Literatura, Los Indispensables

Indispensable V: Pedro Páramo

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

Peces de ciudad, Joaquín Sabina.

Hay pueblos que marcan un antes y un después en la literatura. Comala, al igual que Macondo, es uno de ellos.

A estas alturas ya sabréis a qué libro me refiero. E imagino que a estas alturas os estaréis preguntando cómo voy a ser capaz de describir este libro. Pues no lo voy a hacer, porque entre otras cosas, no sabría qué decir sin contar de más.

Pedro Páramo es una novela corta, pequeñita, llena de flashbacks, cambios de narrador y de personajes distintos. Es distinta a todo lo que había leído hasta entonces, marcando un antes y un después, proclive a releer para comprender lo que se nos ha pasado por alto, es imprescindible para todos aquéllos que quieran conocer la literatura. Es diferente. Es única. Es indispensable.


El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo. Sonreías. Dejabas atrás un pueblo del que muchas veces me dijiste: «Lo quiero por ti, pero lo odio por todo lo demás, hasta por haber nacido en él». Pensé «No regresará jamás; no volverá nunca».

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.
  • La hierba roja, Boris Vian.
Pros
  • La sensación de que con una novela tan corta el autor es capaz de escribir una novela fantástica.
Contras
  • Necesaria una relectura.

Namaste.

Hay pueblos que marcan un antes y un después en la literatura. Comala, al igual que Macondo, es uno de ellos.

A estas alturas ya sabréis a qué libro me refiero. E imagino que a estas alturas os estaréis preguntando cómo voy a ser capaz de describir este libro. Pues no lo voy a hacer, porque entre otras cosas, no sabría qué decir sin contar de más.

Pedro Páramo es una novela corta, pequeñita, llena de flashbacks, cambios de narrador y de personajes distintos. Es distinta a todo lo que había leído hasta entonces, marcando un antes y un después, proclive a releer para comprender lo que se nos ha pasado por alto, es imprescindible para todos aquéllos que quieran conocer la literatura. Es diferente. Es única. Es indispensable.

El día que te fuiste entendí que no te volvería a ver. Ibas teñida de rojo por el sol de la tarde, por el crepúsculo ensangrentado del cielo. Sonreías. Dejabas atrás un pueblo del que muchas veces me dijiste: «Lo quiero por ti, pero lo odio por todo lo demás, hasta por haber nacido en él». Pensé «No regresará jamás; no volverá nunca».

Economía, Historia económica

Antecedentes del taylorismo.

Cambio de tercio hablando del taylorismo. Empecemos por el principio, por la situación en la que se encontraba el mundo antes del cambio económico radical de Taylor y Ford.

En el siglo XIX los patrones se hallaban en la continua búsqueda de obreros hábiles y disciplinados. La realidad era que el obrero de oficio, conocedor de los secretos del gremio, además de ser ineludibles para la manufactura. Es decir, los patronos se encontraban ante la situación de que había pocos obreros cualificados, por los que se veían obligados a desplazarse a los lugares en los que se encontraba la mano de obra. Lo cierto es que al guardarse los conocimientos del oficio en el patrimonio familiar, la transmisión se realizaba vía descendencia. Ésto proporcionaba a dichos trabajadores un monopolio, por el que podían exigir al patrón más paga, y al ser un escaso número de trabajadores, los patrones poco podían hacer si querían sustituirlos por otros.

De esta forma, a finales del siglo XIX el trabajo se concebía como el obstáculo fundamental para el desarrollo del capital: había pocos trabajadores, no sustituibles que además se organizaban en instituciones que garantizaban algún tipo de cualidad (como la AFL, American Federation of Labor, en Estados Unidos).

Por ejemplo, para la producción de cigarrillos se exigía un sello, sin el cual se considera a los que no disponían de tal certificado como “positivamente peligrosos” o bien “cigarrillos de la muerte”.

La AFL podía llegar incluso a la coacción mediante la violencia para imponer sus medidas, como ilustra el siguiente ejemplo: en Chicago había un sindicato de carreteros de carbón y también una asociación de comerciantes de dicho producto. Para no acabar en una guerra que abaratara los precios del producto, terminaron por firmar un convenio secreto que estipulaba que la asociación se comprometía a no emplear otros carreteros que los sindicados. De esa forma llegaron a un monopolio. Los comerciantes independientes no encontraron carreteros independientes, y si existía alguno, los sindicados “por amor al respeto y a la disciplina”, le rompían brazos y piernas.

De esta forma, el empresario de la época buscaba alguna técnica que le permitiera pagar menos a los trabajadores y por tanto, ahorrar en costes.

  • La máquina. A través de la unión del capital y la ciencia, se trata de reducir los costes de fabricación. Asimismo, se busca el fin de aumentar el ritmo de trabajo y de luchar contra la organización obrera. En resumen, la máquina posee diversas virtudes, como son hacer el trabajo más productivo y su conversión en un instrumento de regularización y de sometimiento de los trabajadores.En este contexto, la insubordinación y la indisciplina del obrero siguen siendo el gran problema al que se enfrentan los empresarios.
  • Preferencia por los niños. De un lado, se trata de un obrero más barato (ya que los niños cobraban tres o cuatro veces menos que un adulto), y más aptos para determinados trabajos (por su “finura de dedos”, “la pequeñez de su estatura”). Sin embargo, los verdaderos motivos eran otros: se trataba de una fuerza de trabajo dócil, que garantizaba la continuación de la fuerza de trabajo, ya que de un lado, no se les llamará a filas, y por otro, en los casos de niños huérfanos se encontraban ya acostumbrados a la disciplina (hospicios, orfanatos…) y lo que es más importante, los niños garantizan una gran capacidad de aprendizaje. La Ley de 1841, que limitó el número de horas productivas y que hace obligatoria la asistencia del niño a la escuela cambiará tal situación.
Niños trabajando en una mina

  • El sistema de destajo. Se trata de un tanto alzado en el que el destajista es un subcontratista de mano de obra que con las materias primas y la maquinaria, hace ejecutar los trabajos a él confiados, ya sea en el taller o en la obra del patrón o en su propio domicilio, con la ayuda de obreros pagados por él por día y por pieza sin intervención del patrón.Con este sistema, los patrones ceden funciones a un tercero, que se encargará de la contratación, el pago, la organización del trabajo y de la vigilancia. De esta forma, los empresarios consiguen “utilizar el oficio contra sí mismo”, ya que al emplear a un hombre de oficio para vigilar y controlar el trabajo de los demás, el resto de los obreros no pueden relajarse en su tarea (algo que sí que podían hacer cuando el patrón no vigilaba o lo hacía de manera intermitente).

Sin embargo, la ley de 1848 lo prohíbe, al menos teóricamente. Posteriormente, cuando el desarrollo de las escalas y de los mercados permitan la gran industria, este sistema se verá notablemente deteriorado por ser ineficaz ante el cambio de circunstancias.

Próximamente, más.

Namaste.

Edad Media, Histórica, Literatura

Sobre novelas históricas y biografías del siglo XV.

Hace poco en una conversación acabé hablando de narrativa histórica, sus ambientaciones y el boom que ha experimentado en estos últimos años, así que pensé que sería un buen tema para una reseña.

Lo primero que tengo que decir es que la novela histórica no me acaba de convencer. No es que no me guste (suelen ser novelas entretenidas y bien ambientadas) sino que los libros que he leído no me dejaron un buen sabor de boca, además de que hay una cosa que me echa para atrás: a veces no sé distinguir lo que es real de lo que es inventado.

Así que un día en una de las bibliotecas que frecuento, me di cuenta de que impulsadas por las novelas históricas, habían florecido otro grupo de novelas que se basaban completamente en la realidad, sin inventar datos ni tomarse licencias por parte del autor. Para mí, están a caballo entre las biografías (ya que a veces incluyen otras cuestiones no relacionadas con el personaje principal) y las novelas, por el contenido de la trama.

(INCISO: digo “para mí”, porque, sinceramente, no sé si estas novelas se encuadran en “biografías” o en otro tipo que desconozco. Si alguien lo sabe, estaré encantada de que me quitéis la duda.)

Por mera curiosidad, tomé prestado varios libros que tenían en común la época en la que vivieron sus personajes: los siglos XV-XVI.

El primero que leí fue Lucrecia Borgia, de Sarah Bradford. Es la historia de la hija del Papa Alejandro VI, con muchas conjuras y conspiraciones sobre todo al comienzo, siendo más pausado al final. Se trata de una novela muy interesante y formativa, que nos enseña la Italia de la época como un tira y afloja entre familias rivales para conseguir más poder. Total, que cuando terminas de leer el libro y decides ir a ver la película Los Borgia, te dan ganas de escupirle al imbécil que seleccionó a Sergio Peris Mencheta para el papel de César Borgia.

Después de aquél me decanté por un personaje conocido en mi zona (la Princesa de Éboli, duquesa de Pastrana), en concreto por El bello ojo de la tuerta, de César Leante, que nos acerca a la época de Felipe II con una historia de traiciones que tuvo en jaque a la Corte del Rey durante una temporada. Antonio Pérez, superministro del Rey, se convirtió el personaje protagonista de una serie de sucesos, en los que se incluyen envenenamientos, traiciones y secretos, que le llevó a refugiarse en Aragón para evitar la condena a muerte. Es una novela un poco áspera, más difícil de leer y menos entretenida que las dos que aquí menciono. En cualquier caso, fue una lectura constructiva que me permitió profundizar sobre el tema.

Y ya cambiando por completo de personaje, me dispuse a leer Catalina de Médicis, de Leonie Frieda es una fantástica biografía sobre la que fuera reina de Francia, pero además abarca la situación en cuanto a política internacional de la época en que vivió aquélla. Esto me pareció especialmente interesante ya que, a pesar de conocer la historia de España, nunca he conocido qué pasaba en los demás países mientras que aquí reinaba Felipe II. Pues con este libro conocemos cómo fue la suegra de Felipe II, sus problemas con sus hijos, las conspiraciones de la corte francesa, el tema de los hugonotes… Además de estar muy bien documentada, acompaña un montón de mapas, árboles genealógicos y demás complementos que permiten al lector seguir a la trama y a los personajes en todo momento. Altamente recomendable.

Y vosotros, ¿habéis leído algún libro de este tipo? ¿Os gusta la novela histórica?

Así que esto es todo por hoy.

Namaste.

García Márquez, Literatura

El coronel no tiene quien le escriba, García Márquez

Este libro figuraba en mi Plan Infinito desde hace mucho. Sin saber cómo, le fueron adelantando otras novelas de este autor.

La historia de la que trata es la de un coronel en eterna espera, de su amargura, su desesperanza y su gran paciencia.

¿Qué más puedo decir de esta novela sin contar de más? Pues que es una pequeña historia de García Márquez, que se lee en una tarde y que está, como todas las novelas del colombiano, narrada con una forma peculiar.

Tras leer unas cuantas páginas, nos encontramos con un viejo conocido:

– Con quién hablas-preguntó la mujer.

– Con el inglés disfrazado de tigre que apareció en el campamento del coronel Aureliano Buendía -respondió el coronel-. Era el duque de Marlborough.

(De repente me han entrado unas ganas enormes de releer Cien años de soledad)

Sinceramente, esperaba algo más de esta novela. Por supuesto que está magníficamente escrita, pero había escuchado muy buenas críticas sobre ella, y esperaba más que Del amor y otros demonios. No sería el libro de García Márquez que recomendara, porque la historia se me ha quedado un poco coja.

Además, llega un punto que lo único que pensaba era que por qué la mujer no zarandea al coronel. Eso habría hecho yo (¡qué exasperación, por favor!).

En cuanto a la edición, la que yo he leído es la de Mondadori, es una edición muy cuidada, que sin embargo, me parece un libro demasiado largo, preferiría uno más pequeño no uno tan alargado… pero vamos, que esto son manías mías… 😉

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El autor y el estilo de la obra.
Contras
  • La sencillez de la trama.

Si quieres comprar este libro, pincha aquí.

Namaste.

Bazar

Diálogos lectores

Hay muchos tipos de personas con las que tener conversaciones sobre libros. Aquí os adjunto un breve compendio.

Individuo 1 o amigos que crees que te conocen pero resulta que no te conocen nada de nada.

Sujeto 1:Te tienes que leer El Código da Vinci.

Lahierbaroja:¿Está bien o qué?

Sujeto 1:A mí no me gustó demasiado, pero a tí, fijo que te encanta.

Conclusión: No. No me gustó y no volveré a leer a ese autor. Es malo simplificar la realidad tanto como para creer que porque me gustó La hierba roja, me gustará cualquier libro que incluya el rojo en el título. No deja de ser estúpido, ¿no? Pues eso hiciste tú.

Individuo 2 o personas que abusan de los adjetivos.

Día 1:

Lahierbaroja: ¿Qué estás leyendo?

Sujeto 2: Este. Es buenísimo, de lo mejorcito que he leído últimamente.

Lahierbaroja: ¿De qué va?

Sujeto 2: De una madre y una hija y… es buenísimo, maravilloso, espléndido. ¡Tienes que leerlo!

Sujeto 3: ¿Y tú qué lees?

Lahierbaroja: Uno de Roberto Bolaño.

Sujeto 3: Anda, dicen que escribe muy bien.

Sujeto 2: ¿Quién es ese?

Día 2 con otro libro:

Sujeto 2: Mira este: es buenísimo, fantástico, buah, ¡la leche! ¡Tienes que leerlo!

Lahierbaroja: Mmm… y… ¿cuál es?

Sujeto 2: El último de Dan Brown.

Lahierbaroja: Ah. Vale.

Consejo: querido sujeto 2: no insistas. Ha quedado comprobado que tenemos gustos lectores distintos. No hay problema, tú lees lo tuyo y yo lo mío. No hace falta que todo el mundo opine igual. Eso sí, lo que no me gusta es que me insistas y me repitas que lea los libros que tú lees, quedando claro, creo yo, que a mí ese tipo de lectura no me gusta nada. ¿No te das cuenta? Yo no te doy el coñazo con lo que yo leo, cada uno que haga lo que le de la gana, pero encima no me hagas pensar que pierdo el tiempo leyendo a Bolaño. No seas pesado.

Individuo 4 o «¿para qué hacerlo yo si puedes hacerlo tú por mí?» (I parte)

Sujeto 4: Oye, Lahierbaroja, me podías bajar este libro a la biblioteca, ya que vas de paso.

Lahierbaroja: Vale. ¿Quieres que te traiga alguno?

Sujeto 4: No sé… pero uno que no me haya leído ya.

Lahierbaroja: ¿Se supone que tengo que llevar la cuenta de lo que has leído tú y de lo que he leído yo?

Sujeto 5 (que aparecerá más abajo): Y de lo que he leído yo.

Sujeto 4: Venga, si sabemos que tienes buena memoria.

Conclusión: Lahierbaroja acaba yendo a la biblioteca y saca los libros para el Sujeto 4, unas veces con más acierto y otras con menos (veáse Las benévolas), pero al final el sujeto 4 tiene razón. Lahierbaroja puede acordarse de lo que ha leído el sujeto 4. El sujeto 5 será a continuación sujeto de estudio.

Individuo 5 o «¿para qué hacerlo yo si puedes hacerlo tú por mí?» (II parte)

Sujeto 5: Quiero leerme el libro ese del que hablaste tan bien el otro día.

Lahierbaroja: ¿Ah sí? ¿Cuál?

Sujeto 5: No sé cómo se llama, pero lo pusiste por las nubes.

Lahierbaroja: ¿Cuál era el autor?

Sujeto 5: Pues no sé, no me acuerdo.

Lahierbaroja: Pero algo sabrás de la reseña, ¿no? ¿De qué iba?

Sujeto 5: No sé, pero te había gustado mucho.

Lahierbaroja: (Al borde de la desesperación y mirando al sujeto 5 con odio) ¿La publiqué el otro día? Puede que sea Estupor y temblores.

Sujeto 5: No, esa no es. Es de hace bastante.

Lahierbaroja: ¿El autor era hombre o mujer?

Sujeto 5: Qué mala memoria tienes, ya te comenté que me lo quería leer. ¡Tenías que haber estado atenta para retener qué libro era!

Consejo: Por favor, sujeto 5, apúntalo en un papel, o mételo en anobii que sé que tienes. Y si, por un casual te olvidas del nombre del libro o del autor… ¡por lo menos retén algo sobre la trama! Sé que no vas a hacerlo. Eres un caso perdido.

EDICIÓN: no, jamás supe a qué libro se refería el sujeto 5. Y mucho me temo que él tampoco.

Individuo 6 o modos de evitar dejar a medias un libro.

Sujeto 6: Tienes que leerte Canción de Fuego y Hielo.

Lahierbaroja: Dicen que está muy bien. ¿A tí te gustó?

Sujeto 6: No me lo he leído, lo que pasa es que me lo han recomendado, y por si no me gusta, mejor te lees tú y si ves que me puede gustar lo leo yo después.

Lahierbaroja: ¿Me estás tratando como a un filtro?

Sujeto 6: Pues sí. Aciertas lo que me va a gustar. Así no tengo que perder el tiempo leyendo algo que quizá dejaré a medias. Creo que te lo regalaré y así te lo acabarás leyendo.

Lahierbaroja: Imbécil.

Consejo: sé que tienes poco tiempo, pero léelos tú. Ya tengo una lista en mi Plan Infinito demasiado larga como para ir incluyendo más libros. Por cierto, quizá algún día no te sirva lo de regalarme libros para obligarme a leerlos…

Esto es todo por hoy. Pasad un feliz domingo.

Namaste.



IMM, Literatura

IMM (2)

Ayer visité la Feria del Libro. Fui un lunes, aún sabiendo que no habría escritores que me firmaran, para evitar aglomeraciones. ¡Lo conseguí! Fue una buena tarde, en la que no hacía (mucho) calor y pudimos disfrutar con tranquilidad del parque del Retiro y de unos estupendos helados. 🙂

Por supuesto, tras pasar por muchas casetas y dudar mucho mucho, me llevé conmigo un libro. Cuando llegué a casa, me di cuenta que tenía varios que no os había enseñado. Son los siguientes:

Libros

Así, de izquierda a derecha podéis ver:

  • El coronel no tiene quien le escriba, de García Márquez. Tenía muchas ganas de leerlo, y ahora es cuando lo he cogido prestado de la biblioteca.
  • El asedio, de Arturo Pérez Reverte. El primer libro que me ha enviado Popular Libros tras un mes luchando contra Correos. ¡Gracias!
  • Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. Tenía ganas de leerlo, ya que he oído buenas críticas y la verdad es que tras La caza del carnero salvaje esperaba algo más de After Dark. Lo compré ayer en la Feria del Libro. Éste de momento tendrá que esperar, porque se me están acumulando muchos libros y ahora no es que me sobre el tiempo.

Y vosotros, qué ¿aprovecháis el descuento en el precio para comprar más libros? ¿Soléis pasaros por Ferias de este tipo?

Esto es todo por hoy.

Namaste.

Actualidad, Música

Crónica de Eurovisión

Quizá poca gente vea el festival de Eurovisión, pero yo soy una de ellas. Lo tengo más o menos por costumbre. Sí, sé que es un poco rollo, que hay muchos países y se hace muy largo, pero es algo que se puede evitar si mientras tanto lees un libro.

Eurovisión¿Qué me ha parecido? Lo primero, que había demasiadas baladuchas, como por ejemplo: Portugal, Israel, Georgia, Azerbaijan o Noruega. No me gustan las baladas. No me dicen nada, y para un festival largo como un día sin pan me parece una opción repetitiva. Lo que mejor le viene a un festival de estas características son, desde mi punto de vista, canciones pegadizas.

Luego hay otro grupúsculo: las canciones malas de narices. Entre estas, la de Grecia (que no sé cómo leches consiguió tantos puntos, ¡si parece basada en una música de videojuegos Taito!), Francia, típica canción mala de verano caluroso, Moldavia y Serbia (cutres). No voy a olvidarme de Bielorrusia, con esas alas de mariposa. Horripilante.

En otro apartado tengo las canciones que no me disgustaron. Entre ellas, Chipre, Bosnia Herzegovina y Albania.

Pero mis favoritas eran otras: Turquía, que se desmarcó con el único grupo rock de la gala (desgraciadamente quedó segunda), Ucrania, con un rollo Evanescence que me agradó, Dinamarca, que quedó cuarta y Armenia, aunque si bien desafinó demasiado.

En cuanto a la ganadora, me parece que la canción no era del todo mala, pero el escenario se le quedaba grande. Esto es un espectáculo, o en teoría lo debería ser. Y allí estaba ella, sola enmedio de un escenario inmenso, bailando como buenamente pudo, sin coreagrafía ni nada, y para colmo el vestido era feo de narices. No sé cómo pudo ganar.

Sobre la representación de España, que se vio interrumpida por un imbécil que saltó al escenario, a mí me gustó. Me gustó la coreografía y me gustó Diges. Por supuesto, no esperaba que ganara, pero no lo hizo mal. Apartó algo distinto a todo lo que normalmente llevamos (Ketchup y mierdas de esas).

Lo que más me gustó de la gala fue, sin duda, el baile de Madcon conectando por sitios de toda Europa. Una idea no demasiado original pero que requiere mucho trabajo. Quedó estupendamente. Os dejo el vídeo.

Mención aparte merecen los comentarios de Uribarri. Me pareció repetitivo, pesado y falto de gracia. Cuando haces seis veces el mismo chiste sobre el nombre del grupo turco («Manga por hombro», porque el grupo se llamaba «Manga», original, ¿eh?) me dan ganas de llamar a RTVE para decir que se calle. No paró de hablar en toda la gala. Vale que sepa quién va a votar quién, al fin y al cabo está muy influido por la política, pero me pareció una falta de respeto al espectador que trata de pasar un buen rato frente al televisor.

¿Y vosotros, qué pensáis? ¿Sois euroescépticos o eurofans? ¿Véis Eurovisión?

Namaste.

Autor, Bolaño, Literatura

La literatura nazi en América. Roberto Bolaño.

Con este título tan peculiar, el escritor chileno nos presenta una especie de enciclopedia sobre los autores de un movimiento afín a las ideas de Adolf Hitler a lo ancho y largo de toda América.

 

Portada de la novela de BolañoSe trata de un compendio de escritores, obras, editoriales y revistas en las que distintos personajes han publicado, y al mismo tiempo narra las historias de éstos. Todos los personajes que aparecen en la novela son inventados, así como sus obras. La historia se alarga desde 1930 hasta 2010.

 

Haciendo una visión de conjunto, puedo clasificar en varias partes: en la primera, Bolaño adopta un tono objetivo y neutral para cada personaje. Cuenta cómo eran, qué hacían y lo que escribieron. En esta parte del libro, el autor se detiene poco más de dos páginas por personaje, pasando rápidamente al siguiente.

 

En la segunda parte, Bolaño se detiene mucho más. Son sólo tres personajes pero les da mayor importancia, lo cual lleva a que ocupan 30 páginas cada uno. Aquí, al explayarse más, sí que vemos el reflejo del Bolaño que yo recordaba por Los detectives salvajes. Os dejo unos fragmentos que me han gustado:

 

(Argentino Schiaffino en su obra) Propone como respuesta latinoamericana al fútbol-total la eliminación física de los mejores exponentes de éste, es decir el asesinato de Cruyff, Beckenbauer, etc.

 

Ya en el último episodio de esta parte, el autor cambia el uso de la tercera de persona de singular para incluirse a sí mismo en la historia. Así, trata de ayudar a buscar a uno de esos inefables poetas.

 

(Mientras Bolaño, impaciente, espera en un bar). Leía pero las palabras pasaban como escarabajos incomprensibles.

 

En la última parte de La literatura nazi en América, Bolaño recoge una recopilación de todos los autores, obras, revistas y editoriales (incluida la editorial La Castaña, que ya te ahorra saber qué tipo de libros vende…) mencionadas a lo largo de la novela. Os dejo un par de ejemplos:

 

Duquesa de Bahamontes, Córdoba, 1983-Madrid, 1957. Duquesa y cordobesa. Y punto. Sus amantes (platónicos) se contaron por cientos. Problemas de orina y anorgasmia. En la vejez, buena jardinera.

 

Enzo Raúl Castiglioni, Buenos Aires, 1940-Buenos Aires, 2002. Jefe de la barra brava de Boca Juniors. Su entrada en prisión encumbró a la jefatura a Italo Schiaffino. Lo más parecido a una rata, según algunos de sus contemporáneos. Mezcla de rata y pavo, según otros. Un pobre desgraciado, en opinión de sus familiares.

En conclusión, se trata de un libro extraño, raro, pero que arranca muchas sonrisas en la cara del lector. Se trata de un reflejo de la literatura hispanoamericana, una deformación de la realidad que les gustará a los amantes de dicha literatura. Lo que más me ha gustado es la segunda parte, tiene más descripciones, más surrealismo, es más Bolaño.

 

 

 

 

 

 

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El autor consigue crear realidad extravagantes y absurdas.
  • Los capítulos son cortos y entretenidos.
Contras
  • Hay personajes más aburridos y pesados.

 

Namaste.

Intriga, Literatura

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

Tras la primera parte de Millenium, que me dejó un buen sabor de boca, comencé ilusionada la segunda parte de la trilogía.

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolinaLo que te puedes encontrar aquí (aparte de un tochazo del tamaño de un ladrillo) es una investigación sobre la trata de blancas en Suecia.

El libro comienza centrándose en Lisbeth Salander, conocemos un poco más de ella, qué hace y dónde está. Este inicio da dinamismo a la historia, puesto que a fin de cuentas no es que supiéramos mucho de ella tras leer el primer tomo.

Después, comienza el verdadero tema: la trata de blancas. Un poco después, el autor se centra en Mikael Blomkvist y ahí es cuando la novela transcurre más despacio, hasta llegar a un punto en el que piensas que le sobran páginas, que hay mucha paja de por medio.

Esa es la sensación que he tenido en, al menos, 250 páginas. El protagonista trata de investigar si Salander es culpable de asesinar a varias personas. Pero vamos, que no consigue información. Más bien bebe café y come sándwiches como si no hubiera mañana.

Otra cosa que me exasperó es que me pareció que se trata al lector como si fuera imbécil. Me explico. No hace falta que cada vez que salga un personaje me digas en qué trabaja, cómo es físicamente o cualquier cosa que me hayas dicho ya. Si ya lo has contado, ya lo he leído. Además, hay montones de referencias muy básicas en la primera parte de Millenium (pero estúpidas, en plan Mikael Blomkvist, el periodista).

La última cosa que no me ha gustado ha sido el final. De un lado, es un mero punto y aparte. Estás obligado a leer la tercera parte porque ese final no es más que un fin de capítulo. De otro, el supuesto misterio es previsible (o al menos eso me parece a mí). Quizá el problema fue que tras leer la primera parte, vi la adaptación cinematográfica. Craso error. En apenas un segundo me soltaron un spoiler en toda la cara, lo cual me ha predispuesto a imaginarme algo que ha acabado pasando (aparte en acordarme en la familia del director, guionista y productor).

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Entretiene y engancha, al menos durante un rato.
Contras
  • Sobran 250 páginas.
  • El final es previsible y es tan abierto que necesitas continuar con la saga.

Namaste.

Literatura

¡Aniversario!

Cuando alguien comienza un blog, se llena de incertidumbres. A las típicas del uso del sistema, que se ven superadas enseguida, hay otras más estructurales que hacen reflexionar sobre si merecerá la pena empezar un blog, a saber: ¿podré actualizar con la frecuencia necesaria? ¿de qué hablaré? ¿alguien me leerá? ¿a alguien le puede gustar lo que pienso poner?

Un cúmulo de preguntas se aglutinan en ese momento. Luego, cuando uno decide dar el paso, ve, que poco a poco, entrada a entrada, el número de visitas se va incrementando. Al principio, sabemos que son nuestras personas más cercanas las que nos visitan (incluso varias veces al día) y que nos comentan. Después, llegado a un número determinado de visitas, te das cuenta de que entre tanta gente “alguna” habrá a la que no conozcas, que no tenga el “deber moral” de visitarte y de decirte lo bien que está tu blog. La cosa definitivamente queda demostrada cuando esa persona desconocida (normalmente, otro blogger), te comenta en una entrada, o te dice lo mucho que le gusta tu blog.

Los que tenéis un blog, ya sabéis lo mucho que anima unas palabras de ánimo, el incremento de las visitas o un comentario de alguien que no conoces más que por Internet.

Pues bien, este blog cumple un año. Desde comencé con aquélla entrada en la que me presentaba no sabía si llegaría muy lejos, si lo dejaría a la mitad, si a alguien (aparte de a las pobres personas a las que les doy la plasta preguntándoles si han visto mi última actualización) le gustaría o si me comentarían. Ahora me doy cuenta de que el blog me ha venido muy bien, no sólo por comentar y compartir con todos vosotros los gustos que tenemos por un autor o un libro, sino porque me ha abierto las puertas a autores y libros desconocidos.

Primer aniversario marcapáginas

Quizá como muchos de vosotros, lo mío ha sido una afición un poco al “margen” de los demás, es decir, que era yo la que más leía y yo daba recomendaciones a los demás, y aunque alguna siempre he recibido de unos o de otros, en cantidad no son tantas como las que yo daba. Ahora es muy distinto, he descubierto a muchas personas que, aunque no conozca, me recomiendan, me aconsejan y me hacen pasar muchos ratos esperando sus actualizaciones. Aunque a veces no comente, que sepáis los que estáis a la derecha en el Blogroll que os sigo asiduamente.

Desde la primera entrada de mi blog, ha pasado como he dicho, un año. Han sido 100 entradas (qué casualidad) en las que he hablado de diferentes temas: arte, economía, actualidad… pero sobre todo, literatura. Os he hablado de libros que me han entusiasmado, de libros indispensables, de libros del montón y de libros malos. He recordado los libros que leía en mi adolescencia, pasando por los clásicos, por los libros de no ficción y por best-sellers.

Lo mejor de ésto es que me queda mucho por contar: y no me refiero sólo a los libros que estoy leyendo en estos momentos, sino a libros que leí y que me gustaría compartir con vosotros.

Así que a todos vosotros, G R A C I A S.

Gracias a los que me visitáis, a los que comentan, a los que no me comentan pero me cuentan en persona lo que les pareció una entrada, a los que me tienen linkeada, incluso a los que me critican (aún me acuerdo de aquel comentario tan divertido), a los que me sugieren nuevos temas, a los que me dicen que hay una errata en una entrada, a los que proponen cambios y modificaciones.

Gracias a los que me prestan y me regalan libros (aunque los tenga que buscar por toda la casa), a los que me renuevan los libros de la biblioteca cuando se me van a caducar, a los que me pasan links para descargarme e-books, a los que me hacen publicidad allá por donde van, a los que me hacen los banners de la derecha y los diseños de los marcapáginas, a los que me mandan mails con noticias que puedo comentar. Gracias a todos.

Diseño de marcapáginas 2

Ya sabéis que tenéis a vuestra disposición un montón de recursos para poneros en contacto conmigo: recibiré encantada cualquier cosa que se os ocurra, ya sea pregunta, crítica, sugerencia o petición. Podéis hacerlo a través del mail que aparece a la derecha, o bien a través del fromspring, o siguiendo mis actualizaciones de twitter o mi lista de libros de anobii.

Namaste.

P.D. Fin de la cuenta atrás. 🙂