Autor, Literatura, Wells

El fin de la soledad, Benedict Wells

Generalmente dejo pasar varios días, o incluso varias semanas hasta escribir la reseña de un libro que acabo de terminar. Lo normal es que necesite reposar el texto, y me suele venir bien tomar un poco de distancia con la historia que acabo de leer.

En unas pocas ocasiones, las palabras me queman en los dedos, me salen solas. Ésta es una de ellas.

El fin de la soledad es una novela de Benedict Wells que ha sido aclamada por la crítica, llegando a ser galardonada con el Premio de Literatura de la Unión Europea.

Benedict Wells es un joven escritor alemán que nos trae la historia de tres hermanos: Marty, Liz y Jules, a los que el horizonte les trae la fractura de su familia tras la muerte inesperada de sus padres. La fatalidad marca un antes y un después en la vida de los tres niños, que pasan de una situación de felicidad y confort a fría rutina de un internado. Desde este momento cada uno de ellos sucumbirá a lo que le espera según cómo van reaccionando y vemos el influjo de su carácter en su evolución, del paso de adolescentes a adultos.

El-fin-de-la-soledadMarty consigue el éxito profesional adoptando una actitud nihilista hacia la vida que le aleja de sus hermanos.

Liz emprende una huida hacia adelante en el mundo de la noche, la juerga y el desenfreno, que acaba en el mundo de las drogas.

Jules se encierra en sí mismo, sintiéndose abandonado por dos hermanos mayores de los que esperaba más atención, sin saber bien adónde dirigirse. El hermano pequeño es el narrador, que nos ofrece su visión, rememorando los momentos que vivió con sus padres antes de su muerte, analizando situaciones que le ocurrieron en el internado y tratando de encontrar el sentido de sí mismo.

Wells emprende una tarea compleja, la de contar un drama sin caer en la exageración y en la lágrima fácil. Sin embargo, desde el primer momento consigue combinar ambas cosas con un estilo limpio y depurado. Hasta ahí la mitad del libro, más o menos.

Porque justo cuando pensamos que el autor no nos puede ofrecer más, rescata grandes secundarios para darnos una lección en toda regla, incluyendo una variedad de temas que analiza y que pone a prueba a sus personajes: el paso del tiempo, el amor, el recuerdo o la enfermedad son sólo cuatro de ellos.

La vida no es un juego que tiene que acabar en cero. La vida no tiene que ajustar cuentas, las cosas suceden, sin más. A veces es justa y todo tiene sentido. Y a veces es tan injusta que uno duda de todo. Yo le quité la careta al destino y vi que no era más que pura casualidad.

Página 239

La sensación que me ha acompañado durante toda la lectura es la de conmoción, la sensación de que Wells comprende a la perfección a los humanos y sabe reflejarlo en su estilo, consiguiendo aportar mucha más profundidad de la que uno inicialmente pensaba. Lo hace sin grandes descripciones, incluyendo poco a poco los temas y añadiendo de forma sutil la melancolía sin caer en la sensiblonería, y a la vez la sensación racional de la comprensión y admisión de la vida como lo mejor que tenemos los seres humanos.

Con El fin de la soledad he conseguido conectar a un nivel tan grande como para decir que hacía mucho que no me emocionaba tanto con un libro. Como para saber que este libro figurará entre los mejores de 2018. Porque trasmite y llega y lo hace de una forma sutil y elegante, sin caer en la rimbombancia ni la exageración. Porque Wells escribe con mucho talento, cómo aborda los temas y cómo consigue, por un lado, que los personajes evolucionen según van ganando años, y por otro cómo determinados secundarios que pensábamos meros accesorios tienen una importancia definitiva en la vida de los protagonistas.

Con El fin de la soledad he sido capaz de llorar lágrimas de tristeza, mantenerlo alejado para no leer más y atraparlo de nuevo para continuar leyendo párrafo a párrafo, conteniendo el aliento, suspirando y deseando que se acabe y que no se acabe a la vez.

Terminé El fin de la soledad en el mes de febrero. Escribí la reseña el mismo día que lo terminé. Hoy, en mitad del mes de mayo sólo os pido que lo leáis, que os acerquéis al enorme libro que Wells nos ha regalado. Porque sí, la buena literatura es siempre un regalo. Gracias también a Malpaso por descubrírmelo.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • Lulu, Mircea Cartarescu.
Pros
  • La evolución de los personajes y los temas que van apareciendo.
  • El personaje de Ava.
Contras
  • La sensación de que se acaba demasiado rápido.
  • La sensación de la tristeza y melancolía desde la primera línea.

Namaste.

Literatura, McInerney

Al caer la luz, Jay McInerney

Al caer la luz es la historia de un matrimonio en la década de los ochenta en la ciudad de Nueva York. Él, editor. Ella, trabajadora en Bolsa. La vida les sonríe y todo es felicidad. Tienen amor, dinero y amigos, familia y cualquier otra cosa que creen poder necesitar.

De repente, las cosas cambian. Una oportunidad, una chispa, una idea. Quizá la ambición, motivada por el aburrimiento, por la rutina. Quizá el momento que les toca vivir: los volubles años ochenta.

Russell, nuestro editor, decide apostar por sí mismo y huir del camino que llevaba. Corrine, su esposa sabe oler algunos de los animales de la jungla neoyorquina.

– Con el debido respeto -dijo Russell-, los libros no son aparatos de aire acondicionado ni carburadores.

– No desde tu punto de vista.

La mirada de buitre de Melman quedó oculta por una gran nube de humo del puro, y cuando el humo se dispersó, sonreía encantado.

Página 238

Al-caer-la-luzAl caer la luz es una novela curiosa, que describe de manera certera la vida en la Nueva York de los años ochenta. Las oportunidades, la presión y su nueva visión de la vida. A la vez, detalla la relación de un matrimonio aparentemente estable, que comienza a fracturarse de una forma sutil.

Sin embargo también es un libro que puede hacerse pesado y monótono, ya que hacia la mitad del libro la trama se ralentiza, resultando denso y repetitivo. De hecho me planteé primero posponerlo y después abandonarlo. Menos mal que no lo hice.

Continué. Páginas y páginas, capítulos y capítulos, esperando que pasara algo que imaginamos que va a ocurrir. Mientras tanto, tenemos que leer anécdotas, situaciones, circunstancias que van ocupando el espacio que desearíamos que ocupara otra cosa. Y es que no acaba de suceder lo que sabemos que va a suceder. Igual que cuando vemos una tormenta en el horizonte. Vemos las nubes, olemos la humedad, pero por más que abramos el paraguas, no llueve.

Todo esto, habréis imaginado, es buscado. Así es. McInerney mide muy bien los tiempos, consiguiendo que el desarrollo de la trama se detenga para que contraste con el punto álgido de la historia.

Corrie siguió escuchando a la espera del regreso de Russell. Seguro que no sería capaz de aguantar la obra entera, sabiendo lo insensible y cruel que había sido, sabiendo que ella estaba ahí sola, como había temido estar siempre desde la primera vez que su madre, en un incomprensible ataque de rabia, se había internado en la noche.

Página 334

Pero, efectivamente, llegó la lluvia. El olor a humedad, a tierra mojada. La sutileza de darse cuenta que lo anterior, más allá de la lectura previsible que nos enseñaba, había una realidad por debajo que iba a salir al final del libro. Y echando la vista atrás parece uno darse cuenta que todo lo anterior, la sensación de aburrimiento, frustración, monotonía y demás no deja de ser las fases por las que pasa ese matrimonio, cada uno de los años que pasan juntos y las etapas que se van sucediendo.

Así, uno levanta la vista del libro se da cuenta que el autor ha creado un libro curioso, que parecía básico pero que adentra en las sensaciones complejas de un matrimonio, en manejar una relación tras los momentos iniciales cuando todo es nuevo.

No sé muy bien qué es este libro, quizá una novela a dos tiempos, o una historia que sólo apreciarán los lectores pacientes. Quizá no es más que el reflejo de la vida humana, que espera grandes aventuras y después se topa con la rutinaria realidad. Como sea, se trata de una historia que es capaz de mostrarnos una época concreta y a la vez ahonda en las sensaciones de los protagonistas.

FICHA:

Te gustará si te gusta
Pros
  • Cómo nos envuelve en la época que narra.
  • La forma de resolver el final de la historia.
Contras
  • Hacia la mitad el libro se hace monótono.

Namaste.

Auster, Autor, Literatura

4 3 2 1, Paul Auster

4

4 Partes de un libro. 4 vidas. 4 Archies Ferguson viviendo vidas similares. 4 situaciones distintas. 4 jóvenes que ven la vida de distinta forma, que toman diferentes caminos. 4 caminos en los que la literatura forma parte fundamental de la vida del protagonista. Seguimos leyendo, comparamos, para saber cómo le va en esta vida, qué hará en la otra, si en todas pasará por las mismas etapas, si en todas cometerá los mismos fallos. Inevitable pues plantearse lo mismo en la vida propia: ¿qué habría cambiado si no hubiéramos tomado la misma decisión? ¿Cómo habría sido mi vida, y como consecuencia, cómo se habría modelado mi carácter si me hubieran ocurrido otras cosas? ¿Seguiría interesándome lo mismo en ese universo? ¿Pensaría de la misma forma? ¿Tendría los mismos amigos? O simplemente, ¿sonreiría igual?

Te estoy diciendo que nunca sabes si has elegido bien o mal. Para saberlo, tendrías que conocer todos los hechos de antemano, y la única forma de conocer todos los hechos de antemano es estar en dos sitios a la vez, cosa que es imposible.

¿Y?

Y por eso es que la gente cree en Dios.

Página 271

3

3 veces 300 páginas. 3 meses para leerlo. 3 veces que corrí el riesgo de morir aplastada al caer encima de mi cara. 3 veces que me atasqué. Me atasqué porque sobre todo al principio tenía una extraña sensación de Día de la Marmota, como si avanzara para a continuación, retroceder. Se trata de una historia fragmentada, en la que vamos avanzando al unísono. Leemos paralelamente las vidas de Archie: sus infancias, sus adolescencias, y podemos ir comparando qué ocurre en cada una de ellas, y quizá vaticinando lo que pensamos que le ocurrirá después. 3 veces continué. Las últimas 300 páginas leídas a contrarreloj. Un libro que podría haber sido 3 para el propio autor, que acostumbraba a presentarnos historias mucho más breves.

4321

2

2 opiniones enfrentadas. Los que lo califican como prescindible y otros que lo definen como una novela de novelas. ¿Hay 2 Auster? ¿El Auster del pasado, que hay que leer, y el del presente, que hay que evitar? ¿Está el Auster que va a lo esencial y publica libros de 300 páginas y el que se enrrolla y aburre y saca uno de 900? Evidentemente un libro tan largo tiene muchas posibilidades de encallar, de aburrir, y en ocasiones uno se siente cansado de esta propuesta faraónica. En mi caso, ha sido una novela que me ha ganado poco a poco.

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Uno: darme cuenta de que hacía mucho que no leía a Auster. Un muchacho: Archie Ferguson. Un punto de partida común: su nacimiento. El resto es un camino que se va bifurcando. Un adolescente. Un entorno cambiante que influye en lo que le va ocurriendo. Un fondo histórico común: el de Estados Unidos de los 50-60. Un estilo: corrido, sin diálogos y con pocos puntos y aparte. Sin ser farragoso puede detenerse en el entorno político, económico o social para después centrarse en la acción de nuestro protagonista.

Un libro que parte de una premisa, que se pregunta el protagonista al final del libro:

¿Y si hubiera ido a Columbia en lugar de Princeton? Y en tal caso, ¿en qué habría sido su vida diferente de la que ahora llevaba?

Página 927

Las posibilidades, muchas: crear perspectivas y caminos, como en aquéllos libros de Elige tu propia aventura. Aquí no hay que ir saltando de página a página, sino que Auster es más o menos generoso con Ferguson y le plantea ante determinadas situaciones, pequeños cambios, quizá, que originan diferencias muy significativas en la vida de un humano cualquiera.

También es una novela tramposa, en la que el autor nos engaña en determinadas ocasiones, quizá justificadas para no contarnos todo de golpe, para que nos sorprendamos más. No sé, pero no deja de ser una trampa.

Recomiendo leerla poco a poco, alternarla. Pero también recomiendo no dejarla demasiado de lado, leer del tirón una etapa de su vida, y sobre todo, hacerse un esquema con los progresos, para saber, cuando terminamos la parte 1, en dónde nos quedamos con él en la parte 2 para comprender o visualizar qué va a ocurrir.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Paul Auster, aunque en esta ocasión sea en versión extendida.
Pros
  • Conocer las cuatro historias del protagonista. Comparar, querer leer más para saber qué ocurre en una en concreto. Apostar por lo que le ocurrirá. Reflexionar.
  • Seix Barral ha decidido prescindir de su papel áspero y feo por uno suave (¡bien!)
Contras
  • El inicio se hace un poco cuesta arriba.
  • Un libro largo que en ocasiones se encalla puede hacernos abandonar.

Namaste.

Autor, Gornick, Literatura

Apegos feroces, Vivian Gornick

Del que se consideró Libro del Año 2017, al menos para el Gremio de Libreros de Madrid, se han dicho muchas cosas. Esto es lo que encontramos en la sinopsis:

Pocas veces en la literatura se ha retratado de manera tan humana, vital y honesta la relación entre una madre y su hija como en Apegos feroces.

Apegos-ferocesEfectivamente, Apegos feroces cuenta la historia de la propia autora y su madre, una inconmensurable mujer con la que repasará el pasado mientras caminan por las calles de Nueva York.

Siendo el tema principal la relación madre-hija, se van abordando muchos otros temas: desde el paso del tiempo, la búsqueda de un hueco en el mundo laboral o las relaciones amorosas.

Pero entonces, partiendo de un tema tan poco original, ¿cómo se consigue que un libro sea unánimemente un libro interesante para crítica y público? Aquí alguna de las claves:

  • La longitud. En un mundo de libros llenos de paja, donde parece que hay que rellenar un cupo en el que se especifican que la novela ha de tener 500 páginas, ser claro y conciso se agradece. Apegos feroces es una historia de menos de 200 páginas, donde no sobra nada, pero lo mejor de todo: donde tampoco falta de nada. La historia no queda coja en descripciones ni se hecha de menos nada.

No sabe que estoy siendo irónica. Ni tampoco sabe que me ha dejado hecha polvo. No sabe que me tomo su angustia de manera personal, que me siento aniquilada por su depresión. ¿Cómo puede saberlo? Ni siquiera sabe que estoy delante de ella. Si le contase que para mí es como la muerte que ni siquiera sepa que estoy ahí, me miraría desde esos ojos en los que se agolpa una aflicción desconcertada, esta niña de setenta y siete años.

Página 104

  • El carácter. Siendo muchos libros intercambiables  (en ellos el estilo de un autor es igual al de otro autor), los libros acaban pareciendo churros, esto es, productos prefabricados idénticos, camisetas de la talla M que sólo se distinguen por la etiqueta. Gornick usa sus palabras para abofetearnos, ya sea con reflexiones, o anécdotas. Cada párrafo demuestra que hay una idea clara detrás, que la autora sabe lo que quiere decir y cómo decirlo para que el lector se pegue a esas páginas que acaba considerando suyas.

La frase siempre hacía mella en mí. La sentía en mis terminaciones nerviosas. El melodrama de la represión, la malicia de la pasividad, la ira por la ausencia de poder, todo esta concentrado en aquellas palabras y lo supe desde la primera vez que las oí.

Página 110

  • Los temas que trata: una historia real, que sale de las entrañas de la autora, de los sentimientos que no quiere reconocer, de los problemas y las diversas situaciones que se le plantean en su vida. Dudas, incertidumbres, pasiones y conflictos. Todas situaciones por las que hemos pasado cualquier hijo de vecino. No me quiero repetir, pero sacaré a relucir el argumento de que para un lector es fácil que se la cuelen cuando el autor cuenta algo que desconoce, pero no lo es tanto cuando habla de cosas a las que estamos acostumbrados. No hay lector más crítico que el que lee de un tema que conoce. Y en el ámbito de las emociones, estamos curtidos, así que es fácil reconocer exageraciones, caricaturas o directamente mentiras y falsedades. Quizá aquí Gornick lo tiene más fácil porque se basa en su experiencia propia, y se nota que lleva tiempo modelando cómo contar lo que siente o lo que piensa.

En cualquier caso, la autora lo consigue: nos revuelve las tripas cuando leemos determinadas situaciones, cuando afronta cambios y se enfrenta a sus inseguridades. Lo hace aportando una visión inteligente y un enfoque muy particular, aún cuando determinadas situaciones nos pueden resultar ajenas, su análisis invita a la reflexión. Eso sí, huye de las lecciones, nos narra su experiencia y su modo de ver las cosas.

Una lectura muy recomendable, enriquecedora, interesante y muy certera.

De pronto, su vida ejerce presión sobre mi corazón.

Página 190

Gracias a los amigos de Sexto Piso y el envío y la recomendación.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La inclusión progresiva de diferentes temas.
  • Cómo enlaza presente y pasado.
Contras
  • La dureza o incomprensión que traspasan las páginas del libro.

Namaste.

Autor, del Árbol

La víspera de casi todo, Víctor del Árbol

Decía el otro día David Pérez Vega que leer Premios Planeta no es leer literatura. Mi duda se hace extensible a los Premios Nadal. ¿Es literatura? Bueno, por poner un ejemplo Nada de Carmen Laforet ganó el Premio Nadal en 1945 y es considerada por la crítica una de las grandes novelas españolas del siglo XX… Y además con este libro en concreto mi prejuicio se veía más o menos compensado por leer en la portada un autor fiable: Víctor del Árbol, al que conocí leyendo Un millón de gotas.

La-vispera-de-casi-todoLa víspera de casi todo es una novela más o menos corta, si comparamos con otras del autor, de unas 700 páginas. En ella, un policía atormentado por un caso que le asignaron se ve involucrado cuando una mujer ingresada en un hospital le llama para hablar con él. Paralelamente, una mujer huye de su vida y se refugia en la costa gallega, donde conocerá un elenco de personas con las que trabará diferentes relaciones.

En el inicio iremos conociendo los personajes, sus motivaciones y su pasado. Posteriormente, como habréis podido imaginar, ambas historias se cruzan.

Como en sus historias anteriores, la novela es protagonizada por personajes dañados y dolidos, que llevan a sus espaldas dolor y muerte, enfermedad y desolación. Asimismo, los secundarios cobran un papel importante en el desarrollo de la trama. De esta forma, conocemos más a los dos protagonistas, de la mano de quienes interactúan con ellos.

Todos arrastran algo, el qué tendremos que descubrirlo según vayamos leyendo, para acabar conformando una  novela de conexiones entre personajes infelices que tratan de huir del pasado con mayor o peor fortuna.

Sin embargo, a La víspera de casi todo le he visto muchas pero que muchas pegas. La primera, el desequilibrio en la estructura: es una novela descompensada, en la que se aprecian dos velocidades y dos diferencias notables entre la primera y la segunda parte del libro, como si el autor las hubiera escrito en momentos diferentes. Personalmente eso me ha supuesto que hasta un momento bastante avanzado de la historia me estuviera planteando abandonar, porque no veía la trama, porque apenas sucedía nada. Algo que contrasta con un final cerrado de un modo bastante precipitado.

Si nos atenemos a los personajes, lo que destaca es la excesiva importancia de la tristeza en cada uno de ellos. Tanta tristeza, tanto drama, tanta soledad que parece demasiado. Demasiada intensa, demasiadas casualidades, demasiados sentimientos, hasta llegar a un punto en el que parece una parodia de sí misma, una exageración, algo absolutamente increíble con lo que es difícil empatizar. A esto se le suma el estilo, que resulta recargado, artificial, rimbombante, o al menos para mi entender:

Él la miró a los ojos. Aquellos ojos de praderas segadas. Ojos que le sumían en un sueño narcótico, el nudo furioso de la pasión creciendo en la boca del estómago, el pelo de ella rozándole las mejillas como los filamentos de una medusa que le inoculaba un veneno paralizante.

Página 206

Hay una línea muy delgada entre lo real y la pantomima, entre la realidad y la parodia. Es muy fina, pero aún así reconocemos cuándo un actor sobreactúa, cuando alguien no es natural, cuando suena forzado. Es complicado tratar de describir los rasgos de uno y otro pero tenemos muy claro que en un lado están los culebrones y en el otro las grandes películas de la historia del cine.

Para mí esta historia ha sido una tremenda decepción, porque pensaba que me iba a gustar mucho y ha resultado todo lo contrario. Fijaos en el cambio radical: Un millón de gotas acabó entre la lista de lo mejor que leí en 2015, y La víspera de casi todo entre las decepciones de 2017.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El planteamiento es bueno.
Contras
  • Personajes difíciles de creer por el exceso de drama.
  • La descompensación entre el principio y el final.

Namaste.

Autor, Butler, Literatura

El corazón de los hombres, Nickolas Butler

Tras la aclamada Canciones de amor a quemarropa, regresar a Butler tiene algo de necesidad, de querer conocer qué historia nos trae en esta ocasión. Desde que Libros del Asteroide anunció que publicaría El corazón de los hombres, marqué en mi libreta la fecha para hacerme con él. Finalmente y por sorpresa este libro acabó en mi buzón (¡muchas gracias, chicos!). Una alegría más, encontrarse con el libro que uno quiere leer en el momento en el que desea empezarlo.

El-corazón-de-los-hombresTengo que admitir que cuando te sorprende un libro, cuando te gusta mucho, volver al autor a leer el segundo que publica suele ser, en ocasiones, decepcionante, como me ocurrió con Nell Leyshon con Del color de la leche y más tarde El show de Gary. Así que mi prejuicio me decía, no sé por qué, que no iba a estar a la altura, porque Canciones de amor a quemarropa me pareció una novela redonda.

En El corazón de los hombres, Butler vuelve a incluir como tema principal la amistad. Sin embargo, en este caso, se trata de la amistad intergeneracional, de modo que en cada relación amistosa hay un salto de varios años, al contrario que con Canciones de amor a quemarropa, donde eran un grupo de amigos coetáneos. Para conseguir que esto sea creíble, para situar la acción y poder conseguir esa relación especial, Butler tenía que huir de entornos como el colegio o la universidad, y para ello escoge el mundo scout, como paradigma de convivencia con personas de distinta edad. Aquí vemos a Jonathan y a Nelson, jóvenes que disfrutan o sufren en un campamento. El primero, líder del grupo, el segundo, apestado social. Su relación sentará los cimientos de algo más fuerte que una amistad.

Amante como es de los saltos temporales, en esta ocasión el autor los utiliza como nexo de unión para continuar la historia. Así, tras el encuentro en 1962 de Jonathan y Nelson, un Jonathan adulto envía en 1996 a su hijo al campamento de su infancia. Es este niño quien entablará una relación especial con el propio Nelson, ahora coordinador del campamento. Si en la primera amistad había un salto de unos pocos años, en este caso, se trata de una brecha más grande. La relación se mantiene al constatar, no sólo que se trata del hijo de su amigo, sino por reconocer en él aspectos que tenía él mismos cuando era niño.

Y para cerrar el círculo, llega la tercera generación, la de los que ven los campamentos como algo absurdo, la que considera que un curso de orientación no sirve de nada desde que tenemos GPS en el móvil. Año 2019. Thomas, nieto de Jonathan. En este caso, no llega solo, sino con Rachel, su madre, que acude como acompañante para apoyar a la organización del campamento.

En las tres relaciones, como habréis podido imaginar, se producen situaciones que las ponen a prueba, que les hacen reflexionar, y en la tercera y última, el momento de reflexión sobre el paso del tiempo, los cambios en las personas, la esencia de cada uno, echar la vista atrás y analizar los aspectos comunes de una familia, rememorar las cosas pasadas y los sentimientos perdidos.

Sin embargo, también dispone de puntos débiles, al menos para mí. El primero, es el arma de doble filo del mundo scout. Para un europeo no familiarizado con el tema, el mundo scout comprende una serie de clichés, arquetipos y en general, actividades extrañas empañadas de un americanismo que puede repeler. Supongo que para el lector estadounidense puede conectar con la nostalgia de recordar la propia experiencia, pero eso para muchos lectores no ocurrirá. Por otro lado, para mí, el personaje de Rachel es muy pobre. Me parece una acumulación de arquetipos típicamente femeninos, con frases absurdas y simples y un proceso mental que aunque intenta mostrarnos que es serio, me parece una caricatura de una mujer cualquiera. Este personaje es el que más me ha sacado de la historia porque no me lo he creído en ningún momento, y por cada actuación racional y lógica daba paso a una serie de pensamientos o sensaciones forzadas y exageradas que me parecen, desdibujan la realidad de este personaje.

Admito desde este momento que me gustó más Canciones de amor a quemarropa, porque se trata de una novela más redonda, que tiene más aristas y juega con la distinta visión de los personajes. Esta es mucho más lineal, con lo que pierde el encanto de la retroalimentación, de la información coral y de los recuerdos comunes. Eso sí, es digna sucesora de aquélla, invita a leer, a arrebujarse con una manta y empezarla un día de lluvia y viento, disfrutar de sus páginas sin mirar el reloj, mientras bebemos algún líquido calentito y no salir de casa hasta llegar al final. Así que ya sabéis, si habéis terminado vuestras lecturas este puente, podéis haceros con un ejemplar de esta historia o incluirlo en vuestras listas navideñas. Si además, no sabéis con qué libro acertar, esta es una buena opción.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La variedad de temas que van acompañando a las relaciones entre los personajes.
  • El uso de los saltos temporales para contarnos muchas más cosas.
Contras
  • El mundo scout.
  • El personaje de Rachel.

Namaste.

Autor, Leo, Literatura

Violación Nueva York, Jana Leo

Desconocía este libro hasta que me topé con esta entrevista a la autora. Lo que comentaba en ella me pareció tan irreal, tan cruel y absurdo, que decidí que tenía que leer Violación Nueva York.

Violacion-NYJana Leo nos cuenta la situación traumática por la que pasó cuando, al regresar del supermercado, se encuentra en su apartamento a un hombre en su casa que la viola. Una violación clasificada por ella como no violenta por parte de alguien que más adelante se encontraría en las inmediaciones de su vivienda.

Desde ese momento, y tras comprobar el escaso avance por parte de la policía en su investigación, Leo decide recabar información por su cuenta. Así descubre que Harlem tiene una tasa de violaciones muy superior a la de otros barrios. Además, se va topando con sorpresas en relación al precio del alquiler, y al uso fraudulento de los propietarios de edificios para conseguir echar a los inquilinos que pagan menos y poder inflar los precios con el siguiente alquilado.

Finalmente, la investigación avanza lo suficiente como para poder presentar cargos no solo contra el violador, sino también contra el propietario del edificio.

Violación Nueva York nos acerca a una realidad incómoda pero demasiado frecuente: la violación. Sus consecuencias y los efectos que tiene en la víctima, cómo cambia su visión del mundo desde ese momento. Además, aporta información que puede resultar chocante para el lector español relacionado con el funcionamiento de los alquileres o de su sistema burocrático.

Sin embargo, también adolece de puntos negros. Quizá el principal sea que se nota demasiado que originalmente el texto era un artículo y sólo posteriormente se trasformó en un texto más largo. Convertir un texto corto en uno más largo suele ir acompañado de fallos que incluyen las repeticiones o la falta de orden de lo que se quiere contar. Además, el texto posee fallos en la traducción, con expresiones que chirrían, frases americanizadas y errores de traducción.

Y el último punto algo que a mí no me gusta pero que sé que muchos lectores no coincidirán conmigo. Personalmente, no me gustan los intentos de un autor por convencernos de su visión o su punto de vista y también huyo de las frases que intentan sentar cátedra. No es mi estilo y prefiero que se me presenten los hechos y juzgar por mí misma.

Me da rabia también que después de unas páginas que no me acabaron de convencer, llegar al epílogo de la versión española, donde se incluye mucha información interesante sobre temas adyacentes del resto del texto y de la propia vida de la autora. Me da rabia que esté al final, porque creo que habría sido mucho más rico para el lector ir conociendo esta información antes.

En cualquier caso, acercarse a un tema como éste de la mano de la persona que lo sufrió nos ayuda a acercarnos a asuntos incómodos y a salir de nuestra zona de confort. Gracias a Libros del Lince por el envío.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La investigación de la autora, que nos acerca a una realidad que parece irreal.
Contras
  • La estructura de la información.
  • La traducción.

Namaste.

 

Autor, Literatura, Schrobsdorff

Tú no eres como otras madres, Angelika Schrobsdorff

Aunque no lo he previsto ni organizado, en las últimas semanas he leído muchas autoras. Una de ellas ha sido Angelika Schrobsdorff, autora de Tú no eres como otras madres, una historia que acaparó la atención de lectores y crítica el año pasado. Mi ritmo lector no me da como para adelantar lecturas así que esta tuvo que esperar hasta ahora.

Tú-no-eres-como-las-otras-madresPor si no conocéis este libro o si no tenéis referencias, os diré que se trata de una historia basada en la vida de la madre de la protagonista. Esto es, tiene un contenido en teoría real, con anécdotas y situaciones que han vivido ambas. La madre de Angela es criada en una familia judía marcada por la muerte de su hermano. Adelantada a su tiempo, Else trata de huir del ambiente opresivo de su hogar casándose con un artista gentil, para abandonarse después al mundo de las fiestas y el desenfreno. Posteriormente, acabará teniendo tres hijos de tres hombres diferentes, tanto en su carácter, como en su procedencia y forma de vivir.

Así, recorremos la vida de esta peculiar madre en un momento agitado y convulso en Europa. La fractura de la sociedad alemana tras la llegada de Hitler al poder y la consiguiente guerra hará que la joven se mude hasta Bulgaria, donde vivirá con sus dos hijas pequeñas durante una temporada.

Al principio estaba aturdida, incapaz de concebir un pensamiento claro, de llegar a un sentimiento unívoco. Parecía un pájaro que, habiendo escapado por los pelos de las fauces del gato, se queda inmóvil y paralizado por el sobresalto en vez de servirse de sus alas. Sentía el dolor como un sordo rumor y sabía que en el instante en que despertara del pasmo la agitaría la furia de los tormentos. Deseaba no despertar ya nunca, no tener que pensar nunca en lo que su marido y sus amigas le habían hecho, no verse enfrentada nunca a las consecuencias que de ahí se derivaban.

Páginas 85-86

Cuando un libro es tan aclamado como éste, cuando se han escuchado tantas críticas y comentarios positivos, es inevitable esperar algo más que cuando uno no tiene referencias. En mi caso, la expectativa era muy alta, se trataba poco menos que el libro del año 2015. Lo habéis imaginado: a partir de aquí vienen las pegas. A veces dudo si soy demasiado pejiguera, si saco punta a todo o si soy más exigente. Dicho lo cual, no me han acabado de convencer determinadas cosas. La primera, el cambio de narrador de primera a tercera persona, que genera párrafos y situaciones extrañas, como en el siguiente fragmento:

– Pero a ti también te quiero -dije, un poco turbada porque nunca se lo había dicho y porque me pareció zalamero.

– Eso espero, hija -dijo él-, sí, eso espero… -y, tras un rato-: Espero que me sigas queriendo venga lo que venga.

Se trasladaron a un sórdido piso de planta baja de la ulitsa Musala, una calle diminuta con cuatro casas avejentadas.

Bettina lo inspeccionó con la mirada y se encogió de hombros. Angelika frunció el ceño y preguntó cuánto tiempo tendrían que vivir en aquel sitio.

Página 363

No sé qué se le ha podido pasar por la cabeza a la autora para considerar que una era buena idea utilizar la tercera persona en una historia autobiográfica. No lo entiendo. Si a alguien se le ocurre algún argumento que me lo explique.

Los flashback o las referencias hay que hacerlas y hacerlas bien. Esto es, si comienzo con «eso lo aprendí después cuando estuve viviendo en XXX», no me puedo pasar todo el rato mencionándolo. Cansa y no aporta nada. Entre otras cosas, genera una reiteración con el efecto de conseguir que el lector se encuentre atascado. La sensación se acrecienta si tenemos en cuenta de que se trata de un libro de más de 500 páginas. Al menos yo he tenido la sensación de no avanzar en determinadas partes.

Un punto negativo bastante importante, al menos para mí, es el excesivo celo en un estilo demasiado barroco, demasiado trabajado, con abundancia de adjetivos y ornamentación. Juzgad por vosotros mismos:

Sería más fácil para mí y más eficaz para la historia si pudiera afirmar que Else presintió la catástrofe y se dejó caer a la vida antes de que ésta la dejara caer a ella; que en cierto modo vivió su canto de cisne. Pero no fue así, o en cualquier caso no al principio, en el año 1932; tal vez sí más tarde, cuando pese a sus desesperados intentos de mantenerse en su ceguera y de engañarse hasta la inconsciencia tuvo esporádicos momentos de clarividencia ineludible que, como dolores fantasma, seguían prolongando su efecto durante las dilatadas fases de obnubilación.

Página 207

Sé que soy la excepción dentro de comentarios muy elogiosos entre los que se incluyen la definición de obra maestra (Andrés Trapiello, en este artículo) o que destacan el ambiente que recrea la autora (Devoradora de Libros, aquí). En mi caso, no es para tanto. Sí, considero que es una historia que está bien, que narra una vida atípica e interesante en un momento muy complicado de la historia europea, pero teniendo en cuenta el bombo y platillo que se le dio, esperaba un libro mucho más redondo. Sin embargo, me he encontrado una historia que como entretenimiento está bien, pero a la que, desde mi punto de vista, no se le puede exigir más. Tú no eres como otras madres es el típico libro que rescataría de entre los libros top ventas, pero que jamás incluiría como indispensable.

En este caso, como en otras ocasiones, las altas expectativas lo traicionan. Y qué queréis que os diga, para conocer de verdad la historia y el día a día de la Europa del Siglo XX, ya tengo a Lanny Budd.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • La historia fascinante de la madre de Schrobsdorff.
Contras
  • El cambio entre narrador en primera y tercera persona.
  • Excesiva demostración estilística.
  • Las altas expectativas arruinan un libro entretenido.

Namaste.

 

Autor, Ferrante, Literatura

Las deudas del cuerpo, Elena Ferrante

Tras remontar la crisis lectora, necesitaba apuntalar la sensación de vuelta a los libros sin meterme de lleno en un libro largo, denso o complejo. Así que decidí que era el momento de volver a leer Elena Ferrante. Con su tetralogía a medias parecía el mejor modo de volver a la senda lectora.

Las-deudas-del-cuerpoEl tercer libro de la saga Dos amigas se centra en la vida adulta de ambas, la carrera como escritora de Lenù y la vida tras el matrimonio fallido de Lila.

No es fácil que os cuente algo nuevo de Las deudas del cuerpo tras las reseñas de La amiga estupenda y Un mal nombre, porque en esencia se mantienen los rasgos característicos de la historia.

La narradora es, de nuevo Elena Greco, la aplicada de las dos amigas, que estudiará en la universidad y acabará convirtiéndose en escritora. Lila es su amiga de la infancia, distanciada ahora no sólo por residir en ciudades diferentes sino por un paso del tiempo que, inexorablemente, lleva a ambas por caminos separados.

De nuevo: el ambiente, el choque entre una época de miseria y el inicio de una pujanza económica que conseguirá cambiar la vida de muchas familias napolitanas. También, el paso del tiempo, la visión adulta de la realidad frente al idealismo de lo que se imaginaban. Tenemos a una Elena adulta que regresa a visitar su ciudad natal y que es más crítica con su familia, con los vecinos y consigo misma.

En cuanto al estilo de Ferrante, el lector termina con una sensación de ingravidez que le provoca seguir leyendo hasta que termine la historia. También el reconocimiento de cierto olor a culebrón, jugando con dejar la historia a medias para continuar leyendo, además de una excesiva edición del texto que consigue un texto demasiado pulido, demasiado cuadriculado, demasiado fabricado.

Sea como sea, a mí me ha venido genial para continuar leyendo, para tomar algo de aire antes de encarar historias que exigen más, novelas más duras y menos amables. Diría también que Las deudas del cuerpo me ha gustado más de los tres que he leído hasta ahora, quizá porque las historias infantiles acaban resultando simplonas, y quizá porque la historia gana al encontrarse en la edad adulta. O puede ser que lo haya cogido con más ganas, que me haya durado menos y por eso tenga esa sensación, qué sé yo.

En cualquier caso, la fórmula Ferrante tiene éxito. Porque nos mete de lleno en el entorno napolitano, nos contagia de los sentimientos de los personajes, y a fin de cuentas, juega con la nostalgia, el recuerdo de un pasado que no volverá, el cambio que han supuesto estas últimas décadas en cualquier habitante escogido al azar. (¿No es eso lo que funciona ahora? ¿Utilizar la nostalgia para ganar lectores o espectadores?) La autora sabe narrar. Y narra una historia que no deja de ser sencilla, humana, común. No tiene ínfulas de gran escritora, no trata de apabullar con un estilo forzado y presuntuoso. Narra algo muy fácilmente donde otros se han atascado, donde otros describen caricaturas y no personajes, donde otros se quedan en la superficie.

Para mí, en este caso, es suficiente.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  •  Vas a leer 15 páginas y acabas leyendo 150. Perfecto para crisis lectoras.
  • Se agradece el listado del inicio donde aparecen las familias principales y secundarias, madres, padres e hijos.

Contras

  • Si no los lees seguidos pierdes detalles.

  • Si los lees seguidos la saga se acaba pronto.

Namaste.

Autor, Literatura, luján

Moravia, Marcelo Luján

Para muchos de vosotros no es nuevo que he pasado un periodo de crisis lectora, donde no me apetecía leer demasiado y los libros empezados se mantenían parados sine die. La sensación del paso de las semanas sin leer más que un par de páginas es extraña para quien está acostumbrado a leer diariamente, pero ante la desidia propia lo mejor es respirar y escoger libros más livianos que nos ayuden a continuar nuestro camino lector.

Este que os traigo hoy es uno de los libros que me ayudaron a superar dicha crisis. Lo escogí precisamente por el número de páginas, menos de 200. Lo leí más lentamente de lo acostumbrado pero mucho más deprisa de como estaba leyendo por entonces.

Moravia.jpgLa elección fue todo un acierto. Y ahora os contaré por qué.

En mi libreta figuraba desde hace mucho tiempo, y recomendado por varios lectores, Subsuelo, del mismo autor. Pero cuando me ofrecieron leer este libro decidí que sería un buen momento de acercarme a Luján, de conocer un poco su modo de escribir, antes de leer otras historias.

Moravia es la historia de un bandoneonista que regresa a su pueblo natal después de mucho tiempo viviendo de la música alejado de su tierra. No acude solo, le acompañan su esposa y su pequeña hija.

El regreso a la tierra, al pasado y a lo que se dejó atrás es uno de los puntos clave de la historia, sobre todo en la primera mitad, donde el protagonista recuerda y teoriza, pero además recorremos le sucedió después, cómo llegó a la fama y el éxito profesionales, o a la felicidad plena cuando se casó con la hija de un afamado violinista.

El viaje aparentemente feliz lleva aparejado algo que desconcierta, una mezcla de incertidumbre por lo que se va a encontrar, una pizca de reconocimiento por la sociedad opresiva que vivió allí, o la duda sobre cómo va a ser la relación con sus familiares ante un grupo de personas con las que perdió el contacto hace demasiados años.

Mientras que todo lo anterior lo encontramos en la primera parte, en la segunda Juan Kosic llega a su destino. Dejamos los recuerdos y pasamos a las acciones. Moravia se trasforma y nos desvela su verdadera realidad. No entraré en qué sucede, porque contar de más implicaría restarle atractivos a la historia.

Entre ambas hay un abismo: mientras que en la primera parte apreciamos una abundante inclusión de descripciones y saltos temporales, además de algunos diálogos entre la pareja, la segunda se centra en su llegada al pueblo y el resto de acontecimientos que se derivan de ello. Pasado y presente. La idea de algo frente a lo que acaba siendo.

Cabe destacar cómo, en una novela que no llega a las doscientas páginas, el autor sabe jugar con su estilo para provocar las reacciones que busca. Cómo mide la estructura y la información, y el modo de ir creando los personajes y el entorno para llevarnos al punto que él quiere.

Luján actúa de un modo inteligente, no aportando más de lo que le conviene, sorprendiendo cuando toca, jugando con los tempos y los capítulos.

Personalmente, he vivido una lectura muy diferente en cada parte. Quizá es algo que se vea agravado porque no leí la novela del tirón, por lo que quizá aprecie una fractura entre ambas mitades que quizá no sea tanta.

En cuanto al final, pues qué queréis que os diga. Que cuando le dejas la boca abierta al lector algo has hecho bien.

Viene apurada la desdicha y sin que nadie la llame: viene con su mala espina y nunca es tiempo de esquivarla. Nunca.

Página 164

Desde aquí, gracias a los amigos de Salto de Página por enviármela. Y gracias a quienes pusisteis a Luján (Atram, Jesús) en mi punto de mira.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • Conseguir una novela así en tan pocas páginas.
  • La fuerza del texto, la sensación de ser categórico.
  • La cita final de Albert Camus.

Contras

  • El final nos deja con ganas de más.

Namaste.