IMM, Literatura

IMM (4)

¿Quién duda de que no hago los deberes?

Últimas adquisiciones
Libros de Vargas Llosa, Modiano, Fitzgerald y Vian
(Pinchad para ampliar)

Al igual que con el último libro de Marías, gracias a vuestros comentarios, seleccioné algunos libros de Vargas Llosa para leer. Después decidí comprarlos:

Los tres libros los he comprado en una edición especial de Alfaguara en conmemoración a su reciente Premio Nobel de Literatura. Me parece que tendrán que esperar un poco a ser leídos, sobre todo teniendo en cuenta la lista de pendientes, que no hace más que crecer.

Los demás, que podéis ver en la imagen, son:

  • En el café de la juventud perdida. Patrick Modiano. Un libro que me recomendaron hace mucho (acabo de revisarlo, no sé quién fue, ¡que se manifieste!) y que tengo muchas ganas de leer. Tiene buena pinta. La reseña, aquí.
  • La librería. Penelope Fitzgerald. El libro que acabo de terminar hace poco y que me ha sorprendido gratamente.
  • Vercoquin y el plancton. Boris Vian. La primera novela de mi querido Vian. Dicen que tiene tintes autobiográficos…. ya os contaré. Seguro que no me defrauda.

Efectivamente, tener libros nuevos hace feliz.

Próximamente más reseñas.

Feliz fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, Marías

Todas las almas, Javier Marías.

Quizá muchos no lo sepáis, pero soy una persona que hace los deberes. Tras la multitud de recomendaciones que recibí en la reseña de los cinco autores que quería leer , me dirigí con mi folio a la biblioteca más cercana. Allí valoré los libros de que disponía (no todos, desgraciadamente) y de ellos escogí este de Javier Marías.

Portada de "Todas las almas"Todas las almas es una novela que trata sobre un profesor universitario que se traslada a Oxford para dar sus clases sobre literatura española. Podría considerarse una novela con algún punto autobiográfico, ya que Marías pasó un par de años como profesor universitario.

Partiendo de este hilo, el autor desarrolla una prosa elegante, con un estilo que envuelve al lector.

Como he dicho, mis obligaciones en la ciudad de Oxford eran mínimas, lo cual me hacía sentirme a menudo como un personaje decorativo. Al ser consciente, sin embargo, de que mi sola presencia difícilmente podría decorar nada, tenía a bien ponerme de vez en cuando la negra toga (preceptiva ya sólo en muy contadas ocasiones) con el objetivo principal de contentar a los numerosos turistas con que solía cruzarme en el trayecto desde mi casa piramidal hasta la Tayloriana y el secundario de sentirme disfrazado y algo más justificado en mi calidad de adorno.

He visto algunas opiniones de otros bloggers (por ejemplo, esta) y comentan como punto negativo que apenas hay trama. Es cierto que no pasan demasiadas cosas, pero creo yo que el tema no es qué se cuenta, sino cómo se cuenta. Y aquí es donde resalta Marías, su forma de exponer la situación, de hacer comparaciones sin resultar barroco. Me gusta su estilo.

Quiero decir como alguien que ya no era de mi presente, como alguien que nos interesó enormemente y dejó de interesarnos o que ya ha muerto, como alguien que fue o a quien un día ya antiguo condenamos a haber sido, tal vez porque ese alguien nos había condenado a nosotros a dejar de ser mucho antes.

 

Desde mi punto de vista, lo que distingue un libro de otro no es la historia, es el estilo. Hoy por hoy, no me importa tanto que no haya mucha trama, lo que quiero es leer algo que se distinga de otro, que sea diferente. Y este libro lo es.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La elegancia del autor, su estilo, la forma de contarnos la historia.
Contras
  • Da la sensación de que los capítulos no tienen mucha relación entre sí.

Namaste.

Actualidad, Derecho

Distinguiendo términos jurídicos (II)

Debido a la existencia de alguna duda que generó la primera parte, me ha parecido interesante despejarlas con una segunda entrada:

  • Hurto-Robo/ Apropiación indebida. A JL no le queda muy clara la diferencia entre apropiación indebida y hurto. Como ya comenté, tanto el hurto como delitos contra el patrimonio, es decir, que se toma, sin la voluntad del propietario un bien.

La diferencia con la apropiación indebida es muy clara: en este caso sí que hay algún tipo de voluntad del propietario en ceder la posesión del bien.

Ejemplo: A le presta a B su coche para irse a los Pirineos. B decide quedarse con el coche: estaría cometiendo un delito de apropiación indebida, ya que inicialmente B sí que tenía el coche por voluntad del propietario, pero posteriormente no. (En el caso de un coche, o una casa es muy fácil ver quién es el propietario, ¡pero ahora pensad en aquél amigo vuestro que no os devolvió el libro que le prestasteis!)

 

  • Propiedad/posesión. Esta diferencia es muy clara, aunque muchas veces en los medios de comunicación la usan mal. El propietario es la persona que ha adquirido el bien. Sin embargo, el bien puede encontrarse en posesión de otra persona. Ejemplo típico: el arrendamiento. A arrienda a B su piso. A es el propietario pero no tiene en su poder el bien: es B quien tiene la posesión.

 

Loquemeahorro me preguntaba por la diferencia entre rapto y secuestro. En Derecho español, el rapto no existe, es decir, al padre de Julio Iglesias lo secuestraron. Puede ser que se utilice mal el término porque en Estados Unidos sí que exista (por ejemplo, como eximente del tipo homicidio en Derecho español tenemos la legítima defensa, a la que ellos llaman “defensa propia”. Eso lo dicen los medios bastante a menudo, aunque el término es incorrecto).

 

  • Uso del presuntamente. Allá por el inicio de la democracia, un importante empresario fue acusado de cometer un crimen. Todas las cadenas se hicieron eco de este hecho, dándole ya por culpable. Un tiempo después, en el juicio se estimó que el empresario era inocente. Sin embargo, el mal ya estaba hecho: pérdida de clientela, menoscabo de la fama… todo ello dio lugar a una disminución de sus ventas, por lo que el empresario inició batalla legal contra aquéllos que habían dado por hecho algo que no debían. El tribunal correspondiente le dio la razón. De ahí que ahora todos los periodistas incluyan el «presuntamente» cada vez que ha pasado algo. Es una consecuencia de la presunción de inocencia. Sin embargo, muchos de ellos no lo usan correctamente. ¿Quién no ha oído «la presunta víctima»? A ver, las cosas claras: las víctimas no son presuntas. El pobre asesinado/robado o coaccionado ya lo ha sido, el que es presunto es el «presunto homicida», «presunto corrupto» o lo que corresponda.

 

Esto es todo por hoy.

 

Namaste.

Autor, Kafka, Literatura

El castillo, Franz Kafka

El castillo, Kafka
Portada de la edición de Alianza Editorial

Tras un tiempo de decepciones con varios libros, decidí ir a lo seguro. En una conversación con Bartleby surgió la idea de leer un libro a la par. Este libro es el resultado de su propuesta.

 

En El castillo, K. es contratado como agrimensor en un término municipal. Como tal, se traslada al pueblo, donde es recibido con cierta desconfianza.

 

A partir de aquí, el autor desarrolla su universo al que nos tiene acostumbrados, desplegando su narrativa y creando en el lector un desasosiego permanente generado por diversas causas, de las que destacan:

 

 

  • Situaciones oníricas, como la que recrea el siguiente fragmento:

“¿Quiénes sois vosotros?”, preguntó paseando la mirada de uno a otro. “Vuestros ayudantes”, le contestaron. “Son los ayudantes, confirmó en voz baja el mesonero”: “¿Cómo?”, preguntó K. “¿Sois mis viejos ayudantes que he hecho venir?, ¿los que espero?”. A lo cual ellos asintieron. “Eso está bien”, dijo K., luego de unos instantes; “es bueno que hayáis venido.” “A propósito”, dijo K. Al cabo de otro rato, “os habéis atrasado muchos, sois muy negligentes”. “Fue un largo viaje”, respondió uno de ellos. “Un largo viaje”, repitió K., “pero yo os encontré cuando veníais del castillo”. “Sí”, respondieron, sin más explicaciones. “¿Dónde tenéis los aparatos?”, preguntó K. “No tenemos aparatos”, dijeron. “Los aparatos que os he confiado”, dijo K. “No tenemos aparatos”, repitieron. “¡Ay, qué gente sois!”, dijo K. “¿Entendéis algo de agrimensura?” “No”, dijeron. “Pero si sois mis viejos ayudantes, tenéis que entender de eso”, dijo K. Ellos se quedaron callados.

 

  • La lucha (inútil) contra la burocracia y la Administración (cómo no sentirse identificado, ¡si es igual que darse golpes contra una pared!):

“¿Y para qué un protocolo? ¿Acaso se trata de un acto oficial?” “No”, dijo el maestro, “se trata de un acto semioficial, y también el protocolo es tan sólo semioficial; y únicamente se hizo porque aquí impera un orden riguroso en todas las cosas. De todas maneras, el protocolo ahora existe y no diremos que para su honra.

 

  • La reticencia del pueblo para con K.:

K. seguió parado; pocas ganas tenía de levantar el pie para volver a hundirlo en la nieve un trechito más allá; el curtidor y su compañero, contentos de haber desalojado a K. Definitivamente, se deslizaron muy despacio en la casa, por la puerta tan sólo entornada, volviendo repetidas veces la mirada hacia K., y K. Se quedó solo en medio de la nieve que lo envolvía. “Ocasión sería ésta para una ligera desesperación”, se le ocurrió, “si sólo casualmente, y no intencionadamente, estuviera yo aquí parado”.

 

Sin embargo, hay varios puntos negativos en esta novela: las páginas del final, que parece que no llevan a ningún sitio (consecuencia de ser un libro inacabado) además de algunas situaciones que parecen repetitivas a lo largo de la novela.

 

En cualquier caso, es un libro de Kafka, y aunque menos que El proceso, me ha gustado. Porque pocos autores hacen que sienta esa opresión en el pecho, esa rabia hacia el sistema o esa compasión hacia el protagonista que afloran en mí cada vez que leo un texto de Kafka. Es único. ¡Gracias, Max Brod!

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El universo que crea el autor: opresión, incomprensión, lucha contra la burocracia. Fantástico.
Contras
  • Las últimas páginas.

 

Namaste.

Libros basura, Literatura

Fin, David Monteagudo

 

Comencé a leer este libro por un simple motivo: necesitaba un libro con el título de tres caracteres para el Reto. De los que estuve viendo con tres caracteres, este parecía el mejor, ya que tanto la crítica como muchos lectores lo habían calificado como un gran descubrimiento.

 

La trama es la siguiente: un grupo de cuarentones se reúnen 25 años después en una cabaña de la montaña para rememorar aquél momento. Desde el principio, sabemos que hay un secreto que todos tratan de encubrir.

A partir de ahí comienza una historia medio de ciencia ficción medio “análisis de las generaciones” donde destacan varios personajes: de un lado están la mayoría, que son estúpidos, banales e inaguantables (los hombres, calvos, fanfarrones y perdedores, las mujeres, gordas, superficiales y amargadas), donde las excepciones son dos: una escort que es guapa, lista, joven y superdelgada y un gay que aunque está solo en la vida, es el único medio inteligente y soportable. Vamos, que los personajes parecen sacados de la serie española Los Serrano, con Belén Rueda al frente en el papel de la escort.

 

Los diálogos son repetitivos, manidos y vacíos como una película mala en la que el lector es capaz de prever lo que se va a decir a continuación. La trama es cortada y pegada de una de las mejores novelas de una escritora que me gusta mucho. En cuanto vi el principio de ésto, ya fue todo previsible.

El estilo de Monteagudo es tan de estar por casa, tan televisivo, que incluso incluye alguna de las frases de José Mota. Quizá lo mejor de esto sea que por esa misma razón, es muy fácil leer una página tras otra.

 

Y luego está el final. O no me enteré o no tiene ningún tipo de sentido, parece que el escritor no tenía ideas de cómo acabar la trama pantanosa donde se había metido y lo solucionó como bien pudo, de una forma rápida, sin sentido y que no complace a nadie.

 

Pensando lo que he sentido al leer este libro es una cosa: vergüenza ajena. Vergüenza de que un escritor pueda escribir así, y lo que es peor, que alguien le publique esta novela y le dé esperanzas de escribir más en un futuro. Vergüenza de que un grupo de teóricamente expertos, digan que Fin es de lo mejor que se ha publicado últimamente. Vergüenza que se dedique tanto dinero, tantas campañas de publicidad y tanto tiempo en promocionar un libro que no vale ni el papel sobre el que está impreso.

 

En muchos de los artículos que he leído se ponía de relieve el valor que tiene el publicar la primera novela por una persona ajena al mundo de la literatura, como lo es el escritor, y muchos artículos destacan que tiene cuarenta años y que trabaja en una fábrica de cartón. ¿Y? (decía este blog), y me uno a su opinión. ¿Y qué? ¿Como es su primera novela y trabaja en una fábrica ya tiene que ser mejor que otros escritores que se dedican puramente a ello? ¿Le da más valor a su escrito? ¿Merece más compasión por mi parte que la bazofia de libro de Katherine Neville?

 

Desde mi punto de vista, no. O no al menos si sólo tenemos en cuenta el aspecto literario. ¿Que es complicado que te publiquen una novela? Sí. ¿Que tiene mérito escribir una a los cuarenta y conseguir éxito? Sí. Pero, ¿significa por eso que per se la novela ya tiene más valor que otras? Pues para mí, no. Y por eso está en la categoría de libros basura, junto a El fuego.

 

Así que mi consejo es que no lo leáis, que no lo regaléis, que ni siquiera penséis en leerlo. Es simplemente una tomadura de pelo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Se lee rápido, así que la tortura no es demasiado larga.
Contras
  • El estilo del lector. Los diálogos.
  • La trama y el final.

Namaste.

Actualidad, Literaria, Ortografía

Nueva ortografía

Me chiva Niebla espesa la siguiente noticia, que aglutina los cambios que introducirá la Real Academia de la Lengua a finales de este año.

Algunos cambios son previsibles, como quitar la ch y la elle del número de letras, o la supresión de la tilde en palabras como solo-sólo y eso-éso.

Pero otros son, cuanto menos, discutibles: a partir de ahora resulta que la «y» no será «i griega», sino que será «ye». No sé yo si me voy a acostumbrar a decir que yegua va con ye.

Además, lo que resaltaría de la noticia es el siguiente párrafo, que os copio tal cual:

Guion, también sin tilde. Hasta ahora, la RAE consideraba «monosílabas a efectos ortográficos las palabras que incluían una secuencia de vocales pronunciadas como hiatos en unas áreas hispánicas y como diptongos en otras». Sin embargo, permitía «la escritura con tilde a aquellas personas que percibieran claramente la existencia de hiato». Se podía, por tanto, escribir guion-guión, hui-huí, riais-riáis, Sion-Sión, truhan-truhán, fie-fié… La nueva Ortografía considera que en estas palabras son «monosílabas a efectos ortográficos» y que, cualquiera sea su forma de pronunciarlas, se escriban siempre sin tilde: guion, hui, riais, Sion, truhan y fie. En este caso, además, la RAE no se limita a proponer y «condena» cualquier otro uso. Como dice Salvador Gutiérrez Ordóñez, «escribir guión será una falta de ortografía».

 

Esto ya sí que no lo veo. Tendrán sus motivos, y todo eso, que (en teoría) para eso están… pero al final, lo que me da a mí en la nariz es que lo que van haciendo, poco a poco, es simplicar la ortografía. Lo mismo un día nos quitan la hache alegando que no suena o que no tiene efectos prácticos a la hora de bla bla bla…

En un mundo en el que se escribe tan mal, ¿realmente tiene valor lo que digan este grupo de expertos? ¿Cambiaremos nuestra forma de escribir si nos lo dicen? Y más aún, ¿nos aporta valor que exista? ¿Qué os parece? ¿Los ingleses escriben peor por no tener un equivalente?

 

Namaste.

P.D. Tanta historia para que los jóvenes que vienen detrás nuestro no sepan qué diferencia existe entre rebelar y revelar. Ver para creer.

 

Actualidad, Música

Canciones pegajosas

Hoy os voy a mostrar lo que ha pasado por mi cabeza estos últimos días.

 

Tengo que reconocer que soy fácil de embaucar. Me explico: escucho una canción y me pasa, bastante a menudo, que no hace más que rebotar y rebotar en mi cabeza. Para quitármela de en medio, uso la técnica del desgaste, es decir: la pongo las veces necesarias hasta que le coja asco. (Me pasó con Telephone, de Lady Gaga, y me la ponía de media unas quince veces al día).

 

Ahora me ha pasado lo mismo con unos vídeos que encontré leyendo un artículo de algún periódico.

El tema en cuestión es un chico, Toni A. Martínez, que hace vídeos con estribillos pegadizos con letra que tienen como base algún tema de actualidad. En youtube podéis encontrar todos sus vídeos, pero yo os voy a dejar los que más me gustan (y los que tengo que ver muchas veces para poder seguir pensando en otra cosa).

 

Los atascos:

La crisis:

O nuestros amigos de la SGAE:

¿Qué os parecen? ¿Soy yo o se pegan como los chicles?

Namaste.

 

 

Actualidad, Derecho

Distinguiendo términos jurídicos

En muchas ocasiones aparecen en la prensa o en la televisión una cantidad enorme de términos jurídicos. Como en muchos casos las palabras se usan mal, he pensado que podía tratar de aclarar la diferencia que existe entre cuantos términos.

Empezaremos por el Derecho Penal.

Homicidio. Un homicidio es la muerte de una persona. Hasta ahí nada nuevo. Lo que hay que tener en cuenta es que no hay que confundirlo con un asesinato. ¿En qué radica la distinción? El tipo base de ambas figuras es la muerte de una persona. Pero además, el asesinato se ve agravado por alguna circunstancia:

  • El ensañamiento (crear dolor a la persona ANTES de su muerte. Ejemplo: si A pega un tiro a B y luego lo corta en trozos eso no significa que haya existido ensañamiento).
  • La alevosía. Se entiende que existe esta circunstancia cuando el que comete el crimen prepara la situación para que la víctima se encuentre desprotegida.

Ejemplo: A, sabiendo que el sujeto B regresa a casa a altas horas de la noche, le espera preparado con un cuchillo. (no tiene por qué ser nocturnidad, de hecho esta circunstancia se eliminó como agravante).

  • El precio o la recompensa. Se entiende que contratar a un sicario es contratar a un asesino.

Ejemplo: A, que quiere matar a B pero no sabe cómo hacerlo, contrata a un sicario, C para que lo haga. Convienen un precio de 10.000 euros. En este caso tanto A como C son asesinos (aunque de hecho A no se manche las manos de sangre).

 

– Hurto/Robo. En esencia es la misma distinción que anteriormente. Un hurto es llevarse algo que no es suyo. Un robo tiene un agravante más: forzar con violencia una cosa o persona.

Ejemplo: si A quita a B la cartera aprovechando un descuido de éste, se trata de un hurto.

Ejemplo: si A amenaza a B con una pistola/cuchillo o se cuela en casa de B, A estaría cometiendo un robo.

ATENCIÓN: un atraco no es un tipo penal. Comúnmente se denomina a un robo por la fuerza generalmente en un banco. Pero en derecho el «atraco» como modalidad ya no existe.

Esto es todo por hoy.

Namaste.

 

Actualidad, Ortografía

Indignación en un museo

En ocasiones, puedes encontrarte con esto:

Cartel de tapas

Sacas la cámara, echas la foto, reflexionas sobre las posibles dificultades relacionadas con la g y la j e incluso acabas pensando en su título.

Pero después, compruebas que se puede llegar mucho más lejos, al leer en un cartel de un museo de una ciudad, lo siguiente:

Primer cartel(Pinchad para ampliar)

Y lo que es peor:

Segundo cartel

Preguntas que me planteo:

¿Qué tipo de rigurosidad tiene dicho museo? Si ni siquiera son capaces de escribir con mayúsculas el inicio de la frase o el propio nombre de la ciudad, ¿cómo me voy a fiar de que lo demás que estoy viendo sí que es cierto?

¿Quién ha escrito eso? Y lo que es peor, ¿nadie ha revisado la ortografía de unos paneles grandes que se van a exponer? ¿Por qué no se ha rectificado? ¿Acaso es que pasa desapercibido?

Conclusión: consigo olvidarme de la primera falta de ortografía, porque visto en conjunto no tiene comparación. Cuantitativamente, porque es una. Cualitativamente porque creo que no se le puede exigir la misma rigurosidad a un museo que a un bar. Esto me lo podréis discutir. Al fin y al cabo se supone que todos debemos escribir correctamente, pero teniendo en cuenta que presumiblemente los que escribieron estos en el museo eran profesionales de algún tipo y le dedicarían más de tres minutos, no hay ni punto de comparación, ¿no os parece?

 

Namaste.

Grandes, Literatura

Inés y la alegría, Almudena Grandes

Como ya conoceréis muchos de vosotros, Inés y la alegría es el último libro de Almudena Grandes.

Ines y la alegríaSe trata el primero de lo que la autora ha denominado Episodios de una guerra interminable, en honor a los episodios de Galdós, y que trata de contarnos las pequeñas historias que se entrecruzan en lo que ella denomina la Historia Universal, los grandes acontecimientos de los últimos cuarenta años.

El acontecimiento histórico en el que se enmarca la trama es la invasión del valle de Arán que aconteció en 1944. Desde ahí, la escritora madrileña desarrolla la ficción de los que pensaron y sintieron los protagonistas de la misma.

Al igual que En el corazón helado, se van intercalando las historias de los dos protagonistas principales: Inés y Galán.

Pero, sin embargo, lo peculiar de esta novela es que además de esta parte de ficción, se van incluyendo otros capítulos más cortos que nos van contando lo que ocurrió en el Partido Comunista. Esta parte no es ficción, sino que la autora cuenta, con más o menos objetividad, la vida de los protagonistas: Dolores Ibárruri, Jesús Monzón, Carmen de Pedro, Santiago Carrillo… son que van moviendo sus fichas desde un plano superior al de los protagonistas de la ficción, pero que, acaba afectando a aquéllos. Os dejo un fragmento de esta parte:

 

Es lo que tienen los dictadores, que primero ponen mucho cuidado en eliminar de su entorno a cualquier persona con el talento suficiente para hacerles sombra, y después echan de menos su brillantez.

 

De esta forma, la realidad de los acontecimientos históricos está presente en la vida de Inés y Galán. Sin embargo, esta parte de la ficción es la de la historia en minúscula, la de la vida de miembros del Partido Comunista de la base. Y aquí donde Grandes despliega la narrativa que la caracteriza, con sus personajes reales y cercanos o la forma que tiene de que el lector se sienta atrapado por los sentimientos de los personajes.

En el estilo de la autora algo ha cambiado. Las primeras páginas, según iba leyendo, no podía parar de sonreír: A Almu se le ha pegado algo de Luis, pensé cuando comencé el libro. Sin embargo, ese pensamiento se me fue enseguida. Aunque se nota el incremento del uso de los adjetivos y de las frases subordinadas, aunque lo intente, Grandes no es un poeta y eso se nota. Se nota en que algunas de las frases parecen forzadas. Se nota en que las novedades que trata de incluir en esta novela no mejoran lo que tenía antes.

Nada más comenzar, el lector tiene que capear el temporal: de un lado, un gran número de personajes, de golpe y porrazo que tiene mucha relación los unos con los otros. Hasta doscientas páginas más tarde no fui capaz de enterar quién estaba casado con quién. De otro, los saltos temporales. No me considero una lectora torpe, pero es complicado acostumbrarse, porque en un simple punto y aparte, la autora vuelve para adelante y para detrás en el tiempo.

Así que si me preguntáis, diré que sí, que me ha gustado, pero que esperaba mucho más. Como ya comenté en las entradas que le dediqué (aquí y aquí), he leído prácticamente todo de Grandes, y El corazón helado me pareció un gran avance. Sin embargo, este libro me ha dejado un poco fría, porque esperaba más. Me gusta el estilo de Almudena Grandes, pero soy consciente de que no soy objetiva (no es que lo sea, que para eso este blog es de opinión). Tengo la sensación de que si su nombre no figurara en la portada ya habría criticado otras muchas cosas (como los personajes planos, el irritable número de enumeraciones o la polarización de los personajes entre buenísimos-malísimos).

La parte buena es, precisamente, porque su nombre figura en la portada, y porque es capaz de dar fluidez a la historia, de hacer que el lector quiera seguir leyendo más, y por conseguir que cualquiera se ponga en la situación de los personajes, en lo que sienten y en lo que viven. Así que sí, me ha gustado. Me gustó más El corazón helado, pero seguiré leyendo los siguientes Episodios.

 

FICHA:

 

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo de la autora.
  • Un guiño que podremos apreciar sólo algunos: Niebla Espesa e Isi, atentas.
  • La edición de Tusquets: cuidada y perfecta.
Contras
  • Demasiados saltos cronológicos.
  • Las enumeraciones. Hay muchas y no creo que aporten nada.

 

Gracias a Popular Libros por mandármelo a casa.

Namaste.