Autor, Literatura, Yoshimoto

Recuerdos de un callejón sin salida, Banana Yoshimoto

Hay ocasiones en las que no conoces un título pero después enseguida todo te habla de él. Fue lo que me pasó con Recuerdos de un callejón sin salida. Apareció un día en mi buzón, cortesía de la editorial Tusquets. Lo ojeé y lo coloqué en la lista de los libros pendientes.

 

Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.
Portada de "Recuerdos de un callejón sin salida", de Banana Yoshimoto.

Después, casualidades de la vida, Karo le dedicó una sugerente reseña. Fue a partir de entonces cuando me entraron unas ganas de leerlo. De entre varias propuestas, fuisteis vosotros los que decidisteis, con una encuesta, que el libro de Yoshimoto no debía esperar más.

 

Como ya se comenta en la contraportada, el libro de Yoshimoto es un compedio de cinco de sus relatos. En todos ellos nos encontramos con personajes que se encuentran en momentos complicados de su existencia.

 

Lo peculiar de Yoshimoto es la delicadeza con la que encara la melancolía que está presente en cada uno de los relatos. Es complejo escribir de la pérdida de un ser querido sin caer en tópicos, en victimismos o en sentimentalismos. Pues bien, Yoshimoto lo consigue y lo hace de un modo muy natural. No necesita grandes párrafos ni palabras farragosas para hablar de algo que todos tenemos dentro de nosotros, que es tan normal como la vida misma. Ahí radica su éxito: huye de las grandes pretensiones y se queda con lo pequeño, con los sentimientos que radican en lo más profundo de nuestro ser, en los pensamientos que en ocasiones no nos confesamos ni a nosotros mismos.

 

La prosa de la nipona es delicada, pero no por ello cae en la lágrima fácil. La combinación resulta perfecta, ni falta ni sobra nada: sus fuertes son las emociones, describir qué se siente el personaje por encima de qué hace. Hablarnos de sus miedos, de sus pretensiones y frustraciones, de cómo ve el futuro.

 

Me ha parecido una novela perfecta para épocas en las que no tengamos suficiente tiempo para dedicarle a la lectura: los relatos se leen rápidamente por lo que evitamos perder el hilo como acaba ocurriendo con las novelas largas. Es una prosa fresca, sugerente, como si, permitidme el símil, se tratara de una bocanada de aire fresco con tintes de alguna planta exótica.

 

Además me ha parecido que es un modo genial de acercarse a los autores japoneses más allá de Haruki Murakami. Algunos de los que me leéis me comentáis que no os gusta Murakami. Quizá por su estilo en sí, o quizá por su faceta surreal. Pues bien, Yoshimoto es la solución.

 

 

Bienvenida Banana.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • La sutileza y delicadeza al encarar temas complejos.

  • El hecho de que sean relatos le da dinamismo. Se leen en un corto período de tiempo.

Contras

  • La melancolía, que traspasa las páginas del libro.

 

Namaste.

 

P.D. Próxima parada, ¿Kitchen? 🙂

Literatura

El arte de volar, Antonio Altarriba y Kim

Esta fue una de las novelas gráficas que me prestó Pedro hace un tiempo. De nuevo, gracias por descubrirme los cómics. Y por supuesto, gracias por prestármelo (estoy mandando a todo el mundo que se lo lea, sí, habéis leído bien, ¡un mandato!)

 

Portada de "El arte de volar", de Antonio Altarriba y Kim
Portada de "El arte de volar", de Antonio Altarriba y Kim

 

El arte de volar es, básicamente, una cruda novela en la que la tristeza que acompaña al protagonista es un aspecto esencial para comprender la magnitud de la compleja biografía de un ser humano al que le tocó vivir una época muy dura.

 

Si algo nos enseña esta historia, al igual que muchas otras que se centran en la Guerra Civil, es que no existen malos ni buenos, sino que simplemente hay personas egoístas, avariciosas, vengativas y rencorosas. De este modo, el cómic no se queda en el tradicional binomio buenos-malos, sino que ahonda en la realidad de que, a fin de cuentas, las guerras las cometen personas que hacen barbaridades.

 

Que al fin de todo, una guerra no son un compedio de héroes salvando a la patria, ni una lucha contra el mal, sino que se trata de un acto trágico que desgarra conciencias y corrompe almas.

 

Este tema, unido con los trazos tan elocuentes y expresivos de Kim, hacen de esta novela gráfica una joya. Tan es así que dan ganas de volver a pasar sus páginas para no perdernos los gestos que el ilustrador ha plasmado en cada viñeta.

Es desgarradora, cruel y realista. Es muy triste, tan triste que uno llega a pensar que todo lo que se cuenta es un mero producto de la imaginación. Desgraciadamente no es así.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Maus, Art Spiegelman.
Pros
  • Las ilustraciones.
Contras
  • Lo cruda y real que es la historia.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Orejudo

Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo

El primer adjetivo que se me ocurre a la hora de definir este libro es “extraño”, por el tipo de despliegue narrativo, viéndolo en conjunto.


Portada de "Ventajas de viajar en tren", de Antonio Orejudo


Efectivamente, esta novela comienza cuando dos personas se encuentran en un tren, y una de ellas le cuenta parte de su vida a la otra persona.


El resto es una trama de intriga, plagada de extraños personajes, con vidas marcadas por la esquizofrenia y la enfermedad, lleno de un vocabulario rico y una prosa envolvente que Orejudo despliega como si tal cosa.


Es esto lo que me ha ganado, el pasar las páginas y encontrarme con fragmentos como el que sigue:


¿Para qué llevar una vida de trabajo y de honestidad intelectual? ¿Para qué consagrarse a la lectura y al estudio? ¿Para que luego una mala conexión neuronal pusiera en tela de juicio las cuatro cosas, verdaderas o falsas, en las que uno se había ido apoyando para avanzar a trompicones por esta selva que es la vida? Amar los libros, para que luego fueran los libros, precisamente los libros, quienes se convertían en los fieros enemigos, en los fantasmas malignos que lo iban a perseguir en sus noches de vigilia e insomnio.


Sin embargo, esta novela no era lo que me esperaba. Quizá porque albergaba grandes esperanzas al habérmela recomendado Bartleby (con quien suelo coincidir casi siempre). Realmente me ha parecido que esta novela es “otra cosa” dentro del apartado de “otras cosas”.


Mis sensaciones se pueden resumir en dos:


  • Que me he perdido muchas cosas. Quizá por falta de atención, por no leer el libro muy de seguido o quién sabe por qué.

  • Que lo reeleré, algo que incentiva el hecho de que la novela sea mía y apenas tenga 150 páginas.


En definitiva, esta novela es una de esas en las que, si os dais cuenta, apenas he dicho nada: si digo de más os estropearía la historia, así que lo mejor es, simple y llanamente, que os quedéis con el título, lo leáis y juzguéis por vosotros mismos.


Luego venid a contarme que tengo que releerlo.


FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El despliegue de vocabulario y el estilo del autor.
Contras
  • Resulta, en su conjunto, una novela diferente y extraña.


Namaste.


P.S. Os aviso que la editorial que acaba de sacar esta novela en una nueva edición es Tusquets. Para ver la magnífica portada que se han sacado de la manga, pinchad aquí.

Autor, Delillo, Literatura

Punto omega, Don Delillo

Hay reseñas que son muy fáciles de hacer, novelas que facilitan la tarea del que se sienta a escribir lo que le ha sugerido un libro.

 

Portada de "Punto omega", de Don Delillo
Portada de "Punto omega", de Don Delillo

 

Esta reseña va a ser de las complejas, de las que uno no sabe hasta cuando contar, cómo contarlo o qué tratar de trasmitir al lector.

 

La historia comienza en una sala en la que se proyecta la película Psicosis. La peculiaridad de la proyección es que se hace fotograma a fotograma, consiguiendo que se visione la película en un período de 24 horas. Allí se aposta un misterioso personaje que contempla cómo los demás miran las imágenes que se van sucediendo.

 

Este inicio tan inquietante supone el punto de partida de una novela que se sustenta con tan sólo tres personajes principales, que coincidirán con el motivo de rodar una especie de documental-reportaje sobre la Guerra de Iraq.

 

Pero, aparte de las necesarias especificaciones en cuanto al tiempo y a las características de los personajes, la novela de Don Delillo es un libro por y para los diálogos, donde además juega un importante papel el silencio, es decir, el qué se dice, el cómo se dice y lo que se omite.

 

En este sentido, ahonda en los pensamientos y sentimientos desde diversas facetas, reflexionando sobre distintos temas propios del ser humano, como el devenir de la vida o el tiempo.

 

Para ello el autor despliega un estilo narrativo condensado y preciso, intrigante y sugerente. Como muestra os dejo uno de los fragmentos:

 

La verdadera vida no es reducible a palabras habladas ni escritas, por nadie, nunca. La verdadera vida ocurre cuando estamos solos, pensando, sintiendo, perdidos en el recuerdo, soñadoramente conscientes de nosotros mismos, los momentos submicroscópicos.

 

Y como la vida, esta novela es compleja, con subfondos, admite diversas perspectivas y visiones.

 

A mi entender, esta novela es desasosegante, molesta, nos dice menos de lo que vemos a simple vista. Nos hace reflexionar, darle vueltas a un diálogo o a un párrafo. Y esto lo digo porque me he quedado con la impresión de que me he perdido muchas cosas, de que podría haber exprimido más la lectura, que hay algo escondido, como si de una chistera de un mago se tratara, de la que no he previsto que saliera un conejo blanco. Afortunadamente y a diferencia de la vida, podré volver a leerlo. Algo que considero necesario para una novela como ésta.

 

Se trata de un autor interesante, al que seguiré de cerca. Pero sin embargo, es una novela que no era lo que esperaba, que me ha resultado incómoda.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La cantidad de párrafos destacados que existen en la novela.
  • Lo distinta y peculiar que es.
Contras
  • La sensación de que me he perdido algo.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Menéndez Salmón

La ofensa, Ricardo Menéndez Salmón

Hay libros a los que se les cala temprano. Esto es lo que le sucede a la novela de Menéndez Salmón, que con leer sólo las tres primeras páginas, el lector ya tiene la sensación de que lo que posee entre las manos es un tipo de novela diferente, que le gustará y le sorprenderá a partes iguales.

 

Portada de "La ofensa", de Menéndez Salmón¿A consecuencia de qué viene esta sensación? Lo primero a destacar es el uso que hace el autor de las palabras, la forma de encadenarlas y escogerlas, el uso de la narración que tiene. Más adelante comprobaremos que junto a esto hay otros rasgos que le dan a la novela una impronta propia: como son los saltos temporales y las reflexiones que se van planteando.

 

Estas características, junto con el ápice de intriga que irradia desde el primer capítulo y a lo que se añade la existencia de capítulos cortos, le dan un dinamismo a la novela en los momentos iniciales de la lectura.

 

Lo de menos, a mi entender, es el lugar y el momento en el que se encuadra la trama. Esto no es más que una excusa para contarnos lo que en realidad importa. Lo mismo da que el personaje, Kurt, sea un sastre que vive en la época de la Segunda Guerra Mundial o un esclavo víctima del colonialismo. En ambos casos nos encontramos en épocas dramáticas, que conllevan situaciones límite, donde la crueldad humana tiene una amplia cabida.

 

Os dejo un fragmento que me ha parecido muy sugerente:

  • Procura mantenerte siempre en la retaguardia – comenzó diciendo Joachim Crüwell -. El heroísmo fue algo inventado para los que carecen de futuro.

En virtud de lo cual, Kurt dedujo que su padre era un hombre prudente.

  • Procura pasar desapercibido ante tus superiores -continuó diciendo Joachim Crüwell-. Recuerda que únicamente eres un sastre, no un soldado.

En virtud de lo cual, Kurt constató que su padre no sólo era un hombre prudente, sino un alma previsora.

  • Creo que de todo esto no va a salir nada bueno -concluyó diciendo Joachim Crüwell mientras mordía en su pipa con furia y ahogaba la mirada en la jarra de cerveza.

En virtud de lo cual, Kurt comprendió que, además de persona prudente y previsora, su padre tenía miedo.

 

En definitiva, la novela de Menéndez Salmón trata sobre el dolor, la angustia y lo trágico. Y esto lo hace de la mano de un personaje cándido y joven que enseguida atrae la atención del lector.

 

La suma de todo lo comentado anteriormente da como resultado una novela en la que importa más el cómo se dice que lo que pasa; lo que piensa sobre lo que se dialoga; el estilo frente a la acción.

 

Para mí, el autor hace una amplia demostración de inteligencia. Maneja los silencios con la misma expresividad que las palabras. Es certero y concreto pero también abstracto y reflexivo. No abundan los diálogos pero los que incluye son claramente significativos. Atrapa al lector y como tal lo trata como a una marioneta: le enseña lo que quiere, le lleva y trae, y enseña lo que él quiere enseñar.

 

Y todo esto sucede en una novela de apenas 150 páginas.

 

En conclusión, un autor al que tener en cuenta y una novela que releeré sin duda alguna. Os la recomiendo.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El diario de Anna Frank.
Pros
  • El uso de las palabras. El estilo del autor.
  • Es corto y liviano.
Contras
  • Lo crudo y a la vez, real, que desgraciadamente es.

 
Esto es todo por el momento. Espero volver en breve, pero mientras tanto…. ¡felices lecturas casi otoñales para todos! 🙂

 
Namaste.

Actualidad, Literaria

Un par de propuestas literarias

Hace ya un tiempo, publiqué la reseña de El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno.

Ahora, ha llegado a mis oídos que se va a celebrar una lectura conjunta del libro por facebook, que dará comienzo hoy mismo, día 5. La lectura durará 4 semanas, así que no hace falta que tengáis el libro hoy mismo, pues existe flexibilidad al respecto.

La página del grupo es la siguiente.

Hay dos cosas significativas en esta lectura conjunta: de un lado, la cantidad de participantes, que ronda los 1400 lectores. De otro, que además participará el propio autor, Eloy Moreno, por lo que además de comentar las impresiones, se le podrán plantear dudas y preguntas, posibilidades e hipótesis.

A mi entender este tipo de lectura conjunta es la perfecta. La de 10. No sólo se puede comentar con otros lectores sino que intervendrá el propio autor, lo cual le da un atractivo especial a la lectura.

Me parece una idea fantástica la de organizar eventos de este tipo, y como tal, Internet nos ha dado una herramienta que nos facilita la tarea para los que tenemos los mismos gustos pero nos encontramos lejos. Abundan las propuestas de este tipo pero todas son bienvenidas.

Desde aquí os animo a que os apuntéis: porque seguro que alguno de vosotros la tenéis en la estantería pero no tenéis claro cuándo empezarla, porque otros querréis releerla… en fin, ¡que razones hay montones y estas propuestas hay que aprovecharlas!

Paralelamente, surgió en twitter (como ya lo hiciera el reto 10×10), la idea de leer conjuntamente la novela de Junot Díaz La maravillosa vida breve de Oscar Wao. La fecha de inicio es el 12 de septiembre, así que tenéis tiempo de conseguir el libro en la biblioteca más cercana y de comentar los pasajes que más nos gusten.

Si no tenéis twitter, no os preocupéis, porque igual de fácil es el correo electrónico.

Espero que os hayan parecido interesantes estas lecturas conjuntas.

En breve, más reseñas de libros. Mientras tanto espero que disfrutéis con la lectura.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (11)

Os traigo hoy unos pocos libros que tengo desde hace un tiempo pero que se me pasó enseñaros por aquéllo de la falta de tiempo.

Son los siguientes:

¡Libros, libros!
¡Libros, libros!
  • Dios en persona, de Marc-Antoine Mathieu. Una novela gráfica que parte desde el planteamiento de que Dios venga a la Tierra. ¿Cómo reaccionarán unos y otros? ¿Qué ocurrirá con él? Ya os contaré lo que me ha parecido…
  • El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim. Al igual que el anterior, préstamo de Pedro. Guau. No digo más.
  • Vive como puedas, de Joaquín Berges. Pasó algo similar con el de Yoshimoto, que no lo conocía de nada pero de repente en unos pocos días lo vi en diferentes sitios. Qué casualidad, ¿no?

Pues bien, ahora os propongo una pequeña encuesta. ¿Qué libro os gustaría que empezara a leer en cuanto termine el que tengo entre manos? Podéis votar una de estas propuestas, dos de las que os he enseñado hoy y tres del IMM anterior.

  • Recuerdos de un callejón sin salida, de Banana Yoshimoto.
  • Vive como puedas, de Joaquín Berges.
  • Las batallas perdidas, de Eudora Welty.
  • El inicio de la primavera, de Penelope Fitzgerald.
  • La muerte del adversario, de Hans Keilson.

Namaste.

Autor, Literatura, Spark

Las señoritas de escasos medios, Muriel Spark.

 ¡Hola a todos de nuevo! Tras un paréntesis en el que no he parado de leer pero en el que no he tenido tiempo suficiente como para ponerme a escribir reseñas, vuelvo con la esperanza de recuperar la frecuencia en los posts.

 

Portada de "Las señoritas de escasos medios"
Portada de "Las señoritas de escasos medios"

La novela que os traigo hoy está ambientada en el Londres de la Segunda Guerra Mundial y tiene como protagonistas a un grupo de jóvenes que viven en una residencia.

 

Si miramos con una lupa, fijándonos en todos los detalles, nos encontramos con varios personajes, con características propias y singularidades determinadas. Lo micro son los detalles: cómo ir a la moda en una época complicada, el modo de conocer a pretendientes para marido, su visión del futuro o del pasado…

 

Si, por el contrario, contemplamos el conjunto, se trata de una combinación mucho más compleja que aúna la situación bélica con el modo de aislarse de la tristeza y la soledad; las ganas de sobrevivir con los ánimos diezmados de la escasez, o la perspectiva del pasado y el incierto futuro, la influencia de un momento que supuso un antes y un después en la Historia.

 

Muriel Spark desarrolla una técnica sencilla, en la que de un lado, describe el presente en el club para señoritas y de otro salta temporalmente para mostrarnos algo de lo que ocurre más allá de aquélla época determinada. Con ello consigue dar dinamismo a la novela, mantener con la intriga al lector y conseguir una mayor uniformidad al ver, de un vistazo, quiénes son y cómo serán determinados personajes.

 

Pero Spark no se queda sólo en aparente simplicidad, ya que aunque no existan demasiadas descripciones y sea una novela prácticamente de diálogos, consigue dejar su marca con un rasgo de elegancia que la distingue de otras historias similares. No en vano puede llegar a recordar a Penelope Fitzgerald, autora de La librería, por la sutil mezcla de melancolía y realidad con ironía y sugerentes silencios.

 

Aunque se trate de uno de los referentes de la literatura inglesa de posguerra, a mi entender se trata de una novela de costumbres pura y dura en la que, a pesar de que albergue una doble visión del momento bélico, no se ahonda en la profundidad de los tramas ni de la situación. Es más bien una novela entretenida y elegante, pero sin grandes aspavientos. En cualquier caso, se trata de una lectura agradable y con estilo propio. Y teniendo en cuenta ciertos batacazos recientes, me doy por satisfecha.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Estilo elegante y delicado.
  • Combina con equilibrio el drama y la ironía.
Contras
  • Podría ahondar más en los personajes y en la trama.

 

Namaste.

Autor, Literatura, Sierra

El ángel perdido, Javier Sierra

Conocí este libro, como ya os conté, al inicio de año, concretamente en enero, cuando acudí a la presentación que organizó el Grupo Planeta.

 

Tras ver la disparidad de opinión entre las reseñas de los blogueros que acudieron a la presentación (mientras que a Goizeder no le gustó, Lady Boheme le otorgaba 4 estrellas en anobii…) me invadió la curiosidad que suele traer el saber que tienes ese mismo libro colocado en la estantería.

 

"El ángel perdido", de Javier Sierra.
"El ángel perdido", de Javier Sierra.

Sin embargo, esa curiosidad se fue diluyendo a lo largo de los meses en pro de otros libros que me atraían más. Fue a raíz de una conversación con Lady, respecto a las lecturas que teníamos pendientes para leer este verano, cuando resurgió la idea original empezar esta novela. Me apetecía cambiar de tercio con una novela de intriga, rápida y movida como ésta. Y en verano, mejor que mejor.

 

Por fin el día comenzó, y me sumergí en el último libro de Javier Sierra.

 

La trama se inicia con el secuestro del marido de la protagonista. A partir de ahí, ella tendrá que conseguir llegar hasta él tratando de sortear los múltiples impedimentos que le pondrán. ¿Y quién pensáis que la persigue? Seguro que la mayoría habéis dado en el clavo. Un compendio de los tópicos de todas las novelas/películas estadounidenses: un grupo salido de quién-sabe-dónde, extraño y misterioso, un par de Agencias estadounidenses con oscuros propósitos…

 

Si me conocéis un poco (y si leéis este blog asiduamente será así) ya supondréis que a partir de ahora comienza el despelleje. No os equivocáis.

 

La novela se articula como muchas de su estilo: intercalando las acciones de varios personajes, lo cual hace que el inicio está equilibrado, en el sentido de que no se hace muy pesado, se van descubriendo los motivos de uno y de otros y se va avanzando rápidamente.

 

El problema lo veo, esencialmente, hacia la mitad del libro, ya que la novela pierde fuelle y aquéllo parece un ir y venir de sitios con gente cuyo propósito aunque se conoce no parece importar demasiado. Dejo a un lado lo creíble o no de la historia, es decir, la intrahistoria de John Dee, el arca de Noé y demás. Al fin y al cabo una novela no es buena o mala por lo creíble que sea. Para eso es ficción.

El asunto es que hay muchas cosas muy trilladas: como el ataque de histeria de la protagonista o las salidas de determinados personajes; pero quizá lo más manido sean los diálogos, que parecen impostados, cortados o pegados de cualquier otra película con acción: la típica conversación con la protagonista porque no se cree algo,

 

En definitiva, para mí a partir de la mitad de la novela perdió interés. No es que me pareciera pesada la historia de lo que van descubriendo, las teorías, no. El punto débil son los personajes. Podemos coger al malo de Indiana Jones y meterlo aquí y cuadraría. Podemos cambiar al protagonista de El código Da Vinci y daría lo mismo. Y esto es porque los personajes son arquetípicos: el malo-malísimo, la pobre protagonista que no sabe de qué va la vaina, el mandamás que hace lo que todos los jefazos hacen… en fin.

 

Os aseguro que poco hacía falta para que me gustara la novela, porque Sierra la vendió muy bien, se documentó, parece un tío majo… esas cosas que se suman a los prejuicios que tenemos los lectores. Sin embargo, no es que no me haya convencido, es que he estado a punto de dejarla porque el cometido principal de una novela de este tipo no lo suple: si no engancha, mal plan.

 

A mi entender, son dos los principales problemas de los que puede adolecer una novela como ésta: la ausencia de intriga y que se vean venir las cosas. Y para mí, esta novela peca de las dos cosas.

En conclusión, si buscáis entretenimiento puro y duro, mejor que escojáis otro libro.

 
FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El código Da Vinci, Dan Brown.
Pros
  • Lo mucho que Sierra se ha documentado a la hora de escribir la novela.
  • La edición. Sólo un pero: mancha. Los dedos se quedan negros.
Contras
  • Los diálogos. Muy flojos.
  • No engancha. Además se ven venir las cosas.

 

Namaste.

Bazar

Divagando que es gerundio

Durante todo este tiempo de ausencia, me han pasado (literariamente hablando) varias cosas.

 

La más sonada fue una de la que la mayoría de vosotros tuvo, seguramente, noticia por alguno de los compañeros reteros que publicaron su entrada correspondiente. Y es que sí, aunque no me dio tiempo a contároslo, iniciamos con mucha ilusión la lectura del segundo libro del reto 10×10. Sin embargo, los resultados dejaron mucho que desear. Se trataba de una novela demasiado densa como para leer a un ritmo de 80 páginas diarias, así que muy a nuestro pesar, convenimos con dejarlo, seguirlo o posponerlo para más adelante, lo que cada uno decidiera.

 

Yo fui de las que dudé mucho. Por un lado, sabía que a ese ritmo iba a ser imposible acabarla. Por otro, pesaban las ganas de acabar un libro que nos envió muy amablemente la editorial Ajec y por mi propia cabezonería: abandonar un libro debe de ser la última de las opciones.

Estuve varios días dándole vueltas, viendo el libro en mi mesilla, pero ese debe que comenté antes se hizo humo cuando comprendí que en este momento no sería capaz de continuar con él. Lo cual implica que no descarto leer en el futuro (de hecho he llegado a pensar en proponer una lectura conjunta a un ritmo más pausado con quien se quiera animar).

 

El tema de abandonar libros es uno de esos recurrentes en los blogs literarios. Hay personas categóricas en ambos extremos: los que nunca abandonan un libro y los que si les cansan lo dejan.

 

Yo era de las que no lo abandonaban, hasta que me di cuenta de que eso no le hace mucho bien ni al libro ni al lector. Hay libros que pueden resultar complejos en una época y geniales en otra: en muchas ocasiones es el momento en el que se lean, igual que la cantidad de tiempo que se tenga. Un libro largo puede resultar mortal si sólo disponemos de media hora al día para leer, pero perfecto para épocas en las que se tiene más tiempo.

 

Pero luego están los gustos, y ahí depende de cada uno. Pero eso ya lo sabéis, que para eso existen los blogs.

 

Yo por de pronto, me marcho a leer, para traeros más opiniones variopintas de algún que otro libro.

 

Namaste.