Autor, Literatura, Macaulay

Las torres de Trebisonda, Rose Macaulay

Las torres de Trebisonda narra el viaje de un estrambótico grupo de ingleses con destino Turquía, en pos de evangelizar el país dando a conocer la religión anglicana.

Portada de "Las torres de Trebisonda"
Portada de «Las torres de Trebisonda»

Desde el inicio, cuando se nos presentan los personajes, el lector intuye que estos aparentemente normales personajes no lo son tanto: la joven narradora, que irá acompañada de su extravagante tía y de un intolerante padre que correrán múltiples aventuras antes de llegar a su destino.

Si por algo se caracteriza la prosa de la autora es por las sutiles frases que se saca de la manga, a medio camino entre la sátira, el fino humor y la crítica a la doble moral, como ejemplifica uno de los diálogos del inicio de la novela entre Laurie y su tía Dot.

A mí no me gustaban mucho los baptistas, pero fueron realmente muy amables. Los disidentes son a menudo excelentes cristianos, Laurie. No seas nunca estrecha de miras.

Le prometí que nunca lo sería.

  • Aunque, por supuesto -añadió mi tía-, debes siempre recordar que nosotros tenemos la razón.

Le prometí que siempre lo haría.

Su fina ironía, la elegancia en sus descripciones y lo clásico de los personajes convierten la novela no sólo en una forma interesantísima de viajar del modo en el que se hacía a principios del siglo XX, sino de un modo de combinar lo clásico de su planteamiento con lo complejo de las reflexiones que plantea la autora (religión, filosofía… etc).

Es decir, si el modo de escribir y la composición de los personajes de Macaulay podría recordar a Austen, el tema en concreto a tratar tiene ecos de los cómics de Tintín y las pullas religiosas le dan un toque que consigue redondear la novela. Una mezcla que puede resultar extraña, incluso antagónica, pero que puesto sobre el papel consigue un punto de vista muy real de lo que fueron los viajes de la época, de sus personas y sus puntos de vista.

En definitiva, una novela que les sorprenderá a muchos lectores, una autora por descubrir y un libro más que recomendable para todos aquéllos a los que les gusten las novelas de tipo “costumbrista”, del tipo de Nancy Mitford pero con más componente aventurero. Inevitable sonreír ante los diálogos que se gastan los personajes.

FICHA:

 

Te gustará si te gustan
  • Las novelas costumbristas.
  • Los viajes a lugares lejanos.
Pros
  • Los diálogos entre los personajes.
  • La ironía de la autora.
Contras
  • Tarda en arrancar.

 

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (IV): Luis Solano

 Luis Solano: nacido en Vigo y licenciado en Derecho, comenzó su andadura en el sello Planeta, para acabar lanzando su propia editorial en 2005. Libros del Asteroide es, hoy en día, uno de los más destacados sellos Luis Solanoeditoriales independientes, que ha rescatado autores y libros aparentemente olvidados. Y si le preguntamos el por qué del nombre de la editorial, nos remite a El principito y nos contesta: porque asteroide es más pequeño que un planeta y tiene más independencia porque no está tan sujeto a las leyes gravitatorias que afectan a los grandes cuerpos celestes.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído? 

Abbott awaits de Chris Bachelder.

Se refiere a esta novela. De la que, por cierto, no sé absolutamente nada. Cualquier información es bienvenida.

El último en castellano : El mapa y el territorio de Michel Houllebecq.

El último libro del irreverente Houellebecq es este.
De él se han dicho muchas cosas: entre otras, que tiene fragmentos copiados de la wikipedia. Pero bueno, a fin de cuentas me quedo con lo que opinan los amigos blogueros, y en este sentido sale muy bien parada. Os dejo las reseñas de Aramys, Karo y Carol para que decidáis por vosotros mismos cuándo lo empezaréis a leer. ¡Sé que existe una de Atram pero no he sido capaz de encontrarla.

2.- Un libro que nos recomiendas.

Todo de Kevin Canty.

Se refiere a este, uno de los últimos títulos publicados por la editorial.
De momento no está en mi lista de pendientes, quizá porque llevo varios libros leídos de esta época y temo cansarme. En cualquier caso, ahí os dejo la opinión de Isi para que veáis que merece la pena.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Tolstoi.

Bueno, esto sí que no me lo esperaba. Tolstoi. Uno de los grandes, al que no hace falta presentar. Lo cierto es que si nos referimos a rusos, yo soy más de Dostoievski, qué queréis que os diga. Desde aquí declaro que Anna Karennina no me gustó ni la mitad de la mitad que pensaba que me gustaría. Ahora queda leer Guerra y paz. Tiempo al tiempo.

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Coincidís con Luis Solano?

En breve, más reseñas.

Namaste.

Literatura, Vasconcelos

Mi planta de naranja lima, José Mauro de Vasconcelos

Mi planta de naranja lima tiene como protagonista a Zezé, un niño de cinco años que reside en Brasil con una amplia familia.

La historia comienza cuando, al mudarse a una nueva casa, cada uno de sus hermanos escoge un árbol que desde ese Portada de "Mi planta de naranja lima", de Vasconcelos.momento les pertenecerá. A Zezé, uno de los hermanos más pequeños, le toca por descarte el diminuto árbol de naranja lima que está en la parte posterior de la casa. Desilusionado ante la elección, Zezé pronto descubrirá que su árbol es el más especial de todos, con el que podrá incurrir en un mar de aventuras y de conversaciones.

Desde el primer momento el lector es trasladado a un mundo en el que, a pesar de abundar la escasez, Zezé es feliz, y es a través de los pensamientos de un niño de cinco años. El lector es invadido por una de las cualidades más características de la infancia: la ternura. Y eso se consigue sin artificios, solamente exponiéndonos cuáles son los pensamientos del niño, por qué hace lo que hace. Así, somos conscientes de que con ese corazón tan grande puede conseguir lo que se proponga, ya sea, llegar a ser sabio (aprendiendo y absorbiendo cada palabra que desconoce), que una media de mujer sea una serpiente o una gallina una pantera simplemente por el hecho de que quiera entretener a su hermano pequeño. Por supuesto, el elemento principal es ese árbol de naranja lima, con el que se trasladará a un mundo imaginario en el que ocurren múltiples aventuras.

Y es que Zezé es un niño peculiar. A pesar de que su familia está convencida de que tiene el diablo dentro que le incita a realizar múltiples travesuras, es capaz de provocar ternura con cada acto que hace, ya sea regalándole una flor a su desconsolada maestra o trabajando para pagarle a su padre un paquete de cigarrillos.

Todo esto el autor lo consigue con una prosa sencilla, en la que toman especial importancia los diálogos, que se gravan en la memoria por su mezcla entre inocencia y sinceridad. Vasconcelos crea una novela exenta de barroquismos y complicaciones, que precisamente por eso es tierna y delicada. Nada parece artificial, todo es natural como la vida misma. Por eso se lee en un suspiro y además nos deja el paladar con una sensación agridulce: de un lado, lo dulce de la historia en sí. Del otro, lo triste de la pobreza, del sino de todas las personas que no pueden permitirse comprar regalos para Navidad.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Es un libro tierno y liviano.
Contras
  • La tristeza de la historia.
  • Para algunos lectores, tanta sencillez podría confundirse con simpleza.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (17)

Regreso tras un parón para mostraros algunas de mis últimas adquisiciones.

 Libros de Kundera y de Vázquez Montalbán

  • La broma, de Milan Kundera. El último libro del autor, que me tocó en un sorteo organizado por Karostra (¡el primer sorteo que gano!) y que, además, hemos empezado a leer conjuntamente en el Café Literario. ¿Os apetece apuntaros? Estamos en facebook y en twitter, en #LecturaKundera.
  • Asesinato en el comité central, Manuel Vázquez Montalbán. Préstamo de Pedro. Lo cierto es que a pesar de ser un autor muy conocido será mi primer acercamiento a este escritor. ¿Lo habéis leído? ¿Qué os parece este autor?

En el apartado de cómics tenemos los siguientes:

Cómics de Moore y Moebius

  • El garaje hermético, Balada por un ataúd y El hombre que valía 500.000$. Todos de Moebius. Al comentar la noticia su muerte, no pude sino admitir que ni siquiera le conocía. Pedro me los ha prestado. ¡Gracias!
  • Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons. La penúltima adquisición de novela gráfica (ya os contaré cuál es la última) estuvo motivada por la película que emitieron por televisión. Me gustó el asunto y me entró la curiosidad de saber cómo era el cómic. De la mano de Priceminister me vino este libro, no sin algo de incertidumbre en cuanto al retraso del paquete. Todo se solucionó y por fin estoy metida de lleno entre sus páginas. Ya os contaré qué me parece.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

Ahora sí, me despido deseándoos felices lecturas. Llegó el tiempo de disfrutar del último Kundera. 🙂

Namaste.

Autor, Literatura

Los hechos. Autobiografía de un novelista. Roth

Desde el inicio sabemos que la autobiografía de Philip Roth no será una biografía común. Si lo habitual sería encontrarnos con una historia ordenada cronológicamente, según el devenir de los acontecimientos que van ocurriendo, en Los hechos, Roth utiliza el pasado como conexión con el presente, especificando lo que sucedió pero siempre poniéndolo en relación con el manera en que afectó a su vida en el momento de escribir el libro.

Portada de "Los hechos", de Roth.De este modo podemos conocer cómo Roth, criado en una familia judía y marcado por la relación con su padre, se abre a la vida con un fuerte carácter que le hace ser independiente desde una muy temprana edad (apenas 17 años) para huir de un hogar en el que se siente oprimido.

Su paso por la universidad, su enamoramiento de una mujer que no le da más que problemas se conectan con el inicio de su obra, para así comprender la relación entre los estados de ánimo del escritor con el resultado de una novela. Sus motivos, sus preocupaciones, sus referencias se explican en gran modo por las circunstancias que le acontecieron.

Cualquiera que se haya sentido atraído por Roth alguna vez, o que haya leído alguna de sus novelas se sentirá interesado por saber cómo su vida ha influido en la obra del autor, de acercarse al escritor que está al otro lado de las páginas sin el velo de la ficción. En mi caso, que aún no me he iniciado con Roth, me sirve para saber qué me voy a encontrar, por qué es cómo es: Roth no es sino un autor complicado, complejo, que incluso su autobiografía tiene un estilo vivaz y tupido, rico y variado.

Inevitable es ponerse en su pellejo. También lo es reflexionar sobre cómo la realidad supera a la ficción: ¿cómo una persona con tanto carácter consigue ser utilizado por una mujer durante tanto tiempo? Difícil cuestión. Lo que sí que consigue la autobiografía de Roth es que el que está al otro lado se ponga en sus zapatos, que siente la liberación cuando finalmente consigue el divorcio de su mujer, que se sienta identificado con sus pensamientos y reflexiones sobre el pasado.

Porque lo rico de la autobiografía de Roth es todo lo que le acompaña: su modo de contar las cosas, de razonarlas, de motivarlas y su inteligencia a la hora de diseccionar los acontecimientos. Toda su sabiduría la pone al servicio de las anécdotas y recuerdos que nos va contando. Filosofa y recuerda y ambas cosas son el motor fundamental de su autobiografía.

Acabar el libro, además, leyendo un comentario que se deja a sí mismo sobre el texto ya es para sorprenderse, para sonreír al ver su propia crítica.

Como siempre a la hora de hablar de Seix Barral, el texto se ve reforzado por una impecable edición.

FICHA:

Te gustará si te gusta
  • Conocer a la persona que escribe al otro lado.
  • Roth como novelista.
Pros
  • El estilo del autor.
Contras
  • El estilo del autor, que en ocasiones puede resultar farragoso.
  • Hay que estar atento: la línea temporal no es cronológica.

Namaste.

Autor, Grandes, Literatura

El lector de Julio Verne, Almudena Grandes.

En el anterior IMM ya os mostraba este libro como uno de las últimas adquisiciones. Lo cierto es que esperaba impacientemente la publicación del nuevo libro de Almudena Grandes. Desde aquí mi agradecimiento a Tusquets por facilitármelo.

Portada de "El lector de Julio Verne"

Como bien especifica la portada, se trata de la segunda parte de Episodios de una guerra interminable, una serie de novelas sobre la posguerra española que comenzó con Inés y la alegría.

El lector de Julio Verne narra la historia de un niño, hijo de un Guardia Civil. La acción se sitúa en 1947 en la Sierra de Jaén. Desde aquí desarrolla una trama tupida formada por la historia personal de cada uno de los vecinos de su pueblo, de las personas a las que va conociendo en un verano en que comenzó a ver la realidad con otros ojos.

No hace avanzar mucho en la lectura para comprobar los frecuentes guiños que lanza la autora al lector continuado de su obra y de muchos de sus conocidos (como la novela de García Montero), y esto lo hace desde antes de empezar la novela, no hay más que leer la dedicatoria:

Nada es lo mismo. Nada

permanece.

Menos la Historia y la morcilla de mi tierra:

se hacen las dos con sangre, se repiten.

Ángel González, “Glosas a Heráclito”.

El hecho de que el narrador sea un niño consigue acercar al lector a la historia: vamos conociendo la trama a medida que nos la cuenta Nino, con esa mirada atenta del niño observador e inteligente que se cuestiona todo lo que ve.

Inevitable es la comparación con su predecesora. El lector de Julio Verne es, sin duda, una novela mucho más amable, es decir, existen menos saltos cronológicos, con lo que es más fácil engancharse a la novela desde un primer momento. Además, Grandes vuelve a su tradicional modo de escribir: si en Inés y la alegría optó por experimentar, por ofrecer al lector un episodio de historia pura y dura y otro de novela, aquí vuelve al estilo que estábamos acostumbrados en sus otras novelas: la novela, el discurrir de la historia con un mismo narrador. Recuerda en este punto a cualquiera de sus antiguas novelas: Malena es un nombre de tango o bien a El corazón helado pero sin los frecuentes saltos cronológicos.

Por mi parte, es de agradecer. Uno de los puntos flacos que le vi a Inés y la alegría fue precisamente el exceso de Historia, la ralentización de la trama en los capítulos dedicados al Partido Comunista. Y otro, el claro partidismo. En Inés y la alegría se veían claramente buenos y malos arquetípicos, aquí los personajes están más difuminados. No son más que personas con intereses egoístas que tratan de salir adelante sea como sea. Se trata de una novela mucho más real, más tupida y compleja, que refleja con mucha más claridad cómo debió de ser la vida en aquélla época.

Si algo me disgusta de las novelas que tratan el arduo tema de la Guerra Civil española es el claro partidismo entre buenos y malos. No todo es tan simple, nadie es siempre bueno o malo. Eso se lo dejamos a la ciencia-ficción. Y en esta novela por fin hace justicia en este punto. A fin de cuentas no somos más que personas que buscan la felicidad y la tranquilidad, seguir adelante, con independencia de lo que comenten los grandes señores en sus palacios.

Atrae por encima de todo, el modo de desgranar la historia, de ir poco a poco dándole forma. Es Nino quien nos los va presentando, sin prejuicios, y así vamos conociendo a cada uno de los personajes, cogiéndoles cariño y descubriendo su historia personal. Es una historia entrañable, la historia de cómo se vivía en una dura época en un pueblo cualquiera, lejos de las historia de héroes y villanos. El día a día del modo de vida de la gente normal.

Frecuentes son los guiños a Inés y la alegría. Sin embargo no son más que eso, guiños. No es necesario leer la primera parte para comenzar El lector de Julio Verne. Comparativamente me parece una novela mucho más interesante que Inés y la alegría. En definitiva, me parece una novela indispensable para cualquier lector admirador de Grandes y una novela muy bien trazada para los que se quieran acercar a la autora por primera vez.

Puede ser que muchos de vosotros penséis que se trata de otra novela de la Guerra Civil. Pero como comenta Grandes cada vez que puede (quizá tratando de justificarse), fue una situación tan dura, tan difícil, tan brutal, que es inevitable plasmar en el papel muchas de las historias que cuentan nuestros mayores. Sí, la realidad siempre supera a la ficción.

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de la autora.

  • Lo tierno y entrañable de la historia de Nino.

  • La pulcra edición de Tusquets.

Contras

  • Tener que esperar a la siguiente parte.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (16)

Regreso con (algunas…) de las nuevas adquisiciones. Los libros que os traigo hoy son los siguientes:

Algunas de las nuevas adquisiciones: Marías, Oé, Mendoza y Grandes

  • Tu rostro mañana, Javier Marías. Una edición que recoge las tres partes de la novela más conocida de Marías (y también, por lo que sé, de la más compleja). Lo cierto es que no tenía pensado comprarla, pero me gustó la edición, el hecho de tener las tres partes en un mismo tomo. Aunque el precio no era lo que se dice barato, tampoco es que fuera excesivamente caro, así que me convenció y lo compré. Lo complicado será ahora determinar cuándo es el momento de empezarlo.

  • Cuadernos de Hiroshima, Kenzaburo Oé. Recomendado por Oesido, lo anoté en la libreta en su día y casualmente me topé con él. Éste sí que lo leeré antes, tengo curiosidad por leerlo y además me viene de perlas para el reto de Meribélgica. ¿O es que soy la única que lee siempre libros de los mismos meridianos?
  • La verdad sobre el caso Savolta, Eduardo Mendoza. Aunque Sin noticias de Gurb es un libro muy famoso de este autor, me da la impresión que La verdad sobre el caso Savolta es el más aclamado de la obra de Mendoza. Como sea, y porque veo comentarios por todos los sitios ensalzándolo, no dudé en pedirlo prestado cuando vi que @Castillodnaipes lo tenía.
  • El lector de Julio Verne, Almudena Grandes. El segundo tomo de Episodios de una guerra interminable y el último libro de la madrileña (sí, lo sé, estaréis cansados de verlo por todos los sitios, que para eso es uno de los más vendidos), cortesía de Tusquets. Ya lo he terminado así que en breve os daré mi opinión.

Y vosotros, ¿habéis leído alguno de ellos? ¿Qué os parecieron?

Namaste.

P.D. O hay que leer más o comprar menos. ¿De qué sirve que todos esos pendientes que tenemos anotados los compremos si luego no tenemos tiempo de leerlos?

(Oye, que además de hacer bonito en la estantería es una sensación magnífica la de mirar el lomo y tratar de imaginarse qué hay al otro lado)

Vamos, que el que no se consuela es porque no quiere.

Autor, Levrero, Literatura

La ciudad, Mario Levrero

Fue Bartleby quien me dio a conocer a este escritor chileno uruguayo. Su táctica para conseguir que leyera el libro es infalible: me lo regaló.

Así que, teniendo en casa la Trilogía involuntaria, era cuestión de tiempo que empezara a conocer a Levrero. Con esas, incluí este título en la lista de los 50 libros.

Desde el inicio de la novela, ya vemos que Levrero va a tener algo que ver con Kafka, aunque no sea más que por la cita que figura en el inicio del libro. Es la siguiente:

  • Veo allá lejos una ciudad, ¿es a la que te refieres?
  • Es posible, pero no comprendo cómo puedes avistar allí una ciudad, pues yo sólo veo algo desde que me lo indicaste, y nada más que algunos contornos imprecisos en la niebla.

Leyendo las primeras páginas nos cercioramos de que nuestra hipótesis inicial es cierta, porque nuestro protagonista (del que no sabemos ni su nombre, y sólo su profesión más tarde), abandona su casa para comprar queroseno y se ve arrastrado por una vorágine de acontecimientos.

 Portada de "La ciudad", de Mario Levrero

Sin embargo, las diferencias entre K. y el protagonista de Levrero quizá sean obvias: mientras que el personaje de Kafka toma sus decisiones y por lo tanto tiene voluntad propia, el de La ciudad se deja llevar. Esto es la principal distinción respecto a la acción: mientras que en El castillo abundan las conspiraciones, los obstáculos para conseguir alcanzar el objetivo, en La ciudad la acción se desarrolla de un modo diametralmente opuesto: es el protagonista el que no sabe qué quiere, el que duda y desconoce cuál ha de ser el camino a seguir.

Son, pues, los demás, aquéllos secundarios (los aldeanos, el alcalde) los que impiden a K. llevar a cabo su voluntad. Algo que nada tiene que ver con el libro de Levrero: es más bien como si de un sueño se tratase, una realidad onírica en la que las reglas del juego se han visto afectadas y en la que no rigen las normas de la realidad habitual: como si fueran normales los cambios de escenario, por ejemplo, como si fuese normal desconocer qué hay al otro lado de la calle.

Si nos atenemos al fondo, al tipo de sensaciones que despiertan ambos autores, es claro que el mundo de Kafka es opresivo, donde rigen la soledad y la desesperación; algo que no se llega a transmitir con Levrero.

El hecho de que los capítulos sean cortos consigue el efecto del dinamismo en la novela, pues si bien es fácil conectarse a un ritmo rápido y sin apenas descripciones, hay situaciones desconocidas que a priori podrían suponer una ralentización en la trama.

Lo que parece es que al protagonista de Levrero poco le importa el sometimiento a las reglas que, en teoría, no son suyas. Quizá con este punto adicional el lector se sintiera más cercano al personaje, pero lo cierto es que no es así. Ahora, en el mundo de los sueños quizá sí que nos veamos identificados con la pobre persona que no sabe dónde se encuentra: ¿Quién no ha soñado alguna vez con un viaje cotidiano que acaba en un lugar extraño? ¿O encontrar a personas cercanas que no deberían estar en un lugar? Y a pesar de ello, en el sueño asumimos esa realidad y tratamos de conseguir nuestro objetivo (en mi caso solía ser llegar a tiempo a un examen), sin pensar que algunas reglas carecen de lógica (como captar peor los sonidos, no poder gritar o no poder mover un pie detrás de otro). Esto es lo que el chileno uruguayo consigue plasmar, en una prosa sencilla y aséptica, objetiva y cronológica.

Una lectura muy interesante, que engancha desde la primera línea porque siempre queremos conocer algo más.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • Dinamismo.
Contras
  • Desconexión con la realidad. Ausencia de sentimientos.
Reto 50 libros
  • Número 42.
  • Progreso: 7/50.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?

Y ellos, ¿qué opinan? (II): Javier Sierra

Vuelvo (por fin), tras varios días en los que quería publicar. Al fin, aquí está una de las entradas que tengo pendientes. Y en este caso es Javier Sierra el que nos da su opinión. ¡Pasen, lean y opinen, señores!

Javier Sierra (Teruel, 1971): escritor, periodista e investigador, Sierra ha colaborado en programas de televisión y radio, además de colaborar con artículos en revistas especializadas; actualmente interviene en el programa Cuarto Milenio. Probablemente la curiosidad que le ofrecía los objetos de su estudio le llevaron a iniciarse en el mundo de la novela, debutando con La dama azul. Desde esa novela, todo han sido éxitos: La cena secreta se llegó a situar en la lista de los libros más vendidos en Estados Unidos, siendo el primer escritor español en lograr dicha hazaña. Su última novela es El ángel perdido, con la que sigue acaparando éxitos de ventas.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

El mapa del tiempo de Felix J. Palma. Quería tenerlo leído antes de asomarme a su nueva obra, El mapa del cielo.

El libro del que todo el mundo está hablando (¿o soy yo, que no para de oír hablar de él?). Es este y parece una novela de puro y duro entretenimiento. Lo cierto es que ha sido recientemente cuando he escuchado el nombre de este autor. Antes no lo conocía ni de oídas. ¿Y vosotros? ¿Habéis leído algo suyo?

2.- Un libro que nos recomiendas.

La búsqueda de la lengua perfecta de Umberto Eco. Un fascinante recorrido por los «locos» que buscaron la lengua primordial de la Humanidad… si es que existió tal cosa.

Eco, un autor muy recomendable (aunque su último libro no me gustara). Escribe bien y sabe de muchas cosas. Es muy interesante leerle.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

Hay muchos, pero me quedo con Juan Eslava Galán. Es un todoterreno que todo lo salpica de genialidad.

Lo cierto es que esperaba que mencionara a Isaac Asimov, no me preguntéis por qué (me habría bastado con J.J. Benítez).
A pesar de haber ganado un Premio Nadal, tengo que reconocer que Eslava Galán me suena sólo de oídas. ¿Alguien ha leído algo suyo?

Y vosotros, ¿coincidís con Javier Sierra? ¿Os esperábais algo distinto? ¿Habéis leído a Felix J. Palma? ¿Y a Eslava Galán?

En breve más reseñas, con despelleje incluido.

Namaste.

¿Y ellos qué opinan?, Literatura

Y ellos, ¿qué opinan? (I): Antonio Muñoz Molina

Pues sí, amigos, como leen. Tras la entrada en la que comentaba el inicio de la nueva sección, os traigo la primera opinión que no es otra que la de Antonio Muñoz Molina.

Antonio Muñoz MolinaAntonio Muñoz Molina (Úbeda, 1956): escritor y académico de la Real Academia Española. Desde su primera novela, Beatus ille (1986) ha encadenado una lista de obras con éxito tanto en la crítica como en el público. Entre otras, destacan Invierno en Lisboa, El jinete polaco, Plenilunio o La noche de los tiempos. Muñoz Molina forma parte es uno de los autores  contemporáneos más aclamados, no sólo por sus novelas sino también por sus ensayos y artículos.

Conoceremos un poco más sobre sus gustos literarios leyendo esta mini-entrevista.

1.- ¿Cuál es el último libro que has leído?

-Hiroshima, de John Hersey: el testimonio ya clásico sobre la caída de la bomba atómica vista a través de los ojos de algunos supervivientes.

Es este y para el que lo quiera comprar, está en formado Debolsillo.

Una reseña aquí.

2.- Un libro que nos recomiendas.

-La Montaña mágica, de Thomas Mann, por ejemplo.

Clásico entre los clásicos. Poco más que decir. Los que no lo hemos leído lo tenemos en la lista de pendientes.

3.- Un autor por el que sientas fijación.

– No soy muy amigo de la terminología psicoanalítica, pero un autor al que siempre vuelvo, casi a diario, es Montaigne.

Y vosotros, ¿coincidís con Muñoz Molina? ¿Recomendaríais La montaña mágica? ¿Habéis leído algo de Montaigne? Y ahora que ya sabemos qué opina Muñoz Molina, ¿A quién le preguntaríais por su opinión?

Namaste.