Autor, Literatura, McDaniel

Betty, Tiffany McDaniel

Betty es una niña nacida en los 70 en Ohio, hija de padre cheroqui y madre blanca.

Imaginaos la situación y el entorno: el racismo es parte de su día a día y cada una de sus palabras, de sus actos o de sus gustos son ninguneados y cuestionados por ser india, en primer lugar, y por ser mujer, en segundo.

Betty (Hoja de Lata, 2022), es la historia de la madre de la autora.

Siempre cuestionada, despreciada e insultada, Betty ha de convivir con comentarios y actos crueles de todos aquellos con los que se relaciona: vecinos, compañeros de colegio, profesores… pero también sus propios hermanos, que tratan de buscar la aceptación de los demás rechazando a una hermana demasiado parecida a su padre.

Betty es una niña especial, que sabe mirar el mundo de una forma diferente. Influenciada por su padre, él narra historias que se quedan con ella, que le reconcilian con una realidad demasiado dura. Landon tiene siempre una palabra poética, una historia lírica que contar, dándole la vuelta a todo aquello que les sucede.

Betty es especial, porque gracias a su padre puede reconocer plantas, asimilar señales de la tierra, apreciar la naturaleza. Eso que ha aprendido lo aplica también con las personas. Y de esta forma, Betty ve cosas que los demás ni siquiera son capaces de intuir. No se le escapan detalles, gestos, miradas, silencios. Situaciones que los demás pasan por alto pero que para ella son piedras angulares con las que entender su mundo.

Parecía desorientada y perdida (…). Pensé que la noche sería demasiado breve para que encontrase lo que quería. Pensé que la vida sería aún más breve. Lo que ella necesitaba era un infinito repentino. El tiempo en forma de múltiples rayos de luz en los que pudiese encontrar todo lo que buscaba.

Página 217

Betty es una niña avispada, con un carácter y personalidad propia, distinta de sus hermanas, de Fraya, de Flossie, de sus compañeros de clase.

A Betty le gusta el campo, el agua, las hierbas y las letras. Las letras le fascinan.

– Piensa en todas las cosas que podrías hacer con las orejas perforadas, Betty.

– ¿Podré volar?

– Pues no, pero…

– ¿Podré resucitar a Emily Dickinson de entre los muertos?

Ella me miró de arriba a abajo.

– No.

– ¿Entonces para qué voy a querer las orejas perforadas?

Página 313

Betty quiere proteger a su familia: a su madre, con su pasado tumultuoso, a sus hermanas, de los peligros de la vida, a sus hermanos, del miedo interno que les acompaña. Betty es la guardiana de la protección familiar.

Pero Betty sólo es una niña.

¿Y si no puedo espantar al lobo?

Las almas se preguntan esas cosas.

Página 368

Betty es una historia tan mágica como desgarradora. Es poética y fascinante pero también es cruel y muy dura. Tiene momentos mágicos, tesoros que relucen y brillan y te hacen tener esperanza en lo bueno de la vida; pero algunos de ellos se trasforman en situaciones crueles y desgarradoras, frustrantes, inexplicables, injustas.

El estilo que expone McDaniel es directo y lírico a la vez. Abundan los diálogos y las descripciones son someras y directas. Recuerda a Toni Morrison por muchos detalles, como escoger una protagonista niña que vive en un ambiente caracterizado por la pobreza y el racismo.

La autora se centra en la visión femenina, rompe estereotipos y presenta mujeres fuertes, duras, que tratan de sobrellevar la carga que les ha tocado, con más o menos éxito. El texto se plaga de ideas feministas, de mujeres que luchan día a día.

Betty es sorprendente. En primer lugar, darse cuenta de que McDaniel tenía tan sólo 18 años cuando la escribió es algo que apabulla.

Betty primero embriaga. Después perfora. Luego hipnotiza y nos tumba. Nos camela y después nos hunde. Betty te impide pensar en otra cosa, prestar atención a otra novela, puesto que el resto son inocuas comparadas con esta historia.

No perdáis el tiempo leyendo mi opinión sobre Betty. Leedla, regaladla, vividla y después me contáis qué os parece.

FICHA:

Te gustará si te gustó Ojos azules, Toni Morrison.
La canción de los vivos y los muertos, Jesmyn Ward.
Pros – Poético, ilusionante, lleno de ternura y amor.
– Las historias de Landon.
Contras – Triste, doloroso, frustrante.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (79)

Regreso con las nuevas incorporaciones a mis estantes, en este caso, unas cuantas novedades recién salidas de la imprenta:

  • Betty, Tiffany McDaniel (Hoja de Lata, 2022). Aunque (en teoría) estoy intentando comprar pocas novedades, hay libros que bien por la mano de la que vienen o por algún detalle que comentan otros lectores me acaban convencido de leer. Este es un buen caso, porque lo cierto es que no lo conocía, me entraron ganas de leerlo en cuanto lo compré y lo he devorado en unos pocos días. Aquí la reseña.
  • El universo de Dostoievski, Tamara Djermanovic (Acantilado, 2022). Un título con el que me topé por casualidad en la librería y que compré porque me pareció interesante la temática. La verdad que estos ejemplares de Acantilado son muy atrayentes.
  • Buena suerte, Nikolas Butler (Libros del Asteroide, 2022). Con Butler empiezo a tener una relación algo tormentosa, y de hecho me planteé no comprar este libro, pero he caído. Después de Canciones de amor a quemarropa llegó El corazón de los hombres y más tarde Algo en lo que creer. Mi entusiasmo con sus historias se ha ido enfriando, y aún así la verdad no sé por qué he decidido darle otra oportunidad. ¿Será esta la que incline la balanza?
  • Brighton Rock, Graham Greene (Libros del Asteroide, 2022). El último libro de Graham Greene que ha recuperado la editorial, tras El final del affaire y El final de la trama. El primero me encantó, el segundo no lo he leído. Este no me lo podía perder.

  • Las almas muertas, Nikolái Gógol (Nórdica Libros, 2022). Habiendo comprado hace poco Historias de San Petersburgo no tiene sentido adquirir un nuevo título del ruso (que encima es aún más largo), la verdad. Aún así la edición me llamó la atención y aquí está. Vamos, que otro para el estante. Reseña.
  • Los nombres prestados, Alexis Ravelo (Salamandra 2022): leí al canario hace ya unos cuantos años, en concreto La vida breve de Neck Blackbird. Desde entonces, nada, y eso eso Marta Marne es lectora entusiasta. He decidido cambiar el tercio de la temática que estoy leyendo y creo que caerá esta Semana Santa. Y cayó.
  • Sinsonte, Walter Tevis (Impedimenta, 2022). Desde que vi la portada supe que tenía que comprarlo. Os lo aseguro: gana en directo. Pero además la temática de ciencia ficción tiene muy buena pinta. Pienso colar su lectura enseguida. La reseña, aquí.
  • Posesión, Byatt (Anagrama, 1992): la búsqueda de este libro ha sido toda una odisea. Que estaba publicado en Anagrama hace tiempo ya lo sabía, que era imposible de encontrar, también. Suponía que aprovecharían la reeditarlo en la versión conmemorativa de su 50º aniversario. Me equivocaba, así que he acabado recurriendo a la segunda mano. Todos los que la han leído dicen que es espectacular, espero que merezca la pena.

Y vosotros, ¿habéis comprado muchos libros estas semanas? ¿Planeáis comprar alguno de estos títulos el día del Libro?

Namaste.

Autor, Casavella, Literatura

El día del Watusi, Francisco Casavella

Desconozco quién y cuándo me recomendó este título. Revisando el blog veo que lo compré en 2017, momento en el que hasta se organizaba una jornada de celebración del día. Aún así no sé cómo llegó a mi lista de pendientes.

Es curioso darse cuenta de que El día del Watusi tuvo su boom, su momento de euforia, lectores totalmente fanáticos y eufóricos que recomendaban y siguen recomendando su lectura, que insisten al mencionar el título. Pocos pero muy entusiastas. Sin embargo, pareciera que El día del Watusi se haya acabado relegando a un segundo plano, hasta que, no muchos años después, podría parecer que ha caído en el olvido.

¿Por qué algunos libros son olvidados? Eso da para otra entrada.

Esta edición de El día del Watusi contiene las tres partes correspondientes a la trilogía. Originariamente publicadas en Mondadori entre 2002 y 2003, Anagrama lo publica por primera vez conjuntamente en el año 2016.

Una vez fui la inspiración de un personaje muy secundario en la novela escrita por un imbécil.

Página 27

La primera parte de la novela se titula Los juegos feroces y en ella nos acercamos al momento clave sobre el que gira todo el libro: el 15 de agosto de 1971, cuando Fernando Atienza, narrador y autor de este Informe varias décadas después, nos cuenta la historia de su barrio, del Watusi y de Pepe Yeyé, su amigo cojo con el que se embarca en una trama rocambolesca en el ambiente de la Barcelona chavolista de los 70.

Los dos chavales se verán envueltos en una historia de barrio bajo donde uno de los partícipes más interesantes es el retrato de la sociedad, la descripción de la sordidez de los bajos fondos y el ambiente de cambio en la Barcelona del extrarradio de la época de la transición, donde la pobreza seguía siendo mísera pero donde se abrazaban ideas de un cambio y un progreso, que por entonces era más un deseo que una realidad.

El retrato de la sociedad, la sordidez y los bajos fondos se hacen de una forma tan realista que es fácil creerse partícipe de dicho ambiente y compartir parte de los trapicheos y cuitas de los múltiples personajes que aparecen. En el centro de todos ellos, como ya adelanta el título de la trilogía, se encuentra el misterioso Watusi.

El viejo espíritu había ganado: en las cosas hay vida, y donde más vida hay es en la audacia de adivinar vida en las cosas.

Página 281

En la segunda parte, Viento y joyas, la historia se traslada a la parte política de la Transición. La misma sordidez y miseria pero en este caso morales, las de aquellos que veían la muerte de Franco como una oportunidad para conseguir la parte del pastel que aseguraban, les correspondían y ansiaban.

Joder, confunde «El príncipe» con «El principito», me susurró.

Página 430

En esta ocasión, asistimos a la mezcla de nuestro protagonista con personajes de apellidos con muchos guiones, herederos de herencias mermadas y personajes de rancio abolengo cuya mayor virtud es salir bien en la foto. Todos ellos, los Yelmos, los Escudos, los Vilabrafim… con apellidos compuestos, guiones y títulos nobiliarios, serán los jefes de un Fernando Atienza adolescente que en esta nueva andadura tienen como objetivo crear un partido de centro (pero que no sea demasiado de centro para atraer a los de siempre) y que a la vez consiga dar el pego para poder pactar con el partido del gobierno.

Fernando Atienza es el arquetipo del protagonista de la picaresca, un desarrapado y vividor de cien vidas con otros tantos amos. El que siempre consigue salir exitoso de los problemas, quien consigue adaptarse y gracias a su ingenio, inteligencia y astucia saber prever los movimientos y las circunstancias para modificar su estrategia cuando es necesario. Mientras que en la primera parte de las historia tiene apenas 13 años, en la segunda es un joven adolescente de unos 17. Compartiremos con él su evolución y el cambio de visión del mundo, donde abandonará la poca inocencia que le queda para convertirse en un tipo avispado y rápido de reflejos de escasos principios.

Y cuando uno decide que el problema no existe, parece que en verdad no exista, sino sólo posibilidades para la gimnasia mental, la creciente satisfacción, el espasmo de placer ante cada acto que queda impune. (…) Bienvenido al club de los sobreentendidos.

Página 563

La tercera parte, El idioma imposible, se centra en la vida de un Fernando Atienza una vez abandonada su vida que nos narra en la segunda parte. Cómo cambia su identidad, su rutina y el ambiente mientras trata de vivir en el anonimato pero sin alejarse de determinados trapicheos que le acompañan desde siempre. Fernando es ahora un adulto sin pasado, escapista de caras conocidas y de consecuencias negativas de un pasado que está decidido a dejar atrás.

Aunque el tiempo invierta las influencias, las situaciones de poder, en el fondo, cada uno se obliga a llevar siempre su máscara, su forma.

Página 729

De las tres esta es la parte que me ha gustado menos, quizá porque la trama se ralentiza o quizá porque he leído la trilogía de seguido y me habría venido mejor alternar con otros libros. La cuestión es que en esta última parte Fernando nos da las respuestas que estábamos buscando al principio. A fin de cuentas lo que está escribiendo nuestro héroe no es otra cosa sino un Informe, así, en mayúscula:

¿Me paga (o me pagaba) el Lector por ejercitarme en el comentario de texto? No, es evidente. Me pagas por averiguar lo que descifré en los poemas y fragmentos de aquel manuscrito.

Página 798

Y lo hace, y eso que son muchas y variadas las preguntas que nos han ido planteando a lo largo de más de 800 páginas.

El día del Watusi es una novela de la Transición que describe muy bien lo que debió de ser aquélla época: el paso de un país gris gobernado por un dictador a un país que se abría a una nueva realidad: la de la expansión económica que miraba a Europa y que nos trajo unas Olimpiadas y una Expo a principios de los 90. También nos muestra todos aquellos problemas que se maquillaron o directamente se escondieron debajo de las alfombras para dar la imagen que se supone debía dar España: la de un país democrático y moderno dispuesto a los cambios que hicieran falta.

Pero además es una historia de aventuras, de idas y venidas y de personajes de todo tipo. Entretenida, divertida, socarrona, sarcástica, que juega con múltiples referencias literarias y de la cultura española, llena de hilos, referencias, detalles que más adelante vuelven a aparecer y con personajes muy bien formados que podemos reconocer en nuestra sociedad.

El día del Watusi es un novelón, uno de esos que tiene tantos detalles, tantas subtramas, que quisieras comentar con unos y otros. Si estáis en el mismo punto que yo, os dejo un enlace con el estudio de Darío Luque Martínez que lleva por título: La memoria del pícaro. Sentido y estructura de El día del Watusi de Francisco Casavella.

En definitiva, El día del Watusi es una novela muy entretenida, con un poco de todo para pasarlo muy bien en su lectura. A mí, además, me ha acompañado en un viaje muy especial, así que sé que de la lectura de esta novela me acordaré toda la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó Carreteras secundarias, Ignacio Martínez de Pisón.
Pros – La descripción y la ambientación de la Transición.
– Cómo hila las historias de las tres partes.
– Divertida, socarrona, aventurera.
Contras – La tercera parte se hace más pesada.

Namaste.

Autor, Literatura, Romero

Volver a conocernos, José Luis Romero

El debut novelístico de José Luis Romero (@icarobooks en Instagram) lleva como título Volver a conocernos. El protagonista de la historia es un hombre de mediana edad que tiene que enfrentarse a un cambio fundamental en su vida: aceptar que su matrimonio está acabado y acercarse a su hijo que siente más lejano de lo que debería.

Tirito toda la noche, más por miedo que por el frío que deja el verano cuando decide irse.

Página 29

Nuestro protagonista deberá aceptar que una etapa ha finalizado y otra se abre paso. Su nueva vida le obligará a cambiar de rutina, modificar hábitos y tratar de encontrar puntos de interés con Hugo, su hijo.

En esta historia, los nombres propios no existen, a excepción de uno: Hugo, el nombre del niño. El resto de los personajes están supeditados a la relación que tengan con él: la madre de Hugo, los abuelos de Hugo… etc.

Así pues, el padre de Hugo tendrá que encontrar puntos de interés con un hijo que siente más lejano de lo que debería. Su cambio en la rutina le permite darse cuenta de todo aquello que pudo hacer pero que se perdió: los momentos que no ha compartido con su hijo y el desconocimiento del día a día del chaval.

Paso el día sin cambiar el gesto. Si no te mueves mucho, la mierda no se esparce.

Página 37

La historia se aleja de novelas alegres y excesivamente esperanzadas y hace hincapié en la parte agria de aceptar que algo ha fracasado: porque la realidad es que, aunque muchos quieran romantizar los cambios, el hecho de que un matrimonio llegue a su fin es una mala noticia, y sobre todo para los niños es un impacto que deja huella en su vida y que afectará a su futuro.

En un determinado momento de la historia, el autor compara la situación con los libros de Elige tu propia aventura, ¿los recordáis? Aquellos en los que había que escoger entre diversas opciones que se planteaban y a partir de ahí la historia se iba bifurcando según las decisiones que se tomaban.

Seguir adelante cuesta tiempo, paciencia y cierta destreza; y abandonar algo que creías que era tuyo puede llevar la vida entera.

Página 91

Me he preguntado mientras reposaba mi opinión sobre la novela, de dónde sale esa fuerte decepción del protagonista respecto a la vida y su futuro. Volver a conocernos tiene en la primera parte de la historia una marcada sensación de vacío e incomprensión que durante un tiempo me pareció hasta excesiva. Pero creo que he llegado a respuesta acordándome de una sensación parecida que tuve cuando leía aquella serie juvenil: la de perder el control. Desde el momento en que escogemos, en cada encrucijada, en cada bifurcación, estamos renunciando a cosas. Estamos aceptando un futuro que desconocemos. Y aquélla Laura infantil se frustraba al comprobar que el destino seleccionado no se parecía en nada a aquello que me había imaginado, o a lo que querría llegar.

Eso mismo le pasa al protagonista: analiza, revisa y comprueba que ya ha elegido. Que no hay marcha atrás y que pase lo que pase, tendrá que aceptar las consecuencias sean como sean éstas.

¿Es esto cruel? Quizá. ¿Es realista? Totalmente.

La duda sobre las decisiones tomadas y la culpabilidad del fracaso son claves para entender que todo lo que está pasando por la vida del padre de Hugo en esta nueva etapa. Por suerte dispone también del amor de su familia para afrontar lo que le viene.

Volver a conocernos es una historia también de ternura, de cariño, de cotidianidades, donde se muestra la fragilidad de la vida y lo especial que puede ser la rutina.

¿Y no es eso la vida?

Enhorabuena, José Luis, te has sacado de la manga una novela bonita, cruel, triste y alegre. Vamos, un fiel retrato de la vida.

FICHA:

Te gustará si te gustó Vamos a calentar el sol, José Mauro de Vasconcelos.
Pros – La radiografía de sentimientos habituales sin caer en edulcorar ni exagerar nada.
Contras – La primera parte es bastante agria y triste.

Namaste.

Autor, Literatura, Romeo

Noche de los enamorados, Félix Romeo

Tras leer Amarillo de Félix Romeo, decidí que este año tenía que leer alguna de las novelas pendientes que incluye mi ejemplar de Plot Ediciones.

Como no sabía bien por qué libro continuar, consulté a Fernando Aznar (@tylerdurden78zgz en Instagram), que ha leído al autor en profundidad y me orienta siempre que necesito ayuda.

El escogido fue este, Noche de los enamorados, una historia que el propio Romeo se encarga de describir como sigue:

Solo escribo sobre las palabras: sobre lo que apareció en los periódicos, sobre lo que reflejó la sentencia, sobre documentos leales de libre acceso, y sobre los recuerdos de las palabras que guardo de Santiago Dulong, nublados por el tiempo y por el mal olor.

Página 419

Y los hechos son los siguientes: Santiago Dulong asesina a su mujer, María Isabel Montesinos, en la casa de Zaragoza en la que ambos viven.

El destino tira sus dados y consigue que Dulong coincida con Romeo en la misma celda, cuando estuvo en la cárcel por negarse a hacer el servicio militar. La mente del zaragozano hizo el resto y convirtió la historia en libro.

De nuevo, la muerte. De nuevo, pensar, vaticinar, elucubrar cómo pasan las cosas y por qué se llegan a determinadas situaciones. Así, como adelantaba en la cita, Romeo se acerca a los documentos oficiales del juicio y también a las crónicas periodísticas para ahondar en la historia de un matrimonio y conocer un poco más en profundidad cómo eran ambos.

Imaginad, recordad, cómo se trataban los asesinatos de violencia de género entonces: comentarios sensacionalistas, valoraciones de la víctima y otra serie de detalles que parecía que quisieran demostrar que hay asesinatos de primera y de segunda, y que, si ella además era alcohólica, esto quizá no era un asesinato sino una mera disputa.

Eso es lo que analiza Romeo: las declaraciones de los vecinos, alguien que dice que ha oído algo, los rumores de los conocidos, las informaciones entre dientes.

De nuevo, la muerte.

De nuevo, la falta de respuestas.

De nuevo, Félix Romeo.

FICHA:

Te gustará si te gustó Amarillo, Félix Romeo.
Pros – Calidad condensada en pocas páginas. Leer la realidad, respirar el dolor.
Contras – Triste. Sin respuestas.

Namaste.

Autor, Literatura, Zerocalcare

Olvida mi nombre, Zerocalcare

Como os adelanté en el IMM (78), este cómic lo compré tras ver, un poco más obsesivamente de lo habitual, Cortar por la línea de puntos, la serie de Netflix basada en las historias de Zerocalcare, autor italiano al que ni siquiera había oído mencionar.

Como en la serie de televisión, el propio dibujante es el protagonista del cómic. Así, en Olvida mi nombre (Reservoir Dogs, 2019) narra la historia de la abuela de Zero. El fallecimiento de ésta pondrá negro sobre blanco determinados aspectos de la vida de su familia que el dibujante desconoce.

Como es habitual, en su recorrido a los orígenes familiares contará con la ayuda de su inseparable y peculiar amigo Secco, que podría pasar por un alter ego friki al margen de casi todo (excepto de los helados), pero que posee una sabiduría que es capaz de demostrar cuando menos se espera.

Zerocalcare en sus historias incluye siempre una parte biográfica, añadiendo un componente generacional y de crítica con la sociedad y el momento histórico que le tocó vivir, que como a mí, es la generación millennial. Golpeados por la crisis inmobiliaria de 2008, en sus viñetas se cuelan siempre trabajos mal remunerados, expectativas defraudadas y jóvenes sobrecualificados que se buscan la vida como pueden. Le acompaña siempre un armadillo, representación de su conciencia:

Asimismo, la música, el cine o la televisión y en general cualquier referencia cultural (desde un Mundial de fútbol hasta el último disco de un grupo de rock) son utilizados no sólo para situarnos temporalmente sino con la importancia que merecen: lo queramos o no, somos hijos de nuestro tiempo, y lo queramos o no, por mucho que tengamos un examen importante o una situación política difícil también vivimos en la emoción o el sentimiento general de la sociedad en la que pertenecemos.

El estilo de Zerocalcare en cuanto a sus viñetas es siempre en blanco y negro, con contadas excepciones. De trazo sencillo y con figuras que en ocasiones parecen esbozos trazados de forma rápida, el italiano consigue mantener la atención de lector saltando de un tema a otro, alternando momentos temporales y narrando lo grande (los problemas familiares y el dolor que guardan) con lo pequeño (reformar una casa, o el día a día con sus amigos). Esta combinación es un estrategia inteligente dado que nunca sabemos por dónde va a seguir, la curiosidad por conocer lo que verdaderamente hay debajo de lo que nos cuenta o ahondar un poco más en los problemas que le rondan la cabeza.

Al fin vuelvo a leer cómics, algo que tenía bastante olvidado desde hace tiempo. El próximo será La estrategia del armadillo, del mismo autor, que era imposible de localizar pero que al fin se ha reimpreso. Si os apetece un cómic interesante para una tarde lluviosa como la de hoy, este es muy recomendable. Y si no sabéis qué ver en Netflix, echadle un ojo a la serie y me contáis.

FICHA:

Te gustará si te gustó Asterios Polyp, David Mazzicchelli.
Pros – Cómo enlaza temas grandes con otros pequeños.
– La radiografía de la generación millennial.
Contras – Dan ganas de leerlo seguido, no deja margen para otra lectura.

Namaste.

Autor, Cunningham, Literatura

Las horas, Michael Cunningham

Este es uno de esos libros que no tenía pensado leer, de esos que se cuelan en las listas sorpresivamente. Casi todo el mundo vio la película en la que se basa (Las horas, 2002, dirigida por Stephen Daldry y protagonizada por Nicole Kidman, Meryl Streep y Julienne Moore), pero yo llegué tarde.

Tampoco leí el libro, sólo llegué a escuchar ecos de euforia por lo buena que era la película y su fantástica novela. Ha tenido que ser una reedición que me encontré por casualidad en la librería la que me ha llevado a leerlo.

La historia está dividida en tres partes, cada una de ellas situadas en un momento temporal distinto y con una protagonista diferente: la autora británica Virginia Woolf, que nos cuenta parte de su proceso creativo; en 1949, lo que se le pasa por la cabeza a Laura, madre de familia, que empieza a agobiarse con la rutina y por último saltando a los años 90, la vida de Clarissa, una mujer madura que tiene que prestar ayuda a un amigo suyo.

Si te aventuras demasiado en el amor, se dice, renuncias a la ciudadanía del país que te has construido. Acabas yendo simplemente de un puerto a otro.

Página 128

Las tres diferentes: épocas, lugares y vidas nada parecidas. Pero unidas entre sí por distintos aspectos, con destinos entrelazados por la tristeza, la soledad, tratando de encontrar su espacio, sin dejar que la voluntad de otros les arrolle.

Las tres con vidas paralelas, viviendo cosas que vivió la propia Virginia Woolf, o bien acudiendo a un libro de la británica en una tarde lluviosa, o compartiendo una emoción común. Las tres enfrentadas ante cosas con las que tienen que lidiar, reflejadas décadas después con la vida de Woolf.

La temática, como ya imaginaréis si habéis leído a la británica: la soledad, el paso del tiempo, su posición como mujer en la sociedad. Unas, por incomprendidas, otras, por sobrepasadas, se tienen que enfrentar a una realidad que no han escogido, ante acontecimientos inesperados y sentimientos de tristeza y soledad.

No busco compasión. No realmente. Solo que me siento tristísimo. Lo que quise hacer parecía sencillo. Quería crear algo vivo y lo bastante escandaloso que pudiera compararse con la mañana de la vida de alguien. La mañana más normal del mundo. Figúrate, intentar eso. Qué disparate.

Página 258

¿Los libros tienen un tiempo máximo de lectura? ¿Una caducidad?

Imagino que la respuesta es no. Sin embargo, la novela en sí me ha dejado un poco fría y lo achaco en parte a haber pasado el momento de la euforia con la película y el libro, y en segundo lugar, por haber leído muy poco a Virginia Woolf, o al menos no lo suficiente como para captar las referencias a su vida y su carácter que van apareciendo en la tercera parte de la novela.

De esta historia me quedo en cómo ha hilado las tres historias el autor, aunque bien es cierto que en determinadas situaciones las reacciones femeninas me han parecido algo falsas, como si fuera la forma de describir un sentimiento cayera más en la exageración o en la parodia que en la realidad

Entonces, qué pensáis: ¿algunos libros tienen fecha de caducidad?

FICHA:

Te gustará si te gustó Una habitación propia, Virginia Woolf.
Pros – Perfecta para los fans de Virginia Woolf.
Contras – No he sido capaz de captar muchas de las referencias.
– Mis expectativas eran demasiado altas para lo que me he encontrado.

Namaste.

Autor, Literatura, Sala

Los chicos, Toni Sala

La primera publicación editorial de Trotalibros de este 2022 es esta que os traigo hoy: Los chicos del catalán Toni Sala.

Los chicos narra el accidente de tráfico de dos jóvenes en la madrugada de un día gris. Dos chavales de poco más de 20 años fallecen, dejando una familia devastada y al pueblo de Vidreres en un estado de confusión y pesadumbre como consecuencia del fatal evento.

A raíz de este hecho, Sala nos acerca a diversos personajes relacionados más o menos con ellos, que aportan su voz para narrar el impacto en el día a día de un acontecimiento tan duro y sinsentido como es la muerte temprana, o como es que un padre entierre no a uno sino a dos hijos.

¿Qué sentido tenían las campanas? ¿Recordarle que cuando llegara el momento su muerte también serviría para martirizar a los demás?

Página 20

El primer personaje que se nos presenta es Ernest, un empleado del banco que ni siquiera es del propio pueblo, por lo que puede vivir con un poco más de distancia la tristeza de la comunidad en la que trabaja.

El segundo es Miquel, un camionero que pasa por el lugar, habitual de bares y casinos y que conoce de vista muchos de los afectados. Personaje que genera repulsión por su violencia y sus adicciones, asiste de forma habitual a los lugares comunales del pueblo.

La historia de ambos se apoya en la potente ambientación, que incluye los cambios visibles ante la crisis económica de 2008, cómo afectó el fin del boom inmobiliario a todos aquéllos que vivieron esa época: barrios que prometían prosperidad pero que acabaron abandonados a su suerte, empresas que tuvieron que cerrar, despidos, impagos de hipotecas, dramas económicos que se ceban siempre con los que menos tienen. La sordidez de la pobreza, las mujeres que venden su cuerpo por un billete de veinte en cualquier rotonda del extrarradio, el abandono y la podredumbre.

Todo el país en venta, como una puta.

Página 89

Hasta aquí todo lineal, asumible, previsible. Vale, me dije, esto es una historia de la crisis, una de esas novelas en las que se trata la desesperación con el telón de fondo de una muerte tangencial.

Me equivocaba. La prueba fue el tercer capítulo: Los perros enterrados, cuya protagonista es Iona, novia de uno de los fallecidos. Este es el punto de inflexión en el que Sala nos demuestra de qué va realmente este libro y hasta dónde quiere llenarse de barro. Más allá del ambiente, de la descripción pura y dura de los actos, Los chicos tiene una segunda capa donde se ahonda en el dolor, la soledad y la incomprensión.

¿Cómo este cambio? ¿Qué ha pasado aquí? Pareciera que Sala se cansó de retratar el espacio para empezar a hacerlo con las personas, y se encarga de dejar claro que así como los barrios tienen miseria, las personas también, y desde este punto describe menos las calles y más las almas. Primero, el dolor y la soledad. Después, otros puntos igual de oscuros.

Lo peor que te podía pasar era morirte. Podías morirte, eso era lo peor que te podía pasar. Ahora eso había cambiado. La idea no estaba tan clara. Quizá era peor que se muriesen los demás.

Página 156

Así, después de Iona llega Nil, un secundario al que reconocemos de un par de escenas anteriores que regresa a su pueblo tras haber probado suerte en el mundo del arte.

Este último acaba siendo la pieza que faltaba del puzzle para tener la visión completa de un pueblo que se cae a trozos del dolor, con el que consigue describir aspectos oscuros de la psique y del comportamiento humano.

Lo potente de esta novela es cómo se retrata la desilusión, el abandono, la podredumbre. Todas ellas historias que tienen lugar en la periferia o en cualquier rotonda de un polígono lejano. Los chicos narra historias de los márgenes, aquello que sabemos que existe pero lo hace lejos de los folletos publicitarios de las nuevas promociones urbanísticas y de las cámaras de televisión. Sala escoge retratar lo que no nos gusta ver de la sociedad: la falta de ética, el egoísmo, la envidia, sí, pero también aquéllos aspectos que nos hacen girar la cabeza: la depredación sexual, la violencia, la asquerosidad que nos generan determinados comportamientos.

La historia la define a la perfección el editor en su nota final, cuando dice que:

La realidad se adapta al cambio, no pide permiso, no pregunta, sino que las ya existentes, aunque en un principio reculan ante la inesperada ausencia, se vuelven líquidas y la rellenan sin contemplaciones.

Los protagonistas de Los chicos son satélites que orbitan alrededor del agujero negro, corriendo el cautivador peligro de que el vacío los absorba para siempre.

Página 217

Todo eso es Los chicos. Una gran sorpresa de un autor que desconocía, de un libro que no me sonaba hasta que Jan lo publicó. Una novela sórdida, sucia, interesante y sorprendente que me tuvo pegada a sus páginas hasta que conseguí terminarla.

FICHA:

Te gustará si gustó Martín Zarza, Miguel García.
Pros – Cómo mezcla la realidad de la crisis con la vida de los personajes.
– El punto de inflexión que empieza a partir de la mitad.
Contras – Crudeza en la descripción de aspectos crueles y sórdidos.

Namaste.

IMM, Literatura

IMM (78)

No sé muy bien qué ha pasado pero estas semanas he comprado más de lo que estimaba, aquí vienen las nuevas incorporaciones:

  • Olvida mi nombre, Zerocalcare (Reservoir Dogs, 2019). Tras ver frenéticamente la serie de Netflix Cortar por la línea de puntos, me entró una curiosidad malsana por conocer a ese dibujante de nombre de producto dentífrico y que es toda una celebridad en Italia. Escogí este libro porque todos los demás eran imposibles de encontrar. Lo leí en pocos días, enseguida os hablo de él.
  • Signor Hoffman y Duelo, Eduardo Halfon (Libros del Asteroide, 2015 y 2017, respectivamente). Mi obsesión con Halfon es conocida, estos dos son los títulos que me faltaban de sus obras que tiene publicadas en Libros del Asteroide.
  • Piedra, papel, tijera, Maxim Ósipov (Libros del Asteroide, 2022). Una novedad recién salida de la imprenta. Rusos, ya sabéis, si hay rusos, lo compro.
  • Maestras del engaño, Tori Telfer (Impedimenta, 2021). Como no cayó por Navidad, quería tenerlo para acompañar a las otras Maestras de esta misma colección. Fantásticas para regalar.
  • Volver a conocernos, José Luis Moreno (Penguin Random House, 2022). Envío de la editorial, la primera novela de José Luis, que en Instagram conoceréis por @icarobooks.
  • De vidas ajenas, Emmanuel Carrère (Compactos Anagrama, 2011). Vaya, otra obsesión, parece que sólo tengo ese impulso. No sé, tras leer Limónov no me quedaba otra que acercarme a este que es uno de los más reconocidos que me queda por leer del autor.
  • La profecía del armadillo, Zerocalcare (Reservoir Dogs, reimpresión 2022). Pues sí, a los de la editorial les ha llegado el rumor de que no estaban disponible sus cómics y se han dedicado a reimprimirlos, así que ¡genial! Este es el que más se comenta del autor, ya os contaré.

Y vosotros, ¿habéis comprado mucho estas semanas u os estáis tomando las cosas con tranquilidad?

Namaste.

Autor, Kristof, Literatura

Ayer, Agota Kristof

Decía por redes que vaya casualidad: el año pasado empecé el año leyendo Claus y Lucas. Uno de los últimos fue La analfabeta y este 2022 de nuevo en enero, leo a Kristof.

Ayer (Libros del Asteroide, 2021) es una novela corta muy parecida tanto en estilo como en temática con su gran novela, Claus y Lucas.

En este caso, el protagonista es el narrador de la historia, que como los famosos hermanos gemelos huye de su país para comenzar una nueva vida lejos de la violencia de su pueblo. En el país de acogida se buscará la vida, se reencontrará con personas de su pasado y tal y como demuestra en el inicio de la historia, con un primer capítulo sorprendente y alucinógeno, escribirá historias:

Te quiero (…), te quiero muchísimo, pero no tengo tiempo de pensar en ello, tengo que pensar en tantas cosas, ese viento, por ejemplo, tendría que salir ahora y pasear al viento. (…) Pasear al viento es algo que se debe hacer solo, porque hay un tigre y un piano cuya música mata a los pájaros y el miedo sólo se puede ahuyentar con el viento, ya se sabe, hace muchísimo tiempo que lo sé.

Página 13

El resto es el estilo al que nos tiene acostumbrados la húngara: directo y sin subterfugios, con pocas descripciones y diálogos prácticamente telegrafiados. La violencia y la incertidumbre es parte del día a día de los personajes y la pobreza y miseria vienen de la mano con la situación histórica que les toca vivir.

Esperaba algo. ¿El qué? No lo sabía. Pensaba que la vida no podía ser lo que era, prácticamente nada. La vida debía de ser alguna cosa y yo esperaba que llegase esa cosa, la buscaba. Ahora pienso que no hay nada que esperar, así que me quedo en mi habitación, sentado en una silla, y no hago nada. Pienso que hay una vida allá afuera, pero en esta vida no pasa nada. Para mí, nada.

Página 35

La soledad, la desesperanza y la incomprensión son parte fundamental en la trama de la historia. Como suele incluir Kristof, la confusión sobre la procedencia o el nombre de los personajes son también un tema que incluye en el nudo de la novela.

Ayer es una historia magnífica si queréis conocer a Kristof pero sin adentraros en una novela más larga. Tiene todos los elementos concentrados en una novela que no llega a las 100 páginas.

Siempre preferiré Claus y Lucas, pero sabiendo que la autora no fue demasiado prolífica, es un placer volver a leerla.

FICHA:

Te gustará si te gustó Claus y Lucas, Agota Kristof.
La analfabeta, Agota Kristof
Pros – Brutal, directa, dura.
– El estilo de Kristof concentrado en 100 páginas.
Contras – Cruda y descorazonadora.

Namaste.