Actualidad, Música

Canciones pegajosas

Hoy os voy a mostrar lo que ha pasado por mi cabeza estos últimos días.

 

Tengo que reconocer que soy fácil de embaucar. Me explico: escucho una canción y me pasa, bastante a menudo, que no hace más que rebotar y rebotar en mi cabeza. Para quitármela de en medio, uso la técnica del desgaste, es decir: la pongo las veces necesarias hasta que le coja asco. (Me pasó con Telephone, de Lady Gaga, y me la ponía de media unas quince veces al día).

 

Ahora me ha pasado lo mismo con unos vídeos que encontré leyendo un artículo de algún periódico.

El tema en cuestión es un chico, Toni A. Martínez, que hace vídeos con estribillos pegadizos con letra que tienen como base algún tema de actualidad. En youtube podéis encontrar todos sus vídeos, pero yo os voy a dejar los que más me gustan (y los que tengo que ver muchas veces para poder seguir pensando en otra cosa).

 

Los atascos:

La crisis:

O nuestros amigos de la SGAE:

¿Qué os parecen? ¿Soy yo o se pegan como los chicles?

Namaste.

 

 

Bazar

Una de preguntas

¿Por qué justo el día en que llegas tarde hay un atasco de mil demonios? (Resultado: llegas aún más tarde)

¿Por qué el día en que tu libro se ha quedado en la parte más interesante te encuentras con alguien y tienes que ir todo el trayecto de cercanías hablando con él/ella mientras piensas “joe, qué mala suerte, una conversación incómoda y justo cuando quería terminar el libro”?

¿Por qué los editores se empeñan en destriparnos el libro en las introducciones? ¿Es que nos odian?

¿Por qué cuando pasas todos los días cerca de un libro en la biblioteca y no lo coges, cuando decides tomarlo prestado alguien ya se te ha adelantado?

¿Por qué no hay una condena de prisión para las personas que cuentan SPOILERS? ¿Acaso los de la SGAE merecen más protección jurídica que YO? Y hablando de los de la SGAE, ¿Cómo se puede pretender “ponerle puertas al campo”? ¿No se dan cuenta que legislar todo no es la solución?

¿Qué leches significaba aquélla señal?

¿Por qué cada día tengo que esperar que el pesado de la valla que da acceso al parking salga de la garita y meta su apestosa cabeza por la ventanilla de mi coche cuando, estoy segura, YA SE CONOCE MI COCHE? ¿Y por qué mientras tanto tengo que poner una especie de sonrisilla para tratar de disimular (si es que alguna vez he sabido) las ganas de insultar a ese IMBÉCIL?

¿Por qué las entradas más estúpidas tienen muchísimas más visitas y más comentarios que las serias? ¿Se trata de alguna conspiración judeo-masónica y comunista?

¿Por qué estoy escribiendo esto cuando debería estar CONTESTANDO A UNA DEMANDA del “excelentísimo y reconocido autor” Stephen Vizinczey?

En fin, no me lo tengáis en cuenta…

Namaste.

Actualidad

Con la SGAE hemos topado

¿Que yo me indigno a menudo? Podría ser. Pero no es por gusto, es porque me obligan las circunstancias.

Leyendo el periódico me encuentro con esto. Os haré un breve resumen, por si no queréis leer el artículo entero.

Un pueblo cordobés. Fuente Obejuna,  pretende representar Fuenteovejuna, de Lope de Vega.  Todos los vecinos participan: unos cosen, otros montan los escenarios, y otros actúan. Hasta ahí bien. Pero, la Sociedad General de Autores y Editores les exige 32.000 euros. “¿Por qué?”, os preguntaréis.  Se supone que tras 70 años de la muerte del autor, los derechos de propiedad intelectual son públicos, vamos, que los herederos de Lope no cobran ni un duro. ¡Pero los de la SGAE sí! Argumentan que se trata de una adaptación. Casualmente, el autor de la adaptación, Fernando Rojas, dice que él no es de la SGAE y que no les ha pasado su adaptación a los de la SGAE.

 

Como contraargumento, la SGAE dice que exigen el dinero de las representaciones de 2004 y de 2006, cuyos autores sí que forman parte de la SGAE. Y esos son los 32.000 euros del ala.

 

Con la SGAE hemos topado. Con ese grupo de chupópteros que tratan de beneficiarse de trabajos ajenos. Con esos personajillos, encabezados por el Rey del Pollo Frito, que se cuelan en tu boda para comprobar que les has pagado el canon. Con esas personas que se dedican a demandar a cualquier Ayuntamiento de más o menos tamaño para que les paguen 32.000 euros. Con esos impresentables que, ante un concierto benéfico de David Bisbal, pretenden cobrar. Qué paradójico.

 

¿Qué pinta la SGAE en esto? Que se mete a “proteger” cosas improtegibles. ¿Por qué si compro un CD virgen NECESARIAMENTE presuponen que voy a hacer copias ilegales? ¿Por qué encargar una conexión adsl significa descargarse el e-mule? Tantas son las preguntas… sin embargo, la respuesta es sólo una: por dinero. Porque esta gente no trabaja ni quiere trabajar, porque se inventa cualquier causa para cobrar.

 

Tratan de proteger al autor… ¿y la cultura? ¿quién la protege? En un mundo en el que los jóvenes cada vez leen menos, en el que abunda la telebasura, donde los adolescentes se ven altamente influenciados por el consumismo… ¡Se penaliza a un pueblo que trata de acercar la cultura al pueblo!

 

Lanzo una pregunta al aire: ¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando la industria discográfica (sí, recordad, cuando nos vendían 20 canciones cuando realmente queríamos una, aquélla que por llenarse los bolsillos cambiaba cada 6 años de soporte musical) ganaba mucho dinero los de la SGAE no aparecían por ningún lado? ¿Es que entonces no había derechos que proteger? ¿Tiene algo que ver una cosa con la otra? Y aún más: ¿por qué desde el Gobierno se les da manga ancha?

 

Otro día podemos hablar del canon de bibliotecas, que también da para mucho…

 

Y luego que si me indigno.

 

Namaste… and good luck.