Autor, Carrère, Carrère, Literatura

Limónov, Emmanuel Carrère

He empezado el año 2022 con la mejor historia que me podía echar a la cara: Carrère y un ruso con pinta de rockero de los 80, personaje de ficción que parece mentira que haya vivido en la misma época que los demás mortales.

La verdad que tenía expectativas muy altas en cuanto a esta lectura, ya que es uno de los títulos más significativos del francés, pero claro, tras Una novela rusa y El adversario pensaba que no iba a poder estar a la altura de la última, que seguramente no me obsesionaría tanto como aquélla. Qué bien que me estuviera equivocada.

Limónov, nacido en 1943 en Dzerzhinsk, a 300 kilómetros de Moscú, nació para ser hijo de su padre: un chequista cualquiera dentro de un organización del Gobierno con muchas ramas y departamentos. Limónov, teniendo en cuenta de dónde venía, tenía todas las papeletas para ser un Don Nadie.

Pobre Kadik. Pobre Eduard. No tiene veinte años y ya está acabado. Maleante fallido, poeta fracasado, abocado a una vida de mierda en el ojete del mundo (…). ¿Acaso no es mejor morir vivo que vivir muerto?

Página 61

Sin embargo, no fue así. Su tesón, su talento y su ambición le sacaron del agujero en el que nació, para acabar siendo de todo: poeta, vagabundo, maleante, sirviente en Nueva York, y hasta el cabeza de una organización fascista en pleno principios de siglo XXI.

Tengo la impresión de haber escrito ya esta escena. En una ficción hay que elegir: el héroe puede tocar fondo una vez, incluso es recomendable, pero la segunda es excesiva, la repetición acecha. En la realidad, pienso que ha tocado fondo varias veces, varias veces se ha visto caído en el suelo, verdaderamente desesperado, realmente privado de recursos y – admiro este rasgo suyo – siempre se ha rehecho, siempre ha salido adelante.

Página 161

Como en las historias anteriores, Càrrere se hace el amo de la autoficción, incluyendo capítulos de su propia biografía y el estudio relacionado con este libro alternando con los capítulos en los que narra la absolutamente apabullante historia de Limónov. Nos sitúa en el momento que le tocó vivir a nuestro particular héroe, y como buen conocedor de Rusia incluye aspectos del contexto político y cultural.

Según los historiadores más serios (Robert Conquest, Alec Nove, mi madre) los alemanes mataron a veinte millones de rusos durante los cuatro años de guerra, y el propio gobierno mató a otros veinte millones durante los veinticinco años de gobierno de Stalin. Estas dos cifran son aproximadas, hay que recortar un poco los grupos que abarcan, pero lo importante para la historia que relato es que la primera cifra acunó la infancia y la adolescencia de Eduard, y que se las apañó para sortear la segunda porque, a pesar de su gusto por la rebelión (…) sigue siendo el hijo de un chequista subalterno.

Página 81

Carrère consigue lo de siempre: que nos obsesionemos. Que pensemos en el libro, que queramos llegar a casa a seguir con él, que empecemos a leer 20 páginas y acabemos con 100, que entre encender Netflix y ponernos a leer, optemos siempre por la segunda opción. ¿Cómo? Con una capacidad enorme de trasladarnos sus propios sentimientos: la búsqueda de una historia increíble y el modo de narrarla, donde a pesar de que desde el primer momento sabemos cómo acaba nos dé igual y sólo nos centremos en cómo se llega a esa situación.

El mayor cumplido que puede hacer a alguien es decir que sabe dónde está.

Página 362

No sé si es casualidad o si es que en enero, animada por los propósitos del nuevo año me parece que acierto más. Pero vaya, saber que la primera novela de este 2022 va a acabar directamente en las mejores lecturas me encanta.

Anotadlo, lectores. Es genial.

FICHA:

Te gustará si te gustó El adversario, Emmanuel Carrère.
La poeta y el asesinoSimon Worrall.
Pros – La mezcla entre la historia y la autoficción de Carrère.
– Envolvente, obsesiva.
Contras – Acapara toda la atención.

Namaste.

Autor, Dick, Literatura

El fantasma y la señora Muir, R. A. Dick

Llegué a este libro a finales del año pasado, pensando en cerrar el año con una lectura sencilla de la que, la verdad, no esperaba mucho.

Si sois cinéfilos quizá conozcáis esta historia por la película de 1947 dirigida por Joseph L. Mankiewicz, y os hagáis una idea del tono de esta historia.

Para los demás, que parten con la misma información que tenía yo, conocemos poco más que lo que aparece en el título, y la sensación de que esta novela no es sino una historia romántica.

Efectivamente, la señora Muir, recientemente viuda, se muda a un pueblo aislado y en concreto a una casa que parece que va con huésped: el fantasma de Daniel Gregg, capitán de barco y antiguo dueño de la casa. Es este quien decide que la señora Muir junto con sus dos hijos se pueden quedar viviendo en Gull Cottage y entre ambos surgirá una relación muy particular.

Debo de ser muy egoísta, pensó, porque no quiero enderezar nada ni tampoco a nadie; lo único que deseo es que me dejen en paz para lidiar como pueda con este problema que llaman vida.

Pagina 63

Partiendo de algo tan poco sorpresivo como esto («poco» quizá entre comillas porque el capitán no deja de ser un fantasma), el abanico de cosas que podían ocurrir no es demasiado amplio: osea, o acaban mal o se enamorar o algo del estilo.

La suerte de El fantasma y la señora Muir, de la mano de un inteligente R. A. Dick es que evita caer tanto en la pomposidad como en la cursilería para narrar una historia sencilla, bonita a veces y triste en otras ocasiones, de dos personajes que se acaban encontrando en la soledad de una mansión:

Sentirse solo no tenía nada que ver con la soledad, sino con el espíritu, y que por esa misma razón esa sensación se veía agravada a menudo estando en compañía.

Página 197

Sin grandes efectos ni alharacas, sin exceso de giros en forma de saltos temporales, Dick consigue que entre los dos protagonistas se cree un lazo, una unión que traslada las páginas, simplemente con la ternura, el cuidado y el cariño que se tienen.

No digo que llevase una vida sabia, ni mucho menos, pero sí que fue plena y rebosante de madurez. Con mucha frecuencia, uno alcanza la madurez por medio del naufragio y los desastres, y es en el ojo de la tormenta donde algunos hombres descubren a Dios.

Página 159

Una sorpresa mayúscula, con una ambientación de lujo, una lectura ideal si no sabéis qué leer o si os apetece acercaros a una historia corta sin olvidarse de la calidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos
Pros – Bonita, aparentemente sencilla, cándida.
– La ambientación, que nos traslada allí.
Contras – Lo desconocida que parece que es. Gracias, P.

Namaste.

Autor, Literatura, Mitford

Amor en clima frío, Nancy Mitford

Cómo son las cosas, este es el tercer libro que leo de Nancy Mitford tras Trifulca a la vista y A la caza del amor.

Escojo leerlo para cambiar de temática y tipo de lectura. Tras varios libros más densos, acercarme a la nobleza británica y pasarlo bien entre sus irónicas páginas es un revulsivo de y humor british.

Y eso es lo que ofrecer Mitford: una historia cuyos protagonistas forman parte de la alta sociedad británica y cuya mayor preocupación es escoger vestido para la fiesta en la que tratarán de conocer a su futuro marido.

Un silencio de tintes sacros se apoderó de la multitud cuando la realeza se dispuso a marcharse a sus residencias, la realeza con toda su grandiosidad, con su serenidad absoluta

Página 118

Con su particular flema británica, Mitford ofrece un retrato caricaturesco de la sociedad en la que le tocó vivir, pero en especial de su propia familia. Ya sabemos que determinados comentarios y detalles son recurrentes en sus novelas, precisamente porque forman parte de sus recuerdos de infancia o adolescencia. La ironía y la ridiculización del ambiente de los lords y de la alta sociedad es un retrato prístino de lo que le tocó vivir. Un mundo alejado de los problemas donde una tela de otro color distinto al de moda puede ser un drama con la magnitud suficiente como para llenar una página.

Si conocéis a Nancy Mitford ya sabéis lo que os vais a encontrar. Los que no, os animo a acercaros a las historias que nos propone. La única pega es que son todas del estilo, no hay grandes cambios ni sorpresas en sus novelas.

FICHA:

Te gustará si te gustó Trifulca a la vista, Nancy Mitford.
A la caza del amor, Nancy Mitford.
Pros – Irónica y satírica.
– Perfecta para releer.
Contras – Misma temática y estructura que el resto de sus novelas, sin sorpresas.

Namaste.

Autor, Bilbao, Literatura

Los extraños, Jon Bilbao

El planteamiento de la nouvelle Los extraños es tan sencillo como inquietante: un lejano familiar llega a la casa de un primo en la costa cantábrica justo después cuando se ven una luces en el cielo.

Los anfitriones son Jon y Katharina. El primero, alter ego del autor, la segunda, la novia de éste. Los recién llegados son dos personas peculiares: Markel, primo de Jon y Virginia, su asistente.

Lo que parece una reunión familiar inesperada se acaba convirtiendo en una serie de situaciones sorprendentes en las que incluso se acaba dudando si esos huéspedes son realmente familia de Jon, o si han conjurado a los elementos para hacerse con la casa y hasta se relacionan con la visita alienígena que sacude el pueblo.

Lo bueno de Jon Bilbao es que sabe llevar al lector donde quiere. Así que nosotros sentimos esa desconfianza y la duda de Jon. Aunque también queremos gritarles y advertirles de que no se puede aceptar a nadie a entrar en tu casa si no sabes quiénes son. Las dudas primero y los nervios después se van extendiendo como el aceite en el agua, haciendo al lector partícipe de esa variación de sentimientos.

Lo peor de Los extraños es que, quitado ese aspecto, queda en terreno de nadie. Es una historia entretenida, sí, pero vista con posterioridad se asemeja a otras historias que no dejan demasiada huella en la memoria.

Esperaba mucho más, teniendo en cuenta que hasta la he visto en listados de lo mejor de 2021.

FICHA:

Te gustará si te gustó Los asquerosos, Santiago Lorenzo.
Pros – Cómo sentimos lo mismo que los personajes.
– Entretenida.
Contras – Novela que acaba perdida entre otras novelas al cabo de poco tiempo.

Namaste.

Literatura

IMM (77)

Los Reyes Magos han venido con, en esta ocasión, pocos, pero muy potentes regalos. Os los enseño:

  • Biografías, Stefan Zweig (Acantilado, 2021): la reedición de las biografías del genial austríaco en un sólo libro fue perfecto para todo el mundo: para mí, que quería leer sus biografías, pero me daba pereza comprarlas sueltas. Para los que no tenían claro qué regalar, también. Los chicos de Acantilado son muy listos.
  • Plataforma, Michel Houellebecq (Anagrama): he pasado de racionarme los autores que me gustan a adelantar sus lecturas y dejar de pensar que voy a tener tiempo en el futuro.

Además he aprovechado para continuar con el tradicional autorregalo de libros que quería tener ya en mis estantes:

  • Historias de San Petersburgo, Gógol (Alianza). Recomendación de Literatura instantánea, tenía previsto leer Almas muertas este año pero por lo que comenta este título es más recomendable (también más corto), así que aquí lo tenemos.
  • Un día en la vida de Iván Denisovich, Alexandr Solzhenitsyn (Tusquets). Un libro lleva a otro libro y es precisamente lo que me ha pasado con este. Carrère lo menciona en Limónov, así que dicho y hecho: más rusos en mis estantes.
  • Memorias de ultratumba, Chateaubriand (Acantilado): quería este libro desde hace mucho. No es demasiado leído, lo sé, pero sí que parece ser un tratado muy completo de la vida, y con eso me quedo.
  • Los chicos, Toni Sala (Trotalibros, 2022): la primera compra de este año es este último recién publicado por Jan.

Y a vosotros, ¿os han regalado muchos libros en Navidad u optáis por los autorregalos?

(No sale en la foto mi nuevo cojín lector: un magnífico regalo para leer cómodamente en la cama. ¡Os recomiendo haceros con uno!)

Namaste.

Autor, Literatura, Tolstoi

Guerra y paz, Liev Tolstói

No voy a ser tan osada como para tratar de hacer una reseña de un libro de este calibre, tranquilos.

Mi pretensión es, tan solo, sacar unas pequeñas notas de la lectura de un libro de 1800 páginas que me ha acompañado durante dos años y con el que he pasado distintas fases. Quizá os anime a poneros a leer este clásico universal. O quizá no. Entiendo que un libro de esta magnitud no es para todos. Pero si tenéis curiosidad o si este título está en vuestra lista de pendientes, os paso mis notas:

1.- Leed una buena edición. La mía es la de Austral, con la nueva traducción de Lydia Kúper. Me consta que hay ediciones absolutamente espantosas con traducciones de hace 50 años. Evitadlas. Hablan muy bien de la nueva de Alba, que además tiene dos tomos y es bastante más grande que la que yo tengo. No la he podido ojear pero seguro que la letra es el doble de grande y resultará más cómoda su lectura.

2.- Paciencia. Hay algunos lectores que dicen que se les ha hecho corto, que sabían muy bien quién era quién. Pues mira, a mí no me ha pasado. Para los personajes, no sólo ayuda tener una lista al final (como la tiene mi edición y la mayor parte de las ediciones modernas), sino que he tirado de libreta para hacerme un árbol genealógico e ir añadiendo elementos diferenciadores de cada personajes, porque si no, simplemente estaba perdida. No son los mismo Nikolái y Andréi, claro que no. Pero hasta que se le coge el truco los Rostov son los Kuraguin que son los mismos que los Bolkonski. El único que se salva es Pierre que no tiene nada que ver con nadie. Bien por él.

3.- Conocer un poco de la historia en la que se sitúa la trama ayuda mucho para saber de qué estamos hablando. La acción se sitúa en el siglo XIX, en el contexto de las guerras napoleónicas. Aunque al principio Rusia y Francia son aliados, después las cosas cambian y se enfrentan en el campo de batalla. Luego llegará la batalla de Austerlitz, el avance y retroceso de los franceses…. total, que si no sabes por dónde van los tiros lo más fácil es que te encalles en una historia que parece, en muchas ocasiones, un libro de historia.

4.- Más paciencia. 1800 páginas dan para tanto que Tolstói nos haga un análisis muy completo del avance de las tropas napoleónicas en los que detalla el campo de batalla y la estrategia militar, extendiéndose 400 páginas. Pero es que además la cantidad de temas en los que se detiene son tantos y tan variados (políticos, sociales, económicos… etc) que a veces uno puede sentirse abrumado por la novela total que es Guerra y paz.

5.- Ojo con el libro II. De repente, a mí no me preguntéis por qué, aquí no pasa absolutamente nada. Será la calma chicha de la paz o querrá enseñarnos qué es el aburrimiento. (Nota: me hago cargo, he vivido una pandemia). En este punto lo abandoné unos cuantos meses. No hagáis como yo que luego es mucho más complicado volver a retomarlo.

6.- Comprad más post-it. La historia es enorme. El talento de Tolstói ya sabemos que también. Así que de repente se descuelga de un capítulo más lento con fragmentos como este:

Y como en el reloj, cuyo complicado movimiento de incontables ruedas y ejes no produce más que el deslizamiento imperceptible y regular de la aguja que indica el tiempo, el resultado de todos los complicados movimientos humanos de aquellos ciento sesenta mil rusos y franceses – con todas sus pasiones, deseos, arrepentimientos, humillaciones, sufrimientos, exaltaciones de orgullo, de miedo y entusiasmo – vino a ser tan sólo la pérdida de la batalla de Austerlitz, llamada la batalla de los tres Emperadores: es decir, un lento desplazamiento de la aguja de la historia universal sobre la esfera de la historia de la humanidad.

Página 373

O bien, después, apunta lo siguiente:

Mataron a Luis XVI porque ellos decían que había perdido el honor, que era un criminal – pensó de pronto-. Y desde su punto de vista tenían razón, lo mismo que la tenían quienes murieron por él como mártires y quienes después hicieron de él un santo. Más tarde, dieron muerte a Robespierre porque era un déspota. ¿Quién tiene entonces razón? ¿Quién es el culpable? Nadie. Vive mientras tengas vida, mañana morirás, lo mismo que yo, hace una hora, podría haber muerto. ¿Vale, pues, la pena atormentarse, cuando la vida no es más que un segundo en comparación con la eternidad?

Página 462

7.- Saltaos páginas (si queréis). Vengo a romper una lanza a favor de leer en diagonal o, directamente, de saltarse páginas. Con el tiempo me he dado cuenta de que Pennac tenía razón. Y sinceramente, quedan otras tropecientas páginas por leer, no os preocupéis si queréis saltaros una descripción de un bosque ruso.

8.- Disfrutad paladeando de una lectura eterna. Cada vez soy menos amiga de los retos o las lecturas conjuntas, porque, sobre todo para lecturas como esta, no les hace justicia. Se tiende a valorar algo más por la rapidez o cantidad que por la calidad. Guerra y paz te demuestra la visión global de un autor que se ganó el pódium indiscutible de la literatura rusa, y eso se aprecia en reflexiones, comentarios o descripciones que plagan toda la novela. Como este:

Entre las incontables subdivisiones que se pueden hacer de los fenómenos de la vida, cabe separarlas en todas aquellas en las que predomina el contenido y aquellas en las que prevalece la forma.

Página 1028

9.- Intentadlo, dejad repostar la lectura, retomadlo. Pero tratar de leerla. Creo que Guerra y paz no es para todos los lectores, pero para los lectores de la literatura universal, es uno de esos libros que se quedan en la retina por el tipo de novela total que es, por lo enorme de todo lo que nos cuenta Tolstói.

Basta con admitir que algo amenaza la tranquilidad pública y todo acto resulta justificado.

Página 1280

10.- Sonreíd. Esto esto es literatura de la buena.

La razón humana no puede comprender el conjunto de las causas que originan cada fenómeno, pero la necesidad de conocerlas es inherente a la naturaleza del hombre. Y la razón humana, sin ahondar en la infinitud y complejidad de las condiciones del fenómeno, cada una de las cuentas, por separado, puede concebirse como causa del mismo, se acoge a la primera semejanza, que suele ser la más intelegible y dice: ésta es la causa.

Página 1423

Espero que estos consejos os sean útiles y os animéis a leerlo.

Namaste.

Literatura

Mis propósitos para 2022

Todos los años me propongo huir de las novedades y leer más de lo que ya tengo en casa. Me temo que ningún año lo consigo, pero creo que el equilibrio está cada vez más cerca.

Os dejo la habitual lista de propósitos lectores para leer a lo largo de 2022. Os veo en un año a ver si, por una vez, los he leído todos.

1. Limónov, Emmanuel Carrère.
2. Middlemarch, George Eliot.
3. ¡Absalón, Absalón!, William Faulkner.
4. El día del Watusi, Francisco Casavella.
5. Trilogía de Copenhague, Tove Ditlevsen.
6. Howards End, E. M. Foster.
7. El fin del Homo sovieticus, Svetlana Aleksiévich.
8. Tu rostro mañana (II) Baile y sueño, Javier Marías.
9. El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers.
10. La muerte de Iván Ilich, Lev Tolstói.

Y vosotros, ¿tenéis algún propósito lector? ¿Os hacéis una lista como la mía o vais improvisando según os apetezca?

Feliz Año y felices lecturas.

Namaste.

Balance de 2021, Literatura

Balance de 2021 (II): decepciones

Este año no he abandonado ningún libro. Cierto es que me he atascado en la lectura de un par de títulos, pero continuaré el próximo año con ellos.

La verdad es que 2021 ha sido bastante equilibrado en cuanto a lecturas. Estos que os traigo aquí son libros que me han decepcionado bien porque no he conectado con ellos o porque directamente esperaba más. Ya sabéis, las expectativas pueden dañar mucho nuestra impresión de una lectura.

Decepciones

  • No mamá, no, Verity Bargate. El año empezó de la peor forma posible: con una decepción lectora. De un libro que todo el mundo pone por las nubes y con el que yo no supe conectar a pesar de su longitud. Es de esos que, a día de hoy, ya no recuerdo apenas de qué tratan. Una pena.
  • A través de mis pequeños ojos, Emilio Ortiz: siendo exigentes, no sé si se puede denominar decepciones algo que ya sabías que no te iba a gustar. Tenía todas la papeletas para que estuviera en esta lista y lo está.
  • Los ojos cerrados, Edurne Portela. Esperaba mucho más de Portela, entre otras cosas porque los dos libros que leí de ella sí me gustaron, pero este para mí ha sido un patinazo.
  • Los extraños, Jon Bilbao. Esperaba mucho más de este autor y de este título que todo el mundo está poniendo por las nubes. Soy consciente de que soy la excepción, lo he visto incluso entre la lista de lo más destacado de 2021. Ya os contaré por qué no me ha convencido.

Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestras decepciones lectoras? ¿Con el tiempo conseguís que esta lista se reduzca?

Namaste.

Balance de 2021, Literatura

Balance de 2021 (I): lo mejor.

Os dejo por aquí el listado con los mejores libros que he leído este año. Por desgracia me da la sensación de que he leído menos que en 2020. No sé si tendrá que ver que he tenido menos tiempo o que he acabado leyendo otros libros que tenía a medias desde hace tiempo…

Lo cierto es que la mayor parte de los libros que he leído me han gustado bastante. Al subir la media, lo que no ha habido como en años anteriores han sido libros que hayan despuntado con mucho por encima del resto. O sea, libros que me hayan entusiasmado no han sido tantos.

¡Empezamos!

Destacados

  • Claus y Lucas, Agota Kristof. Empecé el año con una relectura que no tenía claro cómo iba a salir. Ya se sabe: a veces con la relectura acabamos sacando defectos de un libro que la vez primera nos parecía perfecto. No ha sido así. Claus y Lucas es un libro lleno de brillo, de cómo crear una buena historia con golpes de estructura y recursos narrativos y también de cómo jugar con las entrañas del lector. Brutal.
  • Amarillo, Félix Romeo. ¿Y por qué tardo tanto en leer libros tan buenos como este? Por suerte me quedan otras tres novelas cortas de Romeo con las que enmendar mi error. No seáis como yo: leedlo.
  • El obsceno pájaro de la noche, José Donoso. Creo que el mejor adjetivo que la define es «apabullante». Es exagerada, barroca, excesiva. Para mí perdió un poco por las últimas 50 páginas, que se me hicieron muy cuesta arriba. Por eso quizá no es el libro redondo que podría haber sido.
  • Canción, Eduardo Halfon. Todo lo que cuenta ese señor me interesa. La sensación es similar a cuando ves un espectáculo de ilusionismo: esto no sé qué es ni cómo lo hace pero quiero más. Muy recomendable.
  • Hamnet, Maggie O´Farrell. Creo no errar al decir que este título está en todas las listas de lo mejor que se ha publicado en 2021. Ya era hora que O´Farrell recibiera la atención que se merece después de tantas buenas historias que tiene publicadas. Como decía en la reseña: si la habéis leído, os gustará y si nunca os habéis acercado a ella, también. Un estupendo regalo para cualquier lector. (Desde aquí un llamamiento a los amigos de Libros del Asteroide para que reediten Instrucciones para una ola de calor)

Joyas

  • El mundo de ayer, Stefan Zweig. Ha sido todo un placer para los sentidos leer al genial austríaco narrar cosas sobre su vida, la época en la que le tocó vivir y cómo analiza el cambio de etapa histórica que le tocó. Para paladear y leer muy poco a poco.
  • Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov. Cuanto más se lee, más complicado es sorprender al lector. Hasta que lees a Bulgákov: que no tienes ni idea de lo que está ocurriendo pero vives en las páginas de esas rocambolesca historia que te está contando. Sus novelas dan siempre ese punto adicional que se sale de lo tradicional a lo que otros no se atreven. Qué genial.
  • Padres e hijos, Ivan S. Turguénev. Llegó el final del año y esto se llenó de rusos. De los de la Literatura con mayúsculas. Al contrario que Corazón de perro, sino que su trama es costumbrista. Pero fijaos qué cosa: es un espectáculo literario de cómo se escribe y de cómo se alternan temas. Y además, como dice el refrán, lo bueno si breve…

Y para vosotros, ¿cuáles han sido vuestras mejores lecturas de 2021?

Namaste.

IMM

IMM (76)

Encaramos el final del año con los últimos títulos que se han venido para mis estantes. Son los siguientes:

  • Una vida de contrastes, Diana Mitford (Ediciones del Viento, 2021). Como sabéis los habituales, las Mitford son habituales por aquí. En este caso las memorias de Diana, hermana de Nancy y Jessica, amiga de Hitler. En cuanto supe de su publicación supe que me tenía que hacer con él.
  • Oblómov, Iván A. Goncharov (Alba, 1999). La novela más famosa de Goncharov en una edición de Alba muy cuidada, con uno de esos personajes que han pasado a la historia popular de Rusia.
  • Hielo, Anna Kavan (Trotalibros, 2021). El último título publicado por la editorial Trotalibros es este, una novela definida como apocalíptica y evocadora, que va directa al estante de sus compañeros de editorial.
  • Historia de Shuggie Bain, Douglas Stuart (Sexto Piso, 2021). No tenía pensado comprar esta novedad, entre otras cosas por lo larga que es; sin embargo, me picó la curiosidad y me animó saber que había ganado el Premio Booker. De momento todas las opiniones que he leído por Internet son positivas.
  • Bicentenario Dostoievski, 1821-2021(Alba, 2021). En conmemoración del bicentenario del nacimiento del genial ruso, la editorial Alba ha editado un pequeño folleto en el que se incluyen sus obras. Si os interesa el autor es muy interesante. Podéis haceros con él solicitándolo en vuestra librería habitual, es gratuito.
  • Tokio año cero, David Peace (Hoja de Lata, 2021). De Peace tengo ya en casa Tokio Redux, que será el primero que lea de él. Este se vino como casi todo lo que me traigo de Hoja de Lata: confiada en su buen hacer y atraída por esas fantásticas portadas. Tampoco me olvido de para mi gurú, Marta, Peace es uno de los indispensables.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas últimas semanas? ¿Os están gustando las últimas publicaciones editoriales?

Hasta el próximo botín de libros, a la espera de fantásticos títulos que traigan Sus Majestades.

Namaste.