la visión del que sabe analizar, sintetizar y aportar su visión personalísima de su vida.

El mundo de ayer es un libro para disfrutar poco a poco, con el que ir avanzando y analizar las reflexiones y las historias del gran genio que es Zweig. No es nada pesado ni denso, como yo pensé en un primer lugar, sino que se trata de un libro que invita a seguir leyendo, en cuyas páginas se nos pueden pasar las horas sin que nos demos cuenta. Y eso es porque Zweig nos agarra del brazo y nos mete en su vida de lleno, haciendo que olvidemos todo aquello que nos rodea.

Sólo en los primeros años de juventud identificamos el azar con el destino. Más adelante sabe uno que el verdadero rumbo de la vida está fijado desde dentro; por intricado y absurdo que nos parezca nuestro camino y por más que se aleje de nuestros deseos, en definitiva siempre nos lleva a nuestra invisible meta.

Página 230

Como es de esperar, la posguerra y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, marcarán no sólo la vida del autor, sino también su ánimo e ilusión.

La gran promesa, la sagrada promesa hecha a millones de personas de que aquella guerra sería la última, lo único todavía capaz de arrancar las últimas fuerzas a soldados ya casi del todo desengañados, fue cínicamente sacrificada a los intereses de los fabricantes de municiones y a la pasión por el juego de los políticos que, triunfantes, supieron salvar su vieja y nefasta táctica de tratados secretos y negociaciones a puerta cerrada frente al sabio y humano reto de Wilson. Todos los que tenían los ojos abiertos y vigilantes vieron que los habían engañado.

Página 378

Algo que choca con el momento de reconocimiento del autor, como apreciamos en el siguiente fragmento:

En mi vida personal lo más notable fue la llegada de un huésped que amistosamente se instaló en aquellos años en mi casa, un huésped que yo no había esperado: el éxito.

Página 400

Después llegará, como ya sabemos, el exilio

Todo lo que había intentado, hecho, aprendido y vivido entretanto parecía como si se lo hubiera llevado el viento; a los cincuenta años y pico me encontraba otra vez como al principio, volvía a ser un estudiante que se sentaba ante su escritorio y por la mañana trotaba hacia la biblioteca, bien que ya no tan crédulo, no tan entusiasta, con un reflejo gris en el pelo y un atisbo de desánimo en el alma cansada.

Página 492

No creáis que este es un libro triste o melancólico, aunque sí lo sean sus últimas páginas. El mundo de ayer es una oda de amor al arte, a la escritura y a la libertad. Nos acerca a un mundo perdido, a un momento histórico en el que sucedieron tantas cosas en tan poco tiempo que parece del todo inexplicable e inasumible comparar el ciudadano de principios de siglo y el de mediados.

Tenía una expectativa altísima de este libro. Y lo cierto es que sabía que me iba a gustar. Pero lo que no intuía es que ha venido para quedarse como el libro que más me ha gustado de Zweig, el que, como habréis podido intuir, incluiré directo en mi lista de lo mejor de 2021.

Tanto si habéis leído al autor como si es la primera vez, os lo recomiendo. Siempre un acierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Diario de un hombre decepcionado, W. N. P. Barbellion
Pros – La variedad de temáticas que expone Zweig.
– Te mete de lleno en el ambiente de la época.
Contras – El inicio es más lento que la parte del medio.
– Evita describir sus últimos momentos antes de partir de Europa.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Tres maestros, Stefan Zweig

Leer a Zweig es siempre un placer. Si además lees textos de Zweig que tratan sobre literatura, más todavía. Pero si en concreto se trata de ensayos sobre de tres grandes autores, no se puede pedir más.

Tres-maestros-ZweigComo ya adelanta el título, la edición agrupa tres ensayos sobre tres grandes escritores de la literatura universal, con el hilo conductor de la genialidad de los tres. El objeto del ensayo es desgranar las particularidades de cada uno de ellos, ofreciéndonos los motivos por los que Balzac, Dickens o Dostoievski han pasado a ser grandes referentes literarios.

Zweig analiza el modo de plasmar la realidad de los tres escritores, acercándose a sus narraciones, desgranando personajes y tramas y sacando a la luz muchos de los aspectos que sentimos cuando les leemos pero que es difícil explicar con palabras.

Cada uno de los autores tiene su ensayo, independiente de los otros dos. Si bien la longitud es muy desigual, el análisis es concienzudo y apasionado. Eso sí, de los tres la que destaca es la parte del ruso, tanto por extensión como por profundidad.

Durante toda la lectura uno se da cuenta de lo fácil que le resulta a Zweig explicar y analizar el ambiente, los personajes y las tramas de las principales historias. Lo que a cualquiera simplemente le subyugaría y le dejaría con la boca abierta, para él resulta sencillo explicar su modo de ver la realidad y cómo consiguieron plasmarlo en el papel. También sabe narrar desde el punto de vista del lector, lo que uno siente al enfrentarse a su lectura.

Trate el lector de recordar en qué época del año, en medio de qué paisaje, se desarrollan sus grandes obras, Crimen y castigo, El idiota, Los hermanos Karamázov, El adolescente. ¿En verano, primavera u otoño? Quizás en algún lugar lo dice, pero el lector no lo nota. No se respira, no se saborea, no se adivina, no se vive. Todas sus obras se desarrollan en algún rincón oscuro del corazón que los rayos del saber iluminan esporádicamente, en la cavidad vacua del cerebro, sin estrellas ni flores, sin quietud ni silencio.

Página 172

A fin de cuentas el austriaco no sólo es un crítico de literatura, sino también un fervoroso lector que ha disfrutado y sufrido tanto como nosotros, que se acerca a las tres figuras con devoción, respeto y admiración, que es capaz de ser objetivo contando el estilo y la trama pero también el ardor que sentimos, la incertidumbre, el dolor que rasga conforme vamos leyendo.

En resumen, Tres maestros es una lectura muy enriquecedora, que nos acerca a las tres figuras pero que exige que conozcamos las obras a las que se refiere para poder captar toda la información (además de que se desvela parte esencial de sus novelas y argumentos).

Libro interesante, edición bonita, autor de los que hay que leer. Os lo recomiendo encarecidamente.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Stefan Zweig, tanto en su faceta literaria como ensayística.
Pros
  • Cómo es capaz de explicar las sensaciones que nos sugiere el texto.
Contras
  • Si no hemos leído las novelas a las que se refiere nos perderemos en el análisis.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Mendel el de los libros, Stefan Zweig

Probablemente este título sea uno de los más famosos de Stefan Zweig, y justo por eso, y porque muchos lectores lo habían recomendado, lo busqué en el índice de mi edición de Novelas del autor que publicó Acantilado. Para mi mala suerte, no se encontraba, así que tenía en mente cogerlo prestado de la biblioteca para, por fin, conocer la historia de Mendel.

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Ya sabéis que no me gusta destripar un libro, que huyo de narrar todas y cada una de las cosas que suceden. Si eso en ocasiones no es fácil con un libro de 300 páginas, imaginaos con uno de menos de 100.

La historia de Mendel es la de un librero solitario sentado en un café de Viena, que conoce y memoriza catálogos de libros, absorto de un mundo que le resulta ajeno.

El gran Mendel, al que todos acudían para conseguir un libro, vive tan al margen de la realidad que no entiende por qué hay situaciones que cambian o qué sucede más allá de sus libros.

El resto es el estilo impecable y desgarrador de Zweig: incisivo y casi poético pero deprimido y pesimista, el autor despliega en una breve historia las palabras necesarias para que vivamos el destino de un personaje único. Todo en menos de cien páginas: la sencillez, la exactitud de su estilo pero siempre con un regusto amargo, el que acompaña épocas turbulentas, llenas de violencia y cambios.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo exquisito del autor.
  • Cómo crea un personaje tan fuerte en unas pocas páginas.
Contras
  • He sentido pena por un librero que no lee los libros, sino que sólo los memoriza. Serán cosas mías.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Novela de ajedrez, Stefan Zweig

Hay libros que deberían ser de cabecera. Hay autores que debería ser obligatorios leer, por el estilo que derrochan, la inteligencia con la que cuentan las cosas y lo bonito que lo hacen en general.

Novela-de-ajedrezSólo necesité leer Momentos estelares de la humanidad para saber que Zweig entraba de lleno en esa categoría. Después me regalaron este ejemplar de Acantilado en el que se recogen once novelas de Zweig y supuse que iba a disfrutarlo mucho, y la verdad es que no me equivocaba.

De las novelas que incluye el volumen, una de las que más me han recomendado es ésta que os traigo hoy. Así que como la tenía anotada decidí escoger ese título.

Novela de ajedrez trata, como ya nos adelanta el título, de ajedrez. De la historia de un hombre que acaba obsesionado con el juego, de cómo le cuenta su pasado a un tripulante de un barco en el que ambos comparten viaje y tiempo muerto.

Mi sorpresa al darme cuenta de que aquellos empujoncitos a unas figuras de un tablero era lo mismo que mis devaneos por los espacios del pensamiento podría compararse a la de un astrónomo que a fuerza de cálculos complicados sobre un papel deduce la existencia de un nuevo planeta, y después lo ve realmente en el cielo, un astro blanco, claro, sustancial.

Página 1057

Zweig desarrolla la historia con su personal estilo, que mezcla lo mejor de lo científico con lo mejor de la poética, esto es, siendo certero y preciso pero dándole a las palabras la sonoridad y la adjetivación necesaria para que la historia resulte bonita y poética. Como es habitual, añade su visión decadente y pesimista de la sociedad del siglo XX, en el que se adentra en temas políticos y sociales para enmarcar la historia del protagonista.

Apabulla pensar en cómo el autor condensa tanto en unas pocas páginas, cómo nos contagia cada uno de los sentimientos que quiere trasmitir en sus páginas. Y me sobrecoge pensar en cuánto se habrá quedado en la traducción, en lo supongo, complejo que ha de ser traducir a un genio como éste.

La verdad es que todas las palabras que os pueda decir de este libro son en vano. No puedo recoger la magnificencia de un autor ni en quinientas ni en diez mil palabras. Así que mi recomendación es la siguiente: que leáis a Zweig, en esta novela o en cualquier otra, que conozcáis al genio austríaco. Y si decidís comprar esta edición os aseguro que cada euro está amortizado antes de que empecéis a leer. Porque os lleváis a casa una edición preciosa e incólume con la que vais a disfrutar muchas horas.

Personalmente, al pensar en este libro siento una inmediata paz. Saber que está ahí para rescatarme de cualquier lectura aburrida, o recurrir a él cuando no sé qué leer, es algo que me tranquiliza mucho. Como digo siempre, a los genios hay que leerlos.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Exquisito y soberbio estilo de Zweig. Envolvente y sugerente.
  • Condensar todo su estilo en unas pocas páginas. Ahí es nada.
Contras
  • No poder leerlo en su alemán original. Tiempo al tiempo…

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Zweig

Veinticuatro horas en la vida de una mujer es una de las nouvelles comprendidas en la edición de Acantilado dedicada a Zweig que me regalaron recientemente. Aunque he oído grandes alabanzas de otras (como Carta a una desconocida), me decanté por esta cuando decidí volver al autor.

Aunque el anterior libro que leí fue Momentos estelares de la humanidad, lo cierto es que este que os traigo hoy nada tiene que ver con el anterior. Si aquélla era no ficción, esta sí lo es, si aquélla se distinguía por el momento en el que se encuadraba la historia, esta es una novela, una ficción, una breve historia.

La historia comienza en un hotel en el que varios huéspedes pasan el rato comentando la conmovedora historia de una mujer que ha abandonado a su familia para marcharse con un joven a las pocas horas de haberlo conocido. Los honorables y distinguidos huéspedes comienzan una conversación en la que se plasma la incredulidad de un enamoramiento tan rápido.

A raíz de este hecho, una de las señoras hace partícipe su propia historia, narrando un relato que cuenta por vez primera

Zweig desarrolla una historia instrospectiva, que analiza el comportamiento humano y sus deseos, así como la importancia de sus impulsos, de todo aquéllo que nada tiene que ver con la razón. Lo importante de esta novela es la forma con la que el austríaco nos envuelve en una prosa certera y elegante pero sin dejar de un lado el puro análisis, el conocimiento meridiano del carácter humano.

Destacan además las descripciones, en concreto una de ellas en la que se dedica a describir unas manos. Unas simples manos, pero que él consigue que sean algo más característico, de modo que al contarnos cómo se ven podamos conocer la personalidad del propietario de las mismas.

Sin embargo, la trama en sí, el secreto guardado de esa anciana abrumada por el recuerdo no me ha parecido tan interesante, sino más bien algo sencillo y quizá sin empaque. Por supuesto, soy consciente de lo diferente de la situación en la época en que Zweig lo escribió de ahora mismo, pero lo que está claro es que lo verdaderamente importante es leer a este autor, verdadero genio de las letras, elegante como pocos y capaz de diseccionar el alma humana en un librillo de menos de cien páginas.

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • La disección del carácter humano.
  • El uso de las frases, analítico, elegante y certero a la vez.
Contras
  • La trama en sí es secundaria y anecdótica, una mera excusa para escribir.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Momentos estelares de la humanidad, Zweig

Mi primer libro de Zweig. Por fin, tras incluirlo en mi lista de 50 libros, le he hecho un hueco. Sí, ya era hora. 🙂

 

Momentos no estelares de la humanidad, por Forges
Momentos no estelares de la humanidad, por Forges

Este libro se compone de 14 momentos que Zweig considera claves en la historia de la Humanidad. Realmente no sé si se puede calificar como una novela, porque los hechos históricos son reales, así como los personajes y los detalles. Eso sí, lo que el autor incluye son los pensamientos, las sensaciones de los protagonistas, conjeturando lo que pensarían los protagonistas.

 

 

Desde Cicerón, hasta Goethe, pasando por Lenin, Núñez de Balboa o Napoleón. Diferentes épocas, distintos sucesos que nada tienen que ver entre sí, pero que componen un salto hacia adelante en su época, un líder que marca la diferencia, que supondrá un antes o un después. Algunas muy claras, como la toma de Bizancio, otras más sutiles, como la creación de la Marsellesa, pero todos hitos.

 

Os dejo un fragmento del episodio de la toma de Bizancio:

 

Según toda nuestra experiencia, los barcos sólo pueden ir por el agua, jamás una flota puede avanzar por encima de una montaña. Pero precisamente eso, en cualquier época, es la verdadera señal de una voluntad demoníaca, capaz de convertir en realidad lo imposible. En eso se reconoce siempre a un genio militar, en que durante la guerra se burla de las reglas militares y que, llegado el caso, aplica la improvisación creadora en lugar de los métodos comprobados.

 

 

De entre todas, destaco dos: la de Cicerón, que me ha trasladado a la Roma convulsa causada por el asesinato de Julio César, y la siempre emotiva historia de Scott, Oates, Evans, Wilson y Bowers en el Polo Sur.

 

Inevitablemente cuando pienso en la triste historia de estos ingleses en busca de la gloria, me acuerdo de la canción de Mecano:

 


 

Pero no creáis que las demás no están al nivel, porque no es así: Zweig tiene el poder de relatar la chispa creadora, y no sólo en el ámbito literario, sino también en el musical, como ejemplo el episodio de Händel.

 

Su prosa es vigorosa, fuerte, pero al mismo tiempo exacta y certera. El lector tiene la sensación de que Zweig usa esa palabra porque es la más cercana a lo que nos quiere trasmitir: esa y ninguna otra es más precisa, y eso es algo que he pensado durante toda la obra.

 

Pero es que además, el autor es un conocedor de hasta el más mínimo detalle de la historia y de la historia no oficial. Y lo que es más importante, tiene la facilidad de ponerse en el lugar del otro, en la piel de un Dostoievski a punto de ser fusilado, de un John Suter frustrado ante una situación que le sobrepasa. Y eso es lo más mágico, esa combinación entre cosas que parecen opuestas pero que obviamente no lo son. Porque siempre hemos visto la historia como algo objetivo y claro, pero no nos podemos en la piel del protagonista, al tomar una decisión u otra, quizá no tenemos en cuenta los factores propios: la cobardía o el arrojo, el miedo y el tesón. Estas cosas son las que distinguen a un héroe de un cobarde (y si no, que se lo digan a Grouchy en la batalla de Waterloo).

 

En resumen: un libro fantástico, una prosa memorable, un encanto de libro.

Leer a Zweig es todo un placer.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
  • Vita brevis, Jostein Gaarder.
  • La historia y la buena literatura.
Pros
  • El estilo del autor: fuerte, certero, y al tiempo mágico, fantástico.
  • La combinación entre relato histórico y la psicología de cada protagonista.
Contras
  • La edición que tengo, que es de Círculo de Lectores.

 

Namaste.