Autor, Literatura, Toole

La Biblia de neón, John Kennedy Toole

Desde que leí La conjura de los necios y más tarde con su relectura sabía que para que todo estuviera completo, tenía que acabar leyendo La Biblia de neón, la otra novela que escribió el autor cuando era un adolescente.

El problema es que encontrar este título no era nada sencillo, ya que su primera edición data de 1989, así que recurrí a Wallapop para buscarlo de segunda mano y me pude hacer con esta sexta edición de 1997.

La Biblia de neón tiene como protagonista a David, el hijo único de un matrimonio residente en lo más profundo de Estados Unidos, que conviven con Mae, hermana de su madre.

Estamos en los años 30 y el sur de Estados Unidos está impregnado pobreza, racismo y fanatismo religioso que se acentúa aún más en la pequeña comunidad en la que vive la familia de David.

Sus problemas económicos, más lo considerado como estrafalario en la vestimenta y comportamiento de la tía Mae coloca a la familia en la marginalidad, mirados con condescendencia como si fueran unos parias, algo que se agrava cuando el padre de David deja de pagar la contribución a la iglesia comunitaria.

David es el típico protagonista de una novela de formación: un adolescente que comienza a darse cuenta de la realidad que le rodea, y que acaba convirtiéndose en un joven adulto que quiere huir de un ambiente opresivo. Todo eso nos queda claro desde el primer capítulo, donde ya David ha conseguido tomar un tren:

Es la primera vez que viajo en tren y llevo ya dos o tres horas sentado. Es de noche y no veo el paisaje, pero cuando el tren partió, el sol empezaba a ponerse y pude ver las hojas rojizas y pardas y la hierba de color canela en la ladera de la colina.

Me voy sintiendo mejor a medida que el tren me aleja de casa.

Página 17

Estilísticamente estamos ante una historia sencilla, sin pretensiones, propia del escritor que recién ha comenzado con la escritura: narrador omnisciente y relato cronológico (a excepción del inicio que ya nos adelanta el final), donde destaca el joven Toole es en la creación de personajes, sobre todo el de Mae, que recuerda en algún punto a los secundarios de La conjura de los necios. Además de en las descripciones de las situaciones con la sociedad del momento: típico sureño, la crítica se ve clara aunque no se detiene en la reflexión ni implicaciones y donde recurre al humor para dar color al texto:

Habló por la radio y el periódico publicó su foto, pero no pude ver qué aspecto tenía, porque en aquellas fotos no distinguías a nadie a menos que fuese el presidente Roosevelt o alguien a quien conocieras muy bien. Resultaban tan oscuras que los ojos de la persona retratada eran grandes manchas negras y parecía como si el pelo se juntara con las cejas. Todo el mundo tenía el mismo aspecto, excepto Roosevelt, por la anchura de su cabeza, y Hitler, porque el pelo le caía obre la frente de una manera inconfundible.

Página 78

La Biblia de neón es una novela sencilla que los fans de Toole seguro tendréis ganas de leer. Para el resto, mejor comenzar con La conjura de los necios.

FICHA:

Te gustará si te gustó La conjura de los necios, John Kennedy Toole.
Pros – Indispensable para los fanáticos de Toole.
Contras – Se nota que se trata de una primera novela a la que le queda trabajo.

Namaste.

Autor, Literatura, Zweig

Viaje al pasado, Stefan Zweig

De vez en cuando, en momentos en los que no sé qué leer o cuando estoy atascada con alguna lectura, miro mis estantes en busca de una ayuda: algún libro que sea garantía de que me vaya a gustar para alternar en momentos de bloqueo.

Zweig es una de esas referencias claras y si además escojo un título corto del austríaco, es imposible fallar.

Viaje al pasado es una novela corta o nouvelle sobre una pareja: sobre el reencuentro tras años de separación, sobre el hilo que les unió en un amor imposible que tratan de retomar tiempo después.

Los personajes son un hombre y una mujer que se conocen bajo la misma casa, en Alemania. Él, como ayudante del marido de ella, comienza a trabajar en la casa familiar, y desde el primer momento se siente atraído por la mujer. Su relación se pospone hasta que ambos se dan cuenta de la atracción que sienten. Al poco, él ha de marcharse a América, y la pareja se separa pensando que en dos años volverán a estar juntos.

La situación se complica con el estallido de la Primera Guerra Mundial, y lo que iba a ser dos años se acaba convirtiendo en más tiempo. El reencuentro se aplaza, pero acaban coincidiendo. ¿Serán los mismos que se querían? ¿El tiempo y la distancia ha afectado en una relación apenas iniciada?

No se cruzaron con nadie, sólo sus calladas sombras se arrastraban por delante de ellos y siempre que una farola iluminaba sus figuras perpendicularmente, las sombras se fundían una con una, como si se abrazasen, se ensanchaban ansiando unirse cuerpo con cuerpo en una sola figura, luego se apartaban una vez más, para volver a abrazarse, mientras ellos caminaban cansados, respirando profundamente. Él observaba hechizado este curioso juego.

Página 87

El estilo de Zweig es el que ya conocemos: elegante y conciso, breve pero con abundantes adjetivos, reflexivo pero directo.

Se concentró en escuchar en lo más hondo de su ser, volviendo a aquel entonces, por si aquella voz profética, la intérprete de sus recuerdos, quería volver a hablarle desvelándole el presente a través de su pasado.

Página 91

Para mí, Zweig, en todas sus vertientes, es siempre un acierto.

FICHA:

Te gustará si te gustó Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Stefan Zweig.
Pros – Conciso, elegante, directo, estilísticamente muy completo.
Contras – Otras temáticas me parecen más interesantes.

Namaste.

Autor, Literatura, O´Farrell

La extraña desaparición de Esme Lennox, Maggie O´Farrell

Regreso a Maggie (porque O´Farrell en este blog ya es Maggie) tras haber leído Tiene que ser aquí, La primera mano que sostuvo la mía, Sigo aquí y Hamnet. Mi intención era continuar leyendo Instrucciones para una ola de calor pero finalmente esta novela se interpuso en mi camino y consideré que era perfecta para intercalarla entre alguna lectura más densa y que se me estaba atascado (digamos una de Faulkner).

La extraña desaparición de Esme Lennox (Salamandra 2009, en esta edición junio de 2022) es la historia de la mujer a la que da título, Esme, pero también de Iris, su sobrina-nieta, que ha de hacerse cargo de la anciana cuando recibe la noticia de que su residencia va a cerrar.

La novela se articula entre los capítulos de ambas, siempre con narrador omnisciente pero con momento temporal diferente: el de Iris, en presente y los del pasado de Esme y Kitty, hermana de esta y abuela de Iris.

Mientras que la vida de Iris gira en torno a la rutina de tener un trabajo, un novio y ocuparse de su tía-abuela que acaba de conocer, en el pasado conocemos parte de la historia familiar y el motivo por el que Esme es ingresada en una residencia y por lo que Iris jamás ha oído hablar de su familiar.

La extraña desaparición de Esme Lennox se centra, principalmente, en cómo las familias gestionan los secretos y los silencios, y el modo de encarar los problemas que les van surgiendo. Además, crea paralelismos entre la vida de estas mujeres: Esme y Kitty, criadas en la India colonial de principios del siglo XX que llegan a un país al que se han de adaptar con Iris como mujer independiente en una Gran Bretaña contemporánea, para acabar conectando a todas ellas.

El estilo es puro O´Farrell, donde incluye descripciones y muchos silencios, donde nos va incluyendo la evolución de la vida de la mujer en el siglo XX, y mientras que deja caer los temas, somos nosotros los que vamos uniendo las piezas de un puzzle que se nos presenta al principio con recuerdos desconectados, propios de la enfermedad actual de Kitty:

… montones y montones, mientras daba vueltas y vueltas intentando ponerse cómoda, y a mí me daba la risa, y en cuando me veía riéndome, lo hacía otra vez y otra. Siempre encontraba la manera de hacerte reír. Bueno, hasta que…

Página 121

En definitiva, La extraña desaparición de Esme Lennox es una lectura perfecta si no habéis leído a O´Farrell, pero también si queréis ahondar más en la obra de la escocesa. Cierto es que esta novela tiene muchos más puntos en común con sus primeras historias que con Hamnet, pero en cualquier caso, esta historia es una gran opción para una fría tarde de enero como estas.

FICHA:

Te gustará si te gustó La primera mano que sostuvo la mía, Maggie O´Farrell.
Pros – El estilo de la autora.
– Directa, precisa, no le sobra ni una coma.
Contras – Deja con ganas de más..

Namaste.

Autor, Bandi, Literatura

La acusación, Bandi

Anoté hace bastante tiempo este título y lo compré hace unos meses, pero fue Jesús Artacho quien me lo trajo de nuevo a la mente cuando él comenzó a leerlo.

La acusación es el nombre que se le ha dado a la edición conjunta de varios de los textos que Bandi, un autor con pseudónimo residente en Corea del Norte, consiguió sacar del país a través de un familiar.

Bandi, que traducido sería libélula, nos acerca a la realidad del país asiático de la década de los 90, a través de personajes normales y humildes y de las absolutamente increíbles condiciones y situaciones a las que se han de enfrentar. Un mundo en que cada acto personal, hasta los sueños, han de ser controlados por el Partido.

Nada en el mundo es comparable a la decepción y al remordimiento que supone tomar conciencia de que todas las esperanzas y convicciones (…) no son nada más que un espejismo.

Página 89

Como es de imaginar, no es esta una lectura amable sino todo lo contrario. Personas que tratan de hacer una vida normal pero que se ven limitadas por las complicadas exigencias de un sistema político que amenaza cualquier minúscula parte de su intimidad. Ciudadanos que no quieren oponerse al régimen, sino tan sólo vivir tranquilos, pero que son forzados a reprimir su voluntad para adecuarse a las instrucciones gubernamentales.

Los personajes de Bandi son acosados y amenazados por un sistema cruel que les fagocita: una madre que se enfrenta al partido porque a su niño le da miedo la imagen del Líder, un hombre que trata de viajar a su pueblo natal para acompañar a su madre en sus últimos momentos de vida, un jefe de que tiene como objetivo conseguir una cantidad de producción fijada absolutamente imposible de conseguir… todos ellos presionados y sometidos por una maquinaria de opresión que sigue perennemente sus pasos.

Quién soy yo, sino un animal enjaulado para quien la menor distancia bien podría ser miles de li. ¡Sí, soy un animal domesticado!

Página 119

Tengo que admitir que el libro se me ha hecho cuesta arriba, y que a pesar de ser relatos cortos, me ha costado seguir leyendo. Quizá tenga que ver con el estilo esquemático y directo del autor, que huye del componente artístico, evita diálogos y se centra en las descripciones de la realidad. O quizá influya la temática de lo que nos cuenta y la crueldad y aceptación de las personas de que su situación es la que es y jamás cambiará.

El hecho de que, en pleno siglo XXI toda la población de un país viva bajo la tiranía de un dictador que controla sus vidas, sus cuerpos y mentes es algo que me sigue asombrando y espantando a la vez. Lo novedoso en el caso de Bandi es que se trató de la primera vez que un escritor que por entonces residía en el propio país consiguiera publicar sus textos, puesto que hasta 2014 todos los textos que se habían publicado venían de la mano de personas que consiguieron salir de Corea del Norte.

Lo poco que sabemos de Bandi se incluye en el apéndice de la obra, donde nos cuentan cómo consiguió sacar sus páginas del país, y también algunas pautas de quién se puede encontrar detrás del pseudónimo. Del resto poco más se sabe, ya que incluso su agente literario ha llegado a declarar que lleva sin noticias suyas desde 2018, lo cual pone en duda de su situación actual.

Toda la población de aquel país, que se hallaba bajo el hechizo de un brujo, vivía en una ficción ajena a la realidad.

Página 144

A pesar de lo duro de su lectura, considero que es uno de esos textos que hay que leer, como a Solzhenitsin, como a Affonço, como a tantos otros cuyos testimonios nos acercan un poco más a una realidad de la que vivimos al margen, por cuyas palabras se han jugado la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó El infierno de los jemeres rojos, de Denise Affonço.
Un mundo aparte, Gustaw Herling-Grudzinski
Pros – El hecho de que sean relatos ayuda a espaciar la lectura.
– Escuchar directamente el testimonio de los que sufren.
Contras – Estilo no artístico.
– Su lectura se hace dura.

Namaste.

Autor, Literatura, Ulítskaya

Sóniechka, Liudmila Ulítskaya

Diría que anoté el apellido de la autora cuando la vi entre las posibles para el Nobel. Ni me sonaba, la verdad, lo único que recuerdo es que venía recomendado por Macarena, así que me fie de su criterio.

Sóniechka es una joven judía no muy agraciada amante de la lectura. La historia comienza así:

Desde pequeña, recién salida de la infancia, Sóniechka se sumergió en la lectura. Su hermano mayor, Yefrem, el bromista de la familia, no se cansaba de repetir la misma gracia, que sonaba ya pasada de moda en el momento de su invención: «¡De tanto leer, a Sóniechka se le ha puesto el culo en forma de silla y la nariz en forma de pera!»

Página 7

La alegría de nuestra protagonista gana enteros cuando comienza a trabajar en una biblioteca. Allí conocerá a Robert Víktorovich, un tipo que ha pasado por un campo de trabajo soviético con quien conecta en el primer encuentro. De ahí, al matrimonio y a la vida conyugal.

El cambio de vida supone para Sóniechka el olvido de los personajes de sus novelas, con quienes había compartido tantos momentos, para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. La amargura comenzará a añadirse a sus días poco a poco, hasta culminar en la decepción de verse relegada como la tercera en discordia.

El capricho prepotente del destino, que en su día había dictaminado que Sóniechka se convirtiera en la mujer de Robert Víktorovich, ahora intervenía en la vida de Tania.

Página 63

Sóniechka es poco más que un relato y poco menos que una nouvelle. No llega a las 150 páginas pero condensa gran parte de lo que podía esperar de la vida una mujer cualquiera de la Unión Soviética. Perfecta para el acercamiento a Ulítskaya, que como Sóniechka proviene de la URSS y también es judía, el estilo me ha recordado a Magda Szabó: directa, concisa, dura y cruda también, tiene ese encanto gris de las descripciones de las rutinas que tan bien les sale a los rusos. Sin reflexiones, eso sí, con el planteamiento escueto de las situaciones, la autora nos deja un regusto agrio, como el que por obligación, le ha de quedar a Sóniechka.

FICHA:

Te gustará si te gustó La balada de Iza, Magda Szabó.
Pros – Sencilla, cruda, directa.
Contras – Deja con ganas de más.

Namaste.

Autor, Carrère, Literatura

El estrecho de Bering, Emmanuel Carrère

¿Otra vez? Estaréis pensando. ¿Otra vez Emmanuel Carrère? Pues sí, os mando mis disculpas por adelantado.

Este año me ha dado por el francés ya pudisteis ver que comencé el año con Limónov, para después continuar con De vidas ajenas, así que este que os traigo hoy es el tercer título que he leído en 2022 de Carrère y el quinto en total del autor.

Como muchos, desconocía por completo ese título. Y eso Anagrama contaba con ello. Así que cuando primero por redes y después por la librería me topé con él, sabía que lo acabaría comprando. También contaban con ello los señores de Anagrama.

Porque a fin de cuentas, y ya sabemos los lectores del efecto Bolaño, con Carrère está pasando casi casi lo mismo: mucha fama, buenos libros, premios y galardones que les impulsan a publicar todo lo que haya escrito el autor, pasado o futuro. Novela o ensayo, qué más da.

Y así ha sido la publicación de El estrecho de Bering, o al menos así me la imagino yo. Porque este ensayo, publicado en 1986 andaba por ahí y no le interesaba a nadie. Hasta que en 2022 alguien decidió desempolvarlo y mandarlo directo a nuestros libros pendientes, con una más que llamativa fotografía en portada de Hitler y Stalin, para llamar aún más la atención. Con eso también contaban los señores de Anagrama.

En El estrecho de Bering el autor reflexiona sobre las ucronías, es decir, la ficción que surge cuando se cambia un capítulo de la historia. Acude a los primeros escritores ucrónicos para analizar qué habría podido suceder, si, por ejemplo, Napoleón hubiera tenido éxito en la batalla de Waterloo.

El planteamiento es interesante, ya que ficciona y también analiza los cambios que pudo suceder, los eventos que no habrían ocurrido o el impacto en la vida política del momento.

¿Habría escrito Flaubert «Madame Bovary» en Ucronía? Si bien casi todas las obras de arte nos parecen tributarias de su época, del estado de la sociedad, es decir, también de formas de escribir pasadas de moda cuya sucesión quizá esté tan decidida de antemano como la de las crisis ministeriales, ¿no existen algunas que parecen distintas, que no deben nada a nada, que no demuestran anda, huevos de ángeles caídos del cielo de las ideas?

Página 126

Sin embargo, el contenido es, por un lado, excesivamente reiterativo, y por otro, localista: un no francés se verá poco interesado por lo que nos ofrece el autor.

Mi cabreo ha sido máximo al ir avanzando, más y más y darme cuenta de que la fotografía de los dictadores iba a pasar sin pena sin gloria y no iba a tener relación con el contenido del texto. Porque no, en ningún momento Carrère aborda qué habría pasado de no haberse firmado el pacto Ribbentrop-Mólotov.

Pero claro, con eso ya contaban los señores de Anagrama.

Namaste.

Autor, Halfon, Literatura

Un hijo cualquiera, Eduardo Halfon

Si lleváis un tiempo por aquí ya sabéis que el guatemalteco Halfon se ha convertido en uno de esos autores a los que regreso de forma periódica.

En el blog podéis encontrar entradas de El boxeador polaco, Monasterio, Canción y Duelo y seguro que vendrán más, porque el resto de su obra la tengo en la lista de pendientes.

Así que con esos antecedentes al saber que Libros del Asteroide iba a editar este mismo año Un hijo cualquiera, me hice con él. Como los anteriores, se trata de un libro breve para degustar en la misma tarde.

Halfon nos lleva de nuevo a su mundo, un lugar que se relacionan futuro y pasado y donde siempre el tiempo es relativo. Su hijo lo lleva a reflexionar sobre su familia: sus padres y sus abuelos, y así todo está conectado por un hilo invisible en el que el carácter y las anécdotas llevan de los a unos a los otros.

Añade el autor fragmentos sobre el proceso de escritura, sobre los modos y la necesidad de plasmar por escrito su mundo. También hace lo mismo con el proceso de lectura, donde reconocer que fue un lector tardío que se obsesionó por leer en poco tiempo mucho de lo que tenía pendiente:

Me pregunté qué permanece, entonces, cuando un libro y su autor dejan de existir, cuando ambos se han convertido en polvo y tierra y papeles sueltos. Me pregunté esto: ¿qué debemos hacer, al final, con las bellas palabras escritas por una mano inmunda?

Página 124

Como suele ser habitual, ambos temas son los protagonistas y se va alternando, saltando de uno a otro incluso en el mismo capítulo. Además la autoficción y la autorreferencia son constantes y muchos de los detalles son los propios de su situación, de su visión y el nomadismo de Halfon, como es normal viniendo de tan particular familia.

Un hijo cualquiera adolece de falta de unión entre los relatos, como si faltara un hilo conductor que uniera la obra de manera más compacta. La sensación es que se han escrito en momentos diferentes y alguno de ellos ha sido rescatado de un cajón que no acaba de conectar con el resto de la obra, como si no correspondieran a al mismo contenido.

No es el título que más me ha gustado de Halfon, y si comenzáis a leerle os recomendaría empezar por otro título, pero si os gusta el autor, esta es una pieza más de un puzzle de recuerdos, historias de antepasados y cosas por venir aún por formar.

Y eso es la vida, ¿no?

FICHA:

Te gustará si te gustó Duelo, Eduardo Halfon.
Pros – El mundo propio que crea Halfon.
Contras – Falta de hilo conductor.

Namaste.

Autor, Literatura, Lomeña

Podio, Andrés Lomeña

Podio (Alianza Editorial, 2022) narra la historia de Paula Sen, una joven nadadora que busca el éxito en su carrera deportiva.

Paula sueña con llegar a lo más alto, con subirse a ese lugar que adelanta el título, con conseguir medallas y éxitos deportivos y, quién sabe, convertirse en una leyenda.

Pero de momento Paula es una adolescente, una muchacha que trata de hacerse un hueco en el inicio de su adultez y que intenta compatibilizar su vida con los esfuerzos y la disciplina de la natación. La acompañaremos en su camino donde se compatibilizan los entrenamientos con la ambición, las dudas en una misma con la comparación perpetua con sus competidoras.

Narrada en segunda persona a excepción de un capítulo, Podio ahonda en el esfuerzo y los sinsabores de los inicios de una carrera deportiva, con especificaciones propias de la natación y combinadas con la vida habitual de una adolescente. De lectura sencilla, tiene capítulos cortos, frases cortas y diálogos con los que es fácil y rápido avanzar. Su longitud lo hace perfecto para leer de una sentada.

Lo más complicado quizá sea tratar de hacernos partícipes de un deporte, describir las competiciones, los virajes y los momentos en el agua. Adolece además de algunos lugares comunes.

Gracias a Alianza por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó – Libros sobre deporte. Para mí es el primero del tema.
Pros – Entretenido y de fácil lectura.
– Ideal para el público adolescente.
Contras – Los lugares comunes.

Namaste.

Autor, Le Floc´hmoan, Literatura, Mosley

Las Mitford o la pasión por la flema británica

Según avanzaba en la última temporada de los Peaky Blinders (Netflix), me preguntaba si, además de Oswald Mosley aparecería también Nancy Mitford, a la postre mujer del cabeza de los fascistas británicos.

La respuesta fue sí, y a raíz de esa situación me volví a mis estantes para comprobar cómo Las hermanas Mitford de Annick Le Floc´hmoan (Circe, 2003) y Cartas entre seis hermanas, Charlotte Mosley, (Tres hermanas, 2016) seguían esperando turno.

Decidí que había llegado el momento y para leerlas lo hice de forma paralela: leyendo primero el ensayo de Le Floc´hmoan, para recordar qué les ocurría a cada una de las hermanas en la época para después ir leyendo las cartas que se enviaban unas a otras.

Si no conocéis la vida de esta peculiar familia de aristócratas, Las hermanas Mitford de Annick Le Floc´hmoan es una opción perfecta para hacerlo, ya que partiendo cronológicamente va desgranando quién es quién en el conglomerado de los Mitford. Las circunstancias, sus cambios personales y los históricos, sus personalidades y caracteres y la vida que va generando que cambien la relación que tienen los unos con los otros se desmenuzan con bastante detalle.

Si ya conocéis a la familia Mitford, seguramente queráis saber más y prefiráis descubrirlas más detalladamente. En ese caso Cartas entre seis hermanas es una muy buena opción, ya que más allá de un biógrafo leemos las cartas que se han cruzado entre sí Nancy, Pamela, Diana, Unity, Jessica y Deborah. Y aquí es donde aparecen las sorpresas, porque la percepción que tenemos de cada una va cambiando.

Evidentemente la labor de selección, orden y edición de Charlotte Mosley, nuera de Diana, influye, pero creo que deja mucho más claro y sin menos interpretaciones cómo era cada una de ellas.

Si leyendo biografías tenemos la sensación de que Nancy, la novelista y autora de obras como Amor en clima frío, Trifulca a la vista o A la caza del amor es racional, divertida, simpática y muy inteligente, cuando lees sus cartas te das cuenta de que queda bastante peor parada que otras de sus hermanas: miente, exagera, promete y admite jugar a dos bandas.

Mientras, otras hermanas como Diana o Jessica, parecen más directas, más claras en sus intenciones. En definitiva: lo que hacen tiene más consonancia con lo que dicen.

Son muy interesantes la visión de Unity, amiga de Hitler, que se cartea con Diana con asiduidad, y también la de Jessica, en especial cuando emigra a Estados Unidos, de lo cual ya conoceréis si habéis leído Nobles y rebeldes. Sorprende por último, Deborah, la menor, que toma protagonismo en la última parte de las cartas, de la cual lo desconocía (casi) todo y de quien acaban de publicar ¡Esperadme!, de Catedral editorial, la memoria de la pequeña de las hermanas.

En definitiva, si queréis acercaros a la flema británica y pasearos por la historia europea del siglo XX a través de los ojos de una peculiar familia, las Mitford son todo lo que andáis buscando.


Namaste.

Autor, Literatura, Tolstoi

La muerte de Iván Ilich, Lev Tolstói

Allá por 2019, cuando tuvo lugar la Oda a Tolstói, anoté este título para hacerme con él en cuanto tuviera ocasión. Sabía que tras Guerra y paz, éste tenía que leer el siguiente del autor.

Admito desde ya que con los rusos, al menos con los dos mastodontes, Dostoiesvki y Tolstói, he empezado siempre por el final. En lugar de acometer primero lecturas cortas, me lancé con sus novelas insignias: Crimen y castigo y Anna Karénina, respectivamente. Tiempo después me he dado cuenta de que lo natural habría sido empezar por El jugador y por esta que os traigo hoy. Sea como sea, el orden influye, y la visión que tenemos del autor cambia según por dónde lo enfrentemos; pero para mí ya es tarde.

La muerte de Iván Ilich es la historia de un funcionario de la administración zarista cuyo objetivo es subir peldaños en su carrera profesional y ganar importancia en los ámbitos de la sociedad.

Sin embargo, su plácida existencia se ve truncada por varias cosas: la primera, sus expectativas, que se ven frustradas por lo rígido de la burocracia rusa y que además afectan al resto de su existencia. La segunda, el tiempo, que pasa demasiado deprisa.

El autor ya lo deja claro en las primeras páginas de la novela:

La vida de Ivan Ilich no podía haber sido más sencilla, más corriente ni más terrible.

Página 30

Iván Ilich es un tipo recio, trabajador, serio; que espera ascender y tener su vida lo más controlada posible, lo cual significa alcanzar lo que sugiere su estatus: poseer una vida tranquila, sin sobresaltos, en la que sea valorado y retribuido a todos sus niveles, esto es, un matrimonio sólido, una carrera profesional en ascenso y la satisfacción de su importancia social.

Con el paso del tiempo su ambición original y su satisfacción obtenida por los logros que va consiguiendo se van convierto en hastío y frustración. Las cosas no son como había planeado, y todo lo que un día pensó que le reportaría felicidad y tranquilidad no es suficiente.

Además, con el paso del tiempo, llega la enfermedad, lo que le hace replantear su vida, si ha vivido como debía, si algo de lo que ha hecho en sus años de vida tiene sentido, si mereció la pena.

Pero ¿qué había pasado? ¿Por qué? No podía ser. No podía ser que la vida fuera tan absurda y repugnante, ¿por qué morir, y además sufriendo? Había algo que no cuadraba.
<<¿Cabe la posibilidad de que no haya vivido como debería haberlo hecho? >>- se le pasó de pronto por la cabeza- Pero, ¿cómo es posible? Si he hecho siempre lo que correspondía en cada momento.

Página 131

La muerte de Iván Ilich fue escrita en 1886, en los años finales del autor, y trasmite la crisis existencial que vivió en aquélla época.

Muy diferente de sus novelas más largas, esta nouvelle de apenas 100 páginas trasmite a la perfección el cambio de expectativas y situaciones que sufre una misma persona en varios momentos de su vida, desde la ambición y la fuerza de la juventud hasta la duda de la mediana edad para acabar en tedio y decepción en la vejez.

Mención especial merece la edición de Nórdica, ilustrada, de tapa dura y gran calidad del papel, que hace la lectura mucho más agradable y placentera.

No me extiendo más, de haberlo empezado al comenzar a leer esta reseña ya habríais leído la mitad.

FICHA:

Te gustará si te gustó El jugador, Fiódor Dostoievski.
Pros – Con pocas páginas nos demuestra la calidad del autor.
– Ideal para comenzar con el autor.
– Las reflexiones que incluye.
Contras – Muy decimonónico.

Namaste.