Autor, Borges, Literatura

Ficciones, Jorge Luis Borges

Hablar de determinados libros resulta un asunto complicado. Éste es uno de esos.

Tenía pendiente volver a leer a Borges desde hace mucho tiempo, cuando leí un libro suyo que en su momento no supe apreciar. Tras esta experiencia me atenazaba una doble sensación: quería leerle pero tenía miedo por si no me gustaba. No en vano Borges es uno de los más aclamados autores en lengua castellana.

FiccionesAsí las cosas, Bartleby me regaló este ejemplar y decidí que ahora era el momento.

A partir de aquí comienza lo difícil.

El libro de cuentos se divide en dos partes: El jardín de senderos que se bifurcan y Artificios. La primera fue publicada primero como libro individual, y posteriormente se añadió la segunda parte para configurar un libro único.

Los cuentos que se incluyen en Ficciones difieren de longitud y temática, pero si algo tienen en común es su carga estilística, que nos mete en laberintos y misterios, donde cada frase y cada palabra pesa como una mole, donde hay que coger aire de vez en cuando.

Leyendo este libro me he sentido zarandeada, sin saber qué esperar, incómoda, cansada. Exhausta tras leer dos páginas, dos párrafos, dos frases.

Leyendo este libro he mirado al infinito tratando de procesar toda la información, he boqueado, he mirado a los lados quizá esperando una palmadita en la espalda de algún lector que supiera reconocer por lo que estaba pasando.

Leyendo este libro me he sentido apabullada, presionada. Al saber que estaba en mi mesilla esperando su turno, con atracción y miedo a la vez.

Ficciones es uno de esos libros que hay que releer. Que atrapan en un mundo que a día de hoy no soy capaz de comprender, pero que reconozco por su calidad, por su visión, por lo absolutamente fuera de serie del uso del lenguaje.

Con Ficciones me he sentido muy pequeña. Como aquélla lectora que no sabía interpretar las letras y aprovechaba para jugar con los libros troquelados en forma de coche desplazándolos por las mesas. Como la lectora que comprende cada palabra pero que no consigue alcanzar la magnitud de cada significado, sobrepasada por el estilo de Borges.

Eso es lo que he sentido leyendo a Borges. Para saber qué sentiríais vosotros tendréis que leerlo.

 

FICHA:

Te gustará si te gustó

Pros

  • El estilo de Borges y cómo va planteando las tramas.
  • Me encanta esta edición de DeBolsillo.

Contras

  • Apabulla, hay que leerlo con paciencia y despacio.

Namaste.

 

 

Autor, Cartarescu, Literatura

El ruletista, Mircea Cartarescu

Tengo que reconocer que yo, ignorante de mí, no conocía a Cartarescu, uno de los referentes de la literatura rumana. (Diana, no me mates). Sin embargo captó mi atención cuando lo comparaban con autores como Kundera, Borges y Cortázar.

El ruletista, de Mircea CartarescuProcuré abstraerme de el resumen para que me pillara más por sorpresa. Y vaya si lo consiguió.

El ruletista es un cuento de apenas sesenta páginas que tiene como protagonista a hombre aficionado a la ruleta. Eso se presupone, pensaréis, sí. Pero no a cualquier clase de ruleta, sino a la ruleta rusa.

Tras mi desconcierto inicial, me aventuré en una historia en la que el narrador nos cuenta sobre su amigo de la juventud, cómo llega al juego y qué hace en él.

Pero el verdadero protagonista es el autor, que consigue que el lector sienta en sus propias carnes el nerviosismo, la conciencia de que uno se está jugando la vida. Y lo hace con una forma de describir que nos traslada al lugar y a la hora del juego, la tensión del momento y la expectación de los asistentes. Así, va embriagándonos en una historia donde da importancia a los detalles, hasta el punto de que parece que el lector es capaz de oler, de verse a sí mismo presenciando el espectáculo. ¡Un espectáculo cruel y absurdo!

Bueno, pues yo estuve allí. Yo viajé con Cartarescu a un lugar que nunca había imaginado, a un ambiente extraño y tenso. Así que tengo que quitarle la razón al narrador cuando se lamenta diciendo que:

Querrías sacudir el corazón de lector pero, ¿qué hace él? A las tres terminas tu libro y a las cuatro empiezas con otro, por muy bueno que sea el libro que tú hayas depositado en sus manos.

Es cierto que he terminado el libro. Pero no siempre se puede decir que mereció la pena el viaje, que el lector notó el revólver apuntando a su cabeza.

FICHA:

Te gustará si te gustó
  • El cóctel con un poco de angustia kafkiana, la trama de Kundera y el universo de Auster.
Pros
  • La sensación de nerviosismo y de angustia que llega al lector.
  • El ambiente que atrapa y envuelve.
Contras
  • ¿Contras? ¡Ja!

Namaste.

P.D. ¡Por fin! ¡De una vez me libré de la cadena de despellejes!