Como podéis comprobar, está lleno de cinta de embalar, así que no podría ser otro que el de Lady Boheme.
Aprovechando que vendía algunos de sus libros, adquirí algunos que tenía ganas de leer. (Tengo que decir que los libros están como nuevos, además de que tiene mucha variedad. Si queréis echarle un vistazo, podéis ver los que vende pinchando aquí).
Tras pelearme con la cinta de embalar, con el cartón y con las tijeras, salieron todos estos libros:
Libros recibidos
De todo este paquetón, los que he pedido son los siguientes:
El lector, Bernhard Schlink. Lo he visto reseñado en varios blogs (lo siento, pero no recuerdo en cuáles). Está apuntado en mi libreta desde hace un tiempo y cuando lo vi en su lista decidí pedirlo.
Matar a un ruiseñor, Harper Lee. Un clásico que no he leído y del que se habla muy bien.
Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones. Charles Bukowski. Un autor que desconozco, que no sé si me gustará pero al que tenía curiosidad de conocer.
El libro de las religiones, Jostein Gaarder, Victor Hellern y Henry Notaker. Un tema interesante y un escritor que me encantó con El mundo de Sofía. ¿Qué más se puede pedir?
A estos cuatro libros hay que añadir uno que recibí la semana pasada: Luz de libertad de Ismael Cruceta. (¡Gracias por tu dedicatoria, Ismael! 🙂 )
Y vosotros, ¿habéis leído alguno de estos libros? ¿Qué os parecieron? ¿Compráis libros por Internet?
La trama de este libro la podría resumir en algo que ya sabemos de antemano: el subtítulo, a saber:
Sobre la vida de Isaac Jacob Blumenfeld durante dos guerras, en tres campos de concentración y en cinco patrias.
Así que esta pequeña novela es eso: una crónica de cómo un habitante judío de una pequeña zona centroeuropea acaba inmerso en muchos de los grandes acontecimientos del siglo XX.
Su historia, como podréis imaginar, no es sencilla. Pasa por multitud de situaciones trágicas. Sin embargo, el autor nos cuenta su narración añadiendo recuerdos, pequeños chascarrillos o chistes que aportan un sentido cómico que distingue esta novela de otras situadas en la misma época. De este modo, el autor mezcla la gravedad de los hechos ocurridos con anécdotas “de estar por casa”, quizá menos notables pero igual de relevantes en la vida de los personajes.
De entre todos los chascarrillos y chistes, la mayoría acaban teniendo como centro de atención al pueblo judío. Podría poneros quince, pero he seleccionado el que más me ha gustado:
¿Conoces la anécdota del arenque? Esto es un polaco y un judío que viajan juntos en un tren. El polaco saca de su cesta una gallina bien cebada y se pone a comer, mientras que el judío, que es un pobretón, se contenta con algo de pan y la cosa más barata del mundo: cabezas de arenque. Entonces el polaco le pregunta:
¿Por qué vosotros, los judíos, siempre coméis cabezas de arenque?
Porque le hacen a uno más listo -contesta el judío.
¡No me digas! -se sorprende el polaco-. ¡Anda, véndeme unas cuantas cabezas!
Vale -accede el judío-. Cinco cabezas, cinco rublos.
El otro le compra las cabezas y se las come. Pero de repente le pregunta:
Oye, ¿por qué me has cobrado un rublo por cabeza si un kilo de arenque cuesta un rublo?
¿Ves? -contesta el judío-, ya te estás volviendo más listo…
Además del relato de una vida, es un canto a la supervivencia y a la esperanza, pero lo que es más importante y más notable: al pacifismo.
No apruebo la violencia, aun cuando se cometa por una causa justa. Lo mismo que no creo que del huevo de un cuco depositado en el nido de otra ave vaya a salir algo distinto a un cuco. La violencia engendra más violencia y si el nido es de revolucionarios, de él salen dictadores. Ésta es mi convicción y que me perdone aquel chico nuestro de las barbas que creía que una dictadura en nombre de la justicia y de la hermandad iba a engendrar justicia y hermandad.
En conjunto, se crea una novela muy realista, huyendo de otras grandes historias que por ser demasiado graves pierden autenticidad y acaban teniendo personajes poco profundos. Aquí tenemos esencialmente dos personajes que son creíbles, reales y profundos.
Me ha encantado el libro. Así de sencillo. Es uno de los mejores que he leído este año, así que Pedro, muchas gracias por recomendármelo primero y por prestármelo después.
Este fin de semana he tenido lo que se podría calificar como un intensivo de Los pilares de la Tierra, la miniserie basada en el libro de Ken Follet.
En general, os podría decir que la recomiendo, aunque bien es cierto que es mejor el libro (mucho mejor, dónde va a parar), y que determinados personajes, como William y Aliena, pierden empaque con la versión televisiva. Pero bueno, al final es entretenida, aunque las batallas estén hechas con cartón piedra, la historia está bien.
Paralelamente a ésta trato de seguir Los Tudor, aunque con vaivenes parece que me voy poniendo al día. Me gusta mucho, además de que sirve para matar dos pájaros de un tiro: aprendo algo de historia (que nunca viene mal) y al mismo tiempo soy capaz de odiar y querer al actor que interpreta a Enrique VIII (que sí, que se llama Jonathan Rhys-Meyers pero yo sólo veo a Enrique VIII)
Recientemente me acabo de aficionar a Modern Family, básicamente por dos cosas: una, las series de veinte minutos me gustan mucho más que las largas y dos, el exitazo que ha tenido. Siempre es mejor verla en versión original, pero aquí es todavía más importante, teniendo en cuenta que una de las protagonistas es colombiana, pierde la gracia si oímos todo en castellano.
Y luego están las series de televisión que me han recomendado pero que todavía no me ha dado tiempo a ver: Carnivale, The Wire, Californication, Hermanos de Sangre o Generation Kill.
Mención aparte merece mi muy siempre querida (y heredera de Lost) Fringe. La dejé abandonada allá hace varios meses cuando vi algunos de los primeros episodios de la segunda temporada. Algo parecido a lo que le pasa a A dos metros bajo tierra, que comencé a ver por recomendación de Bartleby pero que llegó a un punto en el que ni me gustaba ni todo lo contrario, así que al final en aquél momento de exámenes de junio la dejé. Y ahí sigue.
Y ahora, el apartado de los despellejes: aquí tengo que mencionar (¡sí señor!), a ese pedante que va de tonto pero es un inaguantable: Chuck. No puedo con él. Vi algún episodios (sinceramente, no sé si llegó a dos) y no me convence ese humor tipo The Big Bang Theory pero en cutre. En segundo lugar, mencionaré True Blood. Con ésta sí que sé lo que aguanté: un episodio. Si ya sabía yo que lo de los vampiros metiéndose mano no iba a ser lo mío…
Así que mientras que salen los nuevos episodios de How I met your mother y The Big Bang Theory, hay cuerda para rato, porque parece que las series televisivas jamás tuvieron tanta salud.
Y vosotros, ¿qué series seguís? ¿cuáles no soportáis?
Tras las buenas críticas que leí de este libro en otros blogs (Isi, César) y mi escaso tiempo para leer, me dispuse a leer el corto libro de Eduardo Mendoza.
En la Barcelona preolímpica, dos extraterrestres llegan a la ciudad catalana con el fin de conocer algo más a los habitantes terrícolas. A partir de ahí comienza una disparatada e hilarante historia con un montón de situaciones cómicas, absurdas y divertidas que hacen de la novela una lectura liviana y amena. El hecho de que sea una novela muy corta permite al lector leer la novela en muy poco tiempo. Además, Mendoza nos expone la narración en forma de diario, con lo que los párrafos son cortos y animan a seguir leyendo.
Os pondré un ejemplo:
21.30 En un local cercano al hotel pido e ingiero una hamburguesa. Es un conglomerado de fragmentos procedentes de varios animales. Un análisis somero me permite reconocer el buey, el asno, el dromedario, el elefante (asiático y africano), el mandril, el ñu y el megaterio. También encuentro, en un porcentaje mínimo, moscardones y libélulas, media raqueta de bádminton, dos tuercas, corcho y algo de grava. Acompaño la cena con una botella grande de Zumifot.
Pero hay muchos otros ejemplos, cualquiera de ellos válidos para ponerlos aquí. Como no quiero contar de más, os animo a comprar una docena de churros y a leeros el libro.
FICHA:
Te gustará si te gustó
Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos. Rodrigo Muñoz Avia.
Luces de bohemia, Ramón Valle-Inclán.
Pros
La hilarante, cómica y surrealista historia.
El hecho de que la novela sea corta es todo un acierto: si el autor se hubiera detenido más, la novela no tendría mucho sentido.
Contras
La edición de Seix Barral me parece demasiado… alargada.
Muchos ya sabréis que hace 120 años nacía Agatha Christie, la gran reina de la novela policíaca (seguramente que muchos gracias al pequeño homenaje de google).
Hace un tiempo pensé que debía dedicar una entrada a esta escritora con la que pasé grandes momentos y con la que me inicié más de lleno en el mundo de la literatura y de la compra de libros (como ya hice con Pérez-Reverte y con Almudena Grandes). Sin embargo, por unas cosas o por otras lo fui dejando, pero como hoy es su día aquí está mi pequeño homenaje.
Empecé a leer a Agatha Christie con trece años, de una manera indiscriminada. Probablemente el primer libro suyo que leí fue Muerte en la vicaría. Me gustó tantísimo que a partir de ahí comencé a ahorrar para ir comprándome libros suyos, y así, poco a poco fui adquiriendo unos cuantos: Un cadáver en la biblioteca, El misterio de las siete esferas, Matrimonio de sabuesos y varios más.
Pero sin duda, de todos los libros que he leído de la británica recomiendo dos: El espejo se rasgó de parte a parte y Diez negritos. El primero, porque aún hoy puedo acordarme de la solución del enigma y el segundo porque me tuvo tan enganchada que no podía parar de leer hasta que descubrí la verdad que se escondía en el libro. Fantástica.
Agatha Christie fue la reina y de momento queda mucho tiempo para que alguien la desbanque de su trono (aún me acuerdo cuando anunciaban como nueva reina a Mary Higgins Clarck, y aún me acuerdo de la decepción de saber quién era el asesino en el primer tercio de la historia).
Así que si Agatha Christie nos pudiera ver estaría orgullosa: por las adaptaciones de sus novelas, por sus novelas en sí y por comprobar que muchos de nosotros, lectores que acudieron a ella, la recuerdan con cariño y pasión. Sólo hay que dar una vuelta por los blogs para darse cuenta de ello (Eva, Lamemmour).
Y vosotros, ¿habéis leído algo de Agatha Christie? ¿Cómo la recordáis?
Namaste.
P.D. (Por fin) he reformado el apartado “mi biblioteca”. Allí podéis encontrar una relación de los libros que se encuentran reseñados en el blog. Creo que puede ser interesante en el caso de que busquéis algo en concreto o simplemente por curiosidad. Espero que os guste.
Por fin, tras un tiempo de barbecho vuelvo con las energías renovadas y con muchos libros que reseñar. Éste es el primero de ellos. Os lo presenté en un IMM y por fin he terminado la primera parte.
Cuando comencé a leer La comunidad del anillo no sabía muy bien qué me iba a encontrar. Conocía la historia por haberla visto anteriormente en el cine, y tenía diferentes prejuicios: uno de ellos era que la historia se hacía pesada, que el autor se detenía demasiado en las descripciones o que podía aportar poco más que en su versión cinematográfica.
Edición de El Señor de los Anillos en la báscula
Me llevé una sorpresa cuando empecé a descubrir el mundo de fantasía, leyendas y mitos que Tolkien despliega ante los ojos del lector. De repente se extiende una historia compleja, bien hilvanada y muy rica, y aunque en el fondo el tema tratado es el recorrido de un grupo de personas con el Anillo que todos conocemos, hay todo un universo que enriquece este tema principal.
Bien es cierto que determinados pasajes se hacen un poco pesados (estoy pensando en el inicio de la novela, por ejemplo) o que el autor se detiene quizá demasiado en las descripciones de los paisajes, pero este hecho sólo le da más realismo a la novela. Porque no es una simple novela de elfos, hobbits y pugnas de poder, es mucho más.
Especialmente quiero destacar el estilo de Tolkien, la forma de desplegar ese universo tan rico que fue capaz de crear, pero además hacerlo de una forma elegante, diferente a la mayoría, con su propio modo de escribir. Os dejo un fragmento que me ha gustado:
Un zorro que pasaba por el bosque, ocupado en sus propios asuntos, se detuvo unos instantes, husmeando.
“¡Hobbits!-pensó-. Bien, ¿qué querrá decir? He oído cosas extrañas de esta tierra, pero rara vez de un hobbit que duerma a la intemperie bajo un árbol. ¡Tres hobbits! Hay algo muy extraordinario detrás de todo esto”.
Estaba en lo cierto, pero nunca descubrió nada más sobre el asunto.
Detalle del peso del libro
Si habéis llegado a este punto, ya habréis llegado a la conclusión de que me ha gustado mucho el libro. Y es cierto, así que desde aquí sólo puedo recomendarlo, pedir que dejéis de lado los prejuicios hacia la saga y animar a las personas que aún no lo han leído a embarcarse en un mundo (porque sí, eso es lo que creó Tolkien) fantástico, rico e interesante, que anima a leer y a disfrutar en cada párrafo.
Paralelamente a su lectura me encontré con un episodio de The Big Bang Theory tratando del tema:
Hace un tiempo os mostré cómo me indignaba por las faltas de ortografías. Ahora ya parece hasta habitual encontrarse con ésto:
Uso aleatorio de la letra jota
Guau. Pedazo de falta. Eso es lo primero que pensé y por eso tomé la foto (aunque todo el mundo del bar se me quedara mirando, claro). Lo segundo que pensé fue que ya que lanzan las jotas por las palabras así aleatoriamente, podían haber acabado bien la historia poniendo ajetes con g. Por lo menos me habría parecido más lógico.
Curioseando (que queda muchísimo mejor que “cotilleando”, donde va a parar) en la biblioteca de Niebla Espesa, encontré este libro-guión o lo que sea (viene encuadernado pero la estructura es el guión de la película, ni más ni menos) y decidí leerlo, ya que es muy corto.
Lo primero: perdonadme por desconocer absolutamente que es usual que se publiquen los guiones de las películas. No sé si es frecuente o no, si es una mera estrategia de marketing o qué. Si alguien me puede ilustrar sobre el tema, estaré encantada de eliminar esta laguna de mi conocimiento.
El guión se lee en una hora. Al no existir descripciones, todo es muy rápido, por eso sus 140 páginas se pasan volando.
En cuanto a la trama, seré breve. Una misteriosa mujer comienza a trabajar como enfermera para otro personaje. De ahí se producirá un vínculo. Más no puedo contar. No he visto la película, y no sé si transmitirá bien lo que Coixet quiere decir, pero lo que es a mí me ha transmitido lo mismo que los ingredientes de los cereales que leo cada mañana (ya sea en portugués o en castellano).
Podría ser que yo fuera una insensible. No lo descarto. Pero de momento prefiero echarle la culpa a otro/a, así que lo siento, Isabel Coixet: te ha tocado a ti.
Está muy bien eso de que los seres humanos somos muy complejos (que lo somos) pero lo que he leído en este libro sólo es el drama de dos personas. No veo la conexión entre ellas, ni la ayuda ni nada. Quizá en la película sea diferente. ¿Alguno la habéis visto?
Voy a confesaros una cosa: a lo mejor ni se conocen, pero el hecho de que Coixet escriba de un modo parecido a Lucía Etxebarria (y sabiendo además de que en De todo lo visible e invisible aparecía como personaje Coixet) me hace pensar: a) que son amigas. b) Que me va a gustar lo mismo la una que la otra.
Dinero fácil, de Jens Lapidus. El primer libro de la Trilogía de Estocolmo de Jens Lapidus. Os hablé de él cuando leí el primero de Larsson y Niebla Espesa me lo ha prestado. Un libro perfecto para entretener un rato y dejar el cerebro descansar tras los exámenes. Podéis leer la reseña de Elwen pinchando aquí.
La conspiración de las lectoras, de José Antonio Marina y María Teresa Rodríguez de Castro. Un recorrido por las décadas de los 20-30 centrado en un grupo de mujeres que buscaban la mejora de la educación.
El legado de la pérdida, de Kiran Desai. Autora premiada (y desconocida para mí). Apenas he leído la sinopsis. Últimamente me da impresión de que quitan algo de la sorpresa de la historia…EDICIÓN: la reseña, pinchando aquí.
El pentateuco de Isaac. Ángel Wagenstein. Está en mi lista desde que me lo recomendó Pedro. Ahora me lo ha prestado y tengo unas ganas enormes de empezarlo. EDICIÓN: la reseña, pinchando aquí.
Y vosotros, ¿qué estáis leyendo? ¿Leéis más en verano?
El violinista de Mauthausen tiene como protagonistas a una pareja de enamorados que vive en el París ocupado de la Segunda Guerra Mundial. Rubén es un exiliado republicano que será detenido por la Gestapo. Anna es la mujer que tratará de hacer cualquier cosa para que vuelva.
Desde este planteamiento, el lector va conociendo qué les ocurre a cada uno de ellos: por un lado el relato de Rubén se centra en lo que le ocurrió desde su detención, sabiendo que ha salido del campo de concentración de Mauthausen.
Por otro, Anna nos cuenta su presente desde la marcha de Rubén. Qué hace, cómo se desenvuelve tras la detención y por qué lo hace.
Así, poco a poco, se van rellenando las lagunas que se conocen desde el principio. Las ganas de conocer más de la historia de uno y otro es lo que hace que sea muy fácil de leer, además de que la historia entretiene.
Detalle del forro y del libro
Inicialmente interesa más la historia de ella, ya que es de la que sabemos menos. Sin embargo, después la parte de Rubén se hace necesaria para comprender detalles que se van mencionando. Quizá Rubén no sea el total protagonista de la historia, pero su relato es más vívido, más profundo, más tierno y más triste por saber que muchas personas soportaron todo esto hace no demasiado tiempo.
Dentro de ambas tramas hay de todo: situaciones previsibles, pero también sorpresas y giros imprevistos. Es el tercer personaje el que actúa como nexo de unión, apareciendo y desapareciendo de un capítulo a otro. Personalmente me quedo con ganas de saber más.
Apenas con cuatro personajes en total, Pérez Domínguez crea una historia dura y realista pero sin caer en sentimentalismos baratos, más bien centrándose en el instinto de supervivencia, en las sensaciones de los presos y en su visión de las cosas. Me ha gustado mucho esta parte. Creo que describe perfectamente no sólo cómo debió de ser la vida en el campo de Mauthausen, sino también los pensamientos y las inquietudes de sus habitantes.
Hay cosas que desde mi punto de vista se podrían mejorar: en primer lugar, los diálogos, que en muchas ocasiones son simples y trillados (aunque conforme se va avanzando en la historia adquieren profundidad) y determinados párrafos que se hacen largos y farragosos, además de otras cuestiones formales como las ausencias de tildes en los adverbios “sólo”(sé que está admitido por la RAE, pero no deja de parecerme huérfano y desamparado, además de que no cuesta nada ponérsela) o el uso de la primera persona en la contraportada del libro al hablar de la biografía del autor.
En definitiva, se trata de una historia que engancha, entretiene y enternece, bien estructurada e hilvanada donde se salvan los problemas de contar una historia con pocos personajes para crear una bonita narración.
No conocía a este autor, pero desde ahora no pienso perderle de vista.
FICHA:
Te gustará si te gustó
El hijo del acordeonista, Bernardo Atxaga.
Pros
La forma de ahondar en los sentimientos de los protagonistas.
Contras
Algunos diálogos parecen prefabricados.
Determinados párrafos hay que leerlos dos veces para captar toda la información.
Namaste.
P.D. No estoy de vacaciones y además no tengo mucho tiempo para leer, así que sólo me queda pedir paciencia… ¬¬