Autor, Kaufman, Literatura

Diario de un ama de casa desquiciada, Sue Kaufman

 Conocí este libro por la reseña en Cargada de libros. (Hay muchas otras reseñas, aquí la de Isi).

Portada de "Diario de un ama de casa desquiciada", de Sue Kaufman

Ya en su día (y estamos hablando de junio de 2010), le comenté que tenía curiosidad por este libro, por lo bien que lo ponía en su reseña. Lo cierto es que me llamó la atención la portada, tan rosa y con ese vestido tan plisado y tan American way of life.

Así las cosas, mi curiosidad cayó en el olvido aplastada por otras curiosidades más acuciantes. Hasta que en una visita a la biblioteca, y al no encontrar el libro que yo andaba buscando, me topé con el libro de marras, y pensé que ya que estaba podía saciar aquélla curiosidad.

Diario de un ama de casa desquiciada es precisamente lo que apunta el título: un diario de una señora que nos cuenta su día a día en su (aparentemente) perfecta vida: una casa, un marido con éxito en los negocios, dos niñas guapas, en fin, todo lo que uno podría desear.

Con este planteamiento me pareció que bebía de los vientos de El hombre del traje gris pero desde la óptica de la mujer, y, según la contraportada y las reseñas que había leído antes, con más gracia y menos pesimismo.

Hasta aquí las palabras amables.

Si tuviera que definir el libro con una palabra sería: pufo. Pufo porque es un libro plano, lento, pesado, aburrido, que tarda en arrancar, que tarda en coger velocidad y que posee unos personajes planos y simples, sin contenido, sin gracia.

Dejo aparte el carácter de muchos de los personajes (en una palabra, insufribles), porque quizá sea eso lo que le imprima una ligera característica. Me caen todos mal, y es precisamente eso lo que se busca: desde el marido, a las niñas, y (aunque eso no se busca), la protagonista, Bettina.

A ellas, a sus niñas, la protagonista les dedica esta sutil frase:

De repente comprendí los misterios de infanticidio.

 (Algo que hemos comprendido todos alguna vez)

Pero ante todo, lo que menos me ha gustado es la ausencia de trama. Durante la primera mitad del libro apenas pasa nada más que las tareas cotidianas de un ama de casa de la época, salpicada con algo de su particular modo de vida.

He estado pensando en dejarlo en gran parte del esta mitad. ¿Quién quiere leer cómo plancha, compra, organiza y se frustra una señora? Cada palabra, cada capítulo, cada página, esperaba que toda esa espera, el aguantar al marido insufrible se iba a ver recompensado de algún modo, que la historia saltaría por los aires en algún momento, sacudiendo al lector.

Y bien es cierto, que justo en la mitad del libro pasa algo. Ahí estaba yo, prometiéndomelas muy felices, pensando en cómo cambiarían las cosas, haciendo hipótesis sobre cómo ese acto afectaría al desarrollo de la historia sobre lo que ocurriría a continuación. Moc. Craso error.

Lo que parecía un cambio en lo llano del argumento se convierte en otro aspecto más con el que desilusionar al lector. El final es de chiste. De chiste por decir algo. Me habría gustado más si le hubiera faltado una página, porque me podría haber imaginado otra cosa, o incluso, si hubiera sido este:

¡Imbécil! ¡Lector imbécil! ¡Que has llegado hasta aquí para nada! ¡Que me estoy riendo en toda tu cara porque esto no es un final ni es nada! ¡Que habrías hecho mejor si hubieras abandonado el libro cuando lo pensaste la primera vez!

Así que no. No. Esto no es una historia. Es un diario pegado en una edición, sin trama, sin hilo, sin acontecimientos, como si narramos la historia de una piedra que se cae por un acantilado. No tiene fin, no tiene objetivo, porque si el objetivo es, como se las promete la contraportada, que el lector lo pase bien un rato, va crudo. Habré sonreído un par de veces en las 330 páginas que tiene. Lo califican de “divertido”, y desde mi punto de vista no lo es.

(A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS)

Una historia necesita una introducción, un nudo y un desenlace. Llamadme clásica, pero hay dos formas de escribir: o bien acudes a un estilo ininconfundible en el que puedes hacer lo que te de la gana porque te vamos a leer por cómo escribes, o te ajustas a lo convencional de narrar una historia.

Como ese no es el caso, es mejor quedarse con la fórmula tradicional: la introducción la tenías: una vida perfecta que no es tal; los personajes también (la neurótica de Bettina y el inútil de Jonathan, el marido), ¡incluso hubo un inicio de trama (¡una infidelidad!) ¿Qué pasó entonces, Sue Kaufman? ¿En qué estabas pensando? ¿Y por qué de ese final bucólico cuando todo el mundo esperaba que la tonta de Teen se fuera con el maromazo del amante o que le clavara el cuchillo de trinchar el pavo al marido? ¿Por qué? ¿Por qué abogar por la mentira, la falsedad y la pantomima en lugar de darle a la historia algo de sinceridad? ¿Por qué no ser justa con Bettina, que ya había aguantado bastante?

Y ante todo, ¿POR QUÉ NARICES NO HAY UNA TRAMA?

 Necesito que alguien me lo explique. Cómo se puede hacer una novela «entretenida»  sin que pase nada.

Ahora vamos a la traducción. El traductor es como el entrenador de fútbol: si hace bien las cosas no se nota. Sólo se nota cuando las cosas chirrían, cuando las palabras no casan con lo que está escrito.

Aquí chirrían muchas cosas: preposiciones, verbos, diálogos con palabras forzadas… como muestra, os pondré este fragmento:

  • ¿Quiere que los deje aquí fuera?- preguntó, sujetando con cautela un impermeable empapado y un sombrero con una funda de plástico.
  • Poniendo especial cuidado con articular con claridad, le dije que los entrara y que los colgase en el baño de las niñas.

Me siento timada. Lo único bueno es que el día que lo tuve en la mano para comprarlo lo devolví a su estante.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Las múltiples referencias literarias.
Contras
  • La ausencia de trama.
  • No divierte.
  • La traducción.

Namaste.

Autor, Literatura, Lutes

Berlín, ciudad de humo

La segunda parte de la novela gráfica de Berlín sigue la estela de su predecesora, en el sentido de continuar con la mayor parte de los personajes que ya conocíamos (si bien hay algunas novedades) para situarlos, de nuevo, en el Berlín de 1929.

Portada de Berlín, ciudad de humo

Pobres y ricos, negros y blancos, obreros y burgueses se unen para dar vida a una historia que engloba desde los temas mayoritarios (como el dinero, el poder o la infelicidad) a las cuestiones propias de las minorías (el racismo, la sexualidad o la desesperación).

Englobando ambos temas Lutes consigue un argumento más rico que la primera parte, con personajes más redondos, aunque no por ello abandona su técnica sencilla: en blanco y negro y sin sobrecargar con detalles las viñetas.

Sin embargo, la aparente sencillez de las viñetas consigue que el lector se fije en las emociones, ya sea por gestos o miradas. Es algo complejo conseguir que el dibujo sea sencillo y a la vez que el lector se identifique con las sensaciones de los protagonistas de la historia que está leyendo. Es esto lo que Lutes consigue. Lo cierto es que, teniendo el antecedente de la primera parte, esperaba algo menos de esta novela. La segunda parte adquiere complejidad, los personajes son más reales y complejos y aunque sigue envolviéndola un ambiente de tristeza y desolación, es necesario para comprender las situaciones de los protagonistas.

Me alegra haber empezado a leer novelas gráficas, no sólo por la gran calidad de que disponen sino porque son una buena opción para compaginar en épocas en las que tenemos poco tiempo o bien para intercalar con otras novelas.

En conclusión, deseando espero la tercera parte. 🙂 (Gracias a Pedro por prestármelas).

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
Recomendación
  • Leer las dos partes seguidas, ya que tienen mucha relación. Si se espera mucho podríamos perder el hilo

Namaste.

Autor, Bolaño, Literatura

Estrella distante, Roberto Bolaño

Estrella distante es un spin off de La literatura nazi en América. Esto es, Bolaño rescata una de las historias que desarrolla en su diccionario de poetas particular para darle mayor forma, por lo que habiendo leído La literatura nazi en América ya se conocen algunos de los aspectos que llevarán a los acontecimientos posteriores.

Portada de "Estrella distante", edición de Compactos de Anagrama

Pero esto no significa que la lectura pierda intensidad o que el lector se aburra porque ya conozca qué va a pasar a continuación, sino que se crea una curiosidad por saber cómo hilará la historia para llegar a dicho fin.

El personaje clave en la novela es Wieder: un poeta al que le rodea un halo de misterio desde que comenzamos con las primeras páginas de Estrella distante. Alguien al que todos buscan y que es capaz de sobrevolar la Antártida, escribir versos en el cielo o ingresar en el Ejército. Desde el principio sabemos que el narrador tratará de seguir los pasos a este personaje, indagando el paradero de un poeta maldito.

Los habituales de Bolaño reconocerán determinados elementos que ya pudimos apreciar en Los detectives salvajes, como son, la importancia de la poesía, la obsesión o la búsqueda incansable de una persona de la que se desconoce el paradero. Al igual que en Los detectives salvajes, son frecuentes los cambios de nombre y los poetas adolescentes.

Y como en La literatura nazi en América, la Segunda Guerra Mundial es un elemento importante en la creación de los personajes.

Precisamente por todos los aspectos anteriormente comentados, considero Estrella distante una novela perfecta con la que acercarse a Bolaño, ya que, en pequeño formato (lejos de las grandes obras como 2666), podemos conocer el estilo de un autor al que muchos no han leído y del que otros muchos hablamos sin parar. Y como muestra, os dejo un fragmento:

Érase una vez un niño pobre de Chile… El niño se llamaba Lorenzo, creo, no estoy seguro, y he olvidado su apellido, pero más de uno lo recordará, y le gustaba jugar y subirse a los árboles y a los postes de alta tensión. Un día se subió a uno de estos postes y recibió una descarga tan fuerte que perdió los dos brazos. Se los tuvieron que amputar hasta casi la altura de los hombros. Así que Lorenzo creció en Chile y sin brazos, lo que de por sí hacía su situación bastante desventajosa, pero encima creció en el Chile de Pinochet, lo que convertía cualquier situación desventajosa en desesperada, pero esto no lo era todo, pues pronto descubrió que era homosexual, lo que convertía la situación desesperada en inconcebible e inenarrable.

Con todos estos condicionantes no fue raro que Lorenzo se hiciera artista. (¿Qué otra cosa podía ser?) Pero es difícil ser artista en el Tercer Mundo si uno es pobre, no tiene brazos y encima es marica.

En cierta manera parece una pequeña muestra, un pequeño botón de ese maremágnum que conforma la sastrería de Roberto Bolaño.

Lo cierto es que la novela se me ha hecho pequeña, corta. Me ha dejado con ganas de más, si bien era consciente de que la historia no podía resultar tan larga como otras de sus novelas. Como si me hubieran faltado cien páginas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo ininconfundible del chileno.
  • La cantidad de menciones artísticas, literarias e históricas que se incluyen en la novela.
  • Se hace corto. Nos deja con ganas de más.
Contras
  • Se hace corto.
  • La portada, que me parece fea de narices.

Pasad un buen fin de semana.

Namaste.

Autor, Literatura, Martin

Canción de hielo y fuego I: Juego de tronos

Es complicado hablar de una novela tan conocida como esta sin resultar repetitivo. ¿Qué decir de un libro del que se ha dicho tanto?

Portada del primer libro de Canción de hielo y fuego
Portada del primer libro de Canción de hielo y fuego

Complicado.

Pero bueno, empecemos por el principio. ¿Cómo acabó esta novela en mi lista de 50 libros? Pues porque era vox populi lo bien que estaba la saga, lo recomendable que era leerla.(Tenéis un ejemplo en el blog de Isi, ¡pero hay montones más!) Así, por mera curiosidad, lo apunté en mi Plan Infinito. Posteriormente, y a raíz de la emisión de la serie, muchas personas cercanas se animaron a empezar el libro. Y ahí fue donde me picó la curiosidad.

¿Qué tiene este libro que no tengan otros? ¿Por qué gusta tanto?

Como viene siendo habitual, inicié la lectura tratando de saber lo menos posible del argumento. Sabía que un componente elemental era la fantasía, eso sí, pero poco más de la historia. Ni lo sabía entonces ni quería enterarme.

La narración se basa en la alternancia entre varios personajes. Simplemente, el autor pone el nombre del personaje que protagonizará el capítulo, y así va pasando de una historia a otra.

Este modo de escribir consigue que el lector quiera seguir leyendo: si de repente sucede algo interesante con los Stark, Martin nos maltrata teniendo que pasar varios episodios en los que no les mencionen. De este modo, cuando una historia se estanca, hay otras que van floreciendo y así, se alteran los momentos en los que unos son más interesantes que otros.

Sin embargo, este hecho no significa que el autor se base exclusivamente en los diálogos, sino que consigue un equilibrio entre las descripciones y la acción. Esta es la base de la novela: engancha, es entretenida, está bien escrita. Aunque determinadas situaciones son previsibles, conseguimos quedarnos pegados a las páginas del libro porque en cierto modo, nos mantenemos unidos a ese elenco de personajes variopintos a los que querer y odiar, con los que uno siente lástima y asco.

La sensación, desde el inicio, es como la del espectador que pilla a medias una conversación entre dos personas. No sabe bien de qué hablan, ni quiénes son, pero el lector va captando la información que surge en el diálogo. Después, cuando uno conoce más lo que pasa a continuación, cobra sentido aquélla profusión de nombres, datos y conspiraciones: ahora sí que disponemos de toda esa información. Probablemente releer el libro nos dé muchas más pistas y satisfacciones, porque podamos comprobar de buena mano lo inteligente que es este escritor.

Nada está hecho porque sí, nada es casual, las menciones de las primeras páginas serán detonantes de futuras tramas, será información útil. Parece como si Martin primero decidiera cómo es el mundo que ha creado, por dónde se iban a ir los acontecimientos para después plasmarlo en el papel paso a paso.

Y si lo que os echa para atrás es que la novela sea de fantasía, os diré que me ha sorprendido lo real que es: es decir, si en El señor de los anillos los personajes estaban al margen de las realidades que comúnmente nos asaltan a los mortales (sí, les preocupaba el poder y tenían sentimientos humanos, pero en Juego de tronos se va más allá) aquí el mundo es mucho más terrenal: hay problemas de dinero y de liquidez, los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos; es decir, si en otras historias la diferencia era clara, abismal: la brutalidad de los orcos contra la belleza de los elfos, aquí los personajes son más humanos. Como en la vida real lo que hay son conflictos de intereses.

A partir de aquí las pegas que le encuentro al libro: la traducción, que deja mucho que desear, una edición deficiente teniendo en cuenta la de tiempo que ha pasado desde que se publicó la primera edición, lo planos que son muchos de los personajes y la crueldad a raudales que aparece inesperadamente.

En definitiva, es una novela muy entretenida, que engancha, y que aunque personalmente considero que le sobran páginas cuando acabas simplemente quieres coger el segundo tomo para ver qué pasa a continuación. Porque como habréis deducido, para saber qué ocurre hay que seguir leyendo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Engancha y entretiene.
  • Imágenes de esas que se quedan clavadas en la retina. Ay.
Contras
  • La traducción: limitada, pobre y repetitiva.
  • Para mi gusto, demasiada violencia.

Namaste.

Safranski

Leyendo a Safranski

¿Por qué leo a Safranski?

Porque de repente uno ve que Tusquets publica un libro sobre Goethe y Schiller. Porque uno espera encontrarse con una historia lineal sin gracia de la vida de los genios alemanes y de repente llega y se encuentra con esto:

Goethe rechaza la Revolución porque la politización ligada a ella implica a los hombres en relaciones y actividades que les sobrepasan notoriamente. Éstas favorecen una confusión general de los patrones y son una expresión de la misma. Lo cercano y lo lejano ya no se distinguen adecuadamente. El círculo vital donde cada uno se maneja y del que cada cual puede responsabilizarse se ve inundado con estímulos a cooperar y opinar, en suma, se produce un cambio de mentalidad para el que, mucho más tarde, una filosofía encontró la siguiente formulación: nadie es él mismo y cada uno es como los otros. Las consecuencias son la confusión en lo grande y el desamparo en lo pequeño.

Después, dejo el marcapáginas en su lugar y miro al vacío.

Más o menos dos minutos después me doy cuenta de que este señor escribe con una pulcritud que asusta.

Aproximadamente tres minutos después miro el nombre del traductor. Raúl Gabás, has hecho un buen trabajo.

Namaste.

Autor, Higgins, Literatura

Los amigos de Eddie Coyle, George V. Higgins.

En ocasiones los inicios de las novelas se pueden hacer lentos. Bien porque sean introductorios, bien porque abunden las descripciones, en ambos casos se da la circunstancia de que las primeras páginas son más pausadas con el objeto de encuadrar lo que vendrá después.

Portada de los amigos de Eddie Coyle, de George V. Higgins
Portada de los amigos de Eddie Coyle, de George V. Higgins

Pues bien, esta regla se rompe en mil pedazos cuando tenemos en nuestras manos Los amigos de Eddie Coyle. Desde el primer momento se nos sitúa en la acción, asistimos casi sin darnos cuenta al germen de lo que posteriormente será la trama. Pero es que además Higgins lo hace en los primeros capítulos, sin siquiera adelantarnos el nombre de los protagonistas, sino sólo un adjetivo para distinguirlos.

Posteriormente el autor sí que nos aporta el nombre de cada uno de los personajes. Pero sólo eso, porque las descripciones son escasas, más bien todo juega en nuestra imaginación. Para contrarrestar esta posible laguna, además de que los diálogos son constantes, se conciben como diálogos reales, sin farsas, sin exageraciones, como si se estuviera copiando lo que dos personas dicen por la calle. Porque eso es lo que precisamente es esta novela: de la calle, en la que se narra los bajos fondos del tráfico de armas, el ir y venir de las negociaciones, además de los intentos de la policía por frustrar cada uno de los intentos.

Los diálogos rápidos y asimismo, el hecho de que los capítulos (sin excepción) sean cortos, hace que la novela tenga mucho dinamismo. Que el lector quiera saber qué ocurre a continuación, qué le pasa a Eddie Coyle y a sus amigos.

Hay que reconocer que la historia es compleja hasta que se le coge el tranquillo: hay una gran variedad de personajes, acciones distintas y cosas que desconocemos. Sin embargo, conforme se va avanzando, al final el lector consigue sacar la visión global que buscaba el escritor. La sensación es que, miremos donde miremos están ocurriendo situaciones importantes que de algún modo influirán en el devenir de los acontecimientos. Por este motivo hay que estar atento y no perder de vista ningún detalle. Aquí nada es lo que parece.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Atraco perfecto, Lionel White.
Pros
  • Los diálogos brutalmente reales.
  • Dinamismo desde la primera página.
Contras
  • El inicio, que es algo inconexo.
  • Como siempre, evitad leer el prólogo al inicio del libro.

Namaste.

Autor, Balzac, Literatura

Eugenia Grandet, Honoré de Balzac.

Es necesario acercarse a los clásicos. Imprescindible, diría yo. Y lo es precisamente para comprender por qué ahora la literatura es como es, para darnos cuenta de que, con contadas excepciones, no está nada inventado.

Por este motivo Honoré de Balzac acabó en mi lista de 50 libros para leer antes de los 30.

Portada de la edición conjunta de "Eugenia Grandet" y "Papá Goriot"
Portada de la edición conjunta de "Eugenia Grandet" y "Papá Goriot"

El hecho de empezarlo a leer fue otra historia. De repente, un día por la mañana me giro y miro a la estantería. Veo el lomo de tono morado que incluye dos obras de Balzac y me digo a mí misma que he de leerlo ya. Así fue cómo esta lectura se coló en la lista que tenía prevista a corto plazo.

Un lector es capaz de reconocer distintos tipos de novelas: algunas se centran en la acción, otras en un particular estilo del autor y otras en la caracterización de los personajes. Esta novela es del último caso.

El autor comienza a narrarnos la historia de una forma tímida, muy poco a poco, para que nos vayamos habituando a los personajes y a los acontecimientos que se van desarrollando.

Con un lenguaje muy rico y preciso, Balzac pasa por distintas fases a la hora de narrarnos la trama. Si al principio se trata de un observador imparcial situado al margen de valorar los asuntos que se tratan, después pasa a ser un narrador apasionado de las historias que nos cuenta. Y esta historia no es sino la de Eugenia, una joven casadera hija de un rico tonelero con el que varias familias se quieren emparentar.

Pero si algo destaca de esta novela es el personaje del avaro padre de Eugenia, que ejemplifica en una sola persona todas las características de dicho adjetivo. Novela barroca, rica en matices, conjuras y palabras veladas, Eugenia Grandet no es sino una novela que consigue que el lector se quede con la sensación de la marca indeleble del personaje del padre. Es tan vívido que desespera, que rellena todos los huecos que pudieran tener las palabras ruindad y avaricia.

Os dejo aquí un pequeño ejemplo de uno de los diálogos:

  • ¡Qué gusto tener unos parientes así!

  • Sí, sí, aunque no lo parezca -respondió Grandet- soy un buen pa… pariente. Amaba a mi hermano y lo demostraré si no me cuesta dinero…

  • Vamos a dejarlo, Grandet- le dijo el banquero interrumpiéndolo dichosamente antes de que terminara su frase – Si adelanto mi partida, es preciso que ponga en orden algunos asuntos.

  • Bien, bien. Yo mismo, en re… relación a lo que usted sabe, voy voy a rerereretirarme a mi cuar…to de dedededeliberaciones.

Es complejo atravesar el tiempo y la distancia y conseguir que un lector del Siglo XXI se ofusque ante las conversaciones del padre, o que tenga ganas de sacudir por los hombros a la ingenua de Eugenia, que se lamente por la red de araña que crea para conseguir sus planes… y sin embargo, lo ha conseguido.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El personaje de Grandet, que crece en dimensiones según vamos leyendo más.

Contras

  • El inicio se hace algo lento.

  • La traducción es argentina y algunas palabras resultan extrañas.

Reto 50 libros

  • 4 de 50.

Namaste.

Autor, Cartarescu, Literatura

Lulu, Mircea Cartarescu.

La novela de Cartarescu tiene como protagonista a Victor, un  escritor adolescente que sueña con convertirse en un autor bohemio que, gracias a su soledad, o bien por ella, escribirá La Obra que pase a la posteridad.

Portada de "Lulu", de Mircea Cartarescu.
Portada de "Lulu", de Mircea Cartarescu.

La narración se sitúa 17 años después de que tengan lugar los acontecimientos. El Victor adulto rememora la época en la que, junto con otros muchachos, se marcha de campamento a un lugar alejado de su vida cotidiana. Se ve obligado a soportar a los demás, más preocupados por pasarlo bien y conocer gente que en leer a Kafka.

Cartarescu despliega un estilo plagado de descripciones y con escasos diálogos para narrarnos la historia del viaje interior del personaje, su modo de ver la vida, su percepción de la realidad, y, por encima de todo ello, el enfrentamiento entre la razón y los sentidos.

Cuando un autor pone todo su ser en una historia, se nota. Este es el caso de Lulu. Cartarescu pone todo su interior, se deja parte de su alma en describir la soledad que sufre el protagonista, además de los sentimientos encontrados de la adolescencia: la búsqueda de la identidad, la necesidad de integrarse en un grupo o el miedo al rechazo.

Y en el centro de la amalgama de todo lo anterior, está Lulu, un personaje misterioso que aparece y desaparece en toda la obra pero que se mantiene como figura central, como si pasara lo que pasase, Lulu estuviera enmedio, vigilando, presente.

Quizá esta novela rasgue el interior del lector porque todos hemos sido adolescentes y hemos pasado la época que describe. O quizá sea por el estilo barroco del autor, la descripción exacta de los acontecimientos, la nublina onírica que envuelve todo el relato.

Lo cierto es que Lulu es una experiencia, no sólo por leer el libro, sino que el lector encuentra que es diferente comparado con el que era antes de empezar la novela. Es una sensación extraña, de desazón, de que se ha metido en nuestra intimidad y nos la ha mostrado sin compasión.

Es una sensación muy extraña. Hasta la mitad del libro pensaba que no me convencía, que no me estaba gustando, que no acababa de ver lo que quería transmitir el autor. Pero cuando lo terminé, me entraron ganas de reír y llorar a la vez: de reír, al comprobar que la historia era mucho más de lo que parecía en un principio. De llorar al ver éso que estaba contando podría ser un reflejo de mí misma. Atracción y repulsión al mismo tiempo.

Lo mejor es que, si ya me gustó El ruletista, esta novela me parece cien veces mejor.

Así que desde aquí no puedo hacer otra cosa sino aclamar: ¡que le den de una vez el Pulitzer, el Nobel o algo, leñe!

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo del autor: sus descripciones, el mundo que crea… todo él.
  • Otra magnífica edición de Impedimenta. Otro fantástico descubrimiento. ¿Qué leches hacíamos cuando no existía?
Contras
  • El inicio es complejo: cuesta cogerle el hilo.
  • Evitad leer la contraportada. A día de hoy dudo si la decisión de cambiar el título de la obra es acertada o no. Inicialmente pensé que no, ahora mi opinión varía. Aviso: el título original da más información.

Namaste.

Autor, Literatura, Vargas Llosa

La ciudad y los perros. Mario Vargas Llosa.

 Si tuviera que describir con una sola palabra la prosa del peruano, sería sin duda, fuerza. Y esto lo digo porque Vargas Llosa aporta fuerza y vigor a cada una de las palabras que plasma sobre el papel. Una seguridad latente de que ha escrito la palabra que debía ir escrita, sin aleatoriedades de ningún tipo. En ocasiones esa fuerza atraviesa la línea de lo escrito y se transforma en una sensación cruel, asfixiante, opresiva.

Portada de "La ciudad y los perros", edición especial de 2010.
Portada de "La ciudad y los perros", edición especial de 2010.

Todo este estilo el autor lo enmascara (o lo justifica) mediante una trama que narra la vida de un colegio militar. Los chavales serán los protagonistas de gran parte de la acción: Cava, el Jaguar, Boa, el poeta… son algunos de los nombres que utilizar para contarnos, siempre en primera persona, la acción.

Si nos ajustamos a los personajes que crea, Vargas Llosa los hace firmes, distintos unos de otros pero claramente reconocibles. Reales.

Y así, para encuadrarnos en cada situación, el uso del flashback es utilizado en numerosas ocasiones con el fin de explicarnos la motivación de los personajes en las situaciones actuales.

De este modo, podemos dividir la novela en dos partes diferenciadas: la primera mitad del libro, claramente introductoria, donde se nos presenta a los personajes y nos muestra el camino que seguirá después la acción; y la segunda, donde se sigue un ritmo vertiginoso para cerrar la historia.

Hasta aquí todo rosas. El problema es que para llegar a esa estimada y redonda segunda parte, tenemos que atravesar un camino de espinas en forma de saltos temporales, cambios de narrador, vocabulario militar, jerga peruana y, sobre todo, aprenderse quién es quién, con sus apodos, sobrenombres, nombres reales y demás.

Es una novela para leer poco a poco, no sólo porque tiene elementos que nos ralentizan la lectura, sino porque es necesario poner todos nuestros sentidos a la hora de empezar a leer. Además, recomiendo tener un diccionario a mano para resolver las dudas que puedan ir surgiendo.

Ahora que ya conozco a Vargas Llosa como autor de novelas largas (la única obra que leí las novelas cortas Los jefes. Los cachorros) me ha convencido. No sólo por su modo de utilizar la trama, sino también por sus combinaciones entre descripciones, o incluso la arriesgada mezcla entre situaciones actuales y pasadas por el método de intercalar párrafos de un y otro momento temporal.

No descubro nada, que para eso ganó el Nobel de Literatura en 2010, pero parece que acercarse a un reconocido autor da respeto. Puede que no nos guste, por mucho que sea alabado por medio mundo, puede que incluso nos llegue a aburrir.

Sin embargo, es una lectura de esas en las que reconoces bien lo que hace el autor. De esas en las que convierte fácil lo que muchos hacen muy complicado. Lo mejor es que aún me queda mucho por descubrir.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La realista creación de los personajes.
  • Impecable la edición de Alfaguara.
Contras
  • El inicio se hace lento.

Namaste.

Autor, Literatura, Lutes, Novela gráfica

Berlín, ciudad de piedras. Jason Lutes.

Esta novela gráfica corresponde a la primera parte de una trilogía que se ambienta en la época de transición entre las dos Guerras Mundiales.

De corte intimista, Berlín no pretende contarnos grandes historias heroicas o tramas apasionantes a las que estamos acostumbrados en narraciones que se centran en las guerras, sino que se fija en lo pequeño.

Su personajes son corrientes muestras de la población alemana de la época: un burgués, un judío, un pobre… y como tal se ve reflejado en su singularidad, reflejando los miedos y expectativas.

Lo que consigue Lutes es contar cómo se vivía en esta época obviando lo que se cuenta en los libros de historia. Es decir, cuenta sobre el comunismo desde el punto de vista del ciudadano, la desconfianza de los acontecimientos que se van dando lugar desde la visión de la persona de a pie, sin analizar tendencias, teorías ni ideas.

Utilizando únicamente el blanco y negro y con el simple trazo de su lápiz, nos muestra una historia de sensaciones, de gestos, de emociones.

Juntando todo lo anterior, consigue que el lector tenga la sensación de cercanía para con los personajes. Si en otras novelas se da la imagen de que los que vivieron en esa compleja época eran héroes o villanos, aquí estamos ante la visión opuesta.

En definitiva, es una novela que me ha gustado. Deja un sabor de boca de tristeza por cómo encara los acontecimientos, pero es inevitable teniendo en cuenta los temas que trata. Otro ejemplo de la gran calidad de las novelas gráficas, y de lo bien que sirven para alternar con otros libros o bien en épocas en las que disponemos de poco tiempo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Dios en persona, Mathieu.
  • Esta vez me ha sido difícil elegir algo similar. Aunque la época es cercana a Maus no me ha gustado tanto como para compararlas.
Pros
  • La sencillez y emotividad de los trazos del dibujante.
  • Los personajes que crea.
Contras
  • La tristeza que destila.

Namaste.