Autor, Bolaño, Literatura

Estrella distante, Roberto Bolaño

Estrella distante es un spin off de La literatura nazi en América. Esto es, Bolaño rescata una de las historias que desarrolla en su diccionario de poetas particular para darle mayor forma, por lo que habiendo leído La literatura nazi en América ya se conocen algunos de los aspectos que llevarán a los acontecimientos posteriores.

Portada de "Estrella distante", edición de Compactos de Anagrama

Pero esto no significa que la lectura pierda intensidad o que el lector se aburra porque ya conozca qué va a pasar a continuación, sino que se crea una curiosidad por saber cómo hilará la historia para llegar a dicho fin.

El personaje clave en la novela es Wieder: un poeta al que le rodea un halo de misterio desde que comenzamos con las primeras páginas de Estrella distante. Alguien al que todos buscan y que es capaz de sobrevolar la Antártida, escribir versos en el cielo o ingresar en el Ejército. Desde el principio sabemos que el narrador tratará de seguir los pasos a este personaje, indagando el paradero de un poeta maldito.

Los habituales de Bolaño reconocerán determinados elementos que ya pudimos apreciar en Los detectives salvajes, como son, la importancia de la poesía, la obsesión o la búsqueda incansable de una persona de la que se desconoce el paradero. Al igual que en Los detectives salvajes, son frecuentes los cambios de nombre y los poetas adolescentes.

Y como en La literatura nazi en América, la Segunda Guerra Mundial es un elemento importante en la creación de los personajes.

Precisamente por todos los aspectos anteriormente comentados, considero Estrella distante una novela perfecta con la que acercarse a Bolaño, ya que, en pequeño formato (lejos de las grandes obras como 2666), podemos conocer el estilo de un autor al que muchos no han leído y del que otros muchos hablamos sin parar. Y como muestra, os dejo un fragmento:

Érase una vez un niño pobre de Chile… El niño se llamaba Lorenzo, creo, no estoy seguro, y he olvidado su apellido, pero más de uno lo recordará, y le gustaba jugar y subirse a los árboles y a los postes de alta tensión. Un día se subió a uno de estos postes y recibió una descarga tan fuerte que perdió los dos brazos. Se los tuvieron que amputar hasta casi la altura de los hombros. Así que Lorenzo creció en Chile y sin brazos, lo que de por sí hacía su situación bastante desventajosa, pero encima creció en el Chile de Pinochet, lo que convertía cualquier situación desventajosa en desesperada, pero esto no lo era todo, pues pronto descubrió que era homosexual, lo que convertía la situación desesperada en inconcebible e inenarrable.

Con todos estos condicionantes no fue raro que Lorenzo se hiciera artista. (¿Qué otra cosa podía ser?) Pero es difícil ser artista en el Tercer Mundo si uno es pobre, no tiene brazos y encima es marica.

En cierta manera parece una pequeña muestra, un pequeño botón de ese maremágnum que conforma la sastrería de Roberto Bolaño.

Lo cierto es que la novela se me ha hecho pequeña, corta. Me ha dejado con ganas de más, si bien era consciente de que la historia no podía resultar tan larga como otras de sus novelas. Como si me hubieran faltado cien páginas.

FICHA:

Te gustará si te gustó
Pros
  • El estilo ininconfundible del chileno.
  • La cantidad de menciones artísticas, literarias e históricas que se incluyen en la novela.
  • Se hace corto. Nos deja con ganas de más.
Contras
  • Se hace corto.
  • La portada, que me parece fea de narices.

Pasad un buen fin de semana.

Namaste.

Balance de 2009, Literatura

Balance de 2009: joyas.

Después de las dos entradas con libros más o menos malos, ahora llega lo bueno. Los libros que más me han gustado este año y que os recomiendo leer. Voy a ser muuuy selectiva y sólo voy a poner tres:

  • La muerte de Artemio Cruz. Carlos Fuentes. Este libro lo tenía como pendiente desde hace tiempo. Llegó el momento de leerlo y no me decepcionó. Un general recuerda en sus últimas horas su vida: desde corrupción y chantaje hasta pasión y amor. Lo hace uniendo unos recuerdos a otros, saltando en el tiempo. Ahora estoy pensando que merece una relectura.
  • Los detectives salvajes. Roberto Bolaño. Sin duda una de las mejores novelas que he leído este año: por la originalidad en qué está escrita pero también por la variedad de personajes, situaciones y ambientes, toda una joya y el autor una gran promesa que estoy segura que me hará disfrutar mucho en el futuro. Podéis consultar la reseña que le dediqué pinchando aquí.
  • Mañana no será lo que Dios quiera. Luis García Montero. Qué voy a decir de esta historia cruda de la época de la guerra civil que no dijera en la entrada que se mereció, sólo que os la recomiendo, que la mezcla en la realidad y el lirismo de García Montero lo convierte en una especie de novela-poesía, que espero que el autor siga escribiendo novela, que estoy encantada. Qué preciosidad.

Me quedo con ganas de incluir el libro que me estoy leyendo ahora, pero como aún me queda mucho por acabarlo (y aún así ya sé que es de lo mejorcito que he leído en 2009), ya le dedicaré una entrada futura.

Mientras tanto, os deseo una Feliz Navidad.

Namaste.

Autor, Bolaño, Literatura, Muy recomendable

Los detectives salvajes, Roberto Bolaño

Hay épocas en las que de repente escuchas un determinado nombre de un autor, pero sin embargo, no sabes de quién se trata, qué ha escrito, porqué lo conoces o de dónde viene.

Eso es lo que me pasó con Roberto Bolaño, un escritor chileno que no conocía, pero que de repente empecé a escuchar por todas partes: la crítica le alababa, sus libros aparecían en todas las librerías que visitaba, recibía premios (como el premio Herralde por esta novela).

Al final sucumbí a la influencia y compré uno de sus libros: 2666. Desde fuera no tiene mala pinta: ha sido aplaudido por la crítica y por los premios.

Después de comprar este libro (que, por cierto, no he leído aún), un amigo me recomendó Los detectives salvajes, el libro del que os voy a hablar hoy.

Este libro trata de una búsqueda: la de dos poetas, Arturo Belano y Ulises Lima, hacia una poetisa desaparecida: Cesárea Tinajero. Su peregrinaje se prolonga por distintos lugares: desde México hasta España, desde Israel hasta Brasil. También es un peregrinaje temporal; puesto que la búsqueda comienza en los 1976 y acaba en los 90. Durante veinte años estos intrépidos poetas seguirán el rastro de una mujer que desconocen. Es una novela y muchas al tiempo: original, conmovedora y melancólica. Mágica, hermosa, con muchos vericuetos y personajes y con muchas historias entrelazadas.

La trama es sencilla. El modo de escribir, sublime. Imaginaos ahora que alguien que os quiere conocer va preguntando sobre vosotros a personas que han pasado por vuestra vida; comenzaría por vuestra familia, hablaría con algún amigo/a de la niñez, posteriormente con compañeros del instituto, luego los amigos de la facultad, o un vecino cualquiera de la época en que os independizasteis…. así en veinte años. Cada uno da su opinión, su punto de vista. Muchos no serán más que conocidos (el ligue de una noche, un compañero de universidad) y otros son mucho más que eso.

Bolaño consigue trasladarnos hasta algo parecido al realismo mágico, con una forma estupenda de entrelazar historias, misterios y personajes. De entre estos últimos hay de todo: poetas, locos, profesores, ancianos… cualquier cosa y cualquier persona opina de alguien que ha pasado, en ocasiones años, en otras, semanas, por la vida de uno.

El libro es largo, y por eso tiene altibajos. Hay ratos que dan ganas de devorar las páginas, de lo emocionante que está… hay otros en los que los personajes son (como en la vida real) personas que cuentan cosas que no nos interesan.

FICHA:

Te gustará si te gustó

  • La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes.
  • Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez.Pros

Pros

  • Técnica pulida.

Contras

  • Con altibajos.

Por lo demás, me ha encantado (he pensado incluirlo como indispensable… lo dejo a vuestro juicio; en cualquier caso es “altamente recomendable”). Estoy, por una parte, deseosa de leer 2666, pero por otra quiero dejar un tiempo para leerlo. Como bien ha mencionado un blog amigo, quiero cambiar de sabor… ¡¡esto es alta cocina y también me gusta picotear entre horas!!

Namaste.